GLOBALISMO Y POLITICAS NEOLIBERALES:
ACTUALIDAD Y PERSPECTIVAS PARA AMERICA LATINA **
 

©  Luis DALLANEGRA PEDRAZA *


INTRODUCCION

Pese a que hace ya 37 años (1960-1997) que América Latina viene ensayando diversos procesos integrativos, pareciera que, por un lado, siempre está comenzando y, por el otro, no alcanza a decidir su destino conjunto, cayendo, más allá de las denominaciones que adopta, en áreas de negocios a lo que formalmente denomina procesos integrativos.

Es que los procesos integrativos adoptados plantean la creación de áreas de libre comercio o uniones aduaneras, que favorecerán seguramente los negocios -en muchos casos de subsidiarias de transnacionales-, pero no contemplan la posibilidad de maximizar las posibilidades de desarrollo al interior de la región llevando a cabo procesos productivos que individualmente no podrían realizar, como tampoco adoptan una actitud coordinada de sus política exteriores, con el objeto de mejorar su inserción internacional y aumentar el poder de negociación frente a terceros Estados u organismos internacionales.

No cabe duda que existe una gran distancia entre el proceso emprendido por Europa hacia fines de la década de los 50 que deriva actualmente en la Unión Europea, llevándola al nivel de "potencia" de primer orden, partiendo de un conjunto de actores significativos y de potencias de segundo orden; más allá de las trabas con las que se encuentran actualmente el acuerdo de Maastrich o las políticas monetarias; y el proceso integrativo de América Latina de los últimos 37 años.

En América Latina no existió ni está en su perspectiva ni en el pensamiento de su élite dirigente, la búsqueda de proyectos como el Arianne -envío de cohetes y satélites al espacio- en el contexto espacial en Europa, o el Airbus -desarrollo aeronáutico-, el Eureka -desarrollo tecnológico conjunto- o la Europa Verde -proyecto agrícola de autoabastecimiento y exportación-. Aún el Mercosur, que pareciera el proceso con más posibilidades de los encarados hasta el presente, no contempla ninguna de las alternativas dichas más arriba. Lo que hace es actuar como un "área de negocios" en la que comercia la industria automotriz que, en gran medida, ha vuelto a ser una armaduría de autopartes que se importan, y el sector de la industria alimentaria.

AMERICA LATINA ANTES Y DESPUES DE LA GLOBALIZACION

Para muchos, la globalización es el resultado de políticas neoliberales encaradas por el mundo industrializado capitalista hacia el resto del planeta.

Para comenzar, "globalización" ha habido en diversas circunstancias de la historia de la humanidad: durante el imperio romano; merced al descubrimiento de América y el traslado de idioma, religión, cultura y civilización europea a nuestras tierras; provocada por el expansionismo colonizador del imperio británico, etc..

Mi perspectiva de este fenómeno es que se trata de un hecho objetivo resultante, en estos últimos tiempos, de diversas circunstancias cuyos antecedentes se remontan incluso a la década de los '70, en que se da una creciente emergencia del factor económico como resultado de la relevancia de países como Japón y la Comunidad Económica Europea (CEE), que operan en un contexto bipolar centrado en la guerra fría.

Con la caída del muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética, el mundo deja de relacionarse en un esquema de bloques cerrados, y al descorrerse el velo de la pugna principal "Este-Oeste" emergen nuevos actores preponderantes, Japón y los Nic's asiáticos y la Unión Europea con eje en Alemania unificada, a la vez que la fuerza de trabajo de China (1200 millones de habitantes) y otros países del Asia generan situaciones de carácter económico que tienen una alta incidencia en el relacionamiento y en la producción mundial.

No cabe duda que hay una mayor "permeabilidad" en el relacionamiento mundial, ya que no existe la "prohibición" por parte de los actores polares (EUA o la URSS) a los vínculos independientes de sus áreas hegemonizadas con miembros del otro bloque. Esto, sumado al fenómeno tecnológico de las comunicaciones, la informática, la telemática y la información, hace que las culturas, los procesos comerciales, los procesos financieros, e incluso los procesos políticos se den con mayor transparencia quedando todos expuestos a la influencia del resto.

No cabe duda, que dadas estas circunstancias, las culturas, los procesos económicos y los modelos sociales y políticos más "fuertes" generarán una influencia decisiva en el resto, provocando que la "globalización" oriente las culturas y los valores, las políticas y las economías en el nuevo sentido de la direccionalidad que dan los más influyentes.

Atendiendo a este marco, América Latina pasó de un rol estatal intervencionista, de corte predominantemente nacionalista, con propósitos de maximizar su capacidad de desempeño -esto toda vez que las dictaduras militares o civiles no lo impidieron- a un nuevo rol -impuesto por la nueva ideología ambiental- de achicamiento del Estado, disminución del gasto público en el sentido social, privatización del proceso productivo y de los servicios; retiro de la responsabilidad del Estado de las tareas sociales, educativas de salud y seguridad, con el objeto de disminuir su gasto -aunque se mantiene tan alto como antes-; en un contexto en el que la globalización resulta una influencia negativa, ya que la "identidad" regional es penetrada por la ideología ambiental: el neoliberalismo.

Los procesos integrativos encarados, parecieran no acusar recibo del fenómeno que el mundo está viviendo con las grandes transformaciones posteriores a la caída del muro de Berlín (1989) y la desintegración de la URSS (1991) y se continúa con el mismo modelo iniciado en 1960 con la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) con el agregado que, actualmente, en el contexto de ALADI -reemplazante desde 1980 de ALALC- el Mercosur ha dado un paso más que es el un arancel externo común, pero con los mismo criterios de área de negocios y no de protección a través de un proceso integrativo de la identidad de la región en un contexto internacional en cambio y complejo; ni siquiera para mejorar la situación económica, financiera, social, política institucional de los países miembros.

En los 50', los 60', e incluso en los 70' los sectores liberales en América Latina requirieron de dictaduras militares o civiles para operar, ya que por ser minoría numérica, no podían acceder al gobierno por las urnas. Hoy se montan en los denominados procesos democráticos latinoamericanos, para alcanzar el poder y legitimar sus actuación, ya que los gobiernos civiles alcanzan el grado formal de democráticos por el apoyo numérico del voto en las urnas, pero no por la condicionalidad del servicio que prestan al pueblo: educación, salud, vivienda, trabajo, seguridad.

El destino de la región resulta incierto a la luz de estas tendencias, ya que, hace presumir que los procesos integrativos encarados, se llamen Mercosur, Pacto Andino, Caricom-Asociación de Estados del Caribe, etc.; corren el peligro de ser absorbidos por otros procesos más grandes, como NAFTA (TLC) o el propio Area de Libre Comercio Americano (ALCA) resultante de las propuestas norteamericanas, aprobadas mayoritariamente por los gobiernos regionales, en la Cumbre de Presidentes de las Américas en Miami en diciembre de 1994.

Indicadores de lo dicho hay muchos. Las aspiraciones chilenas -frustradas por anulación del fast track- de ingresar al NAFTA, que en los últimos meses han sido reiteradas, contando con el apoyo de Canadá y México. De la misma manera, la membrecía de este país de APEC (Foro para la Cooperación Económica y el Desarrollo de los Países de Asia y el Pacífico). Desde ya, la asociación de este país al Mercosur, permite a este subsistema regional establecer un puente de unión con el Pacífico -APEC-.

Aspiraciones de ingreso al NAFTA han sido manifestadas por el gobierno argentino de Menem, aún formando parte del Mercosur, lo que hace presumir la posibilidad del debilitamiento de este último sistema a la luz de las diferencias de tamaño de un sistema y otro: Nafta significa el 89% del Producto Interno Bruto (PIB) hemisférico, mientras que el resto de América Latina el 11%, correspondiéndole al Mercosur 8% y 3% al resto de América Latina. Esto muestra una asimetría muy grande.

La pertenencia de México al NAFTA plantea la duda de si este país pertenece a América Latina; desde ya en términos de realización de proyectos regionales conjuntos orientados a la maximización de la inserción internacional, el poder negociador y la capacidad de desempeño.

Por otra parte, al menos en términos discursivos, la posición de Brasil a través de su presidente Fernando Henrique Cardoso, es la de fortalecer el Mercosur, e incluso generar un Area de Libre Comercio Sudamericano (ALCSA) que fortalezca la capacidad de desempeño y negociación sudamericana y a posteriori, vincularse con el NAFTA o con EUA con vistas a la creación del ALCA; área que EUA y los latinoamericanos en la Reunión de Presidentes Americanos de Miami (diciembre de 1994) quieren tener funcionando para el 2005/10.

Mientras los países del Pacto Andino, como Bolivia que se acaba de asociar al Mercosur; o Venezuela, que Brasil quiere como miembro de esta organización subregional; manifiestan el interés de formar parte de la misma, nos encontramos con contradicciones como la del gobierno argentino que formalmente pertenece al Mercosur pero expresa vocación de un inmediato ingreso al Nafta o de la pronta creación del ALCA.

Si continúa esta tendencia, la integración seguirá siendo un proceso formal, la globalización (cultural, económica, política, ideológica) absorberá a la región y la integración no servirá como escudo protector frente a este proceso, así como tampoco como factor del desarrollo regional y de la maximización de su inserción internacional.


Foto AutorEsta página fue hecha por  Luis DALLANEGRA PEDRAZA

*   Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


e-Mail: luisdallanegra@gmail.com
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  DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Globalismo y Políticas Neoliberales: Perspectivas para América Latina,  Revista "América Nuestra", AUNA (Asociación por la Unidad de Nuestra América), La Habana, Cuba, N° 3, Mayo-Junio 1997.