LA COMUNIDAD SUDAMERICANA DE NACIONES
¿Como Estrategia de Desarrollo e Inserción Externa?
Alberto J. Sosa *
Septiembre 2005

1) Introducción

La historia de las relaciones exteriores de la República Argentina, salvo excepciones, evidencia una serie de tendencias que -mutatis mutandis- resumimos de la siguiente manera:

1)       la “inserción racional dependiente” dentro de la esfera de influencia de la principal potencia mundial. Ayer fue Gran Bretaña, hoy los Estados Unidos de América (EUA). Las “relaciones carnales de Menem”, son ilustrativas.

2)       La actitud de indiferencia u oposición a las potencias que constituyen una alternativa a la principal potencia mundial. Durante la última parte del siglo XIX y las primeras décadas del XX, dicha potencia alternativa fue EUA; durante gran parte del siglo XX -y en la presente década- Europa y también Asia.

3)       La indiferencia respecto de los países de la “periferia mundial”, entre los que se encuentran actualmente los llamados “países ballena” [1], tales como India, República Popular China, Indonesia, Rusia, Irán, etc.

4)       El “desinterés histórico” respecto del “territorio”, salvo que se trate de la “Pampa Húmeda”, donde se radicaron las inversiones y la inmigración. Asimismo, dicha tendencia se tradujo en una actitud “negligente” respecto de las negociaciones sobre conflictos limítrofes.

5)       La ausencia de un proyecto que la articule y complemente con los Estados de la vecindad geográfica en un Bloque Regional.

Los entonces Presidentes Menem (Argentina); Collor de Mello (Brasil); Rodríguez (Paraguay) y Lacalle (Uruguay) firmaron el Tratado de Asunción [2], para la constitución del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) en 1991. En ese año se produce el colapso de la URSS y la proclamación de un Nuevo Orden Mundial [3] por parte del Presidente de EUA (Bush padre), con predominio del pensamiento neoliberal en un mundo conducido por EUA y otros países y actores transnacionales que influyen en América Latina. La renegociación de la deuda externa y las condicionalidades establecidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por el Banco Mundial (BM), tales como la reducción del Estado, a través de la privatización, desregulación y reforma institucional [4], así como el mantenimiento de un régimen de tasas fijas o semi-fijas de cambio (en general sobrevalorizado) acrecentaron la vulnerabilidad externa de los Estados Partes del MERCOSUR. A su vez, la apertura económico-comercial y la extranjerización de las empresas estatales presionó la balanza de pagos, por medio de la transferencia de ganancias a las casas matrices en el exterior [5], agravando las situaciones nacionales.

Desde entonces, se produjeron cambios en el sistema mundial, en América del Sur y también en los Estados Partes del MERCOSUR [6]. Como consecuencia del fracaso de las políticas neoliberales implementadas y de las reacciones y resistencias que produjo en diversos países del mundo, la visión optimista de la globalización de los mercados se encuentra cuestionada y el “pensamiento único” controvertido. Por otra parte, EUA a partir de los sucesos de Septiembre 11, fomenta la preeminencia de un esquema de poder mundial que tiene su eje en la seguridad y menos en lo económico-comercial [7].

En circunstancias como las actuales, en las que la única superpotencia militar mundial invade Irak y ocupa su territorio, es necesario reflexionar sobre nuestra ubicación como país y como sociedad en escenarios probables de posguerra. La disyuntiva podría pasar por un orden mundial unipolar en el eje estratégico-militar o por un mundo multipolar en el eje económico, en el que EUA comparte el poder y las responsabilidades con otras potencias de Europa y de Asia.

En caso de prevalecer un esquema de poder que tenga su eje en lo económico-comercial, la hegemonía se repartirá entre EUA, la Unión Europea (UE), China, Japón, etc. Si predomina un esquema con eje en lo estratégico-militar, EUA dispondrá de ventajas indiscutibles.

2) Orden Unipolar vs. Orden Multipolar

A continuación presentamos una sucinta caracterización de ambos escenarios y reflexiones sobre la inserción y las alianzas más convenientes para el interés nacional de Argentina en aquellos.

2.1) Orden Unipolar en el eje estratégico-militar

En este escenario, EUA pretendería configurar un Orden Mundial en el que se fortalecería el unipolarismo militar y su control sobre los medios de comunicación masiva a nivel global. Sus corporaciones económicas y financieras consolidarían su predominio en todo el mundo. La protección de su interés nacional, conllevaría la aplicación extraterritorial de su derecho doméstico.

EUA dada su supremacía militar, lanza una iniciativa de guerra integral para sojuzgar a los Estados fallidos [8]; para dominar a los Estados forajidos [9]; para exterminar a los focos terroristas islámicos, conexos y colaterales; y para extender su hegemonía a través de todo el planeta.

La UE se dividiría y debilitaría y EUA podría controlar los recursos naturales de Medio Oriente y de Asia Central. Por otra parte, la hiperpotencia, podría reforzar su hegemonía sobre el hemisferio americano, a través del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el Plan Puebla Panamá (PPP) y la reformulación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que incluiría el Plan Colombia (narcotráfico, insurgencia y paramilitares), la Iniciativa Andina (narcotráfico, guerrilla e indigenismo) y los acuerdos militares bilaterales que conceden inmunidad de jurisdicción a sus tropas, en el marco del artículo 98 del Tratado de Roma que instituye la Corte Penal Internacional (CPI).

Mientras tanto, el MERCOSUR se diluiría y las cuestiones referidas a la libertad de los mercados, deuda externa y seguridad interna [10], ocuparían un lugar central en la agenda EUA- América Latina.

La ofensiva basada en la “doctrina de la guerra preventiva”, recurriría a medios militares, tecnológicos, mediáticos, económicos y a una “estrategia sin tiempo”.

2.2) Orden Multipolar en el eje económico

El otro proyecto de orden mundial está patrocinado por un reducido pero gravitante número de Estados (Francia, Alemania, Rusia, República Popular China, etc.), que promueven un régimen de poder compartido por un selecto grupo de países, no sólo por EUA.

Mientras que la derecha republicana propone un régimen de tipo “monárquico absolutista global”, el condominio franco-germano y sus “aliados”, proponen un régimen tipo “república aristocrática global”. Un orden de estas últimas características concede mayor margen de permisividad externa y favorece una conexión activa de países y conglomerado de países (v.g. Argentina-MERCOSUR) con el sistema mundial. Este escenario posibilita otra capacidad de maniobra doméstica e internacional. Además, en un orden multipolar podrían afirmar su gravitación tanto los “países ballena” como los Bloques Regionales, basados en la vecindad geográfica y en “proyectos de tipo comunitario”.

3) Modelos de inserción externa

3.1) El porqué del alineamiento automático

Los principales argumentos esgrimidos por quienes están a favor del alineamiento de Argentina con EUA, en un mundo que gira en torno del eje estratégico-militar y en el cual la hiperpotencia detenta ventajas irrefutables, son las que se especifican abajo.

-EUA y sus corporaciones económicas, financieras, tecnológicas, mediáticas y militares, configuran el núcleo del Nuevo Orden Global.

-La invasión a Irak podría sepultar a las Naciones Unidas, a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y fracturar a la UE, que carece de política exterior y de defensa [11].

-El capitalismo es casi el único modo de producción y de organización social vigente, a nivel mundial y EUA es su más conspicuo y claro propulsor. El proyecto ALCA es irreversible, mientras que MERCOSUR y la Comunidad Andina de Naciones (CAN) [12] se encuentran en un estado de entropía.

-Algunos países que asumieron roles activos y abandonaron su status de subdesarrollo o de postración económicas, durante el siglo XX, se “asociaron” a EUA (Japón, la ex Alemania Occidental, Canadá, Australia, Corea del Sur, Taiwán, etc), mientras que aquellos que lo desafiaron, colapsaron o experimentaron graves crisis (la URSS y demás “socialismos reales” que se encontraban en su área de influencia; Yugoslavia; Cuba; Angola; Mozambique; etc).

-La Argentina país mediano -productor de alimentos de clima templado y competidor de EUA-, tendría que vincular su destino al de la economía más exitosa, para no devenir un Estado paria y aún más irrelevante a nivel global [13].

-La asociación con Brasil en el MERCOSUR implica acumular pobreza, mientras que la “sociedad” con EUA significaría “contagiarnos” de su riqueza material y de sus valores calvinistas.

3.2) Porqué el alineamiento no automático

Los argumentos contrarios a un alineamiento automático con EUA, son los que siguen.

Cuando finalizó la segunda guerra mundial del siglo XX, EUA explicaba casi la mitad del PB mundial; actualmente la UE como Bloque económico - comercial y Japón como 2ª economía mundial ensombrecen su liderazgo, por lo menos en el eje económico. Si bien el capitalismo es casi el único modo de producción vigente, existen diversos modelos: el nipón, el germano, el francés, el anglosajón, el chino, el ruso, etc.

El abandono del status de subdesarrollo, por parte de algunos países, durante el siglo XX, se explica por la relevancia geopolítica que EUA les reconoció y por la “conexión activa” de sus economías con el sistema mundial, a través de sus respectivos proyectos nacionales, a veces nada democráticos [14]. Sin embargo, otros Estados con variedad de matices, lograron implementar su modelo de desarrollo con una visión propia de sus problemas domésticos y del sistema mundial. Ese es el caso del condominio franco-germano, de Italia [15], del Benelux [16] y de España [17], en el ámbito de la actual UE; o de la República Popular China[18]; la India o la República Federativa del Brasil [19]. Por otra parte, la ocupación de un territorio estatal, por parte de EUA, no produce en el mismo mágicamente estadíos de desarrollo más altos, bienestar y democracia plural. Ejemplos de ello lo constituyen República Dominicana, Haití, Nicaragua, Guatemala, Panamá, etc.

Tanto Alemania Occidental como Japón fueron socorridos-luego de la 2ª Guerra Mundial del siglo XX- por EUA porque existía la amenaza soviética. Si EUA no los hubiese ayudado, la URSS los podría haber anexado a su zona de influencia.

Cuando Getulio Vargas cedió a EUA la base militar en Natal y mandó tropas a Europa para combatir al Eje, Brasil fue recompensado con la acería de Volta Redonda y con el equipamiento militar, proveniente de la Ley de Préstamo y Arriendo. Entonces el mundo estaba en guerra [20]. Durante la bipolaridad, el contrapeso soviético otorgó cierta permisividad internacional, que favoreció la vigencia del modelo keynesiano en los países industrializados y aún en los subdesarrollados. El modelo Bandung proliferó en Estados de Asia y de Medio Oriente y el modelo CEPAL en algunos Estados de América Latina. La implosión soviética precipitó la globalización, el unipolarismo militar de EUA y la hegemonía del neoliberalismo y del pensamiento único.

La alianza del Brasil varguista –basada en un proyecto de industrialización- con EUA, durante el régimen bipolar, no es equivalente -sino antagónica- con las “relaciones carnales menemistas”, basadas en la apertura de la economía y el oportunismo político, en un mundo unipolar.

Contrariamente la Argentina menemista que mantuvo “relaciones carnales” con EUA; que se asoció a la coalición internacional que participó en la guerra del Golfo; que fue alumna obediente del FMI; y que devino aliada extra-OTAN (el único de EUA en América Latina); no logró más que resultados desfavorables. El modelo neoliberal implementado por una alianza social autóctona y patrocinado por EUA, -por el G7, por los organismos de financiamiento internacional y por la banca transnacional-, “explotó” en Diciembre del 2001. El otrora país socialmente más integrado de América Latina, había caído en un foso de pobreza e indigencia crecientes.

La propuesta de alineamiento no automático de Argentina con EUA responde, además, a otras razones objetivas.

En el concierto mundial, Argentina es un país irrelevante en términos estratégicos, así como en términos económicos y comerciales que no dispone de recursos financieros y tecnológicos propios como para proyectar un desarrollo económico, desconectado del mundo. Además, su actividad económica es competitiva de la de EUA, país que al igual que Japón y que la UE protegen y subsidian la producción y exportación de bienes agrícolas y agroindustriales.

Por otra parte, el sistema mundial vigente, tiende a inhibir el derecho al desarrollo de países como Argentina o de conglomerado de países (MERCOSUR).

La OMC [21], así como su predecesora (GATT), excluyeron de las negociaciones de liberalización comercial a bienes agrícolas y agroindustriales. Luego de la Conferencia sobre Comercio y Empleo (La Habana 1947/48), el Gobierno de EUA solicitó un waiver al GATT para excluir del régimen de liberalización mercantil a bienes agrícolas primero y a bienes agroindustriales después [22]. Dicha conducta fue replicada por otros países de la entonces CEE. La citada Conferencia intentó de manera infructuosa liberalizar los flujos de capitales disponibles para la inversión productiva. La hegemonía de los temas comerciales se mantiene hasta la Ronda de Tokio (1978), aunque los aspectos financieros retornan a la agenda internacional en la Ronda Uruguay (1982). En este contexto y no obstante la resistencia de algunos países subdesarrollados, se incorporan a la normativa internacional el Trade Related Investiments Measures (TRIMs) y el Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (GATS) [23], ambos relacionados directa o indirectamente con el trato liberalizado de las inversiones.

Posteriormente (1995), los países agrupados en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), delinearon una propuesta de carácter multilateral para el tratamiento de las inversiones: el Multilateral Agreement on Investment (MAI). Dicha iniciativa no prosperó por las disputas entre los países miembros de la OCDE y fundamentalmente por la actitud refractaria de Francia. Por otra parte, los Tratados Bilaterales de Libre Comercio (TLCs) impulsados por el Gobierno de EUA, aspiran, entre otros objetivos, a imponer la Cláusula de la Nación más Favorecida (NMF) en materia de inversiones, así como la jurisdicción de tribunales arbitrales como el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial (BM).

La “gobernabilidad” configurada por disposiciones de la OMC [24], los TBIs [25], los TLCs, el proyecto ALCA, etc, cercenan el derecho al desarrollo industrial y tecnológico de los pueblos de los países medianos y pequeños, condenando a numerosos sectores de sus poblaciones a un presente y a un futuro, en la mejor de las hipótesis, incierto. Por otra parte, el gobierno de EUA a través de acuerdos militares bilaterales tiende a que sus tropas disfruten de inmunidad de jurisdicción si cometen delitos cuando realizan “ejercicios” en países extranjeros, eludiendo la intervención de la Corte Penal Internacional [26].

Por ello, los alineamientos y no alineamientos de un país, deben analizarse en un contexto más amplio. No significó lo mismo asociarse a EUA, con un proyecto nacional, en la era de la bipolaridad, cuando la URSS actuaba en determinadas zonas como contrapeso estratégico, que luego en la era del unilateralismo militar de la archipotencia.

Consideramos necesario señalar que el actual gobierno argentino está corrigiendo tendencias de la política exterior argentina, disfuncionales a los intereses de la sociedad y del país, reorientándolas de acuerdo a lecturas actualizadas del sistema mundial, de la situación hemisférica y de las potencialidades del país.

4) Características del sistema mundial. El rol del MERCOSUR [27]

Argentina, Brasil y el MERCOSUR necesitan enfrentar el hecho de que el sistema mundial real es conflictivo, competitivo y violento, con una fuerte y creciente concentración y cristalización de poder y no un sistema pacífico, cooperativo y benigno, orientado hacia una pax perpetua ideal. No hay evidencia real para creer en mitos como el de las “naciones comerciantes”, el “fin de las fronteras”, “la ciencia y la tecnología traen paz”. La reconstrucción de los viejos Imperios está prosiguiendo con énfasis y sus estrategas e ideólogos, definieron el papel de “colonia moderna” que desean para los países de América del Sur: desarmados, dependientes, sin moneda propia, administrados por procónsules tecnócratas nativos.

Argentina, Brasil y el MERCOSUR tienen características específicas, en términos históricos, culturales y económicos, diferentes de las de aquellos países que participan de mega-Bloques en proceso de formación como el NAFTA, la UE y (tal vez) un “área de cooperación” china. América del Sur, el MERCOSUR e inclusive Brasil, por sí mismo, poseen una dimensión económica, territorial y demográfica que no admiten su incorporación en ninguno de los mega-Bloques, inclusive en un futuro ALCA, con derechos y ventajas relativamente iguales.

Un primer tema que debe analizarse es qué participación tendrán o podrían tener el MERCOSUR y América del Sur en la evolución del sistema mundial, político y económico, orientado hacia una configuración multipolar y conflictiva. Si se insiste en no reconocer este proceso de multipolaridad evolutiva o en considerar a la hegemonía norteamericana, como una característica permanente del sistema mundial [28] o que no existe un ejercicio de la “hegemonía conjunta” por los países centrales, la cuestión de la estrategia política del MERCOSUR no debería ser considerada. En esta visión idealizada del mundo, el MERCOSUR y la Comunidad Sudamericana de Naciones [29] (CSN), apenas podrían seguir los movimientos “naturales” y “benéficos” del sistema político, adaptándose al mismo o resignarse al papel de simples seguidores del hegemón o inclusive a ser “absorbidos” por él.

El PBI de América del Sur (MERCOSUR+CAN+Chile), medido según criterio de paridad poder adquisitivo (PPA), es el 5º a nivel mundial (EUA, República Popular China, Japón, India y América del Sur, precediendo a Alemania).

Un mundo multipolar, no es un pensamiento utópico, sino un proceso real, en curso y es una configuración política mejor para el MERCOSUR y la CSN que un sistema unipolar. Los países subdesarrollados menesterosos de capitales, son relativamente débiles en términos económicos, políticos y militares y al mismo tiempo, precisan superar disparidades sociales extremas y fuertes tensiones sociales. Estos países se beneficiarán de un mayor equilibrio y dispersión del Poder, debido a un número mayor de posibilidades de alianzas múltiples para defenderse de la violencia arbitraria, de las presiones políticas y económicas y porque podrían atraer capitales en mejores condiciones para desarrollar programas científicos y tecnológicos.

Un segundo tema, es desarrollar una estrategia gradual para transformar el MERCOSUR, de un esquema neoliberal del tipo “integración abierta”, en un esquema de desarrollo económico Regional. Este esquema de desarrollo debería tener políticas de compensación para anticipar y reducir fricciones que surgen entre los Estados Partes y permitir la recuperación del espíritu de cooperación indispensable para el éxito de un proceso efectivo de integración. Sin la reducción de las tensiones comerciales (y las consecuentes fricciones políticas) será difícil avanzar en la elaboración de políticas comerciales, industriales, científicas y tecnológicas comunes y de una política externa común.

Al abordar la cuestión de la reconstrucción del MERCOSUR y trabajar políticamente para la emergencia de un sistema multipolar, existe la necesidad de desarrollar un “nuevo pensamiento”, en el campo de la producción y del comercio agrícolas. Brasil, Argentina y el MERCOSUR han insistido en que su prioridad de política comercial internacional es la reducción y aún la eliminación del proteccionismo agrícola de la UE (y de EUA). Esta posición ha sido reiterada en las negociaciones de la OMC, en las negociaciones sobre el acuerdo de libre comercio entre la UE y el MERCOSUR y también en el ALCA.

El MERCOSUR enfrenta tres desafíos de corto plazo en el proceso de articulación de un papel político autónomo, en el sistema mundial multipolar en gestación:

a) resistir a una absorción en la economía y en el Bloque político norteamericanos, que está avanzando por medio de las negociaciones del ALCA, de los TLCs y de la dolarización gradual;

b) una probable intervención militar externa en Colombia y eventualmente en toda la Región amazónica;

c) recuperar el control sobre sus políticas económicas, doméstica y externa, actualmente bajo la doble condicionalidad del FMI y de la OMC.

La definición de una visión global y la elaboración de un conjunto de iniciativas concretas y articuladas, por parte del MERCOSUR, requiere mecanismos de coordinación permanentes entre los órganos responsables, en Brasil y Argentina, para la formulación y ejecución de la política externa y militar. Para construir una visión del mundo y políticas comunes, Brasil y Argentina tienen que desarrollar mecanismos pragmáticos y efectivos de coordinación para:

a) promover la renegociación inmediata de los mecanismos del MERCOSUR para aumentar la provisión de fondos destinados a la compensación y reorganización industrial, con recursos adecuados y permanentes, proporcionales al incremento del comercio intra-Zona;

b) organizar programas comunes de investigación y desarrollo en campos seleccionados, adecuadamente financiados con recursos seguros y permanentes;

c) organizar reuniones informales, frecuentes y reservadas, de autoridades de las Cancillerías, de los Ministerios de Defensa y de los Ministerios de Economía, en diferentes niveles de responsabilidad;

d) organizar programas conjuntos para el entrenamiento de funcionarios diplomáticos y militares, en diferentes niveles de carrera;

e) desarrollar estudios conjuntos sobre temas internacionales específicos;

f) evitar la dispersión de esfuerzos diplomáticos y definir países prioritarios (no Regiones o continentes), para concentrar recursos diplomáticos escasos y establecer alianzas estratégicas operativas;

g) desarrollar un esfuerzo de política comercial conjunta, para remover obstáculos a las exportaciones industriales del MERCOSUR, en terceros países [30];

h) coordinar iniciativas en foros políticos existentes, tales como OEA, Grupo de Río, Cúpula Iberoamericana, Conferencias de Ministros de Defensa, de forma de garantizar un frente negociador común.

Es necesario que los Gobiernos del MERCOSUR coordinen la ejecución de la política de integración e informen a la sociedad sobre sus objetivos, sus desequilibrios eventuales y su importancia decisiva para los respectivos países y para América del Sur. Esta política, necesita de programas vigorosos en las áreas de educación y cultura, así como del libre tránsito y del empleo de los nacionales del MERCOSUR en los cuatro países y de una participación efectiva de los partidos y de los parlamentos en el proceso de toma de decisión del Bloque. Cuestión ardua debido a las asimetrías de población, territorio y producto. Las reuniones periódicas de Presidentes no pueden y no deben sustituir la tarea de analizar, de manera permanente y detallada, los escenarios globales y Regionales, para desarrollar percepciones comunes y organizar iniciativas en las áreas estratégicas.

5) Estrategia argentina: del MERCOSUR a la COMUNIDAD SUDAMERICANA DE NACIONES

El Foro de Consulta y Concertación Política (FCCP) del MERCOSUR [31], es el responsable por la sistematización de la cooperación política de los Estados Parte del MERCOSUR y a partir de la Decisión Consejo del Mercado Común (CMC) 53/04 sesiona con la participación de los Estados Asociados, en los temas relacionados con la agenda común. Hasta la fecha el o los procesos de integración de América del Sur (propósito perseguido por la Declaración del Cusco y por la Cumbre de Ouro Preto de Diciembre 2004), funcionaron de manera errática y compartimentada. Muchas veces el MERCOSUR, la CAN, ALADI, el Tratado de la Cuenca del Plata y la Organización del Tratado de Cooperación Amazónico funcionaron en compartimentos estancos. Se produjo así como resultado lo que J. Galtung denominó “efecto desparramo”. El proyecto de Plan de Acción que tiene que elaborar el FCCP, tendría que revertir la tendencia citada y definir las tareas y pasos concretos para el fortalecimiento de la concertación política y de la integración de América del Sur. Por lo tanto estas y otras acciones, a cargo del FCCP y articuladas con la actuación del Grupo Mercado Común (GMC) [32] tendrían que redundar, si son exitosas, en beneficio de la convergencia MERCOSUR-CAN+Chile.

La prioridad argentina es fortalecer el MERCOSUR y procurar la disminución de las asimetrías intra-Bloque. Los Acuerdos Alfonsín-Sarney (1986) establecieron las bases de una alianza bilateral, que se asentaba en la integración productiva intrasectorial. No obstante, dicho esquema fue dejado de lado por los Presidentes Menem-Collor de Mello (1991), cuando priorizaron la integración comercial, basado en las reglas del mercado. El MERCOSUR “comercialista” durante algunos años funcionó en Argentina al servicio de sectores que se beneficiaron acrecentando las exportaciones a Brasil. Argentina, durante gran parte de la década del 90´, tuvo superávit con Brasil, el MERCOSUR y América del Sur y déficit con el resto del mundo. Sin embargo, los detractores del MERCOSUR criticaban la “Brasil-dependencia”, porque nuestro aliado y vecino era el principal cliente y proveedor de divisas.

Luego de la pesificación y devaluación, se produjo un enroque mercantil: Argentina tiene déficit con Brasil y superávit con el resto del mundo globalmente considerado.

Por otra parte, tanto Paraguay como Uruguay han mantenido relaciones comerciales deficitarias dentro del MERCOSUR.

En este momento hay, entre otras, dos cuestiones prioritarias en la agenda del MERCOSUR. La primera es la expansión equilibrada del comercio y la integración productiva, tendiendo a morigerar las asimetrías económicas y las competitividades relativas en materia comercial y en materia de decisiones de inversión productiva. La segunda es fortalecer la industria del Bloque a través de la integración productiva intrasectorial [33].

Para la segunda cuestión, está el marco institucional del MERCOSUR actual o el que puede crearse. Por ejemplo, en la Cumbre de Ouro Preto (Diciembre 2004) se conversó sobre la probable creación de una Comisión de Producción, en la que participarían actores públicos, privados y sociales de los cuatro Estados Partes. Esta Reunión mostró aspectos auspiciosos para un avance en el proceso de integración y para la superación de temas sensibles como son las asimetrías sociales y económicas regionales dentro del Bloque. En particular, parece importante citar la creación de un Fondo para la Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM) [34] y de un Fondo de Financiamiento del Sector Educacional del MERCOSUR (FEM) [35] que permiten financiar proyectos en regiones en situación de desventaja relativa.

La formación de cadenas de valor seleccionadas dentro del Bloque podría estimular un política de crecimiento e inversiones. Sus beneficios estarán relacionados con el hecho de disponer de un mercado mayor, con arancel externo común. Además del aumento de consumidores, este mercado ampliado puede propiciar:

1) economías de escala, permitiendo que algunas industrias instalen plantas mayores;

2) la intensificación de la competencia, por la actuación de un número mayor de empresas, gracias a la mayor dimensión del mercado;

3) una menor dependencia de monedas fuertes de otros países, pues parte del comercio será dentro del Bloque;

4) la posibilidad de desarrollo de nuevas actividades en los campos industrial y tecnológico, permitiendo que países del Bloque retengan o desarrollen segmentos de una cadena de valor, por el mejor aprovechamiento de la sinergia;

5) el aumento del poder de negociación frente a otros países o grupos de países;

6) el apoyo mutuo con vistas al desarrollo, países de menor escala podrían aspirar a la industrialización, a través de una integración productiva intrasectorial [36] en los cuatro países;

7) la inclusión social, todos los Estados Partes necesitan de un desarrollo industrial sustentable [37] que les permita mejorar la calidad de vida de sus poblaciones [38].

La constitución de un Bloque es compatible con la idea de utilizar una estrategia de crecimiento económico que combine un “modelo orientado hacia fuera”con un “modelo orientado hacia adentro”. Asimismo, permite enfrentar mejor problemas que transcienden las fronteras nacionales, por ejemplo la defensa del medio ambiente. No obstante, un Bloque con división ricardiana del trabajo continua reproduciendo y a veces en forma ampliada las desigualdades existentes. Por otra parte, no acalla el descontento social y arriesga la viabilidad del Bloque.

Cabe advertir que el “Programa para la Consolidación de la Unión Aduanera y para el Lanzamiento del Mercado Común. Objetivo 2006” de los cuatro Estados Partes consignó, entre otros, los siguientes aspectos:

a)       la integración productiva;

b)      la discusión de la implementación de instrumentos de financiamiento, a fin de apoyar los proyectos que resulten de los Foros de Competitividad;

c)       la negociación para que entren en vigencia antes de 2006, disciplinas sobre incentivos (subsidios). Las disciplinas tendrían en cuenta las propuestas brasileñas en la OMC, en el sentido de ampliar la libertad de actuación de los países en desarrollo para la aplicación de políticas industriales, pero buscarían límites o compensaciones para medidas que distorsionen el funcionamiento de la unión aduanera (MERCOSUR). Las disciplinas se aplicarían a nivel de las distintas jurisdicciones gubernamentales (nacional y subnacional);

d)      el fortalecimiento institucional;

e)       el desarrollo de instrumentos de promoción de inversiones a nivel del Bloque, dentro de la lógica de la integración de las cadenas productivas; etc.

El MERCOSUR concebido en la década precedente, requiere de una reestructuración que lo torne un instrumento idóneo para la reducción de asimetrías, la prosperidad y el bienestar de las poblaciones de sus Estados Partes. Por ello, las empresas que están produciendo en dos o más países tendrían que articularse [39]. Argentina tiene que reindustrializarse porque el modelo neoliberal adoptado no es socialmente sustentable, dado que deja afuera a gran parte de su población. Paraguay es un país pobre, mediterráneo y con distribución injusta del ingreso; Uruguay no puede sólo funcionar sobre la base de la producción agropecuaria, del turismo y de su legislación financiera offshore. Brasil a pesar de su potencial tiene serias desigualdades sociales que podrían encontrar satisfacción en un Bloque homogéneo y armonioso con libre circulación [40] de bienes, servicios [41], personas y capitales. La complementación productiva, a través de la selección de cadenas de valor dispuestas en la geografía del MERCOSUR, sin división ricardiana del trabajo resulta aconsejable y necesaria. Las cadenas reducirían la conflictividad intra-Bloque, ya que los países en vez de competir entre sí, tendrían que aunar esfuerzos y recursos reforzando la cooperación inter- empresarial del sector, para lograr mayor valor agregado, empleo, conocimiento y competitividad. Además, se tendría que tender a la cooperación interestatal en el diseño, implementación y monitoreo de las políticas aplicadas. Así se formarían redes de conocimiento y eficiencia colectiva, pasando de la competitividad precios a una de carácter sistémico, basada en la calidad de productos y procesos, en la sustentabilidad ambiental y también humana [42].

La integración de la infraestructura fue aprobada en la 1ª Reunión de Presidentes de América del Sur (Brasilia, Septiembre 2000), convocada por el entonces Presidente F.H. Cardoso. Habría que adaptar la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA) al MERCOSUR, para que éste tenga su propia agenda de integración en materia de sistemas de transportes para conexiones terrestres, fluviales y aéreas; facilitación de los pasos de fronteras; etc. Los proyectos se refieren a la construcción de carreteras, vías fluviales y ferroviarias, entre otros. Los ejes de integración son horizontales (bioceánicos) y verticales.

La coordinación operativa de la IIRSA está actualmente en manos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de la Corporación Andina de Fomento (CAF), del Fondo Financiero de la Cuenca del Plata (FONPLATA) y del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) del Brasil. También participa el Comité de Integración de las Carreteras de América del Sur que está integrado por representantes de las entidades citadas, por la ALADI y por asociaciones empresariales sudamericanas e internacionales.

Complementando las anteriores propuestas, se encuentra la iniciativa venezolana de celebrar a nivel sudamericano, acuerdos gubernamentales que posibiliten entendimientos empresariales entre Petróleos de Venezuela (PDVSA), PETROBRAS, la empresa Energía Argentina (ENARSA), ANCAP de Uruguay y YPF de Bolivia, para desarrollar actividades conjuntas de exploración, refinación y comercialización de petróleo y gas natural, así como competir e influir en un mercado mundial controlado por oligopolios. Esta iniciativa también comprende el desarrollo de energías alternativas y la conformación de una central sindical de trabajadores sudamericanos de la energía.

Por otra parte, los Estados Asociados [43] al MERCOSUR adhirieron a la Declaración de Potrero de Funes [44] y al Protocolo de Ushuaia [45] que instituyeron la “cláusula democrática” y suscribieron el Protocolo de Asunción sobre Compromiso con la Promoción y Protección de los Derechos Humanos del MERCOSUR y Estados Asociados [46]. Asimismo, se puso en marcha la iniciativa del gobierno de Venezuela sobre un canal de TV latinoamericano financiado por los gobiernos de Venezuela, Argentina, Uruguay y Cuba [47].

6) Palabras Finales

La Declaración de Cusco y la Cumbre Presidencial de Ouro Preto, ambas celebradas en Diciembre 2004, establecieron las bases de la CSN. Así es que, actualmente, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela son Estados Asociados al MERCOSUR.

Tanto la OMC (el GATS o el TRIMs), el proyecto ALCA, los TLCs y los TBIs bilaterales configuran Constituciones Globales (CG) o “supraestatales” [48] orientadas preferentemente por los mercados. Son marcos normativos que muchas veces colisionan o subalternizan a los marcos Constitucionales y/o normativos nacionales y también subestatales, con detrimento de los atributos soberanos de los Estados y de los derechos humanos de sus ciudadanos o habitantes. Por otra parte, los Tratados Militares bilaterales [49] que estipulan la inmunidad de jurisdicción para las tropas de EUA, a través del artículo 98 del Tratado de Roma, también configuran acciones que en el caso de la CSN socavan su principal plataforma de sustentación y proyección (MERCOSUR). A diferencia de los Tratados internacionales tradicionales o de los acuerdos estrictamente comerciales interestatales, las CG regulan aspectos múltiples que modifican e inciden en la vida cotidiana de los pueblos. No sólo protegen a un plexo normativo de inspiración neoliberal, sino que tienen la posibilidad de producir nuevas normas en negociaciones como las futuras Rondas de la OMC o en un eventual ALCA. Por ello es auspicioso que tanto el MERCOSUR en primer lugar, como la CSN, dicten sus propios marcos normativos o Constituciones que los protejan del avasallamiento de las CG [50].

En este marco, en el que la capacidad de maniobra de los actores de la periferia del mundo es limitada, es necesario recrear un MERCOSUR Estratégico profundizado y expandido en la CSN. No debe ser sólo comercial sino que debe permitir que la Región y la Argentina mantengan relaciones mundiales, con una capacidad creciente de negociación para llevar a cabo, en forma colectiva, tareas que cada uno de los países no podría realizar en forma individual o aislada.

A partir de la plataforma CSN, nos relacionaríamos con los conglomerados geoeconómicos, liderados por los actores polares de la Tríada (EUA; dupla franco-germana; probable dupla sino-japonesa?), así como con la India [51] o Sudáfrica.

Toda negociación trascendente debe realizarse desde el nuevo MERCOSUR/CSN, a partir de la alianza argentino-brasileña. Dicha fuerza propia negociadora debería incluir también a Venezuela, país que ha manifestado su voluntad de incorporarse incluso como Miembro Pleno o Estado Parte al MERCOSUR [52]. Una aspiración máxima es que toda América del Sur forme un único Bloque negociador.

A pesar de los objetivos previstos en el Tratado de Asunción, el MERCOSUR ha devenido “un espacio para hacer negocios” que ha sido usufructuado fundamentalmente por grandes empresas agroalimentarias, automotrices y de combustibles, muchas veces de capital extranjero. El MERCOSUR/CSN debe vincular, además de a los grandes grupos económicos citados, a las empresas grandes, pequeñas y medianas de otros sectores económicos, a las distintas agencias gubernamentales nacionales, a los actores subestatales, a las ONGs y movimientos sociales, a las centrales sindicales, a los educadores, a las Universidades, a los institutos de ciencia y de tecnología, etc., detrás de un proyecto que procure la industrialización del MERCOSUR/CSN.

Las alianzas deben concebirse no sólo de Estado a Estado, sino también a través de relaciones sociales, políticas, gubernamentales y económicas transfronterizas. Un MERCOSUR homogéneo y equilibrado, así como una CSN fortalecida a nivel mundial y hemisférico tienen sus entusiastas y detractores, tanto a nivel de las jurisdicciones domésticas de los Estados Partes y Asociados, como de determinados grupos de intereses localizados fuera de la geografía sudamericana. Incluso dentro de la tecnoburocracia gubernamental de los diversos Estados de América del Sur coexisten núcleos entusiastas de la integración con detractores de la misma. Un paso importante sería desbordar el cauce de cada jurisdicción nacional, a través de alianzas que articulen y complementen a los núcleos entusiastas. Por ejemplo, el proyecto de industrializar el MERCOSUR es percibido como necesario por casi la mayoría de los órganos gubernamentales de los Estados Partes. Sin embargo, existen órganos gubernamentales y grupos económicos privados influyentes en todos los Estados Partes, no siempre predispuestos a una complementación productiva que aumente el valor agregado de las exportaciones del Bloque, teniendo en vista el necesario equilibrio en la distribución de las ganancias de agregación de valor. En este caso, es conveniente establecer vínculos transfronterizos que fortalezcan las relaciones y la influencia de los entusiastas.

Debe configurarse una alianza social más dilatada que la existente, que persiga constituir:

a)       La vigencia del sistema de las Naciones Unidas, del multilateralismo y el derecho internacional;

b)      Una institucionalidad supranacional que regule la actividad de los mercados

c)       Un MERCOSUR convergente con la CAN [53] para configurar la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) Democrática, Integrada, Industrial, Bioceánica y Relativamente Autónoma, atravesada de este a oeste y de norte a sur por rodovías, hidrovías, ferrovías, compañías de transporte aéreas, conexiones eléctricas, energéticas, de telecomunicaciones, etc.;

d)      Una CSN cuya espina dorsal sean los pueblos y no “los mercados”;

e)       Una CSN que enlace a las dos grandes cuencas hidrográficas de América del Sur: la del Amazonas y la del Plata;

f)        Una CSN alimentaria, tanto marítima como terrestre, constituida por cadenas productivas comunitarias y con un conglomerado financiero en el que se articulen el BNDES, el FONPLATA, la CAF y bancos públicos de los Estados sudamericanos, como el BANDES de Venezuela;

g)      Una CSN de la energía petrolera y gasífera, así como petroquímica que sume el potencial de Venezuela (OPEP), Brasil, Ecuador, Bolivia, Argentina, Colombia, etc;

h)       Una CSN con políticas tendientes a la convergencia macroeconómica e institucional, para constituir órganos supraestatales que unifiquen su voz y voto en la Región y en el mundo;

i)         Una CSN con libre movilidad de personas y de trabajadores, con derecho de residencia y de establecimiento.

La CSN debe mantener vínculos con EUA, con la UE, con la ASEAN + 3 (Japón, China y Corea del Sur), con la Comunidad de países del Cono Sur Africano, con la Zona de Libre Comercio (ZLC) Australia-Nueva Zelanda, con los “Estados ballena” y actuar coordinadamente en los principales Organismos internacionales y hemisféricos.

Sin embargo no se debe negociar el ALCA si la potencia hegemónica no está dispuesta:

1) a derogar subsidios;

2) a abandonar políticas proteccionistas;

3) a dejar de exigir disposiciones tipo Capítulo XI del NAFTA, referidas a la prohibición de estipular “requisitos de desempeño a la inversión extranjera [54]”;

4) o a admitir regulaciones a la libre movilidad de los capitales especulativos.

Por su parte, las relaciones con la UE deben profundizarse en la medida que ellos estén dispuestos a negociar la reducción y/o supresión de los subsidios agrícolas.

En los Organismos internacionales se deberán adoptar posiciones o decisiones que favorezcan los intereses de América del Sur, así como también de la “periferia mundial”, en términos de desarrollo económico-social [55].

Bibliografía General
1) AMERSUR Asociación Civil diversos documentos de las secciones Integración y Política Internacional de la página web www.amersur.org.ar.
2) Samuel Pinheiro Guimaraes “El rol político internacional del MERCOSUR” www.amersur.org.ar, Septiembre 2004.
3) Dallanegra Pedraza, Luis “Política Exterior Argentina” http://luisdallanegra.bravehost.com/metodpol.htm.
4) Dallanegra Pedraza, Luis “El Orden Mundial del Siglo XXI”, (Bs. As., Ediciones de la Universidad, 1994).
5) Dallanegra Pedraza, Luis “Tendencias del Orden Mundial, Régimen Internacional”, (Bs. As., Edic. del Autor, 2001).
6) Subsecretaría de Integración Económica Americana y del MERCOSUR del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina. “Noticias del Comercio Exterior”. Colección 2004/Septiembre 2005.
7) Ariela Ruiz-Caro. “Los recursos naturales en los tratados de libre comercio con Estados Unidos”. CEPAL, Serie Recursos Naturales e Infraestructura Nº 92, Santiago de Chile, Mayo 2005.
8) The White House-Washington. “The National Security Strategy of the United States of America”, Washington, September 2002.
9) “Speech by Prime Minister Dr. Mahathir Mohamad at the opening session of the XIII Summit of the Non Aligned Movement at Putra World Centre”. Kuala Lumpur on Monday, February 24, 2003.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


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* Especialista en Integración. Septiembre del 2005. info@Amersur.org.ar.
[1] El Itamaraty caracteriza así a los Estados-Continente, generalmente con creciente población, pesados en sus movimientos pero que cuando se ponen en marcha, sacuden al planeta.

[2] Este Tratado es un Acuerdo Marco, que se diferencia de los clásicos Tratados del derecho internacional, es decir de los Tratados-Contrato, que detallan los compromisos contraídos, mediante disposiciones precisas y cláusulas preceptivas y también de los Tratados-Ley, que establecen reglas generales y objetivas de carácter coercitivo. Los Acuerdos Marco tienen escasas normas obligatorias y sus textos contienen enunciados programáticos, principios genéricos y orientaciones políticas. Cfr. Magariños, Gustavo. “Uruguay en el MERCOSUR”, Fundación de Cultura Universitaria, Montevideo, Uruguay, reimpresión 1ª edición, Septiembre 1991, página 53.

[3] Ciertos analistas consideran que no existe un nuevo orden, sino un mundo en transición.

[4] El Institute for International Economics de EUA, realizó una conferencia de la que participaron economistas de ocho países latinoamericanos, con la finalidad de formular un diagnóstico y sugerir medidas de ajuste para superar la crisis de América Latina. En esa ocasión el economista J. Williamson (EUA) presentó un documento con diez propuestas de reforma económica, sobre las que había “Consenso en Washington”, tanto entre los miembros del Congreso y de la Administración como entre los funcionarios de las instituciones financieras internacionales, agencias económicas del Gobierno de EUA, la Reserva Federal y think tanks. Cfr. Moniz Bandeira L.A. “Argentina, Brasil y EUA. De la Triple Alianza al MERCOSUR”. Grupo Editorial NORMA, Bs. As. Marzo 2004, página 423.

[5] Moniz Bandeira L.A. “Brazil and the United States: from dependency to equality” www.opendemocracy.net/debates/article, Noviembre 20, 2003.

[6] Brasil, la India, China, Argentina, Sudáfrica, Indonesia, etc conformaron el G-20, con el objeto de frenar las pretensiones “aperturistas” de EUA, la UE y Japón en la OMC, sin ceder un ápice respecto de los reclamos de los países de la periferia. Además, Argentina, Brasil y Venezuela, entre otros, inhibieron el avance de las pretensiones de EUA, en el ámbito del ALCA. Tanto éste último como la OMC, se encuentran actualmente en una impasse. El Gobierno argentino, por su parte, rechazó las condicionalidades del FMI. Por otra parte, en América del Sur existe un conjunto de Gobiernos afines, en su proclamado repudio al “pensamiento único” y propensos a la configuración de un Bloque.

[7] El Gobierno Republicano del Presidente Bush (h) enfatiza a nivel mundial los aspectos militares, actuando de manera unilateral y desconociendo los principios y procedimientos estipulados por la ONU, de la que EUA fue principal fundador. La ocupación de Irak debilitó su relación con el condominio franco-germano y en menor medida con China y la India, a la par que reforzaba sus lazos con el Reino Unido. La guerra contra el terrorismo, ocupó el centro de las relaciones con el resto del mundo.

[8] Tipo Afganistán, que no ejercen jurisdicción sobre la totalidad de su territorio y en los que florecen grupos terroristas.

[9] Irak, Corea del Norte, Irán, Siria que desarrollan y proliferan armas de destrucción masiva y/ o apadrinan grupos fundamentalistas. Siempre, según la conceptualización de la actual Administración Republicana.

[10] Triple Frontera (Foz de Iguazú- Puerto Iguazú-Ciudad del Este), Chuy, maniobras militares conjuntas, emplazamientos de bases, etc.

[11] La UE podría quedar dividida entre el proyecto autónomo del condominio franco-germano y el proyecto del Reino Unido que subordinaría la Europa “comunitaria” a los EUA.

[12] Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.

[13] Argentina no desafió a EUA, sin embargo no estuvo en ninguno de los dos lados.

[14] Taiwán y Corea del Sur se industrializaron con gobiernos autoritarios, respaldados por EUA.

[15] Luego de la 2da. Guerra Mundial (siglo XX) recibió ayuda de EUA a través del Plan Marshall. Formó parte del grupo de países fundadores de la actual UE, dentro de la cual logró consolidar su posición económica a nivel mundial. Es miembro del G7.

[16] Conformado por Bélgica, Holanda y Luxemburgo. Este agrupamiento fue miembro fundador de la Comunidad Económica Europea. Como Italia, recibió inicialmente socorro financiero de EUA. Aunque logró consolidar su status a través de la UE.

[17] No fue usufructuaria del Plan Marshall, por sus relaciones con el eje Roma-Berlín durante la 2da. GM. Su incorporación a la entonces CEE, impulsó su crecimiento, modernización y bienestar.

[18] Si bien ha recibido abundante inversión extranjera, su Estado mantiene un férreo control sobre los principales resortes de la economía y sobre la sociedad, a través del PC y del Ejército.

[19] A partir de los años 30 (siglo XX), impulsó un sostenido proceso de industrialización que la transformó en la 8ª. Economía en importancia del mundo, pero aún mantiene profundas desigualdades sociales.

[20] En 1945/47, se presumía una diarquía EUA-URSS. Luego, en 1947 el mundo devino bipolar.

[21] Establece la cláusula de la nación más favorecida (NMF) para las mercancías.

[22] Luiz Alberto Moniz Bandeira. “Política Externa do Brasil-De FHC a Lula”, www.amersur.org.ar Septiembre 2004.

[23] Establece la cláusula NMF para los servicios.

[24] También por el GATS y el TRIMs.

[25] Por ejemplo, la inclusión de la cláusula NMF en los TBIs vigentes en Argentina (56), provoca que el inversor de un país puede invocar la tutela de las cláusulas más favorables del conjunto de los Tratados.

[26] EUA ha firmado un “Acuerdo por Notas Reversales sobre Ejercicios e Intercambios Militares” con la República del Paraguay, suscripto en Asunción el 31 de Marzo de 2005 y cuya realización se tiene prevista desde el 1 de Junio de 2005 hasta el 31 de Diciembre de 2006, con la participación de miembros de las Fuerzas Armadas de los EUA. “El Gobierno de la República del Paraguay otorgará a todo el personal estadounidense asignado al ejercicio de referencia, que se encuentre en territorio paraguayo y por el periodo de tiempo que dure el ejercicio, una categoría jurídica equivalente a aquella otorgada al personal administrativo y técnico de la Embajada de EUA, de acuerdo a los términos de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, firmada el 18 de Abril de 1961. El personal estadounidense podrá salir e ingresar al territorio paraguayo con documentos de identificación de los EUA y autorizaciones de viaje individuales o colectivas...” Cfr. Ley Nº 2594.

[27] Samuel Pinheiro Guimaraes. “El rol político internacional del MERCOSUR”, www.amersur.org.ar Septiembre 2004, acápites 70/81.

[28] Hipótesis diferente de reconocer el status preeminente de EUA por un largo período, en cualquier sistema.

[29] Declaración del Cusco www.amersur.org.ar Diciembre 2004.

[30] Argentina, Brasil, China, India y Sudáfrica conformaron recientemente el G5 para negociar asuntos industriales en la Ronda de Doha de la OMC. Dichos países procurarán formular una posición conjunta, en las negociaciones relacionadas con la reducción de tarifas en los países desarrollados a sus productos industriales www.rebelión.org

Marzo 16, 2005.

[31] Órgano auxiliar del Consejo del Mercado Común, en los términos del párrafo único del artículo 1 del Protocolo de Ouro Preto. Cfr. Reglamento Interno del FCCP, Decisión 23/03 CMC.

[32] Órgano ejecutivo del MERCOSUR integrado obligatoriamente por representantes de los Ministerios de Relaciones Exteriores, de Economía y del Banco Central de los respectivos Estados Partes (Cfr. Artículos 10/15 del Protocolo de Ouro Preto).

[33] Para la primera cuestión existe un instrumento incompleto como el ACE No.14, artículo 22, que no comprende a Paraguay ni a Uruguay (Acuerdo Complementación Económica Bilateral Argentina-Brasil, paralelo al ACE No. 18 del MERCOSUR). Argentina y Brasil, se encuentran relacionados a través de dos convenios de ALADI, uno bilateral y otro cuatrilateral.

[34] Cfr. Decisiones No. 19/04, 45/04 y 18/05 del Consejo del Mercado Común del MERCOSUR. Los aportes de cada Estado Parte son proporcionales a su PBI: Brasil 70% de los recursos; Argentina 27%; Uruguay 2%; y Paraguay 1%.

[35] Decisión CMC No. 33/04.

[36] Que permite que, por ejemplo, los lavarropas, las heladeras, los muebles o calzados se fabriquen en los cuatro (4) Estados Partes.

[37] Si los Estados Partes, continúan exportando en forma predominante commodities, combustibles y productos industriales con poca mano de obra añadida, tendrán dificultades para resolver la situación de la población desocupada o subocupada.

[38] Cfr. Abraham Benzaquen Sicsú, Frederico Jayme Katz y Romina Paradiso.”MERCOSUL, sua Evolucao, Crises e Propostas” www.amersur.org.ar, Enero 2005.

[39] Como estaba previsto en los Acuerdos Alfonsín-Sarney.

[40] En sentido amplio, abarcando todas las cuestiones que distorsionan la libre competencia. Por ejemplo el ICMS (IVA) de Brasil es recaudado por los estados(equivalente a provincias argentinos o departamentos de Paraguay o Uruguay) y varios de ellos establecen medidas de fomento, para inducir la inversión en sus respectivas jurisdicciones. Ello es considerado competencia desleal por los tres países restantes. Sin embargo, Argentina tiene vigente más de cincuenta Tratados de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (TPPRI), varios de ellos con los países más importantes del mundo, que prácticamente no contienen obligaciones a cargo del inversor extranjero. Brasil, no tiene en vigencia ningún Tratado de este tipo. Ello no fue óbice para que la inversión extranjera neta que recibiera (1995/99), más que duplicara la que llegó a la Argentina, en igual periodo. Jorge Presman.”CIADI: las demandas contra Argentina ya son un record histórico” www.escenariosalternativos.org Marzo, 18 del 2005.

[41] Si bien existe un Protocolo sobre la libre circulación de servicios, aún no está vigente.

[42] Cfr. López, Andrés- Laplane Mariano “Complementación Productiva en MERCOSUR. Perspectivas y potencialidades” Taller del FCES, Montevideo Septiembre 9, 2004.

[43] República de Bolivia, República de Chile, República de Colombia, República de Ecuador, República del Perú y República Bolivariana de Venezuela.

[44] Provincia de San Luis, República Argentina, 25 de Junio de 1996.

[45] El citado Protocolo se firmó en la ciudad homónima, Provincia de Tierra del Fuego, República Argentina, el 24 de Julio de 1998. Establece que la plena vigencia de las instituciones democráticas es condición esencial para el desarrollo del proceso de integración y permite excluir del mismo a un país en el que se hubiera producido la ruptura del orden democrático. Entró en vigencia en los Estados Partes del MERCOSUR y en la República de Bolivia. En los demás Estados Asociados entrará en vigencia, según el caso, cuando se hayan completado los procedimientos internos para su incorporación a los respectivos ordenamientos jurídicos nacionales.

[46] Este Protocolo se aplicará en caso de que se registren graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos y libertades fundamentales en uno de los Estados signatarios, en situaciones de crisis institucional o durante la vigencia de estados de excepción previstos en los ordenamientos constitucionales respectivos. Las medidas aplicables al Estado afectado abarcarán desde la suspensión a participar en los órganos del MERCOSUR, hasta la suspensión de los derechos y obligaciones emergentes del proceso de integración. Asimismo, los Estados Partes y Asociados cooperarán mutuamente para la promoción y protección efectiva de los derechos humanos y libertades fundamentales, a través de los mecanismos institucionales del MERCOSUR.

[47] El presupuesto de la emisora es de U$S 2,5 millones de dólares EUA, Venezuela aporta el 51% del mismo y los tres socios restantes el 49%.

[48] Stephen Clarkson. “Canada´s Secret Constitution: NAFTA, WTO and the End of Sovereignty?”. Canadian Centre for Policy Alternatives www.policyalternatives.ca October 2002.

[49] Tratado EUA-Paraguay aprobado por el Congreso de este último país en Junio de 2005. Cfr. Ley 2.594. Paraguay es el único Estado Parte del MERCOSUR y también de la América del Sur signataria de la Comunidad Sudamericana de Naciones, que mantiene relaciones diplomáticas con la República de Taiwán.

[50] Alberto J. Sosa.”El ALCA como Constitución Global y su probable impacto sobre la sociedad argentina” www.amersur.org.ar, Marzo 2004.

[51] La República Popular China y la República de la India son actualmente fuertes demandantes de alimentos y minerales de América del Sur.

[52] Declaración Conjunta de los Presidentes de Argentina, Brasil y Venezuela. Montevideo, Marzo 2, del 2005. www.bandes.gov.ve

[53] Así como Argentina-Brasil representan el núcleo duro del MERCOSUR, Colombia-Venezuela representan alrededor del 70% del PB de la CAN y el eje comercial que gobierna la conducta económica y comercial de dicha Comunidad. Los Estados Partes de MERCOSUR y de la CAN tendrían que negociar servicios, compras gubernamentales, inversiones, entre otros temas, además de la liberalización comercial ya en marcha sobre bienes.

[54]Por otra parte, vigentes en el TRIMs de la OMC, así como en los TLCs y en los TBIs impulsados por EUA. La hiperpotencia negocia actualmente un TLC con Ecuador, Perú y Colombia y tiene un TLC vigente con la República de Chile.

[55] Brasil, Argentina, Venezuela, Paraguay, Uruguay, Chile, Bolivia, Cuba y México han colaborado en la conformación del G20 conjuntamente con otros países del Sur como China, India, Sudáfrica, Indonesia, Pakistán, Egipto, etc. El G20 condicionó las negociaciones de la OMC en Cancún a un acuerdo previo sobre la eliminación de los subsidios agrícolas que la UE, EUA y otros países del hemisferio Norte otorgan a sus agricultores. Cfr. Hugo Ruiz Diaz.”De Bandung al G-20. Afirmación de los países del Sur”. Le Monde Diplomatique/El Diplo/Buenos Aires, República Argentina. Año VII, Nº 75,Septiembre 2005. Brasil conjuntamente con Argentina, África del Sur, India y China articuló la creación del G5, con el objeto de formular una posición conjunta en las negociaciones sobre reducción de las tarifas para productos industriales en la Ronda de Doha de la OMC. Cfr. “Brasil articula criacao do G5”. Correo Braziliense 14/03/2005 http://clipping.planejamento.gov.br