LO PUBLICO

DECISIONES POLITICAS CON IDENTIDAD CIVICA *


©  Ramiro Alberto Vélez Rivera **

 
INTRODUCCION

Este texto rescata el debate contemporáneo sobre lo público destacando dos tesis, en primer lugar admitir que lo Estatal no es hoy el punto de iniciación de lo público y segundo convocar a los estamentos deliberantes en Colombia para que exaltemos el valor de lo público recientemente concebido como contexto e realización política sin restricciones gubernamentales insuperables, y en contrario consolidar áreas de intermediación política que desaten autonomías locales propicias para una ciudadanía con capacidad de integración en políticas públicas de convivencia y calidad de vida humana.
 

La sociedad contemporánea se piensa distinta en razón de la influencia del rediseño de Ic público suscitando escenarios recientes de debate sobre relaciones entre ciudadano, comunidad y Estado, sentirse inmerso en los nuevos ámbitos de lo público obliga preguntarnos ¿por qué lo público ocupa el primer plano de interés internacional para definir las estrategias de interrelación de las personas con sus formas básicas de ejercicio político y con las instituciones a las cuales dedica buena parte de su vida?. Lo real es que en Colombia y en el mundo es ineludible cruzar las fronteras motivadas por esta pregunta, para absolverla expongo cuatro razones que explican el dimensionamiento de lo público como hecho social desarticulado de Estatal.
A) La irreversible fragmentación de la pesada unidad lógico-racional del Estado formal procedente de la modernidad.
La histórica formulación de la ecuación social de choque entre Estado y sociedad civil en disputa ir el poder público y su ejercicio, desbordó la sociedad real y se orientó a los confines formales de un aparato Estatal plenipotenciario superior logística y administrativamente a la sociedad civil do de controversias sin futuro político posible. El producto de la ecuación es la aparente unidad de dos fuerzas en contraste, apariencia que esconde la gradual fragmentación de una modernidad sin nexos políticos con la contemporaneidad, por ello, la figura Estado-céntrica perdió sentido político porque en la periferia se producen hechos políticos reales, allí se está originando hoy lo público.
B) La precaria desconcentración de los instrumentos que vinculan lo nacional y lo local.
Clásicamente lo nacional se refiere momentos estelares conservados la memoria social -la suscripción de una constitución política, algún magnicidio o tallas por recuperación de fronteras-esta versión de lo nacional, estática en el recuerdo colectivo quedó superada por el reconocimiento de autonomías locales en materia de decisiones ciudadanas sobre realidades. Lo local produce decisiones que tejen lo público sobre evidencias comunitarias efectivas, lo nacional absoluto se ha desdibujado entre zonas intermedias con múltiples autonomías que se expresan en ámbitos públicos locales de corte comunitario.
C) El acumulado desconocimiento del ciudadano gestor de lógicas públicas de interés comunitario.
El ciudadano de la modernidad surgió a la vida social con base en la exaltación del egoísmo político y pasó a la historia saltando de máxima en máxima, de lo racional a lo formal y se conserva desconocido en la retórica política de las utopías modernas, en contrario hoy el desarrollo de autonomías locales permite al ciudadano promover lógicas públicas de interés cívico que confirman: lo público procede de las decisiones más íntimas y comunitarias del ciudadano.
D) La división del planeta en regiones de interés económico y político que practican políticas de integración.

Esto deriva en relaciones globales y regionales que originan instrumentos de cohesión que informan lo público surgiendo del vértice provocado por la relación global-local.

Estos son los argumentos que explican lo público como esfera independiente de lo Estatal que procede de escenarios y comunidades móviles, elásticas en sus modalidades de asociación y por ello dinámicas en la lectura de la sociedad del nuevo mundo.

¿Qué es lo público?, ¿A quién sirve reformular lo público como sinónimo de autonomía local, comunitaria y ciudadana?, ¿Por qué lo público supera realmente lo clásico en política?, ¿Qué es lo privado ante la reciente confirmación política de lo público?. Estas son líneas de interés social que expresan nuevas formas de integración de lo jurídico, lo gubernamental y lo civil. En la perspectiva de exponer tesis para explorar en las nuevas competencias sugeridas por los interrogantes indicados y tomando como núcleo de reflexión teórico y enfoque de realización política, lo público y lo cívico respectivamente, desarrollaré cuatro momentos que integran una lógica teórica que se inscribe en lo público como esfera autónoma que produce destellos de libre pensamiento, intercambios económicos conscientes y formas solidarias de cooperación no institucionalizadas para garantizar la seguridad ciudadana en Colombia.

I LA MODERNIDAD UN TROPIEZO PARA LA CONSOLIDACIÓN CONTEMPORÁNEA DE LO PUBLICO.

La modernidad política es la invención humana que ha comprometido geográfica, histórica y políticamente a mayor número de sociedades en occidente -lo que no garantiza que sea la forma de asociación política más eficaz- ha desarrollado dos áreas que le han garantizado alguna estabilidad en el curso de la historia, en primer lugar la nominación de un Estado fuerte con atribuciones fiscales y administrativas, normativizadas, y en segundo lugar un volumen considerable de teorías que la legitiman virtualmente. El riesgo que la modernidad no previó para el porvenir de sus apetencias fue desconocer la mutación de las costumbres políticas y la reformulación del sentido social para la convivencia, este error le ha propinado hondos disgustos de los cuales no se supera totalmente, a ellos contribuye la terquedad de sostener políticas centralizadas que superponen el poder del ejecutivo sobre los demás poderes y cierra la cadena de sus imprecisiones con la divulgación de una cultura política con base en normas sin valores cívicos. La modernidad política de rostro formal observada al trasluz de lo público que desata autonomías cívicas desmaya con facilidad y pierde interés social.

Para lo público hoy la modernidad representa un tropiezo por cuanto no convoca a la acción política y está superada por nuevos escenarios de configuración de lo político. Para demostrar esta superación voy a indicar los procedimientos de construcción de las decisiones políticas en ambos modelos.

La modernidad la represento con una pirámide y lo público en la contemporaneidad con el circulo. En términos de toma de decisiones la modernidad se ajusta a una pirámide normativa que actúa con base en la lógica de la decisión autoritaria, en la cúspide el ejecutivo del cual dependen los ministros que tramitan las ordenes del gobernante -no siempre originadas en la equidad- la pirámide se amplía en cuerpos intermedios que legalizan en la norma jurídica los escrúpulos del ejecutivo y en la base piramidal los ciudadanos obedientes a los impuestos, a los jueces y "a la mano invisible" de la economía de mercado. La decisión política se articula en tres partes de la pirámide, en la cúspide el ejecutivo ordena, en la base los ciudadanos no reconocidos y en medio de ambas fuerzas funcionarios Estatales que fiscalizan los mecanismos de relación entre Estado y sociedad. En la modernidad piramidal lo público corresponde a decisiones gubernamentales del ejecutivo y del Estado.

En la representación contemporánea de lo público los valores políticos legitiman su integración en las comunidades, lo represento en un circulo para indicar que la construcción de nuevos escenarios de progreso político, la participación y los ciudadanos activos son sus características dinámicas básicas. Lo público en esta perspectiva se reproduce en contextos descentralizados integrados por lógicas cívicas internas que no se identifican con los clásicos instrumentos del Estado socio-céntrico, la periferia política se desagrega de una versión cosmo-política y centralista, el tejido social ahora se ordena con base en decisiones públicas de origen auténticamente ciudadano que derivan en formas alternativas de democracia que rediseñan los fines personales de vida en sociedad -la democracia alternativa de configuración no Estatal-.

La figura del circulo para definir la comprensión contemporánea de lo público obedece a la dinámica por cuanto el núcleo del circulo lo define la transformación social que en un período puede ubicarse en el centro y luego en diversos lugares del circulo, las decisiones no se ajustan a las características nucleares sino a las exigencias que el circulo en su marcha demanda al ciudadano para configurar organizaciones democráticas que fluyen al progreso político, aquí la democracia está definida por la flexibilidad en los modos de configuración de organizaciones cívicas que permitan al ciudadano integrarse con fines políticos sin perder la autonomía e intimidad, a un tiempo garantizar su papel fundamental en la composición de redes democráticas que apuntan a la convivencia comunitaria; el efecto notable de esta reconsideración de la acción-ciudadano-comunidad en términos de dinámicas políticas internas circulando permanentemente, es lo público como figura de cohesión local que limita los embates modernos de los formalismos y divulga un nuevo sentido? de realización política con base en valores políticos realizables mediante formas democráticas confiables que articulan la seguridad personal y prevén por planeación ciudadana los riesgos sociales visibles en el mediano plazo.

Si la modernidad piramidal consolida su estructura en la normatividad y el autoritarismo decisional, la reflexión contemporánea de lo público encuentra en la dinámica circular de las decisiones ciudadanas un reciente registro de recomposición en la comprensión de la vida en sociedad y del valor de interactuar en la construcción de redes políticas que activen una democracia alternativa de origen no Estatal; lo público en consecuencia supera con rigor epistémico a la clásica modernidad y lanza al ciudadano colombiano contemporáneo ante nuevos retos en sus formas de congregación y desarticulación cívica mediante formas de participación opcionales y creativas. Los valores políticos dinámicos de lo público hoy, rechazan las decisiones normativas rígidas y al lograrlo propician ámbitos de práxis política no Estatalizados pero sí cívicos.

II EL TERRITORIO UNA INSTITUCIÓN POLÍTICA QUE CONFIRMA LO PUBLICO

El impacto de lo público en la sociedad contemporánea redefine el sentido social de las competencias gubernamentales, jurídicas y del territorio. La incursión de lo público representado en categorías de redemocratización divide el panorama social actual en dos áreas incontrastables, un espectro clásico regulado en la norma y una dimensión actual edificada sobre instrumentos que representan interés político; en consecuencia todo evento que se origine en medio de controversias civiles produce efectos públicos.

La legislación territorial para el uso del suelo en la perspectiva de distribución con equidad, caracterizó la interpretación clásica de territorio. Hoy las formas de integración e interpretación sobre el territorio corresponden a nuevas dinámicas que lo vinculan con la ciudadanía transformándolo en una institución política de interés público.

La versión contemporánea de territorio como institución política integra dos variables:
 

a) la desregulación de fronteras físicas, hoy el territorio se define por afinidades lingüísticas, culturales y políticas, por lo tanto cubre áreas públicas y no geográficas -Quebec, las franjas palestinas de invasión religiosa, guetos raciales-,
b) la integración internacional como principio de rectificación territorial, el territorio integra lo público por cuanto surge de la mezcla global/local, el territorio ahora se integra por razones económicas, civiles o políticas en el plano internacional porque en él impactan las decisiones externas y a su vez en el orden mundial interesan los usos políticos internos del mismo -el desplazamiento como hecho político, el deterioro de los derechos fundamentales, el desempleo y las políticas inflacionarias internas-.
¿Qué hace al territorio un hecho político y en cuál lugar de su aplicabilidad se origina o reproduce lo público?. A este propósito conviene afirmar que el lugar común resultante de la mezcla global-local se denomina territorio de interés público porque en él, las políticas internas y de autonomía local sugieren formas democráticas específicas que se trastocan con la influencia global de políticas internacionales en materia de ciudadanía y roles del Estado. En la perspectiva de definir el territorio como hecho público es pertinente afirmar que él a su vez es ámbito de realización de los ciudadanos y motivo de transformación social, es decir, en el territorio se dirimen las controversias políticas con fines comunitarios y el territorio mismo es motivo de análisis político y de debate nacional, por lo tanto el territorio ahora no es una construcción artificial matizada en pedazos de suelo o sectores fiscales, él se distingue hoy por su carácter de hecho político que afecta las decisiones ciudadanas en razón de su papel de aglutinante cultural, lingüístico y cívico.
El empeño de la modernidad política por clasificar las democracias en directa, representativa y participativa expresadas físicamente en un territorio de cuyos límites se obtiene la soberanía nacional ha fracasado, porque en la perspectiva ya explicada del reciente concepto de territorio como fin político que produce lógicas públicas de integración cívica, estas democracias no compaginan con las exigencias reales de la ciudadanía contemporánea. Esta clasificación democrática decae ante el territorio gestor de lo público que se articula a la democracia alternativa de configuración no Estatal.
III LA CIUDADANIA ANTE LA DEMOCRACIA ALTERNATIVA DE CONFIGURACION NO ESTATAL
La certidumbre política obtenida del rediseño de lo público en la sociedad contemporánea consiste en aceptar que en las áreas intermedias entre centro y periferia se están tomando decisiones con efectos políticos no previstos por los esquemas gubernamentales y por lo tanto las localidades han reforzado su sentido social y recuperado sus roles decisionales al punto de garantizar autonomías eficaces y reales, esta certidumbre está demostrando que la centralización del Estado moderno se desdibuja cada vez más para exaltar que el tejido público se origina hoy en áreas intermedias -localidades, municipios, provincias y mancomunidades-en efecto en estas áreas coloreadas por la transformación y la dinámica cívica yerguen otras formas de democratización de las decisiones de interés público que he denominado democracia alternativa de configuración no Estatal, ante el panorama que ella sugiere, la ciudadanía como ejercicio de lo público cara a la cultura cívica obtiene el reconocimiento que le permite generar ambientes de confianza para la integración democrática.
IV EFECTOS PÚBLICOS DEL CONCEPTO CONTEMPORÁNEO DE LO PUBLICO
Lo público expresado como objeto de análisis con efectos políticos y cívicos que integran comunidad y ciudadano en nuevas formas de democracia configurada en tejidos no Estatales, el redimensionamiento del territorio como figura política producto d e la globalización, la asunción de roles ciudadanos circulando hacia formas de realización democráticas efectivas y el ciudadano de hoy articulador de autonomías cívico-políticas-públicas en razón de su progreso y compromiso interciudadano hacia el nuevo milenio, efectos notables que los nuevos contextos de lo público proporcionan para que nuestros juicios y convivencia se orienten hacia la rectitud ciudadana y credibilidad gubernamental. Por cuanto lo público no es una modificación conceptual o moda internacional voy a indicar sus efectos en medio de los ciudadanos y sus formas de asociación en Colombia y en el mundo contemporáneo:
-Lo público ha revolucionado la definición y actuación de la vida privada, porque ésta tomó giros impredecibles y alcanzó espesor social en razón de su condición de fuente de argumentos públicos que modifican la categorización de ciudadanía para concederle al ciudadano nuevos sentidos de vida privada, para él lo privado se reproduce en ámbitos cívicos verificables de los cuáles proceden las líneas de acción pública. Lo privado se desarticula de la clásica explicación administrativa e íntima, hoy la vida privada se caracteriza por la construcción de una ética de interés cívico que desplaza la ética de la conveniencia personal útil a la modernidad arbitraria; lo privado no se diluye en lo público, en contrario lo público como esfera de interacción entre la ética del interés cívico es efecto de lo privado definido en razón de las autonomías ciudadanas que actúan efectivamente. Lo público no disputa escenarios sociales con lo privado se han integrado en relaciones dicotómicas parciales que desvirtúan el clásico desbalance de lo público sobre lo privado, tan pronto lo privado afecta decisiones de lo público, éste integra fines comunitarios que expresan intereses privados.

- Nuevas formas de construcción de la seguridad pública. La tradicional comprensión de lo público vinculada directamente con las estructuras Estatales explicaba la seguridad nacional relacionada con los instrumentos castrenses y legislativos para proteger la unidad provocada del Estado moderno. En el reciente panorama de lo público fundado en figuras de cohesión política no Estatal, la seguridad pública se construye y actualiza en escenarios que definen por si mismos las reglas de acción en las cuales el interés por la aprobación del Estado father -paternalista-es nula.

La definición de seguridad pública hoy nace en los sistemas de actuación cooperada que conservan reglas, normas y valores porque la voluntad propia del ciudadano se ha activado sin imposiciones externas a su capacidad de integrarse y proteger el tejido comunitario en el cual vive solidariamente. Los tradicionales y permeados canales intermedios de seguridad Estatal y civil que actúan simbólicamente como nexos entre gobierno y ciudadanía no son operantes, alcanzaban su satisfacción una vez establecían un orden autoritario no eficaz, la actual construcción de la seguridad individual y comunitaria sobre niveles de asociación cooperada no reglamentados demuestran nuevas formas de contacto entre las personas y lo público. Los vínculos afectivos que desata la amenaza de un revés sísmico son afinidades que conducen a la reunión espontánea para la protección de ancianos y niños y básicamente de la vida humana, es ésta una modalidad de asociación cooperada no reglamentaria que enseña la actual definición de lo público en materia de seguridad, un caso más que lo demuestra es el sentimiento generalizado de pertenencia a la corporación simbólica de mujeres y hombres que para combatir el desempleo habitan las calles de la ciudad para practicar formas de mercado no institucionales. Las formas de lenguaje e integración intergeneracional que se reproducen entre la comunidad no formalizada de ciudadanos de la calle que viven de la noche, no se interesan por la democracia y en su cotidianeidad consolidan una gramática definida por sus formas no reglamentadas de asociación lingüística, con el rediseño de lo público que procede del tejido ciudadano no Estatal la dimensión de la seguridad individual y social se transforma.

- Diseño de redes decisionales creíbles. El éxito de la modernidad consiste en ocultar las intenciones y canales de las decisiones que interesan el cuerpo social de la democracia, con el rediseño de lo público en la sociedad contemporánea se actualiza el principio político por excelencia de las sociedades dinámicas: La decisión cívica con efectos públicos.

El reconocimiento de organizaciones de ciudadanos instalados en situaciones políticas claves al interior de la comunidad cívica representa la principal característica de la red decisional creíble que vincula dos aspectos complementarios, en primer lugar la práctica de justicia comunitaria que acepta las múltiples intenciones civiles de los ciudadanos integrantes de las comunidades reales y segundo la realización de los derechos de participación y petición que justifican la decisión directa del ciudadano en los planes sociales futuros de su comunidad.

La red decisional creíble adquiere consistencia social en el equilibrio proporcionado por la justicia comunitaria y la participación directa del ciudadano, a su vez ella facilita los nexos entre vida privada y pública a partir del ciudadano contemporáneo que decide políticamente respetando la pluralidad comunitaria, con esto lo público representa un ámbito real en el que la ciudadanía desmiente el espíritu utópico de la modernidad inconclusa.

 

Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


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Si querés opinar o consultar, escribí a: Ramiro Alberto Vélez Rivera

* ©  Ramiro Alberto vélez Rivera, Lo Público: Decisiones Políticas con Identidad Cívica, Publicado en Revista, "Lo Público" del Círculo de Humanidades de la Universidad Autónoma Latinoamericana, Medellín, Colombia, N° 16, Noviembre de 1998, págs. 19-28.
**  Especialista en Cultura Política, Universidad Autónoma Latinoamericana, Medellín, Colombia.