GRAN BRETAÑA-VENEZUELA
y la GUAYANA ESEQUIBO (1)
DR. RAFAEL SUREDA DELGADO (2)

DEL PRINCIPIO A 1899

EMANCIPACION DE LA GUAYANA BRITANICA

INGRESO DE GUYANA EN LA ONU Y EN LA OEA

EL PROTOCOLO DE PUERTO ESPAÑA


DEL PRINCIPIO A 1899

1. INTRODUCCION

El 2 de febrero de 1897, los gobiernos de Estados Unidos de Venezuela y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, firman un acuerdo, por el cual ambos países consienten en arreglar, amistosamente, el problema de límites entre Venezuela y la colonia, Guayana Británica.

Para tal fin, sometieron la disputa a un Arbitraje. En ese mismo año, el Tribunal Arbitral quedó integrado por dos jueces norteamericanos: Melville Weston Fuller, Justicia Mayor, y David Josiah Brewer, Justicia de la Corte Suprema; dos jueces británicos: Charles Barón Russel of Killowen, Lord Justicia Mayor (3) y Sir Richard Henn Collins, de la Corte Suprema de la Judicatura; y un quinto que sería elegido Presidente del Tribunal. Tal nombramiento recayó sobre Frederic de Martens, Consejero Privado y Miembro Permanente del Consejo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia (4).

El 3 de octubre de 1899, el Tribunal de Arbitraje sentenció la demarcación fronteriza entre Venezuela y la Colonia británica, en los siguientes términos:

"Principiando en la costa a la Punta Playa la línea de demarcación correrá por lenea recta a la confluencia del Río Barima con el Río Mururuma, y continuará por el medio te la corriente de este río hasta su fuente, y de este punto a la unión del Río Haiowa con el Amacuro, y continuará por el medio de la corriente del Amacuro hasta su fuente en la Sierra Imataca y de allí a| Sudoeste por las cimas más altas del espolón de la Sierra Imataca hasta el punto rnás elevado de la cordillera principal de dicha Sierra Imataca en frente de la fuente del Barirna, y te allí seguirá la cima de dicha cordillera principal, al Sudeste, hasta la fuente del Acarabisi, y de este punto continuará por el medio de la corriente de este río hasta el Cuyuní, y de allí correrá por la orilla septentrional del río Cuyuni al Oeste hasta su confluencia en el Wenamu y de este punto seguirá el medio de la corriente del Wenamu hasta su fuente más occidental, y de este punto por línea recta a la cumbre del Monte Rorairna, y del Monte Roraima a la fuente del Cotinga, y continuerá por el medio de la corriente de este río hasta su unión con el Takutu, y seguirá el medio de la corriente del Takutu hasta su fuente y de este punto por línea recta al punto más occidental de la Sierra Akarai, y continuará por la cúspide de la Sierra Akarai hasta la fuente de Corentín llamado Río Cutari".

Más adelante, la sentencia arbitral decide que:

"...en tiempos te paz, los Ríos Amacuro y Barima quedarán abiertos a la navegación de los buques de comercio de todas las Naciones salvo todo justo reglamento y el pago de derecho de faro u otros análogos, a condición que los derechos exígidos por la República de Venezuela y por el Gobierno de la Colonia de la Guayana Británica con respecto del tránsito de buques por las partes de dichos ríos que respectivamente Ies pertenecen, y fijen a la misma tasa para los buques de Venezuela y los de Gran Bretaña, la cual no excederá a la que se exija de cualquiera otra Nación"(5).

Mediante esta sentencia, F. de Martens, Melville Weston Fuller, David J. Brewer, Russel of Killowen y R. Henn Collins, en una sentencia arbitral sin validez jurídica, como la va a considerar Venezuela por los vicios de que adoleció, usurpan a nuestro país 159.500 kilómetros cuadrados, estensión de nuestra Guayana Esequiba.

2. ESPAÑA EN LOS INICIOS

Conocida la sentencia, nos introducimos de inmediato en el origen mismo del problema.

En 1498, los territorios, hoy denominados "Guayana", son avistados por Cristóbal Colón, y en su tercer viaje, el 1° de agosto, llega al Delta del Orinoco.

Un año después, Alonso de Ojeda, capitán español, inicia la conquista y ocupación de mil kilómetros de costa guayanesa, antes de llegar al golfo de Paria. Una segunda expedición del capitán Ojeda por la costa entre el Esequibo (6) y el Orinoco, se lleva a cabo en 1502.

Numerosísimas expediciones españoles se van a producir aun posterioridad, hasta que fundan un fuerte defensivo en la confluencia entre el río Cuyuní y el río Mazurini.

Entre 1530 y 1531, el conquistador español Diego de Ordás, coloniza la costa entera de Guayana. Es decir, España no sólo descubre y explora sino que conquista y coloniza.

En 1553, exploradores españoles suben por los ríos Esequibo, Cuyuní y Mazaruni.

Entre 1560 y 1569, se producen más de veinte expediciones por el territorio Esequibo y todas de españoles.

3. LA COLONIZACIÓN DEL ESEQUIBO

A partir de 1591 se acentúa la colonización del territorio Esequibo y tres años más tarde, España toma posesión de la Provincia de Guayana, hecho conocido a través de una serie de cartas descubiertas un año después. Pasados dos años, 2.000 colonos españoles se dirigían al territorio ocupado para proceder a la colonización.

4. LA PRESENCIA HOLANDESA

Los holandeses ocupan en 1623 (7) la parte situada al este del río Esequibo y, desde allí, intentaron infructuosamente invadir el territorio situado al oeste. En todas las oportunidades fueron duramente repelidos por los españoles. Lo más cerca del territorio ocupado por España a que llegaron los holandeses fue hasta la confluencia de los ríos Cuyuní y Esequibo, en una isla denominada Kikoweral en donde levantaron un fuerte, cercano al fuerte de los españoles que se encontraba en la confluencia de los ríos Cuyuní y Mazaruni.

Años mas tarde, los holandeses ocuparon una pequeña zona en el río Pomarón y la costa, ocupación que tuvo escasa duración.

EL TRATADO DE MÜNSTER

En 1648, se firma la Paz de Westfalia Los holandeses se independizan de España tras 67 años de confrontaciones. El 30 de enero de ese año, mediante el tratado de Münster, Artículo V, España reconoce las posesiones holandesas en Guayana, pero que no cubrían ninguna parte del territorio, hoy reclamado por Venezuela.

Para la fecha de ese tratado, "España había descubierto y explorado la América; había descubierto, explorado, poseído y colonizado a Guayana; mantenido poder no disputado sobre el Orinoco y la envidiada región interna, cuya fabulosa riqueza habla sido causa de tantas expediciones extranjeras inútilmente emprendidas y de tanta sangre inútilmente derramada; la llave de lo interior estaba en sus manos únicamente; hacia la grande hoya interior del Cuyuní-Mazaruni ella había impulsado sus caminos y extendido sus conquistas; y ella guardaba la entrada, la sola entrada a esa hoya por las sabanas de suave ondulación del Orinoco: el Esequibo mismo ella lo habla colonizado, cultivado, fortificado..." (8).

6. EL TRATADO DE UTRECHT

El 13 de julio de 1713, España y Gran Bretaña firman el Tratado de Utrecht, por el cual, la segunda se comprometía a respetar los territorios españoles ocupados en América (9).

7. NUEVOS INTENTOS HOLANDESES

De 1700 a 1725, los holandeses sólo lograron tener unos pequeños puestos en Wacuco y el Pomarón, que fueron abandonados a los dos años de creados. Mantuvieron, empero, una colonia entre el Mazaruni y el Cuyuní a orillas del Esequibo, en su margen izquierda, pero no más allá.

De 1754 a 1772, los holandeses tratan de establecer otros puestos en el río Cuyuni, pero son rechazados por los españoles. que habían ampliado la ocupación con infinidad de pueblos y aldeas, aparte de las numerosísimas misiones religiosas llegadas al territorio.

8. UN TRATADO DE EXTRADlClON

En 1791, España y Holanda firman un Tratado de Extradición. por el cual la primera reconoce como holandesas las colonias de Esequibo

Demerara, Berbice y Surinam, situadas todas al este del río Esequibo, es decir, no asiste reconocimiento de alguna parte del territorio, hoy reclamado (10).

9. LOS LIMITES EN UN MAPA DE 1799

En 1799, el general Francisco de Miranda, publica el mapa de "Cruz Cano", impreso en Londres, bajo el patrocinio del gobierno británico. En él aparece el río Esequibo como línea divisoria entre el territorio español y las colonias holandesas mencionadas.

Nuestros próceres están conscientes de los límites geográficos.

10. HOLANDA CEDE ANTE GRAN BRETAÑA

En junio de 1803, Gran Bretaña ocupa la región situada entre los ríos Esequibo y Demerara (11) y se mantiene allí hasta que el 13 de agosto de 1814, se firma el Tratado de Londres, por el que Holanda se ve obligada a ceder los establecimientos de Demerara, Esequibo y Berbice, aproximadamente unas 20.000 millas cuadradas, alrededor de 51.700 kilómetros cuadrados.

Estos tres territorios cedidos, todos al este del río Esequibo. son fusionados bajo el nombre de "Guayana Británica" el 31 de julio de 1831.

11. LOS LIMITES EN UN MAPA DE 1810

En 1810, se publica en Londres un mapa donde consta el territorio de la Guayana venezolana y el de la holandesa, teniendo como línea fronteriza el río Esequibo.

El interés del mapa se centra en que fue editado "en una época cuando la Gran Bretaña no tenía oficialmente ninguna propiedad sobre estos territorios, y además, porque el mapa fue publicado en Londres. No había interés en extender los límites de la Guayana más allá del Esequibo, en donde realmente le correspondía a los Países Bajos" (12).

12. VENEZUELA SE INDEPENDIZA Y PROTESTA

El 5 de julio de 1811, las Provincias Unidas de Venezuela se independizan. En su primera Constitución, decretada en ese mismo año se establecen los límites en su artículo 5: "Los límites de los Estados Unidos de Venezuela son los mismos que el año de 1810 correspondían a la antigua Capitanía General de Venezuela". Delimitación que va a aparecer en posteriores Constituciones.

En 1819, se incorporan a la Nueva Granada para formar la República de Colombia. Tres años después, se ve obligada a protestar las continuas invasiones de colonos ingleses a territorio venezolano

Desde su nacimiento, nuestro país está consciente de sus limites geográficos y de la necesidad de defenderlos.

El Ministro venezolano en Londres, doctor José Rafael Revenga, por instrucciones del Libertador Simón Bolívar, presentó la denuncia oficial a las autoridades británicas, en los siguientes términos:

"Los colonos de Demerara y Berbice tienen usurpada una gran porción de tierra que según los últimos tratados cutre España y Holanda nos pertenece del lado del río Esequibo. Es absolutamente indispensable —termina diciendo el diplomático venezolano— que dichos colonos o se pongan bajo jurisdicción y obediencia de nuestras leyes, o se retiren a sus antiguas posesiones" (13).

Todo quedó dentro del ámbito de un incidente más.

13. LINEAS VENEZOLANAS SIN RECLAMO BRITANICO

En 1824, José Manuel Hurtado es nombrado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Colombia, en reemplazo del doctor Rafael Revenga, con la especial misión de obtener el reconocimiento botánico.

En la "Memoria acerca de los límites, territorio y comercio, ventas, población, etc, de la República de Colombia", el diplomático venezolano afirma:

"La República de Colombia, compuesta hoy en día de los pueblos conocidos antes bajo los nombres de Venezuela y Nueva Granada, está situada en el corazón de la zona tórrida en la América meridional. Este bello y rico país se extiende por la mar del norte, desde el río Esequibo o confines de la provincia de Guayana, hasta el río de las Culebras que la separa de Guatemala. Por la Mar del Sur, desde el Golfo Dulce, que está al Norte de la provincia de Veraguas en sus límites con Costa Rica, hasta la ensenada de Túmbez, lindante con las provincias del Perú. Desde Túmbez por un arco no bien determinado va al Amazonas más arriba de Jaén de Bracamoros, sigue por la orilla meridional de este río hasta Loreto; aquí se cambia a la del Norte, y en la embocadura del Iza separándose del Marañón se interna en el continente hasta los límites de lo que antes era Guayana Holandesa" (14).

No hubo reparos británicos a la línea expresada. Gran Bretaña estaba más preocupada en continuar su lento, pero seguro avance al través del territorio venezolano. En 1825, Venezuela da a conocer a Gran Bretaña que la frontera con la Guayana Británica estaba situada en el río Esequibo. Tampoco, esta vez, hubo protesta inglesa.

Ese mismo año, Venezuela y el Reino Unido firman un Tratado de Amistad. Lejos de aprovechar la coyuntura para intentar solucionar el incipiente problema limítrofe, el Gobierno de Bogotá está atento única y exclusivamente a los preparativos del Congreso de Panamá, que va a desarrollarse del 22 de junio al 15 de julio de 1826 (15).

14. RECONOCIMIENTO DE LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA Y LA CAPITANIA GENERAL

Venezuela asume existencia separada en 1830. España reconoce su independencia el 30 de marzo de 1845. En esta fecha firman un tratado, mediante el cual, la metrópoli reconocía que el territorio venezolano era el que tenía la Capitanía General en el año de 1810, incluyendo allí la Provincia de Guayana, que limitaba al este con el río Esequibo (16).

Este reconocimiento territorial está acorde con la Constitución de 1811.

15. APARECE SCHOMBURGK

En 1835, un joven naturalista prusiano, Robert H. Schomburgk, es enviado por el Gobierno inglés a explorar y delimitar las posesiones holandesas cedidas a los británicos por el Tratado de Londres de 1814.

En esa fecha, 1835, se da a conocer la "Línea Schomburgk original" que incluía 4.920 kilómetros cuadrados de territorio venezolano (17).

16. SE ACENTUA EL AVANCE INGLES

En 1840, los ingleses impulsan la usurpación de parte de nuestra geografía patria. La nueva delimitación llegó a incluir "postes, mapas, monogramas, banderas, prácticamente como si fuera una ocupación" (18).

El 28 de noviembre, Venezuela recibe una notificación inglesa de que el señor R.H. Schomburgk había sido autorizado para demarcar los límites de la Colonia. Cuando Venezuela contestó que nada podía hacerse hasta que no se concluyera un tratado de límites, Gran Bretaña informó que Schomburgk llevaba ya bastante tiempo en aquellos menesteres. es decir. erigiendo puntos para trazar la línea divisoria, aunque esta actividad —reconoció Inglaterra— era "preliminar" y sujeta a posteriores discusiones.

La partida la había tomado Gran Bretaña, ya que había ordenado, unilateralmente Ievantar "un mapa de la Guayana Británica conforme a los limites descritos por R. Schomburgk, acampanando a dicho mapa una memoria descriptiva minuciosa de los rasgos naturales que definen y constituyen los límites cuestionados; y que a los gobiernos de Brasil, Venezuela y Holanda se pasen copias de aquel mapa y memoria de la pretensión británica. Que entretanto se envien comisionados ingleses a fijar linderos en el terreno, a fin de marcar con postes permanentes la linea fronteriza reclamada por Inglaterra" (19).

Bien cierto es que Inglaterra, al contestar la protesta venezolana, había asegurado que todo estaba sujeto a posteriores discusiones pero, no obstante, la potencia marítima de aquel entonces determinaba ya cuál iba a ser la línea reclamada por allá.

El 18 de noviembre de 1841, el Ministro Plenipotenciario venezolano en Londres, don Alejo Fortique, presenta en nombre de su Gobierno "una nueva y mas enérgica protesta", pidiendo a Su Majestad británica, "en términos más enérgicos" que eliminara los postes colocados en territorio venezolano. Exigencia que se vuelve a repetir el 8 de diciembre y el 10 de enero de 1842. Por fin, el 31 de enero Gran Bretaña anunciaba su intención de remover los postes, cosa que en ningún momento cumplió (20).

17 LINEA SCHOMBURGK EXTENDIDA

Como ya hemos indicado en límeas anteriores, en 1840, los ingleses dan a conocer oficialmente una nueva línea, la conocida con el nombre, de "Schomburgk Extendida", que comenzaba en Punta Barima, en la desembocadura del Orinoco y descendiendo por los ríos Amacuro Cuyuni llegaba hasta el Roraima. Esta usurpación en el papel llega a 141.930 kilómetros cuadrados (21).

El litigio fronterizo se inicia en esta fecha, pues en escasamente cinco años, los ingleses consideraron que su propiedad había alcanzado la cifra de 137.010 kilómetros cuadrados mas de territorio venezolano.

Nuestra nación protesta nuevamente, sin resultado alguno.

18. VENEZUELA INSISTE EN UN TRATADO DE LIMITES

Venezuela no ceja de insistir en la necesidad de firmar un tratado de limites. Así lo expresa Fortique en comunicación diplomática del 23 de mayo de 1843, dirigida al Conde de Aberdeen, Secretario Principal de Estado y Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, (22) petición que se repite el 26 de julio.

El 31 de enero de 1844, el diplomático venezolano persevera en los planteamientos ordenados por el Gobierno y propone las bases para arreglo, anexando un mapa del territorio en que se establece la línea histórica. "No hay duda que el Esequibo es el río formado como al intento por la naturaleza -afirma don Alejo Fortique-; y pues nada o casi nada ocupan hoy los colonos británicos entre él y el Orinoco estando sus plantaciones del otro lado, un arreglo sobre ésta llenaría el objeto" (23).

Para esta fecha los resultados negativos para nuestro país se veían venir. La gran imperialista reconoce la necesidad de devolver a Venezuela la posesión exclusiva del Orinoco, pero a cambio exigía el control de gran parte del territorio al oeste del Esequibo, pretensión rechazada de plano por el Gobierno venezolano.

19. LOS LIMITES QUE IMPONEN LOS INGLESES

La nueva delimitación fronteriza la proponen los ingleses en nota diplomática del 30 de marzo de 1844, redactada en los siguientes términos: "Persuadido, pues, de que el objeto más importante para los intereses de Venezuela es la posesión exclusiva del Orinoco -afirma el Conde de Aberdeen-, el Gobierno de Su Majestad está pronto a ceder a la República una parte de la costa suficiente para asegurarle el libre dominio de la boca de éste su río principal e impedir que esté al mando de una potencia extranjera. Con esta mira, y en la presuasión de que hace a Venezuela una concesión de la mayor importancia, el Gobierno de Su Majestad está dispuesto a prescindir de su derecho sobre el Amacuro como el limite occidental del territorio británico y a considerar la boca del río Guaima como término de la posesión de Su Majestad por el lado de la costa. Consentirá, ademas, que se fije el límite en el interior trazando una línea desde la boca del Moroco a punto en que se une el río Barama con el Guaima: de allí por el Barama, aguas arriba, hasta el Aunama, por el cual se ascenderá hasta el lugar en que este arroyo se acerca más al Acarabisi, bajando por dicho Acarabisi hasta su confluencia con el Cuyuni, seguirá por este último río aguas arriba hasta llegar a las tierras altas a inmediaciones del monte Roraima, en que se dividen las aguas que afluyen del Esequibo de las que corren hacia el río Branco" (24).

La propuesta inglesa no fue considerada.

20. PROMOCION PARA LAS CONVERSACIONES

El 28 de octubre de 1845, el doctor Alejo Fortique fallece a los 48 años. Es encontrado muerto en su casa. "La autopsia practicada reveló que la causa del fallecimiento había sido la rotura de un aneurisma en la arteria aorta" (25).

El organismo del patriota venezolano no pudo resistir la enorme tensión que representó lidiar con la potencia de aquella apoca. Gran Bretaña.

Con su muerte los trámites relativos al reinicio de conversaciones se detienen.

En diciembre de 1876, Venezuela envía a Londres una delegación presidida por el doctor José María Rojas, con el encargo de promover nuevamente la cuestión de límites. Las conversaciones que se inician finalizan abruptamente unos meses después.

21. EL COMPROMISO DE 1850

El 18 de noviembre de 1850, Venezuela y Gran Bretaña firman un compromiso, mediante el cual el territorio disputado no podrá ser ocupado ni usurpado por ninguno de los dos países. Sin embargo. los ingleses haciendo caso omiso del acuerdo, continuaron avanzando, en detrimento de la geografía patria.

22 GRAN BRETAÑA ALTERA LOS MAPAS

El prusiano Schomburgk muere en 1865. A partir de esta fecha todas las alteraciones a los mapas de la región son efectuadas por el propio Gobierno británico. Así, en 1877, aparece uno de esos mapas adulterados que incluía aproximadamente 167.830 kilómetros cuadrados de tierra venezolana (26).

En junio de 1886, se ordenaba rectificar la frontera y destruir las copias anteriores de los mapas (27).

En este mismo mes, una carta del Ministerio de Colonias británica al Ministerio del Exterior de aquel país, decía: "Me temo que esta cuestión de la frontera con Venezuela está en un estado muy poco satisfactorio. El Ministerio de Colonias parece tener un mapa más o menos oficial que difiere ampliamente del mapa original de Schomburgk, y ahora hemos oído privadamente que la línea de nuestra frontera que fue oficialmente presentada como nuestro ultimátum a Venezuela no puede ser garantizada en absoluto; pero el Ministerio dé Colonias va a enviar un topógrafo con una escolta policial a fin de demarcar la frontera y además se va a enviar una escuadra británica para que patrulle frente al Orinoco" (28).

22.1. Los ingleses no creen en el éxito

El abuso inglés es, pues, más que evidente. Pero el asunto no queda en este punto. Es tal la contradicción existente en el Gobierno inglés respecto a cuál es en definitiva la línea que separa a Venezuela y la Guayana Británica, que ni ellos mismos se sienten seguros de su triunfo. Este pesimismo se refleja en un memorándum del Ministerio del Exterior inglés, de Sir E. Hertslet, del mes de agosto: "Yo diría que nosotros no podemos presentar el caso a arbitraje ni siquiera con pequeñas esperanzas de éxito, dadas las contradictorias líneas que hemos reclamado, presentadas en los mapas públicos ingleses. Además, el mapa publicado por el señor Stanford bajo los auspicios del Ministerio de Colonias con todos los signos de aprobación oficial, tenía una frontera aproximadamente igual a la del mapa presentado al Parlamento en 1840 y por tanto comprendía un territorio considerablemente menor del que reclamamos en 1880 o en 1883; además de esto, ha de considerarse que "el argumento basado en razones de estricto derecho no tiene salida alguna" (29).

Cuando llegó 1899, las razones de estricto derecho tuvieron que brillar por su ausencia en la decisión arbitral.

23. UNO DE LOS MAPAS DECISIVOS

El naturalista y explorador español, Marcos Jiménez de la Espada, publica por primera vez en 1877, un mapa -uno de los que se envio al Tribunal Arbitral- que revela que los españoles habían tenido frecuente trato con 108 indios Araucas. El mapa lleva el título de "Mapa de los Ríos Amazonas, Esequibo o Dulce y Orinoco y de las Comarcas adyacentes" (30). Este mapa demuestra el profundo conocimiento que los españoles tenían sobre toda la costa desde el Orinoco hasta el Corentin.

24. LA LlNEA "VISO"

En 1880, el Canciller venezolano, doctor Julián Viso, propone a los ingleses una nueva demarcación (31) que no llega a surtir ningún efecto.

25. ALTERNATIVAS VENEZOLANAS Y MAXIMA PRETENSION BRITANICA

Se producen una serie interminable de notas por parte de ambos Gobiernos, fijando el territorio en unas millas más al este o al oeste, hasta que por fin, en 1879, un año antes de ser conocida la Línea "Viso", Gran Bretaña aceptó, entre las alternativas venezolanas: frontera de conveniencia, celebración de un tratado, o sometimiento del caso al Arbitraje, buscar una frontera de avenimiento que satisficiera los intereses de ambas naciones. Sin embargo, la linea inglesa propuesta satisfacía solamente 108 intereses británicos, al iniciar la frontera en un punto de la Boca del Orinoco, al oeste de Punta Barima, la cual pasaría por las altas tierras de Santa Marta al sur de Upata, en el Estado Bolívar (32).

Como Venezuela en 1844 había rechazado la "concesión" de Su Majestad británica de que nuestro país controlara la Boca del Orinoco, ahora 108 ingleses se resarcían al incluir en sus mapas más de 200.000 kilómetros cuadrados de territorio venezolano.

26. LINEAS "GRANVILLE" Y "ROJAS"

En 1881, Gran Bretaña propone la llamada Línea "Granville", que tenía como punto de partida una línea que comenzaría a 29 millas al este del río Barima (33), y Venezuela la Línea "Rojas" (34), partiendo de una señal convencional situada a una milla de las bocas del Moroco.

Esta línea no tomaba en cuenta el río Esequibo como frontera. Este hecho nos mueve a pensar que tuvieron que existir presiones de alguna índole por parte de Gran Bretaña que movieron a Venezuela a presentar una demarcación que no fuera la del Esequibo.

27. NUEVAMENTE AL ESEQUIBO

En vista de que no hay forma de ponerse de acuerdo dadas las pretensiones insólitas de los ingleses. los cuales no tomaron en cuenta la Línea "Rojas" que abandonaba el río Esequibo como límite entre Venezuela y la Guayana Británica, nuestro país vuelve a reafirmar su derecho sobre toda la parte oeste del río Esequibo, a la par que ofrecía, de nuevo, un Arbitraje, posibilidad nuevamente rechazada por Gran Bretaña.

El Reino Unido, lógicamente, quería tomar posesión de la mayor cantidad de territorio para luego proceder a una solución arbitral.

28. TOMADA POR LOS INGLESES LA BOCA DEL ORINOCO

En 1884, Inglaterra toma, por la fuerza, la Boca del Orinoco. No obstante, fuera de esta ocupación ilegal, Gran Bretaña no tenía ninguna otra posesión efectiva al oeste del río Esequibo, como así lo demuestran los escritos de Mr. C. Barrington Brown, geólogo del Gobierno inglés, en 1875; los de Sir Clements R. Markham, publicados en abril de 1876; los de Mr. Thurn, leídos en la Real Sociedad Geográfica de Londres, en 1892; y los de Mr. Rodway, insertos en un manual editado en 1893 (35).

29. GRAN BRETAÑA: LIMITAR "DE UNA VEZ"

Usurpado un nuevo pedazo de tierra patria, el Gobierno ingles se impacienta, siente deseos de limitar los territorios entre la Colonia y Venezuela. El 7 de junio de 1886, Su Majestad británica ordena a su Ministro Residente en Caracas, que informara a la Cancillería venezolana su disposición a "de una vez" delimitar la frontera con la Colonia. para ello proponía una línea divisoria cuyos limites se fijarían desde un punto "al este de la margen derecha del río Barima, y de allí sera llevado al Sur por encima de la montana o colina llamada en el mapa original de Schomburgk colina de Yariquita, al paralelo 8° de latitud septentrional; de allí al Oeste, a lo largo del mismo paralelo de latitud, hasta que corte la linea fronteriza propuesta por Schomburgk y asentada en el dicho mapa; siguiendo de allí el limite su curso al Acarabisi; por éste hasta su unión con el Cuyuni; de allí por la margen izquierda del río Cuyuni hasta su fuente; y de allí, en dirección del suroeste a la linea que propuso Schomburgk hasta el Esequibo y Corentin"(36).

Venezuela no tomó en consideración la demarcación propuesta.

30. APARECE ESTADOS UNIDOS

El 12 de mayo de 1887, Venezuela denuncia la violación, por parte de Gran Bretaña, de la Doctrina Monroe, por las continuas invasiones al territorio venezolano. La denuncia se hace a pesar de que tres años antes el Gobierno estadounidense había manifestado que no consideraba procedente la aplicación de la Doctrina a un caso como el de Venezuela(37).

Indudablemente que hay una clara contradicción entre el texto de la Doctrina y la decisión norteamericana de no ponerla en práctica contra Inglaterra. Los Estados Unidos no obtenían ningún provecho económico o territorial de intervenir en la disputa entre la poderosa Inglaterra y la débil Venezuela.

En la recopilación documental realizada por los espartos venezolanos en la cuestión limítrofe con la Gran Bretaña, se encuentran el relato de Augusto L. Mason sobre una conversación que tuvo con el Presidente Benjamín Harrison en Nueva York en noviembre de 1899, y donde corrobora la anterior afirmación: "También es cierto que los Estados Unidos de América se contaban entre las grandes potencias -afirma Mr. Mason-, pero no tenían intereses materiales en juego. No estaba involucrada parte alguna del territorio o de las fronteras de los Estados Unidos. El asunto era del exclusivo interés práctico de Venezuela" (38).

31. CONCESIONES EN EL TERRlTORIO USURPADO

Las intenciones británicas se muestran muy a las claras con la orden impartida en 1887 al Gobernador de la Colonia, por la cual tenía "licencia para otorgar, cuando lo creyere prudente, concesiones de explotación de oro en el área venezolana, pero considerada ya por los ingleses como de su exclusiva propiedad, y a pesar de que la zona en cuestión estaba en litigio para ser solucionado en un tribunal arbitral (39).

32. BASES BRlTANICAS PARA EL ARBITRAJE Y EL "OBSEQUIO" DE LA ISLA DE PATOS

Delimitado arbitrariamente lo que los ingleses consideraban como territorio de la Colonia. como hemos visto a través de los mapas sucesivos, pasan a dictar las pautas para el arbitraje. El 20 de julio de 1886, el Gobierno venezolano recibe las siguientes bases a tomar en cuenta para las negociaciones: la boca del río Guaima será "posesión" inglesa y el Orinoco sería enteramente libre al comercio y la navegación. Se adelantaban, pues, a la posible sentencia de los árbitros que irían a estudiar. más tarde, el problema limítrofe.

Para "consuelo" de Venezuela, los ingleses considerarían, en esas negociaciones, la cesión a nuestro país de la isla de Patos (40).

Las bases presentadas son enfáticamente rechazadas por Venezuela en notas diplomáticas del 28 y 29 de julio, haciéndoles ver las numerosas violaciones al territorio venezolano y que la Constitución Nacional prohibía la enajenación del territorio.

33. AHORA ES GRAN BRETAÑA LA QUE RECLAMA

La presión inglesa continúa con la publicación en la Gaceta de Londres, del 21 de octubre, de un aviso del Ministerio de las Colonias. por el que se hacía saber que había llegado a conocimiento del Gobierno británico, que concesiones de terreno dentro del territorio reclamado por los ingleses como parte de la Colonia Guayana Británica, habían sido otorgadas o se trataban de otorgar, por o en nombre del gobierno de Venezuela y, que por tanto, tales concesiones en dichos territorios no serían reconocidas por Gran Bretaña y toda aquella persona que aceptara las concesiones sería tratada como infractor de las leyes de la Colonia.

Esta denuncia no tuvo mayor repercusión, pero mostraba la firme decisión de los ingleses de presionar hasta el máximo a Venezuela.

34. COMISARIOS INGLESES EN TERRITORIO VENEZOLANO

Al no cesar las violaciones territoriales por parte de los colonos ingleses de la Guayana Británica, Venezuela decide enviar varios emisarios al Amacuro, Barima, Guaima y Georgetown, para advertir a los colonos que estaban en territorio venezolano.

Llegados al lugar, los comisionados venezolanos descubren, no sin sorpresa, que Gran Bretaña había nombrado "Comisarios Rurales" y que éstos actuaban en las márgenes del río Amacuro. Tal descubrimiento es denunciado el 26 de enero de 1887 y la denuncia es acompañada de una advertencia, que de no evacuarse de inmediato la zona ocupada, se romperían las relaciones diplomáticas.

35. RUPTURA DE LOS VINCULOS DlPLOMATICOS

Al no ser retirados los "Comisarios Rurales" enviados al Amacuro por los ingleses, el Presidente de Venezuela, general Antonio Guzmán Blanco, ordena el 20 de febrero de 1887, romper las relaciones diplomáticas con el coloso británico.

Valiente decisión la de un país conmovido políticamente en el plano interno. Aún más relevante cuanto que iba dirigida contra la más grande potencia del mundo.

Entre las razones alegadas por Venezuela para el rompimiento diplomático, caben destacarse las siguientes:

36. NUEVAS ALTERACIONES DE LOS MAPAS DE SCHOMBURGK

El Gobierno británico publica en 1887, el mapa conocido con el nombre de "Hebert", compuesto en 1842, con una Línea Schomburgk alterada, olvidando que en mapas anteriores: del memorándum del Foreing Office de 1857; del memorándum de C. Chalmers, "Crown Surveyor of the Colony", de 1867; el de Schomburgk-Walker, de 1872; el de Brown, de 1875; y el de Stanford, de 1875, reconocían como territorio venezolano, sin disputa, todo el alto Barima y todo el Cuyuni desde sus fuentes hasta la desembocadura del Otomag.

37. OCUPADA PUNTA BARIMA POR LOS INGLESES

Los británicos, colonos de la Guayana Británica, no se detienen ante nada. El 2 de julio de 1888, ocupan Punta Barima.

La ocupación fue el resultado del reconocimiento de la importancia política, militar y comercial de Punta Barima, como se demuestra por las opiniones, entre otras, de Humboldt, de un oficial británico y del propio Schomburgk, y va a ser el preludio del terreno que los ingleses van a reclamar en el Tribunal de Arbitraje.

38. NUEVAS POSICIONES PARA EL ARBITRAJE

38.1. Arreglo, pero con los títulos ingleses

A pesar de los vínculos diplomáticos, continúan los trámites para la firma de un Tratado de Arbitraje. En 1890, Gran Bretaña da a conocer que estaba dispuesta a evacuar los territorios ocupados y someter el litigio a un Arbitraje, pero que no aceptaría ningún arreglo que no admitiera los títulos ingleses sobre el territorio que ellos consideraban de su propiedad. Es decir, que de escoger el arbitraje Venezuela tendría que ceñirse a las reglas del juego británico.

Venezuela no consideró tales proposiciones.

38.2. Arreglo, pero con los títulos venezolanos

El 13 de febrero, Venezuela acepta el Arbitraje, pero en él debería incluirse el territorio desde el río Esequibo, lo cual recibió la negativa inglesa.

38.3. Arreglo venezolano con restablecimiento de las relaciones Diplomáticas

En junio, Venezuela presenta otra alternativa: reconocimiento por ambas naciones de la región disputada y someter a Arbitraje toda diferencia en cuanto a la línea limítrofe. Alternativa que es rechazada por Gran Bretaña.

Empero, el 26 de mayo de 1893, nuestro país insiste en su rechazada tesis, pero ahora con el agregado de que se reiniciarían los vínculos diplomáticos.

De nuevo, Gran Bretaña rechaza la proposición.

Ahora bien, no sólo rechazan las alternativas venezolanas, sino que anuncian su intención de ocupar el Alto Barima y la región del Noroeste; justificando tan absurda pretensión en que ello era necesario estratégicamente para defender la Guayana Británica

Indudablemente que la estrategia inglesa no era la aludida por ellos, sino que estando cerca del proceso de arbitraje, la mejor táctica era exigir y ocupar el máximo de territorio para que se les concediera arbitralmente lo que ellos en realidad querían.

39. VENEZUELA SOLICITA MEDIADORES E INICIA UNA CAMPAÑA INTERNACIONAL

Ante las reiteradas negativas a iniciar conversaciones para firmar un acuerdo que solucionara la controversia por medio del arbitraje, Venezuela inicia una campaña internacional en búsqueda de apoyo a su reclamación. Es así como, en 1892, nuestro país solicita a Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua y Perú, que se dirigieran al Gobierno inglés solicitándole aceptase el Arbitraje pedido insistentemente por Venezuela.

Todos los países mencionados contestaron afirmativamente aceptando el encargo, pero el recuento histórico-documental no ha dicho hasta que punto esta mediación sirvió de algo.

Sin embargo, lo mas importante fue el hecho de que Venezuela encontró la receptividad necesaria entre sus hermanos latinoamericanos.

Un año más tarde, 1893, el Presidente de la República; Joaquín Crespo, faculta al Ministerio de Relaciones Exteriores, para que "popularizara" en el exterior, los títalos soberanos del país sobre el territorio usurpado por Gran Bretaña, cuyo desconocimiento produciría "grave conflicto o alejamiento de simpatías o indiferencia general" hacia Venezuela (43).

En ese mismo año se da a conocer la "Línea Inglesa Caprichosa de Arbitraje del Lord Rosebery" (44).

40. LA INVASION DEL CUYUNI Y ACTIVIDADES DE ESPIONAJE DE DOS NORTEAMERICANOS

En 1894, los ingleses ocupan la margen derecha del río Cuyuní. De inmediato, el general Domingo A. Sifontes, Comisario Nacional de Fronteras de Venezuela, envía a colonos venezolanos al Alto Cuyuní y al Acarabisi, para demostrar que los invasores estaban en territorio de Venezuela y, en comunicación al Ministerio de Relaciones Interiores, dice:

"Venezuela no ha reconocido la ocupación de la margen derecha del Cuyuni. ha protestado contra ella; por consiguiente, no aceptándola, no hay motivo para privarse de hacer uso de dicha margen para todo lo que juzgue conveniente. Es el caso, que en la ribera derecha hay abundancia de palmas, que pueden ser utilizadas para techos de casas por fabricar, cosa que del lado izquierdo escasea, en la cercanía de nuestra Estación. Llegado el caso de necesitarlas es probable que los ingleses pretenderán que se les pida permiso para usar de ellas; y como eso sólo implicaría reconocimiento tácito de un derecho que pública y solemnemente se les ha negado, yo jamás lo haré. Pero, ¿debemos conformarnos a carecer de lo que necesitamos y nos pertenece? Los ingleses por la fuerza no podrían impedirlo, antes lo hemos hecho nosotros contra ellos. ¿Es que debemos abandonarles el puesto porque pacíficamente hayan tenido la voluntad de ocuparlo? Sería una mengua Es nuestro, venezolanos la ocupaban antes que ellos, y no hay razón para que no siga siéndolo. No cree usted que ya frente a la desembocadura del Yuruán, y mejor aún, en el Coroco, donde antes había gente nuestra con labranzas y casas que los ingleses han hecho destruir, podrían acometerse, particularmente, iguales labores y fábricas, por personas que al efecto se podrían hacer ir allá auxiliados con recursos que pudiéramos suministrarles, y apoyados del mismo modo por la fuerza, si la fuerza intentara emplear la Usurpación para impedirlo. Quizás me equivoque, pero creo que eso podría darnos buen resultado. Si no hoy, podemos aplazar su ejecución para cuando las circunstancias lo indiquen".

La patriótica comunicación del general Sifontes nos revela que para aquella época, ya se pensaba en enviar agricultores a la zona en litigio para poblar el territorio y enfrentarse a los colonos invasores británicos, apoyados, si era necesario, en la fuerza de las armas(45).

La contestación del Ministro del Interior, de fecha 8-6-1894, al general Domingo A. Sifontes, fue de total y absoluto apoyo a la tesis del Comisario Nacional de Fronteras (46).

40.1. La presencia de los dos norteamericanos

La invasión del Cuyuní se llevó a cabo con ayuda de dos norteamericanos, como así lo da a entender la comunicación del 14 de octubre, del general Sifontes al Ministro del Interior, en donde le informa que le había dado permiso a dos estadounidenses para que realizaran investigaciones en las márgenes de 108 ríos Yuruán y Yuruary, pero "sospechando la mala fe de su proceder" los sometió a vigilancia y descubrió cómo en la madrugada bajaban a la zona del Cuyuni invadida por los colonos ingleses. Esos individuos —se refiere a los norteamericanos— estaban, indudablemente, en comunicación con los ingleses, y lo comprueba el haber manifestado en sus declaraciones que éstos les hablan ofrecido su protección (47).

41. VARIAS PUBLICACIONES CENSURADAS

En 1894, en Gran Bretaña aparecen dos atlas en los cuales se menoscaba el derecho venezolano sobre el territorio usurpado. Son ellos el "The Library Atlas of Modern Geography", de D. Appleton and Co., y el "Enlarged Business Atlas and Shippers Guide", de Rand McNally and Co.

La única respuesta de los editores de los atlas fue la del señor Appleton, quien en comunicación dirigida al Gobierno venezolano, de fecha 16 de junio, alegó que la equivocación en cuanto a la delimitación del territorio venezolano debió ser del copista (48). A pesar de la explicación de los editores ingleses la prohibición continuó en vigencia.

42. POSICION DE LOS EE.UU.

En diciembre de 1895, el presidente estadounidense, Grover Cleveland, luego de la solicitud de buenos oficios (1876) y la denuncia de la violación de la Doctrina Monroe (1887) (49) que hiciera Venezuela, se queja de que "los llamamientos hechos en el sentido de magnanimidad y de justicia de una de las grandes potencias mundiales, en lo tocante a sus relaciones con otro país pequeño y comparativamente débil, no hayan producido mejores resultados. Después de haber trabajado lentamente por muchos años tratando de convencer a la Gran Bretaña de que accediese a someter tal disputa a arbitraje imparcial, convencidos finalmente de que rehusa hacerlo así, no nos resta sino aceptar tal situación y encararla tal como se presenta".

Y concluía el presidente norteamericano: "constituirá el deber de los Estados Unidos, resistir por todos los medios a su alcance... Ia apropiación por parte de Gran Bretaña de cualesquiera territorios o el ejercicio de jurisdicción gubernamental sobre territorio alguno que... pertenezca de derecho a Venezuela" (50).

En este mismo discurso el Primer Mandatario norteamericano solicitaba al Congreso de su país, la integración de una comisión investigadora de los límites entre Venezuela y la Colonia británicas(51).

Conocida la existencia de dichos atlas, el Ministerio de Relaciones Interiores de Venezuela prohibió su difusión, según consta en la Gaceta Oficial No. 6120, que publica la Resolución del 23 de mayo de 1894.

La Comisión de los Estados Unidos quedó integrada por David J. Brewer, Juez Asociado a la Corte Suprema, quien se convertiría, posteriormente, en uno de los cinco jueces del Tribunal Arbitral creado por el Tratado de Arbitraje de 1897; Richard L. Albey, Presidente de la Corte de Apelaciones del Distrito Columbia, experto hispanista; doctor D.C. Gilman, Presidente de la Universidad John's Hopkins; el doctor Andrew W. White, de la Universidad de Cornell; el hispanista y experto en Derecho Latinoamericano, Severo Mallet-Prevost, como Secretario de la Comisión, y el abogado F.R. Condert.

43. LA COMISION INVESTIGADORA VENEZOLANA

Venezuela, por su parte, escogió al abogado norteamericano William L. Scroggs, para que en su país estudiara el diferendo. Y el 10 de enero de 1896, nombraba una Delegación que se dedicaría a examinar y clasificar la documentación que, más tarde, iría al Tribunal de Arbitraje. La Comisión quedó integrada por el doctor Rafael Seijas, como presidente de la misma; por los doctores Laureano Villanueva, Julián Viso, Marco Antonio Saluzzo y el Oficial Mayor Heraclio Martín de la Guardia.

44. FIRMA DEL TRATADO DE ARBITRAJE, PRESIONES NORTEAMERICANAS Y RESTABLECIMlENTO DE RELACIONES DIPLOMATICAS CON GRAN BRETAÑA

Por fin, y no queriendo Gran Bretaña que dos comisiones, la venezolana y la norteamericana, estuvieran estudiando libremente la controversia de límites, accede a iniciar, en febrero de 1896, las negociaciones para la firma de un tratado de arbitraje que sentenciaría sobre todo el territorio en litigio.

Estas negociaciones se llevaron a cabo entre el Gobierno británico y el Secretario de Estado estadounidense, Richard Olney. Sin participación venezolanas (52).

Más aún, cuando llegó el momento de la firma del Tratado, el propio Olney, en carta confidencial de fecha 29 de octubre, dirigida a Julián Pauncefote, Embajador acreditado en Washington, le aconsejaba que convirtiera en letra muerta al "Acuerdo de 1850"(53), pues de lo contrario "si se intenta interpretarlo, esto nos envolvería en un prolongado debate que pospondría indefinidamente la obtención del fin que ahora tenemos en mente" (54).

Lo que tenían en mente los británicos eran los miles de kilómetros cuadrados de la Guayana Esequiba; al pluralizar el Secretario de Estado norteamericano, se mostró partidario y defensor de las argucias británicas.

Sin embargo, dos años más tarde, Olney muestra su doble cara a] escribir al abogado principal por Venezuela, Benjamín Harrison, en donde le aseguraba que "consideramos legalmente imposible que pudiera haber posesión adversa o prescripción alguna en contra del Acuerdo de 1850, una posición en la cual nos pareció que el Gobierno británico se comprometió en forma totalmente pública y enfática" (55).

Las conversaciones concluyen con la firma del Tratado el 2 de febrero de 1897, acto que se lleva a cabo en la capital norteamericana.

El Congreso de Venezuela le otorga al Tratado de Arbitraje su ratificación legislativa el 7 de abril y el canje de ratificaciones se produce el 14 de junio.

En el año de la firma del Tratado es cuando se renuevan los vínculos diplomáticos entre Venezuela y Gran Bretaña (56).

45. OPOSICION VENEZOLANA AL TRATADO

Fueron tan evidentes las presiones norteamericanas contra Venezuela, que nuestro propio Canciller en 1896 manifestó: "solo las peligrosas consecuencias del desamparo en que la negativa colocaría a Venezuela" pudieron forzarle a aceptar los términos del Tratado (57).

No hay que olvidar también la situación política interna de Venezuela. Para 1897, firma del Tratado, todavía está fresco al alzamiento de Joaquín Crespo y dos años después se produciría la Revolución Restauradora; y en 1901 el bloqueo de nuestros puertos por Alemania, Italia y la propia Gran Bretaña.

46. EL TRATADO DE ARBITRAJE DE 1897

El Tratado de Arbitraje entre los Estados Unidos de Venezuela y Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, se firmó para lograr "el arreglo amistoso" de la controversia (58).

El arreglo amistoso era determinar la línea divisoria entre Venezuela y la Guayana Británica.

La delimitación la harían cinco jueces: dos por Venezuela, uno lo nombró el Presidente de los Estados Unidos y el otro los Justicias de la Corte Suprema, los nombramientos recayeron sobre Melville Weston Fuller y David Josiah Brewer; dos por Gran Bretaña, nombrados por los miembros de la Comisión Judicial del Consejo Privado de Su Majestad, nominación que recayó sobre el Barón Herschell, el cual, al morir antes de que se iniciara el proceso, fue sustituido por Charles Barón Russell of Killowen, y el otro juez fue Sir Richard Henn Collins.

Como vemos, Gran Bretaña, país reclamante, nombra dos jueces del Consejo Privado de Su Majestad, los cuales iban a decidir algo que involucraba los intereses de su propio país. Se convirtieron, pues, en jueces y parte. La decisión suya era más que evidente.

El quinto juez fue el ruso Frederic de Martens, elegido por los otros cuatro.

El Tratado consta de un Preámbulo y catorce artículos en donde se determinan las reglas que seguirían los jueces nombrados

Las presiones norteamericano-británicas llegaron hasta el extremo de no reconocer, siquiera, que Venezuela tuviese algún jurista que pudiera ocuparse del asunto; y menos aceptar que formara parte del Tribunal. Bástenos leer la carta privada de Sir Julián Pauncefote, Embajador británico en Washington, dirigida a Lord Salisbury, de fecha 8 de diciembre de 1896 (59).

46.1. Abogados por Venezuela

Tan agobiado está nuestro país ante las miradas vigilantes de los dos colosos, que decide nombrar como abogados que nos asistieran ante el Tribunal Arbitral, a una serie de personalidades del Foro Angloamericano por la ventaja de poder hablar inglés (60).

Se sugirió a Grover Cleveland, ex presidente de los Estados Unidos, pero éste se excusó le aceptar. Luego, el doctor James Storrow, abogado de Venezuela en la Comisión Investigadora de Washington, fallece. Vista la situación, se escogió a Benjamín Harrison, ex presidente norteamericano; a Benjamín F. Tracy, ex Secretario de la Marina estadounidense; a Severo Mallet-Prevost y a James Russell Soley.

Los Secretarios del Tribunal fueron: uno de nacionalidad francesa, otro británico, y Perry Allen, norteamericano, este último de parte de Venezuela.

Para dar cumplimiento con el Articulo V del Tratado, Venezuela nombró como Agente ante el Tribunal al doctor José Maria Rojas.

46.2. Abogados por Gran Bretaña

El Reino Unido además de sus jueces en el Tribunal, contó con la presencia de Sir Richard Webster, Procurador General del Reino; Sir Robert Reíd y los abogados Askwith y Rowlatt.

46.3. La documentación preliminar

La documentación inicial enviada por Venezuela a la capital norteamericana, donde se firmó el Tratado de Arbitraje, constó de cuatro volúmenes. El primero de los cuales comprendía 33 páginas acerca de los establecimientos españoles y holandeses antes de 1648; 24 páginas sobre el articulado del Tratado de Munster; 19 páginas sobre 108 derechos territoriales de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales; y el resultado de la investigación en los archivos holandeses que abarcaba 286 páginas. El segundo, comprendía 723 páginas con el texto en holandés e inglés de 353 documentos obtenidos de los archivos del Reino de los Países Bajos. El tercero, con 368 mapas. Y el cuarto, con otros 76 mapas y variadas publicaciones oficiales" (61).

46.4 El Alegato Venezolano

Dando cumplimiento al texto del Tratado de Arbitraje, Venezuela entregó su Alegato el 16 de marzo de 1898, el cual estuvo compuesto de una Exposición de 236 paginas, 676 documentos y 78 mapas (62).

El territorio reclamado fue dividido, en el Alegato venezolano, en cuatro zonas:

El Alegato de Venezuela presentó una serie de proposiciones "de hecho" y "de derecho", entre las cuales pueden destacarse las siguientes:

Primera: España fue la primera nación que tomó posesión de América del Sur; que descubrió y exploró la Guayana; que fundó establecimientos en los ríos Orinoco y Esequibo; que ocupó "como un todo" la Guayana y que ejerció "dominación exclusiva" sobre esta zona.

Segunda: Los holandeses súbditos de España se sublevaron contra la metrópoli en 1581, pero sus primeros contactos con el Esequibo fueron operaciones hostiles y de tráfico a partir de 1625.

Tercera: Para el 30 de enero de 1648 (Tratado de Münster), la única posesión holandesa en el Esequibo era la isla conocida con el nombre de Kykoveral

Cuarta: La hoya del Cuyuni-Mazaruni era una "unidad geográfica y política" separada del río Esequibo y ninguna parte de ella estaba dominada por los holandeses.

Quinta: Por el Tratado de Münster, España reconoce las posesiones holandesas en la zona; pero que no incluía ningún territorio al oeste del Esequibo.

La zona reconocida estaba al este del río Esequibo, desde allí los holandeses trataron en varias oportunidades de internarse en territorio español, pero en todas fueron rechazados y, por supuesto, ninguna zona ocupada por los holandeses duró un período de cincuenta años que era lo estipulado por el Tratado de Arbitraje para crear derechos.

Sexta: El 13 de agosto de 1814 (Tratado de Londres), Holanda cedió a los ingleses los establecimientos de Demerara, Esequibo y Berbice, al este del río Esequibo; y en 1845, España cede a Venezuela todas sus posesiones en el territorio situado al oeste del río Esequibo.

Séptima: Gran Bretaña inicia la ocupación de territorio venezolano tomando posesión de la "costa Arábiga o Arabici", una franja de tierra costera entre los ríos Esequibo y Pomarón.

Salvo este territorio, ninguna otra posesión la mantuvieron los ingleses por cincuenta años consecutivos. Gran Bretaña ocupó mucho después de 1880 el territorio comprendido en la línea de Schomburgk dado a conocer en 1886. Esta línea incluía territorio que nunca antes bebía sido reclamado.

Octava: La ocupación de la "hoya del Cuyuni-Masaruni", data de una fecha posterior a 1880 y la de la Región del Delta del Orinoco, posterior a 1884.

Novena: El descubrimiento da derecho a proteger el territorio descubierto "durante un tiempo razonable", pero si va acampanado de "publica reivindicación de soberanía" confiere un título completo de propiedad.

Décima: El no uso no significa abandono.

Décima primera: La propiedad de la boca de un río no da por sí misma título a la vertiente.

Décima segunda: Ninguna posesión derivada de una violación de un tratado puede invocarse como título para ejercer la soberanía sobre lo ocupado.

Décima tercera: La línea fronteriza es la que principia en la boca del río Esequibo; corre de allí hacia el Sur, a lo largo de la vaguada de dicho río, hasta su unión con los ríos Cuyuni-Mazaruni; de allí alrededor de la isla de Kykoveral, dejándola al Este; de allí a lo largo de la vaguada de dicho río Esequibo hasta la línea fronteriza que separa el territorio de los Estados Unidos de Venezuela del territorio de los Estados Unidos del Brasil.

46.5. El Contra alegato Venezolano

Conocido y estudiado el texto del Alegato británico, Venezuela presenta el 16 de agosto de 1898, ante el Tribunal Arbitral, su Contra-alegato(63).

Este nuevo e importantísimo documento busca conocer "cuál es exactamente la teoría británica de la controversia".

Su actitud formal -afirma el Contra alegato- es bien conocida: ella reivindica el área disputada porque alega que fue holandesa, holandesa en su ocupación; holandesa en su colonización; holandesa en su dominación.

Descubre Venezuela, cómo el Alegato inglés presenta pruebas de puntos que "considera como estratégicos" y "que han de mantener a todo trance".

Lo más importante, pues, no es volver a demostrar lo ya demostrado, sino "arrojar luz sobre la actitud de la Gran Bretaña más bien que refutar las afirmaciones de su Alegato" (64).

Expone el Alegato venezolano la tesis británica:

El Contra-alegato venezolano termina haciendo hincapié nuevamente en "su derecho a la línea divisoria pretendida en su Alegato.

Cree que las aserciones del Alegato británico, y la prueba con él presentada, tienden a confirmar y esforzar aquella pretensión. Se lisonjea de haberse cumplido el declarado propósito de este Contra-alegato. Se han visto las líneas de la defensa británica; se han medido la fuerza y la flaqueza de ellas; se han revelado los partos estratégicos con las cuestiones para decidir así definidas, cree que se ha abierto el camino a los argumentos que han de acrisolarlas en último término".

J.M. de Rojas, Agente de Venezuela
Washington, D.C., agosto 15 de 1898.
46.6. Posible avenimiento amigable

Cinco meses antes del Laudo, el plenipotenciario venezolano ante el Gobierno londinense, José Andrade, creía todavía en una posible solución amigable que pusiera fin a las actuaciones del Tribunal Arbitral. Es así como el diplomático venezolano pide a su Ministerio de Relaciones Exteriores, el 5 de mayo de 1899, instrucciones para el caso de que Gran Bretaña quisiera una solución amigable.

"Pueda ser también -agrega la comunicación de Andrade- que prefiera proponernos un avenimiento amigable respecto de la línea. Nuestros abogados no se sorprenderían de que la Gran Bretaña hiciese esa proposición a Venezuela, y creen conveniente que yo vaya autorizado a decidir en el caso de que la haga" (65).

La respuesta de la Cancillería venezolana, del 17 de mayo, fue clara y terminante. No podemos en modo alguno conceder autorización "por carecer el Gobierno de facultades concernientes a negociaciones sobre territorios fuera del arbitraje, consagrado para todo asunto por el Artículo 142 de nuestra Constitución, ningún recurso poseen los Poderes de Venezuela para arreglos que se refieran a cesión o modificación en lo relativo a dominio territorial (66).

Venezuela estaba convencida de su triunfo.

46 7. El Laudo

De nada sirvieron el Alegato y el Contra-alegato de Venezuela; los jueces en forma totalmente arbitraria, como veremos cuando analicemos el memorando» póstumo del abogado por Venezuela Severo Mallet-Prevost, y los vicios del Laudo, sentenciaron a favor de Gran Bretaña, usurpando 159.500 kilómetros cuadrados, territorio que abarcaba, y abarca, nuestra Guayena Esequiba (67).

Dos jueces británicos, jueces y parte; dos norteamericanos y uno ruso, decidieron el 3 de octubre de 1899, inclinarse a favor del poderoso.

Benjamín Harrison, ex Presidente de los Estados Unidos y abogado de Venezuela, al iniciar su exposición de los argumentos venezolanos, afirmó enfático que "le era difícil convencerse que cualquier inglés pudiera servir de árbitro imparcial en un asunto en que se tratase de la soberanía sobre tierras reclamadas por Inglaterra como suyas" (68).

Los resultados le dieron la razón (69).

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Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


Si querés opinar o consultarme, escribime a: luisdallanegra@gmail.com
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(1)©  Rafael, Sureda Delgado, Publicado en "GEOSUR", Vol. IV, N° 37, Montevideo, Uruguay, Setiembre de 1982.
(2) Venezuela.
(3) El Barón Rusell sustituyo al Barón Herachell, nombrado Juez con anterioridad, pero quien falleciera antes de iniciarse el juicio.
(4) El Presidente del Tribunal F. de Martena, escribió en 1878, una obra intitulada Rusia e Inglaterra en el Asia Central. En la misma expone la idea de que ambas potencias estaban destinadas por Dios para conquistar y civilizar a los pueblos semibárbaros. Para de Martens, Venezuela, no cabe duda, entraba en esta categoría. Nada de extraño tiene, que al ser erigido como árbitro para dirimir una cuestión territorial entre Inglaterra, país con una "misión divina" y la pobre y débil Venezuela, la balanza de la justicia del ruso se inclinara al lado de los ingleses (ROJAS, Armando. Venezuela limita al Este con el Esequibo. Caracas, 1968, págs. 23 y 24).
(5) Ver en Änexo Documental", texto del Tratado de Arbitraje y el Laudo de 1899.
(6) El nombre de "Esequibo" o "Esequivo", viene derivado del de don Juan de Esquivel, uno de los lugartenientes de don Diego Colón (ROJAS, Armando. op. cit., pág. 3).
(7) No hay evidencia documental de la presencia holandesa antes de 1623.
(8) Libro Amarillo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, de 1899. Documentos, págs. 109 y 110.
(9) El Artículo 12 del Tratado de Utrecht dice: "los ingleses se comprometen solemnemente a auxiliar a España en el establecimiento de sus antiguas fronteras en sus posesiones de América según existían en los tiempos del Rey Católico Carlos Segundo".
(10) Ver en "Anexo Documental", Mapa No 1, pág. 219. 
(11) Ibid. 
(12) Del discurso del Canciller venezolano, doctor Marcos Falcón Briceño, ante el Comité Político Especial de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el 12 de noviembre de 1962. (Libro Amarillo de 1963, Exposición, pág. XXIV).
(13) Gil Fortoul, José: Historia Constitucional de Venezuela. Tomo II, pág. 116.
(14) Informe que los expertos venezolanos para la Cuestión de Limites con Guayana Británica presentan al Gobierno Nacional (Ministerio de Relaciones Exteriores, 1967, pág. 34). 
(15) Gil Fortoul, José: Op. cit. pág. 117.
(16) Ver principio del Uti possidetis juris en el Cap. III.10, pág. 70.
(17) Ver en "Anexo Documental", Mapa No. 2, pág. 220.
(18) Libro Amarillo de 1963. Exposición, pág. XXV. 
(19) Oxford López, Eduardo, La Guayana Hispano-venezolana, págs. 20 y 21.
(20) Libro Amarillo de 1899, pág. 206. 
(21) Ver en "Anexo Documental". Mapa. 
(22) Rojas, Armando: Los papeles de Alejo Fortique, pág. 216. 
(23) Bernardo Núñez, Enrique Tres momentos en la Controversia de Límites de Guayana. Cleveland y la Doctrina Monroe, pág. 20. Ver en "Anexo Documental", Mapa No. 4 pág. 222. Ver texto completo de la nota de Fortique en, ROJAS, Armando: Papeles... pág. 229 a 234.
(24)Bernardo Núnez, Enrique. Op. Cit., pág. 22. Ver en "Anexo Documental", Mapa.
(25) Rojas, Armando Papeles, pág. 55.
(26) Ver en "Anexo Documental", Mapa.
(27) Informe que los Expertos..., pág. 35. 
(28) Ibid., Ibid.
(29) Ibid, pág. 36. 
(30) Ojer, Pablo. La Formación del Orinoco venezolano. Creación de las Gobernaciones, pág. 202.
(31) Ver en "Anexo Documental", Mapa No. 7, pág. 225.
(32) Ver en "Anexo Documental", Mapa No. 8, pág. 226.
(33) Ibid., Mapa No. 10, pág. 227.
(34) Ibid, Mapa No. 10, pág. 228. 
(35) Alegato venezolano presentado al Tribunal Arbitral en 1898. (Libro Amarillo de 1899, págs. 236 a 275). 
(36) Ibid., pág. 214. Ver en "Anexo Documental", Mapa.
(37) Bernardo Núñez, Enrique: Op. cit., págs. 77 y 78. La Doctrina Monroe del 2-12-1823, dice en esencia: "...no nos hemos inmiscuido, ni lo haremos, en las colonias o dependencias que ya poseen algunas naciones europeas. Pero tratándose de los gobiernos que han declarado y mantenido su independencia y la cual hemos reconocido al considerar lo justo de sus principios, no podríamos contemplar la intervención de ninguna potencia europea que tendiera a oprimirlos, o a controlar de cualquier modo su destino, sino como una demostración de sentimientos poco amistosos hacia los Estados Unidos" (Morra, Richard B.: Documentos Fundamentales de la Historia de Estados Unidos, págs. 160 y 161). 
(38) Informe que los Expertos..., pág. 46. 
(39) Las concesiones continuaron después de que el Tribunal Arbitral nos arrebatara los 159.600 kilómetros cuadrados de nuestra Guayana Esequiba. Hoy en día, han sido múltiples las veces que Venezuela ha protestado las concesiones otorgadas por la República Cooperativa de Guyana, 8 diferentes compañías internacionales para la exploración y subsiguiente explotación de las ingentes riquezas del territorio Esequibo, todavía reclamado por nuestro país, haciendo hincapié que ninguna actividad que se desarrolle en el territorio reclamado disminuirán los derechos venezolanos sobre el mismo. 
(40) La cesión de la isla de Patos se va a producir 56 años después del ofrecimiento. es decir, el 26 de febrero de 1942, con la clara advertencia, además, de que si Venezuela se propusiera erigir obras de defensa militar o naval debería informar "oportunamente" a Gran Bretaña. Mayor información sobre esta controversia en: "Isla de Patos", de Tito Gutiérrez Alfaro. El Universal: 3-5-1973.
(41) Ver II.21., pág. 27.
(42) Libro Amarillo de 1888, pág. 8. 
(43) Libro Amarillo de 1896. Exposición, págs. X y XI. Para alejar las antipatías y la posible indiferencia, el Gobierno venezolano de la época consideró mejor que congelar nuestra reclamación como va a suceder en 1970, durante la presidencia del doctor Rafael Caldera, informar al mundo, con pruebas, de que nosotros teníamos la razón. A pesar de todo, hemos de hacer mención de un hecho, que de haberse llevado a cabo hubiera tenido trascendencia internacional: durante el período constitucional del hay fallecido doctor Raúl Leoni, se anunció el envío de ""Misiones Especiales" para informar internacionalmente "los claros y justos fundamentos de la reclamación venezolana". (Leoni, Raúl. Mensaje de Año Nuevo, dirigido al pala desde el Palacio de Miraflores, el 1° de enero de 1966. Documentos Presidenciales Tomo II, pág. 206.). No conocemos el por qué no llegó a nombrarse dichos "Embajadores Especiales".
(44) Ver en "Anexo Documental", Mapa. 
(45) Setenta y nueve años después, todavía se habla de enviar familias a poblar IA zona en reclamación. En setenta y nueve Años, los Gobiernos que ha tenido Venezuela no encontraron el momento propicio pera ejecutar una idea que. en 1894, no pudo ponerse en práctica por la situación de violencia por la que pasaba el país. Hoy, 1973, con los recursos económicos y técnicos que posee nuestro país, todavía no ha sido posible llevar a feliz término cómo poblar la línea impuesta por el Laudo de 1899. Por otra parte, estor conflictos no podrían "resolverse por la fuerza, pues para entonces Inglaterra disponía de un ejército de 700.000 hombreó y una escuadra de 32 acorazados, 186 cruceros, 118 torpederos; mientras que el ejército venezolano apenas contaba 4.000 hombres y la "escuadra" se componía de dos veleros y trae cañones". (Zúñiga Cisneros, Migual: "Ochenta de los años de usurpación de nuestra Guayana Esequiba". La Religión: 17-7-1970). 
(46) Oxford-López, Eduardo: Op. cit., págs. 27 a 29.
(47) Ibid., Ibid. 
(48) Libro Amarillo de 1895. Documentos, pág. 64.
(49) Ver II.30, pág. 31. 
(50) Rojas, Armando: Venezuela limita..., pág. 21. 
(51) Semanas antes de su discurso en el Congreso, Cleveland había enviado a Londres una nota que el propio Presidente norteamericano denominó "nota cañonazo de veinte pulgadas", en donde entre otras cosas, advertía al Gobierno Británico que "hoy los Estados Unidos son prácticamente soberanos en este continente". (Nevins, Allan y Heory Steele Commager: Breve historia de los Estados Unidos pág. 356). Otro autor norteamericano, Charles 0. Lerche, Jr., en su libro intitulado Política Exterior del Pueblo de los Estados Unidos, pág. 152, considera que el enfrentamiento estadounidense con Gran Bretaña, por los problemas fronterizos de esta última con Venezuela, se debió al "naciente sentimiento norteamericano de capacidad propia" que lo animó "a obrar en forma vigorosa e independiente, hasta el grado de oponerse abiertamente a la Gran Bretaña".
(52) Informe que los expertos..., pág. 12. 
(53) Ver 11.21, pág. 27.
(54) Informe que los experto..., pág. 38. 
(55) Ibid., pág. 41. 
(56) "La actual investigación comprueba que durante el curso de las negociaciones se mantuvo marginada a Venezuela, particularmente en la fase final y más importante. Más aún, Richard Olney acordó con Gran Bretaña la exclusión de Venezuela del Tribunal Arbitral". (Informe que los Expertos..., pág. 12.). 
(57) Ibid., Ibid. 
(58) Ver en "Anexo Documental", texto del Tratado de Arbitraje, pág. 242. 
(59) Carta privada de Sir Julian Pauncefote, Embajador británico en Washington para Lord Salisbury, 8 de diciembre de 1896. No hay peligro de que el señor Olney preste oídos, ni por un momento, a los aullidos venezolanos pidiendo una modificación de nuestros términos de arbitraje. Pero no me siento seguro de que los jueces americanos no sean urgidos por él a nombrar un venezolano como árbitro. Le incluyo una copia de una carta privada que recibí de él, como también de mi respuesta. El no ha reavivado el asunto, puesto que la prensa aquí presume que hay un acuerdo entre el señor Olney y el señor Andrade con respecto al nombramiento de un venezolano. Pero me parece que ha habido un acuerdo implícito con nosotros a través de toda la correspondencia y negociación de que los Arbitros por parte de Venezuela deben ser americanos, y no conozco precedente alguno en otro sentido —un soberano neutral elegido por las partes en disputa para designar un superárbitro—, nombra por supuesto una persona de su propia nacionalidad. Puede aparecer injusto que haya dos ingleses de nuestra parra y ninguno venezolano de la otra, pero los venezolanos aceptaron estar representados por los Estados Unidos, y yo ciertamente entendí que la cuestión seria arbitrada precisamente como si la controversia fuera entre Gran Bretaña y Estados Unidos, por la razón, entre otras, que no conocemos un jurista venezolano, digno de ese nombre, o a quien nosotros consentiríamos que le fuera confiada la función de Arbitro en este caso". (Informe que los Expertos..., pág. 37). 
(60) Libro Amarillo de 1898. Exposición, pág. VIII. 
(61) El indicó de la primera y segunda parte del trabajo documental enviado a Washington por Venezuela, se encuentra en el Libro Amarillo de 1898, págs. 677 a 698. La gran mayoría de los documentos se obtuvieron de fuentes venezolanas v de la Corte Neerlandesa, del Vaticano, de los archivos españoles; de Francia, Bélgica, Colombia, Puerto Rico y Santo Domingo; y de Paramaribo, Inglaterra, Demerara y La Habana. 
(62) En el Libro Amarillo de 1899, págs. 236 a 275, se encuentra la lista de documentos del Alegato venezolano, que incluye los obtenidos de fuentes holandesas, españolas, inglesas, venezolanas, diplomáticas, extractos de autores y de tratados y privilegios; la lista de mapas puede leerse en las págs. 276 a 280 de esta Memoria. En la elaboración del Alegato colaboró el Colegio de Ingenieros de Venezuela.
(63) El Contra-alegato fue igualmente voluminoso: una exposición de 118 páginas; 146 documentos y 32 mapas. En el Libro Amarillo de 1899, págs. 385 a 392, se encuentra la lista de documentos del Contra-alegato, que incluye los de fuentes españolas británicas, diplomáticas, extractos de autores y documentos cuya reproducción de sus originales fue pedido por la Gran Bretaña, en virtud del Articulo Vll del Tratado de Arbitraje y, por último, la lista de los mapas.
(64) Ibid., págs. 282 y 283.
(65) Informe que los Expertos..., pág. 13.
(66) Ibid., Ibid. 
(67) Ver en "Anexo Documental", Mapa No. 16, pág. 233.
(68) Allen, Perry: "La historia de un despojo territorial". La Esfera de Caracas: 25, 26 y 27 de enero de 1952.
(69) Para Enrique Bernardo Núñez, "el resultado de la controversia es un signo una advertencia un país despoblado no puede considerarse como yermo de propiedad particular. El único medio de tomar posesión de su territorio es el de fecundarlo con el propio sudor. Y no es aventurado decir que la historia pasada y futura de Venezuela no ha sido ni será otra sino la de su colonización" (Bernardo Núñez, Enrique Op. Cit., pág. 108). El Proyecto fue patrocinado por Arabia Sandita, Argelia, Ceilán (hoy denominada República de Srilanka), República Democrática del conga (hoy llamada República del Zaire), Etiopía, Ghana, Guinea, India, Irak Kenia, Liberia Malí, Nepal, Niger, Nigeria, República Arabe Unida, República Unida de Tanzania, Sierra Leona, Siria, Sudán, Togo, Yugoslavia y Zambia. La República Dominicana, Colombia, España, Costa Rica y Uruguay, hicieron públicas explicaciones de sus votos reconociendo la existencia de la reclamación venezolana. Por su parte, Liberia, Ghana, Irak, Irlanda, Irán, Pakistán, Marruecos y Somalia, dejaron constancia de que a pesar que votaban a favor del proyecto, no tomaban posición sobre el problema entre Venezuela y Gran Bretaña.