Tapa Régimen Internacional

 

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Capítulo IX

EL REGIMEN EN EL EJE ECONOMICO

B. METODOS DE RESOLUCION DE LOS PROBLEMAS

La diversidad de problemas que forman parte de la agenda mundial en el eje económico, están vinculados a temáticas financieras, comerciales y sociales: deuda externa, necesidad de financiación, apertura de mercados, desempleo, pobreza, brecha social creciente, etc..

Si se siguen los criterios planteados en el "Consenso de Washington" y de la ideología ambiental, en realidad, la mayoría de los problemas deberán ser resueltos por el mercado, sin intervención del Estado.

En el "Consenso" se plantea que los gobiernos deberán reorientar su gasto de defensa hacia áreas que tengan que ver con educación y salud. Incluso el Banco Mundial (BM), el FMI y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ponen como prerrequisito para la recepción de financiación o la negociación de créditos, el que los gobiernos atiendan primero estas áreas. No obstante, éstos, lo que han hecho es privatizar esos sectores a los efectos de ir desentendiéndose, bajo la excusa de mejorar la eficiencia.

DEUDA EXTERNA

El tratamiento de la deuda, tuvo parámetros novedosos en la Reunión de la ONU en Quito en 1984, en la que se la consideró no sólo como un tema financiero, sino también político. Se hizo una diferenciación entre deuda legítima e ilegítima, debido a las políticas de las dictaduras militares, estableciéndose también el concepto de deuda nueva y deuda vieja.

En 1985, se realizó una Reunión en Cartagena, Colombia entre los gobiernos latinoamericanos, en la que se adoptó el "Consenso de Cartagena" para el tratamiento de la deuda externa. Se adoptaron criterios similares a los de la Reunión de Quito y se planteó la necesidad de adoptar estrategias conjuntas para la negociación. No obstante, luego de algunas reuniones posteriores del Consenso de Cartagena, en Mar del Plata, Argentina y en Punta del Este, Uruguay, los países decidieron negociar su deuda por la vía bilateral, bajo el justificativo de que las características de sus economías y los componentes de deuda eran diferentes.

El Secretario de Estado de Estados Unidos, James Baker propuso un Plan (1985), en el que se admitía que la deuda externa no sólo era financiera, sino también que tenía componentes políticos, y planteó mecanismos de respaldo para la negociación y el pago, pero bajo rígidos modelos de ajuste económico orientados al crecimiento. Las reformas económicas debían equilibrar sus presupuestos, eliminar la sobrevaluación de sus monedas, aumentar la apertura al comercio y los flujos financieros y disminuir la intervención del Estado (163).

Posteriormente se avanzó con el Plan del Secretario del Tesoro de EUA, Nicholas Brady (1989), que contemplaba la recompra con descuento, que en realidad no alcanzaba a un 10 por ciento de la deuda.

De esta manera, se establecían reglas claras para el pago de la deuda, se evitaba un "club de deudores", lo que redujo el poder negociador (164), se garantizaba que la deuda sería pagada, especialmente para los acreedores, Estados y banca privada, y se imponían pautas económicas que garantizarían que el Estado no tendría dificultades en su recaudación. A cambio el Estado que se ajustara a estas pautas, reguladas por el FMI, sería calificado como aceptable para la recepción de inversión y crédito, aunque no se garantizaba de que iba a recibirlo (165).

De esta manera, la crisis financiera provocada por México en 1982, cuando declaró la cesación de pagos y que hizo temer a acreedores, especialmente bancarios de que perderían sus capitales, provocando corridas y quiebras, fue conjurada y puesta entre parámetros aceptables para los acreedores. Los deudores, tienen mayor deuda que antes, ya que los mecanismos de renegociación aumentan constantemente el capital adeudado y también los intereses.

En 1978, la deuda de América Latina y el Caribe era de 155 mil millones de dólares, en 1983, cuando se inició la etapa de salidas democráticas superaba los 360 mil millones, para 1991, se encontraba en el orden de los 440 mil millones de dólares; ahora, en el fin de la década de los '90 supera los 600 mil millones de dólares.

En contraste, el crecimiento de los precios de las manufacturas y las materias primas fue negativo (166).

La gran mayoría de las economías de los países subdesarrollados gira alrededor del pago de su deuda y de cómo pagar los intereses. Sus productos brutos crecen a índices importantes, pero sus deudas también, así como su desempleo y pobreza.

El manejo de sus deudas, se encuentra en manos del FMI, que se encarga de "regular" las pautas establecidas por los acreedores, resultando, por su grado de presencia e incidencia en las economías de los deudores no industrializados -EUA es el principal deudor del planeta; la deuda mancomunada del mundo industrializado supera los 12 billones de dólares- un "cuasi repartidor supremo". No obstante, es más bien un "calificador de riesgo público" ya que no está en condiciones de prevenir situaciones de crisis -lo ha venido demostrando desde el "efecto tequila" en adelante- ni de solucionarlas, por falta de capital suficiente.

COMERCIO

La gran tendencia mundial es a la generación de "conglomerados geo-económicos".

En la OMC hay inscriptos más de 170 procesos integrativos en marcha; el 99 por ciento de los cuales, son "áreas de negocios desarancelizadas".

Procesos como el TLC/NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) o el APEC (Foro para la Cooperación Económica entre Países del Asia y el Pacífico), venden manufacturas y productos con alto valor agregado tecnológico; mientras que en el resto de los procesos, como los encarados por América Latina, hay un alto porcentaje exportación de "commodities".

Por otra parte, salvo el caso de la UE, estos procesos no se orientan hacia el desarrollo de sus economías mediante el establecimiento de procesos industriales y tecnológicos, inversión en educación, ciencia y tecnología, etc..

El objeto central es incrementar el comercio. Lo fue en América Latina en la década de los '60, en que el comercio regional no alcanzaba al 10% del intercambio con el resto del mundo, para llegar a niveles cercanos al 20% en los '70, en cierta medida debido a ALALC, hoy ALADI.

En la actualidad, los procesos integrativos se hacen bajo el lema de "regionalismo abierto", y la idea es que haya intercambio más fluido entre los miembros del proceso, así como entre las regiones y otros países o procesos del mundo.

Si bien ha aumentado el comercio, los sistemas de regionalismo abierto ha sido generadores de otros problemas, bajo el lema de aumento de la competitividad. Uno de ellos, ha sido el aumento el desempleo y la disminución de los niveles salariales; otro ha sido la quiebra de empresas, dado el alto de grado de competencia al que fueron expuestas, al importarse productos especialmente de Asia, a costos excesivamente bajos que resultaron inalcanzables.

PROBLEMATICA LABORAL

Los índices de desempleo mundiales han crecido de manera alarmante. Ya no se trata de un problema de un país o alguna región, por algún tipo de situación económica. Se trata de un problema mundial.

Si bien, Estados Unidos ha disminuido los índices de desempleo a los más bajos niveles de su historia, también han disminuido los salarios, ya que la gran masa de trabajadores que antes pertenecía al sector industrial, ahora pasó al sector servicios y cobra salarios que son un tercio de los que recibía.

Los promedios de desempleo superan el 11% en Europa, con una tasa de "desempleo juvenil" del 20%; de la misma manera que en América Latina. España ha superado índices del 20% y Argentina ha rebasado el 18%, aún con porcentajes de crecimiento sostenido del PBI por encima del 8%.

La CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones Unidas) ha planteado que para que América Latina resuelva su problema de desempleo, debe crecer a un ritmo promedio del 6% del PBI. No obstante, países como Argentina que han crecido a ritmos del 8% a la vez que aumentó la productividad, han alcanzado los peores niveles de desempleo de la región, e incluso en el mundo en vías de desarrollo.

Lo que sí aumentó en América Latina es el trabajo en negro y se ampliaron los sectores informales (167).

De acuerdo con cifras de la OIT, en el mundo hay alrededor de 140 millones de desocupados, a los que, en 1998 se sumaron 10 millones más, debido a la crisis financiera que se detonó en Asia y se expandió por el planeta (168). De la misma manera ha crecido mucho el nivel de subempleo.

Para la OIT, el desempleo y el subempleo mundial abarca a 1.000 millones de personas, es decir, un tercio de la fuerza laboral mundial: 150 millones son desocupados y otros 850 millones están subempleados.

En Europa central y oriental se pasó de un desempleo casi nulo a más del 9%, acompañado de una reducción en los salarios reales y un incremento en la disparidad del ingreso como resultado de la reestructuración económica y empresarial.

La "desregulación y flexibilización laboral", sigue siendo la receta propuesta para resolver los problemas de desempleo. El objetivo central es lograr una alta competitividad y también una alta rentabilidad. El "costo laboral" es considerado como la variable crítica.

Si a estas políticas se le suman los grandes avances tecnológicos que generan desempleo, el futuro laboral resulta altamente incierto, y no existen alternativas de solución, salvo algunos paliativos que no han dado los resultados esperados, como los aplicados por algunos países europeos, de reducción de la jornada laboral e incluso e reducción salarial, metodología aplicada también en América Latina.

La diferencia entre los países industrializados, especialmente Europa y Estados Unidos, y los latinoamericanos, es que, aquéllos tienen una presencia del Estado, a la vez que políticas de subsidio al desempleo, inexistentes en esta región.

La educación, o mejor dicho, la reeducación, pareciera no estar presente en la "periferia", salvo ciertos planes financiados por organismos internacionales como el BM o el BID, que le dan trabajo a los "educadores" (?) pero que no garantizan que los trabajadores desempleados que cursan lo obtendrán (169).

En materia laboral, la tendencia mundial es a un mayor recorte del empleo y al aumento del desempleo(170).

¿NUEVAS ALTERNATIVAS FRENTE AL LIBERALISMO?

Hacia fines de 1998, los presidentes de Estados Unidos, Gran Bretaña e Italia, propusieron una manera de paliar la situación de desempleo, pobreza y crisis económica generada por el liberalismo. La denominaron "Tercera Vía" y la presentaron como una alternativa entre el socialismo y el capitalismo (171).

El presidente norteamericano hizo una defensa de la libertad económica a través de una "red de seguridad social".

El planteo que hicieron es que la política del siglo XXI puede ser liberal en lo económico y a la vez mantener un compromiso social, respetar el medio ambiente y fomentar la solidaridad internacional.

Otros líderes mundiales no vieron con tan buenos ojos la propuesta. El socialista francés Lionel Jospin, que no fue invitado al encuentro, se resiste a renegar de las raíces históricas del socialismo europeo y la socialdemocracia.

Clinton planteó que, a causa de las transformaciones impuestas por la globalización, inevitablemente algunos países sufrirán un traumatismo, "por lo que es necesario entonces construir una red de seguridad".

Puso a Holanda, como ejemplo de un sistema económico abierto, que tiene un índice de desempleo parecido al de Estados Unidos y mayor cobertura social. Citó también el ejemplo de Japón, con una gran cohesión de su sociedad.

El presidente estadounidense defendió la posición tradicional del partido demócrata de combinar las políticas liberales en economía sin descuidar la asistencia sanitaria ni dejar de garantizar las pensiones.

Blair se felicitó de asistir "al renacimiento de una política progresista, la gran alianza entre progreso y justicia".

"Ya no se trata de la vieja izquierda que defiende un Estado omnipotente, pero tampoco la defensa a ultranza del dejar hacer".

"Estamos en condiciones de trazar una vía diferente para el siglo XXI, aquella del centro radical, donde el Estado es promotor más que gestor".

El concepto de "tercera vía", se basaría, según Blair, en "la vuelta a los viejos ideales de sentido comunitario y justicia social aplicados en un mundo moderno".

Esta "tercera vía" intentaría evitar el excesivo liberalismo económico y la intervención asfixiante de los poderes públicos en la economía.

Para Blair, el rol de los gobiernos no es dirigir la economía, sino aplicar rectitud financiera, fomentar la educación y el desarrollo de la infraestructura, sin olvidar la solidaridad con los excluidos. La mayor injusticia social que se produce hoy es la falta de educación, ya que es la que determina las posibilidades de progreso del individuo.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional, (Buenos Aires, Edición del Autor, 2001), ISBN: 987-43-2776-6.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com   


(163) Feinberg, Richard, La Deuda Latinoamericana: Renegociando el Costo del Ajuste, en Ffrench-Davis y Feinberg (editores), Más Allá de la Crisis de la Deuda: Bases para un Nuevo Enfoque, CIEPLAN, Diálogo Interamericano, (Bs. As., GEL, 1986).
(164) Ver Horisaka, Kotaro, La Nueva Situación Económica Japonesa y América Latina y el Caribe, en Integración Latinoamericana, N° 153, BID/INTAL, Buenos Aires, Enero- Febrero 1990, págs. 33-54.
(165) Ver Clark, John y Kalter, Eliot, Recientes Innovaciones Relativas a la Reestructuración de la Deuda, en Finanzas y Desarrollo, Vol. 29, N° 3, págs. 6-8, FMI-BM, Washington, Setiembre de 1992.
(166) Fuentes, sobre deuda, Ffrench-Davis, Ricardo y Devlin, Robert, Diez Años de la Crisis de la Deuda", Comercio Exterior, Vol. 43, N° 1, págs. 4-20, Banco Nacional de Comercio Exterior, SNC, México, Enero 1993, sobre base de CEPAL. Sobre precios de manufacturas y materias primas, Dornbusch, Rudiger, La Economía Mundial: Tópicos de Interés para América Latina, en Ffrench-Davis y Feinberg (editores), Más Allá de la Crisis de la Deuda: Bases para un Nuevo Enfoque, CIEPLAN, Diálogo Interamericano, (Bs. As., GEL, 1986).
(167) Informe Anual de la CEPAL "Panorama Social de América Latina 1997".
(168) Informe de la OIT, 1998 sobre Empleo Mundial.
(169) La problemática social y laboral han sido muy bien tratadas en Delfico, Alberto, Globalización, Flexibilización, Corrupción... Y ¿Con la Gente qué Hacemos?, (Bs. As., Edic. del Autor, 1995). También Forrester, Viviane, El Horror Económico, (Bs. As., FCE, 1997) Es importante tener en cuenta lo dicho por Kenneth Galbraith, John, en "La Cultura de la Satisfacción", (Bs. As., EMECE, 1992).
(170) La información periodística permanentemente muestra recortes de empleo y desempleo creciente. Ver por ejemplo, "En Brasil las Terminales ya Suspenden 14 mil Empleados", Diario Ambito Financiero, Bs. As., 2/12/98. "Exxon y Mobil serán Tercer Productor Mundial de Crudo", su fusión provocaría un recorte de 20 mil empleados, Diario Ambito Financiero, Bs. As., 2/12/98. "Boeing Despide 48 mil empleados", Diario Ambito Financiero, Bs. As., 2/12/98. "Nissan Motor Corp., que acaba de unirse a la francesa Renault, anunció planes para recortar 5000 empleos en todo el mundo", Diario La Nación, Bs. As., 17/4/99.
(171) Ver, Foro de Lideres en Nueva York: Lanzan la "Tercera Vía" Política, Diario Clarín, 23 de setiembre de 1998.