Tapa Régimen Internacional

 

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Capítulo VI

EL SISTEMA MUNDIAL Y LOS SUBSISTEMAS

El sistema mundial, al igual que todo sistema social, está compuesto por subsistemas. Resulta difícil imaginarse al "sistema mundial", como un "sistema social". En realidad, debería decir que es un "sistema comunitario", ya que no ha alcanzado aún el grado de "sociedad". Su grado de evolución, pensando en términos "hobbesianos" de "pacto social", es aún muy embrionario.

De acuerdo con Ferdinand de Tönnies(69), son comunidades aquellas agrupaciones en las que los lazos que unen a sus miembros son predominantemente naturales, espontáneos, basados más en lo que se siente que lo que se piensa. Sociedades, son aquellas agrupaciones en las que predomina el elemento racional; esto es, lo que quieren conscientemente todos o algunos de sus miembros; pero, además, se da un determinado grado de institucionalidad, sea ésta formal o no formal. Ejemplo típico de comunidad es la familia, la tribu; de sociedad, el Estado. Desde luego, no se dan en la naturaleza comunidades y sociedades puras. Louis Wirth dice que toda comunidad humana tiene siempre algo de sociedad. De lo que se trata, pues, es de establecer, en un caso dado, cuáles son los elementos que prevalecen (70).

Utilizando la terminología de Max Weber (71), en la sociedad existe una "asignación autoritativa de conductas", que involucra el reparto directo de los recursos por parte de las autoridades o la distribución indirecta por medio de la limitación de los derechos. Mientras que en la comunidad, prevalecen las relaciones en función de las "capacidades". La atribución de recursos está determinada por las capacidades y preferencias de los actores individuales que se manejan según sus propias estimaciones de sus mejores intereses (72).. Son los lazos de poder los que predominan, mientras que en la sociedad este poder está limitado por la "racionalidad de la institucionalidad".

En la comunidad, lo que prevalece es la capacidad de imponer conductas a partir del poder, más que la racionalidad. La tribu opera típicamente de esta manera. Los más fuertes son los que mandan y establecen las pautas de funcionamiento de la agrupación. No existe un marco institucional que limita el poder.

Hay autores que consideran que el sistema internacional ha transitado por los caminos "comunitarios" pero, luego de 1945, se reunieron los requisitos para que exista una "sociedad internacional" debido a que la multiplicidad de Estados existentes se consideran, desde un punto de vista jurídico-institucional, recíprocamente iguales. Esta sería la resultante del nacimiento de la ONU en 1945, que integra normas surgidas del principio de "autolimitación" de los Estados, estructurando además, diversos organismos de cooperación política, económica y militar, cuya complejidad y variedad constituirían la base regulatoria de la sociedad internacional (73).

Yo no estoy de acuerdo con este criterio, por lo expuesto más arriba, a la vez que considero que ésta, continúa siendo una visión juridicista e idealista, carente de realismo.

Las características de organización y funcionamiento del Estado y del sistema internacional son diferentes, debido a esta diferencia de operar y organizarse la comunidad y la sociedad. Se puede hacer una comparación, para observar estas diferencias siguiendo determinados criterios básicos de organización y gobierno.

En el Estado, las relaciones entre gobernante y gobernados son de poder, pero existe un marco institucional –constitución y leyes- que limita estas relaciones y las lleva a términos racionales, a la vez que hay un poder de policía capaz de exigir el cumplimiento o sancionar por incumplimiento (74).

El sistema mundial, si bien tiene elementos que tienden a constituirlo como sociedad, especialmente su marco institucional que propende a ser global, tiene como problema central, la incapacidad de establecer un "poder de policía" con alcance general. El poder de policía lo ejercen los más poderosos, pero no es posible que se ejerza sobre ellos. La justicia es la justicia según la interpretación que tienen los más poderosos. Las instituciones funcionan siguiendo el criterio de los más poderosos que, en su interior, se vuelven generadores de reglas e intérpretes de su aplicación. No existe un "árbitro global" que establezca una "jurisdiccionalidad", y tenga un "poder de policía", en cuyos límites, queden todos dentro.

CUADRO III

CRITERIOS BASICOS DE ORGANIZACION Y GOBIERNO
Criterios/Ambitos
Estado
Sistema Internacional

Gobierno

Hay un gobernante que accede según metodologías constitucionales; salvo que sea mediante un golpe de Estado. En este último caso, rigen los métodos de la “imposición” y la “resistencia” como en toda “comunidad”. No hay un gobernante, ni existen metodologías de elección ni plazos de gobierno. Los que tienen más poder son los que establecen las reglas y las imponen.
Hay gobernados, pasivos y participativos. No existen gobernados, al no haber un gobernante. Los menos poderosos son “receptores pasivos” de las reglas establecidas, a las que pueden intentar modificar según su capacidad, resistirse o subordinarse.
Relaciones de Poder
Entre gobernante y gobernados se da una relación de poder, atendiendo a un marco constitucional donde se establecen los derechos y las garantías; salvo en casos de gobiernos de “facto” por golpe de Estado o dictaduras “electivas”. La relación entre los más poderosos entre sí y entre estos y los menos poderosos es de poder en forma mayoritariamente asimétrica.

Marco Jurídico-Institucional

Esas relaciones de poder están “enmarcadas” y limitadas por las pautas constitucionales y las leyes establecidas por el parlamento; salvo en casos de gobiernos de “facto” por golpe de Estado o dictaduras “electivas”. No hay un “parlamento del mundo”. El derecho internacional y los organismos internacionales, son la resultante de un proceso de “co-legislación” entre los gobiernos que pactan un acuerdo o tratado internacional o crean una organización internacional pero, cada Estado, es “individualmente” responsable, en la medida de su poder, por el cumplimiento en la totalidad o las partes que le interesan de ese acuerdo (75).
Poder de Policía
Hay un “poder de policía” con capacidad de exigir el cumplimiento de las normas y de sancionar por su incumplimiento. El poder de policía está cooptado por los más poderosos. No existe un árbitro que supere la capacidad que tienen los más poderosos de interpretar, re-interpretar o no cumplir con las normas, para exigirles o sancionarlos.
Justicia
La validez está dada por una justicia equitativa y distributiva. La equidad y la distribución, dependen del poder de los que “reparten” potencia -se puede- e impotencia -no se puede- por sobre los que menos poder tienen

Se podrían dar muchísimos ejemplos, tanto históricos como actuales. Comenzando por el imperio romano cuya capacidad para establecer conductas a las colonias no podía ser imitado a la inversa. Igualmente con el imperio británico que hizo ocupación de territorios por la fuerza y, cuando decayó su capacidad imperial, los fue independizando dándoles status de autodeterminados para luego neo-colonizarlos, sin que los países que fueron damnificados por la ocupación de su territorio pudieran tener oportunidad, por un lado de recuperación y por el otro de sancionar de alguna manera a Gran Bretaña.

El imperio soviético y su control y dominio sobre una cantidad significativa de repúblicas.

Las actividades intervencionistas de Estados Unidos en aras de "imponer la democracia", si es necesario "a la fuerza", o intervenir en "bien de la civilización", utilizando términos del ex presidente Theodore Roosevelt (76).

La intervención militar de EUA a Irak en 1991, legitimada y legalizada por el Consejo de Seguridad de la ONU, que resolvió, al carecer de medios propios, solicitarle al gobierno norteamericano que se haga cargo de la función militar, orientada a impedir que prolifere armamento, que sí puede proliferar EUA. Esta incapacidad del CS de la ONU es resultante de la no puesta en funcionamiento del artículo 43 de su Carta, por otra parte desvirtuada y debilitada por EUA y la URSS que decidieron crear sistemas de seguridad colectivos –OTAN, TIAR, OTASE, CENTO, ANZUS, Pacto de Varsovia- para resolver sus problemas, inhabilitando a la ONU para que pudiera encargarse de esos objetivos como verdadero "árbitro global".

Las presiones de parte del gobierno norteamericano, con propósitos de desarme sobre Corea del Norte. Las presiones sobre China en temas como derechos humanos, que no se pueden ejercer inversamente sobre EUA más allá de lo que ha hecho con los negros, o sus actividades en Vietnam; el sembrado por el planeta de minas anti-personales –y su negativa a ratificar el tratado para su desactivación-; o las reiteradas intervenciones directas o indirectas en países latinoamericanos para imponer gobiernos funcionales a sus intereses de seguridad, aunque éstos atentaran contra los derechos humanos; la negativa del gobierno norteamericano a ratificar el tratado sobre un Tribunal Penal Internacional; etc..

Muchos son los ejemplos en los que se observa que el más poderoso es el que establece reglas o las interpreta, aún existiendo marcos institucionales globales, que, desde ya, son cooptados por ellos.

El sistema mundial, para decirlo en términos de Morton Kaplan, es "un sistema político, sin fuerza legal"(77). En otras palabras, sin capacidad de exigir, a la totalidad de sus miembros, el cumplimiento de las normas vigentes, o de sancionarlos -a la totalidad de sus miembros, polares y no polares, hegemónicos y hegemonizados- por incumplimiento de las mismas.

La lucha política entre EUA y la URSS durante la etapa bipolar, puede ser considerada como la pugna por el control o dominio de los canales para comunicar las normas esenciales de la organización mundial.

El sistema mundial, tiende hacia el polo del subsistema dominante(78). Desde "abajo" pueden darse conductas de "resistencia", pero el grado de imposición no es equitativo para todos.

PODER Y REGIMEN

En la actualidad, en que ya no rige el sistema bipolar y se está configurando un nuevo sistema -y un orden consecuente-, queda claro que, los países miembros de la OPEP -o la OPEP como tal-, no son "polarizadores" y sí lo es la Unión Europea (UE), Alemania unificada en su contexto, o Japón.

Es evidente que la lógica del funcionamiento de la estructura en el eje económico, tiene características distintas, que la lógica del funcionamiento de la estructura en el eje estratégico-militar. Y estas diferencias deben ser tenidas en cuenta, fundamentalmente atendiendo al tipo de "vínculo" que tenga el eje político, al conformarse un sistema. Si se vincula al eje económico, la estructura global tendrá una lógica distinta, que si se vincula al eje estratégico-militar. No sólo la estructura global, sino también la estructura del eje "no vinculado" directamente por el eje político, tendrá una lógica distinta.

Igualmente, el régimen en el segmento financiero, puede tener comportamientos distintos que en el segmento comercial, o el industrial, aunque pertenezcan al mismo "eje".

El caso OPEP vuelve a ilustrar lo dicho, independientemente del fenómeno -económico o de estrategias política del mundo industrializado y las empresas transnacionales- que ha generado que el precio se encuentre de manera casi permanente a la baja. Los países productores y exportadores de petróleo, manejaron el segmento energético hasta el surgimiento de tecnologías energéticas alternativas, pero no controlan el complejo régimen establecido en el GATT -hoy OMC- para el comercio de servicios o productos manufacturados no basados en materias primas, como los "bienes de capital".

Otro ejemplo, puede ser el de la "Banca Privada Transnacionalizada", la que maneja el régimen monetario en toda su gama: orientación de la inversión, flujo monetario, masa monetaria, etc.; pero no controla los procesos industriales -pese a que tiene una gran influencia en las decisiones acerca de si es conveniente invertir o no en estos procesos-, o los comerciales.

Otros actores, además de la banca, que tienen incidencia en la orientación de la inversión y el flujo de capitales, son los "fondos de pensión", los "fondos institucionales", los "mercados de capitales", etc..

De estas situaciones, evidentemente, uno toma conciencia a través de la "estructura de áreas temáticas" y no por la "estructura global". Sin embargo, a través de caminos distintos, llegan a conclusiones similares: los actores fuertes -en un área temática- son los que fijan las normas -régimen-. En este punto coincido con Keohane y Nye.

LOS SUBSISTEMAS DE LA SOCIEDAD

Cuando hablo de los subsistemas, no estoy, en este caso, haciendo referencia a actores, sino a aquellos que derivan del sistema social.

En términos de Talcott Parsons (79), el sistema social, comprende cuatro subsistemas: a) subsistema político; b) subsistema económico; c) subsistema cultural; d) subsistema participacional. Creo que debería plantearse un quinto subsistema, el de la defensa y la seguridad, ya que forma parte de una de las características esenciales del funcionamiento de toda agrupación social o inter-societal.

a) Subsistema Político. Genera órdenes, en un marco de relacionamiento gobernante-gobernados y utiliza como medio al poder.

En el contexto mundial, en realidad no existen relaciones entre gobernante y gobernados, ya que no hay un gobierno ni un Estado mundial. Para que haya un Estado mundial debe darse un alto grado de centralización y regulación. Más allá de que esto se da en los imperios, los poderes deben ser delegados a un poder central que tenga las funciones de exigir el cumplimiento de la norma y de sancionar por incumplimiento –poder de policía-.

En la Edad Media hubo un atisbo de comunidad internacional centralizada. La autoridad suprema del emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico y, sobre todo del Papa, -como representante del "poder divino"-, lo que constituía una "diarquía", a la que estaban subordinados los señores feudales, tenían la capacidad de impedir o refrenar la violencia, mediante arbitrajes obligatorios que imponían la solución pacífica de los conflictos. El Papa, además, tenía la capacidad de "sancionar" al "príncipe" excomulgándolo y, por lo tanto, quitándole su poder que había recibido de Dios. Esto establecía un "régimen de centralización".

Hacia el Siglo XIII comienza a resquebrajarse esta comunidad jerarquizada y empiezan a aparecer los Estados-Nación merced a un doble proceso:
 

a) una lucha interna, que permite al rey anular la autonomía de sus vasallos; y

b) una lucha externa por la que el rey logra romper los lazos de subordinación que lo unían al papa y al emperador.

La Reforma religiosa constituyó un factor de aceleración de dicho proceso. En la medida en que se desintegraba el orden medieval, se debilitaba el control que ejercían las autoridades supremas, y un verdadero caos se extendió por toda Europa. Las guerras se sucedieron una tras otra, algunas prolongadas, como la "Guerra de los Cien Años", que coincide con el resquebrajamiento del orden medieval.

Comienza paulatinamente a asomar un nuevo régimen, basado en el "equilibrio de la fuerza" ya que no existía una autoridad central. A partir de la Paz de Westfalia de 1648 que dio lugar al fin de la "Guerra de los Treinta Años" se afianza esta nueva forma de organización y régimen, suyos principios se pueden resumir en:
 

a) Estados independientes y soberanos que no admiten una autoridad superior sobre ellos;

b) regulan sus relaciones, a través de tratados y la costumbre;

c) se manejan con el equilibrio de fuerzas para evitar los conflictos y se manejan con alianzas flexibles para establecer un balance de poderes permanente (80).
 

La comunidad internacional, en la medida en que pasó a un régimen descentralizado, se maneja en términos de que, los que "mandan" o establecen reglas –régimen- son los más poderosos y los menos poderosos son "recipiendarios" de las reglas establecidas por los anteriores. Los vínculos se basan en el poder; y el poder de policía, aunque tiene un marco institucional, es controlado de manera directa o indirecta o influido por los más poderosos.
Gráfico 13

Algunos factores que inciden en el cambio de régimen son:
  a) heterogeneidad y multiplicación de actores;

b) modificación del rol y posicionamiento del Estado;

c) debilitamiento y desfase del marco institucional internacional;

d) cambio de paradigma de relacionamiento mundial de seguridad a rentabilidad o a la inversa.
 

Hablar de régimen en el sistema político, presupone la existencia de un sistema estructurado de asignación de conductas, lo que implica que las reglas son establecidas e integradas sobre las bases de criterios prevalentes de asignación (81). Estos criterios, tal como lo dije anteriormente, son los "criterios estructurales emergentes o vigentes".

b) Subsistema Económico. Produce y asigna mercancías y servicios, en un marco de relacionamiento entre propietarios de los factores de la producción y del capital y trabajadores y utiliza como medio al dinero.

El subsistema económico mundial, en realidad mueve mercancías o servicios y flujo de capitales. Las reglas son establecidas por los más poderosos, sean éstos Estados o actores transnacionales –supremos repartidores de potencia e impotencia (82)-, siguiendo los "criterios estructurales emergentes o vigentes", y son administradas por organismos internacionales controlados o influidos por los Estados más poderosos, como FMI, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, UNCTAD, GATT/OMC, etc. (83).

Los menos poderosos tratan de obtener las mejores ventajas dentro del régimen vigente; buscan modificarlo en la medida de sus posibilidades, o se oponen al régimen (84).

Las actividades desde "abajo" son llevadas, fundamentalmente a partir del fortalecimiento de las "relaciones horizontales" –o relaciones "Sur-Sur"-. Buenos ejemplos, son el Grupo de los 77, brazo económico del Movimiento de países No Alineados; la OPEP; algunos sistemas integrativos, aunque, en el Tercer Mundo han operado más como "áreas de negocios desarancelizados" que como "alianzas maximizadoras". La Unión Europea es un buen ejemplo de modificación de la capacidad de desempeño e inserción en el contexto internacional (85).

c) Subsistema Cultural. Produce y asigna valores, símbolos, normas, creencias, utilizando como medio a la cultura. Cuando uno habla de valores y creencias, también está haciendo referencia a la ideología. Las diferentes culturas y civilizaciones buscan asignar sus valores y creencias, incluso sus ideologías. Existe, en cierta medida, un choque entre estas diversas culturas y civilizaciones, a la vez que una cierta permeabilidad y mutua influencia. No obstante, las más poderosas terminan influyendo al resto. El sistema mundial actual si bien tiene diversas culturas e incluso civilizaciones, no hay duda que está impregnado de la influencia de la civilización y el sistema de valores y creencias del mundo occidental.

Es importante hacer referencia, también, al rol de los países del Tercer Mundo -más allá de la "cooptación" de muchos de sus gobiernos por parte de los gobiernos de las potencias hegemónicas con el propósito de evitar toda oposición o resistencia-, que ha sido significativo en la formación de valores que tiendan a mejorar la situación de los pueblos, como: descolonización, no intervención en los asuntos internos o externos de los Estados, autodeterminación, derechos de los pueblos, derechos humanos, etc., son resultado de luchas importantes (86). El Movimiento de Países No Alineados tuvo mucho que ver con todo esto, también, muchos de los gobiernos de los países latinoamericanos contribuyeron desde el siglo XIX, en el contexto del Sistema Interamericano, a la generación de pautas y principios de derechos internacional tendientes al mejoramiento de la persona y los pueblos (87).

La actividad en defensa de libertades, valores y justicia, desde "abajo", a través de mecanismos de oposición o resistencia siguiendo los "criterios de la estructura emergente o vigente", es una tendencia natural en todo sistema. Ejemplos de esto se encuentran en diferentes épocas de la historia de la humanidad: Espartaco y su lucha para liberar a los esclavos de Roma en el año 73 antes de Cristo; Jesucristo que subvirtió el orden de la época y generó una resistencia sobre la base del pensamiento espiritual; acontecimientos como la Revolución Francesa; la "resistencia" francesa durante la 2da G.M. contra los nazis; la "resistencia pasiva" del Mahatma Gandhi para alcanzar la descolonización de la India; Martin Luther King en su lucha por los derechos civiles de los negros; Mandela en defensa de la negritud y la democracia en Sudáfrica; el "sandinismo" frente a la dictadura somocista; y muchísimos ejemplos más que se podrían dar (88).

Hay situaciones en las que, el no respeto de algunos principios, va en defensa de otros. Esto ha ocurrido en diversas oportunidades con el principio de no intervención y el de defensa de los derechos humanos. En la XVII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, convocada en el marco de la OEA en 1979 para tratar el caso Nicaragua, se concluyó que, no intervenir, implicaba permitir al dictador Somoza que continuara atentando contra los derechos humanos del pueblo nicaragüense (89). Se pueden dar muchos otros casos más demostrando esto. Las presiones internacionales sobre el gobierno sudafricano del apartheid, de la misma manera que sobre el gobierno conformado por la minoría blanca en Rodhesia (hoy Zimbabwe).

Lo mismo se puede decir del derecho a la autodeterminación y la prohibición del uso de la fuerza. La Asamblea General de la ONU en su resolución 1514 (XV) de diciembre de 1960, reconoce el derecho al uso de al fuerza en orden a alcanzar a revertir el status colonial (90).

EL REGIMEN DE VERDAD

Los valores, las creencias, la ideología, se sostienen a través del "discurso" de quienes intentan imponerlos o mantenerlos.

Ese discurso tiene que ver con el régimende "verdad" que impera en la sociedad: los tipos de discurso que acoge y que hace funcionar como verdaderos y falsos, el modo como se sancionan unos y otros, las técnicas y procedimientos que están valorizados para la obtención de la verdad, el estatuto de quiénes están a cargo de decir lo que funciona como verdadero (91).

La "verdad" está caracterizada por cinco rasgos históricamente importantes (92):

1) La verdad está centrada sobre la forma del discurso científico -su vigencia y su respeto- y sobre las instituciones que lo producen.

En lo países del Tercer Mundo (93) el desarrollo científico es muy pobre y se le da poca o nula importancia (94). En la mayoría de los casos, las Relaciones Internacionales han sido monopolizadas por los miembros de las fuerzas armadas, que las han reducido a una mera interpretación geopolítica -o pseudo-geopolítica- particularizada en el conflicto Este-Oeste y en las hipótesis de conflicto con países vecinos; por los abogados, que han reducido a la Política Internacional a un marco jurídico encerrado en el Derecho Internacional vigente; por los periodistas que la han reducido a las noticias "espectaculares" especialmente de carácter bélico, centrando sus análisis (?) en la información de coyuntura. Ahora los economistas reducen las Relaciones Internacionales a conceptos de mercado.

El grado de ideologización (o anti-ideologización deberíamos decir) ha hecho que esta ciencia estuviera vedada o limitada en cuanto a su desarrollo científico por parte de personas que pudieran poner en tela de juicio las interpretaciones del "establishment".

De esta manera, las Relaciones Internacionales, así como la Ciencia Política y otras ciencias sociales como la Sociología por ejemplo, no tuvieron desarrollo científico en los países periféricos, por temor, por parte de la élites dirigentes, a que se pudiera escapar el control de sus manos y se desarrollaran pautas "subversivas" del orden que ellas controlan, o creen controlar, ya que su existencia -la de las élites dirigentes- y permanencia no se debe a razones autónomas, sino a que fueron puestas o autorizadas a instalarse y apoyadas por la potencia hegemónica o los factores de poder vigentes.

Como corolario de esto, el conocimiento de los hechos, procesos y fenómenos internacionales globales y la problemática externa de los países periféricos son conocidos según desarrollos científicos -modelos- llevados a cabo en algunos países desarrollados; hecho que no invalida la calidad de la ciencia, pero si la limitación en cuanto a la interpretación de los fenómenos que ocurren en la periferia, las causas y su posible solución.

Manteniendo el control del conocimiento, se puede mantener el control de los países periféricos. Esa es la verdadera dependencia, mucho más importante aún, que la dependencia material. Y hay élites funcionales a este tipo de dependencia en los países dependientes.

Control del conocimiento y élites funcionales a ese fenómeno, son requisitos sine-qua-non para la dependencia.

También es corolario de este punto, el hecho de que los "intelectuales" no son deseables -sí los pseudo-intelectuales- en sociedades como estas.

Cuando menciono a los intelectuales, no hablo de intelectuales "antisociales", que usan su conocimiento contra la posibilidad de desarrollo y la movilidad social, ya que estos son tan nefastos, como la dirigencia que impide que haya un desarrolllo científico en la sociedad.

2) Está sometida a una constante incitación económica y política. En otros términos, necesidad de la verdad tanto para el modelo económico como para el poder político.

Que en los países periféricos está vinculada a un esquema de dependencia económica y a una concepción política que la favorece, en cuanto a su implementación y en cuanto a la presión necesaria como para que nada ni nadie se oponga a este esquema.

3) Es objeto, bajo diversas formas, de una inmensa difusión o de información cuya extensión es relativamente amplia en el cuerpo social, a pesar de algunas limitaciones estrictas.

Esta información, sigue los lineamientos indicados en los puntos anteriores, de manera tal de lograr, mediante su difusión, una conciencia "totalizadora" de la sociedad, como para que no haya posibilidad de que la concepción vigente tenga flancos débiles.

La forma en que los medios de comunicación masivos han evolucionado, hasta tal punto que se puede unir al planeta mediante una red de información, como ocurrió, por ejemplo, con la CNN durante la guerra del Golfo Pérsico a principios de 1991, o en 1998 o la intervención de la OTAN en Serbia por el caso Kosovo -y en adelante, no sólo con esta red, sino otras, mayoritariamente manejadas por grupos transnacionales ubicados en EUA-, mostrando una verdad, la que EUA quiso mostrar. Hay otros casos, como la intervención en Panamá por EUA para derrocar a Noriega; el caso de la intervención norteamericana en Haití para reinstalar a Aristide; el desarrollo de la "Cumbre de Presidentes" en Miami en Diciembre de 1994, mientras que no fueron transmitidas la Cumbre de la APEC (95) celebrada en Indonesia por países del Asia y el Pacífico, ni la Cumbre de Essex (Alemania) por países de la Unión Europea, donde se trataron temáticas tanto o más importantes que en la Cumbre de Miami (96), en fechas cercanas; etc..

También están emergiendo redes, como Internet que podrían dar mayor independencia al manejo de la información por parte de las personas. Esto haría más transparente al flujo de la información y menos dependiente de la voluntad -cualquiera que sea- de los gobiernos.

4) Es producida y transmitida bajo el control, no exclusivo pero dominante, de algunos aparatos políticos y económicos.

No creo necesario tener que explicar el significado de lo dicho en este punto. Cabe tanto para la verdad planteada por una y otra cabeza de bloque en la pugna ideológica Este-Oeste en el sistema bipolar, como para las concepciones económicas o los intereses de Estados, multinacionales y transnacionales en un sistema multipolar, por dar algunos ejemplos.

5) Por último, es la apuesta de todo un debate político y de todo un enfrentamiento social: las luchas ideológicas.

En la mayoría de los casos, las sociedades periféricas viven bajo tal grado de represión, que el debate político -no hablemos de un debate ideológico, ya que sería un gran logro- es prácticamente imposible, y seguramente considerado como un hecho subversivo.

En realidad, los problemas políticos de los intelectuales, especialmente en las sociedades periféricas, no son problemas que deban considerarse en términos de ciencia/ideología, sino en términos de verdad/poder.

El problema principal, entonces, para sacar a los países dependientes del estado en que se encuentran es, además de tomar conciencia de que se es dependiente, establecer las bases de cómo cambiar el "régimen de producción de verdad" haciéndolo operar en beneficio de una ruptura de la dependencia.

Esto significaría desligar al régimen de verdad, de la hegemonía social, económica, cultural, política, en el interior de los cuales funciona en beneficio de los grupos que lo controlan -en vez de la sociedad-, que son, a su vez, controlados por los hegemones y los factores de poder (97).

d) Subsistema de Defensa y Seguridad. Creo que, previo al cuarto subsistema de Parsons, el participacional, habría que hablar de un subsistema vinculado a la defensa y seguridad del sistema social. Así como todo sistema social, busca satisfacer sus necesidades materiales básicas, lo que estaría comprendido en el subsistema económico, y las necesidades básicas de organización, que estaría comprendido en el subsistema político, también tiende a satisfacer sus necesidades básicas de defensa y seguridad, en el marco interno o frente a otros sistemas sociales.

Este subsistema proveería a la seguridad interna y a la defensa externa, y depende del subsistema económico para la generación de sus medios: las armas y para sostener a los ejércitos; a la vez que es –o debe ser- conducido por el subsistema político.

Este subsistema, junto con el económico, son los únicos que cuentan con poder material propio. Estos son los que proveen del poder suficiente como para que el subsistema político pueda llevar a cabo sus objetivos y logre o mantenga la organización social.

e) Subsistema Participacional. Produce y genera roles y status, utilizando como medio al prestigio. En una sociedad donde existe "movilidad", el mérito o la capacidad podrá modificar el status de un miembro; pero en aquellas en que no hay tal movilidad –sistema de castas por ejemplo- la pertenencia a un grupo o una élite ubica a un actor en un status y rol determinado y no el mérito o la capacidad (98). En el sistema mundial se puede decir que hay movilidad, pero no está basada en méritos, sino en capacidad de poder. Gran Bretaña pasó de imperio mundial a ser una potencia de segundo orden, mientras que Estados Unidos, de potencia emergente a principios del siglo XX pasó a ser potencia planetaria luego de la segunda guerra mundial. El imperio Sasanida, luego Imperio Persa pasó a ser un Estado de segundo o tercer orden, como Irán. La Comunidad Económica Europea (CEE), hoy Unión Europea (UE), en la década de los ’60 era un conjunto de Estados de Europa Occidental intentando maximizar su capacidad de desempeño. Hoy la UE es una de las tres grandes potencias mundiales.

La movilidad es parte de la dinámica del sistema mundial, pero el poder, como instrumento de "acción" o de "reacción", es la clave.

Las características del subsistema participacional condicionan la forma de operar los otros subsistemas.

Las características del subsistema participacional, en cuanto a generación o modificación del régimen, también debe considerar el rol de las élites que actúan en nombre de los Estados, o actores –no estatales- del sistema. La formación de criterios, pautas, principios o normas, es a través del proceso que llamamos "desdoblamiento funcional" siguiendo el criterio establecido por George Scelle (99).

Hoy, el subsistema participacional refleja el alto grado de transnacionalismo que hay en el contexto mundial. Cada vez más se da una representación o respuesta por parte de actores transnacionales, como las ONG’s, hacia los individuos, que cada vez encuentran menos respuesta en sus propios Estados. Los actores transnacionales tienen una participación ascendente y los Estados crecientemente descendente, salvo algunos, como EUA, que, no obstante, está también altamente transnacionalizado.

En última instancia, el régimen de participación y el régimen político, dependen del "régimen de poder" (100). Los actores que tiene el nivel más elevado de participación y poder, son las "autoridades" del sistema. El "régimen de poder" expresa el régimen de valores y de participación; esto es "respaldado" por las características que tiene el régimen de poder, sea en términos del "eje" económico o del estratégico-militar.

Dentro de lo que es el concepto de "flujo de intercambios" entre los subsistemas de Parsons, el sistema político, es el que proporciona órdenes a los otros subsistemas, en la forma de las distintas tomas de decisiones, en el marco de la generación o mantenimiento del orden –estamos pensando en términos de un sistema global no del interior de una sociedad-:

a) intercambia órdenes, por creencias y símbolos del plano cultural, lo que implica imposición de valores (ideología) por parte de los más poderosos, a cambio de legitimidad;

b) actores, roles y status del plano participativo, que muestran ascensos y descensos otorgando o quitando prestigio;

c) mercancías y servicios del económico, dando poder material y generando un orden que avala la forma de organización de la propiedad (101); y

d) protección del subsistema de defensa y seguridad, dando poder material y permitiendo el establecimiento o mantenimiento de un orden, a la vez que le da servicios al subsistema cultural, para el establecimiento y mantenimiento de valores e ideología.

------------------------------------------------Gráfico 14

Talcott Parsons, cuando elaboró sus subsistemas, no pensó en un subsistema de defensa y seguridad. Las interpretaciones que hizo Helio Jaguaribe sobre los subsistemas de Parsons, tampoco contemplaron esa posibilidad. En ambos casos, la perspectiva del funcionamiento de los subsistemas es al interior del sistema social, en términos del Estado, no del sistema internacional considerado como un sistema social, aunque fuera, en los términos de "comunidad" por mí descriptos más arriba.

Una pregunta que me hago: ¿lo económico es una "función privada" debido a la propiedad de los factores de la producción por particulares, y los estratégico-militar es una "función pública" debido al "monopolio" de la asignación autoritativa de valores y conductas que tiene el Estado?

La ideología ambiental imperante con posterioridad a 1989/91 pareciera establecer que es así. Más allá de la creciente conformación de policías de seguridad privados que protegen los "countries" que proliferan, debido a la riqueza creciente de algunos sectores, a la vez que la creciente situación de inseguridad social que se vive, como consecuencia de la pobreza, el desempleo y la desigualdad social.

El Estado "intervencionista", empresario, dirigista, operaba de manera opuesta.

Como planteaba en mi trabajo anterior (102), dependiendo de las características de la configuración sistémica, atendiendo al relacionamiento del eje político con el estratégico-militar–privilegio y garantía de la seguridad- o con el eje económico– privilegio y garantía de la rentabilidad- es que el Estado será intervencionista y dirigista, ya que debe garantizar la seguridad, o será minimizado, privatista, desregulado, ya que debe garantizar la rentabilidad.

Estas no son reglas, sino demandas establecidas por quienes manejan el poder. Es el sector privado el principal interesado en el achicamiento del rol del Estado y la desregulación, al no haber problemas de seguridad ideológica -pugna entre dos ideologías-, sino una ideología ambiental. Las características de estructuración del Estado son "variable dependiente" de las características de configuración y funcionamiento el sistema internacional, y debe ser "funcional" con el orden vigente.

Los elementos de intercambio entre los subsistemas (103) mostrarían que el subsistema político es el generador de orden y de órdenes, a cambio de que los otros subsistemas le otorguen elementos que posibiliten el "plan" que "deduce" de la "realidad" el sistema político. El "eje" –subsistema en términos de Parsons y Jaguaribe- político es el "cerebro", la "inteligencia" del sistema.

Gráfico 15
 

La resultante de la configuración de los subsistemas se da a partir de aquellos que tienen más capacidad para imponerse. No hay una "convergencia" de voluntades. Con esto quiero decir que no es la resultante de una creación positiva dentro de un marco jurídico-institucional. Esta, sería la última etapa de un fase que, en los hechos, resultaría del proceso de "polarización" entre las unidades del sistema, atendiendo a una configuración estructural.

Imaginarse las cosas de esta manera, implicaría concebir a la comunidad mundial como conformada por actores -iguales, en términos del "tipo" de actor- de igual capacidad, que tienden volitivamente, a encontrar formas de convivencia y coexistencia. No existe tal grado de "difusión del poder", más allá del alto índice de transnacionalismo. La comunidad internacional sigue siendo jerarquizada y estratificada, y la interdependencia, más allá de ser "compleja", es una interdependencia basada en esquemas de concentración de poder. La difusión de poder es transnacional no internacional.

Frank Tannembaum (104) considera no obstante, que lo adecuado es una "convergencia de voluntades" entre los Estados. Rechaza la política basada en el "equilibrio de poderes".

No obstante, creo que la convergencia de voluntades sólo es posible entre pares, desde el punto de vista del poder.

Difícil es imaginarse una convergencia de voluntades entre países africanos, latinoamericanos, los de la Unión Europea y Estados Unidos, para poner un ejemplo, más allá de la "igualdad jurídica entre los Estados" y "un Estado un voto" en el marco de los organismos internacionales que no tengan voto ponderado.

Igualmente es difícil imaginarse una convergencia de voluntades entre transnacionales y Estados, especialmente los periféricos.

También es difícil considerar al equilibrio de poderes entre tal disparidad de poderes. No obstante, si los latinoamericanos, por ejemplo, realizaran "alianzas maximizadoras", tal como la UE lo es hoy para sus países, podrían operar desde una mejor posición para negociar con el resto (105).

Otra alianza maximizadora lo fue la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), que provocó, con su impacto sobre el mundo industrializado en 1973, una revolución tecnológica en el área energética. Sin embargo la corrupcion, la mediocridad y la falta de visión de los gobiernos de los países miembros, hizo que los grandes ingresos que recibieron durante años por concepto de exportación petrolera no se tradujeran en inversión para el desarrollo social, industrias, educación, ciencia y técnica, alimentación, etc., sino para el lujo y el enriquecimiento de unos pocos. Esto malquistó la posibilidad de que estos países alcanzaran niveles mejores, encontrándose igual o en peor situación que cuando iniciaron el proceso en 1973. El caso venezolano es ilustrativo que hoy (1999) tiene más del 70 porciento de la población debajo de la línea de pobreza.

No hay tal equivalencia de actores, por ello, el sistema mundial es estratificado y tiende "naturalmente" a la estratificación (106). Afirmar esto no implica un juicio de valor. No estoy hablando de algo bueno o malo, deseable o indeseable. Cada actor hace uso de sus ventajas comparativas y competitivas en su propio beneficio, compitiendo con el resto para sacar ventajas y poder imponer su voluntad y alcanzar sus intereses, antes que ser impuesto. Al no haber límites establecidos por encima de las capacidades de poder que, individualmente, detentan los actores, los más poderosos –subsistemas dominantes- son los que "arrastran" la configuración sistémica y los que tienen capacidad de imponer reglas por sobre el resto.

Si el más poderoso es uno, el sistema será unipolar con un orden imperial. Hay suficientes ejemplos históricos de Imperios. Si son dos, se dará un sistema bipolar, con una muy probable pugna por la primacía. Esparta y Atenas, EUA y la URSS son ejemplos válidos. No obstante, durante la Edad Media, el orden basado en el poder del Papa y el del Emperador, significó no un bipolarismo, sino una "diarquía" –gobierno de dos-. Si son cuatro o más, se dará un sistema multipolar y el orden se basará en el equilibrio y balance de poderes (107).

Resulta difícil imaginarse un sistema de "poder difuso", en el que habrían muchos actores; ya no, más de cuatro, sino más de 50, y a la vez heterogéneo, constituido por Estados, empresas, banca, ONG's, etc., en una relación de "interdependencia compleja". La estructura dejaría de ser "piramidal" y se convertiría en "circular".

De todas formas, lo relevante es que, lo que interviene en la configuración del sistema mundial y en la generación del régimen, dado el estado "embrionario" de su evolución, es la correlación de fuerzas vigentes, y no el marco institucional. Caso contrario, se podría hablar de un Derecho Estatal Mundial, más que de un Derecho Internacional o un Derecho de la Comunidad Internacional (108).

EL MANTENIMIENTO Y FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA

Para Parsons, hay ciertos "imperativos" a tener en cuenta para el funcionamiento y mantenimiento del sistema.

Todo sistema social, para mantenerse en equilibrio debe tener cierto consenso, a la vez que operar dentro de ciertos límites pautados. La ideología cumple una función muy importante, ya que genera la imagen de lo que se debe y lo que no, de lo que se puede y lo que no. Los que operen fuera del esquema ideológico quedan o son marginados y, si es necesario, sancionados (109).

Si se alcanza el mantenimiento del equilibrio, debe buscarse que el sistema tienda a la "integración" de normas y valores que regulen la interacción, que marquen los límites de lo permitido.

También deben establecerse los fines hacia los cuales el sistema debe tender.

Debe establecerse una función de "adaptación", toda vez que el sistema está permanentemente amenazado por fuerzas internas y externas que buscan satisfacer sus propios objetivos. El sistema debe dar respuesta, satisfacer necesidades, a la vez que establecer límites.

Todas estas actividades y funciones, para Parsons, tienen que ver con la educación y socialización del sistema (mantenimiento de pautas), la justicia (integración), la política (logro de objetivos) y la economía (adaptación) (110).

EL EQUILIBRIO DEL SISTEMA

La hipótesis del "equilibrio" hace pensar que las "perturbaciones" no se hallan en el sistema, sino que son elementos extraños a su estructura, fricciones que se operan entre el sistema y su entorno.

Uno podría –aunque no necesariamente- llegar a pensar esto, hablando del equilibrio y balance de poderes en el sistema multipolar 1815-1914. Sin embargo, el sistema bipolar 1945/47-1991, también estuvo en "equilibrio", denominado por Raymond Aron, "equilibrio del terror", y las perturbaciones estaban comprendidas en la misma estructura, ya que el sistema giraba alrededor de la pugna por la supremacía. La característica de relacionamiento "horizontal" en el "tope del sistema" era "amigo-enemigo". Los actores polares tendían a la destrucción mutua.

El equilibrio del sistema no se basa, como ciertos filósofos iluministas en el siglo XVIII se planteaban, en el imperativo categórico de la "armonía social".

La tendencia natural es a la anarquía-cada cual defiende su postura soberana- más que a la armonía o la organización; y al no haber órganos supraestatales que tengan el monopolio legítimo de la coerción -como los gobiernos al interior de los Estados-, los Estados más poderosos son los que, en última instancia, logran la "legitimidad" de gobernar al sistema (111).

En realidad no hay anarquía, sino falta de un "gobierno central" -por lo tanto hay una tendencia al predominio de algunas entidades soberanas, de bloques y de actores transnacionales en gran cantidad, por sobre la imposición de reglas supranacionales o la coordinación para la generación de un orden global-.

Una pregunta que cabría hacerse, en función de la evolución actual del sistema, en el que el Estado-Nación pierde sus atributos esenciales, es si la soberanía del Estado será reemplazada por la rentabilidad de la empresa o del Estado-Región en términos de Kenichi Omahe(112).

Aquí no procedería la "anarquía" de la búsqueda de la defensa de los intereses soberanos, sino de la rentabilidad sectorial.

De la anarquía no surge una "armonía automática". Se da un constante proceso de "polarización" entre las unidades del sistema, caracterizado por la estratificación. La tendencia a polarizar se da en términos "horizontales" de relacionamiento, con le objeto de sacar ventajas por sobre los "pares" en el establecimiento de reglas –régimen-; a nivel "vertical" se da una tendencia a la dominación y a la resistencia.

Este proceso tiende a generar un equilibrio en el sistema. No obstante hay que hablar de diferentes tipos de equilibrio, con características propias, pero que tienen un cierto relacionamiento. Los definiré en mis términos como:

a) Equilibrio "mecánico": que presume paridad relativa entre los actores, v.g.: el Papa como representante del poder divino y el Emperador como representante del poder terrenal, durante la Edad Media; la "pentarquía" europea en el siglo XIX; EUA y la URSS durante el bipolarismo; actualmente la "Tríada". Este tipo de equilibrio se da a nivel "horizontal".

b) Equilibrio "político": basado en un "acuerdo" político entre partes que tienen equilibrio mecánico, que plantea una política de balance a fin de mantener el equilibrio, v.g.: el "acuerdo" arribado en el Congreso de Viena de 1815 sobre un orden del "sistema multipolar" basado en el balance de poder. Los "sistemas de alianzas" establecidos por Bismark. También este tipo de equilibrio se da en el nivel "horizontal".

c) Equilibrio "sistémico": lo podemos llamar también "equilibrio hegemónico". El actor polar -como "conductor" del sistema- mantiene, en relación con los miembros de su ámbito de influencia, una conducta de relativa "tolerancia" a las actividades independientes o autónomas de estos; más allá de las cuales "interviene" de diversas maneras para mantener el "equilibrio del sistema" -status quo-. Se trata de un equilibrio "desequilibrado" –desde el punto de vista mecánico- a favor del hegemón. V.g.: el equilibrio del "sistema Interamericano", basado en el "intervencionismo" permanente por parte de EUA para evitar que los gobiernos latinoamericanos desarrollen políticas o economías que puedan poner en tela de juicio la seguridad o los intereses económicos de ese país o de sus ciudadanos o empresas (113).

Las situaciones de equilibrio son diferentes si se trata de: a) Un sistema bipolar; ya que predominará, muy probablemente, la pugna por la supremacía entre los dos actores polares -en el "tope" del sistema-, justificando esta pugna ideológicamente, y cuyo equilibrio resultante se basará en lo que, durante la guerra fría se denominó el "equilibrio del terror" por el temor a que la destrucción del otro implique la mutua destrucción. En el nivel "vertical" de relacionamiento, las conductas de los hegemones con relación a los miembros de sus ámbitos respectivos, será de prevenir -o sancionar- cualquier posibilidad de que se transformen en generadores de "inseguridad" para sus intereses como conductores de bloque.

b) Un sistema multipolar; ya que predominará la política del balance -en el "tope" del sistema-. Si bien todos intentarán sacar un máximo de ventaja por sobre el resto, la garantía de todos radica en el mantenimiento del equilibrio (balance). En el nivel "vertical", los miembros no polares, sean potencias intermedias o periféricos, tendrán más margen de acción que en un sistema bipolar, ya que la pugna ideológica en el "tope" del sistema no procede, a la vez que hay una mayor "difusión" del poder existente, aunque no la suficiente como para generar vínculos de interdependencia descentralizados.

En lo que hace al balance dentro del equilibrio multipolar, se da el caso en el que todos los miembros actúan de manera tal de mantener el equilibrio según las circunstancias y otros en los que un actor realiza el papel de "mediador" -v.g.: Gran Bretaña en la "pentarquía" europea durante el siglo XIX-, por lo que el balance no se realiza "automáticamente" sino que es "regulado" por el "mediador" (114). Estados Unidos podría estar buscando ser el "mediador" de un futuro sistema multipolar, haciendo uso de su ventaja comparativa y competitiva, que es ser el "policía" mundial.

La esencia del proceso del equilibrio -en el "tope" del sistema- es "frenar" al poder con un "contrapoder". La técnica para llevar a cabo esto (balance) ha sido el sistema de "alianzas y contra-alianzas" ad hoc (115). Desde ya, el balance no funciona en un sistema "bipolar" ya que no se pueden realizar alianzas "compensadoras".

Todos los "impactos" que recibe el sistema, generan fricciones, conflictos, que tienden a desestabilizarlo. Este, por su parte -cuando hablo del sistema, estoy hablando de quienes lo conducen, siguiendo los "criterios estructurales vigentes"- reacciona, tratando de mantener o recuperar el equilibrio, a través del proceso "homeostático". En la medida en que funciona la homeostasis, el equilibrio sistémico se mantiene. Cuando ya no se puede recuperar, entonces el sistema desaparece y emerge –con el tiempo- uno distinto del anterior (116).

Los impactos "horizontales" provienen de la búsqueda de "ventajas" que los actores polares intentan alcanzar por sobre sus pares para el establecimiento de "reglas" -régimen- o impedir que el otro saque ventajas; a diferencia de los impactos "verticales" que están dados por la búsqueda de modificar su inserción por parte de los subordinados.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional, (Buenos Aires, Edición del Autor, 2001), ISBN: 987-43-2776-6.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com   


(69) Tönnies, Ferdinand, Comunidad y Sociedad, (Bs. As., Losada, 1947).
(70) Ver Puig, Juan Carlos, Derecho de la Comunidad Internacional, (Buenos Aires, Depalma, 1974), págs. 8-9.
(71) Weber, Max, Economy and Society: An Outline of Interpretative Sociology, (Berkeley, University of California Press, 1978).
(72) Ver sobre este tema, Krasner, Stephen, Structural Conflict: The Third World Against Liberalism, (California, University of California, 1985). Hay una traducción al español: Conflicto Estructural: El Tercer Mundo Contra el Liberalismo Global, (Bs. As., GEL, 1989). pág. 15.
(73) Por ejemplo, Silva, Héctor R., La Comunidad Internacional, (Bs. As., Depalma, 1984), págs. 7-9.
(74) Este tema ha sido tratado muy bien por Jaguaribe, Helio, Sociedad, Cambio y Sistema Político, (Bs. As., Paidós, 1972), pág. 108.
(75) George Scelle, es el mentor de este criterio que denominó "desdoblamiento funcional". Se da un "desdoblamiento funcional"; ya que en el ámbito interno, los gobiernos legislan según las pautas constitucionales y en el ámbito internacional se transforman en colegisladores en tanto firman acuerdos internacionales. Este tema lo he analizado en, La Problemática del Orden, (Bs. As., Pleamar, 1981), pág. 4. También ver Vincent, R.J., No Intervención y Orden Internacional, (Buenos Aires, Marymar, 1976), pág. 326.
(76) Ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre Estados Unidos y América Latina: ¿Predominio "monroista" o Unidad Americana?, (Bs. As., Edic. del Autor, 1994), pág. 14.
(77) Kaplan, Morton, System and Process in International Politics, (New York, John Wiley and Sons, 1957), Political System.
(78) Kaplan, Morton, System and Process in International Politics, (New York, John Wiley and Sons, 1957), Political System.
(79) Parsons, Talcott, The Structure of Social Actions, (New York, The Free Press, 1949).
(80) Este tema ha sido muy bien estudiado por Puig, Juan Carlos, Colombo de Imaz, Delia e Irureta, Hugo, en Historia Política Contemporánea, (Bs. As., Edic. de los Autores, 1968), págs. 14-17. También ver Puig, Juan Carlos, Derecho de la Comunidad Internacional, (Bs. As., Depalma, 1974), págs. 44-49.
(81) Ver Weber, Max, Economy and Society: An Outline of Interpretative Sociology, (Berkeley, University of California Press, 1978). También, Puig, Juan Carlos, The Holistic Theory of International Relations, en su "Latin American Integration and the International Regime, (Caracas, Univ. Simón Bolívar, 1987), págs. 91-126.
(82) Al hablar en términos de ciencia política y no de ciencia jurídica, no nos manejamos con conceptos como "derechos y obligaciones", sino con "potencia o impotencia". "Podés" o "no podés". Los supremos repartidores de potencia e impotencia son los que, a través de su poder y voluntad, asignan a los recipiendarios lo que pueden y lo que no pueden. Los organismos internacionales, no son repartidores, sino "reguladores"; se encargan de que se cumpla lo que los repartidores reparten. El concepto de "repartidores supremos" y "principios supremos de reparto" ha sido creado y desarrollado por Goldschmidt, Werner, Introducción al Derecho: La Teoría Trialista del Mundo Jurídico y sus Horizontes, (Bs. As., Depalma, 1968); Puig Juan Carlos, lo continuó en el marco del Derecho Internacional Público en su "Derecho de la Comunidad Internacional", (Bs. As., Depalma, 1974). El hecho de que consideren estos conceptos en el derecho, se debe a su visión sociológica de la justicia, en vez de puramente normológica como la concepción de Kelsen en su Teoría Pura del Derecho.
(83) Ver Puig, Juan Carlos, The Holistic Theory of International Relations, en su "Latin American Integration and the International Regime, (Caracas, Univ. Simón Bolívar, 1987), págs. 132-145.
(84) Este tema fue bien estudiado por Krasner, Stephen, Structural Conflict: The Third World Against Liberalism, (California, University of California, 1985). Hay una traducción al español: Conflicto Estructural: El Tercer Mundo Contra el Liberalismo Global, (Bs. As., GEL, 1989). No obstante, Krasner se plantea al régimen bajo la perspectiva ius internacionalista, más que como "forma de gobierno" en el contexto internacional; que es lo que pretendo plantear aquí. También ver del mismo autor, Una Teoría Estructural de la Integración, en "Revista de la Integración", BID/INTAL, Nov. 1969, No 5. También ver mi trabajo El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998), Cap. VII, "El Poder como Concepto de Autonomía".
(85) Galtung, Johan, La Comunidad Europea: Una Superpotencia en Marcha, (Buenos Aires, Nueva Visión, 1973), ha estudiado muy bien este tema. 
(86) Ver Puig, Juan Carlos, The Holistic Theory of International Relations, en su "Latin American Integration and the International Regime, (Caracas, Univ. Simón Bolívar, 1987), págs. 126-132.
(87) Puig, Juan Carlos, ha trabajado sobre este tema en diversas obras: Derecho de la Comunidad Internacional, (Bs. As., Depalma, 1974). Justicia y Realidad Social Internacionales: Reflexiones Teóricas y Repercusiones sobre la Autonomía Latinoamericana, en Revista "Mundo Nuevo", Caracas, Universidad Simón Bolívar, Vol. I, N° 2, Octubre-Diciembre de 1978, págs. 124-152. Doctrinas Internacionales y Autonomía Latinoamericana, (Caracas, Instituto Altos Estudios para América Latina, 1980). Malvinas y Régimen Internacional, (Bs. As., Depalma, 1983). Integración Latinoamericana y Régimen Internacional, (Caracas, Instituto Altos Estudios para América Latina, 1987). Otros autores, como Caldera, Rafael, Justicia Social Internacional y Nacionalismo Latinoamericano, (Madrid, Seminarios y Ediciones S.A., 1973). Goldschmidt, Werner, La Ciencia de la Justicia: Dikelogía, (Madrid, Aguilar, 1958). DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre Estados Unidos y América Latina: ¿Predominio "monroista" o Unidad Americana?, (Bs. As., Edic. del Autor, 1994).
(88) El tema de la resistencia lo he analizado con detenimiento, en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998), págs. 17 Gráfico 2, pág. 34 Nota 67 y págs. 42-43.
(89) Ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre Estados Unidos y América Latina: ¿Predominio "monroista" o Unidad Americana?, (Bs. As., Edic. del Autor, 1994), Cap. XVI.
(90) Ver de Gross Espiell, Héctor, el reporte especial para la Subcomisión de Prevención de Discriminación de las Minorías, de la ONU, "El Derecho a la Libre Determinación: Aplicación de las Resoluciones de las Naciones Unidas", Doc. E/CN 4/Sub. 2/405/Rev. 1 (1979).
(91) Foucault, Michel, Un Diálogo Sobre el Poder, (Buenos Aires, Alianza, 1981), págs. 143 y 145. Yo hago mi interpretación, de lo dicho por Foucault, en el marco de lo mundial.
(92) Ibidem, pág. 143.
(93) Del mundo subdesarrollado o en vías de desarrollo.
(94) Hablo siempre en términos de las ciencias sociales.
(95) Foro para el Comercio y el Desarrollo entre Países del Asia y el Pacífico.
(96) Se presume que de cada una de estas Cumbres saldrían algunos lineamientos básicos, reveladores de las tendencias en la "Tríada" sobre la conformación del orden mundial.
(97) Ver Foucault, Michel, Un Diálogo..., op. cit., págs. 145.
(98) Ver Jaguaribe, Helio, Sociedad, Cambio y Sistema Político, (Bs. As., Paidós, 1972), pág. 30.
(99) Ver más arriba, en los "Criterios Básicos de Organización y Gobierno", lo dicho para el "Marco Jurídico Institucional". Ver también Puig, Juan Carlos, The Holistic Theory of International Relations, en su "Latin American Integration and the International Regime, (Caracas, Univ. Simón Bolívar, 1987), págs. 145-154.
(100) Ver Jaguaribe, Helio, Sociedad, Cambio y Sistema Político, (Bs. As., Paidós, 1972), págs. 109-111.
(101) Elaborado sobre la base de los criterios de Jaguaribe, Helio, Desarrollo Político: Sentido y Condiciones, (Bs. As., Paidós, 1972), pág. 16. Ver del mismo autor, Sociedad, Cambio y Sistema Político, (Bs. As., Paidós, 1972), pág. 148 Figura 2.
(102) Ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998),, págs. 130-132 y Gráfico 18 sobre "Características que Adquiere el Orden Mundial Dependiendo del ‘Eje’ con el que se Vincula el Eje Político".
(103) El modelo de intercambio, lo armé basándome en el de Talcott Parsons siguiendo los criterios aportados por Helio Jaguaribe en, Sociedad, Cambio y Sistema Político, (Bs. As., Paidós, 1972), págs. 143-153.
(104) Tannembaum, Frank, "The American Tradition in Foreign Relations", Foreign Affairs, 1951, págs. 31-50. También "The Balance of Power versus the Coordinate State", in Political Science Quarterly, Vol. LXVII, 1952, págs. 173-197.
(105) Este tema lo trabajé en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998), "Génesis del Sistema y el Orden", págs. 57-65.
(106) Ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998), "Génesis del Sistema y el Orden", pág. 114 y ss..
(107) Este tema ya lo he desarrollado en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998), pág. 144 y ss..
(108) Ver Puig, Juan Carlos, Derecho de la Comunidad Internacional, (Buenos Aires, Depalma, 1974), págs. 8-9.
(109) Este tema lo trabajé bajo el concepto de "líneas de control intra-hegemónico", ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998), págs. 131-133.
(110) Ver Vidiella, Eduardo Jorge, Ideas en el Siglo XX, (Bs. As., Plus Ultra, 1985), págs. 131-134.
(111) Actualmente, y desde hace un tiempo, este proceso se ha vuelto complejo, toda vez que se ha "transnacionalizado". Resulta muy difícil seguir la regla de la "defensa soberana" desde el momento en que los actores transnacionales operan desde el interior del Estado, generándole reglas, aún a los más poderosos.
(112) Kenichi Ohmae, "El Fin del Estado-Nación", (Sgo. de Chile, Andrés Bello, 1997).
(113) El Sistema Interamericano está plagado de ejemplos sobre este particular a través de lo que se conocen como ‘Reuniones de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores". Este tema lo he estudiado con detenimiento -y ha sido mi tesis doctoral- en "Relaciones Políticas entre EUA y América Latina entre 1823-26 y 1980". Una versión resumida se ha publicado en "GEOSUR", Montevideo, Uruguay, Enero 1983, Vol. IV, N° 41; también por el Instituto para la Integración y el desarrollo Latinoamericano de la Universidad Nacional de Tucumán. También en libro, DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre EUA y América Latina: ¿Predominio "monroista" o Unidad Americana?, (Bs. As., Edic. del Autor, 1994).
(114) Ver Stoessinger, John G., El Poderío de las Naciones, (México, Gernika, 1980), pág. 228.
(115) Un ejemplo clásico es: la alianza Austro-Británica contra Francia y Prusia en 1740, que pocos años después se transformó en una alianza Anglo-Prusiana en contra de Francia y de Austria.
(116) Este tema lo trabajé en "Los Cambios Sistémicos", DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998), págs. 221-231.