EMANCIPACION DE LA GUAYANA BRITANICA

1. CONFERENCIAS PRO INDEPENDENCIA

El proceso de independencia de la Colonia británica se inicia en 1958 cuando su Asamblea Legislativa aprueba exigir al Reino Unido que fijara, a corto plazo, la fecha definitiva de la misma. Posteriormente, en marzo de 1960, se lleva a cabo en Londres una Conferencia sobre la Guayana Británica y su futuro, la Declaración al finalizar la reunión, hacia hincapié en que, de solicitar la Colonia su independencia, Gran Bretaña fijaría una nueva asamblea para determinar la fecha definitiva.

La petición es hecha, de nuevo, en 1961. Durante noviembre 62 y noviembre 63, se discutieron las bases constitucionales que darían lugar a la emancipación. Suceso que ocurre el 26 de mayo de 1966.

2. ADVERTENCIA VENEZOLANA

Conocida la intención británica de conceder la independencia a la Colonia, el Gobierno de Venezuela fue enfático al considerar "que ningún cambio de status que pudiera ocurrir en cuanto a la Guayana Británica, derivado de una declaración de independencia o de cualquiera

Otra causa, en nada afectaría los derechos territoriales irrenunciables e imprescriptibles que a Venezuela legítimamente corresponden en la Guayana Esequiba".

Tales reservas fueron igualmente hechas al día siguiente, 3 de noviembre de 1965, en nota oficial entregada al Embajador inglés. En dicha nota Venezuela afirmaba que "consideraría un acto inamistoso de parte del Gobierno de Su Majestad si se acordara sin reservas un traspaso de soberanía sobre el territorio reclamado por Venezuela.

3. PROYECTO EN LAS NACIONES UNIDAS

El 6 de diciembre de 1965, en la ONU, los Delegados de Liberia y Ghana presentan un Proyecto de resolución relativo a la Guayana Británica en donde se hacia referencia a su próxima independencia.

Como en el documento citado no se hacia referencia a la parte de la Colonia reclamada por Venezuela, el Delegado de nuestro país, para aclarar la situación, expuso en el seno de la organización internacional. los antecedentes de la controversia y pidió a los autores del proyecto tomaran debida nota de su exposición para que Venezuela pudiera votar afirmativamente en favor del mismo.

En esa oportunidad, el Representante venezolano afirmó: " ¿Creen que serían condiciones muy favorables, dejarle al nuevo Estado independiente, además del tremendo problema racial que confronta. la pesada herencia de una disputa territorial con un Estado vecino?".

El documento fue votado el 16 de diciembre en forma nominal con el resultado de 87 votos a favor, entre ellos el de Venezuela, ninguno en contra y 19 abstenciones.

4. LA INDEPENDENCIA Y LA RESERVA VENEZOLANA

En noviembre de 1965, se lleva a cabo en Londres una Conferencia con participación inglesa y de los representantes de la Colonia británica. Se acordó allí que el 26 de mayo del siguiente año, la Guayana Británica se convertiría en un nuevo Estado independiente con el nombre de Guyana.

El 2 de mayo de 1966, el Gobierno inglés invitó a Venezuela a participar en los actos independentistas de su Colonia en América. La aceptación venezolana a la invitación fue acompañada de una clara observación, de que su presencia en dichos actos no implicaba "reconocimiento ni en forma alguna renuncia o disminución de los derechos territoriales reclamados por Venezuela" y que de ninguna manera afectaba "los derechos de soberanía que se desprenden de la reclamación surgida de la contención venezolana de que el llamado Laudo Arbitral de París de 1899 sobre la frontera de Venezuela y la Guayana Británica es nulo e írrito".

Tres meses y nueve días después de la firma del "Acuerdo de Ginebra", la Colonia inglesa Guayana Británica, parte del Tratado, conjuntamente con dos Estados soberanos. Venezuela y el Reino Unido. se independiza. Ese mismo día, 26 de mayo, el Gobierno de Venezuela le otorga su reconocimiento, pero haciendo clara reserva de su reclamación de la Guayana Esequiba, en los siguientes términos:

El reconocimiento "que Venezuela hace del nuevo Estado de Guyana, no implica por parte de nuestro país renuncia o disminución de los derechos territoriales reclamados, ni de ninguna manera afecta los derechos de soberanía que se desprenden de la reclamación surgida de la contención venezolana de que el llamado Laudo Arbitral de París de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica, es nulo e írrito.

"Por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado el que se sitúa al Este de la margen derecha del río Esequibo, y reitera ante el nuevo país, y ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre toda la zona que se encuentra a la margen izquierda del precitado río; en consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del río Esequibo. tomado éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico".

Guyana a partir de ahora pasa a detentar un despojo perpetrado por Gran Bretaña en 1899. Y Venezuela inicia, desde este momento. una reclamación territorial a Gran Bretaña y Guyana, por haber reconocido nuestro país la independencia de esta última. Quien tiene ahora nuestra Guayana Esequiba en un Estado soberano.

5. LA RESPUESTA DE GUYANA A LA RESERVA VENEZOLANA

La contestación guyanesa a la reserva de Venezuela sobre el territorio de la Guayana Esequiba no pudo ser más clara y tajante. Repitiendo el contenido del Articulo 7 de la Constitución del nuevo Estado. en donde se considera que el territorio de Guyana era el que compren día la Colonia Guayana Británica antes de la independencia, advierte que "el territorio que se extiende entre la línea media del río Esequibo por el Este y la frontera de la antigua Colonia de Guayana Británica a lo largo de los ríos Cuyuni y Venamo por el Oeste, estaba incluido, con anterioridad al 26 de mayo de 1966, tanto jurídica como administrativamente, dentro de la antigua colonia de Guayana Británica y forma parte del Estado de Guyana"

Esta declaración vislumbraba la inutilidad del "Acuerdo de Ginebra" ¿Qué iban a discutir los delegados en la Comisión Mixta si el territorio reclamado por Venezuela estaba incluido en la propia Constitución del nuevo Estado? Definitivamente nada.

¿Qué tipo de "solución práctica" se hubiera logrado con la afirmación de que La Guayana Esequibo constitucionalmente era parte de la nueva nación soberana? Ninguna realmente.

6. APOYO VENEZOLANO A LA INDEPENDENCIA DE LA GUAYANA BRITANICA

A pesar de que Venezuela hizo las reservas del caso desde el momento mismo de la emancipación de la Colonia, señalando que el territorio de la Guayana Esequiba era considerado como zona venezolana, sin embargo, en ningún momento nuestro país mostró oposición a que la Colonia se integrara al mundo de las naciones soberanas, por el contrario, fue el primer país en alentar tan hermosa fecha.

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INGRESO DE GUYANA EN LA ONU Y EN LA OEA

1. EN LAS NACIONES UNIDAS

Obtenida la Guayana Británica su independencia el 26 de mayo de 1966, el nuevo Estado soberano: Guyana, solicitó su ingreso en las Naciones Unidas.

El voto venezolano para la admisión del nuevo Estado fue afirmativo.

"Venezuela deja formal constancia de que, ni su apoyo a la solicitud de ingreso de Guyana a las Naciones Unidas ni el ingreso mismo, cuando se produzca, pueden implicar renuncia ni disminución de los derechos de soberanía da Venezuela sobre el territorio situado en la margen izquierda del río Esequibo, ni reconocimiento en forma alguna del llamado Laudo Arbitral de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica, acerca de los cuales ha hecho la oportuna reserva al reconocer al nuevo Estado". (MRE. Reclamación de la Guayana..." pág. 113).

2. EN LA OEA

2.1. Proposición obstaculizadora de Venezuela

En diciembre de 1964, durante la Primera Conferencia Interamericana Extraordinaria de la OEA, se aprobó la "Declaración sobre la Admisión de nuevos miembros", también llamada "Acta de Washington".

En esta "Declaración" o "Acta", Venezuela logró que se incluyera una disposición, por la cual, se impidiera que un territorio sujeto a reclamación pudiera ser admitido en el seno de la organización americana.

2.2. La proposición venezolana en el texto de lo Carta de la OEA

La propuesta venezolana estuvo redactada en los siguientes términos: "Que el Consejo de la Organización no tomara ninguna decisión sobre solicitud alguna de admisión presentada por una entidad política cuyo territorio esté sujeto, total o parcialmente y con anterioridad a la fecha de la presente resolución, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados miembros de la Organización, mientras no se haya puesto fin a la controversia mediante un procedí miento pacífico".

En las reformas al texto de la Carta aprobada por el "Protocolo de Buenos Aires" de febrero de 1967, se incluyó la resolución venezolana que impedía el ingreso de Guyana a la Organización. Así, el Artículo 8° de la Carta, quedó como sigue: "El Consejo Permanente no formulará ninguna recomendación ni la Asamblea General tomará decisión alguna sobre la solicitud de admisión presentada por una entidad política cuyo territorio esté sujeto, total o parcialmente y con anterioridad a la fecha del 18 de diciembre de 1964, fijada por la Primera Conferencia Interamericana Extraordinaria, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados miembros de la organización, mientras no se haya puesto fin a la controversia mediante procedimiento pacífico".

2.3. Presencia de Guyana en la reunión de reforma de la Carta de la OEA

La inclusión en 1967, del Articulo 8° precitado en el texto de la Carta, se realizó en Tercera Conferencia Interamericana Extraordinaria y contó con la asistencia de varios Estados no miembros de la organización, entre ellos, Guyana.

La presencia de nuestro vecino en una reunión dedicada a reformar la Carta de la OEA, motivó que Venezuela opinara que a pesar de que votó a favor de invitar a paises no miembros, ello no implicaba "una actitud favorable al ingreso de la Organización de aquellos nuevos Estados que formaron parte de territorios coloniales, y al obtener su independencia, heredaron problemas de disputa territorial con un Estado miembro" y, por tanto, se remitís a la Primera Conferencia Interamericana de diciembre de 1964, en la cual se acordó que países, como Guyana, no podrían ser miembros de la OEA hasta tanto no solucionaran sus problemas limítrofes.

2. 4. Guyana miembro observador

Vetada la admisión de Guyana en el seno de la Organización Americana, los países del Caribe se movilizaron en un último esfuerzo para que el nuevo Estado fuera admitido, siquiera, como miembro observador de la OEA.

El 2 de febrero de 1972, el Consejo Permanente aceptaba como observadores permanentes, sin derechos, a Guyana conjuntamente con Canadá, Israel y España.

Venezuela se abstuvo en la votación, facilitando, de este modo, la admisión de nuestro vecino.

Conocidos los resultados favorables a la admisión de Guyana Venezuela hizo las reservas acostumbradas haciendo hincapié en que la posición adoptada no implicaba la renuncia a la soberanía en el territorio situado al oeste del río Esequibo.

2.4.1. Oposición en Venezuela a la admisión de Guyana como miembro observador

Días después de la admisión de Guyana. el "Frente Pro-Defensa de la Integridad Territorial y la Soberanía de Venezuela", presidida por el doctor Pedro José Lara Pena, y la "Comisión Nacional Pro-Recuperación de Nuestra Guayana Esequiba", presidida por el doctor Miguel Zúñiga Cisneros, organizaciones ambas integradas por eminentes nacionalistas venezolanos, de dilatada trayectoria en su lucha por nuestra soberanía territorial, objetaron la votación venezolana que permitió que Guyana se convirtiera en miembro observador de la OEA.

Las consideraciones expuestas por estas dos organizaciones hacían énfasis en que la admisión significaba "una permanente oportunidad que se ofrece a ese país para ganar ambiente favorable a la injusticia heredada y en el propio seno de la representanción conjunta de las naciones americanas: una concesión mas a su favor y en contra de Venezuela".

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EL PROTOCOLO DE PUERTO ESPAÑA

1. EL INFORME DE LA COMISION MIXTA

Cumplidos los cuatro años de funcionamiento de la Comisión Mixta, encargada según el Acuerdo de Ginebra de buscar el "arreglo práctico" de la reclamación venezolana, y al no llegar a ningún acuerdo, sus integrantes entregaron el informe final a sus respectivos gobiernos: Venezuela y Guyana, en donde se supone dejaron sentado cualesquiera cuestiones pendientes.

Las actividades desarrolladas y los informes de La Comisión Mixta fueron catalogados como secretos

2. VENEZUELA RECLAMA A CUYANA

Es necesario insistir en el punto siguiente: nuestro país reclamaba al Reino Unido un territorio de 159.500 kilómetros cuadrados de la Guayana Británica; Venezuela aceptó conversar con la Colonia, posteriormente convertida en Estado independiente, contra la cual no existía reclamo alguno, pues era sólo la triste heredera del despojo realizado en octubre de 1899, pero al ser reconocida su independencia Venezuela pasó entonces a reclamar la Guayana Esequiba a dos Estados soberanos: Gran Bretaña, la usurpadora y Guyana, la heredera de la usurpación.

Esta realidad de corrobora con la composición de la Comisión Mixta: venezolanos y guyaneses sin participación inglesa.

El informe final de la Comisión fue entregado a Venezuela y su vecina, pero a Inglaterra no, demostrando con ello que si bien los británicos eran, en el papel, parte de la controversia limítrofe, en la realidad, el conflicto quedaba en manos de nuestro país y su vecina.

3. EL COMUNICADO DEL PROTOCOLO

El 18 de junio de 1970, se firma el tratado conocido con el nombre de Protocolo de Puerto España. Es rubricado por el Canciller de Venezuela, doctor Arístides Calvani; el Ministro de Estado de Guayana, S.S. Ramphal; y el Comisionado de Gran Bretaña en Trinidad y Tobago, Roland Charles Colín Hunt.

El mismo 18, se daba a conocer el testo del Comunicado Conjunto firmado por el Ministro del Exterior venezolano y su colega guyanés.

El Comunicado hace hincapié en la necesidad de la solución pacífica de las controversias internacionales para "mantener las buenas relaciones entre los pueblos" y para "promover la confianza mutua y un intercambio positivo y amistoso entre Venezuela y Guyana que lleve a un mejoramiento de sus relaciones como corresponde a naciones vecinas y amantes de la paz".

3.1. Venezuela dispuesta a atacar o defenderse

El Comunicado refuerza el contenido del Artículo I del Tratado al reconocer la necesidad de tomar "lo más pronto posible todas las medidas necesarias para reducir tensiones y evitar incidentes en todas las áreas en las cuales el contacto entre ellas hace posible que produzca algún incidente". Es decir, había urgencia de tomar medidas ante la gravedad de la situación, pero, ¿cuál era en realidad la situación?, ¿cuál era la gravedad del momento para tener que firmar un Tratado como el "Protocolo"?

Quien leyera el párrafo mencionado del Comunicado pensaría que nuestro país estaba en pie de guerra, dispuesto a atacar o defenderse de un ataque.

3.2. Dejar de lado la reclamación en favor del mejoramiento de las relaciones

El Artículo I del "Protocolo", determina que durante el tiempo de vigencia del Tratado, Venezuela y Guyana se dedicarían a "mejorar el entendimiento entre ellos" y por intermedio de los "canales diplomáticos" efectuar revisiones periódicas de sus relaciones.

Si a estas afirmaciones le agregamos los comentarios hechos en el Comunicado Conjunto sobre el Artículo I, encontraremos que se dio mayor importancia al mejoramiento de las relaciones que a solucionar la controversia que aún estaba en pie: la reivindicación de la Guayana Esequiba usurpada en 1899 por los británicos.

La obtención de los 159.500 kilómetros cuadrados heredados por la vecina ex Colonia, pasaba a un segundo plano ante la urgencia. mostrada por los dos Gobiernos, de "mejorar el entendimiento", a pesar que nada demostraba que las relaciones entre ambos países estuvieran deteriorándose.

3.3. Comité Conjunto para reducir tensiones

El mejoramiento del "entendimiento" se iba a lograr -nos dice el comunicado- con la creación de un "Comité Conjunto" que estaría integrado por venezolanos y guyaneses, a nivel de Gobierno para de este modo lograr la "reducción de tensiones".

3.4. El Comité Conjunto sin representación británica

Hay que hacer notar también, que en la composición del "Comité Conjunto" no aparece ningún delegado inglés. Esto es debido a que como dicho Comité no va a discutir nada relacionado con la reclamación venezolana' no tenía por qué contar con la presencia británica.

3.5. La presencia de Trinidad y Tobago

Finaliza el Comunicado con el agradecimiento de rigor al Gobierno del país donde se firmó el "Protocolo "

¿Qué intereses se pusieron en juego para que Trinidad y Tobago se brindara para que se obtuvieran resultados tan satisfactorios, como así lo asegura el Comunicado?, ¿por qué precisamente este país fue la sede para las conversaciones que darían lugar a la firma del Tratado, cuando era una de las naciones caribeñas que estaba viendo a Venezuela como la imperialista que buscaba "despojar" de su territorio al nuevo Estado?

La respuesta no puede ser más obvia. Venezuela tenía que hacer ver a las pequeñas naciones caribeñas que no era, bajo ningún concepto, una nación imperialista y para demostrarlo nada mejor que firmar la congelación de la reclamación mediante el "Protocolo de Puerto España", así lo afirma el Presidente Caldera:

"Los planteamientos de Venezuela en la zona Esequiba están en pie, dentro de un clima que ha aliviado tensiones en el área y ha hecho mas clara nuestra imagen en los países angloparlantes del Caribe. con los cuales hemos fomentado una amistad cada vez mas cordial

4. ANALISIS DEL TEXTO DEL PROTOCOLO

4.1. Traspaso de la reclamación de Gran Bretaña a Guyana

El "Protocolo de Puerto España" comienza con un gravísimo error: antepone el nombre de Guyana al de Gran Bretaña. Es decir, un Tratado suscrito para resolver una disputa territorial entre Venezuela y Gran Bretaña sobre la frontera entre nuestro país con la Guayana Británica, hoy Guyana, en vez de ser iniciado con los nombres de los dos países en conflicto: Venezuela y el Reino Unido, se inicia con los de Venezuela y Guyana, país con el cual no existe ninguna reclamación, pero que le vamos a reclamar después de su conversión en soberano, por haberle reconocido su independencia y en virtud de ser la heredera de un territorio venezolano.

4.2. Entendimiento, pero sin hablar de la reivindicación

El Articulo I del "Protocolo", considera de suma importancia "mejorar el entendimiento" entre arabas naciones y revisar periódicamente las relaciones "a través de los canales diplomáticos".

No se menciona para nada la reclamación.

4.3. Suspensión de la reclamación venezolana

El Artículo II, entra específicamente al fondo de la cuestión que estamos analizando. Mientras el Tratado esté vigente -dice- ni Venezuela podrá reclamar territorio a Guyana, ni ésta a Venezuela.

Al parecer, los redactores del Tratado se dieron cuenta del peligro que representaba el Artículo V del "Acuerdo de Ginebra", al afirmar éste que ni Venezuela ni la Colonia renunciaban o disminuían sus derechos, basado en la decisión venezolana de considerar el Laudo del 3 de octubre de 1899 sin validez jurídica En este caso, hasta nuestra vecina podía haber iniciado una reclamación territorial.

En vista de lo anterior, en el "Protocolo" se prefirió indicar que ni uno ni el otro podrían reclamar. Venezuela, pues, con este Articulo, se olvidaba ya de quién le había usurpado el territorio al oeste del río Esequibo, y preocupada por la situación de "tensión" se niega ella misma el derecho a reclamar.

Con el Artículo II del "Protocolo" se descubre algo sumamente interesante. Venezuela acepta no reclamar nada a Guyana y ésta a no hacerlo a Venezuela; pero es el caso que Guyana jamás ha reclamado nada, ni oficialmente el Gobierno venezolano ha recibido reclamación alguna de ese país.

Se está reconociendo, entonces, que Guyana podría continuar reclamando como lo hizo Gran Bretaña antes de 1899.

No pudiendo reclamar, Venezuela se dedicaría a la búsqueda del "entendimiento", pero no a las "soluciones satisfactorias" pregonadas en el "Acuerdo de Ginebra".

4.4. El engañoso Artículo III

El contenido del Articulo III llega a un grado de candor verdaderamente alarmante. Entre otras cosas sostiene:

¿Cómo es posible que el "Protocolo" afirme que hay posibilidad de llegar, durante su vigencia, a algún acuerdo, si su Artículo II con meridiana claridad enfatiza que "no se hará valer ninguna reclamación por parte de Venezuela a la soberanía territorial en los territorios de Guyana"?

¿Por qué el Artículo en cuestión estipula que Venezuela y Guyana, solamente, pueden llegar a la solución de la controversia territorial, si a nuestro país le corresponde, por las razones antes dichas, discutir el asunto con la usurpadora, es decir, con el Reino Unido?

No podemos menos que pensar que la presencia de ese Articulo era para calmar las protestas que, de inmediato, iban a surgir nada más conocer el texto del "Protocolo".

El Tratado pretende hacer ver que se continuarían las conversaciones, cuando en realidad el contenido mismo lo prohibe, pues de lo contrario se violaría el Artículo II.

Más aun, el llamado "Comité Conjunto" se dedicaría, como hemos analizado, a examinar los medios de lograr una reducción de las tensiones y prevenir incidentes "mediante el ejercicio por cada Gobierno de sus poderes soberanos con un espíritu de moderación y buena voluntad", pero no a estudiar el conflicto limítrofe.

4.5. Ni Venezuela, ni Guyana renuncian a sus legítimos derechos territoriales

Es cierto, que nuestro país no renuncia a sus legítimos derechos sobre la Guayana Esequiba, así lo indica el Artículo IV, parágrafo 2°: "La celebración y la vigencia del presente Protocolo no podrá interpretarse en ningún caso como renuncia o disminución de derecho alguno que cualquiera de las partes pueda tener para la fecha de la firma del mismo, ni como reconocimiento de ninguna situación, uso o pretensión que puedan existir para esa fecha".

Ahora bien, Venezuela no renuncia, pero tampoco lo hace Guyana. Si ninguno renuncia a sus derechos sobre el territorio en disputa, nada podía hacer pensar que pudiera llegarse a algún acuerdo, sobre todo cuando la controversia iba dirigida ahora hacia un país, Guyana cuya única culpa es la de haber heredado un despojo y el no querer devolverlo a su legítimo propietario.

4.6. La duración del Tratado

La duración del "Protocolo" está indicado en el Artículo V: doce años prorrogables automáticamente. Estas prórrogas serían también de doce años, salvo que ambas partes indicaran, antes de finalizar el período primero a una de sus prórrogas, que éstas fueran menores de doce años, pero nunca inferiores a cinco.

El "Protocolo" podría finalizar si, seis meses antes de la fecha de término, ambos Gobiernos así lo acuerdan, decisión que sería dada a conocer al Reino Unido.

De no declararse nada sobre el término de los doce años o de alguna de sus prórrogas, el Tratado continuaría vigente automáticamente.

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Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


©  Rafael, Sureda Delgado, Publicado en "GEOSUR", Vol. IV, N° 37, Montevideo, Uruguay, Setiembre de 1982

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com
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