Tapa Fin de una Macro-Etapa

 

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REFORMULACION DEL ORDEN MUNDIAL:
EL FIN DE UNA "MACRO-ETAPA"

INTRODUCCION

No es el “fin de la historia”, pero sí el fin de la “macro-etapa” correspondiente al Estado-Nación. Este, ha entrado en declive desde hace un tiempo, perdiendo sus cualidades originales, y será reemplazado por otro tipo de Estado -status organizativo- cuyas hipótesis he analizado en un libro anterior [1].

El sistema mundial comprende a los actores que se interrelacionan e intercondicionan, según sus intereses y capacidades diferentes. Lo hacen, de acuerdo con las características de la estructura -configuración de poder- vigente y es “gobernado” por las reglas, pautas y principios establecidos en el régimen que generan los miembros del sistema siguiendo los criterios estructurales.

La estructura es el “motor direccionador” del sistema, el régimen establece la forma en que se relacionarán e intercondicionarán los miembros del sistema y el orden los parámetros dentro de los que se sustentan las relaciones y se concretan las aspiraciones.

El hecho de que una de las características del sistema mundial es su descentralización estratificada [2], hace complejo entender al régimen y al orden sin considerar a la estructura de poder.

Siempre se ha visto al régimen internacional como “estructuras normativas y regulatorias de conductas”, alcanzadas a partir de procesos de negociación y de sistemas institucionalizados. GATT/OMC, FMI constituirían ejemplos de régimen en el área comercial y monetaria y sus normas, en general, se las ve como la resultante de “convergencia de voluntades” entre los miembros que los componen, y su aplicación como la resultante de la “autoridad” encarnada en el organismo de aplicación.

De esta forma, se desconoce a la estructura de poder como el factor ordenante, a la ideología, como el factor que le da dirección y a las reglas emergentes de esos organismos como la resultante de esa estructura de poder.

Las “autoridades de hecho [3] “son los actores más poderosos que hacen uso de estructuras institucionales, para que las reglas generadas por ellos, se implementen y se cumplan. De esto resulta el régimen internacional, que responde a la estructura del sistema. Cuando la estructura cambia, lo hace también el régimen y el orden, y el sistema será recreado y “re-estructurado”.

La complejidad creciente se da en el sistema, que cada vez tiene mayor cantidad de actores que se interrelacionan e intercondicionan -siguiendo “criterios” estructurales [4]- y, a su vez, éstos, se vuelven “heterogéneos” [5].

El sistema internacional del siglo XIX era “eurocéntrico”, basado en una “pentarquía” y una gran periferia subordinada de diferente manera al orden impuesto o irradiado desde Europa. En el siglo XX, Naciones Unidas, fue creada por 52 Estados. Para fines de los ´60, el proceso masivo de descolonización en Africa, más que duplicó los Estados miembros del organismo mundial. Para los ´70 aparecieron las empresas multinacionales y otro tipo de actores transnacionales, que operaban como grupos de presión. Hacia fines del siglo XX los Estados-Nación, debido principalmente al proceso de fragmentación, llegaron a aproximadamente 200, acompañados de un gran número de actores transnacionales de diferente tipo.

El sistema actual, a diferencia de los sistemas anteriores, está conformado por una diversidad de actores en cantidad y miembros, representados de esta manera: por un lado, por el Estado-Nación, que progresivamente ha ido abandonando y/o perdiendo su rol de actor para transformarse en gestor; por el otro los actores transnacionales con fines de lucro [6] que han crecido en poder de decisión y, finalmente, la sociedad civil que comienza a tomar en sus propias manos su propio destino. Estos constituyen los miembros del nuevo sistema mundial, heterogéneo, pero del que saldrán las nuevas pautas de orden mundial.

Gráfico 1 Generación del Nuevo Sistema Mundial

Generación del Nuevo Sistema Mundial

Es por ello, que considero, que estaríamos asistiendo al fin de una “macro-etapa”, ya que el Estado-Nación ha dejado de ser el actor monopólico del sistema y a la vez, está perdiendo sus cualidades originarias, transformándose en un nuevo tipo de Estado -status- cuyas características son diferentes a las del Estado-Nación.

No hay orden internacional sin régimen. El régimen es la base sobre la que se sustenta el orden, a la vez que los “parámetros” dentro de los que se asienta y opera.

Por ello, no se puede hablar de la existencia de un orden mundial, mientras el régimen está en formación y éste, a su vez, depende de que la estructura termine de “cristalizarse”. Con esto último, quiero decir que no es aún definitiva la configuración global de poder, así como tampoco la configuración en el “tope” del sistema [7].

Si bien resulta importante la generación del régimen y el orden, también lo es el cambio de las reglas por aquellos que están disconformes con el estado de cosas -status quo-, generando situaciones de desorden debido a los reclamos de justicia.

Gráfico 2 Régimen y Orden

Régimen y Orden

Frente a esto, funciona el mecanismo “estabilizador” que se encuentra en la estructura, y que denomino “líneas de control intra-hegemónicas”. Este mecanismo está compuesto por dos parámetros:

1) por “arriba” se mide el grado de permisividad que los actores polares le otorgan a las conductas independientes por parte de los miembros que conforman su ámbito hegemónico o esfera de influencia;

2) por “abajo” mide el grado de capacidad por parte de los miembros no polares, que pertenecen a la esfera de influencia o ámbito hegemónico, para tener esas conductas independientes o mantener conductas de resistencia o contestatarias [8].

De esta manera el sistema mantiene un equilibrio relativo, frente a los “impactos” producidos por los que pretenden generarle cambios y los deseos de quienes lo conducen o controlan, por mantener el status quo.

A nivel “horizontal”, en el tope del sistema, el mecanismo estabilizador es el “equilibrio de poderes”; de todas formas, el equilibrio “vertical” o sistémico, es “impuesto” por los que “conducen” al sistema.

Gráfico 3 Línea de Control Intra-Hegemónico

Líneas de Control Intra-hegemónico

No obstante, la novedad que se presenta en la conformación del nuevo sistema mundial, es que, si el mundo en el siglo XX se orientó en el sentido del establecimiento, el mantenimiento y el restablecimiento del orden y generó instituciones gubernamentales, como la S de N y la ONU, para este propósito, dejando en un segundo plano a la justicia internacional; el gran desafío del mundo del siglo XXI, dado fundamentalmente por la sociedad civil mundial, es llevar a cabo una tarea de reformulación del “pacto social”, orientado a la búsqueda de una compatibilización entre las demandas de justicia con el orden establecido.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Reformulación del Orden Mundial: El Fin de una "Macro-Etapa", (Buenos Aires, Edic. del Autor, 2003), ISBN: 987-43-6266-9.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


 

[1] DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, “Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional”, (Buenos Aires, Edición del Autor, 2001), Cap. II y III.

[2] Es descentralizado, porque cada miembro tiende a sus intereses, y estratificado, porque la configuración de poder es desigual.

[3] De facto, a diferencia de jure.

[4] La forma en que se va configurando y re-configurando el poder.

[5] No sólo aumentó la cantidad de Estados y estos, en su gran mayoría están desarticulados, sino también se agregaron actores transnacionales, empresas multinacionales, Organismos No Gubernamentales, etc.

[6] Las ONG´s también son actores transnacionales, pero actúan sin fines de lucro; por ello hago esta diferencia.

[7] El tránsito entre el fin del sistema multipolar 1815-1914 y el nacimiento del sistema bipolar, 1945-1991 llevó aproximadamente 25 años.

[8] Este tema lo he desarrollado en El Orden Mundial del Siglo XXI, (Buenos Aires, Ediciones de la Universidad, 1998), págs. 131-138.