Tapa Fin de una Macro-Etapa

 

Home






Capítulo XXI

LA “SOCIEDAD CIVIL” INTERNACIONAL INICIA SU ACTIVIDAD DE CAMBIO

Debería hacer una aclaración respecto del significado de sociedad civil. En principio, tiene que ver con la sociedad que no está organizada en forma de Estado u organismos internacionales gubernamentales. Podría abarcar a los organismos internacionales no gubernamentales en el caso de que esté organizada, o simplemente grupos o sectores de la sociedad, que operan en defensa de sus propios intereses o buscan alcanzar sus aspiraciones. En general, la sociedad civil tiene lazos de identidad, no sólo cultural, sino también temática. Muchos grupos lo son, porque tienen objetivos en común o problemas en común que aspiran a resolver, como los grupos de derechos humanos o la mujer, independientemente del Estado al que pertenezcan. Están vinculados de manera “corporativa” y no geográficamente.

Para algunos autores, la construcción social de la “identidad” tiene lugar en un contexto marcado por las relaciones de poder. Por lo que habría que distinguir entre distintas formas de origen o construcción de la identidad [406]:

1) La “identidad legitimadora”, introducida por las instituciones dominantes de la sociedad, para extender y racionalizar su dominación frente a los actores sociales. Para Manuel Castells, es la generadora de una sociedad civil. Genera un conjunto de organizaciones e instituciones, así como una serie de actores sociales estructurados y organizados, que reproducen, a veces de modo conflictivo, la identidad que racionaliza las fuentes de la dominación estructural. En esto, Castells sigue a Gramsci, que plantea que la sociedad civil está formada por una serie de “aparatos”, como las iglesias, los sindicatos, los partidos, las cooperativas, las asociaciones cívicas, etc., que, por una parte, prolongan la dinámica del Estado pero, por otra, están profundamente arraigados entre la gente [407].

2) la “identidad de resistencia” generada por aquellos actores que se encuentran en posiciones o condiciones devaluadas o estigmatizadas por la lógica de la dominación, por lo que construyen su resistencia y supervivencia basándose en principios diferentes u opuestos a los que impregnan las instituciones de la sociedad. Las identidades que se forman a partir de la resistencia, pueden inducir proyectos y también, con el tiempo, convertirse en dominantes en las instituciones de la sociedad o, sin ser dominantes, verse considerados sus derechos. Ejemplos de este tipo de identidad son: Los grupos de derechos humanos, o los ecologistas, que hace 20 años eran considerados, incluso, como subversivos por muchos sectores de la sociedad en el mundo. Los grupos que lucharon por los derechos civiles de los negros en EUA o en Sudáfrica.

3) La “identidad de proyecto” dada por los actores sociales que se basan en los materiales culturales de que disponen y construyen una nueva identidad que redefine la posición en la sociedad y al hacerlo buscan la transformación de toda la estructura social. Por ejemplo los grupos que comprenden a la mujer, al tratar de romper los esquemas sociales que la mantienen marginada como ser humano, como profesional, como actor político, etc. También puede abarcar la intervinculación entre distintas comunidades, independientemente del Estado al que pertenezcan, con el propósito de lograr objetivos transformadores. Podrían darse muchos ejemplos. Desde los grupos socialistas-obreros que produjeron cambios revolucionarios en el mundo, a grupos vinculados a través de los sistemas de información, como internet, produciendo cambios revolucionarios, como el comercio en la red, la educación a distancia, el tele-trabajo, etc. Configurarían una comunidad-red, vinculada por intereses horizontales y por proyectos en común [408]. Las redes son estructuras abiertas que pueden expandirse ilimitadamente, integrando nodos que puedan comunicarse entre sí, siempre que compartan valores o metas de actuación. Una estructura que se base en redes es un sistema abierto y dinámico, susceptible de innovarse, sin perder su equilibrio [409].

Las organizaciones de todo tipo, sean empresas o países, crecientemente se orientan, para sobrevivir y prosperar en la “era del conocimiento”, en el sentido de derribar todas las barreras que se interponen con la comunicación, las barreras de la jerarquía y el status, todo aquello que interfiera con el proceso de compartir la información a través de la cual se genera nuevo conocimiento. Mientras las organizaciones piramidales crean y fortalecen las fronteras, las organizaciones basadas en redes apuntan a borrarlas creando conexiones que logran trascenderlas. A medida que las organizaciones piramidales se achatan hasta convertirse en redes, la forma esencial de la toma de decisiones pasa de un orden vertical, en el que los de arriba dan instrucciones, a un orden horizontal, en el que todos negocian.

Los grupos o movimientos de la sociedad civil, particularmente los de “resistencia”, producen un cuestionamiento del modelo de representación política, en un intento por romper el monopolio de la representación por parte de los actores partidarios.

El comportamiento de los movimientos no está orientado a la búsqueda del poder, más allá de que hacen uso de su poder de presión para alcanzar sus objetivos, sino que se orienta a encontrar o generar un espacio de interlocución. Se orientan a la búsqueda del reconocimiento de identidades culturales y de espacios propios de expresión. Esto puede apreciarse claramente en los grupos ecologistas, sobre todo en aquellos más radicalizados que no sólo se ocupan de problemas de la naturaleza o del deterioro ambiental, sino que buscan nuevas alternativas de sociedad en un mundo cada vez más transnacional pleno de desequilibrios ecológicos. Con ellos la cuestión ambiental ingresa en la política complejizándola [410].

Siguiendo los criterios planteados por Castells, yo quiero referirme a la sociedad civil, no en los términos de la “identidad legitimadora”, sino como opuesto a ella. En última instancia, en los términos de la “identidad de resistencia” y la “identidad de proyecto”.

LA SOCIEDAD CIVIL COMO ACTOR RELEVANTE

Según un estudio comparativo realizado sobre 22 países (entre ellos, la Argentina), elaborado en 1999 por la Universidad John Hopkins, si el sector de las actividades no lucrativas fuese una economía nacional independiente, sería la octava del mundo, con un volumen similar al del Reino Unido e Italia y superior al de Brasil, España y Canadá. El tercer sector mueve anualmente 1,1 billón -millón de millones- de dólares. Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) generan seis veces más empleo que las mayores empresas privadas de los países estudiados. Existen 19 millones de empleados del sector no lucrativo frente a 3,3 millones de empleados en esas empresas de gran envergadura. Los especialistas de la Universidad John Hopkins, Lester Salamon y Helmut Anheier hablan de una “revolución asociativa mundial, un surgimiento masivo de actividades de voluntariado privadas y organizadas prácticamente en todo el mundo, provocado, en parte, por las crecientes dudas acerca de la capacidad del Estado de hacer frente a los problemas relacionados con el bienestar social, el desarrollo y el medio ambiente a los que se enfrentan las naciones” [411]. No obstante, esta capacidad de buscar respuestas y de actuar, no sólo corresponde a organizaciones que alcanzaron una forma de institucionalización, sino también a grupos no institucionalizados.

RESISTENCIA INTRANSIGENTE

La actitud intransigente en la demanda, resulta intolerable para la gente y la sociedad. Todos los que son demandados, buscan que se negocie, pero lo hacen desde la perspectiva del más fuerte, a los efectos de mantener el “equilibrio” social. Tal equilibrio es “desequilibrado”, ya que mantiene los parámetros de la sociedad, pero no resuelve las demandas, ya que no se aceptan los términos y muchos menos las formas. Los “sin tierra” en Brasil, Chiapas y el Zapatismo en México, los “piqueteros” en Neuquen, Argentina u otras partes del país, las demandas en Seattle, Davos y otros puntos del mundo, contra el FMI, son ejemplo de demanda “intransigente”. Hay casos en que las demandas no pueden ser rechazadas, por ejemplo en áreas como medio ambiente o derechos humanos, que antes no eran respetadas. No cabe duda que se llega a la conducta intransigente, toda vez que la situación genera impotencia para los demandantes, por las conductas “intransigentes” pero oficialistas y en muchos casos cubiertas por legalismos de los dirigentes gubernamentales.

LA SOCIEDAD CIVIL OCUPA ESPACIOS VACIOS

La sociedad civil genera cambios significativos, en muchos casos radicales a nivel mundial, luchando por su propio destino e intereses y obligando a gobiernos y organismos internacionales gubernamentales a modificar su rumbo y actitud.

Cuando la actividad política oficial resulta más formal que real; cuando se abre de las verdaderas responsabilidades y se ocupa sólo de mantenerse en el poder, la sociedad civil, más allá de mantener las expectativas, trata de tomar en sus propias manos su destino desplazando la acción a las organizaciones políticas formales y resolver su propia problemática, de la manera que mejor pueda. Con procesos distintos, esto sucedió con los grupos ecologistas que iniciaron su tarea en Europa y se fueron expandiendo por el planeta. También por los movimientos de derechos humanos, y se ha ido extendiendo a la mujer, a movimientos barriales, de jóvenes, de carenciados, etc. Operan de manera más articulada y menos anti-sistémica que otros movimientos, como los grupos guerrilleros por ejemplo, los que luchan por su tierra, por su nacionalidad o etnía, por su religión, etc. Lo hacen desde el interior del tejido social y político en vez de marginarse para generar cambios. Son diferentes formas de operación, distintas circunstancias y también posibilidades. La mayoría lucha por la subsistencia y por no quedar marginados de los procesos. El sistema político y el económico generan cada vez mayor marginalidad alimentando este tipo de agrupaciones. El Estado ha dejado de dar respuestas básicas a la Nación. Muchos opinan que el Estado no deserta ni desaparece, sólo cambia de manos. Claro que, con el proceso de privatizaciones a nivel mundial, dejó de ser la Nación la que maneja el Estado y son los sectores privados transnacionales los que lo conducen, controlan y direccionan [412].

Durante el último medio siglo ha habido ganancias económicas sin precedentes, pero paradójicamente, 1.200 millones de personas viven con menos de 1 dólar al día. La combinación de extrema pobreza con extrema desigualdad entre los países, y frecuentemente dentro de ellos también, es una afrenta a la humanidad común. Además hace que se agraven otros muchos problemas, entre ellos los conflictos. Por otra parte, la población mundial continúa aumentando rápidamente, y ese aumento se concentra en los países más pobres. El 15% de los habitantes vive en zonas prósperas, y aproximadamente el 78% en zonas pobres. Un 7% vive en zonas de transición. Los ingresos medios por persona son de 6.000 dólares al año. Pero el 86% de toda la riqueza está en manos de sólo el 20%, mientras que casi la mitad de la población se esfuerza por sobrevivir con menos de 2 dólares al día. Las dos terceras partes de la población son analfabetos. El 39% de habitantes tiene menos de 20 años, y de ellos, las tres cuartas partes viven en los barrios más pobres y muchos buscan puestos de trabajo que no existen. Menos de 6% de las personas poseen una computadora y sólo 2,4% tienen acceso a Internet [413]. Estas agrupaciones no gubernamentales o de la sociedad civil, han adoptado características diversas, que van desde encerrarse en su nacionalismo o etnía o grupo religioso, a transnacionalizarse a través del objetivo corporativo que las convoca, como las asociaciones de medio ambiente, o de derechos humanos, de la mujer, etc. Incluso, en el contexto internacional, existe una tendencia pronunciada a reconocer como actores a organizaciones no gubernamentales, más allá del papel que le compete al Estado. El informe del Secretario General a la Asamblea General de la ONU plantea que la esfera pública internacional, incluida las Naciones Unidas, debe abrirse más a la participación activa de muchas entidades cuya contribución es esencial para gestionar el avance de la mundialización. Según las cuestiones de que se trate, entre esas entidades se contarían las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, los parlamentarios, las autoridades locales, las asociaciones científicas, las instituciones educativas y muchas otras [414].

Frente al impacto de la sociedad civil, qué harán los gobiernos de los países periféricos, que abandonaron su responsabilidad para con sus pueblos en aras de favorecer los intereses de los inversores, y los gobiernos de los países industrializados, que ya no pueden operar de manera tan indiscriminada, no porque los gobiernos de la periferia se resisten, sino porque la sociedad civil es la que le pone frenos a su manera.

MOVILIZACIONES DE LOS PAISES DEL TERCER MUNDO [415]

En América Latina:

·      los neo-zapatistas en 1994 han marcado un cambio drástico (desde el ámbito local hacia lo mundial);

·      advenimiento de tribunales populares contra la deuda ilegítima en todos los países de América Latina;

·      huelga general y manifestación de 100.000 personas en Buenos Aires, junio del 2000 por la ruptura del acuerdo con el FMI y la suspensión del pago de la deuda externa (Argentina);

·      en Ecuador en enero del 2000, el levantamiento de los Indígenas y la ocupación del Palacio presidencial (en particular para exigir el cese del pago de la deuda externa) y en el verano del 2000, la campaña de la CONAIE -la Confederación de las Naciones Indígenas del Ecuador- junto a otros movimientos sociales, recogió 1.500.000 firmas contra el pago de la deuda (además de otras reivindicaciones);

·      referéndum populares para el no-pago de la deuda llevados a cabo en toda la región latinoamericana en el marco de la campaña “El grito de los excluidos”.

·      en Brasil, más de 6 millones de personas han participado entre el 6 y el 20 de septiembre del 2000 en una votación popular organizada por varias organizaciones sociales -Movimiento de Los Sin Tierra, CUT, Jubileo 2000, Conferencia Episcopal, etc.- De los 6.030.329 votantes, 5.646.862 se pronunciaron en favor de la ruptura del acuerdo firmado entre el FMI y el gobierno de Brasil; 5.675.954 votaron por el cese de los pagos de la deuda externa mientras no sea establecida una auditoria.

Asia:

·      movilizaciones de los campesinos contra los proyectos del Banco Mundial, lucha contra los Derechos de Propiedad Intelectual tal como fueron definidos por la OMC, los organismos genéticamente modificados (OGM) (India);

·      luchas sindicales en Corea del Sur contra las modificaciones del Código Laboral;

·      movilizaciones contra las imposiciones del FMI (Indonesia, Corea, Filipinas).

Otros Temas Planteados:

La deuda de los países del Tercer Mundo compromete o más bien hace imposible toda política a favor del desarrollo. Pero la condonación de la deuda, medida esencial, no garantiza por sí sola el desarrollo, objetivo principal de nuestra actividad. Medidas alternativas deben ser adoptadas conjuntamente por los “tomadores de decisiones” del Norte y del Sur. El objetivo es lograr a que los países subdesarrollados y en vías de desarrollo, ya no estén en la obligación de recurrir exclusivamente a los mercados financieros (prestamos), a los prestamos condicionales del BM, del FMI (y de otros como el BAD, BIRD, BID, etc.) o a las transferencias de la Ayuda Publica al Desarrollo.

Corrupción

En el caso de los bienes indebidamente adquiridos (desvío de prestamos, corrupción, dinero negro, etc.), estas cuentas deberían ser congeladas y devueltas a la población civil para resolver, democráticamente, los problemas de desarrollo.

Temas Prioritarios en el Tercer Mundo

5 temas son los prioritarios, además del de la deuda: Situación de la educación, de los servicios básicos (agua, energía, alimentación…), de la condición de la Mujer, del mundo del trabajo, del acceso a la tierra.

FORMAS DE RESISTENCIA EN EL AMBITO MUNDIAL

El “orden liberal” se basa en una serie de “libertades” para los “ordenadores”, no para los “ordenados” [416], que contemplan:

1) libertad de circulación de capitales;

2) libertad de inversión;

3) libertad de comercio.

Estas libertades descansan sobre el “poder absoluto del mercado” que “dicta su ley” a los gobiernos y sobre una “ideología liberal” difundida ampliamente a través de los medios de comunicación, que penetran en las sociedades generando de esta ideología una cultura. El discurso neoliberal, asemeja la pobreza, la desigualdad, la desnutrición, a los “desastres naturales”, como si se trataran de huracanes o terremotos, en vez de asumir, o reconocer que es la ideología y el modelo el generador de estas situaciones. Frente a esto, están surgiendo “anticuerpos”, formas de reacción, en defensa de la “sociedad civil”. Aquí muestro algunos ejemplos de la “resistencia” que emerge en distintas áreas.

ATTAC: Ciudadanos al Ataque. Organización No Gubernamental de “Acción para una Tasa Tobin de Ayuda a los Ciudadanos”. Cuenta con miles de miembros en el mundo, algunos son organizaciones sociales [417].

Objetivo: reconquistar el espacio perdido por los ciudadanos ante la dictadura de los mercados. Bajo el lema de que “el mundo no es una mercancía” ATTAC manifestó contra la “Ronda del Milenio” de la OMC en Seattle (EUA) en noviembre de 1999. El objeto de la manifestación se orientó a impedir que la educación, la salud y la cultura fueran incluidas en el campo de la liberalización. Reclamó:

1) una auditoria sobre las consecuencias de la globalización, en particular sobre el respeto de la OMC a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y las convenciones internacionales;

2) una reunión planetaria para confrontar las opiniones de ciudadanos, sindicatos, trabajadores, asociaciones, ONG´s y todos aquellos cuya vida es afectada por la liberalización de los intercambios;

3) diferir la Ronda del Milenio e implementar una moratoria sobre toda nueva liberalización hasta que se obtengan los resultados de la auditoria propuesta en 1).

Tasa Tobin: propuesta en 1978 por el economista estadounidense James Tobin, Premio Nóbel de economía 1981 [418].

Objetivo: Gravar las transacciones monetarias con un impuesto del 0,1 a 0,25 %, para frenar la volatilidad de los capitales. Se trata de gravar sólo los movimientos especulativos, excluyendo las operaciones comerciales y las inversiones extranjeras orientadas al circuito productivo. El fin de la Tasa Tobin es disuadir aquellos fondos que se mueven permanentemente de un país a otro. Una tasa del 0,1% sobre los movimientos especulativos representaría una recaudación anual de alrededor de 228 mil millones de dólares (evaluación de acuerdo con cifras de septiembre de 1999) que podrían destinarse a un fondo de ayuda ciudadana.

Para que alcance efectividad, la Tasa Tobin debe ser complementada con otras medidas. Por ejemplo, entre 1991 y 1997, el 30% del capital entrante a Chile no era remunerado durante un año y se constituía en reserva ante el Banco Central. Malasia implementó en 1998 tasas a la salida del capital [419].

Movimiento de los Sem Terra [420]: Por la Reforma Agraria en Brasil [421].

El Movimiento de los Sin Tierra (MST) se constituyó formalmente en enero de 1984, aunque la ocupación de fazendas (haciendas) había cobrado impulso ya en 1978, en coincidencia con una gran huelga metalúrgica que en San Pablo mantenía en jaque a la dictadura militar, convocando a un multifacético movimiento social dando nacimiento, a partir del año siguiente, al Partido de los Trabajadores (PT). Acorde con rasgos singulares de la idiosincrasia brasileña en la gestación y consolidación del MST participaron diversas corrientes de izquierda. Entre ellas se destacan los sacerdotes integrantes de la Pastoral da Terra, brazo campesino de la radicalizada iglesia católica. Hoy el MST y el PT se han separado.

En representación de cinco millones de familias desamparadas, sacudieron sin excepción a los partidos políticos de Brasil, al punto de ponerlos ante la exigencia de una drástica reformulación. Una particularidad sobresaliente del MST es que constituye en sí mismo un frente social de considerable amplitud. Integran este movimiento desde pequeños propietarios hasta asalariados rurales.

Existen sólo dos organizaciones representativas: la Confederación Nacional de los Trabajadores en la Agricultura (CONTAG) y el MST; pero este último es, la fuerza de mayor vigor y envergadura, con base en 23 Estados, aunque su fuerza se halla preponderantemente en el Sur y el Nordeste.

Los rasgos distintivos de los Sem Terra combinan el más atrasado tinte feudal con signos de una modernidad ajena a su propio entorno. “Luchar sólo por la Tierra no sirve. La lucha por la Reforma Agraria implica la conquista de todos los derechos sociales y la ciudadanía plena. La educación es uno de esos derechos” [422].

La demanda que aglutinó y movilizó centenas de miles de familias es reforma agraria. Estados Unidos había hecho la suya dos siglos antes. Y no hay quien deje de asociar este dato con la posterior grandeza económica de aquel país.

En su programa, el MST propone que no existan propiedades de más de 750 hectáreas. La ley estadounidense estableció en su momento un máximo de 400 hectáreas. La realidad agraria brasileña exime de toda argumentación: 600 millones de hectáreas en manos de grandes propietarios privados; 180 millones oficialmente clasificadas como latifundios; 44 % de las tierras permanecen ociosas. Ni las voces más conservadoras pusieron en duda la justicia del reclamo. No obstante, los terratenientes agrupados en la Unión Ruralista de Brasil armaron ejércitos privados, que se cobraron cientos de vidas para impedir ocupaciones.

El artículo 184 de la Constitución de Brasil sostiene: “Compete a la Unión expropiar por interés social, con el objetivo de la reforma agraria, el inmueble que no esté cumpliendo su función social”. Con tal respaldo las direcciones del MST tienen argumentos legales para su accionar. No obstante, en Belem, Estado de Pará, un solo contratista tiene siete millones de hectáreas, una extensión mayor que Suiza.

El presidente Fernando Henrique Cardoso explica que “Lo que ocurrió en Europa en el siglo XIX, se repitió en Brasil en la segunda mitad del siglo XX (...) la cuestión agraria no es únicamente económica. Es sobre todo social y moral” [423]. Pero, de todas formas, los gobiernos brasileños no han hecho la justicia del caso. Sucesivos gobernantes encargaron al INCRA (Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria) la aceleración del reparto de tierras. El primer presidente civil luego de la dictadura, José Sarney, prometió entregar tierras a 1.400.000 familias. Cuando cumplió su mandato eran poco más de 100 mil las que habían recibido una parcela. Fernando Collor de Mello, que lo sucedió, prometió asentar medio millón de familias durante su campaña electoral. Cuando renunció, acosado por denuncias de corrupción, el reparto de tierras era cero. El vicepresidente que lo reemplazó, Itamar Franco, redujo la promesa a 100 mil familias. Pero satisfizo a 20 mil. En cuanto a Fernando Enrique Cardoso -desde siempre comprometido intelectualmente con la reforma agraria- en 1994, antes de asumir su primer mandato, se comprometió a entregar tierras a 280 mil familias en sus primeros cuatro años de gobierno. Tampoco este objetivo fue alcanzado.

Chiapas y el “Zapatismo”: México.

Los indígenas del sur de México, liderados por el Subcomandante Marcos, se alzaron en armas, en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), a partir del 1° de enero de 1994, para reclamar autonomía sobre sus tierras; el mismo día en que México ingresaba en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN/NAFTA).

La particularidad del EZLN es que ha tirado pocos tiros. Su principal arma más que el fusil, ha sido “internet” y su contacto con la comunidad mundial.

En el año 1996 decidieron iniciar la negociación con el gobierno mexicano, firmándose acuerdos para llevarlas a cabo en San Andrés, Chiapas. Los Acuerdos de San Andrés son producto del proceso de dialogo y negociación entre el gobierno federal, el EZLN y diferentes representantes de mas de 47 pueblos indios de México, firmados el 16 de febrero de 1996 en San Andrés Larrainzar, Chiapas. En ellos, se acordó:

“...en los municipios con población mayoritariamente indígena, se reconocerá el derecho de los pueblos y comunidades indígenas para elegir a sus autoridades tradicionales y municipales, de acuerdo a sus usos y costumbres, y otorgar validez jurídica a sus instituciones y practicas” En particular se reconocerán las figuras del sistema de cargos, asamblea, consulta popular y cabildo abierto.

También, se considera que “es conveniente prever mecanismos que permitan la participación de las comunidades y los pueblos indígenas en los procesos electorales, sin la necesaria participación de los partidos políticos y que garanticen la efectiva participación proporcional de los indígenas en los Consejos Ciudadanos Electorales, y en la difusión y vigilancia de dichos procesos”.

Se plantea la posibilidad de libre asociación de los municipios: “...las comunidades y municipios con población mayoritariamente indígena, en su carácter de sujetos con facultades ya expresas en la ley, podrán convenir y asociarse entre ellos para emprender acciones regionalizadas que optimicen los esfuerzos y recursos, aumentando así su capacidad de gestión y desarrollo y de coordinación de sus acciones como pueblos indígenas”. Estos municipios con población de mayoría indígena, también tendrían la facultad de “...desconocer a sus autoridades municipales cuando estas incurran en responsabilidades y prácticas contrarias a derecho o a usos y costumbres y el Congreso Local buscara respetar y aprobar su decisión”.

Respecto de los recursos naturales estratégicos, los pueblos indios tienen “... el derecho al uso y disfrute de los recursos naturales de sus territorios, según se define en los Artículos 13.2 y 14 del Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través del órgano de gobierno o de la administración que establezcan, exceptuando los recursos de las áreas estratégicas y aquellos cuyo dominio pertenece en forma exclusiva a la Nación”.

En este sentido Chiapas, es de suma importancia, no sólo para los pueblos indígenas, sino también, para las empresas nacionales e internacionales, ambos, con intereses totalmente encontrados. Chiapas produce el 52% de la energía hidroeléctrica nacional. Junto con Tabasco, aportan la tercera parte de la producción nacional de petróleo; cuenta con grandes extensiones de bosques y selvas de biodiversidad, de interés de las grandes empresas.

“El Gobierno del Estado promoverá ante el Congreso Local una iniciativa de Ley de Justicia y Desarrollo Agrario, que incluya las disposiciones conducentes para el fraccionamiento y sanción de los latifundios y establezca las condiciones necesarias para que los núcleos agrarios, comunidades y pueblos indígenas, generen su propio desarrollo a través del aprovechamiento de los recursos comprendidos en su territorio en los términos de los Artículos 13.2 y 14 de la OIT”.

Sobre los medios de comunicación establece que “los pueblos, comunidades y grupos sociales tienen derecho a acceder a los medios de comunicación existentes, ya sean propiedad del Estado o concesionados. Se recomendará a las instancias correspondientes la fijación de un espacio para el uso de la sociedad civil y los pueblos indígenas, en los medios de comunicación existentes”. Se establece que las 17 radiodifusoras del Instituto Nacional Indigenista (INI), deberán ser entregadas a las comunidades indígenas de sus respectivas naciones con los permisos, infraestructura y recursos necesarios...

En el proceso de negociación que iniciaron con el gobierno mexicano de Ernesto Zedillo, a partir de los acuerdos firmados en San Andrés, la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), propuso un proyecto de ley y de reforma constitucional el 29 de noviembre de 1996, aceptada por los Zapatistas y el Gobierno, para su posterior discusión y aprobación en el Pleno del Congreso Federal. Sin embargo, el presidente Ernesto Zedillo, no solo se negó a cumplir, sino que en el mes de marzo de 1998, presentó una contrapropuesta, argumentando que los Acuerdos de San Andrés, provocarían la balcanización del país, abrían la puerta para que hubieran mexicanos de primera y de segunda, y se establecían fueros especiales, con la implementación de la autonomía de los pueblos indios [424]. No obstante, la autonomía reclamada por los zapatistas, no se orienta a la secesión ni el separatismo. En San Andrés se habían establecido cláusulas para garantizar que la autonomía no debilitaría las garantías constitucionales, especialmente en materia de derechos humanos y de dignidad de las mujeres. Se fue posponiendo la presentación de la Ley y su discusión, y Zedillo decidió seguir una táctica de ataques constantes a las comunidades vía militarización y paramilitarización, buscando la erosión gradual de las fuerzas zapatistas mediante un cerco mortal. Alrededor de sesenta mil soldados; un tercio de los efectivos permanentes del Ejército mexicano, ocupaban el Estado de Chiapas, con el pretexto de defender y asegurar el orden público. La iniciativa del Gobierno mexicano, bajo el mandato de Zedillo, desconoció los documentos firmados por sus representantes en San Andrés, dado que no consideraba al pueblo indígena como una Nación, tal como fue acordado en la mesa de diálogo. Estos acuerdos recibieron el apoyo de la sociedad civil nacional e internacional, de las cámaras de diputados y senadores, de la Comisión Nacional de Intermediación y de la COCOPA [425].

Los zapatistas, por su parte, prefirieron buscar una solución apoyándose en la sociedad civil. A finales de noviembre de 1998 se reunieron con tres mil representantes de organizaciones populares e invitaron al pueblo mexicano a pronunciarse sobre el tema de la incorporación de una ley indígena a la Constitución. La defensa de los intereses indígenas en la Constitución, procura paliar las reformas hechas por el Gobierno en 1993, obedeciendo a la “revolución económica” neoliberal, en la que se puso término a la distribución agraria y reducir a la nada la posibilidad de que los campesinos sin tierra dispusieran de una parcela de terreno para cultivar. Los indígenas creyeron que podrían defender sus derechos históricos, organizándose en sociedades civiles que se caracterizaban y continúan caracterizándose, singularmente, por repudiar cualquier tipo de violencia, comenzando por la que podría ser la suya propia [426].

Asumido el nuevo presidente de México el 1° de diciembre del 2000, Vicente Fox del Partido de Acción Nacional (PAN), que por primera vez en 71 años derrotó al PRI, propuso negociar y resolver rápidamente el problema de Chiapas. El Subcomandante Marcos, acompañado de un grupo de indígenas hizo una marcha de 3 mil kilómetros hasta la ciudad de México, para iniciar el proceso de negociación, buscando que el Congreso de la Nación, dicte una ley contemplando lo establecido en los Acuerdos de San Andrés [427]. El 14 de agosto del 2001, publicó la ley sobre derechos y cultura indígena distinta a la iniciativa de la llamada Ley Cocopa que presentó al Congreso. El Congreso federal aprobó la iniciativa para apoyar los derechos indígenas, que implicó reformas a cinco artículos constitucionales. El proyecto también fue avalado por las legislaturas de 17 de los 31 estados del país. Las reformas fueron rechazadas por nueve congresos de estados que concentran 5,5 millones de indígenas, frente a los 3,5 millones que habitan en las entidades cuyas legislaturas las avalaron. Uno de los congresos que rechazó la ley fue el del sureño estado de Chiapas, donde en enero de 1994 se levantó en armas el EZLN en favor de los derechos indígenas. La ley del Congreso federal no dio la autonomía a los pueblos indígenas, por lo que se truncó la posibilidad de finalizar las negociaciones de paz.

Plan Puebla Panamá [428]

Garantiza “bajos costos en la instalación de empresas” así como “incentivos a la inversión y al desarrollo económico”, por medio de la capacitación de la mano de obra a la que ahora se le llama “capital humano” para que rinda mejor según las necesidades de la rentabilidad y del mercado. También se ofrece la simplificación de trámites, la construcción de parques industriales con todos los servicios para alojar a la mano de obra y subsidios a las empresas, como precios preferenciales, tierras y otros activos a bajos costos. Se le ofrece a las empresas transnacionales lo que no se les ofreció a la planta productiva nacional.

Atenta contra la autonomía de los pueblos indígenas. No se respetaron los acuerdos de San Andrés.

Ventajas planteadas por el gobierno: población de 64 millones de habitantes (27 en el Sur Sureste de México y 37 en Centroamérica) proveyendo “mano de obra abundante, con costos competitivos a nivel mundial y de calidad potencial”, en la medida en que se le capacite mucho y se le pague poco. Cuenta con una “posición geográfica privilegiada” para vender las mercancías hacia los tres grandes bloques comerciales: Norteamérica, Europa y Asia. Se afirma la existencia de “procesos de democratización en los países de la región que están fortaleciéndose y ampliándose”. “Recursos naturales abundantes en la región” con extraordinaria biodiversidad (“Corredor Biológico Mesoamericano”), con posibilidad de “prestar servicios ambientales”; y el potencial del “turismo ecológico, de aventura y cultural de calidad”. El “suelo abundante y con costos competitivos a nivel mundial” en la medida en que los gobiernos regalan la tierra para las inversiones, o que los campesinos e indígenas renten o vendan sus tierras a costos absurdos.

Contrariamente, en los Acuerdos de San Andrés se afirma que “Los programas de desarrollo rural de las comunidades indígenas se sustentarán en procesos de planeación en los que el papel de sus representantes será central desde el diseño hasta la ejecución”.

La infraestructura carretera para la generación de “corredores” de transporte de mercaderías, pasaría por tierras indígenas.

Los pueblos indígenas siguen siendo vistos como oportunidades de negocios, mientras no demanden derechos. Se señala, la “ubicación geográfica privilegiada”, atractivos turísticos “arqueológicos, coloniales, playas y paisajes, parques naturales, comunidades étnicas, festivales, gastronomía, etc.”

En los Acuerdos de San Andrés el gobierno se comprometió a “asegurarse el derecho de los pueblos indígenas a la protección de sus sitios sagrados y centros ceremoniales, y al uso de plantas y animales considerados sagrados de uso estrictamente ritual...”; además “reglamentar el acceso gratuito de los indígenas a los sitios arqueológicos ... administrar ellos mismos los sitios ... otorgar a los pueblos indígenas parte de las utilidades turísticas que generen dichos sitios ... utilizar los sitios como centros ceremoniales ... proteger los sitios cuando estén amenazados por megaproyectos de desarrollo turísticos o saqueo hormiga”.

Energía: sobre tierras campesinas se pretenden abrir más pozos petroleros, oleoductos y gasoductos para alimentar las necesidades de energía del mayor consumidor del mundo: EUA. También implica que se inundaran mas hectáreas para la creación de presas hidroeléctricas, generación de energía y distribución, donde empresas japonesas, estadounidenses, canadienses, francesas y españolas están invirtiendo, ahora que el gobierno Federal ha permitido la inversión extranjera en energía eléctrica.

En los Acuerdos de San Andrés el gobierno mexicano se comprometió a que “se impulsará el reconocimiento, en la legislación, del derecho de los pueblos y comunidades indígenas a recibir la indemnización correspondiente cuando la explotación de los recursos naturales, que el Estado realice, ocasione daños en su hábitat que vulneren su reproducción cultural ... los mecanismos compensatorios buscarán asegurar el desarrollo sustentable de los pueblos y comunidades indígenas ... el Estado impulsara acciones de rehabilitación de esos territorios según lo define el articulo 13.2 del Convenio 169 de la OIT...”. Estos derechos se siguen negando.

Telecomunicaciones: las grandes empresas de comunicaciones reclaman con éxito cuando sus derechos se ven ahorcados; pero guardan silencio cuando los indígenas exigen tener esos mismos derechos contando con permisos y radios comunitarias para transmitir información y cultura en sus propias lenguas. En los Acuerdos de San Andrés se reconoce que “es indispensable dotar a estos pueblos sus propios medios de comunicación, los cuales son también instrumentos claves para el desarrollo de sus culturas”.

Trabajo de la Mujer: Para el PPP la mujer es solo “capital humano” que garantiza mayores ganancias a las grandes empresas y en ellas descansa “la mano de obra competitiva” que da razón de existir de las maquiladoras. Mujeres sin condiciones laborales adecuadas, salarios mas bajos que el de los varones pese a las mismas horas de trabajo, sin derecho al embarazo y acorraladas por el hostigamiento sexual son factores comunes en esta industria instalada en México, Guatemala, El Salvador, Honduras y otros países de la región, donde se asientan “ciudades maquilas” en condiciones de salud y vivienda pésimas.

En el marco de los Acuerdos de San Andrés, las maquiladoras, especialmente para atraer mano de obra pobre e indígena, no deberían existir. El gobierno se comprometió a “incorporar a la legislación los derechos políticos, así como el respeto a los usos y costumbres indígenas, respetando la dignidad y los derechos humanos de las mujeres indígenas”. Y, específicamente sobre el trabajo, el gobierno se comprometió a “garantizar los derechos laborales de las trabajadoras indígenas, sobre todo aquellas en condiciones vulnerables como las trabajadoras eventuales”. Sin embargo, las maquiladoras neoliberales son intrínsecamente explotadoras de la mano de obra femenina e infantil. En los Acuerdos de San Andrés, se asumió el compromiso de “garantizar para las mujeres y los niños indígenas de Chiapas, el derecho a la salud, a la educación y cultura, a la alimentación, a una vivienda digna, a los servicios básicos, así como su participación en proyectos productivos, para el desarrollo integral digno con participación de las mujeres indígenas y diseñados con sus particularidades”. También estipulan el “cumplimiento de pactos y convenios internacionales que el gobierno mexicano ha firmado. Especial importancia reviste el Convenio 169 de la OIT, la Declaración de Viena sobre Derechos Humanos, referido a la eliminación de toda forma de discriminación a la mujer. Acuerdo de la Conferencia Mundial de Población y Desarrollo referido a la salud y los derechos reproductivos de las mujeres.”

Las “oportunidades para captar una importante inversión externa directa” se da en la medida en que los gobiernos privatizan todas sus empresas, bienes y recursos incluyendo la biodiversidad, ya que existe una “gran riqueza biológica de la región, siendo una de las de mayor diversidad genética del mundo” cuya apropiación, en el marco de los acuerdos de libre comercio, se esta concentrando por medio de patentes en manos de las cada vez menos empresas farmacéuticas transnacionales mas poderosas del mundo. Consecuentemente, por inversión se entiende ahora toda compra o fusión de empresas, de biodiversidad, del agua, o de bienes tangibles o intangibles, que no necesariamente crean empleos. El PPP identifica a México y Centroamérica como la región que comparte el 10% de la biodiversidad mundial.

Dentro de este contexto, resulta importante considerar, en primer lugar, la diferente concepción sobre la tierra de los indígenas, que la consideran su “madre” y su “dios” y los neoliberales, que piensan en términos de “rentabilidad”. En segundo lugar, que la Carta de la ONU habla de “Pueblos de las Naciones” y no de “Estados”, por lo que los pueblos indígenas son sujetos de derecho.

Foro Social Mundial - Porto Alegre

El Foro Social Mundial que ya realizó dos reuniones en Porto Alegre y una en Buenos Aires en lo que va del milenio, lucha contra el neoliberalismo y la guerra, reafirmando que “otro mundo es posible” [429]. Es un movimiento de solidaridad global, unido para luchar contra la concentración de la riqueza, la proliferación de la pobreza y la destrucción del planeta. Busca construir un sistema alternativo; establecer una alianza amplia a partir de las luchas y las resistencias contra el sistema basado en el patriarcado, el racismo y la violencia, que privilegia los intereses del capital sobre las necesidades y las aspiraciones de los pueblos. Lucha contra un sistema, donde millones de mujeres, niños y ancianos mueren por hambre, falta de atención médica y enfermedades prevenibles, en el que familias son obligadas a abandonar sus hogares a consecuencia de guerras, por los impactos provocados por la imposición de modelos de desarrollo modernizadores, la pérdida de sus tierras agrícolas, los desastres ambientales, el desempleo, el debilitamiento de los servicios públicos y la destrucción de la solidaridad comunitaria. En relación con los ataques terroristas del 11 de septiembre, realizaron una condena, así como los demás ataques sobre población civil en otras partes del mundo, que el gobierno de EUA y sus aliados promovieron en respuesta militar masiva. Declaran que en nombre de la “guerra contra el terrorismo”, se han vulnerado derechos civiles y políticos en todo el mundo. La guerra de Afganistán en la que se emplearon métodos terroristas, se expande a otros frentes. No es más que el inicio de una guerra global permanente que consolida la dominación del gobierno de EUA y sus aliados. Se sataniza al Islam, al tiempo que se exacerba intencionadamente el racismo y la xenofobia. Los medios de comunicación promueven un ambiente belicista, dividiendo al mundo en “buenos” y “malos”.

El gobierno de EUA, en su afán de proteger los intereses de sus grandes empresas, se negó a respetar los acuerdos de Kyoto sobre calentamiento global, los Tratados Antimisiles y Antibalísticos, la Convención sobre la Biodiversidad, la Conferencia de la ONU contra el Racismo y la Intolerancia, la propuesta de reducir las armas pequeñas y otros tratados internacionales que demuestran que el unilateralismo de EUA subvierte los esfuerzos por encontrar soluciones multilaterales a problemas globales. En Génova, el G-8 falló en su tarea por establecer un gobierno global. Ante la resistencia y la movilización popular, se respondió con violencia y represión, denunciando como criminales a quienes se atrevieron a protestar.

Consideran que el modelo económico neoliberal está destruyendo los derechos y condiciones de vida de los pueblos. Empleando cualquier método para proteger el valor de sus acciones, las transnacionales realizan despidos masivos, reducen salarios y cierran empresas, perjudicando a las y los trabajadores. Los gobiernos, enfrentados a la crisis económica, responden con privatizaciones, recorte de gastos sociales y reducción de derechos laborales. El movimiento global por la justicia social y solidaridad se enfrenta a enormes retos: su lucha por la paz y los derechos sociales implica superar la pobreza, la discriminación, la dominación y obliga trabajar por una sociedad sustentable. Condenan la militarización de la resolución de conflictos, la proliferación de guerras de baja intensidad, así como las operaciones militares planteadas en el Plan Colombia como parte de la iniciativa regional andina, el Plan Puebla Panamá, el tráfico de armas y el incremento de los gastos militares. Los bloqueos económicos contra pueblos y naciones y la creciente represión contra sindicalistas y activistas. Demandan nuevos derechos internacionales que regulen el empleo de las compañías transnacionales y sus empresas asociadas.

Consideran que los países del “Sur” han pagado muchas veces su deuda externa. Una deuda ilegítima, injusta y fraudulenta, que funciona como un instrumento de dominación, privando a las personas de sus derechos humanos fundamentales con la única meta de aumentar la usura internacional. Exigen su cancelación incondicional, así como la reparación de las deudas históricas, sociales y ecológicas. Los países que exigen el pago de la deuda están implicados en la explotación de los recursos naturales y del conocimiento de los pueblos del “Sur”. Agua, tierra, alimentos, bosques, semillas, culturas y las identidades de los pueblos son patrimonio de la humanidad para la presente y las futuras generaciones. Es fundamental preservar la biodiversidad. La soberanía alimentaria en el ámbito nacional, regional y local es un derecho humano básico y lograrlo es clave.

La Cumbre de Doha confirmó la ilegitimidad de la OMC. La supuesta “Agenda para el Desarrollo”, sólo defiende intereses transnacionales. Mediante una nueva Ronda de negociaciones, la OMC avanza en su objetivo de convertir todo en mercancía. Rechazan cualquier tipo de comercio y patentes sobre la vida. La OMC perpetúa esta agenda, a nivel planetario, mediante tratados de libre comercio regional y acuerdos sobre inversiones. Mediante protestas, manifestaciones y plebiscitos contra el ALCA, denuncian estos acuerdos como una recolonización de la región y la destrucción de los derechos y valores sociales, económicos, culturales y ambientales. El ALCA es un proyecto de EUA para el “libre comercio” en la región, pero encubre un avance de las empresas de EUA sobre Latinoamérica “pulverizando las políticas de Estado en la región, las leyes nacionales y aún una democracia que garantice el acceso a la educación, la salud y la inclusión ciudadana”.

Llaman a reforzar la alianza contra las actividades especulativas, exigiendo la creación de impuestos específicos, como la Tasa Tobin, sobre el capital especulativo y la supresión de los paraísos fiscales; por el derecho humano a la comunicación, por los derechos de las mujeres contra la violencia, la pobreza y la explotación; contra la guerra y el militarismo, contra las bases militares extranjeras y las intervenciones, así como la escalada sistemática de la violencia. Privilegian el diálogo, la negociación y la resolución no violenta de los conflictos.

Madres de Plaza de Mayo: Argentina.

Objetivo: Luchar contra la impunidad de los represores durante el gobierno de la dictadura militar. Que se haga justicia. Que se sepa dónde están los desaparecidos. La recuperación de los hijos de los desaparecidos que han sido secuestrados por miembros de la dictadura. Frente a los planteos de olvido y reconciliación que los miembros de las fuerzas armadas y los políticos han hecho, el planteo de esta organización, es que lo importante no es la reconciliación, sino la justicia.

En Chile existe un movimiento similar que busca el enjuiciamiento de Pinochet y quienes lo acompañaron [430].

Hay diversos grupos que operan bajo características similares en diferentes países de América Latina.

Diversas ONG´s: en materia de defensa de los derechos humanos a nivel mundial.

Pese a la Declaración Universal sobre los Derechos Humanos de la ONU en 1948, adoptada por la gran mayoría de los países del mundo -pero no implementada-; y a la existencia en regiones, como el Hemisferio Americano, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, firmada y ratificada por la mayoría de los gobiernos, al igual que su émulo en Europa; aún en la década de los ´80, los derechos humanos no eran respetados en la gran mayoría -y por la gran mayoría- de los países y esto continúa a principios del siglo XXI. Es más, los grupos defensores de derechos humanos, en muchos países, eran considerados grupos subversivos y/o izquierdistas. Fueron organizaciones no gubernamentales, como Amnesty International o Human Right Watch, entre otras, las que comenzaron a presionar sobre los gobiernos y a apoyar a grupos de derechos humanos locales, de manera tal que se fue fortaleciendo la defensa y el respeto de los derechos humanos, hasta el punto de modificarse procedimientos, legislaciones, e incluso el derecho internacional, surgiendo el “derecho internacional humanitario” como rama especial. En países como Argentina, Serpaj (Servicio de Paz y Justicia) a partir de la lucha del premio Nobel de la paz, Adolfo Pérez Esquivel o en Guatemala, con la lucha de la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum.

Diversas ONG´s: en material de defensa del medio ambiente, la ecología y la calidad de vida.

Estos temas, sobrepasan lo estatal y lo internacional, ya que vienen siendo propuestos por actores transnacionales, como las ONG’s vinculadas al medio ambiente y lo ecológico. Durante la década de los ´70, los grupos ambientalistas en Europa, eran mal vistos y considerados como subversivos. No obstante ello, evolucionaron, se difundieron y expandieron a nivel mundial, al punto de que son los principales responsables de que los gobiernos y los organismos internacionales gubernamentales hayan modificado su actitud y políticas respecto del medio ambiente. Las ONG´s dedicadas a la defensa del medio ambiente y la ecología se han transformado en un grupo de presión, y en algunos casos, un factor de poder, con mucha más capacidad de acción que muchos Estados. Un ejemplo paradójico, lo representa el caso de la Argentina, un país soberano, con fuerza armada propia, pero que a través del gobierno del presidente De La Rua, pidió apoyo a una ONG, como Greenpeace, para que envíe uno de sus barcos al límite de la zona económica exclusiva, donde 300 pesqueros asiáticos, depredaban -y siguen depredando- el mar pescando calamar en la milla 201, al límite de la zona económica exclusiva argentina [431]. En los últimos años han proliferado y se han agravado los problemas ecológicos y de medio ambiente, en todas partes, bajo diferentes circunstancias y situaciones provocadas por la deforestación, una industrialización descuidada e irrespetuosa del medio ambiente, matanza indiscriminada de animales y pesca depredadora; explosiones atómicas, manejo ineficiente o de mala fe de desechos químicos, trasladado en muchos casos a países del Tercer Mundo; etc. El planeta sufrirá daños irreversibles, en menos de 50 años, si no son inmediatamente aplicadas medidas apropiadas de una manera drástica [432].

Las reglas sobre este tema provienen de actores transnacionales no de Estados ni gobiernos. En el caso de ponerse en práctica una política ecológica apropiada, el crecimiento económico del “Norte” sufriría una sensible reducción. Por otra parte, las medidas de protección del medio ambiente, retrasarán el desarrollo del “Sur”, más allá del efecto favorable que produzcan en sus recursos naturales; por lo que hay una gran reticencia a la aplicación de medidas que respeten el medio ambiente. El mundo industrializado, generador de los problemas de medio ambiente, que alcanzó su desarrollo sin respetarlo, ahora, en las conferencias internacionales en las que se trata estas temáticas pretende obligar a los países en vías de desarrollo a que adopten medidas de protección, en los mismos términos en que ellos se ven obligados a hacerlo, sin contemplar las problemáticas de desarrollo de la periferia. El mundo industrializado tiene la capacidad tecnológica para generar desarrollo cuidando el medio ambiente. Por otra parte, también la capacidad biotecnológica para reproducir artificialmente los recursos naturales que tienen los países “Sur”.

Diversas ONG´s: Contra la apropiación de los recursos genéticos por parte de particulares o empresas de los países industrializados [433].

La biotecnología es considerada como la segunda gran revolución industrial de la historia, que genera los grandes cambios actuales a partir del surgimiento de un poderoso complejo científico, tecnológico y económico, resultante de la convergencia entre la revolución genética y la revolución electrónica [434]. Dentro de la creciente revolución biotecnológica, el patrimonio genético mundial se asimila a una mercancía, concepto contra el que luchan estas organizaciones no gubernamentales que sostienen que el patrimonio genético mundial debe (volver a) ser “patrimonio común de la humanidad”.

Personas de la Sociedad Civil:

Muhammad Yunus, un economista de Bangladesh que ofrece microcréditos para indigentes.

Yunus, desde hace más de 20 años comenzó a trabajar con los pobres más pobres de su país ofreciendo microcréditos (15 dólares, 20 dólares, 50 dólares) para que pudieran iniciar una actividad productiva propia. El sistema se transformó en un éxito y Yunus creó un banco totalmente destinado a minicréditos para indigentes -el Grameen Bank-, que hoy tiene sucursales en todo el mundo y ha sacado de la miseria y permitido tener trabajo autónomo a millones de personas. El ex presidente de EUA, Bill Clinton mencionó explícitamente, en la Cumbre de Davos (Suiza), en enero del 2000, donde se reúnen gobernantes, financistas y empresarios, a trazar los destinos económicos del planeta, la experiencia del Grameen Bank, como la mejor muestra de que se puede hacer algo para solucionar la miseria en el mundo [435].

Mujeres que dan de comer a niños y a gente pobre en general

Comedores que han surgido, en países como Argentina, para satisfacer las necesidades básicas de gente pobre, aún sin tener los elementos indispensables para hacerlo, pero utilizando como instrumento central, la solidaridad. Sólo compartir lo que se tiene, con los demás. Esto ocurre, mientras el gobierno, pese a tener un presupuesto en el marco del Ministerio de Desarrollo Social es incapaz de resolver los problemas de la sociedad. Comedores, como “Los Piletones”, atendido por Margarita Barrientos -declarada “mujer del año” en Argentina en 1999-, que atiende a 490 niños; Mónica Carranza del “Hogar Caras Sucias” o el comedor “Por los Pibes” entre muchos otros, dan de comer a centenares de personas pobres y son atendidos por gente pobre y solidaria [436]. También existen grupos de autoayuda que construyen sus propias viviendas obteniendo materiales por donaciones.

“Club” del Trueque

Se han generado “clubes del trueque” desde 1995. A través del trueque se pueden intercambiar objetos o servicios en forma directa, pero también es posible obtener un determinado número de “créditos” por lo ofrecido, sin que medie el papel moneda, que luego se canjean por lo que se necesite. Los créditos constituyen una “moneda social” y se usan para intercambiar en los clubes, que tienen reglas básicas que cumplir: solidaridad, ética y confianza en la palabra de los demás. De esta forma puede comer, vestir e incluso educarse aún estando desempleados, ya que pueden hacer uso de sus propias capacidades para obtener los créditos necesarios. En estos clubes hay más de 300 mil personas. Se trata de una economía alternativa que no reemplaza a la formal, sino que es un complemento para aquellos que, por distintas circunstancias, están total o parcialmente fuera del sistema económico. El fenómeno alcanzó tal dimensión, representando operaciones por valor, aproximadamente, de 30 millones de dólares mensuales y cifras de entre 400 y 600 millones anuales [437].

Los “Cacerolazos” en la Argentina

A fines del mes de diciembre del 2001, la capacidad de soportar y tolerar, por parte del pueblo argentino, el modelo económico, disminuyó totalmente; particularmente porque, bajo el justificativo de un modelo neoliberal de manejo de mercado, el Estado para lo único que ha servido ha sido para controlar el salario de la gente, sus ahorros y su salud y educación, etc. Esto generó un gran malestar contra el Ministro de Economía y las medidas que adoptó, escudado en plenos poderes otorgados por el Congreso de la Nación que “delegó” el poder que el pueblo le había dado, generando un súper-ministro y también contra el presidente de la Nación, que mostró una incapacidad de gobierno. El resultado fue que, un “cacerolazo” generalizado en todo el país, más allá de la brutal represión policial, tolerada por el gobierno, derribó al Ministro de Economía y forzó la renuncia del presidente. En menos de un mes, se sucedieron cinco (5) presidentes, bajo la permanente protesta del pueblo en las calles. Pese a los cacerolazos, la propiedad privada de la gente, no ha sido respetada, toda vez que su dinero ahorrado en diferentes formas en los bancos no ha podido ser sacado a partir de medidas gubernamentales, denominadas “corralito” y “corralón”; a la vez que los depósitos en dólares fueron “pesificados” a un tipo de cambio menor de la mitad del tipo de cambio de plaza.

Grupos de Presión que Manifiestan contra el Neoliberalismo

En diferentes cumbres internacionales en las que participaron representantes del mundo industrializado, de la banca, de las empresas transnacionales, diversas ONG´s han asistido para manifestar su disconformidad con las tendencias económico-sociales y demandar cambios radicales. Su forma de operar es a través de manifestaciones públicas, tratando de llamar la atención mundial. Con su actitud han provocado que este tipo de cumbres sean precedidas de importantes sistemas de seguridad. No obstante, con su actitud, han logrado desviar, por lo menos, el discurso de los participantes a las cumbres, adoptando un tono más orientado a la preocupación por la situación social mundial [438].

“Ronda del Milenio” de la Organización Mundial de Comercio (Seattle 30 de Noviembre de 1999)

En la “Ronda del Milenio” de la Organización Mundial de Comercio, que se llevó a cabo el 30 de noviembre de 1999 en Seattle, Estados Unidos, se enfrentaron dos concepciones del comercio mundial, la europea y la estadounidense. El temario básico fue: agricultura, servicios, propiedad intelectual. Los europeos querían estirar esta lista al máximo introduciendo temas como: inversiones, mercados públicos, “facilitación” del comercio, política de competencia, medio ambiente, derecho del trabajo, trato especial para los países del Sur. Buscaban reducir la presión sobre la agricultura. Más de 1200 organizaciones de 85 países se congregaron en Seattle para protestar ante las autoridades que negociaban una mayor liberalización en los intercambios comerciales. Los manifestantes planteaban consignas diferentes, como “defendamos los bosques” y “basta a la explotación de los trabajadores”. Pero coincidían en la oposición a los efectos del capitalismo global. El movimiento internacional que atacó al Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI) se movilizó en contra de una OMC considerada “antidemocrática y destructora de las libertades, tanto como del medio ambiente”. El movimiento generado en Seattle, replicaba que las reglas son necesarias para el comercio internacional, pero no las de la OMC. Su planteo es que existe otro derecho internacional: derechos humanos, acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente, derecho del trabajo, al cual deben subordinarse los intercambios. La economía debe estar al servicio de los ciudadanos y de su entorno natural, y no a la inversa. Cuando se liberaliza demasiado, se mata la libertad. Pidieron que ningún nuevo sector caiga bajo jurisdicción de la OMC y que se decrete una moratoria mientras se hace una descripción detallada y una evaluación completa de los resultados y del funcionamiento de esta organización; esto con la participación plena y completa de los ciudadanos.

Se está operando un cambio histórico en el seno mismo del proceso de “mundialización”: millones de personas se movilizaron, nacional o internacionalmente, en tomo de un tema en apariencia técnico, complicado y lejano. Varias decenas de miles estuvieron en Seattle, donde se manifestaron. Todos están unidos por la misma convicción: luchar unos para otros, si no todos serán vencidos al final. El campesino no debe interesarse sólo por la agricultura, el cineasta por las películas y el consumidor por su salud. No existe el problema de la carne, de las bananas, de la diversidad cultural o del patentamiento de lo viviente: el problema es la OMC [439].

En las sombras, los lobbistas de las empresas transnacionales, presentes desde hace largo tiempo en el entorno de los negociadores oficiales, consideran que con la OMC disponen finalmente del instrumento ideal para dar los últimos toques a la mundialización e imponer nuevas reglas -las suyas- a todas las actividades humanas, en adelante definidas como objetos de “comercio”. La concepción neoliberal, plantea que hay una correlación entre liberalización del comercio y el crecimiento económico. Según la teoría económica, esa relación resulta clara. El principio de la ventaja comparativa significa que los países prosperan en primer lugar sacando beneficios de sus recursos, para concentrar sus esfuerzos en lo que pueden producir en las mejores condiciones [440]. Contrariamente, Paul Bairoch, en “Mitos y Paradojas de la Historia Económica” [441], demuestra que el proteccionismo no fue la causa sino la consecuencia del crack de Wall Street en octubre de 1929. A partir de series estadísticas que van desde 1800 a 1990, explica cómo el mundo desarrollado del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX -salvo breves periodos- logró su expansión económica gracias a políticas casi siempre proteccionistas, pero que, en cambio, impone el liberalismo a los países del Tercer Mundo.

Si se acepta que es necesario poner límites a las corrientes migratorias, también habría que reclamar límites para los movimientos de capitales y de bienes y servicios. La OMC y el FMI deberían estar a la vanguardia del combate para que no se rechace a los inmigrantes sin papeles, o, por el contrario, ser partidarios de establecer visas de entrada y de salida para los capitales, de medidas de regulación como la tasa Tobin y del refuerzo o el restablecimiento de las soberanías nacionales sobre los inversionistas extranjeros.

El resultado final de las manifestaciones de las ONG´s en la cumbre de Seattle, fue el fracaso de las negociaciones para la “Ronda del Milenio”. Mientras en Seattle la sociedad civil reclamaba, los gobiernos de los países latinoamericanos continuaban con actitudes obsecuentes hacia los organismos internacionales y las grandes potencias y consecuentes con la ideología neoliberal, pero de espaldas con sus naciones. Los países latinoamericanos son, principalmente, productores de commodities. Lo que buscaron en Seattle, fue -aunque sin éxito- la apertura de los mercados de los grandes países industrializados para sus exportaciones. Sin embargo, su línea de intervención política estuvo y continúa subordinada a los acuerdos generales y a una búsqueda de apoyo de EUA en el capítulo agrario [442], a través del Grupo de Cairns [443] -del que EUA no es miembro-, para presionar sobre Europa. Las exportaciones agrícolas de los países miembros del Grupo de Cairns son decisivas para su comercio exterior. Exigen un cambio total en la política de subsidios del mundo desarrollado. Piden la “eliminación de los subsidios a las exportaciones y de las medidas de ayuda interna que distorsionan el comercio e importantes mejoras en el acceso a los mercados”. Plantean afirmaciones ciertas, pero ingenuas, en su forma de proceder y de pretender lograrlas, que “los altos niveles de protección y subsidios en algunos países industrializados bloquean el proceso de desarrollo y deben eliminarse”. Los Estados industrializados exigen la apertura de las economías a través de la reducción o eliminación de los aranceles, so pretexto de que ellos tienen aranceles bajos. Sin embargo, ejercen un comercio desleal a través de las regulaciones para-arancelarias. Por ejemplo, más del 60% de las exportaciones brasileñas estarían sujetas a barreras no arancelarias en EUA y otros Estados del mundo industrializado. Otro instrumento es la normativa antidumping arbitrariamente aplicada por EUA y otros Estados desarrollados, además de las políticas de subsidios a la producción y exportación agrícola. A veces subsidian hasta los fletes para el acarreo de la producción de trigo, como es el caso de Canadá. Esto, desde ya, ha sido la resultante de una indiscriminada apertura comercial que estos países han realizado, siguiendo los consejos del FMI, del Banco Mundial y de otros organismos internacionales, ya que la reducción de las barreras arancelarias y para-arancelarias en la periferia ha terminado favoreciendo el ingreso de productos industriales provenientes de los países desarrollados: EUA, Europa y Japón, y de los más dinámicos del Sudeste asiático [444]. Entre el 85 % y el 95 % de los subsidios agrícolas de todo el mundo se originan en los países más ricos. De acuerdo con cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el monto concedido por los Estados del mundo desarrollado a sus granjeros y agricultores durante 1998 fue de 362.000 millones de dólares, cerca del 120 % del PBI de un país como la Argentina en ese año, por ejemplo.

Las políticas de apertura comercial llevadas a cabo por los “mercados emergentes” han beneficiado a los países centrales, que pudieron seguir colocando grandes volúmenes de sus exportaciones en estos países. De acuerdo con un estudio de la UNCTAD [445], el crecimiento de las importaciones y exportaciones de los países en desarrollo después de la liberalización comercial ha favorecido ampliamente al mundo industrializado. En Argentina, en los primeros dos años después de la apertura (gobierno de Carlos Menem, 1991) las exportaciones del país crecieron a una tasa anual del 2 %, mientras que las importaciones lo hicieron a una tasa del 65 %. El papel de América latina como región receptora de importaciones, ha sido tan importante como el de EUA. Como resultado combinado de la crisis internacional en Asia y de su endeudamiento en los últimos años, sumado a la “vieja deuda”, la “relación” de la deuda regional latinoamericana con las exportaciones creció durante 1998, ascendiendo al 203 % frente al 191 % de 1997. En este marco, la salida neta de capitales privados de estos países entre 1996 y 1998 fue del 70%. Estas cifras coinciden con un estudio anterior de la OCDE sobre los resultados de la globalización del comercio: “el volumen de las exportaciones a países subdesarrollados -que crean empleo en los países desarrollados- es mayor que el volumen de las importaciones procedentes de los países subdesarrollados -que destruyen empleo-” [446].

Aquí se observa claramente cómo funciona la “ley del paralelogramo” y también, qué miopía o desinterés por sus propias naciones hay en los gobiernos de los países de la periferia.

Cumbre de Davos (Enero del 2000)

Teniendo en cuenta los antecedentes de la “Cumbre del Milenio en Seattle”, los organizadores del Foro Económico Mundial reunidos en Davos en enero del 2000, decidieron invitar a participar de sus deliberaciones a una treintena de ONG´s, entre ellas Greenpeace, Amnesty International así como a las centrales sindicales AFL-CIO y Trade Union Congress de EUA, entre otras, a tomar la palabra y participar en los debates [447].

Las ONG´s han logrado instalar en la agenda de los hombres de negocios temas tales como la responsabilidad empresarial, que abarca desde el cuidado del medio ambiente hasta el respeto por los empleados. Más de 100 ONG´s firmaron una declaración llamada “La Mirada Pública sobre Davos”, con un llamamiento para que las sesiones secretas del cónclave de los más poderosos del planeta se abran a la observación del público. Tradicionalmente, la reunión de Davos congregaba, a dirigentes políticos y presidentes de grandes multinacionales, que en los lobbies del centro de convenciones y en reuniones privadas en los hoteles fijaban, de hecho, la agenda de la élite mundial para el resto del año. Davos se ha transformado en el eje de la voluntad del poder mundial. El objeto de adoptar actitudes “reformistas” por parte de los “organizadores” de la Cumbre de Davos, es una estrategia “gatopardista” para evitar que crezca la reacción de la sociedad civil y ponga en riesgo los beneficios que la globalización le traen a los ejes del poder económico y financiero mundial [448]. Bajo la misma preocupación, en su mensaje en Davos, el ex presidente norteamericano Bill Clinton, hizo un llamamiento a crear nuevas instituciones internacionales que den cabida a los movimientos civiles, para que sus voces puedan ser escuchadas [449].

Cumbre Económica de Asia y el Pacífico (Melbourne, Septiembre del 2000)

En esta Cumbre, que abarca a países del Asia, Oceanía y América, volvieron a repetirse las manifestaciones contra la globalización [450]. La forma en que la sociedad civil reacciona, es variada y dispar, pero consecuente con el objetivo de terminar con su situación de deterioro económico y social y también vinculado a su condición étnica.

Tal vez estemos asistiendo a la celebración, no formal, de un nuevo “pacto social” generador de un nuevo tipo de Estado -status organizativo- y también forma de relacionamiento mundial.

Cumbre de las Américas (Quebec, Abril del 2001)

En esta “Tercera” Cumbre de las Américas pero que, en realidad, constituye la “Quinta” Reunión de Presidentes Americanos, ya que la primera fue en Punta del Este, Uruguay, en 1967 y fue celebrada con cerca de un 50 % de dictaduras militares o civiles de derecha apoyadas por EUA, no obstante que en las tres últimas cumbres se puso como condición que podían participar sólo presidentes de países “democráticos”; también se dieron manifestaciones contra la globalización, contra el neoliberalismo y contra los “global leaders”, que negocian a espaldas de sus naciones y en secreto, el futuro del hemisferio. Hubo más de 400 detenidos. Entretanto, los presidentes del continente adoptaron una cláusula democrática, aunque muchos, en sus propios países, son acusados por las organizaciones no gubernamentales de negociar el ALCA en secreto y sin ningún tipo de transparencia [451].



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Reformulación del Orden Mundial: El Fin de una "Macro-Etapa", (Buenos Aires, Edic. del Autor, 2003), ISBN: 987-43-6266-9.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


[406] Ver Castells, Manuel, “La Era de la Información”, Economía, Sociedad y Cultura: El Poder de la Identidad, (México D.F., Edit. Siglo XXI, 1999), Vol. II, pág. 29 y ss.

[407] Castells, Manuel, “La Era de la Información”, Economía, Sociedad y Cultura: El Poder de la Identidad, (México D.F., Edit. Siglo XXI, 1999), Vol. II, pág. 31.

[408] Castells, Manuel, “La Era de la Información”, Economía, Sociedad y Cultura: El Poder de la Identidad, (México D.F., Edit. Siglo XXI, 1999), Vol. II, pág. Pág. 34.

[409] Castells Manuel “La era de la información. Economía, sociedad y cultura. La sociedad red”. Vol. 1. Siglo XXI Editores. 1ª. Edición en español. México 1999, páginas 506/7.

[410] Ver Sosa, Alberto J. y Mayer, Celia, Formas Asociativas Civiles para la Organización Comunitaria y Redes Sociales, Revista “Signos Públicos”, Medellín, Colombia, N° 3, Abril del 2001.

[411] Ver “Civilizar el Poder”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 30 de Enero del 2000.

[412] Ver, por ejemplo, María Seoane, “Donde Está el Estado”, Diario Clarín, Buenos Aires, Domingo 07 de marzo de 1999.

[413] Ver “Informe del Milenio”, ONU, Asamblea General, Tema 49 b) del Programa, A/54/200, distrib. General, Español, 27 de Marzo del 2000.

[414] Ver “Informe del Milenio”, ONU, Asamblea General, Tema 49 b) del Programa, A/54/200, distrib. General, Español, 27 de Marzo del 2000.

[415] Algunos sitios en internet con información sobre movilización en el Tercer Mundo: http://jubileesouth.net; http://users.skynet.be/cadtm; http://movimientos.org/grito/show_text.php3?key=221

[416] Ver, en este trabajo, lo dicho sobre el “Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI)”.

[417] Ver Stancanelli, Pablo, Un Nuevo Espacio de Resistencia y Educación: Ciudadanos al Ataque, en “Le Monde Diplomatique”, el Dipló, Buenos Aires, Diciembre de 1999, págs. 26-27.

[418] Ver Stancanelli, Pablo, Un Nuevo Espacio de Resistencia y Educación: Ciudadanos al Ataque, en “Le Monde Diplomatique”, el Dipló, Buenos Aires, Diciembre de 1999, pág. 26.

[419] Stancanelli, Pablo, Un Nuevo Espacio de Resistencia y Educación: Ciudadanos al Ataque, en Le Monde Diplomatic Edición en español, Buenos Aires, diciembre de 1999, pág. 27.

[420] Ver documentación de este movimiento en http://www.mst.org.br/.

[421] Ver Luis Bilbao, “Sem Terra: un Movimiento Original en América Latina, Le Monde Diplomatique, Le Dipló, Septiembre de 1999, págs. 20-21.

[422] “O MST e a Educacáo”, documento oficial, Brasilia, 1998.

[423] Reforma Agraria, compromiso de todos. Introducción de Fernando Henrique Cardoso, 1997. Citado en Luis Bilbao, “Sem Terra: un Movimiento Original en América Latina”, Le Monde Diplomatique, Le Dipló, Septiembre de 1999, pág. 21.

[424] Ver Boletín “Chiapas al día” N° 229, Chiapas, México, 30 de Enero 2001.

[425] Boletin “Chiapas al día” N° 138, CIEPAC; Chiapas, México, 12 de diciembre de 1988.

[426] Ver Saramago, José (Premio Nobel Literatura 1998), “La fortaleza moral contra el Estado”, Le Monde Diplomatique, Le Dipló, Julio de 1999.

[427] Ver Ramonet, Ignacio, “Marcos Marcha hacia Ciudad de México”, en Le Monde Diplomatique, Le Dipló, Marzo del 2001.

[428] Sobre el PPP se puede consultar el sitio http://ppp.presidencia.gov.mx; también Boletín “Chiapas al Día”, N° 320, México, 29-10-2002; igualmente, Moro, Braulio, El Plan Puebla Panamá: Una Recolonización Disfrazada, en Le Monde Diplomatique, Le Dipló, Vol. IV, N° 42, Diciembre del 2002.

[429] Sobre este tema, consultar Equipo Nizkor, Derechos Human Rights, Serpaj Europa, http://www.derechos.org/nizkor/.

[430] Ver un análisis sobre el caso Pinochet en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, “Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional”, (Buenos Aires, Edición del Autor, 2001), Cap. XV.

[431] Ver por ejemplo, “El Gobierno pidió a Greenpeace que apoye el control pesquero”, Diario La Nación, Buenos Aires 14/02/2001.

[432] Ver sobre este tema, Helio Jaguaribe, “Tres Escenarios para el 2040”, Revista Clarín del 50 Aniversario, Buenos Aires, 28 de Agosto de 1995.

[433] Informes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) establecen que los particulares o firmas de países industrializados detentan a mediados de los ´90 el 95% de las patentes de Africa, el 85% de las de América Latina y el 70% de las de Asia. IP/STAT/1994/B publicado en noviembre de 1996. Le Monde Diplomatic Edición en español, Buenos Aires, diciembre de 1999.

[434] Jeremy Rifkin, El Siglo de la Biotecnología, (Barcelona, Edit. Crítica, 1999) citado en Le Monde Diplomatic en español, Buenos Aires, diciembre de 1999, pág. 31.

[435] Ver “La cumbre de Davos: Elogio norteamericano para el economista Muhammad Yunus, en Diario La Nación, Buenos Aires, 30/01/2000.

[436] Ver, por ejemplo, “Historias Solidarias, en Villa de Mayo: Manos Abiertas para Suplir las Carencias”, Diario La Nación, Buenos Aires, 07/02/2000.

[437] Ver “La alternativa del Trueque”, Diario Clarín, Buenos Aires, 02/02/2001. También, “Diez Mil Personas Inauguraron un Mercado del Trueque en Quilmes”, Diario Clarín, Buenos Aires, 2 de Mayo del 2001.

[438] Ver, por ejemplo, “Civilizar el Poder”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 30 de Enero del 2000.

[439] Ver George, Susan, La OMC no es la Solución sino el Problema, Le Monde Diplomatique, Le Dipló, Buenos Aires, Vol. I, N° 5, Noviembre de 1999.

[440] Béatrice Marre, “De la rnondialisation subie au cléve loppement controlé. Les enjeux de la conférence de Seattle”, Delegación para la Unión Europea, Asamblea Nacional francesa, informe N° 1824, 30/9/99. Citado en George, Susan, La OMC no es la Solución sino el Problema, Le Monde Diplomatique, Le Dipló, Buenos Aires, Vol. I, N° 5, Noviembre de 1999.

[441] Paul Bairoch, Mythes et Paradoxes de l'histoire économique (Mitos y paradojas de la historia económica), (París, La Découverte, 1995).

[442] Lo paradójico es que EUA otorgó en 1998, 74.000 millones de dólares en subsidios a sus agricultores y en el 2002, 400 mil millones.

[443] Creado en la localidad de Cairns, estado de Queensland, Australia, entre los días 26 y 27 de agosto de 1986 previo a la reunión de la Ronda Uruguay del GATT, y conformado por Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Fiji, Indonesia, Malasia, New Zealand, Paraguay, Filipinas, South Africa, Tailandia, Uruguay.

[444] Ver Jozami, Angel, La Globalización Perjudica a América Latina, Le Monde Diplomatique Le Dipló, Noviembre de 1999.

[445] Trade and Development Report, 1999, UNCTAD. United Nations, New York y Ginebra, 20/09/1999.

[446] Citado en Navarro, Vicenc, “Neoliberalismo y Estado de Bienestar”, (Barcelona, Editorial Ariel Sociedad Económica, Noviembre de 1998.

[447] Ver “Civilizar el Poder”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 30 de Enero del 2000.

[448] Ver La Reunion Anual del Foro Economico Mundial: Estrategia para Impedir que Aumente el Rechazo a la Globalizacion, en Diario Clarín, Buenos Aires, Miércoles 26 de enero de 2000.

[449] Ver El Foro Economico Mundial: Europa Ante la Hegemonia de la Economia Estadounidense en Diario Clarín, Buenos Aires, 31/01/2000.

[450] CNN en español, http://www.cnnenespanol.com, “Cumbre Económica de Asia y el Pacífico “, 12 de Septiembre del 2000.

[451] Ver Cassen, Bernard, “Repudio a los Global Leaders”, en Le Monde Diplomatique, Le Dipló, Abril del 2001. También “La Cumbre de las Americas: Venezuela fue el Unico Pais que Puso Algunas Reservas”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 23 de Abril del 2001. Igualmente, “Compromiso para la Integración Económica”, En Diario La Nación, Buenos Aires, 23 de Abril del 2001.