Tapa Orden Mundial Imperial

 

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Capítulo XXXIV

ESTABLECIMIENTO DE LAS BASES DE UN NUEVO GOBIERNO EN IRAK

En la antigua ciudad de Ur, lugar de nacimiento de la civilización, se llevó a cabo una reunión inicial, entre los grupos de la oposición iraquí y los líderes de la coalición anglo-estadounidense acerca del futuro de Irak. Se llegó a un acuerdo básico entre las distintas facciones, para construir un gobierno democrático y abolir los vestigios del Partido Baas de Saddam Hussein. En el encuentro, participaron líderes sunnitas, chiítas y kurdos, así como exiliados iraquíes.

Los delegados acordaron trabajar en pro de un sistema federal democrático “no basado en la identidad comunal (...) construirá sobre el respeto a la diversidad, incluido el respeto por el papel de la mujer. (...) El Partido Baas debe disolverse y sus efectos en la sociedad deben eliminarse”.

El texto sugirió que debería resolverse la cuestión de si habrá separación entre mezquita y Estado. El jeque Ayad Jamal Al Din, líder religioso chiíta de Nasiriya, pidió la separación de la mezquita y el Estado: “Rechazamos el concepto de una democracia confesional que impediría al pueblo iraquí practicar la religión (...) debe haber un sistema de gobierno que separe las creencias de la política”.

El Consejo Supremo para la Revolución Islámica en Irak, un grupo chiíta con sede en Irán, no asistió. Consideraron que los chiítas constituían la mayoría de la población iraquí, y muchos temían que no se les diera el poder adecuado en el nuevo gobierno. Algunos manifestantes dijeron que no aceptarían ningún gobierno controlado por EUA. Ciertos líderes de la oposición querían que EUA se fuera del país inmediatamente  [698].

El 21 de abril del 2003, llegó el General retirado estadounidense Jay Garner a Bagdad y se puso al frente de la administración del país, designado por el presidente norteamericano George W. Bush, para comenzar la tarea de reconstrucción de Irak. Debió soportar una multitudinaria manifestación en la que miles de musulmanes chiítas reclamaron la liberación de un líder religioso, presuntamente detenido por las tropas norteamericanas, y la retirada de las tropas estadounidenses de Irak. Por otra parte, aumentaba la presión de países vecinos y de Europa para que EUA permitiera que la ONU participara en la reconstrucción de Irak.

El presidente George W. Bush, el 5 de mayo del 2003, nombró a un ex funcionario del departamento de Estado, Paul Bremer, su enviado a Irak, un cargo que, en la práctica, lo colocará a cargo de la administración civil de Irak. La función de Bremer ha sido dirigir el equipo encargado de la reconstrucción de Irak teniendo autoridad sobre el General retirado Jay Garner, enviado del Pentágono. Con el nombramiento de Bremer, Bush intentó limar las diferencias sobre el futuro de Irak entre el departamento de Estado y el Pentágono  [699].

El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, instó el 24 de abril del 2003 a las fuerzas lideradas por EUA a cumplir con sus responsabilidades bajo la Convención de Ginebra y las Disposiciones sobre Normas de Guerra de La Haya, con los civiles y el orden público. Dirigiéndose a la sesión anual de la Comisión de la ONU sobre Derechos Humanos en Ginebra, Annan dijo que ahora que la guerra ha terminado esperaba que “comience una nueva era para los derechos humanos en Irak”. Esto provocó una airada respuesta del gobierno norteamericano. El Embajador norteamericano para la ONU en Ginebra, Kevin E. Moley, discrepó de las declaraciones, y afirmó que EUA hizo un gran esfuerzo “desde el primer día” para cumplir con todas sus obligaciones. “Con toda franqueza, encontramos extraño, en el mejor de los casos, que el Secretario General sintiera que tenía que llamarnos la atención sobre esto”. Por su lado, las organizaciones humanitarias pidieron a las tropas estadounidenses que restablecieran el orden para que la ayuda pudiera llegar a los necesitados ciudadanos  [700].

En una reunión celebrada en Moscú el 28 de abril del 2003, entre el Primer Ministro británico, Tony Blair, y el Presidente ruso, Vladimir Putin, quedó al descubierto las diferencias de ambos gobiernos sobre el papel que debería desempeñar la ONU en la reconstrucción de Irak. El Primer Ministro británico dijo que el control de Irak no podía simplemente pasar a la ONU mientras las fuerzas de la coalición siguieran sobre el terreno buscando estabilizar la situación.

Para Putin, si la comunidad internacional estaba dividida, no se podría resolver con eficacia los problemas de las armas de exterminio y el terrorismo. Asimismo comentó que el levantamiento de sanciones contra Irak debía llevarse a cabo, cuando los inspectores de la ONU confirmaran que no había armamento prohibido en territorio iraquí.

Tanto EUA como el Reino Unido presionaron para que se levantaran las sanciones lo antes posible  [701].

EUA dividió a Irak en tres sectores militares que quedaron bajo el control de fuerzas estadounidenses, británicas y polacas. Las tres zonas estarán a cargo de una fuerza multinacional de mantenimiento de paz, en la que participarán al menos 10 países  [702]. El control general quedó a cargo del General Tommy Franks, comandante de las fuerzas de EUA en Irak. La información fue dada a conocer luego de que el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, declarara que Irak no era “un lugar completamente seguro, completamente pacificado”. Desde la salida del poder de Saddam Hussein, en Irak han ocurrido protestas casi a diario en contra de la presencia de las tropas estadounidenses. En los planes no estuvo contemplada la participación de Francia, Alemania y Rusia, países que se opusieron a la guerra. Ningún país árabe ofreció mandar tropas  [703].

El proyecto está vinculado a la idea de reducir drásticamente el número de efectivos estadounidenses en el país, que podría pasar de 132.000 hombres a 30.000 antes del otoño boreal. El Ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, describió las etapas de ese plan en el curso de una reunión el 30 de abril en Londres entre representantes de 16 Estados: EUA, Gran Bretaña, otros diez miembros de la OTAN y cuatro que no lo son. Francia, Alemania y Rusia no fueron invitados a la reunión. EUA tampoco previó incluir en ese proyecto a la ONU, que se limitaría a jugar un rol en la distribución de la ayuda humanitaria y en la reconstrucción: “La idea es que esta fuerza sea una coalición de países voluntarios organizada sobre una base bilateral alrededor de Estados Unidos”, declaró a la prensa el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld.

Durante la reunión España, Italia, Ucrania, Dinamarca, Bulgaria y Holanda ofrecieron participar en las operaciones de estabilización   [704].

PROBLEMAS DE GOBERNABILIDAD

Los chiítas no quieren ni a Saddam Hussein ni a Bush en el gobierno de Irak. Han manifestado su oposición a Ahmad Chalabi, líder en el exilio iraquí que EUA ha procurado imponer como presidente.

EUA parece enfrentarse a un auténtico choque entre civilizaciones. Seguramente no admitiría un régimen en el país con la segunda napa petrolera del mundo, que no le sea inobjetablemente subordinado. La alternativa de una democratización de Irak propuesta por la Casa Blanca ha sido apenas discursiva. Si se admitiera la opinión masiva, ganarían los islamistas. El gobierno de EUA ha visto con sorpresa y disgusto un desafío para el que no estaba preparado. El problema no es en Irak, por lo tanto, sino en Irán y es por ello que Washington comenzó a presionar a Teherán por su supuesto arsenal de armas nucleares, preparando el terreno para un choque que parece inevitable. Los chiítas son mayoría en tres países, Irak, Irán y el Líbano  [705].

El 10 de mayo del 2003, Baqir al-Hakim líder chiíta, cruzó la frontera iraquí desde Irán. Lo esperaban miles de chiítas con banderas verdes y retratos suyos. Vivaban su nombre y pedían la imposición de la ley islámica en el secular Irak. Hizo recordar el regreso del ayatollah Ruhollah Khomeini a Teherán en 1979, tras la caída del Sha Reza Pavlevi, para imponer un régimen islámico. Fue la primera manifestación concreta de un líder dispuesto a ejercer el poder: “No vamos a aceptar ningún gobierno impuesto por los extranjeros, pero añadió que no buscará un gobierno fundamentalista sino uno que incluya a todos los grupos iraquíes. (...) Soy un soldado del islam que viene a servir al pueblo creyente iraquí pero no queremos un islam extremista sino un islam de independencia, justicia y libertad. (...) Tengo una gran fe en que Dios todopoderoso liberará al pueblo iraquí y volverá a colocar a Irak en su antigua posición en la región y en el mundo” [706].

No se trata sólo de una lucha por el poder entre los estadounidenses y los chiítas, también hay conflictos entre éstos por ver quién ejerce el liderazgo, aunque están unidos en su prédica por la implantación de la sharía, la ley islámica  [707].

Por otra parte, la diplomática norteamericana que se desempeñaba como administradora de Bagdad fue desplazada el 11 de mayo del 2003, por Bush, después de menos de tres semanas en Irak. Funcionarios norteamericanos consideraron que la medida formaba parte de una reorganización más amplia del operativo del Pentágono para reconstruir el país, y que también incluía el pronto alejamiento del máximo responsable de la transición, el General Jay Garner.

Barbara Bodine, ex embajadora en Yemen, la mujer de más alto rango en la administración interina en Irak liderada por EUA, tenía a su cargo restablecer los servicios públicos vitales y formar un gobierno local democrático para los 5 millones de habitantes de la capital.

El presidente George W. Bush nombró el 6 de mayo del 2003 a L. Paul Bremer III, diplomático retirado y experto en antiterrorismo, como civil principal a cargo de reconstruir el gobierno y la infraestructura del país. El nombramiento de Bremer y el alejamiento de Bodine han sido consecuencia de la creciente preocupación, tanto en Washington como en las capitales extranjeras, por la lentitud del programa de reconstrucción estadounidense en Irak.

La falta de progreso generó preocupación en el Departamento de Estado, donde los funcionarios afirmaron que un civil con conocimientos diplomáticos y experiencia en política exterior debería coordinar las actividades de reconstrucción, pero la idea irritó al Departamento de Defensa, que insistió en que el programa debía estar bajo control militar.

La falta de progresos no se ha limitado a la administración interina. Más allá de haber hallado un presunto laboratorio móvil para la fabricación de agentes biológicos, los equipos de expertos estadounidenses no han encontrado indicios sobre la presencia de armas de destrucción masiva en Irak, el argumento empleado por Washington para ir a la guerra. Los especialistas en armas químicas y biológicas enviados por la Casa Blanca a Irak quedaron frustrados ante la falta de hallazgos.  [708].

FUTURO DEL MEDIO ORIENTE

La intención estadounidense de rehacer el mapa de Medio Oriente está expuesta a enormes peligros que pueden dejar en el olvido las promesas de democracia.

La victoria militar estadounidense en Irak no fue un fin en sí mismo, sino el comienzo de un largo proceso por el cual pretende remodelar Medio Oriente, la primera de las regiones que es sometida a las normas del universo unipolar posterior a la caída soviética, para instaurar, en principio, la democracia liberal. Frente a una hegemonía norteamericana, que pocos consideran desinteresada, se perfilaron resistencias en la región que, si bien no adoptaron la forma del enfrentamiento del pasado entre los dos bloques, tienen igualmente potenciales efectos devastadores.

La mayoría chiíta reivindica el poder en un Estado liberado de Saddam Hussein. Las únicas operaciones significativas de resistencia militar tuvieron lugar en el sur chiíta, lo cual dejó de manifiesto la capacidad ofensiva de la comunidad, hasta que sus dirigentes religiosos, ordenándole mantenerse al margen de los combates, hicieron una demostración de su influencia. La expresión de poder llegó al máximo con la concentración de varios millones de personas el 22 y 23 de abril del 2003. Las celebraciones religiosas de duelo, que expresaban la aflicción chiíta cuando la comunidad estaba en situación de debilidad, se convirtieron después de Khomeini en exhortación a reanudar el combate de los oprimidos contra el opresor. Los fieles identificaron a este último con el Sha de Irán en su momento y podría pasar a la figura de George W. Bush, salvo que EUA dé garantías al mundo chiíta, aunque ha sido remiso a ello.

Desde la revolución iraní en 1979, bajo las consignas de “abajo Estados Unidos”, este país consideraba al chiísmo político como su peor enemigo en la región. Los incentivos dados a los grupos conservadores sunnitas, a los que se veía entonces como un contrafuego, han sido vistos en la actualidad, retrospectivamente, como el punto de partida del terrorismo sunnita.

¿EUA puede cambiar sus alianzas y hacer valer la carta chiíta en el juego regional para contrarrestar a los Estados sunnitas que perdieron su confianza? Los chiítas, mayoritarios, aparte de Irak, en Irán igual que en Bahrein, constituyen un cuarto de la población kuwaití y alrededor del 10% en Arabia Saudita, donde pueblan la región petrolífera.

Existe en el universo chiíta una clase media sólida educada y abierta al mundo que puede servir de aliada a EUA frente a elites políticas sunnitas desacreditadas.

La clave se encuentra en Irán, país donde la sociedad está embarcada en una evolución “postislámica”, pero donde el poder sigue en manos de la jerarquía religiosa. Está, rodeado de vecinos controlados por Estados Unidos, dio muestras de serenidad durante la guerra de Irak. No obstante, resulta difícil imaginar a los republicanos de EUA dialogando con un régimen que está a la cabeza en la lista del “eje del mal” después de la caída de Saddam Hussein. Una alternativa manejada por ciertos sectores en EUA ha sido la de precipitar la transición postislámica, creando así en Irak e Irán, dos Estados chiítas, grandes exportadores de petróleo, volcados a favor de EUA un contrapeso a las monarquías petroleras sunnitas sospechosas de haber favorecido al terrorismo  [709].

LA RECONSTRUCCION

Halliburton, el gigante petrolero que fue dirigido por el vicepresidente estadounidense, Richard Cheney, recibió un papel mayor de lo previsto en la reconstrucción de Irak, de acuerdo con cartas cruzadas entre militares estadounidenses y el Congreso. Cheney fue presidente ejecutivo durante cinco años de la compañía, con sede en Houston. Halliburton es la segunda compañía mundial de servicios petroleros.

En una carta enviada el 7 de mayo del 2003 al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EUA, el representante por California Henry Waxman, del partido Demócrata, cuestionó los contratos otorgados sin concurso a Kellogg Brown and Root, filial de Halliburton, por parte del gobierno. Dijo que, originalmente, el contrato se limitaba a pagar los servicios de la empresa para extinguir incendios en pozos iraquíes y para realizar reparaciones, pero pareciera que Halliburton recibió un papel más directo y lucrativo en la reconstrucción de la industria petrolera de Irak: “Parece, sin embargo, que el contrato con Halliburton una compañía con estrechos vínculos con el gobierno ahora puede incluir la 'operación' de los campos petroleros iraquíes y la 'distribución' del crudo iraquí en el contrato”. La Casa Blanca siempre había dicho que la industria petrolera de Irak pertenecía a los iraquíes. El portavoz presidencial Ari Fleischer dijo: “No es un tema de la Casa Blanca (...), la Casa Blanca no se involucra en las cuestiones sobre quién consigue los contratos”.

El valor total del contrato de Halliburton, que no ha sido publicado, se presume en 7.000 millones de dólares  [710].

JUSTICIA DE LOS VENCEDORES

El funcionario estadounidense, Clint Williamson, asesor del sistema judicial iraquí, dijo a principios de mayo del 2003, que se establecería un tribunal iraquí especial, para juzgar a las principales figuras del régimen de Saddam Hussein.

El gobierno estadounidense ya ha dicho que aquellos iraquíes acusados de crímenes de guerra contra tropas estadounidenses deben ser juzgados en los Estados Unidos.

Fuera de EUA muchos opinan que los principales funcionarios del gobierno de Saddam Hussein debían ser juzgados por un tribunal internacional neutral, que siguiera los lineamientos de los tribunales especiales de la ONU, creados para tratar los crímenes contra la humanidad en la ex Yugoslavia y Rwanda. La administración Bush considera que los tribunales internacionales y neutrales tardan mucho, cuestan mucho dinero y están muy alejados de la gente. Además no pueden imponer pena de muerte, algo en lo que Washington cree. Esto aumentó la posibilidad de que se considerara a algunos como “combatientes ilegales” y fueran llevados a Guantánamo y luego juzgados por tribunales militares  [711].

El abogado belga Jan Fermon interpuso el 14 de mayo del 2003, una demanda contra el general Tommy Franks, comandante de las fuerzas armadas de EUA en Iraq, y contra un coronel de la armada estadounidense en una corte de Bruselas en nombre de 19 iraquíes que él describió como víctimas de bombas de racimo y de supuestos ataques de las fuerzas de Estados Unidos contra ambulancias y civiles, apoyado en una ley belga que permite a las cortes de este país juzgar a extranjeros acusados de crímenes de guerra. El caso aumentó la tensión en las relaciones con EUA, que pasaban por mal momento desde que Bélgica se opuso a la guerra contra Iraq y obstruyó los esfuerzos de la OTAN para reforzar las defensas de Turquía antes de la guerra: “Hay materiales que demuestran que las fuerzas de Estados Unidos entraron a Bagdad y que durante los primeros dos días estuvieron disparando contra todo lo que se movía: ya fueran niños, mujeres o ancianos. (...) La intención era limpiar las calles, que es una conducta criminal en un caso como éste”. Otro demandado es el coronel Bryan McCoy, quien permitió a los soldados disparar contra ambulancias en las que se sospechaba que iban “fuerzas enemigas”.

El general Richard Myers, el militar estadounidense de más alto rango, dijo que la demanda podría convertir a Bélgica, sede del cuartel general de la OTAN, en un lugar al que no volverían a acudir para reunirse los países miembros del bloque  [712].

DOS NUEVOS FRENTES DE CONFLICTO DIPLOMATICO

EUA abrió el 23 de abril del 2003, dos nuevos frentes de conflicto diplomático, al advertir a Francia que sufriría las consecuencias de haberse opuesto a una guerra contra Irak y señalarle a Irán que no permitiría que interfiriera en la formación del futuro gobierno de Irak, tratando de imponer un régimen islámico como el suyo. Irán es uno de los países que según George W. Bush integra el “eje del mal”. El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer dijo: “Hemos dejado en claro a Irán que rechazaremos cualquier interferencia externa en el camino hacia la democracia en Irak”.

Por su parte, respecto de las diferencias con Francia, el Secretario de Estado norteamericano dijo que se revisarían todos los aspectos de las relaciones con el gobierno francés: “Fue un período muy difícil cuando fuimos a buscar los votos para la segunda resolución. No creo que Francia estuviera jugando un papel muy útil. No hay secretos acerca de esto. Y mientras mi colega Dominique de Villepin estaba en Africa visitando tres países para tratar de conseguir sus votos, yo estaba en el teléfono con cada uno de esos países antes de que él aterrizara”. Entre las medidas que se contemplarían, se marginaría a Francia de algunas decisiones en la OTAN y en otros foros transatlánticos. La alternativa sería que las medidas centrales de defensa que adopte la OTAN no quedaran en manos del Consejo del Atlántico Norte, sino del Comité de Planeamiento de Defensa, del que Francia se fue a mediados de la década de los ‘60. Otra posible medida punitoria sería no invitar a representantes de Francia a encuentros de discusión de política transatlántica que fueran organizados o apoyados por EUA.

La asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, en su visita a Moscú en abril del 2003 dijo sobre el particular: “Castigar a Francia, ignorar a Alemania, perdonar a Rusia”. Para Condoleezza Rice, Francia iba camino a ser sancionada porque desde hacía más de 40 años intentaba armar una Europa en función antinorteamericana.

El gobierno francés reaccionó, rechazando las advertencias diciendo que “Francia y Estados Unidos son aliados. No se sanciona la amistad, no se sancionan los principios y la legalidad internacionales, principios y legalidad que Francia ha defendido a lo largo de esta crisis”. Las palabras del Secretario de Estado Colin Powell sorprendieron al gobierno francés porque se conocieron horas después que Francia auspiciara la “suspensión” de las sanciones a Irak en la ONU, sujeto a nuevas visitas definitorias de los inspectores de armas. El gobierno de EUA expresó que esa propuesta era “un paso en la dirección correcta”, aunque la Casa Blanca pedía no que se posterguen las sanciones, sino que se “levanten”, ya que ellos eran quienes querían establecer si existían o no armas de destrucción masiva o químicas en Irak y no la ONU [713].

LEVANTAMIENTO DE SANCIONES A IRAK

EUA puso a circular en el CS de la ONU el borrador de una resolución proponiendo terminar con las sanciones de la ONU contra Irak. Negroponte, Embajador de EUA ante la ONU al presentarla dijo: “Nuestra posición es que es deseable que esta resolución pase lo más pronto posible. El 3 de junio, fecha en que expira el programa 'Petróleo por Alimentos' está por fuera del límite máximo”. El proyecto de resolución plantea permitir a Irak la venta de petróleo y que los ingresos se depositen en un “Fondo de Asistencia iraquí” con fines humanitarios y de reconstrucción. La nueva institución tendría un consejo asesor que incluiría a representantes de la ONU, del FMI y del BM, pero las decisiones sobre dónde gastar el dinero serían tomadas por EUA y Gran Bretaña en consulta con una autoridad interina iraquí. El proyecto establece que el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, designe un coordinador especial para supervisar la asistencia humanitaria y “las actividades de reconstrucción en Irak”. Ese coordinador trabajaría al lado de Estados Unidos y Gran Bretaña, que como fuerzas de ocupación tendrían autoridad en Irak por 12 meses. El representante de la ONU también tendría un papel nominal en el establecimiento de instituciones de gobierno, promoviendo los derechos humanos y reformas legales y judiciales, y ayudando a establecer una fuerza policial iraquí  [714].

La resolución haría de la violación al derecho internacional, en que incurrió EUA asistido por Gran Bretaña y respaldado por Italia, España y Polonia, con su invasión a Irak, una cuestión del pasado.

En la redacción del proyecto, EUA procuró evitar que se incluyera la definición de “potencias ocupantes” porque ésta le impondría restricciones en el tratamiento arbitrario de sus prisioneros en Irak. La categoría está contemplada en la Convención de Ginebra de 1949 que establece las garantías para los combatientes y también para los no combatientes.

Se generaron divisiones en el CS sobre el papel que deberían jugar la ONU en Irak, y no está claro cómo reaccionarán a la propuesta otros miembros permanentes del organismo, como Francia y Rusia. Las inspecciones de armas de la ONU tampoco fueron mencionadas en el proyecto, ya que EUA no desea el regreso de los inspectores a Irak a corto plazo. Rusia y Francia ya habían dicho anteriormente que querían que los inspectores retomasen sus investigaciones a fin de declarar formalmente a Irak como país libre de armas de destrucción masiva antes de que se suspendieran las sanciones  [715].

Aunque el borrador destaca que Irak aún es una amenaza para la paz, el proyecto no hace mención alguna a la verificación de que en el país no existan armas de destrucción masiva, requisito que había sido establecido en las anteriores resoluciones del Consejo para levantar las sanciones contra Irak. La supuesta existencia de un arsenal prohibido fue el argumento principal de la Casa Blanca para atacar Irak: “En este momento nosotros hemos asumido la responsabilidad de las inspecciones”, dijo el Embajador John Negroponte  [716].

Rusia expresó su oposición al borrador de resolución. El Viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Yuri Fedotov, dijo que el borrador tenía algunos aspectos positivos, “pero también hay partes que no están lo suficientemente claras y por lo tanto requieren más trabajo, para que queden bien explicadas”. Uno de los temas es que la ONU debería tener un papel importante en el Irak de la posguerra.

El presidente ruso, Vladimir Putin, frenó el 29 de abril del 2003 las intenciones del Primer Ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, de que las sanciones económicas de la ONU a Irak fueran levantadas, ya que el tema de las supuestas armas de exterminio de Irak debía quedar primero perfectamente aclarado  [717].

EUA consideró la posibilidad de otorgar varios miles de millones de dólares para lograr el respaldo de Rusia en el CS de la ONU, para que se levanten las sanciones contra Irak.

La idea de la Casa Blanca, es la de reembolsar a las empresas internacionales a las que les fueron aprobados y financiados contratos multimillonarios en el marco del programa de la ONU Petróleo por Alimentos. Al proponer honrar los contratos firmados por el gobierno de Saddam Hussein en el marco del programa significaría lograr el apoyo de Rusia, que ha sido un interlocutor privilegiado para el gobierno de Irak. Desde diciembre de 1996, cuando entró en vigencia el sistema, Rusia obtuvo contratos con Irak por 7310 millones de dólares, precediendo a Egipto, con 4300 millones, y a Francia, con 3700 millones. El programa totaliza unos 12.000 millones de dólares.

Durante una reunión de los miembros del CS con el Secretario General, Kofi Annan, el Embajador John Negroponte jugó la carta del respeto de los contratos, dando a entender que EUA exigía a cambio la cancelación total de las sanciones impuestas a Irak desde 1990, cuando invadió a Kuwait, a excepción de aquellas vinculadas con las armas. EUA y Gran Bretaña también propusieron llegar a un acuerdo para ofrecer a la ONU un papel humanitario, pero sin participar en el mantenimiento de paz  [718].

Texto del Proyecto de Resolución presentado por EUA  [719]

El Consejo de Seguridad,

Reafirmando el compromiso de todos los Estados miembros con la soberanía y la integridad territorial de Irak;

Ratificando la importancia de la eliminación de armas de destrucción masiva y misiles balísticos en Irak, de acuerdo con resoluciones previas;

Recalcando el derecho del pueblo iraquí de determinar libremente su propio futuro político, acogiendo el interés de las partes interesadas en apoyar la creación de un ambiente en el que podrán hacerlo tan pronto como sea posible y expresando la determinación de que pronto venga el día en el que los iraquíes gobiernen por sí mismos;

Alentando los esfuerzos de la población de Irak a dar el primer paso hacia la formación de un gobierno representativo, basado en el imperio de la ley que garantice la igualdad de derechos y justicia entre todos los ciudadanos iraquíes, sin distinción de etnias, religión o género;

Aceptando el comunicado del 15 de abril de Nasariya y el del 28 de abril de Bagdad;

Acordando que la ONU debería tener un papel vital en proveer ayuda humanitaria para apoyar la reconstrucción de Irak y contribuyendo a la formación de una autoridad iraquí interina;

Considerando el comunicado del grupo de las siete naciones más industrializadas (G7) en el que los miembros reconocen la necesidad de un esfuerzo multilateral para ayudar a la reconstrucción y al desarrollo de Irak y de la asistencia del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial en esos esfuerzos;

Acogiendo la reanudación de la ayuda humanitaria y de los esfuerzos continuos del secretario general y de las agencias especializadas para proveer ayuda y medicamentos a la población iraquí;

Recibiendo de buen grado el nombramiento por parte del secretario general de su asesor especial para Irak;

Reafirmando la necesidad de determinar las responsabilidades por crímenes y atrocidades cometidas durante el ex régimen iraquí;

Subrayando la necesidad de respetar la herencia arqueológica, histórica, cultural y religiosa de Irak para la protección continua de los sitios arqueológicos, históricos y religiosos, museos, bibliotecas y monumentos;

Considerando la carta [la fecha debe ser anotada] del representante permanente de Estados Unidos y del Reino Unido al presidente del Consejo de Seguridad y reconociendo las autoridades específicas, las responsabilidades y las obligaciones bajo la ley internacional de esos Estados y otros que trabajan actualmente o trabajarán con ellos en el futuro bajo el comando unificado del poder de ocupación (la “autoridad”);

Preocupados ante el hecho de que aún se desconoce el paradero de muchos kuwaitíes y ciudadanos de terceros países desde el 2 de agosto de 1990;

Determinando que, si bien ha mejorado, la situación en Irak continúa planteando una amenaza para la paz y la seguridad internacional;

Actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas,

1. Apela a los Estados miembros y organizaciones interesadas para que asistan a la población de Irak en sus esfuerzos por reformar y reconstruir su sociedad y por regresar a la comunidad internacional como un miembro de bien;

2. Insta a los Estados miembros a responder inmediatamente a los llamados humanitarios de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en favor de Irak y a contribuir a suplir las necesidades humanitarias de los iraquíes, proveyendo alimentos, suministros médicos y los recursos necesarios para la reconstrucción y la rehabilitación de la infraestructura económica del país;

3. Urge a los Estados miembros a no dar refugio a los miembros del ex régimen iraquí responsables de crímenes y atrocidades;

4. Alienta los esfuerzos para localizar, identificar y repatriar a todos los kuwaitíes y ciudadanos de terceros países y sus restos presentes en Irak desde el 1º de agosto de 1990, algo que el anterior régimen iraquí no cumplió;

5. Decide que todos los Estados miembros deben dar los pasos apropiados para facilitar el retorno seguro a las instituciones de Irak de la propiedad cultural iraquí y las piezas arqueológicas, históricas, culturales, científicas y de importancia religiosa, que fueron ilegalmente retiradas del Museo Nacional de Irak, la Biblioteca Nacional y otros lugares desde la adopción de la resolución 661 (1990), incluyendo [el establecimiento] de una prohibición del comercio y la transferencia de esas piezas y de las que se sospecha que fueron removidas ilegalmente;

6. Insta a la autoridad [interina] a trabajar por el bienestar del pueblo iraquí por medio de la efectiva administración del territorio, dedicándose en particular al restablecimiento de la seguridad y estabilidad y a la creación de condiciones en la que el pueblo iraquí determine libremente su propio futuro político;

7. Llama a todos los involucrados a cumplir con las obligaciones de la ley internacional, incluyendo la Convención de Ginebra de 1949 y las Regulaciones de La Haya de 1907;

8. Pide al secretario general que designe a un coordinador especial para Irak, cuyas responsabilidades incluyan la organización de las actividades de la ONU en los procesos de posguerra en Irak, la coordinación de las agencias de las Naciones Unidas e internacionales comprometidas con la asistencia humanitaria y la reconstrucción de Irak, colaborando con la autoridad y asistiendo a los iraquíes por medio de:

a) apoyo y organización de la reconstrucción y la asistencia humanitaria a través de las agencias de la ONU y organizaciones no gubernamentales;

b) respaldo para el regreso ordenado y voluntario de refugiados y personas desplazadas;

c) trabajar con la autoridad y la población de Irak en la restauración y el restablecimiento de las instituciones nacionales y locales para un gobierno representativo;

d) facilitar la reconstrucción de la infraestructura clave, en cooperación con otras organizaciones internacionales;

e) promover la reconstrucción económica y las condiciones para un desarrollo sostenido, incluyendo la coordinación con organizaciones nacionales y regionales, la sociedad civil, los donantes y las instituciones financieras internacionales;

f) impulsar los esfuerzos internacionales para facilitar las funciones básicas de la administración civil;

g) promover los derechos humanos;

h) fomentar los esfuerzos internacionales para restablecer la capacidad de la fuerza policial civil de Irak;

i) apoyar los esfuerzos internacionales para promover la reforma legal y judicial;

9. Llama a los Estados miembros y a las organizaciones regionales e internacionales a contribuir a la instrumentación de su resolución;

10. Respalda la formación por parte del pueblo de Irak, con la ayuda de la autoridad y trabajando con el coordinador especial, de una autoridad iraquí interina a cargo de los iraquíes que actúe como administración transitoria hasta que se establezca un gobierno permanente del pueblo de Irak;

11. Determina que, con las excepciones relacionadas con la venta y el suministro a Irak de armas y material relacionado que no sean aquellas armas y materiales destinados a servir a los propósitos de ésta y otras resoluciones vinculadas, dejen de aplicarse todas las prohibiciones acerca del comercio con Irak y la provisión de recursos financieros y económicos a Irak, establecidos por la resolución 661 (1990) y las subsecuentes, incluida la 778;

12. Decide el establecimiento de un Fondo de Asistencia Iraquí, con un cuerpo de asesores internacionales que incluya a representantes calificados del secretario general, del Fondo Monetario Internacional, de instituciones regionales y del Banco Mundial, que tendrá sitio en el Banco Central de Irak y que será auditado por contadores independientes, designados por el cuerpo internacional de asesores;

13. Determina que los recursos del Fondo de Asistencia Iraquí deben ser desembolsados por orden de la autoridad, en consulta con la autoridad interina de Irak, con los propósitos delineados en el párrafo 14;

14. Subraya que el Fondo de Asistencia Iraquí debe ser utilizado para responder a las necesidades humanitarias del pueblo iraquí, para la reconstrucción económica y la reparación de la infraestructura del país, para continuar con el desarme de Irak, para suplir los costos de la administración civil autóctona y para lograr otros beneficios en favor de los iraquíes;

15. Decide que el Fondo de Asistencia Iraquí debe gozar de los privilegios y las inmunidades de las Naciones Unidas;

16. Recibe de buen grado la disposición de las instituciones financieras internacionales para ayudar a los iraquíes en la reconstrucción y el desarrollo de su economía y para facilitar la asistencia de una más amplia comunidad de donantes;

17. Pide al secretario general, en consulta con la autoridad, continuar con el ejercicio de sus responsabilidades bajo las resoluciones del Consejo de Seguridad 1472 y 1476 por un periodo de cuatro meses tras la adopción de esta resolución, como es necesario para garantizar el envío de mercancías civiles prioritarias bajo los contratos aprobados por el Comité encargado instrumentar los párrafos 8 (a) y (b) de la resolución 986 (1995), en aquellos aspectos no modificados o que caducaron o como sea necesario para cumplir con los compromisos de aquellas resoluciones;

18. Decide que los fondos que quedan en la cuenta de garantía establecida para poner en práctica la resolución 986 (1995) y que no han sido colocados a la fecha de adopción de esta resolución para financiar las exportaciones de bienes a Irak bajo los párrafos 8 (a) y (b) de esa resolución, y que no han sido comprometidos por el secretario general en virtud de la resolución del Consejo de Seguridad 1472, deben ser transferidos inmediatamente al Fondo de Asistencia Iraquí con el fin de suplir las necesidades inmediatas de la población iraquí;

19. Determina que las ventas por exportaciones de petróleo, productos y gas natural desde Irak desde la fecha de adopción de esta resolución deben ser armonizadas con las prácticas prevalecientes en el mercado internacional y ser auditadas por contadores públicos independientes que reporten al cuerpo de asesores mencionado en el párrafo 12, y decide que, a excepción de lo dispuesto en el párrafo 20, todas las ganancias provenientes de esas exportaciones deben ser depositadas en el Fondo de Asistencia Iraquí hasta que el nuevo gobierno de Irak esté constituido y se haga cargo de sus responsabilidades;

20. Decide que un porcentaje [por ser determinado] de los beneficios referidos en el párrafo 19 debe ser depositado en el Fondo de Compensación establecido de acuerdo con la resolución 687 (1991) y las subsecuentes;

21. Determina que el petróleo, los productos petroleros y el gas natural originados en Irak, y las ganancias de las ventas, deben ser inmunes de cualquier procedimiento judicial, administrativo, arbitraje o de otra naturaleza (incluyendo cualquier embargo antes o después de juicio, accesorios, ejecución u otras acciones para satisfacer un proceso) relacionados con reclamos de cualquier tipo o derivación contra Irak o cualquiera de sus instrumentos o agentes (o la autoridad, sus Estados participantes, sus instrumentos o agentes), y que todos los Estados miembros deben dar todos los pasos necesarios, según sus sistemas legales domésticos, para dar efecto este párrafo;

22. Decide que todos los Estados miembros en los que hay:

(1) fondos u otros activos o recursos económicos del gobierno de Irak y sus cuerpos estatales, corporaciones o agencias situados fuera de Irak, o

(2) fondos u otros activos o recursos económicos que han sido removidos de Irak o adquiridos por Saddam Hussein u otros altos funcionarios del ex régimen iraquí y sus familiares inmediatos, incluyendo entidades de propiedad o controladas directa o indirectamente por ellos o por personas actuando en su representación o según su disposición,

Deben congelar sin demora esos fondos u otros activos o recursos económicos e inmediatamente transferirlos al Fondo de Asistencia Iraquí, y decide que todos esos fondos u otros activos o recursos económicos deben gozar de la misma inmunidad y protección mencionada en el párrafo 21;

23. Aprueba el ejercicio de las responsabilidades señaladas en esta resolución por parte de la autoridad por un periodo inicial de 12 meses desde la fecha de adopción de este documento, para continuar luego si es necesario, a no ser que el Consejo de Seguridad decida lo contrario;

24. Requiere al coordinador especial de la ONU reportar al Consejo su trabajo en la instrumentación de esta resolución a intervalos regulares; el primer informe debe ser presentado a los [debe decidirse] días de la adopción de esta resolución;

25. Decide seguir ocupándose de la cuestión.

El CS de la ONU aprobó el 22 de mayo del 2003, una resolución, que con contradicciones en su texto, no sólo legitimó la ocupación militar de Irak, sino que le dio vía libre a EUA y Gran Bretaña para controlar su petróleo y gas; incorporando al derecho internacional la realidad del poder norteamericano en aquél país. Unicamente Siria se animó a boicotear esta votación, de 14 a 0, dejando simbólicamente su asiento vacío. Entre otras cosas, la medida puso fin a 13 años de sanciones, que no sólo arruinaron económicamente al país sino que degradaron su tejido social.

Esta fue una gran victoria para el gobierno de George W. Bush, que marchó a la guerra sin el visto bueno del CS de la ONU, aunque a través de una mezcla de factores posibilitaron que se revirtiera la situación, desde la perspectiva diplomática. La aprobación de Francia, Rusia y Alemania, los principales opositores a la invasión, tuvo que ver con la necesidad de restaurar las relaciones transatlánticas y de buscar para la ONU un papel más relevante en Irak, a la vez que la demostración de la debilidad que aún tienen. EUA, por su parte, no podía salir a vender legalmente el petróleo iraquí si no se levantaban las sanciones, y por eso debió volver a la ONU más allá de su resentimiento por la fuerte oposición de muchos de sus miembros, a la invasión unilateral. En los hechos EUA obtuvo lo que quiso, y le permitió gobernar Irak con el reconocimiento del mundo entero y disponer de sus recursos naturales.

La resolución establece que, en más, EUA y Gran Bretaña serían conocidos en Irak legalmente como “la Autoridad”. Esta entidad tendrá el control de una cuenta especial, llamada “Fondo para el Desarrollo de Irak”, en la que será depositado el dinero que resulte de la exportación del petróleo y del gas; más allá de utilizar el eufemismo al comienzo de la resolución de invocar la reafirmación de “la soberanía y la integridad territorial de Irak”.

La transparencia del funcionamiento del Fondo, será monitoreada por varios organismos internacionales, entre los que se encuentran la ONU y el BM. Estos, sin embargo, no tienen capacidad de decidir en qué se gastan. Los contratos para la “reconstrucción” se han manejado en secreto en Washington.

Debido a las sanciones, establecidas después de la invasión a Kuwait de 1990, Irak sólo podía exportar una parte del petróleo. La ONU controlaba los fondos resultantes, que superaron en el 2003, los 10 mil millones de dólares, a través de un programa llamado “alimentos por petróleo”. Este programa desaparece a los seis meses de adoptada la nueva resolución. Esto le permitió a Rusia conservar algunos contratos que tenía con la ONU antes de la guerra; pero obtuvo algo aún más importante: la reestructuración de la deuda externa iraquí a través del Club de París.

EUA hizo una concesión para obtener la firma de la resolución: la designación de un representante independiente de la ONU, por parte del Secretario General, Kofi Annan. En la primera versión del proyecto, éste tenía funciones muy vagas, en cambio en la definitiva, se establece que coordinará la asistencia humanitaria, la repatriación de refugiados, y también, que trabajará “intensamente” con “la Autoridad” para conseguir un nuevo gobierno civil en Irak. El cargo de representante especial fue ofrecido al brasileño Sergio Viera de Mello.

La “Autoridad” regirá hasta que existan las condiciones para que asuman las nuevas autoridades iraquíes; pero la medida no establece un plazo específico para la creación de un gobierno manejado por iraquíes. En cambio, dice que el CS debía revisar en doce meses los términos de la resolución, que muchos de sus miembros calificaron de “imperfecta”. Esa fue la mayor crítica que se hizo. Sólo el representante de México se atrevió a pedir “la pronta terminación de la ocupación militar”.

La resolución dejó totalmente en el aire el papel de los inspectores de armas. En los hechos esta resolución reintrodujo al mundo en una era colonial. Los términos de la resolución relevan a EUA, incluso, de las restricciones en el tratamiento de sus cautivos, a los que debiera imponerle la Convención de Ginebra como “potencia ocupante” que es.

Resolución 1483, aprobada por el CS de la ONU el 22 de mayo del 2003

Naciones Unidas S/RES/1483 (2003)

Resolución 1483 (2003)

Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 4761ª sesión, celebrada el 22 de mayo de 2003

El Consejo de Seguridad,

Recordando todas sus resoluciones anteriores sobre la cuestión,

Reafirmando la soberanía e integridad territorial del Irak,

Reafirmando también la importancia de eliminar las armas de destrucción en masa Iraquíes y, en su momento confirmar el desarme del Irak,

Destacando el derecho del pueblo Iraquí a determinar libremente su propio futuro político y a controlar sus propios recursos naturales, observando con satisfacción el compromiso de todas las partes interesadas de apoyar la creación de un entorno en que pueda hacerlo lo antes posible y manifestando su determinación de que llegue pronto el día en que los Iraquíes se gobiernen a sí mismos,

Alentando al pueblo Iraquí a formar un gobierno representativo basado en el Estado de derecho que ofrezca igualdad de derechos y justicia para todos los Iraquíes sin distinción de raza, religión o género y, a este respecto, recordando su resolución 1325 (2000), de 31 de octubre de 2000,

Acogiendo con satisfacción los primeros pasos del pueblo Iraquí en ese sentido y observando a este respecto la declaración de Nasiriyah de 15 de abril de 2003 y la declaración de Bagdad de 28 de abril de 2003,

Decidido a que las Naciones Unidas desempeñen un papel fundamental en la prestación de asistencia humanitaria, la reconstrucción del Irak y el restablecimiento y la creación de instituciones nacionales y locales para un gobierno representativo,

Tomando conocimiento de la declaración de 12 de abril de 2003 de los Ministros de Finanzas y Gobernadores de los Bancos Centrales del Grupo de los Siete países industrializados, en que sus miembros reconocían la necesidad de una acción multilateral para ayudar a la reconstrucción y el desarrollo del Irak y de la asistencia del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para esa tarea,

Observando con satisfacción la reanudación de la asistencia humanitaria y la continua labor del Secretario General y los organismos especializados para suministrar alimentos y medicinas al pueblo del Irak,

Observando con satisfacción que el Secretario General ha nombrado su Asesor Especial para el Irak,

Afirmando la necesidad de que se rindan cuentas por los crímenes y las atrocidades cometidos por el anterior régimen Iraquí,

Subrayando la necesidad de que se respete el patrimonio arqueológico, histórico, cultural y religioso del Irak y se protejan en todo momento los lugares arqueológicos, históricos, culturales y religiosos, los museos, las bibliotecas y los monumentos,

Tomando conocimiento de la carta de 8 de mayo de 2003 dirigida a su Presidente por los Representantes Permanentes de los Estados Unidos de América y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (S/2003/538) y reconociendo la autoridad, la responsabilidad y las obligaciones específicas que, en virtud del derecho internacional aplicable, corresponden a esos Estados en su calidad de potencias ocupantes bajo un mando unificado (la “Autoridad”),

Señalando además que otros Estados que no son potencias ocupantes están realizando tareas, o quizás lo hagan en el futuro, en el marco de la Autoridad,

Observando complacido además que hay Estados Miembros dispuestos a contribuir a la estabilidad y seguridad en el Irak mediante la aportación de personal, equipo y otros recursos en el marco de la Autoridad,

Observando con preocupación que sigue sin conocerse, desde el 2 de agosto de 1990 el paradero de numerosos kuwaitíes y nacionales de terceros Estados,

Determinando que la situación en el Irak, aunque haya mejorado, sigue constituyendo una amenaza para la paz y la seguridad internacionales,

Actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas,

1. Hace un llamamiento a los Estados Miembros y las organizaciones interesadas para que ayuden al pueblo del Irak en la labor de reformar sus instituciones y reconstruir su país y contribuyan a que existan en el Irak condiciones de estabilidad y seguridad de conformidad con la presente resolución;

2. Insta a todos los Estados Miembros que estén en condiciones de hacerlo a que respondan inmediatamente a los llamamientos humanitarios de las Naciones Unidas y de otras organizaciones internacionales en favor del Irak y para ayudar a satisfacer las necesidades humanitarias y de otra índole del pueblo Iraquí proporcionándole alimentos, suministros médicos y los recursos necesarios para la reconstrucción y rehabilitación de la infraestructura económica del país;

3. Insta a los Estados Miembros a que no den refugio a los miembros del anterior régimen Iraquí presuntamente responsables de crímenes y atrocidades y a que respalden las medidas encaminadas a hacerlos comparecer ante la justicia;

4. Insta a la Autoridad a que, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y otras normas pertinentes del derecho internacional, promueva el bienestar del pueblo Iraquí mediante la administración efectiva del territorio, en particular tratando de restablecer condiciones de seguridad y estabilidad y de crear condiciones en que el pueblo Iraquí pueda decidir libremente su propio futuro político;

5. Insta a quienes concierna a cumplir cabalmente las obligaciones que les incumben en virtud del derecho internacional, en particular los Convenios de Ginebra de 1949 y el Reglamento de La Haya de 1907;

6. Insta a la Autoridad y a las organizaciones y los particulares que corresponda a seguir tratando de localizar, identificar y repatriar a todos los kuwaitíes y nacionales de terceros Estados o los restos mortales de los presentes en el Irak a partir del 2 de agosto de 1990, así como los archivos kuwaitíes, tarea que el régimen Iraquí anterior no realizó y, a este respecto, encomienda al Coordinador de Alto Nivel que, en consulta con el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Comisión Tripartita y con el apoyo adecuado del pueblo del Irak y en coordinación con la Autoridad, adopte medidas para cumplir su mandato en lo que respecta al destino que han corrido los desaparecidos kuwaitíes y nacionales de terceros Estados y sus bienes;

7. Decide que todos los Estados Miembros adopten las medidas que corresponda para facilitar el retorno seguro a las instituciones Iraquíes de los bienes culturales y otros artículos de valor científico especial o importancia arqueológica, histórica, cultural, o religiosa que fueron sustraídos ilícitamente del Museo Nacional, la Biblioteca Nacional y otros lugares del Irak desde la aprobación de la resolución 661 (1990) de 6 de agosto de 1990, incluso prohibiendo el comercio o la transferencia de esos bienes o de aquellos respecto de los cuales haya sospechas razonables de que han sido sustraídos de manera ilícita e insta a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la Interpol y otras organizaciones internacionales, según proceda, a que presten asistencia en la aplicación del presente párrafo;

8. Pide al Secretario General que nombre un Representante Especial para el Irak, cuyas funciones independientes consistirán en informar periódicamente al Consejo de las actividades que realice en virtud de la presente resolución, coordinar las actividades de las Naciones Unidas en los procesos posteriores al conflicto en el Irak, encargarse de la coordinación entre los organismos de las Naciones Unidas e internacionales dedicados a actividades de asistencia humanitaria y reconstrucción en el Irak y, en coordinación con la Autoridad, prestar asistencia al pueblo del Irak:

a) Coordinando la asistencia humanitaria y para la reconstrucción de organismos de las Naciones Unidas y entre organismos de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales;

b) Promoviendo el retorno, ordenado, voluntario y en condiciones de seguridad de los refugiados y desplazados;

c) Trabajando intensamente con la Autoridad, el pueblo del Irak y otros interesados a fin de avanzar en la tarea de restablecer y formar instituciones nacionales y locales para un gobierno representativo y colaborando para facilitar un proceso que culmine en un gobierno del Irak internacionalmente reconocido y representativo;

d) Facilitando, en colaboración con otras organizaciones internacionales, la reconstrucción de infraestructuras fundamentales;

e) Promoviendo la reconstrucción de la economía y condiciones para un desarrollo sostenible, incluso mediante la coordinación con organizaciones nacionales y regionales, según proceda, la sociedad civil, los donantes y las instituciones financieras internacionales;

f) Alentando la labor internacional para contribuir a las funciones de administración civil básicas;

g) Promoviendo la protección de los derechos humanos;

h) Alentando la labor internacional de reconstrucción de la capacidad de la fuerza de policía civil Iraquí;

i) Alentando la labor internacional de promoción de la reforma legal y judicial;

9. Apoya la formación por el pueblo del Irak, con la ayuda de la Autoridad y en colaboración con el Representante Especial, de una administración provisional del Irak que actúe como autoridad de transición dirigida por Iraquíes hasta que el pueblo del Irak establezca un gobierno reconocido internacionalmente y representativo que asuma las funciones de la Autoridad;

10. Decide que, a excepción de las prohibiciones relacionadas con la venta o el suministro al Irak de armas y material conexo, salvo el que requiera la Autoridad para cumplir los fines de la presente resolución y de otras resoluciones conexas, dejen de ser aplicables todas las prohibiciones relativas al comercio con el Irak y a la prestación de recursos financieros o económicos al Irak impuestas en virtud de la resolución 661 (1990) y resoluciones ulteriores en la materia, incluida la resolución 778 (1992), de 2 de octubre de 1992;

11. Reafirma que el Irak debe cumplir las obligaciones de desarme que le incumben, alienta a los Estados Unidos de América y al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a que lo mantengan informado de sus actividades al respecto y destaca su intención de volver a examinar los mandatos de la Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección y del Organismo Internacional de Energía Atómica, establecidos en las resoluciones 687 (1991) de 3 de abril de 1991, 1284 (1999) de 17 de diciembre de 1999 y 1441 (2002) de 8 de noviembre de 2002;

12. Observa que se ha establecido un Fondo de Desarrollo para el Irak, que estará a cargo del Banco Central del Irak y de cuya auditoría se encargarán contadores públicos independientes aprobados por la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión del Fondo de Desarrollo para el Irak y espera con interés la pronta reunión de dicha Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión, entre cuyos miembros se incluirán representantes debidamente cualificados del Secretario General, el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, el Director General del Fondo Árabe para el Desarrollo Social y Económico y el Presidente del Banco Mundial;

13. Observa además que los recursos del Fondo de Desarrollo para el Irak serán desembolsados según disponga la Autoridad, en consulta con la autoridad provisional Iraquí, a los fines enunciados en el párrafo 14 infra;

14. Subraya que el Fondo de Desarrollo para el Irak se deberá utilizar de manera transparente para satisfacer las necesidades humanitarias del pueblo Iraquí, llevar a cabo las tareas de reconstrucción económica y reparación de la infraestructura del Irak, continuar con el desarme del Irak, y hacer frente a los gastos de la administración civil Iraquí, así como para otros fines que vayan en beneficio de la población del Irak;

15. Insta a las instituciones financieras internacionales a que presten asistencia al pueblo del Irak en la reconstrucción y el desarrollo de su economía y a que faciliten la asistencia de la comunidad de donantes más amplia y observa complacido que los acreedores, en particular los del Club de París, están dispuestos a buscar una solución a los problemas de la deuda soberana del Irak;

16. Pide también que el Secretario General, en coordinación con la Autoridad, siga ejerciendo las funciones que le competen en virtud de sus resoluciones 1472 (2003), de 28 de marzo de 2003, y 1476 (2003), de 24 de abril de 2003, durante un período de seis meses tras la aprobación de la presente resolución, y ponga término en ese plazo, con la mejor relación costo-eficacia posible, al funcionamiento del programa “petróleo por alimentos” (el “Programa”), tanto a nivel de la sede como sobre el terreno, transfiriendo la responsabilidad por la administración de toda actividad restante en virtud del Programa a la Autoridad y, en particular, adoptando las medidas necesarias que se indican a continuación:

a) Facilitar lo antes posible el envío y la entrega autenticada de bienes civiles prioritarios, según determinen el Secretario General y los representantes que éste designe, en coordinación con la Autoridad y la administración provisional del Irak, en virtud de contratos aprobados y financiados concertados previamente por el anterior Gobierno del Irak para el socorro humanitario de la población del Irak, en particular, según proceda, negociar ajustes en los plazos o condiciones de dichos contratos y cartas de crédito respectivas según se establece en el párrafo 4 d) de la resolución 1472 (2003);

b) Examinar, a la luz del cambio en las circunstancias, en coordinación con la Autoridad y la administración provisional del Irak, la utilidad relativa de cada uno de los contratos aprobados y financiados, con miras a determinar si incluyen artículos necesarios para satisfacer las necesidades de la población del Irak, tanto en la actualidad como durante la reconstrucción, y posponer una decisión sobre los contratos cuya utilidad se considere cuestionable y sobre las cartas de crédito respectivas hasta que un gobierno reconocido internacionalmente y representativo del Irak esté en condiciones de determinar por sí mismo si habrán de ser cumplidos;

c) Presentar al Consejo, para su examen y consideración y dentro de los 21 días posteriores a la aprobación de esta resolución, un proyecto de presupuesto operativo sobre la base de los fondos ya separados en la cuenta establecida en virtud del párrafo 8 d) de la resolución 986 (1995), de 14 de abril de 1995, en que se indiquen:

i) Todos los gastos conocidos y previstos que entrañe para las Naciones Unidas la realización continua de las actividades relacionadas con la aplicación de la presente resolución, en particular los gastos de funcionamiento y administrativos correspondientes a los organismos y programas competentes de las Naciones Unidas encargados de la aplicación del Programa, tanto en la sede como sobre el terreno;

ii) Todos los gastos conocidos y previstos relacionados con la terminación del Programa;

iii) Todos los gastos conocidos y previstos que entrañe el restablecimiento de los fondos del Gobierno del Irak proporcionados al Secretario General por Estados Miembros según se pedía en el párrafo 1 de la resolución 778 (1992); y

iv) Todos los gastos conocidos y previstos correspondientes al Representante Especial y al representante cualificado del Secretario General que haya de prestar servicios en la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión durante el plazo de seis meses antes definido, tras el cual estos gastos serán sufragados por las Naciones Unidas;

d) Consolidar en un fondo único las cuentas establecidas en virtud de lo dispuesto en los apartados a) y b) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995);

e) Cumplir todas las obligaciones restantes relacionadas con la terminación del Programa, en particular la negociación, con la mejor relación costo-eficacia posible, de todos los pagos necesarios, que se harán con cargo a las cuentas de garantía bloqueada a que se hace referencia en los apartados a) y b) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995), con las partes que previamente hayan concertado obligaciones contractuales con el Secretario General en virtud del Programa y determinar, en coordinación con la Autoridad y la administración provisional del Irak, la situación futura de los contratos celebrados por las Naciones Unidas y organismos conexos de las Naciones Unidas en relación con las cuentas establecidas en virtud de los apartados b) y d) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995);

f) Presentarle, 30 días antes de la terminación del Programa, una completa estrategia preparada en estrecha coordinación con la Autoridad y la administración provisional del Irak que culmine en la entrega de toda la documentación pertinente y el traspaso a la Autoridad de toda la responsabilidad operativa por el Programa;

17. Pide además al Secretario General que transfiera lo antes posible al Fondo de Desarrollo para el Irak la suma de 1.000 millones de dólares de los Estados Unidos, con cargo a fondos no comprometidos en las cuentas establecidas en virtud de los apartados a) y b) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995) y restablezca los fondos del Gobierno del Irak que le proporcionaron Estados Miembros conforme al párrafo 1 de la resolución 778 (1992) y decide que, una vez deducidos todos los gastos pertinentes de las Naciones Unidas relacionados con la ejecución de los contratos autorizados y los gastos del Programa señalados en el párrafo 16 c) supra, en particular todas las obligaciones residuales, todos los fondos que quedan en las cuentas de garantía bloqueada establecidas en virtud de los apartados a), b), d) y f) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995) sean transferidos lo antes posible al Fondo de Desarrollo para el Irak;

18. Decide poner término, a partir de la aprobación de la presente resolución, a las funciones relacionadas con las actividades de observación y supervisión a cargo del Secretario General en virtud del Programa, en particular la supervisión de la exportación de petróleo y de productos derivados del petróleo del Irak;

19. Decide poner término al Comité establecido en virtud del párrafo 6 de la resolución 661 (1990) cuando concluya el plazo de seis meses indicado en el párrafo 16 supra y decide además que el Comité identifique a las personas y entidades a que se hace referencia en el párrafo 23 infra;

20. Decide que todas las ventas de exportación de petróleo, productos derivados del petróleo y gas natural del Irak que se lleven a cabo a partir de la fecha de aprobación de la presente resolución se hagan de acuerdo con las mejores prácticas del mercado internacional y, a efectos de transparencia, sus cuentas sean verificadas por contadores públicos independientes que presenten informes a la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión a que se hace referencia en el párrafo 12 supra y decide además que, con la excepción de lo dispuesto en el párrafo 21 infra, la totalidad del producto de dichas ventas se deposite en el Fondo de Desarrollo para el Irak hasta que se haya constituido debidamente un gobierno del Irak reconocido internacionalmente y representativo;

21. Decide además que el 5% del producto de las ventas a que se hace referencia en el párrafo precedente se deposite en el Fondo de Indemnización establecido de conformidad con la resolución 687 (1991) y las resoluciones posteriores en la materia y que, a menos que un gobierno del Irak reconocido internacionalmente y representativo y el Consejo de Administración de la Comisión de Indemnización de las Naciones Unidas, en ejercicio de su autoridad sobre los métodos para hacer los pagos al Fondo de Indemnización, decidan otra cosa, este requisito sea obligatorio para un gobierno del Irak debidamente constituido, internacionalmente reconocido y representativo y para cualquiera de sus sucesores;

22. Decide además, observando la importancia de establecer un gobierno del Irak reconocido internacionalmente y representativo y la conveniencia de que finalice rápidamente la reestructuración de la deuda del Irak a que se hace referencia en el párrafo 15 supra, que, hasta el 31 de diciembre de 2007 y a menos que el Consejo decida otra cosa, el petróleo, los productos derivados del petróleo y el gas natural originarios del Irak tendrán inmunidad judicial hasta que el título pase al comprador inicial y no podrán ser objeto de ninguna forma de embargo, retención o ejecución y que todos los Estados deberán adoptar las medidas que sean necesarias con arreglo a sus respectivos ordenamientos jurídicos para asegurar dicha protección, y que el producto de esas ventas y las obligaciones dimanadas de ellas, así como el Fondo de Desarrollo para el Irak, tendrán prerrogativas e inmunidades equivalentes a las de las Naciones Unidas si bien dichas prerrogativas e inmunidades no se aplicarán en relación con cualquier procedimiento judicial en que sea necesario recurrir a esos productos u obligaciones para satisfacer una indemnización por daños y perjuicios en relación con un accidente ecológico, incluso un derrame de petróleo, que ocurra después de la fecha de aprobación de la presente resolución;

23. Decide que todos los Estados Miembros en que haya:

a) Fondos u otros activos financieros o recursos económicos del Gobierno del Irak, o de órganos, sociedades u organismos de éste ubicados fuera del Irak a la fecha de la presente resolución; o

b) Fondos u otros activos financieros o recursos económicos que hayan sido sustraídos del Irak o adquiridos por Saddam Hussein o algún otro alto funcionario del anterior régimen Iraquí o por algún miembro de su familia inmediata, incluidas las entidades de su propiedad o bajo su control directo o indirecto o de personas que actúen en su nombre o a instancias suyas; congelen sin demora esos fondos u otros activos financieros o recursos económicos y, a menos que estos fondos u otros activos financieros o recursos económicos estén a su vez sujetos a una sentencia o un embargo judicial, administrativo o arbitral previo, los transfieran inmediatamente al Fondo de Desarrollo para el Irak, en el entendimiento de que, de no ser resueltas de otra manera, las reclamaciones hechas por particulares o entidades no gubernamentales en relación con esos fondos u otros activos financieros transferidos se podrán presentar al Gobierno del Irak reconocido internacionalmente y representativo y decide asimismo que serán aplicables a todos esos fondos, activos financieros o recursos económicos las mismas prerrogativas e inmunidades que se establecen en el párrafo 22;

24. Pide al Secretario General que le informe, a intervalos periódicos de la labor del Representante Especial con respecto a la aplicación de la presente resolución y de la labor de la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión y alienta a los Estados Unidos de América y al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a que le informen a intervalos periódicos de las actividades que realicen en virtud de la presente resolución;

25. Decide pasar revista a la aplicación de la presente resolución dentro de los doce meses siguientes a su aprobación y considerar las nuevas medidas que puedan resultar necesarias;

26. Insta a los Estados Miembros y a las organizaciones internacionales y regionales a que contribuyan a la aplicación de la presente resolución;

27. Decide seguir ocupándose de la cuestión.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, La Construcción de un Orden Mundial Imperial, (Buenos Aires, Edic. del Autor, 2003), ISBN: 987-43-6267-7


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


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[717] Rusia Dice que la Resolución de EUA Sobre Irak Necesita más Claridad, en CNN en español, 11 de Mayo del 2003, http://www.cnnenespanol.com.
[718] Millonaria Propuesta de EUA a Rusia, en Diario La Nación, Buenos Aires, 4 de Mayo del 2003.
[719] ONU: Texto del Proyecto de Resolución, en BBC Mundo en español, 15 de Mayo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_3021000/3021741.stm.