Tapa Fin de una Macro-Etapa

 

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PARTE III
LA SOCIEDAD CIVIL:

RESISTENCIA

A LA

MARGINACION

Capítulo XVIII

EL PAPEL DE LA “PERIFERIA” EN EL ORDEN MUNDIAL DEL SIGLO XX

PRESIONES SOBRE EL REGIMEN “IMPOSITIVO”

Con la “universalización” del sistema internacional, después de la primera guerra mundial, que hasta ese momento era “eurocéntrico”, la periferia comienza a tener una mayor participación desde el punto de vista de la resistencia a las conductas “impositivas” de las grandes potencias.

I ETAPA FUNDACIONAL - LOS ´50, ASIA Y BANDUNG

En Asia se inicia la “política internacional” del Tercer Mundo, bajo el concepto de autodeterminación frente al proceso de dominación colonial de las potencias occidentales. El 18-24 de abril de 1955, se celebró la Conferencia de Solidaridad de Estados Africanos y Asiáticos en Bandung (Indonesia), iniciada por los jefes de Estado de Birmania (hoy Myanmar), Ceilán (hoy Sri Lanka), India, Indonesia y Pakistán, a la que asistieron representantes de 29 países de Asia y Africa [366]. Por primera vez se producía una reunión de jefes de Estado de Asia y Africa y el objeto central era oponerse a la dominación colonial de las potencias occidentales.

Se adoptaron, los siguientes principios:

1) Respeto de los derechos humanos de acuerdo con la Carta de la ONU.

2) Respeto de la soberanía y la integridad territorial de todos los Estados.

3) Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y de los pueblos, sean grandes o pequeños.

4) No-intervención y no-injerencia en los asuntos internos de otros Estados y autodeterminación de los pueblos.

5) Respeto del derecho de autotutela individual y colectiva en el sentido de la Carta de la ONU.

6) a) Oposición a la firma de pactos de autodefensa colectiva que sirvan a los intereses de una gran potencia.

Este era un problema entre India y Pakistán, ya que este último país, por temor al poder de India, formaba parte del sistema de seguridad colectiva con Gran Bretaña.

6) b) Oposición a toda presión ejercida sobre otros Estados.

7) Abstención del uso de la fuerza y de amenazas de fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de otros Estados.

8) Solución pacífica de todos los conflictos en consonancia con la Carta de la ONU.

9) Cooperación.

10) Respeto del derecho y de las obligaciones internacionales [367].

Estos principios coinciden en lo fundamental, tanto con los del DIP común, como con las normas de la Carta de la ONU. Solo va más allá el punto 6 a) [368]. Esta primera etapa iniciada en Asia, fue fundacional de la futura lucha del Tercer Mundo por la descolonización, la autodeterminación y el derecho de los pueblos. A su vez, fue el antecedente del Movimiento de Países No Alineados, cuyas Cumbres se comenzaron a celebrar a partir de 1960.

II ETAPA POLITICA - LOS ‘60, AFRICA Y LA DESCOLONIZACION

En 1960 se celebró la primera Conferencia de Países No Alineados, en Belgrado (Yugoslavia) con base en los principios de Bandung de 1955 [369]. Estas Conferencias le dieron mayor organicidad a los países del Tercer Mundo, aunque no mayor poder. El objetivo era lograr un mundo sin bloques y no la creación de un “tercer” bloque.

También comienza a operar en 1964, el Grupo de los 77 o G-77. Representó el primer intento importante de lograr la unidad del Tercer Mundo en el área económica. Se diferenció, en un principio, del Movimiento de Países No Alineados. En la Reunión de este Movimiento en Lusaka, en 1970, recién se comenzaron a incorporar preocupaciones políticas y económicas. Esta orientación fue reforzada en la Cumbre de Argelia de 1973, que completó la fusión del Movimiento con el G-77. El G-77 fue creado para adoptar posiciones comunes en temas de comercio y desarrollo económico, promover loa intereses económicos de los países del Tercer Mundo y potenciar su poder negociador en el seno de la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD). El Grupo estuvo, en principio, formado por 77 países, aunque en la actualidad sus miembros ascienden a más de 130. El G-77 se ha encargado de coordinar programas de cooperación en campos como el comercio, la industria, la alimentación, la agricultura, la energía, materias primas, finanzas y asuntos monetarios de los países del Tercer Mundo.

Durante esta década se inició un proceso masivo de descolonización en Africa, que más que duplicó la cantidad de Estados [370], que ingresarían a la Asamblea General de la ONU, modificando el tono resolutorio. Hasta ese momento EUA controlaba el contenido de las resoluciones de la AG de la ONU. América Latina significaba el 20 porciento de los votos y eran a favor de EUA. El resto lo aportaban los aliados de EUA en Europa y otras partes del mundo. Ya a mediados de los ´60, las resoluciones de la AG de la ONU trataban temáticas como descolonización, no intervención, autodeterminación, derechos de los pueblos, etc.; todos, principios reclamados por la mayoría de los países del Tercer Mundo.

La mayoría de los países del Tercer Mundo estaban en contra de la guerra fría y de la política de bloques desarrollada por el conflicto Este-Oeste. No obstante, América Latina tenía dictaduras civiles o militares que habían hecho que la guerra fría ingresara en la región.

El voto mayoritariamente tercermundista en la AG de la ONU no significó que se dieran cambios en el orden mundial, fundamentalmente por la falta de poder de implementación de sus objetivos, aunque obtuvieron logros importantes en materia de descolonización.

La posibilidad de que la ONU pudiera establecer o mantener la paz y estabilidad internacional, estaba limitada por el manejo e interpretación que le daba a sus objetivos el Consejo de Seguridad, ya que la Asamblea General carecía de incidencia en las decisiones de la organización. Su voto mayoritario carece de obligatoriedad y no puede incidir sobre las decisiones del Consejo de Seguridad, haciendo que más de la casi totalidad de los miembros de la ONU dependan de las decisiones de sólo 5 de ellos que son los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Hubo un avance significativo por parte de los países del Tercer Mundo en la política internacional, pero América Latina actuaba como si no perteneciera al Tercer Mundo, debido principalmente a los constantes golpes de Estado de derecha a los que estaban sometidos sus países.

La “comunidad de intereses” en la “periferia”, ha estado oscurecida por diferencias, tales como, comunistas y no comunistas; alineados y no alineados; asiáticos, latinoamericanos o africanos; socialistas o con orientación de mercado; del Tercer Mundo o recientemente industrializados; etc. [371]. De esta manera, la periferia se ha mantenido fragmentada, debido a dos procesos: por un lado, los “hegemones” que se han manejado con el criterio de “divide et impera” y por el otro, debido a la “autofragmentación” vigente en la periferia.

III ETAPA ECONOMICA - LOS ´70, AMERICA LATINA Y EL CONFLICTO NORTE-SUR

En la Reunión del Movimiento de Países No Alineados en Lusaka, en 1970, se comenzaron a incorporar preocupaciones económicas de los países del Tercer Mundo. Esta orientación fue reforzada en la Cumbre de Argel de 1973.

También en 1973 se produjo el impacto petrolero provocado por los países de la OPEP. Emulando a los países OPEP, se generaron una buena cantidad de asociaciones de países productores de materias primas, orientadas al fortalecimiento en la toma de decisiones y también a un mayor control de los precios de estos productos en el mercado mundial, pero sin el éxito alcanzado por la OPEP. En algunos casos debido a que se trataba de productos perecederos, como el banano por ejemplo, o porque los productos no eran estratégicos como el petróleo, o debido a que eran también producidos por el mundo industrializado, como la bauxita o estos países tenían acumulación de stocks suficientes como para controlar los precios en el mercado mundial, como es el caso del cobre [372]. Durante esta década, los países del Tercer Mundo, incluyendo, esta vez, algunos latinoamericanos, liderados por México bajo la presidencia de Luis Echeverría Alvarez, desarrollaron las pautas para la búsqueda de un nuevo orden económico internacional más justo (NOEI) y para establecer un diálogo Norte-Sur.

Los pilares fueron:

1) Carta de Deberes y Derechos Económicos entre los Estados, presentada por el entonces Presidente mexicano Luis Echeverría Alvarez en la Asamblea General de la ONU (1974) y adoptada por la gran mayoría de Estados -no por EUA-, incluso en otros foros internacionales;

2) Soberanía sobre los recursos naturales, que eran explotados de manera indiscriminada por las empresas multinacionales.

La economía había cambiado. Ya no se importaban los recursos naturales, sino que las empresas iban a la periferia, donde se encontraba el recurso natural, hacían uso de la mano de obra barata y del crédito local, abaratando costos. Desde ya, no contribuían a las necesidades de desarrollo de los países periféricos sino a sus propios intereses económicos. Esto requería de gobiernos “funcionales” en la periferia.

3) El establecimiento de un Código de Conducta para las empresas multinacionales.

No se alcanzó ninguno de los objetivos, debido principalmente al alto grado de fragmentación con que operaba la periferia y al escaso poder. La “magia” de las relaciones “Sur-Sur” se rompió. Predominaban las relaciones “verticales” por sobre las “horizontales” y se daban mayores situaciones de “subimperialismo” periférico que las generadas desde el “centro”. No obstante ello, hubo una gran movilización e intento por parte de los países del “Sur” de resolver sus problemáticas desde perspectivas propias. Se iniciaron procesos de integración económica, tanto en América Latina como en Africa y Asia para la misma época; sin embargo, estuvieron más orientados a aumentar el comercio intrazonal, que a generar modelos de desarrollo, al estilo de la entonces Comunidad Económica Europea -hoy Unión Europea-.

En América Latina, se adoptaron esquemas de concertación, tales como CECLA (Comisión Especial de Coordinación Latinoamericana) a partir de 1964, para negociar de manera coordinada frente a terceros Estados u organismos internacionales. Frente a la parálisis de este proceso, fue reemplazado por SELA (Sistema Económico Latinoamericano), desde 1975, por iniciativa de los gobiernos de México y Venezuela. Este nuevo sistema mantenía la función “CECLA” y se le había agregado mecanismos para establecer pautas de desarrollo regional, sacar del estancamiento a los procesos integrativos y una mayor coordinación en el desarrollo tecnológico. El SELA dura hasta la actualidad, pero nunca alcanzó a cumplir con su finalidad, por falta de voluntad política de los países miembros. En los ´80, se creó un sistema flexible de cooperación y consulta política, orientado fundamentalmente hacia la solución de conflictos internacionales de alcance global, conocido como Grupo de Contadora, para resolver la situación de crisis en Nicaragua, frente a las propuestas intervensionistas del gobierno norteamericano. Fue reforzado a partir de 1985 por el Grupo de Apoyo a Contadora y extendido su ámbito de acción a otros terrenos de la cooperación con la conformación del Grupo de Río (Río de Janeiro 1986), conocido también como Grupo de los 8 o G-8 -por ser la resultante de la convergencia de Contadora más el Grupo de Apoyo-. El G-8 aún tiene vigencia, pero perdió “su agenda”, debatiéndose en el más alto nivel político, prioritariamente temas de interés de la agenda de EUA en la región, pese a ser un grupo exclusivamente latinoamericano.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Reformulación del Orden Mundial: El Fin de una "Macro-Etapa", (Buenos Aires, Edic. del Autor, 2003), ISBN: 987-43-6266-9.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


[366] Además de los mencionados asistieron representantes de Afganistán, Arabia Saudita, Camboya, China Popular, Egipto, Etiopía, Filipinas, Ghana, Irán, Irak, Japón, Jordania, Laos, Líbano, Libia, Liberia, Nepal, Siria, Siam (hoy Tailandia), Sudán, Turquía, Vietnam del Norte y del Sur (hoy unificados), Yemen y líderes de países coloniales que luchaban por la independencia, Argelia, Chipre, Malawi, Túnez, Costa de Oro (Ghana) y Africa Sudoccidental (Namibia).

[367] Ver Osmañczyk, Edmund Jan, Enciclopedia Mundial de Relaciones Internacionales y Naciones Unidas, (México, FCE, 1976), págs. 980-981.

[368] Ver Verdross, Alfred, Derecho Internacional Público, (Madrid, Aguilar, 1963), págs. 37 y 46.

[369] Este tema lo trabajé en Latin-America and the Caribbean Countries Participation in the Nonaligned Movement, en The NonAligned World, Vol. II, No 2, April-June 1984, New Delhi, India.

[370] De aproximadamente 60 pasó a tener más del doble.

[371] Krasner, Stephen, Conflicto Estructural: El Tercer Mundo Contra el Liberalismo Global, (Buenos Aires, GEL, 1989), págs. 86-87.

[372] Ver Dallanegra Pedraza, Luis, Aptitud de los Estados Latinoamericanos para Adoptar Decisiones Conjuntas: El caso de las Asociaciones de Productores, en “Revista Argentina de Relaciones Internacionales”, Buenos Aires, Ene-Abr 1977, Vol. III, N° 7.