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Capítulo IV

REALISMO E IDEALISMO

INTRODUCCION

Existe una tendencia, dentro de diferentes corrientes teóricas modernas de las relaciones internacionales -las relaciones internacionales aun no tienen un siglo de vida- a hablar sobre las corrientes más antiguas, en forma crítica, confundiendo "cosmovisiones" con los marcos teóricos o el objeto central de la teoría.

Hans Morgenthau, padre del realismo moderno en las relaciones internacionales, parece ser el eje central de estas críticas.

Para Raymond Aron -un sociológico-histórico-, Morgenthau no considera como central, la variable ideológica, más allá de que este último sí considera a la ideología como una variable, aunque el poder es su variable central 47.

Keohane y Nye lo critican, por ver al poder en términos de "estructura global" y no cómo ellos lo analizan, por "áreas temáticas"; no obstante reconocer, que "hay circunstancias en las que el poder opera como estructura global y otras, como áreas temáticas" 48. Por otra parte, para ellos la ideología no es una variable significativa, pero sí la guerra como instrumento de cambio 49. Le atribuyen, a su vez, una concentración del concepto de poder en lo militar, cuando la definición central de poder para Morgenthau es sobre el "poder político" al considerar que las relaciones "cotidianas" no se basan en la fuerza, sino en la "influencia", por lo que es posible que haya un poder político y un poder "material", sea éste económico o militar 50.

En general, las críticas de los teóricos, tienen que ver con perspectivas diferentes, con variables diferentes, o con variables que agregan y que otros no consideraron, o con metodologías diferentes 51. Pareciera no reconocerse que hay algún "fenómeno central" que llama la atención de los teóricos, alrededor del cual centran su concepción teórica: Morgenthau el poder, Aron, la influencia de la ideología y las características societales; Keohane y Nye el impacto producido por la OPEP en los '70 y una forma atípica de operar el poder, procurando substituir al realismo con lo que ellos llaman "interdependencia compleja"; Morton Kaplan, una perspectiva "totalizadora" u "holista" de las relaciones internacionales, bajo el concepto de "sistemas de acción"; etc.

REALISMO: ¿TEORIA O COSMOVISION?

Existe una gran confusión respecto del significado del realismo. Particularmente porque se lo confunde con una teoría.

El hecho de que autores como Hans Morgenthau hayan desarrollado una teoría realista, no significa que lo hayan hecho sobre el realismo.

La teoría de Hans Morgenthau fue sobre el "poder", desde una "cosmovisión realista".

Hay teorías realistas, pero el realismo no es una teoría. Una teoría realista es aquella que se desarrolla a partir de la cosmovisión realista.

Por el hecho de ser una cosmovisión, realismo e idealismo son "totalizadores" no parciales. No existen realismos -o idealismos- diferentes en el "centro" o en la "periferia", más allá de que la "realidad" como concepto circunscripto a las circunstancias de tiempo y de lugar, es diferente en uno u otro.

Realismo e idealismo son cosmovisiones, no teorías. Platón fue idealista filosóficamente -mito de las cavernas-. Aristóteles fue realista, al igual que Machiavello.

El idealismo, visto a través del mito de las cavernas de Platón, muestra que el conocimiento no es la resultante del "condicionamiento del objeto sobre el sujeto", sino a la inversa. Resulta de la representación -imagen- que tenemos de las cosas, más que de lo que las cosas son en sí, tal como dice Emmanuel Kant con su "noumenon" -lo que la cosa es- a diferencia del "fenomenon" -lo que parece la cosa-.

El realismo, por el contrario, considera que "el objeto condiciona al sujeto". El realismo, más allá de la "idea" que tenga sobre cómo debe ser -perspectiva idealista- considera que la "realidad", tiene vida propia, tiene una "lógica" propia, tiene "leyes" propias y deben ser descubiertas, a los efectos de explicarse su comportamiento y saber cómo actuar sobre ella.

Los autores que apuntan a que el realismo es una perspectiva teórica o un paradigma se equivocan. Lo hacen aún más, toda vez que consideran que el realismo de autores como Morgenthau, se basa en el poder militar y en el conflicto armado. Keohane y Nye 52 -entre otros- desarrollaron toda su teoría bajo este criterio erróneo.

Basta leer atentamente "Política de Poder entre las Naciones: La Lucha por el Poder y por la Paz" de Hans Morgenthau 53, como para tener en claro que la definición de poder, no se basa en lo militar, sino que apunta a lo político, en términos de influencia psicológica, y hace una clara diferenciación entre poder como influencia -político- y poder material, que puede ser militar o económico.

Por otra parte, también resulta claro que su desarrollo teórico, es sobre el poder, bajo una perspectiva, óptica o cosmovisión realista, que se desprende con total claridad del primero de los 6 principios, alrededor de los cuales elabora toda su teoría.

Realismo e idealismo, como cosmovisiones, han existido siempre y seguirán existiendo, depende de la perspectiva que se adopte -desde dónde uno se pare para observar la realidad- para comprender, explicarse y operar sobre la realidad.

Los idealistas han sido los dominantes, ya que ha habido una gran influencia de su perspectiva. Las Relaciones Internacionales como "Política Internacional", son algo moderno, reciente. Nace con el siglo XX, ya que, con anterioridad, las Relaciones Internacionales eran el "Derecho Internacional", visión jurídico-idealista. Recién con la finalización de la primera guerra mundial y el fracaso de la Sociedad de Naciones para mantener la paz, es que el realismo -en lo internacional- se fortaleció y planteó la necesidad de abandonar la postura de estar de "espaldas" con la realidad -deber ser- y considerarla como algo que tiene vida propia, lógica propia. Este es el origen del "realismo" de Morgenthau -que sigue los criterios aristotélicos-, y el objeto central de su planteo.

El sistema internacional de la post primera guerra mundial -su dirigencia-, seguía insistiendo en soluciones jurídico-idealistas: la Sociedad de Naciones, como instrumento de "nunca más la guerra" es el mejor ejemplo de ello. Además pretendía sostener un sistema internacional, el multipolar, cuyo eje de poder estuvo durante más de cien años centrado en Europa, cuando este sistema, estaba agotado y ya "no quería seguir viviendo". El poder se había desplazado fuera de Europa, hacia Estados Unidos, Japón, Rusia -potencia europea que se transformaría en 1923 en la URSS-.

El resultado de esta ceguera y a la vez "espejismo" de la configuración mundial, fue la crisis del 29/30 y la segunda guerra mundial, con intermedios como la invasión por parte de Italia a Etiopía, las de Japón a China en dos oportunidades, una de las cuales -1936- creó un nuevo Estado que llamó "Manchukuo" y que fue reconocido por la S. de N.; la invasión de la URSS a Finlandia en 1939; sin que el organismo internacional nada pudiera hacer para sancionar o para mantener el orden, ya que carecía de poder propio, salvo el que le conferían los miembros del Consejo, que no tuvieron la capacidad de modificar las cosas como se estaban dando.

Este tremendo fracaso del idealismo-juridicista fortaleció la tesis de los realistas que, reitero, siempre existieron, pero no tuvieron poder de convocatoria como para plantear su perspectiva. Morgenthau, considerado padre del realismo en relaciones internacionales, discípulo del presbítero alemán, Reinhold Niebhur, padre de la "Mach Politik" 54, advirtió a los "idealistas" sobre su error de vivir de "espaldas" con la realidad pensando exclusivamente en el "deber ser" sin importar el "ser" que la realidad misma tiene 55.

A la visión "atomista" de la realidad por parte de autores, como Morgenthau, Raymond Aron y otros, sobrevino una perspectiva "totalizadora", que proponía observar a la realidad como un todo. Los idealistas también plantearon una visión totalizadora, y generaron la perspectiva sistémico-funcionalista frente a los sistémicos-estructurales que provienen del realismo y consideran al poder como una variable importante -la estructura es la configuración de poder vigente o emergente-.

Autores como Kenneth Waltz, o como Stephen Krasner, entre otros, son realistas, pero evolucionaron hacia perspectivas totalizadoras, al plantearse marcos teóricos sistémico-estructurales. Sin embargo, Waltz le da importancia sólo al "tope" de la estructura del sistema, sin considerar los efectos que pueden darse por "debajo". Recién Stanley Hoffmann -discípulo de Raymond Aron- comenzará a darle importancia a la estructura en su totalidad, y no sólo en el "tope".

Lo importante de la evolución del debate teórico y epistemológico, ha sido que no se ha frenado el conocimiento bajo esquemas de conjunciones desintegradoras y estancas, como "o", que plantean una visión u otra de manera excluyente, sino con conjunciones integradoras, como "y" que "sumaron" perspectivas teóricas y metodológicas, para mejorar el conocimiento y explicación de los hechos y fenómenos de la internacional.

El problema con las teorías, es que muchos toman partido por una u otra, como si apuntalaran un punto de vista o una ideología, en vez de considerarlas como complementarias de una aproximación científica a la verdad. Una cosa es la concepción del decisor o el analista y otra es el debate teórico-epistemológico.

Por otra parte los teóricos, como los decisores, apuntan a una visión de la realidad orientada a la estabilidad y no al cambio. El cambio parece dar la sensación de inestabilidad, incluso quien lo provoca, de tener conductas "subversivas". No obstante, los que están disconformes con el estado de cosas, o la inserción en la que se encuentran, procuran modificar su status, por lo que generan "desorden", en aras de obtener una mayor justicia a sus aspiraciones, en función de su capacidad de poder. No tienen conductas "statuquistas", sino reformistas 56.

Lo que les preocupa fundamentalmente a los teóricos y a los que toman decisiones siguiendo una concepción teórica, es el orden en términos de status quo, pero no un orden considerado como dinámico. La idea de orden, más allá de "estabilidad", no implica inmovilidad, perpetuación; sino movilidad y cambio entre parámetros.

Poder no es lo que dice Morgenthau o Keohane y Nye, o Krasner o Galtung, etc., sino un concepto "multívoco", donde los autores anteriores hicieron aportes significativos 57.

Sin embargo, las concepciones jurídico-idealistas, bajo el esquema actual sistémico-funcionalista, mantienen su poder de observar y operar sobre la realidad y, en vez de actuar como un complemento de la perspectiva realista o sistémico-estructural, mediante la que se podría observar que se "institucionaliza" lo que el poder alcanza en los hechos, se pretende mostrar que el orden es la resultante de una "convergencia de voluntades" en un marco institucional.

La reforma a organismos internacionales como la ONU explicarían esta tendencia y esta visión o "cosmovisión" en la actualidad, a mi criterio errónea y de espaldas con la "realidad".



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional, (Buenos Aires, Edición del Autor, 2001), ISBN: 987-43-2776-6.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

Si querés opinar o consultarme, escribime a: luisdallanegra@gmail.com   

47 Aron, Raymond, En Busca de una Filosofía de la Política Exterior, en Revue Franaise de Science Politique, Vol. III, enero-marzo de 1953, págs. 69-91, versión en español publicada por Hoffmann, Stanley en Teorías Contemporáneas de las Relaciones Internacionales, (Madrid, Tecnos, 1979), págs. 115-126.

48 Keohane, Robert O., y Nye, Joseph S., Poder e Interdependencia: La Política Mundial en Transición, (Buenos Aires, GEL, 1988), págs. 46-47 y págs. 85-86.

49 Ver Keohane, Robert O., y Nye, Joseph S., Poder e Interdependencia: La Política Mundial en Transición, (Buenos Aires, GEL, 1988), passim pág. 64, pág. 68, pág. 70.

50 Ver Morgenthau, Hans, Política de Poder entre las Naciones: La Lucha por el Poder y por la Paz, (Buenos Aires, Sudamericana, 1963), pág. 46.

51 Este tema lo he estudiado en "Evolución del Debate Teórico Epistemológico Sobre las Relaciones Internacionales", publicado en la Web: http://luisdallanegra.bravehost.com/Evoldeba/tapaevol.htm.

52 Ver su," Poder e Interdependencia: La Política Mundial en Transición", (Buenos Aires, GEL, 1988), passim pág. 64, pág. 68, pág. 70.

53 Morgenthau, Hans, Política de Poder entre las Naciones: La Lucha por el Poder y por la Paz, (Bs. As., Sudamericana, 1963), pág. 46.

54 Ver Waltz, Kenneth, El Hombre, el Estado y la Guerra, (Bs. As., Nova, 1970), págs. 36-51.

55 Ver su primer principio del realismo político en, Política de Poder entre las Naciones: La Lucha por el Poder y por la Paz, (Buenos Aires, Sudamericana, 1963), págs. 14-16.

56 Ver Morgenthau, Hans, Política de Poder entre las Naciones: La Lucha por el Poder y por la Paz, (Buenos Aires, Sudamericana, 1963), y su visión de la política exterior statuquista y la reformista.

57 Este tema lo desarrollé con profundidad en, DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Bs. As., Edic. de la Universidad, 1998), Cap. II a VII.