¿EL FIN DEL SISTEMA CAPITALISTA MUNDIAL?

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Luis DALLANEGRA PEDRAZA *
 
Desde la caída del muro de Berlín y la desintegración de la URSS, se han modificado pautas importantes de funcionamiento de sistema internacional en áreas temáticas significativas. Una de ellas es la financiera. Se observa un movimiento del flujo financiero, sin reglas claras y buscando fundamentalmente la rentabilidad a través de mecanismos especulativos, más que orientarse hacia el sector productivo. Prácticamente ningún Banco Central puede establecer reglas sobre el movimiento de capitales. Este toma decisiones autónomamente.
La nueva tendencia, dado el desorden que provoca el flujo financiero irrestricto, es buscar mecanismos de control de capitales, como posible solución de la crisis. La crisis financiera internacional que se expande y rebota como bola de billar, sigue despertando polémica sobre la economía globalizada y los economistas se preguntan si es el principio del fin del sistema capitalista.
Son cada vez más frecuentes los cuestionamientos de los mercados emergentes al capitalismo global y los mercados abiertos.
Los líderes de opinión dividen las aguas sobre las soluciones alternativas a la crisis financiera que se ha presentado en Asia y expandido por el planeta. Básicamente, en la prensa mundial se superponen tres temas interdependientes:
1) discernir si la globalización es la causa o la consecuencia de los sacudones financieros en el mundo.
También habría que considerar el tema del desempleo y la pobreza.
2) Analizar si el control de flujo de capitales y la regulación pueden convertirse en solución o potenciar el problema en el largo plazo; y
3) establecer un escenario futuro probable para la economía de Estados Unidos, entre la fortaleza financiera o la caída irremediable (1).
JeffreySachs, uno de los ideólogos de la economía neoliberal, sugiere ideas para que "el capitalismo global funcione": Analizando la regulación de circulación de capitales asegura que "los emergentes se volvieron adictos a los flujos de asistencia, pero deberán convertirse en dueños de su propio destino, o serán arrastrados por la espiral de la crisis global de las finanzas".

El profesor de Economía Aplicada en la Universidad del País Vasco, Roberto Velasco, plantea que luego de la caída del bath tailandés, se consideró remota cualquier posible influencia del capitalismo oriental en las estables economías del Primer Mundo. Como consecuencia de la crisis, existe "la necesidad de crear alguna instancia multilateral capaz de regular los movimientos internacionales de capital, si no se quiere quedar a su merced".

Paul Samuelson, premio Nobel de economía, dice que "quizá llegó la hora para que el capitalismo global descanse en paz", ya que "posiblemente gran parte del mundo no estaba preparado ni tenía los valores necesarios para el libre mercado". Desde su visión, la caída de los mercados en todo el mundo está enviando un mensaje ineludible: si quedan dudas sólo basta mirar a Hong Kong, la otrora reina del libre mercado, ahora con control de capital; de la misma manera Malasia.

El referente económico del Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT),Paul Krugman, en relación con el anuncio del Primer Ministro de Malasia, MohamadMahatir, del virtual cierre de la economía de su país: "El imponer controles de cambios es por supuesto muy arriesgado, sin ninguna garantía de éxito". Esto hace pensar sobre lo acertado o erróneo de la política económica argentina que vive del control de cambios.

Los europeos en general, buscan alternativas entre libre mercado y regulación, mediante la creación de organismos de seguridad económica. Uno de los referentes en este tema, Jacques Delors -ex presidente de la Comisión Europea-, destaca la conducta del Primer Ministro francés Lionel Jospin, que abogó por una síntesis entre las dos líneas de pensamiento. "El objetivo es darle mayor espacio a la cooperación mutua y establecer una vigilancia global de las finanzas y de las monedas (...). Retomar donde el G-7 se frenó, ante la impotencia de grandes naciones industriales por ir al socorro de las economías siniestradas o hacer respetar un mínimo de las reglas del juego."

Para George Soros: "La crisis no es coyuntural, y anticipa el fin de la globalización. La prosperidad de Estados Unidos en los últimos diez años corre el riesgo de caer a pedazos".

En general, hay desconcierto. Las respuestas oscilan entre proteccionismo y regulación y aperturismo sin controles. La economía mundial, entretanto, continúa con sus propios tropiezos y generando olas de desempleo, de pobreza creciente, de quiebras y fusiones de empresas y bancos, sin que se encuentren respuestas adecuadas.

NUEVO FORO DE DEBATE MUNDIAL

Desde los '70 ha sido el Grupo de los 7 (G-7) el ámbito en el que se trataron las problemáticas económicas y en el que se proyectaron soluciones por sus miembros. Desde hace unos años, pareciera que el Foro de Davos, en el que se encuentran empresarios, intelectuales, gobernantes, es el ámbito en el que se tratan las alternativas económicas, con una perspectiva crítica, a la vez que proponiendo respuestas. El G-7 ha pasado a tener un rol secundario frente al Foro de Davos.
El tema central de Davos en 1998, fue la "globalización responsable". Se habló de los efectos de la globalización referida a las comunicaciones y a la información –la OMC trató este tema en su primera Cumbre en Singapur en 1996-, y algo de la globalización cultural.
El presidente alemán Roman Herzog dijo en su discurso a los asistentes, que "debemos manejar la globalización y no ser nosotros manejados por ella."
Entre los temas tratados se destacaron:
- debilitamiento del accionar de las Naciones Unidas.
Los organismos internacionales se han vuelto inoperantes y no tienen respuestas, toda vez que han sido creados para un sistema y un orden que ya no existe.
- crítica por parte de los asiáticos al materialismo consumista occidental que ignora los valores culturales y humanos;
- baja en los precios de los principales productos primarios: petróleo, agro, productos mineros, electrónica, etcétera;
- la revolución digital como uno de los grandes fenómenos de la época.
Se está pasando de una economía industrial a una de la información. El patrón oro ha sido reemplazado por el patrón información: comercio electrónico, "ciberespacio" y transferencias financieras. La revolución tecnológica ha resultado ser una herramienta hecha para unos pocos, dado que no todos pueden acceder a ella, sea por falta de medios, o por falta de capacitación.

- la "tercera vía", como una alternativa; -aunque con la recurrencia hacia la derecha de los sistemas políticos europeos, pareciera debilitarse esa opción, que tenía más la imagen de una estrategia que de una política-.

- la "administración" del impacto social de la globalización;

- críticas al Fondo Monetario Internacional (FMI) reclamándole más transparencia, mayor supervisión y medidas distintas para combatir las crisis financieras (2)

Muchos planteos y pocas respuestas concretas. Todos estamos asistiendo a una revolución de los fenómenos que cambian radicalmente la forma de pensar sobre los acontecimientos. Las teorías tradicionales, en lo económico, en lo político o en relaciones internacionales están en tela de juicio. Las respuestas tradicionales no son suficientes. El poder se manifiesta a través de actores nuevos y por metodologías inéditas.

Muchos nuevos actores, pocas reglas, un marco nebuloso, son los únicos elementos claros hasta ahora.

El agravante, es que pareciera que no existen alternativas. La Cumbre de la “Internacional Socialista” celebrada en Buenos Aires ha llegado a la conclusión de que se ha terminado un ciclo y ahora hay que tratar de adaptarse a las leyes del mercado, pero teniendo en cuenta la problemática social.

No cabe duda de que todo es un problema de “poder” más que de “verdades”.

 

© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, ¿El Fin del Sistema Capitalista Mundial?, en Política Internacional, http://luisdallanegra.bravehost.com/finsisca.htm

Foto AutorEsta página fue hecha por Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


e-Mail: luisdallanegra@gmail.com
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(1)Ver Diario la Nación, Bs. As., 20 de Septiembre de 1998, Economía.
(2)Ver Diario La Nación, Bs. As., 7 de Febrero de 1999, Economía.