Tapa Problemática del Orden

 

Home






6. MIS CONSIDERACIONES SOBRE EL ORDEN

© Luis, DALLANEGRA PEDRAZA

Sin ánimo de constituirme en contestatario de Liska, haré una serie de consideraciones respecto de los cinco tipos de orden por él expuestos.

En primer lugar, diferenciaré a los tipos de orden, en dos clases:

    1) Orden en sí, y es el que considero como un orden, con sus cualidades y defectos, al que en definitiva, arribará la comunidad internacional, luego de pasar por distintas circunstancias de desorden, o luego de un proceso de concertación o de contienda entre dos o tal vez más actores, interesados en establecer un orden.

    2) Orden de transición, que es aquél que, a mi criterio, no constituye un orden en sí, sino que la resultante de las situaciones dadas por las interacciones dentro de este tipo de "orden de transición", derivarán en última instancia en un tipo de orden en si.

A riesgo de parecer redundante, reitero que no dejo de considerar "orden" a ninguna de las dos clases arriba indicadas, sino que creo conveniente marcar las diferencias entre estas clases.

Además, se da, de acuerdo con este criterio de análisis, un tercer caso, que no es posible clasificar como orden en sí, ni como orden de transición, sino como la "institucionalización de un orden determinado". Más adelante explicaré suficientemente esto último.

Formas de orden históricos y actuales

Comenzaré por el segundo tipo de orden considerado por Liska, la "pugna por la primacía". A éste, no lo considero un "orden en sí’, sino un "orden de transición".

Los motivos son, a mi criterio, sencillos. En primer lugar, acepto que se da un "orden elemental" pero la resultante de las interacciones de los actores contendientes, tendrá como consecuencia o: 1) la superioridad de uno sobre el otro, y por lo tanto derivará en un orden imperial; o 2) la imposibilidad del logro de la primacía por algunos de los actores contendientes, y ante el supuesto que no permanecerán indefinidamente en esta condición, el actor que se encuentra en situación relativa de desventaja, procurará la búsqueda de un equilibrio, tanto en términos distributivos -aumento de los gastos para defensa, reconsideración de sus estrategias mundiales como en términos concertados- negociación de SALT y otros tipos de acuerdos en este orden.

Por lo tanto, la "lucha por la primacía" es un orden de transición, y en situaciones como éstas, se darán grandes modificaciones en el ámbito mundial, sea en el mediano o largo plazo. Las modificaciones no serán sólo de statu-quo, sino también estructurales, derivando necesariamente en un cambio de sistema. La desintegración del sistema bipolar es suficientemente ejemplificativa.

El quinto y último tipo de orden analizado por Liska, tampoco es considerado por mi, como un orden en sí sino, y si se puede llegar a decir, como un orden de transición. Digo, si se puede llegar a decir, ya que su característica, es la existencia de algunos focos de orden en un mar de desorden.

De todas formas, es Liska quien dice, que en este caso, se da un interregno entre dos cualesquiera de los tipos de orden mencionados por él. Excluyendo, por mi parte, al que denomino en el cuadro, como "institucionalización funcionalista", creo que la triple alternativa puede ser válida. Todo depende de la forma en que se dé el esquema de polarizaciones. Además, debo advertir, que en este caso, se está más cerca del desorden que del orden, por lo que los cambios se sucederán muy rápidamente, y si no surge un poder o una convergencia de poderes ordenadores, la anarquía será la que predominará.

Hasta este momento, dentro de mi análisis, el imperial y el equilibrio de poderes, constituyen los dos únicos posibles tipos de orden en sí, ya que de una forma u otra, siempre la resultante de las interacciones en el ámbito internacional, derivarán en uno u otro, aunque "temporariamente" se atraviese por alguno de los "órdenes de transición" de acuerdo con la concepción expuesta.

Por último, analizaré el caso no clasificado: la "Institucionalización Funcionalista" o, si se quiere en términos de Liska, "Represiones Institucionalizadas", ya que tiene en cuenta para su definición, el grado de concentración o difusión de la autoridad, y en este caso, se daría tanto una "represión recíproca", como una "auto-represión" de potenciales disturbadores del orden.

A este tipo de orden, lo denomino como "no clasificado ", ya que, a mi criterio, no es ni un orden en sí, ni un orden de transición, sino la "institucionalización " de situaciones de hecho que han llegado a constituirse -de hecho- en orden.

El criterio seguido por mi, es que en la comunidad internacional -y aún en la faz interna de los Estados- no se puede establecer el orden "por decreto", esto es, establecer una norma de Derecho internacional, y pretender que sea respetada; ya que, en primer lugar, esta norma es creada por coordinación entre los Estados -desdoblamiento funcional, aludido en la sección 1. de este trabajo- y no por un poder jurisdiccional supranacional. Además, la carencia de un "poder de policía" supranacional, impide la exigibilidad en el cumplimiento de la norma, así como la posibilidad de aplicar sanciones, ante el incumplimiento. Este papel, lo lleva a cabo un poder ordenador, en los términos en que en Política Internacional se entienden; o sea, aquél o aquellos Estados que de mayor poder disponen.

De esta manera, recién, cuando se haya logrado un orden de hecho, la potencia o potencias ordenadoras, se interesarán en "institucionalizarlo" a los efectos de darle permanencia y legitimidad (34).



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, La Problemática del Orden, en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis (Coordinador y Compilador), "Geopolítica y Relaciones Internacionales", (Buenos Aires, Pleamar, 1981), págs. 1-39.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com   


(34)Sobre este tema tan controvertido, sugiero la lectura de Morgenthau Hans, La Lucha por el Poder y por la Paz, (Sudamericana, Buenos Aires, 1963), especialmente págs. 618-657. Asimismo, Puig Juan Carlos, Derecho de la Comunidad Internacional, Vol. 1, Parte General, (Depalma, Buenos Aires, 1974).