Tapa Orden Mundial Imperial

 

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Capítulo XI

GLOBALIZACION Y “FINANCIARIZACION”

Además de los avances en informática y telecomunicaciones, se necesitó una ideología favorable a la desregulación financiera. Ronald Reagan y Margaret Thatcher, fueron los impulsores de la globalización de la desregulación y liberalización de los flujos financieros, cuyos efectos indeseables son hoy reconocidos por uno de sus máximos beneficiarios: George Soros 199.

La globalización debe ser vista como el resultado de un proyecto promovido por determinados sectores económicos, financieros e industriales de los países industrializados y ejecutada por los gobiernos que la representan y no como un acontecimiento “natural”, producto ineludible de los avances científicos y tecnológicos en el campo de la informática y la comunicación.

El sistema financiero globalizado comprende rentistas, operadores bursátiles, cuya atención a los vaivenes de los mercados financieros se sostiene con especuladores internacionales, fondos de inversión, grandes bancos oligopólicos que controlan gran parte de la economía mundial. A ellos se le agregan las mafias vinculadas al lavado de dinero, del narcotráfico, del comercio de armas, del contrabando, de la corrupción de gobiernos, la inmigración ilegal, el tráfico de órganos, la prostitución infantil, la trata de blancas, los gerentes de los “paraísos fiscales”.

Las políticas estatales, en realidad no existen. Han dejado de ser una decisión soberana para obedecer a las pautas del denominado Consenso de Washington de 1989 de desregulación, achicamiento del rol del Estado, privatizaciones, etc. Se ha generado una dicotomía: interferencia estatal nefasta versus desregulación bienhechora, de la que no se puede salir.

Mediante este artificio queda oculta la “desregulación”, que no es otra cosa que la imposición de una nueva modalidad de regulación, sólo que en lugar de descansar como antes en una normativa impuesta por poderes públicos teóricamente responsables ante la ciudadanía y controlables por ella mediante el sufragio universal, ahora lo hace sobre normas y estándares impuestos por los oligopolios que controlan a los mercados y fijan a su antojo las reglas del juego que mejor sirven a sus intereses. La prueba de esto la ofrecen las superganancias que reporta el capital financiero, principal beneficiario de la nueva modalidad de regulación. Si antes eran los gobiernos quienes regulaban a los mercados, ahora, con la pretendida “desregulación”, son los que manejan la estructura del poder financiero quienes imponen las leyes que habrán de favorecerlos y beneficiarlos. No se trata, en consecuencia, de regulación sí o no, sino de quién fija las normas regulatorias y con vistas a cuáles intereses.

No hay mercados desregulados. Todos los mercados están regulados y sólo funcionan bajo esta condición. La única cuestión es saber por quién y cómo están regulados. Detrás de la expresión desregulación se oculta la regulación unilateral de los mercados por parte del capital dominante 200.

GLOBALIZACION Y TRANSNACIONALISMO

Con la globalización simultánea en numerosos niveles, han surgido nuevos problemas difíciles de manejar por los Estados dentro de sus fronteras. Cada vez les cuesta más controlar los flujos migratorios, así como los de dinero, información, contaminación y enfermedades. Al mismo tiempo, han aparecido en el contexto global, nuevos retadores del poder estatal; son los conocidos como “actores no estatales”. Entre ellos, hay una diversidad: las organizaciones no gubernamentales en rápida proliferación, los grupos étnicos y religiosos -todos estos casos entran en la denominación de actores no estatales “sin fines de lucro”-, las redes de criminales y narcotraficantes transnacionales, las redes terroristas globalizadas -estos casos entran en la denominación de “actores no estatales espurios”-, las grandes corporaciones multinacionales -estas entran en la denominación de actores no estatales “con fines de lucro”- 201. Al ir creciendo y ascendiendo de las operaciones locales, o nacionales, a las globales, estas organizaciones fueron reduciendo el poder relativo de los Estados.

Gráfico 10 ¿Globalización vs Soberanía?

Globalización vs Soberanía

Hacia el futuro, tanto los Estados como las organizaciones internacionales, deberán tener en cuenta el poder de estos actores no estatales en el momento de tomar decisiones 202.

Por otra parte, uno piensa hasta qué punto, un Estado poderoso como es EUA, puede actuar independientemente, siendo que, en la etapa del gobierno de George W. Bush el partido republicano era la agrupación política más ligada a los intereses de las grandes corporaciones; especialmente su Presidente y su Vicepresidente. De lo que se trata, es de saber si la necesaria independencia del poder político con respecto al poder económico habrá de producirse durante la gestión de quienes son, en muchos casos, miembros de una élite empresarial 203.

EL MALESTAR EN LA GLOBALIZACION

¿Por qué la globalización ha llegado a ser tan controvertida? La apertura al comercio internacional ayudó a ciertos países a crecer más rápidamente de lo que habrían podido en caso contrario. El caso de China es un ejemplo. El comercio exterior fomenta el desarrollo cuando las exportaciones del país lo impulsan; el crecimiento propiciado por las exportaciones fue la clave de la política industrial que enriqueció a Asia y mejoró la suerte de millones de personas. Desde ya, el país tiene que tener qué exportar en forma competitiva y con valor agregado, ya que muchos países no crecieron con la apertura, desde el momento en que lo que exportaron carecía de valor agregado, y la mayoría de lo que sí lo tenía, lo importaron. Este es el caso de gran parte de los países de América Latina, que entre los ‘40 y los ‘70 estaban “integrados” a la economía mundial, porque producían lo que el mundo producía y/o demandaba, particularmente siderúrgicos y sector metal-mecánica, a la vez que eran los sectores considerados importantes para lograr el “despegue” hacia el desarrollo, independientemente del grado de apertura de sus economías; pero que, especialmente luego de la caída del Muro de Berlín y de la desintegración de la URSS en que la economía capitalista se expandió al planeta, quedaron “desintegrados” de la economía mundial, independientemente de su apertura, toda vez que no producen lo que el mundo produce y/o demanda predominantemente: microelectrónica, informática, robótica, telefonía, etc., que sí producen los países asiáticos y que los latinoamericanos importan.

En general, la globalización, ha reducido la sensación de aislamiento experimentada en buena parte del mundo en desarrollo y ha brindado a muchas personas de esas naciones, acceso a un conocimiento que hace un siglo ni siquiera estaba al alcance de los más ricos del planeta. Las propias protestas anti-globalización son resultado de esta mayor interconexión. No obstante, pese a los repetidos compromisos sobre la mitigación de la pobreza en distintos foros mundiales, el número de pobres ha aumentado. Esto sucedió al mismo tiempo que la renta mundial total aumentaba en promedio un 2,5 por ciento anual 204.

El mundo industrializado, particularmente EUA, aseguró a los países de Europa del Este, que el nuevo sistema económico les brindaría una prosperidad sin precedentes. En vez de ello, generó una pobreza sin precedentes. En muchos aspectos, para el grueso de la población, la economía de mercado se ha revelado incluso peor de lo que habían predicho sus dirigentes comunistas. En 1990 el PIB chino era el 60% del ruso, y a finales de la década la situación se había invertido; Rusia registró un aumento inédito de la pobreza y China un descenso inédito. China, desarrolló una apertura periférica y un proteccionismo céntrico.

Los críticos de la globalización acusan a los países industrializados de forzar a los países pobres a eliminar las barreras comerciales, mientras ellos mantuvieron las suyas e impidieron que los periféricos pudieran exportar productos agrícolas, privándolos de una necesaria renta vía exportaciones. EUA fue, uno de los principales causantes de esta situación junto a los países de la UE.

La banca, se benefició por la flexibilización de los controles sobre los mercados de capitales en América Latina y Asia, pero esas regiones sufrieron cuando los flujos de dinero especulativo o capital “golondrina” que se habían derramado sobre los países, súbitamente tomaron la dirección opuesta, una salida abrupta dejando atrás divisas colapsadas y sistemas bancarios debilitados.

La Ronda Uruguay del GATT fortaleció los derechos de propiedad intelectual, pero sirvió fundamentalmente para que las compañías farmacéuticas norteamericanas y de otros países industrializados pudieran impedir que los laboratorios de los países periféricos pudieran hacer uso de su propiedad intelectual. Para medir adecuadamente la asimetría en términos de relaciones de fuerza que caracteriza al sistema de patentes, recordemos que, de acuerdo a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), los particulares y las firmas de los países industrializados detentaban a mediados de los ´90, el 95% de las patentes de Africa, casi el 85% de los de América Latina y el 70% de los de Asia 205.

Durante décadas, el mundo industrializado hizo oídos sordos a las demandas de los pobres en Africa y los países subdesarrollados de otras partes del planeta. Quienes trabajaban en estas regiones, sabían que algo no iba bien cuando asistían a la generalización de las crisis financieras y al aumento del número de pobres. Pero ellos no podían cambiar las reglas de juego o influir sobre las instituciones financieras internacionales que las dictaban. Demás está decir que estos procesos ocurrieron merced a gobiernos, mayoritariamente funcionales a la ideología dominante y “disfuncionales” a los intereses del pueblo, aunque éste lo hubiera votado. Los procesos, denominados “democráticos”, más por su “electoralismo delegativo”, pasaron a ser regímenes políticos “condicionados” a los requisitos que los prestamistas internacionales imponían a cambio de su cooperación, minando la soberanía nacional y siguiendo los criterios de actores transnacionales, como las “calificadoras de riesgo país”.

Hay una contradicción entre las organizaciones internacionales vigentes. Por ejemplo, la OIT está preocupada porque el FMI presta escasa atención a los derechos laborales o por el rol que la OMC tiene sobre ellos, pero carece de poder suficiente para lograr mantener en vigencia las reglas que se alcanzaron con gran sacrificio hasta el momento. El Banco de Desarrollo de Asia aboga, contrariamente al FMI o el BM, por un “pluralismo competitivo” que brinde a los países en desarrollo enfoques alternativos sobre estrategias de desarrollo, incluyendo el “modelo asiático”, en el cual los Estados se apoyan en los mercados pero cumplen un papel activo en crear, modelar y guiar los mercados, incluyendo la promoción de nuevas tecnologías, y donde las empresas asumen una responsabilidad en el bienestar social de sus empleados 206.

El FMI ha cambiado profundamente a lo largo del tiempo. Fundado en la creencia de que los mercados funcionan muchas veces mal, ahora proclama la supremacía del mercado con fervor ideológico. Fundado en la creencia de que es necesaria una presión internacional sobre los países para que lleven a cabo políticas económicas expansivas, hoy el FMI aporta dinero sólo si los países emprenden políticas tales como, recortar los déficit y aumentar los impuestos o los tipos de interés, lo que contrae la economía. El FMI creado en Bretton Woods en 1944 hoy se contradice. El cambio más profundo ocurrió en los años ‘80, en que Ronald Reagan y Margaret Thatcher predicaron la ideología del libre mercado en EUA y el Reino Unido y la exportaron al mundo.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, La Construcción de un Orden Mundial Imperial, (Buenos Aires, Edic. del Autor, 2003), ISBN: 987-43-6267-7


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com

199 SOROS, George, La Crisis del Capitalismo Global: La Sociedad Abierta en Peligro, (Buenos Aires, Sudamericana, 1999).

200 Amir, Samir, La Hegemonía de Estados Unidos y el Desvanecimiento del Proyecto Europeo, (Madrid, El Viejo Topo, 2001), pág. 26.

201 Al producirse la crisis económica asiática, en 1997-1998, toda la economía de Tailandia no llegaba a igualar a una división de General Electric.

202 Ver Toffler, Alvin y Heidi, La guerra oculta por la influencia mundial, en Diario La Nación, Buenos Aires, 25 de Febrero del 2002. Traducción de Zoraida J. Valcárcel.

203 Ver Botana, Natalio R., El poder económico en EUA, en Diario La Nación, Buenos Aires, 28 de Julio del 2002.

204 Banco Mundial, Global Economic Prospects and the Developing Countries 2000, (Washington D.C., World Bank, 2000), pág. 29.

205 OMPI, Datos IP/STAT/1994/8, publicado en noviembre de 1996.

206 Stiglitz, Joseph E., El Malestar en la Globalización, (Buenos Aires, Taurus, 2002), Cap. I.