Tapa Fin de una Macro-Etapa

 

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Capítulo XXIII

TENDENCIAS DEL ORDEN MUNDIAL

El orden mundial se está generando sobre una gran red, conformada por diferentes actores, entre los que el Estado-Nación, de diversas maneras, forma parte, más como un gestor, que como un actor. Las relaciones internacionales se han vuelto de “gestión” y no de “acción”, aunque en temas como los de disciplinar a otros Estados-Nación, los Estados que tienen “súper-soberanía” operan como actores. En la gran mayoría de las actividades, los Estados-Nación, son “gestores” de las demandas que los “actores” les plantean: empresas multi y transnacionales en materia de seguridad jurídica, la banca en lo que hace a la garantía del pago de la deuda o, por parte del Estado-Nación, el tener que pagar mayores tasas de interés, debido a una mala calificación de riesgo país, establecida por actores transnacionales calificadores; demandas de organizaciones no gubernamentales respecto de derechos humanos, que el Estado-Nación deberá satisfacer a través del sistema judicial o de revisión de actuaciones de gobiernos de facto; búsqueda de resolución de la problemática medioambiental y ecológica, exigida por organizaciones no gubernamentales del medio ambiente; etc.

La construcción del orden se está llevando a cabo a partir de las tres vertientes, mencionadas más arriba, que constituyen los actores del sistema:

1) el Estado-Nación, que en muy pocos casos actúa como actor, siendo fundamentalmente un gestor que se orienta a satisfacer demandas. Sólo los Estados-Nación que tienen súper-soberanía tienen capacidad de acción, aunque también son gestores de demandas que actores transnacionales con fines de lucro les plantean. La diferencia con el resto de los Estados-Nación -los que tienen soberanía limitada-, es la “alianza estratégica” existente entre aquellos y los actores transnacionales con fines de lucro de mutuo apoyo y beneficio.

2) Los actores transnacionales con fines de lucro de la más variada categoría, pero con predominio de los que controlan el circuito financiero en todo su espectro y los generadores de tecnología en el área de la microelectrónica, la telefonía, la informática, la robótica, etc., que son los que han generado el nuevo paradigma de relacionamiento global; y

3) la sociedad civil en sus más diversas manifestaciones que, ante el retroceso del Estado-Nación, toma su destino en sus propias manos en un proceso de reformulación del “pacto social”, no sólo a nivel estatal, sino también a nivel mundial.

El fenómeno más significativo, junto al alto índice de transnacionalización que se comenzó a dar, principalmente, a partir de los ´70, es la tendencia generada por la propia sociedad civil mundial -también a partir de esa época-, en forma muy lenta y progresiva, a la búsqueda de una compatibilización entre las demandas de justicia con el orden establecido.

Actores como EUA, dentro del marco de la OTAN, en el eje estratégico-militar, continúan operando como “policías” del orden mundial, orientados y ocupados en la generación de un orden imperial, haciendo uso de los más diversos argumentos e instrumentos, como la intervención en defensa de los derechos humanos o en pro del establecimiento o el mantenimiento de la democracia, o la lucha contra el narcotráfico, la subversión y el terrorismo.

Otros actores, de carácter transnacional con fines de lucro, se encargan de que la globalización se oriente en el sentido de los intereses de la rentabilidad buscando, por todos los medios, debilitar al Estado-Nación, en su función protectora de los intereses de la Nación.

La sociedad civil, por su parte, al encontrarse con que el Estado-Nación se retrae de sus funciones tradicionales de protegerla y satisfacerla en determinadas áreas, a la vez que carece del poder para sostener al Estado-Nación, procura la reformulación del pacto social en la búsqueda de crear un nuevo Estado -status-, a la vez que se orienta en el sentido de encontrar formas de resolución de sus demandas insatisfechas en las más diversas áreas.

De la convergencia de estos tres actores -no necesariamente en forma igualitaria y equilibrada- [462], resultará el nuevo sistema, con una estructura muy particular, dada por el alto grado de heterogeneidad de los miembros del sistema, y un orden que deberá encontrar un equilibrio entre las conductas impositivas y la satisfacción de las demandas de justicia. Las organizaciones internacionales deberán contemplar necesariamente este proceso para reflejar la realidad y esto no podrá ocurrir antes de que el proceso se complete, salvo que se vayan anticipando reformas para agiornar a ciertos organismos internacionales.

La tendencia más marcada es a la búsqueda de satisfacción de demandas no satisfechas y a la no aceptación de ningún orden que no tenga en cuenta la justicia en términos distributivos y equitativos.

Gráfico 24 Generación del Orden Mundial

Generación del Orden Mundial

Mientras los Estados más poderosos y los actores transnacionales con fines de lucro hacen fuerza en el sentido de imponer pautas de orden que se condigan con la ideología neoliberal dominante, la sociedad civil mundial, en sus más diversas manifestaciones apunta, mayoritariamente, en sentido opuesto.

En mi libro anterior [463] publicado pocos meses antes de los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001, hablaba de ciertas características en cuanto a las tendencias del orden, que no estaban desacertadas. Planteaba que el sistema mundial presenta una configuración particular, debido a la multiplicidad y heterogeneidad de los actores que lo componen y se interrelacionan.

Desde los ’70 se viene caracterizando al sistema mundial de “crecientemente interdependiente” especialmente por la cantidad de Estados nuevos y por los actores transnacionales. Sin embargo, tal interdependencia, que pudo haber crecido por las áreas temáticas que abarca, no se da en la medida planteada. En última instancia, no se observa que haya una interdependencia de alta vulnerabilidad y sensibilidad entre los Estados, como para modificar el grado de “concentración” de poder económico y estratégico-militar que ciertos Estados tienen por sobre el resto. En tanto, el grado de desarrollo tecnológico alcanzado por las empresas multinacionales, que les permite reproducir en sus laboratorios recursos y materias primas de manera artificial -biotecnología, fibra óptica, etc.-, y alcanzar tecnologías sofisticadas, no las hace dependientes en forma sensible de los recursos naturales de los países de la periferia. No hay tanta difusión de poder en el marco de relacionamiento interestatal, como para hablar de un mundo interdependiente. Sí hay una alta difusión de poder en el contexto de interrelacionamiento transnacional. Aún en el terreno económico y atendiendo al interrelacionamiento interestatal, todavía persiste un alto grado de concentración de poder en manos de pocos Estados, frente al alto grado de difusión en el mismo ámbito en el contexto de interrelacionamiento transnacional.

Uno podría representar al sistema mundial, de una manera mixta, no sólo por los actores sino también por las características que se dan en el eje económico y el estratégico-militar. El sistema mundial tiende a ser imperial en lo estratégico-militar, multipolar en lo económico, con un alto índice de concentración de poder estatal y de difusión de poder en el contexto transnacional. En aquellas áreas temáticas que salieron de la influencia del Estado, como: derechos humanos, ecología, comercio -que se internacionalizó-, el régimen está fuera del alcance del Estado en lo que hace a su generación. En este contexto, la sociedad civil mundial, en sus más diversas expresiones: ONG´s, OSC, grupos no institucionalizados en general; buscan alcanzar su objetivo de satisfacción de demandas y una mayor justicia en términos equitativos y distributivos en un marco de orden dado, tratando de reformular el pacto social.

Lo significativo, es que desparecida la URSS y por lo tanto el sistema bipolar, organizaciones de seguridad colectiva, creadas para protegerse de la URSS, como la OTAN, carecen de sentido en su continuidad. Sin embargo, EUA no sólo le dio continuidad y la amplió hacia el Este, en un sistema, cuya tendencia básica, dada la agenda global, se orientaba hacia el eje económico con connotaciones multipolares, sino que parecía desconocer y contradecir las tendencias del sistema toda vez que entorpecen la posibilidad del “balance” y el “equilibrio” de poderes mundial. Esto podía tener sólo una explicación: que EUA iba a procurar que el sistema se orientara en el sentido en el que tenía ventajas comparativas y competitivas exclusivas y excluyentes y esto es en el eje estratégico-militar, ya que en el eje económico-tecnológico, debe competir en igualdad y a veces en inferioridad de condiciones con países de Asia y Europa. Los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001, permitieron al gobierno norteamericano afianzar al eje estratégico-militar por sobre el económico y tener la posibilidad de manejar los asuntos globales como un imperio mundial. No obstante ello, el sistema mundial aún no está definitivamente configurado ni su estructura está cristalizada, por lo que todo puede seguir transitando por el eje estratégico-militar o retornar al eje económico dando así características diferentes al funcionamiento del sistema y a su orden [464].

Gráfico 25 Características del Sistema Mundial hacia el Siglo XXI

Características Estructurales del Sistema Mundial hacia el Siglo XXI

Ya en 1999, luego de la intervención en Kosovo, el discurso de Bush en la UE puso en la agenda el tema del verdadero papel de la OTAN y la creación, o no, de un sistema militar propio. El 24 de abril de 1999, por imposición estadounidense, la OTAN cambió el contenido de su Carta orgánica y sus estatutos y pasó de ser una alianza defensiva con jurisdicción sobre el área que le da el nombre, a constituirse en un dispositivo militar ofensivo con jurisdicción planetaria. Es innecesario plantearse quién comandaría ese ejército mundial.

La ampliación de la OTAN, más allá de una estrategia conveniente para EUA, es la manera de inhabilitar a la ONU, independientemente de sus reformas toda vez que la OTAN no depende de la ONU, sino del Estado más poderoso de la tierra, militarmente. Ni siquiera constituye la fuerza armada establecida en el artículo 43 de la Carta de la ONU. También muestra, en los hechos, cual es la dirección que EUA quiere que tenga el orden mundial [465].

Esto significa que, por el momento, están habilitadas dos tendencias básicas: 1) que EUA logre consolidar al sistema hacia el eje estratégico-militar, en un “unilateralismo” imperial; 2) que el sistema gire alrededor, principalmente, del eje económico con características multipolares y actores heterogéneos.

VIGENCIA DE LA OTAN Y SUS ESTRATEGIAS

Sobre la OTAN y las intenciones de EUA, hay algunas consideraciones que hacer. La OTAN, formada en 1949 para contrarrestar la creciente amenaza militar soviética, perdió su hipótesis de conflicto en 1991, con la desintegración de la URSS y el fin del sistema bipolar. Sus miembros en vez de eliminarla, buscaron una nueva hipótesis de conflicto. La pregunta es, si las organizaciones obsoletas pueden reacomodarse a nuevas circunstancias.

Una táctica, común entre las organizaciones obsoletas, es insistir en que la antigua misión mantiene su validez, pese al cambio de circunstancias. Robert Hunter, ex embajador norteamericano en la OTAN, señala que nadie puede estar seguro de que, dentro de veinte años, Rusia no resurja y amenace otra vez a Europa. Los nuevos miembros de la OTAN, los países de Europa Oriental y el Báltico próximos a las fronteras rusas, todavía recelan de su vecino. Tal vez el objeto de la OTAN sea ese o, consolidar el imperio norteamericano.

¿Qué debería hacer, entonces, la OTAN? Sus partidarios proponen muchas sugerencias. Zbigniew Brzezinski, ex asesor de la Casa Blanca en seguridad nacional en la etapa de James Carter, dice que  debería ser principalmente “la alianza político-militar más importante, que una a EUA con una Europa ya no dividida”. Pero los europeos se están apartando de la alianza que por décadas los protegió de los soviéticos. En vez de apuntalar a la OTAN, aspiran a construir su propia fuerza militar de reacción rápida. Ambas partes fingen creer que esta “eurofuerza” puede coexistir con la OTAN y compartir sus recursos. Bajo la superficie, las relaciones se han vuelto tan susceptibles que algunos teóricos de las conspiraciones sostienen que EUA quiere incorporar a Rusia como miembro titular de la OTAN para hacer menos probable una futura alianza ruso-europea.

Para George W. Bush, simplemente debe transformarse en “una organización militar estructurada para hacer frente a las amenazas de terroristas globales”. Eso sería posible, si los miembros europeos admiten ciertos cambios. El primero, es un aumento sustancial de sus presupuestos de defensa. EUA hoy gasta el doble que los demás miembros combinados. Todos los bombarderos intercontinentales convocables en una emergencia, el 90% de la capacidad de vigilancia aire-tierra y el 80% de los aviones de reabastecimiento en vuelo son norteamericanos. EUA tiene 250 aviones de transporte de largo alcance; los europeos, 11. Muchas armas y sistemas de comunicaciones europeos son incompatibles con las tecnologías norteamericanas de última generación. Cuanto más tarde Europa en compatibilizar los sistemas necesarios, tanto más se ensanchará la brecha. En estrategia y organización, la OTAN y las fuerzas armadas soviéticas fueron productos burocráticos de sociedades de producción masiva, propias de la era industrial, diseñados para la guerra de masas. Los terroristas se organizan en células pequeñas, a menudo autónomas, conectadas por redes flexibles y horizontales; la OTAN y las fuerzas que la conforman son burocracias verticales centralizadas. El terrorismo depende mucho de los vínculos personales; la OTAN tiene unos 340 “comité” formales. Los terroristas operan con agilidad, mientras que la OTAN es un gran aparato muy pesado. Los terroristas usan los medios más simples y baratos, considerados por muchos obsoletos, pero acceden a tecnologías de última generación. Pueden tomar decisiones con rapidez, mientras la OTAN sigue viendo si modificará, y cómo, su régimen consensual. EUA no sólo pide que la OTAN amplíe su agenda o cambie su producto básico, sino que se transforme en algo que nunca fue. Rediseñarla ya sería bastante arduo ante las interminables batallas presupuestarias y jurisdiccionales, pero muchos dirigentes europeos interpretan el pedido de Bush como un intento de impedirles crear su propia fuerza de respuesta rápida bajo la égida de la UE.

Es improbable que cualquier alianza futura dure cincuenta años. El cambio acelerado y la dinámica del sistema mundial, acorta la expectativa de vida de las organizaciones y, en particular, la de las coaliciones. Hacia el futuro, las que tendrán posibilidades, no serán organizaciones tipo OTAN sino “alianzas ad hoc”, aunque este último concepto es típico de sistema multipolares y no de la “bipolarización” de las relaciones internacionales -“nosotros vs el terrorismo”- como lo ha hecho el Presidente norteamericano George W. Bush. El Secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, ha dicho que habrá que constituir “alianzas de voluntarios que se amolden a la misión”, y no a la inversa. En una etapa tan vertiginosa, las amenazas cambian rápido. Suponer que una coalición única, como la OTAN, puede variar constantemente a la par de las amenazas es desafiar la realidad. Al ir cambiando las amenazas, afectarán de manera diferente a los distintos miembros de la OTAN, que tal vez decidan participar en una operación y abstenerse en otra. Tal vez Donald Rumsfeld esté en lo cierto al sugerir que las coaliciones futuras sean ad hoc. Además, si el enemigo es el terrorismo, los militares tendrán que buscar aliados no militares con acceso a determinados individuos y datos.

Las alianzas exclusivamente militares son cada vez más obsoletas debido a la rápida erosión del límite entre la acción militar y las fuerzas políticas, sociales y aun culturales. Lo mismo ocurre con los límites entre gobiernos, empresas, organizaciones no gubernamentales, religiones y otras fuentes de poder. El límite que separa al terrorismo financiado por un Estado del terrorismo que no cuenta con ese sostén suele ser muy tenue. Y va esfumándose el que separa las organizaciones terroristas de las caritativas: aquéllas pueden hacer buenas obras, así conquistan nuevos adeptos y absorben fondos.

Las coaliciones efectivas del futuro no estarán constituidas únicamente por países. Se necesitará una burocracia horizontal que dirija pequeñas redes interactivas, apoyadas por fuerzas ad hoc que se reúnan y también deshagan rápidamente [466].

EUA no está interesado en esto, toda vez que, en vez de comprometer al mundo musulmán en la lucha contra el terrorismo, lo acusó de estar del lado de los que ayudan al terrorismo. El objetivo claro de EUA es transformarse en un imperio indiscutido.

Entre las estrategias del gobierno de George W. Bush, algunos sectores plantean que EUA castigue a Francia, sea indiferente con Alemania y se amigue con Rusia para dividir a la “troika” de países europeos que se opusieron a que la ONU legitimara la guerra contra Saddam Hussein. Otros sectores consideran que Bush, no divida a los europeos descarriados, sino que acepte que vuelvan al redil si así lo piden, de esta manera no se dividiría ni debilitaría la “Alianza Atlántica”, sino que EUA podría asegurarse su control sobre ella.

En la estrategia de estos últimos está la idea de darle a la OTAN y no a la ONU un papel central en la reconstrucción de Irak, más allá de la intervención de la ONU en ésta.

Para Henry Kissinger [467], la reconstrucción de la Alianza Atlántica, es un desafío más importante para la elite gobernante norteamericana que la reconstrucción de Irak y la solución de todos los problemas del Medio Oriente juntos. La Alianza del Atlántico es el medio de afianzar la seguridad y la prosperidad internacionales, basados en la cooperación entre las grandes potencias. Si la fisura que el conflicto de Irak ha producido en la Alianza no se repara "el mundo caerá en la política de los grandes poderes, que caracterizó el siglo XIX". Esto significa que la seguridad y la prosperidad serán garantizadas mediante coaliciones cambiantes y competitivas cuyo principio de legitimidad fundamental sería el equilibrio de poderes. El planteo de Kissinger destaca tres realidades:

1) La preeminencia militar norteamericana será un hecho de la vida internacional por un tiempo indeterminado que ninguna política de sus aliados puede alterar.

2) El funcionamiento de las instituciones globales -lo que equivale a la cooperación internacional en las distintas dimensiones de la vida- exige la revitalización de la relación atlántica.

3) La revitalización de esa relación exige dos concesiones:

a) Europa debe contribuir a legitimar el proceso que EUA inició en Irak;

b) Se debe iniciar una largamente demorada "discusión sobre principios que reconozcan la necesidad ocasional de la guerra preventiva sin dejar que cada nación defina esa acción como quiera". En otras palabras, que se establezcan nuevos principios que sirvan para legitimar el uso del poder militar internacional. Este es el gran debate de fondo que quieren los países “disidentes” europeos y que hasta ahora rehuye EUA [468].

MEGATEMAS

Hay una serie de “megatemas” [469], que deberán tenerse en cuenta en el proceso de generación del orden, tales como:

i) Incidencia de la globalización, la fragmentación y los mega-bloques integrativos en el desarrollo social;

ii) El proceso de transformación del Estado-Nación hacia el fin de su “macro-etapa”, en un nuevo tipo de Estado -status-;

iii) El creciente proceso de transnacionalización y su incidencia en el sistema y el orden mundial;

iv) La problemática de los derechos humanos;

v) La continuación de la ampliación de la brecha entre ricos y pobres y el conflicto “Norte-Sur”;

vi) La falta de parámetros y reglas básicas dado por organismos internacionales que no se condicen con las características del sistema, las nuevas tendencias mundiales ni con las grandes demandas de la sociedad civil;

vii) Los problemas que genera la expansión demográfica, en lo que hace a alimentación, agua potable, vivienda, trabajo, etc., así como las migraciones;

viii) La problemática del medio ambiente y la ecología;

ix) El creciente problema del desempleo, subempleo y empleo en negro;

x) Las nuevas formas de conflictuar, fuera de la metodología tradicional de Estado a Estado que demandan nuevos sistemas de defensa y de resolución de conflictos.

xi) La pérdida de validez de las creencias y valores tradicionales, sin emergencia de creencias y valores alternativos apropiados.

Estos “megatemas” deberán ser resueltos antes de dar por establecido un nuevo orden mundial o como condición de su establecimiento. Se trata de las grandes problemáticas que afectan al mundo, independientemente de desarrollados o subdesarrollados y que constituirán el “motor” del desorden. Su no atención o postergación, generará malestar creciente.

  ELABORACION DE ESCENARIOS POSIBLES Y DESEABLES

Tal vez el futuro orden mundial tenga la forma de un “sistema global basado en sistemas regionales flexibles de distinta categoría”; un mundo global, donde los Estados tengan como referentes inmediatos a sus sistemas -subsistemas- regionales, en los que también operan actores transnacionales y sociedad civil [470]. Los escenarios contemplan al mundo desarrollado, sea el polarizador, potencias intermedias o emergentes, como al subdesarrollado o en vías de desarrollo, carente de posibilidades de establecer reglas -régimen- o de modificarlas, al menos en el corto-mediano plazo, en un contexto heterogéneo estatal-transnacional y de sociedad civil activa.

  JUEGO DE ALTERNATIVAS PARA LA CONSTRUCCION DE ESCENARIOS

Estos escenarios se pueden dar, en un contexto global, en el que predomine:

a) Unipolarismo militar norteamericano en el contexto global o de la OTAN-multipolarismo económico, con Japón en un ámbito asiático complejo: ASEAN+3; y Alemania en la esfera de la Unión Europea con concentración de poder en unos pocos. Rusia cumpliría algún rol como actor individual y en alianza local y con países asiáticos y europeos, así como China también de manera individual y mediante alianzas en el contexto asiático; ambos en lo económico y en lo estratégico-militar.

b) Unipolarismo militar norteamericano con controles financieros de Japón y Alemania en el contexto global o de la OTAN, pero con predominio de Alemania y Francia en los temas de seguridad europeos y una mayor competencia en el eje estratégico-militar de Rusia y China-multipolarismo económico, basado en la competencia entre EUA intentando mantener su presencia en las distintas regiones, Japón en el área asiática compartida en el contexto de la ASEAN+3 y Alemania-Francia en la de la Unión Europea; estas últimas regiones intentando expandirse competitivamente en el resto del mundo.

c) Unipolarismo militar norteamericano individualmente o en el marco de la OTAN con controles financieros de Japón y Alemania pero con predominio de Alemania-Francia en los temas de seguridad europeos y una mayor competencia en el eje estratégico-militar de Rusia y China-multipolarismo económico con concentración de poder estatal, y un alto nivel de difusión de poder y predominio de actores transnacionales.

d) Un sistema basado en el predominio del eje estratégico-militar con EUA en el marco de la OTAN y un rol activo de China y Rusia y alternativas mixtas en el eje económico.

  AREAS DE INFLUENCIA Y AREAS EN DISPUTA

La regionalización mundial se manifiesta en la configuración de áreas de influencia controladas por uno o más centros de poder, como es el caso de América del Norte, Centro América y Caribe; Europa, Africa y Asia; y Asia-Pacífico. Estas áreas registran diversos grados de organización y de hegemonía por parte de un actor o actores polares. Por otra parte, junto a estas áreas de influencia, existen otras áreas económicas en disputa no integradas a aquéllas. Los Estados de América del Sur, las ex repúblicas socialistas, India, China, Irán, Medio Oriente, Europa Central y Africa se hallan dentro de las áreas en disputa, porque no están bajo el influjo excluyente de ningún actor polar: EUA, UE o Japón. Esto ocurre, debido a que no existen bloques impermeables basados en una pugna entre ideologías incompatibles.

La competencia entre NAFTA/TLCAN, UE y Japón en el contexto Asean+3 por expandir sus respectivas áreas de influencia a las que están en disputa, tiene las siguientes características: la competencia se lleva a cabo a través de mecanismos económicos, evitando el conflicto militar entre los poderosos y pretendiendo regularla a través de organismos como la OMC, el FMI, el BM, o el G7.

MERCOSUR y/o la CAN, en América del Sur, tienen tantas agendas externas como interlocutores (NAFTA/TLCAN, ALCA, UE o Asia), además de la agenda relacionada con las negociaciones multilaterales económico-comerciales y de otro tipo en los que eventualmente participan. Sin embargo los Estados sudamericanos carecen entre sí de agendas que consideren, siquiera, consensos básicos. Si los países sudamericanos no formulan una agenda propia, terminarán adhiriendo a la que cada uno de los actores polares tiene respecto de América del Sur. Los actores polares tienen en cada una de las áreas disputadas, una opción preferente por razones de gravitación política, proximidad geográfica, tradición histórica, relaciones comerciales, inversiones, etc. Si tomamos el caso del hemisferio americano, es obvia la influencia de EUA en Canadá, México, América Central y el Caribe, así como en Colombia y Ecuador. El resto de América del Sur -MERCOSUR, Bolivia, Chile, Perú, Venezuela y las tres Guayanas-, se encuentra vinculada en materia de comercio, inversiones y tradición histórica tanto con EUA como con la UE, sin descartar las relaciones comerciales, las inversiones, la proximidad geográfica y las asociaciones Asia-Pacífico con Chile, México o con Estados de la CAN, como Perú. La competencia EUA vs. UE desde el lado Atlántico puede complementarse con la expansión del polo asiático desde el Pacífico, sobre América del Sur y México, mejorando la iniciativa y maniobrabilidad de los agentes político-jurisdiccionales y económicos privados de la región. En Asia existe una disputa entre EUA y China, y las relaciones especiales con Taiwán, especialmente en el terreno estratégico-militar, en el que EUA pretende hacer uso de este último para poder controlar y contrarrestar el avance de China, más allá del reconocimiento por parte de EUA de una China económica y comercialmente poderosa y con la que negocia. China ha hecho convenios económicos con Japón y convenios económicos y militares con Rusia. Otra área de disputa o competencia es la de las ex República Soviéticas y de Europa del Este, por parte de EUA y la UE, particularmente Alemania. El objeto es impedir que se recomponga la ex URSS, a la vez que Rusia pueda ampliar su poder. Por otra parte, existen acercamientos entre Rusia y Alemania. Hay también disputas regionales entre potencias de segundo orden o entre éstas y Estados líderes a nivel regional. Con diferencia de rango y matices pueden incluirse a:

a) Gran Bretaña respecto del vínculo especial franco-germano en Europa;

b) Ucrania respecto de Rusia;

c) Corea del Sur respecto de Japón, más allá de que ambos pertenecen a la ASEAN+3;

d) Pakistán con relación a la India;

e) Arabia Saudita respecto de Irán y también Irak; y

f) Argentina respecto de Brasil.

La configuración de una coalición antihegemónica, integrada por Estados o conglomerados que balanceen la hegemonía de la superpotencia militar, es un escenario que socavaría una dominación unipolar de tipo imperial. Este sería el más alto nivel de respuesta, por parte de las potencias mayores, al súper-poderío de EUA. Sin embargo, este tipo de coalición es de difícil concreción en un mundo unipolar, porque los demás Estados carecen de capacidad militar como para configurar una coalición de ese tipo, salvo China y Rusia. Podría configurarse en un sistema multipolar, cuando una constelación o red de Estados significativos tienden a contrabalancear la hegemonía del más fuerte. Actualmente existen ámbitos geográficos en los que se produjo algún tipo de cooperación antihegemónica. Se realizaron una serie de reuniones en las que EUA estuvo ausente. La reunión de Moscú en la que participaron los líderes de Alemania, Francia y Rusia; las reuniones bilaterales de Rusia-China, China-India, Rusia-India [471].

La UE con el euro es a nivel económico-comercial-financiero un competidor frente al predominio del dólar en las finanzas globales; de la misma manera que en su expansión hacia el Este, compite desde el punto de vista económico, con la expansión hacia el Este de EUA a través de la OTAN; constituyendo, una iniciativa antihegemónica importante para contrapesar el poderío de EUA. Tal vez la ASEAN+3, en lo económico, pueda constituir una iniciativa similar por el lado asiático.

Los Estados que se hallan fuera de las áreas de influencia o disputables corren el riesgo de verse marginados de la economía mundial (gran parte de la geografía de Africa o algunos Estados caribeños) [472].

SEGMENTOS DE RELACIONAMIENTO Y ESCENARIOS POSIBLES

  FINANZAS:

a) Predominio del dólar.

b) Predominio de una moneda no dólar.

c) Acuerdo inter-monetario - “canasta” de monedas.

d) Unidad contable de referencia, no monetaria.

e) Flujo financiero mayoritariamente especulativo y transnacional.

f) Flujo financiero mayoritariamente orientado hacia el sector productivo.

g) Inversiones abiertas.

h) Inversiones reducidas.

  COMERCIO:

a) Recesión mundial (proteccionismos y discriminaciones de todo orden).

b) Sistema abierto sin barreras y cooperativo. Con los sistemas para-arancelarios y los subsidios de EUA y la UE, este escenario es el más improbable en el corto-mediano plazo.

c) Aperturismo intra-bloques geo-económicos, proteccionismo inter-bloques geo-económicos.

d) Mega-bloques geo-económicos absorbiendo a los procesos integrativos generados en la periferia; al estilo ALCA sobre MERCOSUR-CAN-MCCA-CARIFTA/CARICOM.

e) Alternativas mixtas en el corto plazo con predominio de c) en el mediano y largo plazo.

  CONFLICTOS:

a) Limitados a regiones.

b) Desplazados a periferia.

c) Provocados o ayudados desde el centro -v.g. invasión de EUA a Irak y de la OTAN a Serbia en el caso Kosovo y Afganistán-.

d) Generados y controlados por actores transnacionales -v.g. narcotráfico, lavado de dinero, terrorismo-.

e) Generados por grupos sociales “disconformes” con su status vigente, o debido al “agotamiento” del “pacto social” que mantiene en vigencia al Estado, que no les da satisfacción a sus necesidades y/u objetivos -v.g. ex Repúblicas soviéticas, ex Yugoeslavia, Etiopía, Somalía, Congo, Angola, Ruanda y Burundi, Guinea Bissau; Chiapas en México, grupos de “sin tierra” en Brasil, problemática social y de derechos humanos de diferente orden, etc.-.

f) Promovidos desde el “centro” bajo una nueva visión de la división del mundo -al estilo “Choque entre Civilizaciones” de Huntington-.

g) Provocados por la expansión demográfica, especialmente en países asiáticos y el problema de las migraciones hacia el Oeste y el Norte, particularmente Europa y EUA.

  SEGURIDAD:

a) Manejada por EUA como “gendarme” mundial.

i) Control militar global con expansión de la OTAN.

ii) Control militar por regiones a partir de bases militares instaladas en cada una de ellas.

iii) Utilización de mecanismos de control, tales como:

1) Exigencias en el cumplimiento de derechos humanos.

2) Políticas y conductas respecto de la lucha contra el narcotráfico, el lavado de dinero, terrorismo; certificación y descertificación de Estados; Plan Colombia, etc.

3) Enjuiciamiento en tribunales norteamericanos de personas de otros países que afecten, a criterio del gobierno norteamericano, sus intereses económicos y/o de seguridad.

iv) Control militar global en el contexto de la OTAN independientemente del CS de la ONU.

b) Manejada por el CS de la ONU en su estructura actual.

c) Manejada por el CS de la ONU, ampliado.

d) Manejada por la ONU con control del CS reformado, e incidencia del voto mayoritario de la Asamblea General.

e) Accionar de EUA fuera del marco del CS de la ONU.

f) Continuidad de la visión estratégico-militar de la dirigencia conservadora de EUA, con predominio del intervencionismo militarista y abandono de lo económico-social.

g) Continuidad de la guerra fría a través del conflicto de EUA con Rusia, o de EUA en nombre de la “civilización occidental” contra el mundo musulmán y China -al estilo “Choque entre Civilizaciones” de Huntington-.

h) Manejada en cada “conglomerado” geo-económico, por sus potencias centrales -v.g. EUA marco Americano; Francia-Alemania en el marco europeo y su esfera de influencia asiático-africana, con la alternativa de incorporación de Repúblicas ex soviéticas escogidas sin Rusia, o con Rusia incorporada y esfera de influencia; Rusia -independientemente de otros actores europeos- en su contexto; Japón junto a otros Estados asiáticos, -en su esfera de influencia- entre los que puede intervenir China o con un rol chino independiente en ese contexto; todos en el marco de un CS de la ONU reformado, para los problemas mundiales, o con la reforma del CS y la incidencia del voto mayoritario de la Asamblea General.

  JUSTICIA

a) Manejo judicial al interior de los Estados en un contexto de creciente supranacionalidad -v.g. el Tribunal Penal Internacional y poder de policía creciente de la Corte de Justicia Internacional-.

b) Creciente transnacionalización en el proceso judicial debido a la incapacidad de los Estados -sus gobiernos- de juzgar casos complejos en los que tienen que ver situaciones de derechos humanos -v.g. caso Pinochet- y a la imposibilidad en el corto y mediano plazo del funcionamiento efectivo de tribunales supraestatales, al estilo TPI.

c) Creciente control judicial de algunos Estados por sobre el resto, ante la perspectiva de la incapacidad -a criterio de ciertos Estados poderosos- del mantenimiento del orden y la justicia en el interior de Estados periféricos -v.g. caso Noriega en Panamá juzgado y preso en EUA, otros casos de presuntos narcotraficantes colombianos cuya extradición fue pedida por EUA-.

  SITUACION ECONOMICA CON INCIDENCIA EN EL “SUR”.

Los escenarios posibles se darán en un contexto de predominio de conformación de “regionalismos abiertos” exigidos y controlados por la OMC, en los que los Estados no podrán llevar a cabo pautas de desarrollo de manera protegida. Los mega-conglomerados geo-económicos tienden a absorber a los procesos integrativos periféricos, operando en su interior o desapareciendo.

Una tendencia marcada en el siglo XXI, será la continuidad del crecimiento del desempleo y el subempleo, de la misma manera que el empleo en negro. Esto se verá agravado por la falta de criterios y direccionamiento de mediano y largo plazo para afrontar las nuevas formas de funcionamiento de la economía, la industria y el trabajo. Los sistemas educativos aún no contemplan la formación del futuro trabajador, empleado o profesional.

a) Predominio de un mundo basado en la producción industrial de bienes de alta tecnología con trabajo intensivo de alta capacidad.

b) Predominio de una industria basada en materia prima natural y mano de obra barata.

c) Predominio de un sistema mixto a) y b).

d) Predominio de la especulación financiera.

e) Predominio del desarrollo científico y tecnológico y del perfeccionamiento educativo: “mundo del conocimiento”.

f) Predominio de un mundo basado en servicios, con bajo índice de producción industrial.

  SISTEMAS POLITICOS:

Temas a considerar en la variable “cambios del Estado”

i. El Estado ya no cumple funciones sociales. ¿Quién se ocupa de la equidad? ¿Quién de la inclusión social? ¿De la educación, de la salud, de los pobres e indigentes, de los desvalidos en general? ¿Quién asumirá estas funciones? ¿Las ONG’s-OSC?

ii. Las ONG’s y las OSC, les ponen reglas a los Estados con una sociedad civil creciendo.

iii. Efecto de la “transnacionalización” en el futuro rol de los Estados [473].

Con la disminución de su rol, ¿qué pasará con la política exterior? ¿Por dónde pasará el eje de las relaciones exteriores? ¿Quiénes serán los actores y factores generadores de la política exterior?

Se da una mayor influencia e intervención por parte del mercado y de la sociedad civil, aunque formalmente continúe en manos de los gobiernos centrales.

iv. Efecto de la “globalización” en el futuro rol de los Estados.

v. Necesidad de la “regionalización” como consecuencia de iv, para establecer mecanismos protectivos diferenciales.

vi. Distintos tipos y categorías de “regionalización” debido a las relaciones estructurales de “dominación y dependencia”: mega-bloques y micro-bloques.

vii. Proceso de fragmentación y degradación del Estado-Nación moderno y tránsito paulatino a otra forma de organización social -status-.

  Escenarios de los Sistemas Políticos

a) Intervención estatal.

b) Abstención estatal con arbitraje.

c) Intervención estatal con gobiernos “clientelistas” de los intereses del “centro” y/o las multinacionales y/o transnacionales.

d) Abstención estatal sin arbitraje.

e) Re-celebración del “Pacto Social”.

f) Mixtura entre Estado tradicional y un rol representativo de las ONG’s y OSC, en todos los temas que son de interés sectorial o corporativo.

g) Reemplazo progresivo del Estado-Nación por otro tipo de Estado -status- [474].

h) Mixtura entre Estado-Nación tradicional y un rol creciente de algunas de las hipótesis sobre el futuro del Estado -status-.

No he pretendido agotar los escenarios posibles. Sólo tratar de imaginar situaciones, según las tendencias vigentes, cuya dinámica es más veloz, aún que la imaginación misma.

En relación con la conformación del orden mundial, habría que plantearse cómo se interrelacionarán los tres grandes actores que constituyen el sistema: el Estado-Nación en transformación, los actores transnacionales con fines de lucro y la sociedad civil mundial. Asimismo, cómo resolverán ciertos temas centrales en el relacionamiento mundial, tales como:

a) Qué política exterior desarrollarán. Qué responsabilidades asumirán en el contexto de las relaciones globales.

b) Cuál es su visión de las tendencias globales y de los problemas de seguridad, del orden y de la justicia.

c) ¿Qué marco institucional privilegiarán?

d) Qué tipo de economía privilegiarán.

e) Qué líneas internacionales seguirán.

f) Qué áreas temáticas privilegiarán en el tema de la inversión.

g) De qué manera se inter-vincularán con los actores transnacionales y las organizaciones de la sociedad civil.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Reformulación del Orden Mundial: El Fin de una "Macro-Etapa", (Buenos Aires, Edic. del Autor, 2003), ISBN: 987-43-6266-9.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


[462] Ver Gráfico 23 sobre “Generadores del Orden Mundial”.

[463] DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional (Buenos Aires, Edición del Autor, 2001).

[464] Ver mi “El Orden Mundial del Siglo XXI”, (Buenos Aires, Ediciones de la Universidad, 1998). También Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional”, (Bs. As., Edición del Autor, 2001). Sobre los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001, ver DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, ¿Hacia un Nuevo Orden Mundial, Estratégico-Militar?, en Revista “GEOSUR”, Vol. XXIV, N° 271/272, Montevideo, Uruguay, Noviembre-Diciembre del 2002.

[465] Ver, DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, “Reforma de la ONU: Temas para la Reflexión”, http://luisdallanegra.bravehost.com/Derint/reforonu.htm.

[466] Sobre el particular, ver Toffler, Alvin y Heidi, Las coaliciones del futuro, Diario La Nación de Buenos Aires, 9-12-2002, pág. 17, Sección Opinión, Traducción de Zoraida J. Valcárcel.

[467] The Washington Post , 14 de Abril del 2003.

[468] del Carril, Mario, (Doctor en Filosofía), Los "Bribones" y el Futuro de la Alianza Atlántica, Diario La Nación, Buenos  Aires, 29 de Abril del 2003.

[469] Ver en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, “El Orden Mundial del Siglo XXI” (Buenos Aires, Ediciones de la Universidad, 1998), los 10 Megatemas, en Capítulo XVII in fine.

[470] De la misma manera que en el siglo XVII se pasó de la era del Estado-Feudal a la del Estado-Nación; ahora asistimos a la transformación progresiva del Estado-Nación en otro tipo de Estado -status-. Ver en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional, Cap. II, las diferentes hipótesis de trabajo sobre esta transformación.

[471] La “doctrina Primakov” del ex premier ruso, promovió la configuración de un “triángulo estratégico” integrado por China, India y Rusia para contrabalancear el superpoderío de EUA.

[472] Ver Sosa, Alberto, Escenarios Alternativos a Nivel Mundial, Informe presentado al Consejo Federal de Inversiones (CFI), Buenos Aires, Marzo del 2001.

[473] Ver en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional, Cap. II, las diferentes hipótesis de trabajo sobre esta transformación.

[474] Ver en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional, Cap. II, las diferentes hipótesis de trabajo sobre esta transformación.