ROL DE ARGENTINA EN EL MERCOSUR
©  LUIS DALLANEGRA PEDRAZA (*)
©  ALBERTO J. SOSA (**)


INTRODUCCION

Nos hemos planteado como Tesis Central: Cómo debe insertarse Argentina, dentro de las grandes tendencias que se dan mundialmente:

a) ¿Como Estado individual?; o

b) ¿A partir del proceso de integración iniciado en el Cono Sur?

Pero además, resulta importante establecer las bases de lo que consideramos integración, y cuáles son las posibilidades reales de que los países de nuestra región la alcancen a fin de maximizar sus posibilidades de desempeño internacional.

Para ello nos planteamos una serie de definiciones previas que, a nuestro criterio, es necesario tenerlas en cuenta, ya que existe una gran confusión acerca de "qué es" y "para qué es" la integración; cuál es el objeto de la misma y cómo se puede alcanzar.

1. OBJETIVO (GENERAL) DE LA INTEGRACION

La Integración como Instrumento de una Mejor Inserción.

Básicamente se dan tres situaciones que pueden como no desembocar en la integración:

a) Las relaciones internacionales constituyen un proceso de interacción que no necesariamente implica "interdependencia". Caso relaciones Argentina con Nigeria o con Hungría por ej..

b) El proceso interactivo en la medida que se maneja en función de intereses, necesidades y poderes, produce una interdependencia entre los actores. Por ej., los países del bloque occidental –previo a la desintegración de la URSS y la finalización del bipolarimo-, o del mundo industrializado, o del "Sur" subdesarrollado en relación con el "Norte" industrializado.

c) La interdependencia, en la medida en que implica una relación estrecha en la que intermedia la "dependencia" entre los actores conlleva la integración entre ellos.

¿Qué es la integración? a) Integración institucionalizada y no institucionalizada.

Para comenzar, siempre que se habla de integración, la imaginamos en forma "institucionalizada", v. gr. ALALC ALADI, CEE, etc. No obstante ello, la "división internacional del trabajo" —como uno de los tantos ejemplos que se pueden dar— es una forma "no institucionalizada" de integración.

b) Temas de la integración:

i) económica, por ej.: CEE o la división internacional del trabajo;

ii) política, por ej.: ONU, OEA, marco hemisférico liderado por EUA;

iii) militar o de seguridad, por ej.: OTAN, TIAR, marco doctrinario planteado por las Conferencias de Ejércitos Americanos (CEA).

¿Para qué es la integración?

En términos generales el "para qué", considera las alternativas de:

a) Maximizar la capacidad de desempeño, de los actores miembros y del proceso;

b) Mejorar su inserción internacional;

c) Lograr una producción o tecnología que individualmente no lograrían;

d) Encontrar una forma de dejar de reaccionar (política externa como "solución de problemas") frente a los "impactos" provenientes del sistema internacional y poder accionar en función de objetivos propios (política externa como "acción externa").

Tipos de integración

Hay tres "tipos" básicos (1) de procesos integrativos cuyas características son:

a) (T) Territorial (contigüidad geográfica): Cuenca del Plata; Pacto Amazónico;

b) (O) Organizaciornal (es verticalista: heterogénea; no reparte justicia entre los miembros; los valores son impuestos por los más poderosos): División internacional del trabajo; funcionamiento del TIAR bajo el "control" de EUA; ALALC con el predominio de los "tres grandes" en relación a los de "mediano" y "menor" desarrollo relativo;

c) (A) Asociacional(horizontal; homogénea; reparte justicia entre los miembros; apunta a similares valores y similares objetivos): OPEP, CEE; Pacto Andino dentro del marco de ALALC/ALADI; CECLA y luego SELA en el marco latinoamericano y Grupo de los 77 en el marco del Tercer Mundo, en el contexto de las conferencias UNCTAD.

Requisitos Básicos para Alcanzar lntegración" Según la Definición y el "Para Qué".

Deben darse, por lo menos, tres requisitos básicos (2), sin los cuales, a nuestro criterio, la integración es imposible:

a) Percepción conjunta de lo que ocurre en el contexto internacional y cómo la región —y/o sus miembros individualmente— se insertan en ese contexto;

b) coherencia interna e interregional -en las grandes políticas-, y —dándose un mínimo de coherencia— coordinación entre las políticas exteriores de los países de la región;

c) que las variables de cooperación superen a las variables de conflicto.

Objetivos de la Integración.

Cuando los países se integran —independientemente del tipo de gobierno que tengan—, lo hacen —en principio (3) con objetivos propios, dentro del marco del sistema mundial. Lo hacen —teóricamente (4)- para maximizar su capacidad de desempeño, o para operar en una escala económica mayor y de esta manera lograr que sus agentes económicos alcancen niveles mayores de competitividad.

Cuando se habla de "integrarse", sea a nivel organizacional o asociacional, lo que se pretende es acceder a niveles de mayores ventajas competitivas: por ej. abandonar el comportamiento "reactivo" e incidir dentro de las posibilidades que brinda el sistema internacional y en el contexto de las nuevas tendencias vigentes, (reducción de la carrera de armamentos, la reestructuración productiva, la modernización tecnológica, la formación de nuevos bloques, etc.).

a) Una alternativa -en la mente de los decisores- en el marco de la integración organizacional, es mejorar la ventaja comparativa dentro de ese mismo marco sin cuestionarse el proceso integrativo global -v. gr. Japón (por lo menos hasta la crisis energética, en que comenzó a adoptar una posición más autónoma), México, Chile-

b) Otra alternativa, es la de sentirse disconforme con el estado de cosas (OPEP, CEE) y procurar "horizontalizar" el sistema de relaciones para vincularse con la integración organizacional desde una plataforma distinta –el MERCOSUR no pareciera seguir el modelo de la CE-.

AGENTES Y CAUSAS IMPULSORAS DE LA INTEGRACION.

Las distintas experiencias de integración nacional y/o regional han tenido diversos agentes o causas impulsoras que es conveniente señalarEn el caso de EUA en el siglo XIX fueron grupos industriales del norte y el ejército de la Unión vencedores en la guerra de secesión, frente a los productores algodoneros del sur, los que impusieron el modelo de desarrollo, industrial proteccionista (hasta principios del siglo XX).En el caso de Alemania, también en el siglo XIX fueron los junkers prusianos -el sector militar empresarial- los que impulsaron la unificación.En la URSS el ejército rojo y el partido comunista fueron los factores coaligantes y unificadores.El Acuerdo Franco Alemán del Carbón y el Acero, en el que convergieron gobierno y-sector privado, ha sido el impulsor del proceso comunitario europeo. La CEE nació con un doble objetivo. Por un lado, maximizar su desempeño en el marco interno (regional) para el desarrollo y. por el otro, en el marco internacional para actuar frente a actores mayores (v gr. EUA) en el mercado mundial.En el caso de América se dan ciertas situaciones particulares:

a) EUA en el norte y quizás Brasil en el sur, constituyen fuerzas centrípetas capaces de generar sistemas integrados que giren en su rededor;

b) En el caso latinoamericano, el objetivo de procesos como ALALC/ALADI no ha sido maximizar el desempeño, sea para el desarrollo interno regional o internacional, sino para "liberarse" del artículo 1° del GATT, acogiéndose al artículo XXIV que otorga la excepción a la extensión automática de la cláusula de la nación más favorecida mediante sistemas de integración. A la vez, se procuró seguir el proyecto "cepalino" de búsqueda de ampliación de mercados en un proceso de sustitución de importaciones que rebasó las fronteras nacionales.

c) Además, los factores coaligantes en América Latina, han estado generalmente, fuera de la región (inversiones, deuda, presiones de organismos multilaterales de pago, etc.) más que dentro de la región. En el caso de EUA o Europa, el sector privado y el gobierno convergen.

d) Recién en los '80 se comienza a dar una tendencia a la "concertación" -aunque existe en forma institucionalizada desde el 64 con CECLA y el 75 con SELA- fundamentalmente a partir de CONTADORA, el Grupo de Apoyo y el Grupo de Río (G8).

2. OBJETIVO DE UN "MERCOSUR" (En el Marco del Sistema Internacional).

Un objetivo central es adquirir competencia estructural -en términos de conseguir una mayor capacidad de desempeno internacional, y no ]a basada en las ventajas comparativas "ricardians"-; es decir, realizar un esfuerzo concertado para incorporar valor agregado y dotar de mayor complejidad tecnológica a las exportaciones latinoamericanas, así como profundizar el vínculo entre sector industrial, exportaciones y desarrollo tecnológico.En el marco de esta competencia estructural, se plantearía:

a) Un subregionalismo, para que la inserción internacional se haga .entre actores con problemáticas, valores y objetivos similares;

b) Un neomercantilismo, que maximice exportaciones de modo tal que permita un saldo favorable en la balanza comercial para atender a las necesidades de estos países en materia de endeudamiento y desarrollo;

c) Un proteccionismo sectorial, en términos de desarrollar vínculos "selectivos" con otros países/regiones del mundo para generar zonas de libre comercio (ZLC) que permitan el desarrollo de determinados sectores o el ingreso a mercados, en función de privilegiar sectores según las zonas, atendiendo a ventajas competitivas en cada caso específico (5).Debe reconocerse que el nuevo paradigma tecno-económico está sustentado más en el conocimiento y la información, que en la posesión de materia prima y mano de obra barata.

INTEGRACION O SOBERANIA? (6)

En sus orígenes, predominó y se desarrolló una concepción integracionista de carácter "globalista" y "estatalista" en el marco de lo que se conoce como ALALC/ALADI, que fundamentalmente favoreció el intercambio comercial intrarregional, pero no permitió la cooperación y la integración industrial y productiva -pese a los Acuerdos de Complementación Industrial, que fundamentalmente fueron aprovechados por las subsidiarias de las multinacionales-. La idea misma de integración implica declinación de determinados atributos de soberanía, por ejemplo, cuando se crea un Banco Central común o una moneda común o se armonizan variables macroeconómicas o jurídicas entre los países miembros, o cuando se coordinan políticas exteriores o se crean autoridades supranacionales.

Los defensores a ultranza del concepto "bodiniano" (7) de soberanía se oponen a la integración, a la que visualizan como un menoscabo a los atributos del Estado-Nación. Por su parte, los defensores de la integración consideran que, en nuestro tiempo, sólo se puede avanzar hacia la autonomía si se abdica de determinados atributos soberanos. Un país, conforme esta última argumentación, como la República Argentina, puede redefinir su inserción en el sistema mundial a partir de una base territorial nacional o desde. por ejemplo, una subregional cono-sudamericana que le permita fortalecer su capacidad de maniobra y acción en un mundo en el que predominan y disputan entre sí bloques económico-políticos (8). Este razonamiento concluye expresando que, si a la República Argentina no le fue bien cuando pretendió vincularse desde una base estatal nacional. en un sistema interestatal asimétrico, peor le irá si pretende reincidir en dicho comportamiento en un nuevo escenario intemacional en el que el Estado "bodiniano" fue sustituido por el transnacionalismo y un "nuevo regionalismo".

Pero además, la coordinación de políticas y la administración del proceso, requieren de un régimen. La pregunta es, qué tipo de régimen debería imperar en un proceso latinoamericano, que no sólo administre la integración, sino también dirima los conflictos: ¿régimen hegemónico? o ¿régimen pluralista?

3. ARGENTINA Y BRASIL EN EL MARCO DE LA INTEGRACION LATINOAMERICANA

Argentina y Brasil recurrieron a la vía integracionista con criterio selectivo, ya que priorizaron los vínculos bilaterales, en el marco de ALADI, utilizando un esquema "dirigista", en el que los Estados desempeñaron un rol impulsor creando un marco jurídico y un conjunto de reglas del juego que facilitasen la integración productiva.

Se dio importancia al desarrollo del sector bienes de capital, en el que predominan PYME's -Pequeñas y Medianas Empresas- de capital local, en uno y otro país, por el impacto que ejerce sobre el conjunto del aparato productivo del eventual mercado ampliado.

a) Comparación entre el proceso Argentina Brasil y Canadá-EUA.

El nivel de intercambio desde el que se partió es bajo, si se lo compara, por ejemplo, con el de Canadá-EUA que cuando negociaron la ZLC tenían un alto porcentaje de comercio bilateral y representaban la asociación comercial más importante del planeta.

Mientras en el proceso Argentina-Brasil se trató de gestar algo nuevo, en la ZLC Canadá-EUA se homologó algo existente.

En el proceso Canadá-EUA fue el sector privado quien llevó adelante el proceso, y los Estados generaron un marco ex post facto; en el caso del Acuerdo Argentino-Brasileño fue el Estado que -aunque débil e incapaz — dirigió el proceso hacia la integración arrastrando en cierta medida al sector privado.

b) Características del Proceso

Por intermedio del Tratado de Integración, Cooperación y Desarrollo (nov. de 1988), los dos gobiernos decidieron substraer los acuerdos negociados por sectores en el ámbito de ALADI, para avanzar en la integración en detrimento de la "soberanía".

A fin de que no decayera el proceso de integración, debido a los problemas que sufrían los Estados, los gobiernos de ambos países decidieron en 1989 "atenuar" el dirigismo inicial, favoreciendo el desempeño de los sectores económicos, de uno y otro país, con ventajas comparativas y competitivas, permitiendo un mayor protagonismo empresarial privado.

Además de favorecer el proceso productivo, los gobiernos de ambos países suscribieron importantes acuerdos en materia nuclear; de coparticipación en el proyecto de la hidrovía Paraguay-Paraná; copatrocinaron ia Resolución de la Asamblea General de la ONU declarando al Atlántico Sur Zona de Paz y Cooperación Internacional, y dentro del Grupo de Río, contribuyeron en la formulación del paradigma latinoamericano basado en la democracia, el desarrollo, la integración y la solución de los conflictos (9).

POSIBILIDADES DEL "MERCOSUR" EN EL MARCO DEL ACUERDO ARGENTINO BRASILEÑO

Si bien Argentina y Brasil priorizaron sus relaciones bilaterales, desecharon por igual el bilateralismo como el multilateralismo, ya que decidieron avanzar, a través del "selectivismo", en la creación de un Mercado Común del Cono Sur (MERCOSUR), asociándose con Paraguay y Uruguay. Estos países tienen en Brasil y Argentina a dos de sus principales socios comerciales, por lo que la constitución del MERCOSUR los sitúa en una disyuntiva. Si decidían no adherir al mismo se arriesgaban a desvincularse de dos relevantes socios; en cambio, si ingresaban al MERCOSUR debían negociar las condiciones y plazos de su incorporación, dado su status de países. de menor desarrollo económico, relativo.

El proceso se llevó a cabo mediante la firma de un Tratado cuatripartito que coexistió con el Acuerdo Bipartito Argentina-Brasil y con los Acuerdos Bilaterales que éstos habían firmado con Paraguay y Uruguay (10). Lo importante es que esta coexistencia permita una agregación y coordinación de los procesos —spill over— y no que se paralelicen a tal punto que termine entorpeciendo el objetivo integracionista a través de sistemas distintos -spill around- (11).

5. INCIDENCIA DE LA INICIATIVA PARA LAS AMERICAS DE BUSH

La Iniciativa para las Américas se basa en dos problemáticas:

a) una externa, que tiene que ver con la pérdida de los "socios europeos" que se "cierran" en su propio proceso integracionista y compiten con EUA, al igual que Japón y los Nic's asiáticos; por lo tanto se vuelca hacia el marco hemisférico tratando de ganar y controlar un mercado importante, pero estableciendo sus propias reglas (Iniciativa).

b) La otra, interna, que sigue en cierta medida el criterio avalado por economistas como Peter Drucker, que plantean que para solucionar los problemas ecónómicos de déficit comercial, no lo puede hacer con Japón y los Nic's Asiáticos ni con la UE, sino tratando de vender a América Latina, particularmente bienes de capital.

Además, procura solucionar los problemas de seguridad; esta vez, no como los que se planteaba según los criterios de la guerra fría, sino vinculados a problemáticas como el narcotráfico, el medio ambiente, la subversión al estilo Sendero Luminoso en Perú, y las crisis sociales provocadas, por crisis económicas hiperinflacionarias, al estilo "caracaso", "Chiapas", etc..

La "amenaza comunista" es sustituida por las nuevas hipótesis de conflicto ya mencionadas, entre las que se destaca la del narcotráfico, ya que, a diferencia del comunismo marxista, que propone un reemplazo del capitalismo, aquél no propone un modelo alternativo, sino que tiene una estructura capitalista: rentabilidad y control de mercados.

Con el comunismo como hipótesis de conflicto, las agencias gubernamentales norteamericanas se asociaban con las corporaciones militares latinoamericanas para erradicarlo. Pero cuando el narcotráfico ocupó el centro de las preocupaciones de EUA, las fuerzas armadas latinoamericanas —en modo especial los ejércitos— experimentaron una "devaluación política" ya que el combate al narcotráfico puede realizarse con grupos policiales especializados. Además, las experiencias de Malvinas (1982) y del Gral. Noriega (1989), confirmaron en el "establishment" de EUA la percepción de que los militares latinoamericanos no son confiables.

Asi como bajo la hipótesis del "peligro comunista", la alianza con las corporaciones militares fue prioritaria para EUA, bajo la hipótesis de amenaza del narcotráfico (y de la deuda externa; y de carácter social, como por ejemplo, extensión de los "caracasos" o los "Chiapas") la alianza prioritaria es con las corporaciones económicas privadas para recrear un escenario de libertad de mercados a través de la inversión privada (no de la ayuda de Estado a Estado) , de reducción de deuda (?) y de la creación de una ZLC hemisférica.

La modalidad de la Iniciativa para las Américas es que propone vincularse con grupos de países de América Latina y no con toda la región o con países individualmente, salvo el caso especial de México.

EUA, salvo el caso de México, con el que negocia a nivel bilateral, pretende negociar con grupos de países tales como el Pacto Andino, América Central y el Caribe (en el que existe como antecedente la Iniciativa de la Cuenca del Caribe "ICC") y el Cono Sur. Asimismo, dicha asociación no tiene un mismo nivel de prioridad para EUA ya que hay grupos de países que le interesan más que otros. Obviamente México es el país prioritario, y le siguen en orden de importancia los andinos, especialmente por la problemática del narcotráfico y los centroamericanos y caribeños por su proximidad y "el residual peligro comunista" (v. gr. Farabundo Martí en El Salvador y Sandinismo en Nicaragua). En orden de importancia política, el MERCOSUR, a nivel estratégico regional, es el menos relevante para el establishment de EUA; en cambio, a nivel económico puede adquirir relevancia por las dimensiones de su mercado el más grande de América Latina.

La dirigencia latinoamericana debe tener en especial consideración –aunque ya ha ocurrido en la Cumbre de Presidentes Americanos en Miami, diciembre de 1994- de no tomar a la Iniciativa para las Américas en forma directa sino a partir de un proyecto propio, y no como única alternativa, sino en forma "selectiva" conjuntamente con otros acuerdos que la región debería firmar, por ejemplo, con la UE -modelo UE-MERCOSUR-, Japón y los Nic's y el resto del mundo subdesarrollado, tratando de que este proyecto, parta del desarrollado en el MERCOSUR y no como una alternativa a éste.

C. EL "MERCOSUR" Y LAS "NUEVAS TENDENCIAS MUNDIALES" HACIA LA REGIONALIZACION

Resulta importante considerar que vincularse con un mundo en cambio, no significa abandonar las viejas relaciones, sino intentar tener, de una vez por todas —ahora que ya no interviene como "factor catalizador" la variable ideológica— una política "planetaria" de relaciones con todos, ricos y pobres, en forma selectiva y según las conveniencias y ventajas comparativas.

Esto implicaría la "convergencia" entre grupos regionales a nivel latinoamericano —con el Pacto Andino o el MCCA o el Caricom— o a nivel mundial —Iniciativa para las Américas + CE + Japón y los Nic's + otros países del Tercer Mundo-, indistintamente, con cada área en un esquema distinto, haciéndolo según las conveniencias estratégicas, pero que favorezca fundamentalmente, el desarrollo a nivel regional y la me jor inserción a nivel mundial.

Probablemente América Latina no decida las pautas del "nuevo orden mundial", pero sí puede —en el mediano y largo plazo— mejor insertarse dentro de ese nuevo orden, que tendrá fundamentalmente características de competencia económico-financiera-tecnológico-industrial, más que estratégico-militar, como lo fue el orden bipolar.

Resulta importante considerar que cuando se habla de "nuevas tendencias mundiales a la conformación de conglomerados regionales", en realidad se está hablando de una nueva orientación del sistema internacional —dentro de ciclos sistemáticos—, pero no de una novedad en cuanto a las "tendencias". Los conglomerados regionales existieron también en el siglo pasado luego del reparto de Africa por las potencias europeas en el Congreso de Berlín de 1895; claro que esos "conglomerados regionales" estaban conformados por espacios coloniales y mano de obra esclava. Lo mismo se puede decir de las relaciones "neocoloniales" de Gran Bretaña con los países de América del Sur o de EUA con Centroamérica y el Caribe español.

Las grandes potencias se mantuvieron aisladas o independientes, porque así les convenía, mientras que manejaban dentro de su esfera de influencia a los países hegemonizados —conglomerados hegemónicos—. Ahora, conforman "espacios regionales ampliados" —v. gr. EUA Canadá México— porque les conviene, no porque es la "nueva tendencia mundial"; del mismo modo que el "nacionalismo" que parecía perimido ahora aflora nuevamente y lo hará dentro de cien años o cuatrocientos, si es necesario, del mismo modo que el sistema internacional "tenderá" a conformar espacios regionales ampliados o se manejará en forma "atomizada" según la conveniencia o "interés ¿nacional?" de los actores.

Todo esto ocurre, porque actores como EUA o Japón, o los europeos, se manejan por su interés nacional acorde con un proyecto y con una clara visión de lo que ocurre en el sistema internacional y cómo incidir en él o mejor protegerse de las situaciones que pueden perjudicarlos. Por lo tanto siguen la estrategia "atomizadora" o "integracionista" según les convenga.

Este debe ser el criterio que siga América Latina si quiere ser protagonista dentro del nuevo sistema internacional que se está gestando. Esto lo conseguirá con la mejor estrategia que encuentre y siguiendo un proyecto, no haciendo "buena letra" (?) en el marco del conflicto del Golfo Pérsico o con EUA en el marco de la Iniciativa para las Américas.


Foto Autor Esta página fue hecha por Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


e-Mail: luisdallanegra@gmail.com
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©  LUIS DALLANEGRA PEDRAZA, ALBERTO J. SOSA, Rol de Argentina en el Marco del Mercado del Cono Sur, en "Revista de la Asociación de Ciencia Política y Relaciones Internacionales”, Uruguay, Vol. VII, Abril-Diciembre 1990, No 49.

(*) Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario). Profesor Titular de Teoría de las Relaciones Internacionales y de Política Exterior Argentina en la Universidad del Salvador (Buenos Aires ).

(**) Abogado. Consultor del Consejo Federal de Inversiones (CFI). Especialista en Política Exterior Argentina.

(1) Sobre el particular ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Imperativo de la Integración Latinoamericana: Integración Solución-lntegración Problema, en "GEOSUR", vol. II, Nro. 14, octubre 1980.

(2) Sobre este tema ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, La Política Externa de América Latina, en "GEOSUR", val. VI, Nro. 60, abril 1985.

(3) Decimos "en principio" porque en la división internacional del trabajo, los objetivos son impuestos por los mas poderosos o desarrollados.

(4) "Teóricamente", ya que un Estado puede "integrarse racionalmente" en forma "dependiente", al considerar una élite dirigente que obtendrá el máximo de ventaja en esta forma, al menos en el corto a mediano plazo hasta que se pueda alcanzar una mayor autonomía.

(5) Este tema ha sido muy bien estudiado por Guadalupe GONZALEZ, La Asociación Económica de México con EUA no Excluye Otros Acuerdos, en El Cronista Comercial, diario del domingo 7 de octubre de 1990, pág. 15.

(6) Este tema ha sido desarrollado en ARAUJO JR., José Tavares, Integración Económica en América del Norte y el Cono Sur, en "Comercio Exterior", vol. 40, N° 8, México agosto de 1990, Págs 739-744.

(7) En relación al filósofo-político Jean Bodin.

(8) V. gr. EUA-Canadá; CEE: Japón y los Nic's asiáticos; URSS; etc.

(9) Ver el Acta del Acuerdo Argentino-Brasileño de julio de 1986, firmada por Alfonsín-Sarney. El tema de la integración argentino-brasileña desde la perspectiva de la política internacional fue tratado por DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, O Acordo de Integracao Argentina-Brasil da Perspectiva da Política Internacional, en Política e Estrategia, Vol. VI, Nro. 1, enero marzo 1988, San Pablo, Brasil. También en Serie Estudios IDELA (Instituto para la Integración y el Desarrollo Latinoamericano), Universidad Nacional de Tucumán, Argentina, Nro. 102, 1989. El análisis del "paradigma" latinoamericano ha sido analizado por SOSA, Alberto J. y DALLANEGRA PEDRAZA, Luis. El Grupo de los Ocho y el Futuro de América Latina, en "Perspectiva Internacional", Buenos Aires, diciembre 1989, Vol. I, Nro. 2.

(10) V. gr. Argentina-Uruguay CAUCE; Brasil-Uruguay PEC; convenios varios Argentina-Paraguay de diciembre 1989; etc..

(11) Sobre el tema del ''spill over" y el "spill around", ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Integración Latinoamericana: Lo que los Latinoamericanos no Hacen, trabajo presentado a la "Reunión de Expertos sobre Reformulación del Proceso de Integración Latinoamericano", convocada por la Universidad Nacional de Tucumán, Tucumán, Argentina, agosto 1986 (mimeo).