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ARGENTINA Y EL
MERCOSUR
ANTE LOS PROBABLES ESCENARIOS
INTERNACIONALES *
Alberto
J. Sosa **
TITULO I
LOS ESCENARIOS MUNDIALES,
HEMISFERICOS Y DEL ESPACIO CONOSUDAMERICANO
Cuando nos interrogamos sobre los
escenarios probables a nivel internacional, lo hacemos con el objeto de
preparar
dispositivos que nos permitan contrarrestar situaciones adversas o
aprovechar
las favorables para actuar de manera funcional a los intereses y
bienestar
de la sociedad y de sus entidades representativas. Un Estado que no se
plantea cuales son los escenarios que deberá enfrentar y como
operar
ante los mismos, probablemente tendrá una política
reactiva
que no se traducirá en mayor bienestar para su población
y
sólo responderá ante situaciones impuestas por otros
actores mundiales. Por el contrario, si un Estado se interroga sobre
los escenarios probables a los que podría enfrentarse y formula
e implementa políticas
y estrategias funcionales al interés nacional, seguramente
dispondrá
de alguna capacidad de maniobra para conectarse activamente al sistema
mundial,
mejorando su status internacional y la prosperidad del país.
Los escenarios probables que se analizan
sucintamente en este trabajo, son los siguientes:
·
Escenarios
probables a nivel mundial.
·
Escenarios
probables a nivel hemisférico.
· Escenarios probables a nivel del MERCOSUR y/ o Cono Sur de las Américas.
1.1.-
ESCENARIOS MUNDIALES
Los probables escenarios mundiales se
abordan desde una doble visión [1].
Una exclusivamente interestatal y otra en la que se mezclan e
interactúan los Estados y los mercados. En esta última
visión se atiende
prioritariamente a variables de tipo financiero, comercial, productivo
y tecnológico, dejando en un segundo lugar a las
político-diplomáticas
o estratégico-militares.
La visión
interestatal ortodoxa prevé dos escenarios: a) unipolar con
hegemonía
de Estados Unidos de América (EUA); b) multipolar o
mundo en que coexisten múltiples polos de poder tales como EUA,
Unión Europea (UE), Japón, la Gran China
(República
Popular +Macao + Hong Kong +Taiwán?), India, MERCOSUR y/o Area
de
Libre Comercio de Sudamérica (ALCSA), la Gran Corea (Norte y Sur
reunificadas), Asociación del Sudeste Asiático de
Naciones
(ASEAN), etc.
Por su parte, la visión que abarca
Estados
y mercados imagina los siguientes escenarios: a) un “mundo sin
fronteras” en el que triunfa la globalización de los mercados y
el “pensamiento
único”. Este escenario implica el éxito del modelo
capitalista
anglosajón que somete a sus competidores: UE y Japón; b)
un “mundo dividido” o escenario mundial en que conviven diversos polos
de poder; y c) la “armonía inter-imperial” o coexistencia de
tres
grandes bloques económico-comerciales, hegemonizado -cada uno de
ellos- por una potencia polar: el Area de Libre Comercio de las
Américas
(ALCA), controlada por EUA; la UE ampliada, controlada por el
condominio
franco-germano; y ASEAN +3 (Japón, China y Corea), bajo control
japonés
o sino-japonés.
1.2.- ESCENARIOS HEMISFERICOS [2]
En el proyecto de configuración del
ALCA,
bajo control de EUA, que se expande a nivel hemisférico a
través
del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o
NAFTA),
se pueden prever dos probables escenarios. El primero, es el ALCA
“Organizativo”,
planificado y administrado por el establishment empresarial corporativo
y político-militar de EUA. Otro, el ALCA “Asociativo”, con
participación
de los pueblos de las Américas, de sus respectivas
representaciones
parlamentarias y de sus gobiernos centrales y subestatales, en el que
se
prioriza el consenso y no la imposición unilateral de grupos
económicos
concentrados. En este último escenario, EUA debería
desempeñar
un rol clave procurando organizar una asociación solidaria,
en la que los actores estatales, subestatales y organizaciones no
gubernamentales
participen en un “pie de relativa igualdad” en la definición de
los
objetivos y en el trazado de las estrategias -estimadas óptimas-
para
el conjunto y no sólo para una de las partes o para grupos
empresariales
reticulares del centro imperial y de los países
periféricos. Estos dos escenarios extremos, incluyen una
variedad de matices que se encuentran entre ambos.
Probablemente el ALCA efectivo, operante,
esté distante de los modelos considerados y mezcle contenidos
del “modelo hegemónico absolutista” y del “hegemónico
ilustrado”.
1.3.- ESCENARIOS DEL MERCOSUR Y/O CONOSUR [3]
Consideramos aquí dos
hipótesis
respecto al futuro del MERCOSUR.
La primera imagina un MERCOSUR
consolidado, devenido
Unión Aduanera Perfecta, con algún grado de
Coordinación
Macroeconómica, que se asocia a otros Estados de América
del
Sur, por ejemplo a miembros de la COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES (CAN),
configurando
el ALCSA, con más de 300 millones de habitantes, un PBI de U$S
1,3
trillones (conforme terminología anglosajona) y una generosa
dotación
de recursos naturales energéticos,
alimentarios,
minerales y una extensa geografía que incluye rodovías,
hidrovías,
ferrovías, puertos, transportes, oleoductos, gasoductos,
telecomunicaciones,
etc.
La segunda, considera un MERCOSUR
transformado en ZONA DE LIBRE COMERCIO (ZLC) “plena”, tipo NAFTA o
Closer Economic Relations (CER-Australia-Nueva Zelanda), en la que se
comercializan todo tipo de
mercancías (bienes y servicios). Téngase presente que de
acuerdo
a criterios propiciados por grupos negociadores, pertenecientes a
países
miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económico
(OCDE), en la Organización Mundial de Comercio (OMC), en el
NAFTA,
en el Anteproyecto ALCA o en el Acuerdo Multilateral de Inversiones
(AMI)
[4],
cualquiera sea el servicio de que se trate se lo considera una
mercancía: educación; salud; uso, provisión,
administración
y disposición del agua, son concebidos como mercancías
subordinadas
a las leyes de los mercados y no como servicios públicos.
En nuestro país, el ex ministro
Cavallo
pretendía retrotraer el MERCOSUR a una ZLC, para disponer de un
instrumento de política económica y afrontar la crisis
nacional.
En Argentina, la convertibilidad contrajo
los márgenes de decisión de la política
económica
nacional, impidiendo implementar políticas de tipo cambiario o
monetario. El arancel externo del MERCOSUR le restringía la
posibilidad
de ejecutar una política comercial externa solitaria y el
agravamiento
de la crisis le cerró el acceso al financiamiento externo.
Nuestro
país sólo podía actuar a nivel de política
fiscal,
aunque dentro de un marco acotado.
1.4.- FACTIBILIDAD DE CADA UNO DE LOS
ESCENARIOS PREVISTOS
Los escenarios
“mundo dividido” o “armonía interimperial” (multipolar), son de
ocurrencia
más probable que otros como “mundo sin frontera” o “predominio
de
la globalización estadounidense”, que demandaría un mundo
unipolar.
Algunos analistas estiman probable la
ocurrencia de un mundo unipolar controlado por EUA que -luego de los
atentados experimentados en su territorio- lanza una “iniciativa de
guerra integral” para sojuzgar a los “Estados fallidos” [5];
dominar a los “Estados forajidos” [6];
exterminar los focos terroristas islámicos, conexos y
colaterales;
y extender su hegemonía a través de todo el planeta.
Según esta visión, EUA
intentaría
configurar un Nuevo Orden Mundial que tendría las siguientes
características:
·
Las armas
de EUA o de la Organización del Atlántico Norte (OTAN)
desconocerían al derecho internacional de las Naciones Unidas
(ONU).
·
Los
países miembros de la UE se subordinarían a la estrategia
de EUA. Desde el conservadurismo político de España
(Aznar)
e Italia (Berlusconi), pasando por la “Tercera Vía” del Reino
Unido
(Blair).
·
La
proclamación de un futuro “Estado Palestino”, propiciado por
Bush
(h), podría significar la consolidación de la
hegemonía
de EUA en Medio Oriente, a través del control de Israel, Egipto,
Jordania y Palestina.
·
El
alineamiento de Rusia, Pakistán, India e Irán,
implicaría
que EUA mete sus narices en Asia Central -a pesar de que los tres
primeros
Estados detentan la posesión de armamento atómico- y
obtiene
una fuente de aprovisionamiento energética (Rusia,
Uzbekistán,
Turkmenistán, etc.) complementaria y/o alternativa a la de la
Región
del Golfo (Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Arabes Unidos, etc.). El
alineamiento
ruso con EUA reedita la alianza de 1941 (antinazi), disuelta a partir
de
la finalización de la 2ª. Guerra Mundial (siglo XX) hasta
la
fecha. Rusia al retirar sus bases residuales de la guerra fría
de Cuba y Vietnam, pretendería acelerar su ingreso a la OMC y
llegar
a un acuerdo con la OTAN.
·
Las
élites de Pakistán e India podrían configurar un
bloque
diplomático que sirva como dique de contención de la
República
Popular China.
·
Japón,
la segunda economía del mundo, también se
subordinaría
a la hegemonía de EUA.
·
China no
formaría parte del staff directivo de este Nuevo Orden Mundial
hegemonizado por EUA.
·
La guerra
del siglo XXI podría aprovecharse para extender la
hegemonía
de EUA a todas las Américas, a través de la
imposición
del ALCA y un TIAR reformulado, que incluiría el Plan Colombia
(narcotráfico,
insurgencia y paramilitares) y la “Iniciativa
Andina”(narcotráfico,
guerrilla e indigenismo ecuatoriano).
·
El
MERCOSUR se diluiría en el marco de esta ofensiva hegemonizante
de
EUA. Además de las cuestiones referidas a la libertad de los
mercados
y la deuda externa, recobrarían importancia las relacionadas con
la seguridad [7].
·
Este
esquema de poder sería sustancialmente unipolar -por el
hegemonismo
de EUA y el rol subordinado de la UE-, en la “Nueva Alianza
Atlántica”.
Dicha Alianza desplegaría una “guerra integral” que
recurriría
a medios militares, financieros, tecnológicos,
mediáticos,
económicos y a una “estrategia sin tiempo” para sojuzgar o
exterminar
a todos aquellos que no se disciplinen y alineen con la “agenda de
seguridad
americana o euroamericana”.
·
La gran
olvidada sería Africa a nivel económico-comercial y
social,
aunque no a nivel de seguridad si los gobiernos de los países de
dicho continente acogen o protegen a grupos o redes islámicas
terroristas
o conexas.
1.4.2.- ESCENARIO MULTIPOLAR
Las visiones multipolares, consideran que
el sistema unipolar es de corto alcance, que transitará por un
nuevo
ordenamiento hegemonizado por EUA, por un tiempo limitado a la
duración
del efecto producido por los atentados terroristas contra las Torres
Gemelas
y el Pentágono. Este unilateralismo sería contestado o
debilitado
tanto a nivel doméstico como a nivel mundial. Si bien EUA ha
experimentado,
de acuerdo a esta visión, luego de los atentados, una
regresión
autoritaria que congrega prácticamente a la amplia
mayoría
de su población en contra de un enemigo común, se
considera, sin embargo, que recuperará su condición de
sociedad abierta
y plural, que llevó otrora a segmentos de su población a
recusar la intervención del país en Vietnam,
contribuyendo
a forzar el retiro de las tropas militares de ocupación.
Además,
es una sociedad en la que conviven una multiplicidad de sectores,
minorías
y agrupamientos sociales y étnicos que configuran un crisol.
Por su parte, el
condominio franco-germano está dando en la UE un ejemplo
inédito con
la configuración de una unidad política y
económica
anclada en el equilibrio territorial y el Estado red articulador y
coordinador
de las diferentes jurisdicciones que refuerzan las instancias e
instrumentos
de participación democrática.
A su vez la Gran China tiende a aumentar
su
gravitación política y económica internacional,
influyendo
en la orientación de la OMC. Japón y algunos
países
de la ASEAN, India, Irán, Rusia y Africa del Sur también
pueden
ampliar su influencia en sus respectivos entornos.
Finalmente, en América del Sur,
Brasil
y Argentina, que configuran la espina dorsal del MERCOSUR, pueden
contribuir
a la recuperación, fortalecimiento y ampliación de este
bloque
dotándolo de un sentido continental, a través de la
convergencia
CAN-MERCOSUR.
Luego de los atentados de septiembre, la
actual Administración Republicana pone en evidencia el
unilateralismo
que la llevó, en el pasado reciente, a no firmar el Protocolo de
Kyoto sobre emisión de gases contaminantes, a rechazar el
Tribunal
Penal Internacional para el juzgamiento de crímenes de lesa
humanidad,
a desconocer el Tratado Antimisilístico, a no suscribir el
Tratado
de Minas Antipersonales, a no cooperar en el control de las armas
bacteriológicas
porque afectaba su seguridad y a degradar a las Naciones Unidas al
sustituir
su accionar por el de la OTAN. Para legitimar su posición ante
el
mundo, a partir de dichos atentados, teje una urdimbre en la que los
cinco
miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (incluidos
Rusia
y China), aprueban la propuesta de obligar a los Estados miembros a
bloquear
las fuentes de apoyo financiero y logístico a los grupos
terroristas.
Así, bajo la cobertura del capítulo VII de la Carta de la
ONU, EUA lanza su ofensiva contra el terrorismo y el financiamiento de
los actos terroristas.
El esfuerzo inmediato para enfriar
conflictos como los que se viven en Medio Oriente o en otros lugares
del planeta y que podrían escalarse aún más,
consistiría en
avanzar en el diseño de una nueva arquitectura de convivencia
internacional
que, por supuesto, debería exceder los intereses inmediatos de
EUA.
La UE por su peso económico,
comercial
y político podría y debería jugar un rol
importante
y no limitarse a involucrarse en decisiones discrecionales de un
tercero.
Precipitada la crisis económica y financiera, los actores
políticos
y sociales deberían avanzar para recuperar la confianza que
perdieron
los agentes económicos, protagonistas directos de los mercados.
Más liquidez, menos tasas de interés y
recuperación
del razonamiento de Keynes, pero aplicándolo de manera no
mimética,
contribuiría a remontar una crisis mundial a la que no se quiere
admitir como tal, a pesar de que EUA, la UE y Japón están
inmersos en ella.
El desorden de la globalización con
su
incrementos de las desigualdades inter e intraestatales, los flujos
financieros
especulativos, los flujos migratorios que fugan de la miseria o de la
tiranía, sumado a los odios interculturales y/o interreligiosos,
reclaman un esfuerzo colectivo, multipolar de construcción de un
nuevo orden mundial, a través de factores que lo hagan
gobernable.
Espacios supraestatales efectivos o en ciernes como la UE, MERCOSUR y/o
ALCSA, ASEAN o Estados gravitantes como India, Irán, China,
Japón
o Corea podrían contribuir a configurar una nueva gobernabilidad
equilibrada, cooperativa y solidaria.
La reorganización y revisión
del
funcionamiento de instancias como el FMI, el Banco Mundial, la OMC y
hasta
las Naciones Unidas, así como la puesta en funcionamiento del
Tribunal
Penal Internacional, deberían acompañar este proceso de
“gobernabilidad
mundial”.
1.5.- LA ECONOMIA ARGENTINA Y SUS
EXPORTACIONES: BREVE DIAGNOSTICO
1.5.1.- LA ECONOMIA
Argentina
vivió
durante los años ´90 (siglo XX) acontecimientos
contradictorios:
Los cambios operados durante la
década,
configuraron un sistema económico y un mercado de trabajo
fracturados.
En el sector concentrado prevalecieron actividades de importante
crecimiento;
mientras que en el de las economías regionales y Pymes, no
aconteció
lo mismo.
Los servicios públicos
privatizados,
las grandes redes de comercialización, la explotación de
la nueva frontera de recursos naturales, empresas agropecuarias,
áreas
industriales y de servicios dotadas de tecnología
informática,
absorbieron el 33% del PBI y un 20% del empleo totales. Pero
también
,este sector económico concentrado, aumentó la
proporción de adquisición de insumos importados,
desorganizó los eslabonamientos
con la producción doméstica de bienes y servicios y
registró
un déficit en el balance de divisas.
Por otra parte, el sector público,
las
economías regionales y las Pymes absorbieron alrededor del 66%
del PBI y un 80% del empleo. Aquí se consideran las firmas y
trabajadores
informales, con bajos niveles de productividad e ingresos. Estas
actividades
producen -casi con exclusividad- para el mercado doméstico y se
abastecen de bienes y servicios de producción nacional. Los
encadenamientos
de este segundo agrupamiento social con el primero se debilitaron.
Por consiguiente, la
dualidad del sistema económico y del mercado de trabajo,
coincide con la
pérdida de competitividad, el creciente endeudamiento externo,
la
desigual distribución del ingreso y la exclusión social.
A partir de mediados de los ´80, la
República Argentina ha tenido una política de
reducción de sus barreras
arancelarias y no arancelarias. El arancel promedio, a mediados de los
´80, era del orden del 45%, con aranceles que alcanzaban hasta el
80% y el 90%. Actualmente, el arancel promedio de Argentina es del 13%
y además se ha eliminado casi todo tipo de barreras no
arancelarias.
La apertura, a diferencia de lo ocurrido
en otros
países, se implementó de manera unilateral, sin negociar
las
relaciones de intercambio para equilibrar los intereses
recíprocos,
provocando no sólo un problema en el sector productivo y de
servicios,
sino también un problema financiero..
Si bien la Argentina a principios de los
´90 había también logrado disminuir una parte de su
deuda externa
a expensas de privatizar y extranjerizar su patrimonio, en el curso de
esa
década acumula significativamente deuda externa. Como resultado,
tenemos importantes vencimientos anuales en concepto de intereses y
deudas
de corto plazo del sector público y privado que comprometen casi
el 30% del Presupuesto Nacional y alrededor del 60% de las
exportaciones
argentinas.
Según Aldo Ferrer [8],
el problema central de la economía argentina no es su
déficit
fiscal, sino su vulnerabilidad externa, fundada en el endeudamiento y
el
déficit de la cuenta corriente del balance de pagos.
1.5.2.- LAS EXPORTACIONES: PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS
Una primera característica es que
alrededor del 60% de las exportaciones se originan en el sector
agropecuario, con solo alguna primera transformación.
Segundo, la pauta de exportaciones
está
ligada a bienes de lenta demanda y con deterioro de precios relativos.
Tercero, esta frágil pauta
exportadora
nos coloca en situación de débiles competidores de las
principales
economías del mundo (EUA, UE, Japón).
Cuarto, en relación al destino de
sus
exportaciones, Argentina es un país que tiene un comercio
exterior
diversificado, en términos de destino geográfico. Dentro
de estos destinos, más del 50% de las exportaciones se concentra
en países no industrializados.
El mercado de EUA absorbe menos del 10% de
las exportaciones, porque nuestra actividad económica es
competitiva
de la de aquél país. EUA también es un gran
productor
de bienes agrícolas de zona templada. En cambio, la UE, pese a
su
proteccionismo agrícola, es un mercado de destino de
importancia,
el segundo, después del MERCOSUR.
Quinto, América del Sur absorbe el
40%
de las exportaciones argentinas. Nuestro país, tiene
relación
comercial superavitaria con el MERCOSUR, con Chile y con la CAN.
También
con algunos países del norte de Africa y de Medio Oriente. Entre
ellos Irán. En cambio, tiene relación comercial
deficitaria
con el NAFTA (EUA, México y Canadá) y con la UE, al igual
que con Japón, China y ASEAN en los años recientes.
Los porcentajes de exportación por
zonas
económicas de destino, son los siguientes: MERCOSUR 34%; UE 19%;
NAFTA 11%; Asia-Pacífico 9%; y Resto del Mundo 27% [9].
Dadas estas características del
comercio
exterior argentino, nuestro país debería examinar la
futura
política comercial, en especial la relacionada con las
negociaciones
multilaterales, las “minilaterales” (tipo EUA, ALCA, UE, CAN,
ASEAN,
CER, etc.), y las bilaterales.
1.5.3 .- NEGOCIACIONES MULTILATERALES: OMC
Algunos sectores presumen que en este
ámbito se producirá alguna liberalización en el
comercio agrícola.
Esta cuestión es fuente de conflicto entre EUA, la UE y
Japón
y sólo cuando acuerden entre ellos se producirán avances.
Es ilógico pensar que EUA eliminará o reducirá su
política de subsidios a la producción y/o
exportación
agrícola, en el marco de las negociaciones del ALCA o del 4+1,
porque
sólo eliminará o reducirá dichos subsidios
simultáneamente
con UE y Japón, en el marco de la OMC. Sin embargo, debe
preverse
que si la Tríada acuerda reducir y/o eliminar subsidios
agrícolas,
esto no será gratuito, probablemente exigirá a
países
como Argentina, en futuras negociaciones comerciales, alguna
contrapartida, por ejemplo, una reducción simétrica de
aranceles en materia
de “productos industriales”, de “servicios”, prohibición de
estipular
“requisitos de desempeño” [10],
etc.
La importancia que los países de la
OCDE
dan al tema agrícola se advierte en el monto que destinan,
aproximadamente U$S 360.000 millones anuales, para subsidiar esta
actividad: alrededor de
U$S 1.000 millones diarios [11].
1.5.4.- NEGOCIACIONES MINILATERALES [12]:
ALCA, UE, CAN
Argentina no
debería priorizar un área de comercio preferencial con
EUA, por las razones
que esbozamos a continuación.
Primero, porque se destina a EUA menos del
10% de nuestras exportaciones, dado que es un gran productor de
alimentos de clima templado, independientemente de ser un desleal
competidor nuestro.
Segundo, si EUA decide una
reducción
y/o eliminación de la política de subsidios
agrícolas,
conjuntamente con UE y Japón, en el marco de la OMC,
previsiblemente
exigirá gravosas contrapartidas comerciales a países como
Argentina.
Tercero, Argentina ya acordó con
EUA,
en el Tratado de Promoción y Protección Recíproca
de
Inversiones, la prohibición de estipular “requisitos de
desempeño”[13]
a firmas de capital estadounidense, por parte de autoridades
nacionales, provinciales o municipales.
Cuarto, estos acuerdos minilaterales que
promueve EUA, son conocidos como “GATT plus”, no se refieren
exclusivamente a medidas arancelarias y no arancelarias restrictivas
del comercio, sino que se
relacionan con temas de la estructura económica doméstica
de los países, por ejemplo, inversiones extranjeras, compras
gubernamentales,
libre movilidad de capitales, propiedad intelectual, servicios como
educación,
salud, uso y disposición del agua, etc (éstos
últimos
de jurisdicción provincial). Se trataría de una
integración
en la que el mercado del país más poderoso, se apropia de
sectores estratégicos o rentables de un país
débil.
No es un sólo un caso de “integración arancelaria” en la
que
se eliminan disposiciones arancelarias y extra-arancelarias, sino de
tipo
“transfronteriza” en la que las corporaciones del Estado
hegemónico
cooptan los mercados de los Estados dependientes.
Quinto, EUA tiene aranceles bajos, pero
mantiene restricciones extra-arancelarias. Por ejemplo, actividades
económicas
como el maní de la provincia de Córdoba, el limón
de Tucumán, la miel de La Pampa, Santa Fe, Santiago del Estero,
Bs. Aires, etc. experimentan este tipo de restricciones.
Sexto, las exportaciones de Argentina a
EUA no
tienen oportunidades de aumentar, porque ellos producen lo que nosotros
podríamos
venderles, en tanto que facilitar la importación de sus
productos y
servicios desalojarían a los nuestros del mercado
doméstico
y de aquellos mercados sudamericanos a los cuales proveemos actualmente.
Séptimo, si bien el país del
cual
proviene el más alto porcentaje de inversión extranjera
es
EUA, seguido por el Reino de España, a nivel de
bloque
económico, la UE es el principal origen de la inversión
extranjera
radicada en Argentina.
Octavo, también el ALCA
probablemente
producirá en Argentina riesgos económicos, sociales,
ambientales
y geopolíticos, si consideramos que la hegemonía del
bloque
será detentada por un Estado con el que mantiene una
relación
de subordinación. Además, el régimen de
inversiones propuesto, agudizará la vulnerabilidad externa de la
Argentina.
Las consecuencias
de la
apertura a los bienes y servicios de la mayor economía del
planeta,
darían lugar no sólo a los riesgos mencionados, sino
también
a riesgos sociales, relacionados con los desarreglos que se
producirán
en las estructuras de las economías provinciales o regionales
argentinas,
precipitando y agudizando los procesos de informalización y
precarización
de los respectivos mercados de trabajo, ya que en el ALCA no se
prevé
la discusión de ningún tipo de cláusulas laborales
[14].
Por otra parte, EUA podría
aprovechar
el ALCA para exportar industrias ambientalmente “sucias” tal como ya
aconteció con México -en el NAFTA-, dado que el
régimen de inversiones
propuesto torna inviable medidas gubernamentales -nacionales y
subnacionales-
que tiendan a proteger el medio ambiente, en contra de las acciones de
las
firmas extranjeras.
También existen riesgos de tipo
geopolítico, dado que la acción de EUA dentro de ALCA
podría diluir el
MERCOSUR que, no obstante sus problemas y fragilidades, representa una
apuesta
estratégica para el desarrollo del Cono Sur, que probablemente
se
incrementará si Argentina y Brasil avanzan hacia una moneda
común.
Es menester que las negociaciones
relativas al
ALCA o al 4+1 no permanezcan en secreto: la sociedad debe estar
informada y participar a través de canales adecuados. Dicha
participación
debe involucrar no sólo a las entidades no gubernamentales, sino
especialmente al Parlamento Nacional y a los gobiernos Provinciales, ya
que la agenda de discusión puede incluir asuntos en los que la
Nación
carece de facultades para tomar decisiones, que signifiquen cesiones o
renuncias de derechos y/o acciones. Además, las Provincias
deberían
participar en las negociaciones, dado que una vez negociado un Tratado,
el Congreso de la Nación lo debe aprobar o desechar sin
enmiendas, adquiriendo una mayor jerarquía que las leyes de la
Nación
o que las Constituciones Provinciales [15].
Consecuentemente, la Argentina
debería
propiciar negociaciones que contribuyan a consolidar al MERCOSUR y a la
convergencia de éste con la CAN, con el objeto de configurar el
ALCSA. Desde esta última plataforma, se podrían entablar
negociaciones con EUA y/o NAFTA, con la UE, los países
“ballenas”,
etc. En cambio, priorizar la relación comercial con EUA,
significaría
para Argentina una pérdida para su comercio exterior y
también
para el de los países del MERCOSUR.
Respecto de las negociaciones con la UE
(2° destino geográfico de las exportaciones argentinas,
después
de América del Sur) sirven muchos de los argumentos invocados
con
respecto a EUA.
La relación comercial de Argentina
con
la UE es deficitaria, aunque menos importante que la mantenida con EUA.
Si la UE accediera a eliminar los subsidios agrícolas y la
protección
a sus agricultores, la Argentina no debería permutar dicha
decisión
por la renuncia a la producción de bienes industriales y a la
desregulación
de los servicios o la liberalización de las compras
gubernamentales.
Una estrategia de este tipo, podría consolidar un destino casi
exclusivamente
agrominero-turístico para la Argentina.
Argentina debería negociar todos
sus
acuerdos comerciales multi y minilaterales desde esta plataforma
económico-comercial que es el MERCOSUR. Este es un proyecto en
curso, que tiene diez años
de vida y con el que Argentina accedió a un mercado tres veces
más
grande que el suyo, bajo el arancel externo común que otorga una
preferencia a la Argentina, en competencia con la UE, EUA u otro
país.
En la pauta exportadora de Argentina hacia
MERCOSUR prevalece una mayor proporción de bienes industriales
con mayor
valor agregado, diferente de la que se tiene respecto de UE, EUA y
otros
países del mundo.
Los Estados
miembros de
MERCOSUR, deberían tener presente que una de las principales
motivaciones que induce a un inversor a radicarse en el extranjero, es
la existencia de un gran mercado consumidor, con protección
aduanera y en que la
inversión extranjera tenga un tratamiento no discriminatorio.
MERCOSUR
ofrece dichas condiciones, las cuales dejarían de existir si el
ALCA lo absorbiera.
TITULO II
2- LAS REGIONES ARGENTINAS
EN CADA ESCENARIO: VENTAJAS Y DESVENTAJAS.
2.1. LAS REGIONES EN LOS ESCENARIOS
INTERNACIONALES
Un mundo unipolar, el de más
probable
ocurrencia, en los años próximos, significaría la
implantación de un mundo transfronterizo y global controlado por
un Megaestado, que se asemejaría al Estado Imperial [16].
Sería un mundo que descansaría sobre el predominio
militar
y económico de un Estado Hegemónico. El control se
lograría,
en el caso de MERCOSUR y/ o América Latina, a través de
la
transnacionalización y el control
económico-tecnológico (ALCA), de la intervención o
control de las fuerzas militares (TIAR)
y la “gobernabilidad”(proyecto de Carta Democrática de la OEA) [17].
El correlato “colonial” del modelo
Megaestado son las microrregiones de Kenichi Ohmae, que se insertan
exitosamente en las corrientes financieras, productivas,
tecnológicas y comerciales
del sistema mundial. En este modelo se advierte un clivaje entre
regiones
subestatales o intranacionales de un mismo Estado. Existen regiones
ganadoras
y también perdedoras, conectadas o desconectadas de los flujos
internacionales. Estas microrregiones se vinculan entre sí,
independientemente
del Estado Nación que actúa entorpeciendo este tipo de
relaciones.
Ejemplos de estas regiones son Cataluña o Galicia en
España,
Lombardía o Milán en Italia, Quebec en Canadá, la
eurorregión
Mosa-Rin, la Pirenaica, la Lotaringia en la UE, así como los
estados
del sur de EUA asociados con los del norte de Méjico, en el
marco
del NAFTA.
En la UE existen más de 200
regiones
clasificadas a partir del ingreso per capita y la tasa de desempleo y
referidas
a la política de los fondos estructurales. Asimismo, existen
tres
macrorregiones: Lotaringia, Arco Atlántico y Cinturón
Mediterráneo.
Los triángulos de crecimiento de
ASEAN
son, también, algunos de los casos de regiones exitosas
mencionadas
por Ohmae.
El Documento de Santa Fe IV, elaborado por
expertos del partido Republicano, gobernante en EUA, analiza el
fenómeno
de las microrregiones, desde el costado de la hipotética
balcanización
latinoamericana, enmarcada en un proyecto imperial unipolar o de
armonía
de la Tríada, en que las Américas están gobernadas
por el ALCA, el TIAR y el proyecto de Carta Democrática de la
OEA.
Los casos citados son Mexo-américa (norte de México)
separada del resto del país, el sur de Brasil, la
partición de Colombia
y la secesión de Luzia, jurisdicción subestatal
venezolana
en la que se encuentran los principales yacimientos
hidro-carburíferos,
etc.
Un escenario multipolar donde coexisten
diversos actores posibilitaría la vigencia de un mundo
más equilibrado
y a lo mejor solidario. En este escenario actuarían actores
continentales
tipo UE, NAFTA, MERCOSUR y/ ALCSA, ASEAN además de Estados
hegemónicos
o “ballenas”.
Existen dos visiones respecto de los
actores supraestatales. La del argelino Zaki Laidi, quién
considera que
el Estado suprasoberano o bloque de carácter unitario o
centralizado
sustituirá al Estado nacional y la del catalán Castells
quién
advierte sobre las características del Estado-red que
podría
entenderse como la coordinación de las políticas entre
distintos
estamentos: nacional, provincial, municipal, de modo que no exista
cesión
ni imposición, sino coordinación reticular.
En la UE, el Estado red no sustituye al
Estado Nación, sino que es un instrumento de su supervivencia, a
condición
de conceder cuotas de soberanía, obteniendo a cambio voz y voto
en los asuntos mundiales y aún nacionales, en la etapa de
globalización
de la economía. Este tipo de Estado se caracteriza por compartir
la
autoridad, la capacidad de ejercicio o imposición de la fuerza
legitimada
a lo largo de una red. La red no tiene centros sino nodos. Estos pueden
ser de diferente tamaño y se enlazan reticularmente a
través
de relaciones asimétricas. El Estado red, impide la existencia
de desigualdades políticas entre sus miembros. Alemania, es el
poder
económico, pero Gran Bretaña y Francia poseen más
poder
militar y una parecida capacidad tecnológica. Este tipo de
Estado,
con su soberanía de geometría variable, sería la
respuesta
de los sistemas políticos a los retos de la globalización
La diversificación y
fragmentación
de los intereses sociales, en la sociedad red, da como resultado su
agregación
en la forma de identidades (sectores) reconstruidas.
La pluralidad de grupos transmiten al
Estado Nación, las aspiraciones, demandas y objeciones de la
sociedad civil.
La incapacidad del Estado para responder simultáneamente a este
cúmulo
de demandas, provoca una “crisis de legitimación” o la
“caída
del hombre público”. Para superar esta crisis de legitimidad,
los
Estados descentralizan algo de su poder a las instituciones
políticas
subestatales. Este movimiento origina dos tendencias convergentes.
Por una parte, debido a la
diferenciación
territorial de instituciones estatales, los grupos locales y regionales
encuentran su expresión más fácil en los
ámbitos
local y regional.
Por otra parte, los gobiernos nacionales
tienden a centrarse en controlar los desafíos
estratégicos planteados
por la globalización de las finanzas, la comunicación y
el
poder, dejando que los niveles inferiores de gobierno asuman la
responsabilidad
de vincularse con la sociedad, en la gestión de los asuntos de
la
vida cotidiana, para reconstruir la legitimidad mediante la
descentralización.
El proceso de relegitimación del
MERCOSUR,
podría tener lugar a través de la germinación de
iniciativas provinciales, municipales, mercorregionales, en las que los
ámbitos de desarrollo económico, así como las
actividades
educativas, culturales y sociales de dichas entidades se vinculen
horizontalmente
y en paralelo a las de los gobiernos nacionales y a la de los grupos
económicos
predominantes y concentrados.
El poder puede descansar en el dinero y/o
en las armas. La economía y/o la fuerza militar sirven de
instrumento
para imponer, influenciar o doblegar voluntades. La política es
el
recurso organizador de las actividades relacionadas con la
preservación,
ejercicio o conquista del poder.
Durante el periodo
bipolar de guerra fría, el poder se asentó en la fuerza
de los arsenales
atómicos, mientras que en la última década del
siglo
XX, se basó en la economía, a través de la
expansión
de los oligopolios financieros, productivos, tecnológicos,
mediáticos
y armamentísticos con predominio de firmas estadounidenses.
Si consideramos que EUA es la única
superpotencia militar de alcance planetario, es inconveniente para los
intereses de
Argentina un escenario unipolar basado en las armas, en el que tanto su
jurisdicción nacional como las subnacionales se tornarían
irrelevantes.
Argentina fue forzada a abandonar sus
proyectos de desarrollo vinculados, directa o indirectamente, con la
producción
de armamentos, durante los años ´80 y ´90 (siglo
XX).
Desactivó el proyecto de misil Cóndor; orientó sus
investigaciones nucleares hacia actividades no bélicas y se
sometió
con Brasil a la supervisión de la Organización
Internacional de Energía Atómica (OIEA); abandonó
la producción
de armamentos y desvinculó a sus Fuerzas Armadas de firmas como
YPF, SOMISA y CONEA.
El super-poderío de EUA le
otorgaría
ventajas ilimitadas respecto de los demás actores
internacionales,
ninguno de ellos -aisladamente o en conjunto- estaría en
condiciones
de controlarlo.
No obstante, un mundo en el que exista
predominio del poder económico, no impide la acción de
otros poderes:
la UE en términos económicos y comerciales, es tan
importante
como EUA que -si bien ha conservado su poderío militar-, ha
retrocedido
a nivel económico en relación a sus competidores.
Si la seguridad es el prisma a
través
del cual EUA observa a América del Sur en general y a Argentina
en particular, zonas como la Triple Frontera, el NOA y el extremo
austral
se convertirán en focos de su interés. La Provincia de
Misiones,
por las sospechadas relaciones de la población islámica
residente
en Puerto Iguazú con el terrorismo; la de Salta y Jujuy, por su
vecindad
con la zona andina y centro-sudamericana relacionadas con la coca, el
narcotráfico,
el terrorismo y los grupos militares irregulares; y Tierra del Fuego [18]
por su proximidad con un punto de conexión bioceánico.
La región Pampeana (Provincias de
Buenos
Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa), exportadora de bienes
agrícolas
y agroindustriales, se vería afectada porque continuaría
sin poder vender su producción a EUA [19].
No obstante, EUA aún mantiene -y nada induce a pensar en una
decisión
revocatoria- una política de promoción a las
exportaciones
agrícolas que reciben agua y energía eléctrica
subvencionadas
y reducciones impositivas. Además las importaciones de
automotores,
las de azúcar, textiles, acero, maní, limones, miel, etc.
están
limitadas por cuotas o por reglamentos para-arancelarios [20]
y tampoco a mercados como Brasil, Chile o los andinos, porque no
podría competir con sus similares de EUA y/o de Canadá.
Además, en
la “disputa de las Tesorerías”, el resultado es obvio. La
superpotencia
económica cuenta con el “Banco Central Mundial”, emisor del
dólar;
mientras que Argentina atraviesa una situación de insolvencia.
El grueso del producto bruto
geográfico
(PBG) de las diversas regiones argentinas, está configurado por
productos primarios agrícolas, por manufactura de origen
agropecuario
(MOA), por manufactura de origen industrial (MOI) y por energía
y combustibles. La producción agraria y agroindustrial no
estarían
alcanzada por el régimen de libre comercio de la OMC y/o del
ALCA,
porque son ajenos a su encuadre normativo. EL 60% de las exportaciones
argentinas
están vinculadas al agro y a la agroindustria. Algún
sector
agroindustrial y las MOI estarían bajo los parámetros del
libre comercio del ALCA y la OMC, aunque destacando que la
participación de las regiones argentinas en este tipo de
transacciones es irrelevante a nivel del comercio mundial. Por otra
parte, productos siderúrgicos,
fabricados en Buenos Aires y/o Santa Fe, que han obtenido un
estándar
competitivo, han sido perjudicados porque el Gobierno Federal de EUA,
las
autoridades estaduales y en modo particular, la Administración
Bush,
invocan “prácticas comerciales injustas”, para recurrir a
medidas
antidumping que protegen a los productores de acero [21].
En materia de servicios, patentes e
inversiones la liberalización tipo OMC o ALCA tendría
consecuencias negativas
para la totalidad de las regiones argentinas [22].
La Ciudad de Buenos Aires, en la que el
sector terciario aporta el 80% de su PBG, podría favorecerse por
un régimen
de desregulación de los servicios y las inversiones. Mendoza es
otra
Provincia que registra un creciente porcentaje de sus exportaciones, en
el lapso 1995/99, orientadas al NAFTA. Los complejos “Uva (vinos) y
petrolero”,
merecen destacarse. Aunque no debe exagerarse al respecto, dada la
prohibición
de los “criterios de desempeño” que propugnan la OMC y el ALCA.
Las Provincias de la Patagonia (Santa
Cruz, Tierra
del Fuego, Chubut, Neuquén y Rio Negro) podrían asociarse
provechosamente en un régimen de libre comercio. Disponen de
poca población,
importantes atractivos turísticos y recursos naturales y un alto
ingreso per capita (dada la relación PBG-población) [23].
Santa Cruz y Tierra del Fuego tienen un
ingreso per capita similar al de España e integran con la Ciudad
de Buenos
Aires, los distritos del denominado “Primer Mundo”.
Chubut tiene un ingreso per capita similar
al de Grecia; Neuquen al de Portugal; Río Negro y La Pampa al de
Eslovenia y Antigua. Este segundo bloque de Provincias, configuran, en
materia de ingreso per capita, la clase media alta del país [24].
La Patagonia configura la segunda
región
en importancia, a nivel nacional, por el monto de sus exportaciones. La
primera
es la Pampeana, donde se encuentran las tres principales Provincias
exportadoras:
Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, en ese orden.
El monto anual promedio de las
exportaciones de la región Patagonia, en el periodo 1995/99, fue
de U$S 3.321
millones [25].
La Provincia que más exportó
en
el citado quinquenio fue Santa Cruz: U$S 902 millones y la que menos
exportó
(promedio igual periodo), La Pampa: U$S 162 millones.
En el caso del Neuquen, del Chubut, Santa
Cruz y Tierra del Fuego, energía y combustibles es el
agrupamiento que
más contribuye a las exportaciones. En Río Negro y La
Pampa,
los productos primarios [26].
El resto de las regiones
resultarían
más dañadas que beneficiadas, por la vigencia de hecho o
de derecho de un Acuerdo de Libre Comercio con los EUA, sea el 4+1 o el
ALCA.
La Argentina se podría convertir en
un
país invertebrado, dentro de un Megaestado Imperial, con
regiones
heterogéneamente prósperas, porque ninguna de ellas
alcanzaría
en los próximos años un equilibrio intrarregional. En
esta
Argentina se producirían desplazamientos demográficos.
Algunas
Provincias y distritos se desconectarían de los circuitos de
poder,
experimentando situaciones de declinación económica y
degradación
política, mientras que otras se beneficiarían con las
ventajas
ofrecidas por la división del trabajo hemisférico.
En síntesis, un mundo multipolar
posibilitaría la construcción de un MERCOSUR y/o ALCSA
sobre la base de los siguientes pilares: 1) Asociatividad [27];
2) Estado-red; 3) vigencia de un arancel neohamiltoniano para la
creación de una plataforma de desarrollo territorialmente
equilibrada y una apropiada inserción en el mundo [28].
Las alternativas para
MERCOSUR podrían ser, en este caso, a nivel del marco Regional,
las que siguen
:
MERCOSUR + Chile =
Bioceanidad
MERCOSUR+ Venezuela=
Petróleo-OPEP
MERCOSUR+CAN= ALCSA
2.3. LAS REGIONES
ARGENTINAS Y RELACIONES CON EL MUNDO
Consideramos que de los escenarios
analizados, el multipolar es el más conveniente a los intereses
y bienestar
de los argentinos, como así también se corresponde mejor
a su cultura y percepción histórica del mundo.
Un mundo organizado en torno al eje
económico y con varias potencias que comparten el poder,
daría a Argentina
y a sus entidades subestatales y/o regiones margen de maniobra para
actuar
“fronteras adentro” y aún externamente, porque el poder mundial
estaría
repartido y no concentrado, como acontecería en un escenario
asentado
en el eje militar.
No obstante dicho escenario
económico,
si bien condición necesaria no sería suficiente para
permitir
el mejoramiento del desempeño argentino. Dicho escenario
debería
contar con ingredientes de tipo interestatal que morigeren el
desempeño
de firmas privadas, dado que Argentina tiene escasas empresas de
capital
autóctono de carácter transnacional y requiere de un
Estado
presente, eficiente y efectivo, organizado reticularmente que contemple
y aglutine los intereses de las jurisdicciones subestatales que
configuran
su territorio. Asimismo, tendría que estrechar su
asociación con Brasil en MERCOSUR y/o ALCSA, para contar con un
umbral colectivo
de negociación externo. La concepción de un proyecto
“fronteras
adentro”, debería preceder a la inserción de la Argentina
en el mundo. También en los aspectos políticos, es
conveniente
que dicha inserción se realice a través de bloques
Regionales
como MERCOSUR y/o ALCSA.
Estimamos que es necesaria una adecuada
visión del “interés nacional” constituido por las
aspiraciones de los distintos sectores sociales y políticos que
se encuentran dentro del territorio
argentino. Dicho “interés nacional” no se concibe como
imposición
de los grupos concentrados al conjunto de la sociedad, sino como
elaboración
reticular que agrupe la sumatoria de intereses prioritarios de
Provincias
y/o regiones subnacionales.
Enunciamos un listado de acciones, cuyo
orden no implica jerarquización alguna. No guardan una secuencia
lógica,
aunque pueden concatenarse. Algunas están referidas a acciones a
realizarse “fronteras adentro”, otras exceden el marco
geográfico
del país y se relacionan con regiones subnacionales colindantes
o con terceros mercados. Estas acciones tienden a configurar alguno de
los pasos a seguir para la concreción de un Estado-red a nivel
de
MERCOSUR.
·
PRIORIZAR
LA COORDINACIÓN DE LAS POLITICAS SECTORIALES, INSTRUMENTO
PREVISTO
EN EL TRATADO DE ASUNCIÓN (cfr. artículo 5, inciso d). La
adopción de acuerdos sectoriales debería trascender la
cuestión
comercial y tender a lograr una especialización intraindustrial
que optimice el uso y movilidad de los factores productivos y permita
alcanzar
escalas operativas eficientes y efectivas.
·
ARTICULAR
LAS OBRAS DEL PLAN DE INFRAESTRUCTURA FEDERAL CON IMPACTO PROVINCIAL,
CON LOS PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA PARA EL DESARROLLO DE REGIONES
COLINDANTES, INSCRIPTOS EN PROGRAMAS ANALOGOS DE LOS ESTADOS VECINOS
(BRASIL, URUGUAY, PARAGUAY, CHILE, BOLIVIA). El remozamiento de las
áreas de frontera
debería basarse menos en cuestiones de seguridad que en la
promoción
del desarrollo económico-social transfronterizo.
·
ENFOCAR
LOS PROBLEMAS DE LAS PROVINCIAS/REGIONES Y MUNICIPIOS ARGENTINOS DESDE
UNA VISIÓN QUE LAS INTEGRE CON ENTIDADES SUBESTATALES
COLINDANTES
DE PAÍSES VECINOS (las MERCO-REGIONES [29]
y/o MERCOCIUDADES). Por ejemplo CRECENEA-LITORAL-CODESUL, en el marco
de MERCOSUR; ATACALAR-Atacama, Catamarca, La Rioja-, en el contexto del
ACE Argentina-Chile; ídem con PATAGONIA ARGENTINA y REGIONES DEL
SUR CHILENO; NUEVO CUYO+ 4ª. + 5ª. REGION de Chile; ZICOSUR,
involucrando a
regiones de Brasil, Chile, Paraguay, Bolivia y Perú con
Provincias
del Norte argentino, en el marco de la convergencia MERCOSUR+ CAN+
Chile.
Existen casos ilustrativos de este tipo de experiencias a nivel
subestatal
en la UE, NAFTA y ASEAN, en los que actores de unidades subestatales de
un
país se conectan y asocian con actores gubernamentales,
económicos
y sociales de otro país, a veces relacionando jurisdicciones
territoriales
pobres con otras más ricas y prósperas.
·
PARTICIPAR
EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN RETICULAR Y ASOCIATIVA DEL ESTADO
RED MERCOSUR, colaborando en la articulación de los niveles
jurisdiccionales
municipal, provincial, regional, nacional y colegiado
intergubernamental.
Advertir sobre conflictos de competencia en negociaciones
internacionales
relacionadas con la educación, la salud, uso y
disposición
del agua, recursos naturales, control sanitario y contaminación
(por ej, Río Uruguay, compatibilizar criterios en materia de
compre
provincial-municipal, concesiones a inversores extranjeros en concepto
de “criterios de desempeño”, etc., en las que el Gobierno
Nacional no tiene facultades para adoptar decisiones sin el concurso -o
consulta previa- de los niveles subestatales correspondientes.
·
ELABORAR
UN LISTADO DE ACTIVIDADES ECONÓMICAS PROVINCIALES, SUSCEPTIBLES
DE FOMENTO O PROTECCIÓN. Las actividades se podrían
seleccionar
por su viabilidad e impacto económico-social, a nivel
provincial/regional.
Si las autoridades nacionales competentes no respetan el interés
de cada Provincia/región en las negociaciones con los
demás
integrantes del MERCOSUR, en las negociaciones con la CAN, con EUA o el
NAFTA, o con la UE, algunas de dichas entidades subestatales
podrían
relacionarse unilateralmente con sus homólogas de EUA, Brasil,
México, Reino Unido, Alemania, etc., mientras que otras se
convertirían en
zonas de éxodo y desconectadas de los mercados y flujos
comerciales,
financieros y tecnológicos. El “interés nacional”
sólido
y reticular se construye articulando y coordinando intereses
subestatales
legítimos. Es la sumatoria de los intereses
provinciales/regionales.
·
INVENTARIAR
O REGISTRAR PROYECTOS O PAQUETES DE PROYECTOS, SUSCEPTIBLES DE IMPULSAR
EL DESARROLLO PROVINCIAL/REGIONAL. Estos proyectos o paquetes de
proyectos deberían relacionarse con una de las siguientes
dimensiones esenciales
para el desarrollo: infraestructural, social, ambiental, de
información
y conocimiento. Los promotores de estos proyectos o paquetes de
proyectos
pueden ser las Provincias, los Municipios, las empresas privadas,
universidades,
etc. El paquete de proyectos agrupa a aquellos que guardan una
relación
de sinergia entre ellos.
·
PREVER EL
IMPACTO DEL PLAN DE INFRAESTRUCTURA FEDERAL EN LAS DISTINTAS
PROVINCIAS/REGIONES ARGENTINAS. Este Plan demorado en su
implementación es clave para
apuntalar el desarrollo de las Provincias.
·
EVALUAR
LAS EXPORTACIONES DE PROVINCIAS/REGIONES POR PAÍS/BLOQUE
ECONOMICO
DE DESTINO. Por ejemplo, el promedio anual de las exportaciones de las
provincias integrantes de CRECENEA, durante el periodo 1995/99, sumaron
U$S 5.323,54 millones, mientras que las exportaciones promedio anual de
toda la República Argentina, durante igual periodo, alcanzaron
U$S
24.194,22 millones . Los porcentajes exportados, según origen
provincial,
por zonas económicas de destino (promedio 1995/99), fueron los
siguientes:
ENTRE RIOS: MERCOSUR 42,2%; UE 19,5%; NAFTA 7,96%;
Asia-Pacífico
6,92%; Resto 23,42%; SANTA FE: MERCOSUR 14,4%; UE 29,38%;
NAFTA 5,26%;
Asia-Pacífico 14,88%; Resto 36,5%;CORRIENTES: MERCOSUR
50,9%;
UE 22,7%; NAFTA 4,14%; Asia-Pacífico 2,16%; Resto 20,12%; MISIONES:
MERCOSUR 22,6%; UE 32,84%; NAFTA 21,48%; Asia-Pacífico
6,48%; Resto 16,6%; FORMOSA: MERCOSUR 45,96%; UE 7,98%; NAFTA
10,24%; Asia-Pacífico 8,98%; Resto 26,84%.
·
PARTICIPAR
EN EL PROCESO DE CONSTRUCCION DEL ESTADO-RED, colaborando en la
articulación de distintos poderes (nacional, provincial,
municipal). El Estado-Red [30]
comparte la autoridad a lo largo de una red de organizaciones y/o
instituciones, es el Estado Nación que se articula
cotidianamente en la toma de
decisiones con entidades provinciales, regionales y municipales. El
funcionamiento reticular, asegura descentralización y
coordinación en una
organización compleja. El grado de eficiencia y efectividad de
las
administraciones estatales y subestatales de un país depende (y
dependerá),
en buena parte, de su capacidad para procesar información y
garantizar
un proceso de decisión compartida.
·
CREAR
MECANISMOS ASOCIATIVOS FLEXIBLES QUE ADMITAN LA PARTICIPACION DE
ACTORES SUBESTATALES, DEL MERCADO Y DE LA SOCIEDAD, EN EL
GERENCIAMIENTO DE PROYECTOS DE RANGO SUBNACIONAL.
El tema de la participación de las
jurisdicciones subestatales en las negociaciones internacionales es un
tema fundamental para la defensa de sus intereses.
Las Provincias han comenzado a exigir
espacios de decisión en materia tributaria y de endeudamiento. También
deben hacerlo en materia de negociaciones internacionales.
El Gobierno Nacional ha implementado un
desarme arancelario unilateral de la economía, provocando una
situación
de vulnerabilidad y crisis en el país en su conjunto y en
particular
en las economías provinciales.
En este momento, el Gobierno Central
negocia, temas de incumbencia provincial, en
representación de la
Argentina con EUA el 4+1; con la UE, los acuerdos UE-MERCOSUR; con el
FMI;
el BM; BID; o la OMC. En todos estos casos se están haciendo
concesiones
o sellando el destino-por muchos años- de sectores productivos o
de poblaciones emplazadas en territorios provinciales.
La debilidad del Gobierno Nacional y la
anomia del país colocan a las provincias ante un dilema:
desagregación
o mantenimiento de la unidad nacional?
La vigencia de un Estado Centralista,
de características unitarias, se manifiesta como el más
inviable
de los probables modelos, dada la fragilidad y falta de proyecto del
Gobierno
Nacional.
Pero si el desenlace a la crisis actual es
la fragmentación, cada jurisdicción subestatal o
agrupamiento
inter-jurisdiccional se conectará o desconectará del
mundo,
sin la mediación del Gobierno Nacional. La Argentina
podría
así convertirse en un conjunto de jurisdicciones o agrupamientos
inter-jurisdiccionales, desconectados entre sí, que
operarían
en compartimientos estancos. Se impondría en la Argentina la regionalización
micro del modelo Kenichi Ohmae, con personería limitada y
ejercitando
retazos de soberanía.
En cambio, el modelo alternativo es el
Estado-red, en el que
diversas jurisdicciones provinciales, municipales, nacionales y hasta
intergubernamentales, configuren un espacio compartido de
soberanía para la gestión de los asuntos nacionales
y externos.
3.- BREVES CONSIDERACIONES FINALES
Un probable escenario multipolar, es el
más favorable para que Argentina se conecte activamente al
sistema mundial, a partir de la plataforma MERCOSUR y /o ALCSA. Si bien
ello es necesario no sería suficiente dado que nuestro
país tendría que definir
e implementar previa o simultáneamente un “proyecto fronteras
adentro”,
para lograr un desarrollo territorialmente equilibrado a nivel nacional. Si bien es importante tener un buen diagnóstico del
sistema
mundial, más importante aún es definir cuál es
nuestro
interés nacional dentro de aquél.
BIBLIOGRAFIA GENERAL
Esta página
fue hecha por Luis DALLANEGRA PEDRAZA
* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET). Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005.
Arriba
A
Integración y
Desarrollo * “Argentina y el
MERCOSUR ante los probables escenarios internacionales, abarca dos
temas: el análisis de escenarios alternativos -unipolar vs.
multipolar- en el nivel mundial; la configuración de un ALCA
bajo hegemonía de EUA vs. ALCA
asociativo; y un MERCOSUR consolidado o devenido Zona de Libre
Comercio,
y las relaciones de las regiones subnacionales argentinas en cada uno
de
los escenarios citados.
** Especialista en Integración.
Febrero
2002. info@Amersur.org.ar.
[1] Para un análisis
más
detallado de este tema cfr. Alberto J. Sosa “Escenarios Alternativos a
Nivel Mundial”. www.amersur.org.ar. Marzo
2001
[2] Para profundizar este
tema cfr. Alberto J. Sosa. “Escenario de configuración del ALCA,
bajo
hegemonía de EUA” www.amersur.org.ar. Mayo 2001
[3]
Para un
análisis
más detallado de este punto, cfr. Alberto J. Sosa. “Escenario
probable
sobre MERCOSUR” www.amersur.org.ar
. Julio 2001; “ Escenario probable sobre una ZLC MERCOSUR”, www.amersur.org.ar.
Agosto 2001.
[4] Así se conoce al consenso al que
arribó
el conjunto de países miembros de la OCDE, responsable del 85%
de
la inversión mundial. El AMI establece que los inversores
privados
pueden tener derechos aún por encima de los Estados. Las
obligaciones
y responsabilidades de los inversores no existen. Los gobiernos deben
anular
las leyes que se estimen discriminatorias del sector privado. Admite
que
las firmas privadas demanden a los gobiernos nacionales ante tribunales
de
su libre elección.
[5] Tipo Afganistán, que no ejercen
jurisdicción sobre la totalidad de su territorio y en los que
florecen grupos terroristas.
[6] Irak, Corea del Norte, Irán, Siria
acusados de desarrollar y proliferar armas de destrucción masiva
y de (algunos
de ellos) apadrinar grupos fundamentalistas.
[7] Triple Frontera, Chuy, maniobras
militares
conjuntas, emplazamientos de bases, etc.
[8] Su propuesta consiste en la defensa del
mercado doméstico-destino del 90% de la producción de
bienes y servicios-,
el fomento de las exportaciones, el aumento del ahorro interno
destinado
a la economía real, eslabonar a las filiales de las
corporaciones
transnacionales con las firmas productivas y de servicios
autóctonas,
así como con el sistema de ciencia y técnica locales, con
el objeto de inducir a que dichas firmas extranjeras tornen positivo su
actual balance negativo de divisas. Otro punto, es impulsar una
relación
simétrica con Brasil, a partir de una división del
trabajo
intraindustrial y de los eslabonamientos binacionales.
[9] Periodo 1995-1999.
[10] Cfr. Capítulo XI
“Inversión”
del NAFTA y específicamente el artículo 1106. Es la
renuncia
por parte de los gobiernos nacionales firmantes de un Tratado de
imponer
o hacer cumplir a un inversionista extranjero el compromiso de exportar
determinado nivel o porcentaje de bienes o servicios; de alcanzar
determinado
grado o porcentaje de contenido nacional; de adquirir u otorgar
preferencia
a bienes producidos o a servicios prestados en su territorio; de
transferir
a una persona en su territorio, tecnología, un proceso
productivo u otro conocimiento; de tener un balance positivo de
divisas; etc.
[11] Es decir que en dos días y medio
gastan
una suma equivalente a las exportaciones anuales del Uruguay y en
veinticinco o más días, el equivalente a las
exportaciones argentinas.
[12]
“Minilaterales” se llaman
las negociaciones comerciales que no son multilaterales tipo OMC, ni
bilaterales tipo Argentina-EUA, sino que involucran a conglomerados o
agrupamientos hemisféricos, por ejemplo UE-MERCOSUR; o
MERCOSUR-NAFTA; o ALCA,
etc.
[13] Cfr. Cita 10). Una cláusula de
este
tipo está prevista en el Capítulo-Sección relativo
a Inversiones del Anteproyecto ALCA.
[14] El NAFTA, modelo en que se inspira el
ALCA, amplió la instalación en territorio mexicano del
patrón
productivo tipo maquiladora, que agrega valor en un primer y
único
eslabón de la cadena y paga salarios bajos.
[15]
En Brasil, el
Partido Trabalhista (primero en los sondeos de opinión para las
elecciones
presidenciales del 2002) presentó un proyecto de Decreto
Legislativo
(año 2001) por el que se convoca a un plebiscito para decidir
sobre
la participación de Brasil en el ALCA. Dicho plebiscito se
realizaría
dentro de un plazo máximo de 120 días, a contar de la
fecha
oficial de finalización de las negociaciones del ALCA, en fecha
a ser fijada por la Justicia Electoral, quedando vedado al Poder
Ejecutivo,
firmar dicho proyecto de Tratado hasta que el resultado de las urnas se
proclame
(cfr. artículos 1° y 2°, proyecto de Decreto Legislativo
cit.).
[16] Cfr.
Peter Drucker. El Megaestado Imperial podría implantarse en un
escenario Unipolar hegemonizado por EUA o en un escenario
“interimperial armónico”, en que funcionan tres grandes
áreas económicas, con sus respectivos
esquemas organizacionales: el ALCA, hegemonizada por EUA; la UE
ampliada
y expandida hacia Europa Central y Oriental y controlando la ACP
(Asociación
integrada por países de Africa, Caribe y Pacífico),
hegemonizada
por el condominio franco-germano con apoyo latino y nórdico.
Asia
liderada por Japón o por la Gran China (China+Macao+Hong
Kong+federada
a Taiwan) o por ambas.
[17] Cfr. Alberto J. Sosa. “El futuro de las
Américas”, Mimeo.Bs. As. Argentina. Febrero del 2002.
[18] Cfr. Decreto 1369 que
autoriza la instalación de una base del Sistema Internacional de
Vigilancia
para la prevención y prohibición de Ensayos y Explosiones
Nucleares.
[19] El Representante Comercial y negociador
de EUA
en la Cumbre de la OMC en Doha, Qatar dejó en claro que su
país
asume el compromiso sincrónico (Japón-UE-EUA) y
progresivo
de “eliminar progresivamente los subsidios a la actividad
agrícola”,
sin abandonar la normativa antidumping. “Éxito en Doha: positivo
para el ALCA?” , Nov. 14-01. http://www.nuevamayoria.com/
[20] Cfr. Petras, James
“Imperio con imperialismo”. Traducido al castellano por Leyens,
Germán. http://www.rebelión.org/.
Noviembre 7 del
2001.
[21] Alden,
Edward y Bowe, Christopher. “Bush seeks friends in steel industry”.
Financial Times, 7/6/2001, página 6.
[22] Tanto la Lotaringia,
como el
Cinturón del Mediterráneo y el Arco Atlántico, son
homogéneos.
La primera es la más rica y desarrollada, la segunda se
encuentra
en una situación de promisorio crecimiento y la tercera es la
antigua
área de localización de sectores industriales en
vías
de procesos de reconversión o sustitución (textil,
astilleros,
acerías, etc.). Argentina y/o el MERCOSUR no tienen
macrorregiones homogéneas como la UE. La Provincia de Buenos
Aires que explica alrededor del 30% del PBI argentino o la Ciudad de
Buenos Aires que aporta casi el
25% de su PBI, albergan simultáneamente a grupos sociales de
altos ingresos per capita y a personas indigentes.