El Orden Mundial del Siglo XXI

 

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Capítulo X

RELACIONAMIENTO MUNDIAL:
SISTEMA Y ESTRUCTURA

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA

En el sistema mundial, las unidades componentes -no todas- “interactúan” 357 y se “intercondicionan” entre sí (ver Gráfico 22 sobre Relaciones Mundiales: Proceso Interactivo Global). Todo depende de que existan relaciones -de cooperación o conflicto- o intereses que hagan que se dé esta interacción.

El intercondicionamiento, es resultante de la búsqueda, por parte de las unidades componentes del sistema -Estados, actores transnacionales, etc.-, por alcanzar sus intereses y objetivos por sobre los de las otras partes intervinientes.

El proceso interactivo e intercondicionante, puede traer como consecuencia -aunque no necesariamente- una relación de “interdependencia” entre las unidades del sistema. Esto ocurre, cuando existe una mutua “dependencia”, aunque ésta sea en temas diferentes para las partes.

La interdependencia, puede traer como consecuencia -aunque no necesariamente- una “integración” 358, en la medida en que se retroalimenta -simétrica o asimétricamente- a través de un vínculo de “necesidad” entre las partes 359, generando un circuito permanente.

                                            Gráfico 22

Relaciones Mundiales: Proceso Interactivo

INTERDEPENDENCIA ORGANIZACIONAL”
VERSUS “INTEGRACION ASOCIACIONAL”.

Las relaciones de interdependencia, en el sistema mundial, difícilmente podrán ser “simétricas”. Por ello es que se dan procesos de “estratificación”, resultantes de que algunos miembros del sistema alcanzan determinadas capacidades de control y otros son “dependientes” 360. A este proceso, lo denomino integración “organizacional”, ya que es “vertical, heterogénea e injusta en el reparto”. Frente a esta situación, los que están disconformes con el status vigente -muchos están conformes 361-, procurarán modificar -en la medida de lo posible- el estado de cosas, o al menos su status quo, por lo que tratarán de maximizar su capacidad de desempeño. Para ello, tratarán de fortalecer las relaciones “horizontales” a través de procesos que llamo integración “asociacional”, ya que se da entre “iguales” -porque tienen igual problema y/u objetivo- y por lo tanto entre actores homogéneos, en forma horizontal; y el objetivo es encontrar justicia.

Esto depende de las “élites gobernantes”. Hay casos en que la élite tiene mentalidad dependiente, o su percepción hace que no esté disconforme con el estado de cosas vigente. No obstante ello, la interdependencia -desde el punto de vista organizacional-, tiene un poder muy grande, en el sentido de impedir la posibilidad de que las “fuerzas centrípetas” 362 de la integración asociacional operen a favor de aquellos que procuran maximizar su capacidad de desempeño.

POLARIZACION

Uno de los aspectos relevantes del relacionamiento mundial -desde el punto de vista de la formación del “orden”-, es el proceso de polarización.

No todos los miembros del sistema mundial, participan del proceso de polarización. Este es un fenómeno que se da fundamentalmente entre aquellos que tienen capacidad de generar reglas del juego, o por lo menos, modificarlas.

Gran Bretaña, Francia, Prusia, Rusia y el Imperio Austro-Húngaro en el sistema multipolar imperante en el siglo XIX y principios del XX; EUA y la URSS en el sistema bipolar vigente desde mediados de los '40 hasta los '80; en los post '90s, Japón y los Nic's asiáticos, la Unión Europea (UE) y en su marco, especialmente la Alemania unida, EUA en el contexto del NAFTA; a los que habría que agregar, al menos en determinados “segmentos” de las relaciones mundiales, a la banca privada transnacionalizada y otros actores transnacionales, que van desde empresas, grupos económicos y financieros, hasta ONG’s, como nuevos polarizadores del sistema mundial que se está conformando.

Previo a la conformación del orden mundial, incluso del sistema, las “relaciones” entre las unidades componentes del sistema, están dadas por una “interacción e intercondicionamiento” basados, fundamentalmente en la “pugna” por establecer las “reglas” del juego en cada uno de los “segmentos” en los que existen relaciones, a fin de imponer el “régimen” 363 que deberá imperar.

La pugna no implica necesariamente guerra o conflicto, sino búsqueda de ventajas por sobre el resto de los actores “polares” (los que polarizan).

Las relaciones entre las unidades componentes del sistema son “integrales”, aunque se den por turno 364. Los “segmentos” a los que hago referencia tienen que ver con las áreas en las que, generalmente, se dan las relaciones en el sistema mundial: segmento financiero; comercial; industrial; científico & técnológico; de la producción, distribución de las armas; la realización de alianzas militares y/o político-ideológicas; etc.

                                      Gráfico 23

Relaciones Mundiales: Configuración Global

A esta interacción, basada en la “pugna”, la denomino proceso de “polarización” 365 entre los actores (o variables 366). Los actores que predominen, serán los que “controlen” -y en última instancia “conduzcan”- al sistema. En otros términos, serán los “subsistemas dominantes”.

Este proceso se puede dar, tanto en el “eje económico”, como en el “estratégico-militar” 367. Dependiendo del “eje” en el que se “centre” el proceso de polarización, se conocerán las características de “utilización y orientación” del poder. Por lo tanto, el “eje político”, como “eje planificador” del sistema, se verá “atraído” por uno o por el otro, dependiendo de cuál de ellos sea el que monopoliza el proceso relacional, en la configuración de poder vigente.

El proceso de polarización se encara en el “eje económico”, cuando los principales intereses, en los hechos, están transitando, circunstancialmente, por ahí. Si la situación se diera a partir de una pugna entre dos posturas ideológicas contradictorias, en que cada parte trata de imponerse por sobre la otra, el proceso transitaría por el “eje estratégico-militar”.

Una vez que el proceso de polarización finaliza -en el momento en que resulte imposible para los subsistemas dominantes alcanzar un nivel superior al que alcanzaron, a la vez que contrarrestar más de lo que lo han hecho al resto de los polarizadores-, queda conformada -cristalizada- la estructura.

En los hechos, los actores que controlan el poder (subsistemas dominantes) en el eje económico o en el eje estratégico-militar, serán los que manejen al eje político, y llevarán a cabo la “planificación” del orden, en concordancia con los otros (por ej. Congreso de Viena de 1815 que generó las pautas de orden del sistema multipolar vigente hasta 1914) o en pugna con los otros (por ej. el sistema bipolar vigente entre 1945 y los '80); y también, los que tengan un ascendente importante sobre el otro eje “no dominante”.

A. EL SISTEMA MUNDIAL

Al “proceso de relaciones” dentro del sistema, se lo puede caracterizar como el conjunto de patrones de interacción entre los actores, quiénes establecen relaciones de poder conflictivas o no, según la compatibilidad de intereses; para alcanzar sus objetivos 368.

Un sistema 369 es un conjunto de actores (estatales o no estatales) relacionados de tal modo frente a su medio, que las regularidades de comportamiento que pueden describirse, caracterizan las relaciones dentro del sistema, de los actores entre sí y sus relaciones individuales, con combinaciones de actores y factores externos al sistema 370.

Para Morton Kaplan, el sistema internacional es un “sistema político, sin fuerza legal”. En otros términos, sin capacidad de exigir, a la totalidad de sus miembros, las normas vigentes, o de sancionarlos -a la totalidad de sus miembros, polares y no polares, hegemónicos y hegemonizados- por incumplimiento.

Cuando se habla de sistema, en realidad se hace referencia a “aquellos que lo controlan y conducen” 371. Se habla del sistema por su estructura (esquema o configuración de poder vigente) 372.

El sistema mundial (su estructura: unipolar; bipolar; multipolar; etc. 373). tiende hacia el “polo” de los subsistemas -Estados, transnacionales, etc.- dominantes.

Dependiendo de la cantidad de “subsistemas dominantes” 374, la estructura internacional será unipolar (un subsistema), bipolar (dos subsistemas) o multipolar (varios subsistemas dominantes) -adoptando diferentes “estados” durante su existencia, que los caracterizarán-. Estos serán los que impongan las normas esenciales de funcionamiento del sistema, limitados por la “resistencia” de los que se encuentran por debajo.

Un sistema político es un “sistema dominante” o un “subsistema dominante” 375. El sistema político domina sobre sus subsistemas en la medida en que las “normas esenciales” 376 del sistema político operan como “datos paramétricos” -marco indicativo dentro del que es posible actuar- para cualquier subsistema particular. Un subsistema domina, en la medida en que las normas esenciales del sistema no pueden ser consideradas como datos paramétricos para ese subsistema. Pero éste sí puede establecer las normas esenciales 377, ya que es un “polo” o un “polarizador”.

Cualquier disturbio -producido por “impactos”- es aceptable en el sistema, siempre que ocurra dentro de “parámetros razonables” 378, de manera que el sistema lo pueda “asimilar”. Todo “impacto” que recibe el sistema hace que reaccione, en defensa propia, a través de “contraimpactos”. A este proceso “reequilibrador” se lo denomina proceso homeostático.

En el caso del orden, los disturbios deben ser “contenidos” cerca de su “fuente generadora” sino, se pueden expandir, produciendo “anarquía” o “caos” 379.

Mientras que el orden debe ser manejado -por los “ordenadores”-, el sistema “se maneja a sí mismo”, a través de un complejo proceso de mecanismos equilibradores y reequilibradores, y evoluciona como resultado no intencional de las acciones individuales. Por el contrario, a través de su “estructura”, condiciona el accionar de los actores en general.

Los rasgos más importantes de un sistema tienen que ver con la identidad de los miembros, su categoría -dentro de la “estratificación” mundial- y la configuración resultante (estructura). A la inversa, el orden, es una función del tipo de comportamiento que tenderá a salvaguardar a los miembros del sistema y sus derechos establecidos contra cambios abruptos y forzosos en las estructuras de poder e interés.

Un sistema mundial depende de: a) la formación y “re-formación” de los miembros -actores- con intereses bien comprendidos; b) la clarificación de las relaciones de poder; y c) la rutinización de las relaciones -diplomáticas- entre miembros -actores- viables. La evolución de un sistema mundial -o cualquier otro-, es la historia de los “conflictos” (polarización) que crean al sistema, y de los “conflictos” (diferentes de la polarización) que más tarde le generan modificaciones o lo conducen a su destrucción 380.

Mientras que es posible identificar inmediatamente un comportamiento disturbador -causante de desorden-, resulta difícil o imposible anticipar las implicaciones de las tendencias estructurales 381, causantes de la reconfiguración del sistema. Estas se dan en el largo plazo.

El orden mundial, tiene que ver con la distribución de poder concreto -distribución precisamente encarada-, no con la distribución hipotética a largo plazo. Esto último tiene que ver con la estructura y el proceso de “polarización”.

La ayuda exterior es un instrumento para “promover orden” 382, mientras que los sistemas de seguridad colectivos son instrumentos para “mantener o restaurar el orden” 383. En este caso la intervención se torna en algo aceptable y necesario, en aras del mantenimiento del orden. Por supuesto, no con la conformidad de los “intervenidos”. Todo esto opera en aras de la eficiencia técnica y política, no en aras de la justicia. La ética, en estos casos, está dada por el mantenimiento del orden y no por la justicia.

DISTINTAS CONCEPCIONES DE SISTEMA

VISION EPISTEMOLOGICA

Según Kenneth Waltz 384, un sistema es un conjunto de unidades interactuantes:

a) En un nivel, un sistema consiste en una estructura, y ésta es el componente de nivel sistémico que posibilita pensar en las unidades como un conjunto que sea diferente de una mera reunión.

b) En otro nivel, el sistema consiste en unidades interactuantes.

El propósito de la teoría de los sistemas para Waltz -además de hacer complejo su entendimiento-, es demostrar cómo operan e interactuan estos dos niveles, y eso requiere diferenciarlos entre sí. Podemos preguntar cómo se afectan mutuamente A y B y buscar una respuesta, sólo si A y B pueden diferenciarse. Cualquier enfoque o teoría que sea llamado adecuadamente “sistémico” debe demostrar de qué modo el nivel sistémico o estructura, es diferente del nivel de las unidades interactuantes. Si eso no se demuestra, significa -para Waltz- que no hay un enfoque sistémico, ni tampoco una teoría sistémica. Las definiciones de la estructura deben omitir -para Waltz- los atributos 385 y las relaciones de las unidades. Sólo por ese medio es posible distinguir los cambios de estructura y los cambios que se llevan a cabo al interior de esa estructura 386.

                          Gráfico 24

Enfoque Sistémico: Waltz

Para Richard Rosencrance, el sistema político internacional tiene un marco de referencia compuesto por cuatro elementos:

1) una fuente disruptiva o entrada;

2) un regulador y

3) una tabla de limitaciones contextuales que traducen a los dos elementos anteriores en

4) resultados.

Los Estados son los disruptores. Más (+) aún si sus élites son revolucionarias y controlan inestablemente una buena cantidad de recursos disponibles, y menos (-) si sus élites son conservadoras y tienen asegurado el control de un suministro restringido de recursos 387.

El regulador aparece en diferentes períodos históricos como una institución tal como el Consejo de Europa, la Liga de las Naciones, Naciones Unidas, etc., o como un proceso informal por el cual algunos Estados se oponen a la acción perturbadora de otros Estados, tal vez por medio de alianzas y de políticas de equilibrio de poder.

El contexto es el conjunto de limitaciones físicas que influye sobre la política -por ejemplo, cantidad de territorio colonizable en una etapa imperialista-.

                                            Gráfico 25

Sistema Político Internacional: Rosencrance

Stanley Hoffmann -que difiere de su antiguo discípulo Richard Rosencrance y también disiente con Kenneth Waltz- define a un sistema internacional como un esquema de estructuras entre las unidades básicas de la política mundial 388.

Para Hoffmann, el análisis puramente “estructural” del sistema internacional que hace Waltz, que se enfoca sólo sobre el número de “grandes” poderes y sobre la “distribución de capacidades entre las unidades”, dice muy poco 389.

Yo me pregunto ¿qué pasa con el rol de los menos poderosos o los que ofrecen resistencia, porque carecen de poder suficiente para generar reglas y no se encuentran, por su condición, en el “tope” de la estructura del sistema? Hoy hay más de 200 Estados -sin contar al resto de los actores no estatales con incidencia en el régimen y el orden internacional-, lo que significa que el grupo que comprende a los principales actores, o que el grupo de principales sujetos beneficiarios de derechos y obligaciones es aún menor que en el caso de las sociedades intra-estatales.

La estructura según Hoffmann 390, está mayoritariamente determinada por la estructura del mundo -no como para Waltz que es sólo en el “tope” del sistema-. Hoffmann no la define con claridad, aunque reúne todos los elementos que abarcan la problemática relacional tanto entre países poderosos, como entre estos y aquellos que carecen de poder suficiente como para establecer reglas.

Comprender la estructura, según Hoffmann, requiere que uno sepa, no sólo el principio por el cual un sistema es ordenado, “coordinación de las unidades, versus súper y sub-ordinación de las mismas, y los arreglos entre las partes”, sino también saber cuales son los atributos de las unidades 391.

Para Hoffmann, todo sistema internacional tiene tres dimensiones: 1) horizontal, de relaciones entre los principales actores; 2) vertical, que contempla los aspectos jerárquicos; y 3) funcional, los temas y formas que se consideran en las transacciones políticas internacionales. Cada dimensión se mueve conjuntamente y dentro del resto 392.

Metodológicamente Hoffmann sigue la sociología histórica desarrollada por Montesquieu, Alexis de Tocqueville y utilizada por Raymond Aron, que se guía por el método inductivo-empírico 393.

Para Waltz esta metodología es inadecuada, ya que la descripción de un sistema, no se puede desarrollar inductivamente, así como el criterio por el cual los cambios “en” el sistema se diferencian de los cambios “de” sistema 394.

Efectivamente, el método inductivo no puede explicar estos cambios, ya que la inducción no conoce la totalidad del sistema. Tiene una visión “atomizada” del sistema global.

Para Hoffmann, las “comparaciones históricas” muestran cambios importantes entre sistemas; pero corre peligro de decir que es cambio de sistema algo que es un gran cambio dentro del sistema 395.

Si los economistas confundieran los cambios a nivel de la unidad con los cambios a nivel del sistema, afirmarían que una economía competitiva, o un sector oligopólico, cambia su carácter a medida que se producen descubrimientos tecnológicos de importancia o a medida que se producen revoluciones gerenciales dentro de las firmas. Las teorías pueden mejorarse, pero la aplicabilidad de las teorías no puede ponerse en tela de juicio a causa del cambio tecnológico o de los cambios dentro de las firmas 396.

Para Hoffmann, -según Waltz- surge un nuevo sistema cada vez que es posible cambiar la descripción en cualquier sentido importante (?) 397.

Hoffmann sitúa todo dentro de la estructura. Para cada efecto inventa una causa estructural. Como los atributos y la conducta de las unidades son elementos estructurales, las causas a nivel sistémico terminan por entremezclarse con las causas a nivel de la unidad, y estas últimas tienden a ser dominantes.

Define a la estructura, por un lado, según la disposición de las partes (la estructura de poder), y por el otro, según las características de esas partes (la homogeneidad o heterogeneidad de los Estados). Las características concretas de los Estados -la ambición de los gobernantes, los medios que emplean, el grado de integración nacional, las propiedades de las instituciones políticas- todas ellas son parte de la definición de estructura 398.

Para Waltz, situar la configuración de poder y la homogeneidad o heterogeneidad de los Estados en una única definición de estructura, como lo hace Hoffmann, es combinar los elementos situados en distintos niveles de abstracción. Esto impide responder preguntas como: 1) ¿de qué modo la estructura definida como configuración de poder afecta las características de los Estados? y a la inversa, 2) ¿hasta qué punto son sensibles las diferentes estructuras internacionales a las variaciones de la organización interna y de la conducta de los Estados independientes? 399.

Para Hoffmann, lo que es un sistema o aquello en lo que se convierte, no depende de la configuración de poder de los Estados, sino de sus políticas y conductas 400.

                              Gráfico 26

Estructura Internacional: Hoffmann

Los modelos sistémicos de Morton Kaplan 401 reflejan la suposición de que la estructura de un sistema complejo tiende a determinar el desempeño característico de ese sistema. Hoffmann lo condena por pasar por alto la diversidad de los Estados, por dotar a los sistemas de voluntad propia, por suponer que los sistemas asignan los roles a los actores, por creer que las estructuras plantean las necesidades y determinan los objetivos, y por ignorar a las fuerzas domésticas 402.

Kaplan define a un sistema de acción, como un conjunto de variables tan relacionadas en contraste con su contexto, que las regularidades de conducta descriptibles caracterizan las relaciones internas de las variables individuales con las combinaciones de variables externas 403.

Waltz critica de esta definición, el hecho de que no queda en claro dónde está el límite entre un sistema internacional y el contexto 404. Entiende a las condiciones “contextuales” como el contexto de los Estados, y no al contexto del sistema. El contexto de los Estados es el sistema internacional 405, que permanece en equilibrio, mientras los Estados respeten las “reglas esenciales” del funcionamiento del sistema indicadas por Morton Kaplan en sus “elementos para el análisis” de los sistemas.

Sin embargo, cuando se analiza un subsistema -siendo éste el objeto central de análisis-, como la crisis centroamericana, o del Medio Oriente, etc., el contexto en el que está inserto el sistema objeto del análisis, es el “sistema mayor”, y no necesariamente el mundo. Puede ser, para el caso centroamericano, el contexto del bloque occidental, por ejemplo. Este contexto, no sólo condiciona a los actores, sino también al sistema y, a la inversa, es condicionado por las distintas unidades y subsistemas que buscan un mejor status que el que detentan, o el contexto les permite.

Para Waltz, la estructura de un sistema actúa como límite de las unidades del sistema. Las dispone a comportarse de cierta manera y no de otra, y es por eso que el sistema se mantiene. Caso contrario, el sistema se transforma 406.

La Anarquía como Característica Sistémica para Waltz

Los teóricos “tradicionalistas” como los de orientación “moderna” codifican sus teorías reduciéndolas a las partes interactuantes 407. Tienen una visión “fragmentada” de la realidad.

Los “tradicionalistas” siguen insistiendo en que el carácter “anárquico” de la política internacional es el que marca la distinción entre los campos “interno” -estatal- y “externo” -internacional-, y los “modernistas” lo niegan 408.

En realidad no hay anarquía, sino falta de un “gobierno central” -por lo tanto hay una tendencia al predominio de la soberanía por sobre la imposición de reglas supranacionales o la coordinación para la generación de un orden global-.

Para Waltz una característica que ha persistido es la “anarquía” de la política internacional 409.

Las estructuras, pese a que se mantienen durante largo tiempo -hablo en los términos de dimensión “horizontal” de Hoffmann- no son estáticas, sino dinámicas, ya que alteran la conducta de los actores y afectan el resultado de sus interacciones.

Las estructuras según Waltz pueden cambiar de modo súbito (?) 410. Un cambio estructural -dice- es una revolución -se produzca o no de manera violenta-, y lo es porque da lugar a nuevas expectativas acerca de los resultados que se producirán a partir de los actos y las interacciones de unidades cuya colocación dentro del sistema varía junto con los cambios de estructura. Entre sistemas diferentes, una teoría explica el cambio 411. Una teoría de la política internacional sólo puede tener éxito si se definen las estructuras políticas de manera de identificar sus efectos causales y demostrar de qué modo varían estos efectos cuando cambia la estructura. A partir de la anarquía 412, se infieren -dice Waltz- grandes expectativas acerca de la calidad de la vida política internacional. La distinción entre estructuras anárquicas de diferente tipo permite producir definiciones más estrechas y precisas de los resultados esperados. Consideremos, por ejemplo, los efectos sufridos por los Estados europeos a partir del cambio de un sistema multipolar por otro bipolar. Durante la etapa en que el multipolarismo fue manejado por las grandes potencias europeas, no se podía pensar en términos de integración 413, como se lo hace a partir de que el poder pasó a manos de otros actores extra-europeos 414.

No comprendo cómo pueden cambiar de modo súbito las estructuras sin que cambie el sistema; en el entendimiento de que éste es variable dependiente de aquéllas. Desde ya, se producen cambios en la inserción de los actores al producirse cambios en la estructura. También coincido con que cuando se habla de sistema se hace referencia al interrelacionamiento e intercondicionamiento entre las unidades y esto no presume qué tipo de estructura está vigente -para ello es necesario conocer la configuración de poder-, aunque la forma en que las unidades se interrelacionan e intercondicionan, está “condicionada” por la estructura vigente.

Si para Waltz, cambio súbito, es el producido a la estructura multipolar por la primera guerra mundial, entiendo que lo que súbitamente ocurrió, fue que se puso en tela de juicio la capacidad de la estructura vigente de continuar “comandando” el sistema mundial como lo venía haciendo. Esto no significa que surgiera espontánea y/o súbitamente una nueva estructura. Ni siquiera se perfilaba la estructura bipolar que imperaría a partir de la finalización de la segunda guerra mundial hasta fines de los '80.

Si uno se ubicara como analista internacional a principios de la década de los ‘40, podría decir que las “tendencias mundiales” se orientan en el sentido de un sistema “multipolar”, conformado por “dos pares de alianzas”: una entre EUA y la URSS y otra por los miembros del “Eje”. Sin embargo, cuando finalizó la 2da G.M. una de las alianzas desapareció, no sólo como tal, sino que sus miembros, por ser derrotados -los miembros del “Eje”- quedaron fuera de la “tendencia multipolar”. Además, la otra alianza, se deshizo, transformándose el sistema, especialmente a partir de 1947, en un bipolarismo basado en la pugna ideológica, en vez de una “diarquía” 415.

Del mismo modo hoy, se perfila una estructura -en principio- tripolar -con posibilidades de que se extienda a un multipolarismo-, aunque no se puede asegurar que esa será la estructura -en los términos de dimensión “horizontal” planteados por Hoffmann- rectora del sistema mundial.

Para Waltz, estructuralmente, se puede describir y comprender las presiones a las que están sujetos los Estados. No se puede predecir cómo reaccionarán a las presiones sin conocimiento de sus disposiciones internas. Una teoría sistémica -dice Waltz- explica los cambios entre sistemas, no dentro de ellos (?), y no obstante, la vida internacional dentro de un sistema determinado no es de ninguna manera permanente repetición 416.

No obstante las críticas de Waltz a Kaplan, acerca de que éste ha desarrollado una “concepción” en vez de una teoría sistémica, se podría decir que sí ha encontrado la forma de explicar, no sólo describir, los cambios dentro de los sistemas. A partir de sus “normas de transformación”, que se combinan con conceptos como “impactos modificantes” e “impactos transformantes”, y “procesos homeostáticos”, Kaplan explica los cambios “de” sistema y los cambios “en” el sistema 417.

El hecho de que la estructura para Waltz tenga que ver exclusivamente con la configuración de poder vigente en la “cúpula” del sistema, se debe a que considera que, en política internacional, al igual que en cualquier sistema de auto-ayuda 418, las unidades de mayor capacidad plantean la escena de la acción para las otras, y para sí mismas. En la teoría sistémica -dice- la estructura es una noción generativa; y la estructura de un sistema es generada por las interacciones de sus partes principales. Sería tan ridículo -afirma- construir una teoría política internacional basada en Malasia y Costa Rica como construir una teoría económica de la competencia oligopólica basada en las empresas menores de un sector de la economía. Los destinos de todos los Estados y de todas las empresas de un sistema están mucho más afectados por las acciones e interacciones de los mayores que por las de los menores 419.

A la vez afirma Waltz, concentrarse en los grandes poderes no implica perder de vista a los poderes menores. La preocupación por el destino de estos últimos implica prestar una mayor atención a los primeros. La preocupación por la política internacional como sistema implica la concentración en los Estados que causan las mayores diferencias (?). Una teoría general de la política internacional se basa necesariamente (?) en los grandes poderes. La teoría, una vez escrita, también se aplica a los Estados menores que interactuan, en tanto sus interacciones estén aisladas 420 de los grandes poderes de un sistema, ya sea por la relativa indiferencia de estos últimos o por dificultades de comunicación y de transporte 421.

No cabe duda que las verdades de Waltz son verdades de perogrullo, a la vez que su visión es demasiado simplista, respecto del rol que le cabe a los Estados menores. Como si estos fueran meros objetos pasivos, que no reaccionan ni resisten en lo más mínimo. Como si los Estados mayores no tuvieran que tratar de atraerlos a sus esferas de influencia, de alguna manera, como para poder establecer un dominio sobre ellos, y un predominio por sobre los otros Estados o actores mayores.

Puede ser que las resistencias y las reacciones de los Estados menores, no sean significativas -el caso de OPEP o de la crisis de los rehenes de Irán y sus efectos, el proceso masivo de descolonización en Asia y particularmente en Africa, muestra que pueden serlo-, pero eso no significa que una teoría de la política mundial -sea sistémica o no- deba concentrarse en los Estados mayores, sin considerar el significado -dentro del marco de la teoría- de los Estados menores.

Es cierto que la teoría, una vez escrita, también se aplica a los Estados menores, pero puede ser una concepción errónea, basada exclusivamente en el rol de los Estados mayores, como si éstos estuvieran solos y totalmente libres de la influencia, resistencia y reacción de los Estados menores, en sus decisiones, pugnas y orientaciones de lo internacional. Pretendiendo ser sistémico Waltz, termina teniendo una visión “atomista”.

El término Estructura, según Waltz, tiene dos significados importantes: 1) puede designar un recurso compensatorio que funciona para producir una uniformidad de resultados a pesar de la variedad de impulsos. Como esas estructuras producen procesos de “nivelación”, los que experimentan los efectos de esa nivelación no necesitan tener conciencia de la estructura ni de cómo se producen sus efectos. Las estructuras de esta clase son agentes que funcionan dentro de los sistemas 422.

Si uno hace comparaciones, en realidad, Waltz, utilizando términos distintos, está hablando de los “procesos homeostáticos” equilibradores del sistema frente a los impactos que pueden producir cambios dentro de los sistemas, a los que se refiere Kaplan 423.

2) En el segundo sentido, estructura designa -para Waltz- un conjunto de condiciones limitativas. Esa estructura actúa como selector, pero no puede ser vista, examinada u observada. Los mercados económicos formados libremente y las estructuras políticas internacionales son selectores, pero no agentes. Como las estructuras seleccionan por medio de la recompensa de algunas conductas y el castigo de otras, los resultados no pueden inferirse a partir de las intenciones ni de las conductas 424.

Una vez más, con diferentes términos, Waltz habla de lo que Morton Kaplan denomina como “normas transformantes”, o Juan Carlos Puig llama “líneas de borde intra-hegemónicas” 425.

Para Waltz, el sistema está compuesto por la estructura y las unidades interactuantes (Ver gráfico 24 sobre “Enfoque Sistémico” según Waltz). La estructura es el componente sistémico que hace posible pensar en el sistema como un todo 426.

La definición de estructura -para Waltz- debe dejar de lado los atributos de los actores, las características de las unidades, su conducta y sus interacciones. ¿Qué es lo que queda entonces? La “relación”, que tiene que ver con la interacción entre las unidades y con la posición de cada una en relación al resto. La definición de estructura debe comprender -según Waltz- la “posición” mutua entre los actores -cómo están dispuestos o posicionados-, ignorando de qué modo se relacionan entre sí 427.

De esto, dice Waltz, se desprenden tres proposiciones: 1) que las estructuras pueden persistir mientras la personalidad, la conducta y las interacciones sufren grandes variaciones, La estructura se diferencia agudamente de las acciones e interacciones 428. 2) Una definición estructural se aplica a dominios de sustancias muy diferentes en tanto y en cuanto tengan disposiciones semejantes de las partes. 3) Como esto último ocurre, las teorías desarrolladas para un dominio particular pueden aplicarse, con algunas modificaciones también a otros dominios.

Una estructura -para Waltz- se define por medio de la disposición de sus partes. Sólo los cambios de disposición son cambios estructurales 429. Un sistema está compuesto por una estructura y por las partes interactuantes 430.

Como la estructura es una abstracción -dice Waltz-, no puede ser definida enumerando características materiales del sistema. En cambio debe ser definida por la disposición de las partes del sistema y por el principio de esa disposición 431. La estructura, se define por la disposición o el ordenamiento de las partes del sistema y por el principio rector de esa disposición. Una estructura no es un conjunto de instituciones políticas 432 sino su ordenamiento o disposición, a través de la constitución.

El primer elemento de la estructura es que hay un principio de ordenamiento o disposición de las partes o de un sistema. La supra o sub-ordinación en función de la autoridad que en la realidad otorga el poder legitimador 433.

Los sistemas se transforman si un principio ordenador reemplaza a otro. Trasladarse desde un dominio anárquico hasta otro jerárquico, significa trasladarse de un sistema a otro 434.

El segundo elemento de la estructura, está dado por la disposición de unidades y funciones de las partes que dependen de las jerarquías que tengan.

Los sistemas jerárquicos cambian si las funciones son definidas y asignadas de manera diferente. En el caso de los sistemas anárquicos, el criterio de los cambios sistémicos derivados de la segunda parte de la definición no es válido, ya que el sistema está compuesto por unidades semejantes 435.

El tercer elemento es que, a igual función, la diferenciación está dada por los cambios producidos en las capacidades relativas.

Los cambios de esta distribución son cambios de sistema ya se trate de jerárquicos o anárquicos 436.

Las estructuras políticas dan forma a los procesos políticos. Esto se puede ver si se comparan sistemas diferentes 437.

1. Principios Ordenadores

Para Waltz, las cuestiones estructurales son acerca de la “disposición” de las partes de un sistema. Las partes de los sistemas políticos domésticos se hallan en relaciones de supra/sub/ordinación. Algunas están autorizadas a ordenar, otras deben obedecer. Los sistemas domésticos -Estatales- son centralizados y jerárquicos 438.

Las partes de los sistemas políticos internacionales se hallan en relaciones de coordinación. Formalmente cada una de ellas es igual a todas las demás. Ninguna está autorizada a mandar, ninguna está obligada a obedecer. Los sistemas internacionales son descentralizados y anárquicos.

Lo que no debe tener en claro Waltz, es que, por ser descentralizado y anárquico, el sistema internacional genera “obligaciones” en función de la capacidad de poder. No es cuestión de obligación, en términos de “derecho”, sino en términos de “interés” según la capacidad de poder.

Los principios ordenadores de las dos estructuras son claramente diferentes y, por cierto, contrarios entre sí. Las estructuras políticas domésticas tienen como contrapartes concretas a las instituciones y cargos gubernamentales. La política internacional, por contraste, ha sido llamada “política en ausencia de gobierno” 439.

El primer término de una definición de estructura 440 afirma el principio por el cual se ordena el sistema. Sin embargo, la característica prominente de la política internacional parece ser la falta de orden y de organización. Cómo concebir un orden sin un ordenador y efectos organizativos, sin que haya una organización formal 441.

Si lo que Waltz está planteando es que, orden internacional es aquél que se basa sobre los mismos parámetros que el orden doméstico, de otra manera el principio básico del sistema mundial es la “anarquía”; está en lo cierto. Pero, si se admite que existen principios ordenadores, e incluso -actores- “ordenadores” en el ámbito internacional, aunque el proceso se dé de una manera mucho más “primitiva” que en el marco doméstico, entonces, el principio básico no es la anarquía, sino el orden, más allá de la justicia de este orden 442.

La “anarquía” puede ser el “estado” imperante dentro del que se plantean pautas de orden de alguna manera determinada, pero no el “orden” ni el “principio ordenador”.

Si se lo analiza según el concepto de sistema de Kaplan, en primer lugar, el sistema internacional puede ser caracterizado como un “sistema político sin fuerza legal” 443. Esto no implica la negación de orden, sino la dificultad de la “exigencia” en el cumplimiento de las normas acordadas entre las unidades del sistema internacional, y la dificultad de la “sanción” ante el incumplimiento de esas normas, ya que ¿quién ejerce el poder de polícía, si no es el o los actores más poderosos?

En segundo lugar, el sistema internacional “tiende hacia el/los polo/s del/los subsistema/s dominante/s” 444. Esto significa que, “formalmente”, como dice Waltz, las unidades son iguales entre sí, pero en la realidad eso no es cierto; salvo que uno piense en el sistema internacional en un “estado primitivo”, en el que todas las unidades, en un momento inicial (T0) equivalen entre sí. Esto es una suposición, a los efectos de poder comprender procesos, pero no una realidad.

Por lo tanto, hay principios ordenadores, y también existen (actores) “ordenadores”, aunque la justicia no les sea repartida por igual a los que ordenan, que a los que no tienen la capacidad para hacerlo. Es más, la justicia es, según los que “ordenan”, y no según principios universales. Esto de pensar que el “todo” debe funcionar igual que las “partes que lo componen” es un error; aunque esa presunción permita comprender y explicarse los procesos por analogía.

Los sistemas políticos internacionales -dice Waltz, cuya falta de claridad y coherencia es la principal característica de su trabajo- al igual que los mercados económicos, se forman por la coacción de unidades auto-interesadas. Las estructuras internacionales se definen en términos de las unidades políticas primarias de una época, ya sean ciudades-Estado, imperios o naciones. Las estructuras emergen de la coexistencia (?) 445 de los Estados. Ningún Estado pretende participar en la formación de una estructura por medio de la cual tanto él como otros se verán limitados 446.

Al proceso de generación de la estructura, lo llamo “polarización”, o pugna por la configuración del sistema. En la pugna, los actores “polarizadores” procuran imponer, y en el caso que no puedan, tratan de acordar, las reglas -régimen- que regirán cada segmento de las relaciones globales 447.

En los sistemas internacionales, al igual que en los mercados económicos, las estructuras se forman por la “coacción” de sus unidades -dice contradictoriamente Waltz, desconociendo la “coexistencia” a la que hacía referencia con anterioridad-. La política internacional es un dominio en el que todo está permitido; es estructuralmente similar a una economía de mercado 448. Por supuesto, considerando que, a diferencia del marco estatal, no existe un gobierno central. Aunque en las concepciones económicas liberales, la intervención del Estado debe ser mínima, prácticamente nula, por lo que la justicia en el reparto, depende de la “capacidad” que tenga cada uno de manejarse en ese “mercado” 449.

2. Funciones de las Unidades

La anarquía -según Waltz- implica relaciones de coordinación entre las unidades de los sistemas políticos internacionales 450 y eso implica su paridad (?).

Me pregunto, qué relaciones de “coordinación” puede haber entre unidades heterogéneas, desde el punto de vista de sus capacidades, en un contexto carente de una autoridad central. Más bien predominarán las relaciones de dominante/dominado. La coordinación, presuntamente, se dará en el nivel “horizontal” toda vez que haya intereses y objetivos similares, y capacidades que se correspondan. Aún en casos como el de la Unión Europea (UE), también hay, en su interior, permanentes situaciones de imposición y resistencia.

Waltz agrega que los Estados no son ni han sido nunca los únicos actores internacionales. Pero las estructuras no están definidas por todos los actores que florecen dentro de ellas sino por los más importantes 451.

Desde ya que no están definidas por todos los Estados, sino por los que más poder tienen. Lo relevante aquí, es que no todos los actores -con capacidad de acción- extra-estatales son configuradores de la estructura. Sean multinacionales, transnacionales, etc. Aunque sí sabemos que, como en el caso de la banca privada transnacional, tienen una importante incidencia en el establecimiento del régimen, por lo menos en el segmento financiero, conjuntamente, e incluso con algunas ventajas por sobre EUA, Japón y Alemania 452.

Las estructuras están definidas por los actores más importantes dentro de ellas. En esto coincido con Waltz. Pero, desde mi punto de vista, deberíamos aclarar, al menos por ahora, “actores estatales”. Aún no se conoce un sistema mundial cuya estructura ha sido configurada, en forma mixta, por actores estatales conjuntamente con actores no estatales 453, que como característica particular, carecen de territorio y población.

Del mismo modo que los economistas definen el mercado en términos de firmas, Waltz define la estructura de la política internacional en términos de Estados, aunque hayan desde siempre otros actores no estatales.

Estos actores actúan, en la mayoría de los casos, como grupos de presión pero no como “supremos repartidores” -de potencia (podés) e impotencia (no podés)- internos y externos visibles. Aunque la banca privada transnacional, como un factor de poder en el que se ha transformado, puede llegar a constituir un “supremo repartidor”, al menos en el segmento financiero.

Por otra parte, hay que considerar al Estado como un actor en una decisión. La acción del Estado debe ser considerada como la acción realizada por quienes actúan en nombre del Estado 454.

Además, la existencia de EUA, Francia, Egipto o Rusia es más probable que continúe en el tiempo -aunque hay casos de desaparición de Estados, como el Imperio Austro-Húngaro; la URSS; Yugoeslavia- frente a otros actores no estatales, como IBM, Nissan, Ford, Crysler, Shell, etc. 455.

Los Estados son semejantes respecto de las tareas con las que se enfrentan, pero no en sus capacidades de llevarlas a cabo. Las diferencias son de capacidad, no de función 456.

3. Distribución de las Capacidades

Los cambios de la estructura -dice Waltz- modifican las expectativas sobre el comportamiento de las unidades y sobre los resultados que sus interacciones producirán 457.

No se puede esperar el mismo comportamiento ni los mismos límites, en la etapa de la guerra fría que luego de la caída del “muro de Berlín”.

La estructura de un sistema cambia con los cambios de la distribución de las capacidades de las unidades del sistema 458.

Para mi no es así, ya que el impacto producido por la OPEP, si bien provocó efectos importantes en la estructura, el sistema siguió siendo bipolar. De la misma manera, la derrota de EUA en la guerra de Vietnam y la consiguiente ventaja de la URSS en el marco del sudeste asiático, produjo un cambio en el status-quo -posición relativa de los actores- del sistema, pero éste continuó siendo bipolar. La paridad soviética en la carrera nuclear, modificó el status-quo en su beneficio, pero el sistema continuó siendo bipolar.

Hay cambios “en” -no “de”- la estructura, cuando se altera irreversiblemente la organización del sistema y el patrón de interacciones. Cuando también se modifican las reglas del juego al intervenir nuevos actores, entonces se está frente a un cambio “de” sistema 459. En un sistema unipolar o en uno bipolar, el agregado de un nuevo “polo” implica cambio de estructura y de sistema. En el multipolar, esto no necesariamente es así, ya que continúa siendo multipolar. Deben darse los anteriores requisitos analizados.

Aunque las capacidades son atributos de las unidades, la distribución de las mismas no lo es, sino más bien un concepto sistémico 460. No es el carácter ni la función de las unidades los que introducen modificaciones en la estructura, sino por medio de las diferenciaciones que hacemos de ellas según sus capacidades.

ORDEN ANARQUICO Y EQUILIBRIO DE PODER

Entre los hombres como entre los Estados, la anarquía -o ausencia de gobierno- está asociada a la violencia. Pero si la ausencia de gobierno está asociada con la violencia, lo mismo ocurre con su presencia, desde el momento en que existe también la resistencia, tanto dentro del Estado como en el contexto internacional 461.

Un sistema nacional no es de auto-ayuda, ya que los gobiernos tienen el uso legítimo de la fuerza, evitando así, el uso privado -particular- de la fuerza y de esa manera las personas no necesitan prepararse para defenderse. El sistema internacional sí es de auto-ayuda 462. Cada Estado debe proveer a su propia seguridad.

Interdependencia e Integración

En un sistema de auto-ayuda las unidades utilizan sus esfuerzos para protegerse de las otras. En un sistema de división de trabajo y la economía la especialización funciona para beneficio de todos aunque no igualitariamente 463.

OTAN, TIAR, en lo militar, la Unión Europea (UE), ALADI, NAFTA, MERCOSUR en lo económico, visto formalmente institucionalizado, o la producción de manufacturas y tecnología por parte del mundo industrializado y la producción de materias primas por parte del mundo subdesarrollado y en vías de desarrollo, visto desde una perspectiva no institucionalizada formalmente, y así otros en diferentes áreas, son ejemplos de sistemas de división del trabajo y la economía.

Sin embargo, en el marco de la Nación, la división del trabajo está estrechamente articulada por que hay integración. La interdependencia existente a nivel internacional hace que la división de tareas sea más laxa 464.

Para Waltz hay dos principios ordenadores, la anarquía y la jerarquía.

Los elementos anárquicos de la estructura 465 -dice Waltz- afectan la posibilidad de cooperación; mientras que los elementos jerárquicos limitan y restringen el ejercicio de la soberanía 466.

Morgenthau en vez de elementos anárquicos, hablaría de los “intereses”, la “pugna de intereses”, o los “intereses disidentes”.

Si se considera, tal como dice Waltz, que el sistema internacional es anárquico porque carece de gobierno central; no es por los elementos anárquicos que no hay cooperación, ya que en el ámbito estatal, hay gobierno central, y existen relaciones de cooperación, conflicto, indiferencia, etc.

Un tercer elemento -a criterio de Waltz-, que podría ser el equilibrio, no es un principio ordenador porque se basa en la anarquía y en la necesidad mínima de supervivencia de los actores 467.

Tal vez -querrá decir Waltz- no es un principio originalmente ordenador, pero todo sistema -bipolar o multipolar- requiere del equilibrio para mantenerse y de mecanismos equilibradores -proceso homeostático según Kaplan 468-; por lo que se trata de un elemento indispensable para que haya orden -aunque no sea el generador del orden-, salvo que el equilibrio se rompa en beneficio del, o los actores que hayan presionado para alcanzar la supremacía, generando una nueva estructura y un nuevo orden. Para Morgenthau el equilibrio de poderes es una forma de alcanzar y mantener el orden 469.

En lo que hace a la supervivencia, en realidad, vista como necesidad mínima, no es un elemento del equilibrio, sino del interés nacional: sobrevivir o desaparecer. En el equilibrio, opera la alternativa de: mantengo el equilibrio porque no puedo avanzar más de lo que avancé, o porque trato de evitar que el otro avance más de lo que lo hizo. Conducta conservadora o statuquista.

Si los Estados desean maximizar el poder -dice Waltz- se unirán al bando más fuerte (?) lo que favorecerá la aparición de una hegemonía. Y agrega, los Estados más débiles, si están libres para elegir, se apiñan al lado más débil pues el más fuerte es el que lo amenaza 470.

Se trata de un concepto equívoco, ya que tiene que tratarse de una élite “funcional” a los intereses hegemónicos del más fuerte, para favorecer esa hegemonía; salvo que considere que en el corto plazo esa es la única alternativa, pero que en el mediano y largo plazo puede ir despegándose y alcanzando una inserción más autónoma. Por otra parte, también depende de la funcionalidad de la élite gobernante a los intereses autonómicos, para que realice alianzas con los co-débiles, de manera tal de “maximizar” las posibilidades de desempeño -OPEP es un ejemplo-. En muchos casos, la élite no es funcional a este tipo de alternativas -América Latina tiene un historial de gobiernos con estas características, incluso hoy en día-; por el contrario, considera que juntarse con débiles, “debilita” (!).

Los Estados -dice Waltz- equilibran el poder antes que maximizarlo 471. Se trata de una de esas afirmaciones, al estilo de qué es lo que está primero, si el huevo o la gallina. Los Estados hacen lo que pueden. Si pueden maximizar sus posibilidades lo van a hacer hasta que algo los frene, entonces tenderán al equilibrio, a fin de no perder lo que lograron. La historia está llena de ejemplos de “expansionismo indiscriminado”, así como también de “equilibrios prudentes y statuquistas”. No es necesario usar la imaginación, basta con la memoria histórica.

Un sistema -dice Waltz- tiene una fuerte tendencia al equilibrio (status-quo). La expectativa no es que el equilibrio, una vez conseguido, se mantenga, sino que una vez alterado será restaurado de alguna manera 472.

Sería importante, en primer lugar establecer qué es equilibrio; y en segundo lugar diferenciar los tipos de equilibrio posibles. El concepto equilibrio implica, según el diccionario, nivelación, igualación, uniformización, contrapeso, compensación, igualdad. Pero también implica “estabilización”, que no presupone nivelación o igualdad. De esta manera, encontramos conceptos como “equilibrio mecánico”, que presumen igualdad relativa, compensación; como en el caso del sistema de equilibrio del multipolarismo vigente entre 1815 y 1914 en el contexto europeo. “Equilibrio político”, resultante, por ejemplo, del acuerdo alcanzado en el Congreso de Viena de 1815, en el que se pactó el “equilibrio y balance de poder” como factor indispensable para el mantenimiento del orden. Por último, “equilibrio sistémico”; que puede ser “equilibrado” -en el “tope” del sistema- según las características anteriormente mencionadas, pero que también admite un equilibrio “desequilibrado” -en términos “verticales”-, fundado no en la igualdad, el contrapeso o la nivelación, sino en la “estabilización” -del sistema-. Las intervenciones de EUA en América Latina, los golpes de Estado que favoreció o alentó; respondieron a este último concepto de equilibrio del sistema (Interamericano en este caso), aunque el sistema (obviamente) era desequilibrado desde el punto de vista mecánico. Lo mismo puede decirse a las intervenciones de la URSS directas o a través del Pacto de Varsovia, en Hungría, Checoeslovaquia o Polonia. Las Reuniones de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, que operaron en el marco del TIAR o de la OEA -según fuera el organismo de convocatoria- han sido históricamente utilizadas para el mantenimiento del equilibrio del sistema, aunque este equilibrio nada tenía de equilibrado desde el punto de vista mecánico, y el “acuerdo político” al que podría haber respondido, se asemejaba más a una presión de la potencia hegemónica, que al consenso alcanzado en el Congreso de Viena de 1815.

Antes, los grandes poderes eran definidos según sus capacidades. Ahora se considera a la capacidad o incapacidad de los Estados, para resolver sus problemas, el elemento para considerar su posición internacional.

El poder ya no es homogéneo. Hay actores militarmente preponderantes, pero no económicamente -EUA hoy-. Las diferentes capacidades de una Nación no se refuerzan militarmente 473.

¿Qué capacidad es la que da poder y preeminencia?

En principio, un país se convierte en superpoder, cuando lo tratamos como si lo fuera (percepción de lo importante). Esta puede ser la causa por la que, pese a la importancia del eje económico actualmente, aún es EUA el país visto como el superpoder mundial y con capacidad de liderazgo planetario, y no a Japón o Alemania que superan a EUA en los aspectos económicos y tecnológicos, aunque no en el estratégico-militar. No obstante, EUA depende de la tecnología informática japonesa para colocar “cabezas inteligentes” a sus misiles. Esto podría explicarse a partir del concepto de liderazgo y direccionalidad. EUA estuvo acostumbrado en los últimos 50 años a dirigir al bloque occidental, mientras que Japón y Alemania a estar sometidos, en el primer caso a EUA y en el segundo caso, dividida, por la ocupación de EUA y la URSS. Es por ello, que Japón, y Alemania, por más que, actualmente tengan una capacidad de poder similar a EUA en lo económico, carecen de la psicología del líder mundial que direcciona, mientras que EUA, con un poder disminuido, salvo en lo militar, continúa haciéndolo.

Interdependencia como Sensibilidad

Lo que ocurre en cualquier parte del mundo -cuanto más interdependiente- afecta a parte o a todos en cualquier parte 474.

Digamos que en un mundo interconectado, las partes que responden “sensiblemente” a los actitudes o impactos provocados por otras, son ïnterdependientes 475. Richard Cooper define a la interdependencia, no como una mutua dependencia, sino como “sensibilidad para la adaptación” 476.

Los resultados para el mundo industrializado debido al impacto petrolero de la OPEP, son un buen ejemplo de la interdependencia como sensibilidad. Los que pudo haber producido un “club de deudores”, si el mundo subdesarrollado se hubiera puesto de acuerdo, antes que se conformara un “club de acreedores”, muestran otra alternativa a la misma temática.

Cuanto más sensible se torna un país, tanto más deben adecuarse las políticas económicas internas a las condiciones económicas externas.

Definir la interdependencia desde la sensibilidad genera confusión, ya que hay distintos grados de dependencia e interdependencia.

Interdependencia como Vulnerabilidad

Los Estados que dependen de su acceso a mercados extranjeros, se tornan vulnerables a la interrupción o a la alteración del intercambio.

La sensibilidad es un asunto diferente. Cuanto más automática, rápida y llana es la adaptación del factor “costos” en la interdependencia, menores se tornan las consecuencias políticas. Por lo tanto, pese a la “sensibilidad”, la “vulnerabilidad” es baja.

Cuando cambia la estructura internacional, también cambia el grado de interdependencia.

Un mundo en el que las unidades son muy desiguales, no puede llamarse interdependiente, ya que interdependencia sugiere “reciprocidad”. Un mundo en el que China, la URSS y EUA siguen políticas de exclusión, no puede llamarse interdependiente 477.

La interdependencia es distinta entre polos que entre estos y los miembros de los ámbitos hegemónicos. En este último caso, opera la “dependencia” -como subordinación y no como mutua necesidad- más que la interdependencia, salvo en aquellos temas donde la “vulnerabilidad” interviene, como el caso OPEP, por ejemplo.

La interdependencia -inter-polos- tiende a disminuir en la medida en que disminuye el número de grandes poderes 478. Y podría decirse que a la inversa.

La crisis petrolera mostró, no que el mundo es más interdependiente, sino que hay diferentes grados de dependencia e interdependencia.

En el mundo bipolar, los líderes eran libres para establecer la política sin acceder a los deseos de los miembros menores de su “alianza”.

B. ESTRUCTURA

La Estructura, es una configuración particular de poder.

Autores como Stanley Hoffmann, confunden el concepto de estructura 479, como si comprendiera sólo a los “subsistemas dominantes” sin relación -mútua- con los “subsistemas dominados” y de éstos con la estructura.

La estructura tiene un componente “horizontal” que tiene que ver con las relaciones Polo-Polo y un componente “vertical” que comprende las relaciones Polos-miembros hegemonizados/hegemonizables.

En el marco “horizontal” las relaciones son de pugna por establecer pautas de orden, tratando de mantener el equilibrio en el caso de que se esté en situación de desventaja relativa. En el marco “vertical”, las relaciones comprenden: desde el punto de vista de los Polos (grado de permisividad) y desde el punto de vista de los miembros hegemonizados/hegemonizables (capacidad para adoptar conductas independientes, o para reaccionar y para resistir) 480.

De esta manera la estructura sería la configuración de poder y de dominación 481 vigente por parte de los actores polares y de reacción y resistencia por parte de los miembros hegemonizados/hegemonizables 482.

La estructura es una base del orden 483. Determina la naturaleza de los régimenes y las condiciones de acción para promover o desalentar un orden determinado (ver Gráfico sobre el “Simulación del Proceso de Génesis y Evolución del Orden Mundial”) 484.

Es de la estructura -particular de cada sistema- de donde salen las características de relacionamiento inter-polar en ese sistema, y las reglas que establecen las “líneas de control intra-hegemónico”. También está implícito el concepto de equilibrio entre los miembros de esa configuración de poder determinada; equilibrio que, si es roto, genera automáticamente un mecanismo de balance de poder -generación de “impotencia” 485-, orientado a restaurarlo.

En el sistema multipolar vigente entre 1815 y 1914, el sistema de alianzas y contra-alianzas ad hoc -al efecto-, fue el mecanismo utilizado para el balance de poder. En el sistema bipolar vigente entre 1945/47 y los '80, el mecanismo fue más complejo, pero se lo puede traducir en términos de “equilibrio del terror”. Las potencias polares generaron una carrera armamentista, que fue el eje central de mantenimiento, y a la vez, intento de rompimiento, de la estructura de poder vigente, en aras de establecer una supremacía. La generación de sistemas de seguridad colectivos fue el instrumento principal; pero la mecánica equilibradora fue distinta que la que operó durante el sistema multipolar.

En el sistema internacional que se está gestando, los mecanismos equilibradores -una vez consolidado- estarán más cerca -esencialmente- del sistema multipolar 1815-1914, que de los mecanismos que operaron entre 1945-47 y los ‘80.

El concepto de balance, denota una estabilidad dentro de un sistema compuesto por fuerzas autónomas. Un corolario de esto es que, cuando un sistema permanece estable, es porque cualquier tendencia hacia el cambio -impactos producidos por miembros disconformes con el status que detentan, o por miembros que desean sacar ventajas por sobre el resto- se ve contrarrestada por una mayor efectividad del factor o factores que resisten el cambio.

El balance de poder, funciona a partir de dos modelos básicos: a) el modelo de la “confrontación directa”, en el que cada actor polar tiende a “eliminar” al resto -de los actores polares-, con el objeto de dominar exclusivamente -v. gr.: EUA y la URSS durante el proceso de la guerra fría; o históricamente Esparta y Atenas-. b) el modelo de la “competencia”, en el que el eje central no es la eliminación del otro, sino la competencia con el resto, con el objeto de sacar el máximo de ventaja en la mayor cantidad de áreas -las potencias polares del sistema multipolar vigente durante el siglo XIX y principios del XX; en la actualidad, EUA-Canadá, la Unión Europea (UE), y Japón y los Nic's asiáticos-.

El tipo de orden varia según la estructura vigente, la que, a su vez, depende del grado de concentración o de difusión de la “autoridad ordenante” 486, conformada por los “poderes polares” y sus capacidades respectivas menos la resistencia de los hegemonizados/hegemonizables -v. gr.: el sistema multipolar, tuvo un mayor grado de concentración de la autoridad ordenante, pese a la existencia de mayor cantidad de actores polares, que el sistema bipolar, ya que, en este último caso, los dos actores polares, tendían en sentidos absolutamente opuestos, por lo que el orden global se pudo medir en términos de orden tácito, pero no acordado, ni impuesto, ya que ninguno de los dos pudo imponer sus pautas- 487.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Buenos Aires, Ediciones de la Universidad, 1998) ISBN: 950-99572-9-1


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


357 Muchos países latinoamericanos no interactúan entre sí, ni con otros de Africa, Asia o de Europa del Este. Las interacciones "globales" se dan en pocos casos.

358 No estoy haciendo referencia a los "procesos" integrativos.

359 La "división internacional del trabajo" es un ejemplo de lo que quiero significar. No es un "proceso institucional", como lo son los procesos integrativos frutos de acuerdos -aunque no quiere decir que estos últimos no deban ser considerados, desde ya con sus características propias-. Además, es "heterogénea" porque admite actores con diverso poder específico; es "verticalista" porque se maneja con los criterios de los más "fuertes" o "poderosos"; es "injusta" porque no reparte a todos por igual. Se da una "asimetría" tanto en las relaciones, como en su saldo.

360 En este caso, no hablo de la “mutua dependencia” basada en la necesidad, sino en la dependencia de la “subordinación”. La dependencia puede ser resultante de una "asimetría", o de una "adscripción". Esto último significa que, no sólo hay asimetría, sino que el actor menor busca el vínculo de subordinación con el actor mayor, en la creencia de que obtendrá un beneficio.

361 Hago referencia a la élite dirigente, no a la Nación.

362 Unitivas.

363 Ver el capítulo correspondiente a régimen.

364 Quiero decir que se relacionan como actores políticos, económicos, militares, etc., con el resto, y considerando al resto también como una "totalidad", aunque sus relaciones no sean en "todos" los temas.

365 Con proceso de polarización quiero significar a la pugna entre los actores, con el objeto de predominar por sobre el resto.

366 Los actores que forman parte de un sistema: estatales o no estatales.

367 Ver Capítulo I y, más adelante, lo dicho en la "Problemática del Orden".

368 Ver más arriba "interacción, interdependencia e integración". Ver Ferrigni, Yoston, Gueron, Carlos y Gueron, Eva, Gobierno y Política, en "Estudio de Caracas", (Caracas, Univ. Central de Venezuela, 1973), Vol. VIII, Tomo II, pág. 213. También mi trabajo, La Problemática del Orden, en "Geopolítica y Relaciones Internacionales", (Buenos Aires, Pleamar, 1981). Para Liska, Sistema es el modelo de interacciones que son ampliamente predecibles en términos de intereses particulares y susceptibles de recuperar la estabilidad después de un período de sacudidas. Ver Liska, George, War and Order: Reflections on Vietnam and History, (Baltimore, The Johns Hopkins Press, 1968), págs. 58 y ss.

369 El sistema es "dinámico" no estático; por lo que se lo puede definir, de acuerdo con el criterio de Morton Kaplan, como "sistema de acción". Ver Kaplan, Morton, System and Process in International Politics, (New York, John Wiley and Sons, 1957), págs. XI-XVIII y 3-20.

370 Los factores externos al sistema son aquellos que forman parte del ambiente -y que lo regulan- donde está inserto el sistema. V. gr.: Centroamérica -y su conflicto- tomado como sistema, inserto en el ambiente del bloque occidental, liderado por EUA, estableciendo las pautas de seguridad global, y en el que intervino en forma directa o a través de Cuba, la URSS, con pautas distintas. Otro sistema puede ser el Medio Oriente y sus conflictos, inserto en el marco de un ambiente mundial liderado -durante el período del sistema bipolar- "en pugna" por EUA y la URSS procurando establecer reglas del juego opuestas entre sí, acerca de lo que es la seguridad global y el desarrollo.

371 Desde ya hay una "resistencia" por parte de las unidades que se encuentran disconformes con el status que detentan, pero esta resistencia, en tanto se dé dentro de los parámetros establecidos por la "permisividad" no produce efectos modificatorios. En el caso de que se sobrepase de estos parámetros (ver "líneas de control intra-hegemónico") entonces operan los factores "equilibradores" (ver equilibrio) del sistema -proceso homeostático-, "sancionando" o buscando mecanismos de control de la unidad que plantea las modificaciones fuera de los parámetros aceptables.

372 Morton Kaplan habla del sistema privilegiando sus características esenciales del funcionamiento. Este autor habla de sistema bipolar rígido y bipolar flexible, como si fueran dos sistemas; para mí es un sistema bajo dos “estados” distintos.

373 Cada una tiene una "línea de borde intra-hegemónica" diferente acorde con sus carácteristicas sistémicas. o "normas esenciales de funcionamiento" del sistema.

374 Pese a que los subsistemas dominantes pueden ser también los actores transnacionales -la banca privada transnacional es un buen ejemplo- aún no operan como “miembros” de la estructura, aunque pueden incidir sobre ella como “factores de poder” que son.

375 "Sistema dentro del sistema". V. gr.: América Latina es un subsistema del sistema mundial. Lo mismo puede decirse del Medio Oriente, Europa, etc.

376 Características básicas de funcionamiento del sistema, y sólo de ese sistema, que hace que se diferencie del resto de los sistemas, en lo que hace a su funcionamiento y forma de "reaccionar" frente a los cambios.

377 Por ej.: las potencias polares europeas en el siglo XIX; o EUA o la URSS luego de la segunda guerra mundial; o en la actualidad, EUA, la Unión Europea (UE) y Japón y los Nic's asiáticos, cada uno como un "polarizador".

378 Ver Los Cambios Sistémicos en mi "La Problemática de Orden", (Bs.As. Pleamar, 1981), pág. 21 y ss. También más adelante, en el capítulo correspondiente, bajo ese título.

379 Ver más adelante lo dicho sobre los factores "disturbadores" bajo el título de "Orden".

380 Ver Liska, George, War and Order: Reflections on Vietnam and History, (Baltimore, The Johns Hopkins Press, 1968), págs. 58 y ss.

381 Lo que le pasa a la estructura en términos de "configuración de poder vigente". V. gr.: el "impacto" a la estructura, en el eje económico, producido por la OPEP -reacción y resistencia de unidades hegemonizadas-; o por la declaración de inconvertibilidad del dólar en oro por el presidente de EUA, Richard Nixon -modificación de reglas por parte de un hegemón-; o por la "crisis de la deuda" a partir de 1982 -reacción de unidades hegemonizadas-.

382 Hoy ya no se utiliza la ayuda externa como instrumento de promoción de orden, ya que se apoya, principalmente -por ejemplo los organismos multilaterales de pago, como el Banco Mundial, a través de la Corporación Financiera Internacional (CFI), o el Banco Interamericano de desarrollo (BID) con su CFI-, al sector privado.

383 Desde ya, debe diferenciarse entre intervención colectiva e intervención unilateral. En el primer caso, es el resultado de una serie de mecanismos establecidos por acuerdo. Una potencia imperial no puede verse subordinada a un mecanismo multilateral, salvo que éste responda a su criterio (TIAR por ejemplo). En el segundo caso, la intervención unilateral es rechazada, salvo en el caso de una potencia imperial. Estas legitiman su intervencionismo en aras del mantenimiento o la restauración del orden. En última instancia, legitiman su intervencionismo avaladas por su poder. V. gr.: EUA en Vietnam. En muchos casos, el multilateralismo intervencionista es una mera pantalla del unilateralismo, v. gr.: la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU de crear una fuerza de intervención en el Golfo Pérsico con motivo de la invasión de Irak a Kuwait, a la que en realidad EUA manejó, tanto en el Consejo de Seguridad, como en el Golfo. El multilateralismo fue la forma de legitimar (y disfrazar) el unilateralismo. Lo mismo la X Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores que terminó legitimando la intervención unilateral de EUA a República Dominicana en 1965. Otro ejemplo es la intervención unilateral de EUA a Grenada en 1983, escudándose en la supuesta decisión multilateral de una Organización como la OECO (Organización de Estados del Caribe Oriental), incapaz de afrontar este tipo de acciones, pero pantalla suficiente para legitimar la acción.

384 Waltz Kenneth, Teoría de la Política Internacional, (Buenos Aires, GEL, 1988), pág. 63.

385 Es importante ver, más adelante qué significación le da a "atributo" de las unidades Kenneth Waltz.

386 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., págs. 63-64.

387 Citado en Waltz, Kenneth, Teoría de la Política Internacional, (Buenos Aires, GEL, 1988), pág. 65.

388 Citado en Waltz, Kenneth, Teoría de la Política Internacional, (Buenos Aires, GEL, 1988), pág. 68.

389 Ver Hoffmann, Stanley, Primacy or World Order, (New York, McGraw Hill, 1978), pág. 111.

390 Ibidem, pág. 111.

391 Ibidem, pág. 146, Nota 9.

392 Ibidem, pág. 135.

393 Aron tiene una visión “atomista” del sistema mundial, ya que considera al sistema., no como una totalidad, sino desde las características -sociológico-históricas- de cada uno de sus componentes individualmente. Por ello utiliza el método inductivo-empírico.

394 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 70.

395 El paso del bipolarismo rígido al flexible o el impacto OPEP pueden ser ejemplo de lo dicho. En realidad esos son cambios en el "estado" del sistema y no cambios de sistema. Esto lo trabajé en La Problemática del Orden, en "Geopolítica y Relaciones Internacionales" (Buenos Aires, Pleamar, 1981) pág. 14.

396 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 70.

397 Ver el ejemplo que daba del cambio “en” el bipolarismo, o del impacto OPEP. Ver Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 71.

398 Críticas de Waltz a Hoffmann. Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., págs. 71-72.

399 Críticas de Waltz a Hoffmann. Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 72.

400 Ibidem, pág. 75.

401 Habla de seis sistemas y cuatro subsistemas. En mi, La Problemática del Orden, en "Geopolítica y Relaciones Internacionales", (Buenos Aires, Pleamar, 1981), analizo cada uno de ellos.

402 Hoffmann, Stanley, Teorías Contemporáneas sobre las Relaciones Internacionales, (Madrid, Tecnos, 1963), Parte II, A). Sin embargo, entre los "elementos para el análisis de los sistemas" Kaplan considera las variables clasificatorias, que especifican las características de los actores, las variables de capacidad, que especifican la capacidad física de los mismos, y las variables de información, que consideran lo que un actor puede o no hacer y conoce sobre lo que puede hacer o no. Ver Kaplan, Morton, Sistema y Proceso en Política Internacional, en Hoffmann, Stanley, "Teorías..", op. cit., págs. 153-154.

403 Ver Kaplan, Morton, Sistema y.., en Hoffmann, Stanley, "Teorías .., op. cit., págs. 148-149.

404 Críticas de Waltz a Kaplan. Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 82.

405 Ibidem, pág. 83.

406 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 89.

407 Son “atomistas”.

408 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., págs. 92-93.

409 Ibidem, pág. 100.

410 Me imagino que cuando hace referencia a “estructura” quiere decir el “sistema como estructura” en el contexto de la “estructura internacional” a diferencia del “sistema como las unidades interactuantes”.

411 Pese a las críticas que Waltz le hace a Kaplan, es este último quien explica el cambio y no aquél, que resulta confuso.

412 No se sabe si habla de anarquía en términos de desorden, o de anarquía como la tendencia de los miembros -Estados- del sistema a privilegiar la “soberanía” por sobre el orden supranacional.

413 Imagino que hace referencia a la integración que actualmente alcanzó la Unión Europea (UE).

414 Ibidem, págs. 105-106.

415 Gobierno de dos.

416 Ibidem, pág. 107.

417 Ver Kaplan, Morton, Sistema y Proceso en Política Internacional, en Hoffmann, Stanley, "Teorías..", op. cit., págs. 149-155. También ver mi trabajo, donde trato la problemática de los cambios "en" y "de" sistema en La Problemática del Orden, en "Geopolítica y Relaciones Internacionales" (Buenos Aires, Pleamar, 1981) págs. 21-24.

418 Cada cuál debe valerse por sí mismo, no hay gobierno central. Característica de un sistema internacional “anárquico” ya que todos tienden a la defensa soberana y no a la coordinación de voluntades.

419 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 109. No obstante, creo que ningún teórico caería en tal ridiculez. Mala la suposición de Waltz. Sí es importante contabilizar el efecto de la “resistencia” de este tipo de Estados sobre la estructura y el sistema, sino caeríamos en la “ridiculez” de que el mundo es sólo lo que pasa en su “tope”.

420 Parece que para Waltz, no es relevante la “resistencia” que los actores menores producen hacia los mayores. En estos casos, sus interacciones no están aisladas. Casos OPEP, crisis de la deuda; crisis de los rehenes de Irán; etc.

421 Ibidem, pág. 109.

422 Ibidem, pág. 110.

423 Ver "impactos modificantes" y "proceso homeostático" en Kaplan, Morton, Sistema y Proceso en Política Internacional, en Hoffmann, Stanley, "Teorías..", op. cit., págs. 149-155.

424 Ver Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 111.

425 Ver Kaplan, Morton, Sistema y Proceso en Política Internacional, en Hoffmann, Stanley, "Teorías..", op. cit., pág. 153. Ver Puig, Juan Carlos, Doctrinas Internacionales y Autonomía Latinoamericana, (Caracas, Univ. Simón Bolívar, 1980), pág. 148. Ver Dallanegra Pedraza, Luis, La Problemática del Orden, en (et al) "Geopolítica y Relaciones Internacionales", (Buenos Aires, Pleamar, 1981), pág. 15; y más adelante en este trabajo el concepto de "líneas de control intra-hegemónico".

426 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 119.

427 Ibidem, pág. 120.

428 Eso es cierto; pero no es lo más importante. Lo verdaderamente importante es, que la estructura “condiciona” la forma en que se dan las acciones e interacciones; es más, les pone “límites”.

429 Para Morton Kaplan -con quien coincido-, los cambios de disposición, vistos de esta manera, son cambios en el "status quo", pero la estructura permanece, ya que las "reglas del juego" permanecen inalterables. Por ejemplo, la derrota de EUA en la guerra de Vietnam, es un cambio en el status quo en relación con la URSS en el sudeste asiático, sin embargo, la estructura permaneció bipolar. Del mismo modo, cuando la URSS alcanzó a EUA en la carrera nuclear en los '50. Ver mi La Problemática del Orden, en “Geopolítica y Relaciones..”, op. cit.

430 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 121.

431 Ibidem, pág. 121.

432 Esto sería la institucionalización de la estructura, y no la estructura en sí que sería la “configuración de poder vigente”. La ONU no es la estructura internacional, sino su institucionalización, y haciendo referencia a un sistema en particular, el bipolarismo.

433 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 122.

434 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 150.

435 Ibidem, pág. 150.

436 Ibidem, pág. 150.

437 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 123.

438 A diferencia del sistema internacional, que es descentralizado.

439 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 132. Morton Kaplan la llama “sistema político sin fuerza legal”; ver su System and Process in.., op. cit.

440 Ver más arriba la definición de estructura y el gráfico sobre el enfoque sistémico de Waltz.

441 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., págs. 132-133.

442 Ver mi La Problemática del Orden, en “Geopolítica y Relaciones..”, op. cit.

443 Kaplan, Morton, System and Process in.., op. cit. La capacidad legal del Estado también es dificultosa. Por ejemplo, en Chile, el ex dictador Pinochet, sigue manejando al país, pese a los gobiernos civiles, y el ex Jefe de los Carabineros, General Contreras ha encontrado diferentes excusas para no cumplir su condena carcelaria por estar implicado en el asesinato del ex Canciller Letelier, con una gran impotencia por parte del gobierno chileno y expectativa de la comunidad internacional sobre el fin de este caso.

444 Kaplan, Morton, System and Process in.., op. cit.

445 Me pregunto qué coexistencia hubo entre EUA y la URSS durante los 50 años de bipolarismo, más allá de algunos aspectos puntuales.

446 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 136.

447 Ver más arriba, proceso de "polarización" y más adelante, el capítulo dedicado a "Régimen".

448 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 136.

449 Hoy, el Estado se encuentra “debilitado” por la influencia de la supranacionalidad y la transnacionalidad, y el proceso de fragmentación, además de las políticas liberales.

450 Si uno entiende a la "anarquía" en los términos establecidos por el diccionario, que implica carencia o privación de autoridad "an" (privado) "arquía" (gobierno), está haciendo referencia a un tipo de desorden; no hay “coordinación” entre los actores. He trabajado los términos "anarquía" y "caos" en La Problemática del Orden en (et al) "Geopolítica y Relaciones..", op. cit., págs. 37-39, como formas de "desorden". Anarquía, según mi criterio, se da cuando existe una voluntad que procura generar desorden, y caos es cuando no hay tal voluntad, sino que el desorden se expande y se escapa de la posibilidad de contenerlo. En el primer caso, la exportación de la revolución cubana por parte de Castro, es un ejemplo de anarquía. El caso Congo de 1960, es un ejemplo de caos. También puede entenderse a la anarquía como la tendencia de los Estados a actuar según sus intereses soberanos. En este caso, la tendencia no es a la “coordinación” como dice Waltz,

451 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 140.

452 Ver la parte correspondiente a polarización, régimen y orden en este trabajo.

453 Como dice Hoffmann, "manzanas, naranjas y piedras"; operación que en aritmética es imposible de realizar, ya que no se pueden sumar cosas de género diferente. Ver Hoffmann, Stanley, Primacy or World Order, (New York, McGraw Hill, 1978), pág. 146 Nota 9.

454 Ver Snyder, Richard, Bruck, H.W. y Sapin, Burton, La Génesis de las Desiciones como enfoque del Estudio de la Política Internacional, en Hoffmann, Stanley, "Teorías Contemporáneas de las Relaciones Internacionales", (Madrid, Tecnos, 1963).

455 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 142.

456 Ibidem, pág. 144.

457 Ibidem, pág. 145.

458 Ibidem, pág. 145.

459 He analizado esto en La Problemática del Orden, en "Geopolítica y Relaciones Internacionales" (Buenos Aires, Pleamar, 1981) págs. 22-23.

460 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 146.

461 Ibidem, págs. 151-152.

462 Ibidem, pág. 153.

463 Ibidem, pág. 155.

464 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 155.

465 Imagino que hace referencia a la tendencia al predominio de la soberanía por sobre lo supranacional.

466 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., págs. 170-171.

467 Ibidem, pág. 178.

468 Kaplan, Morton, Sistema y Proceso en Política Internacional, en Hoffmann, Stanley, "Teorías..", op. cit., pág. 151.

469 Ver su, Política de Poder entre las Naciones: La Lucha por el Poder y por la Paz, (Bs. As., Sudamericana, 1961).

470 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 186.

471 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 187.

472 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., págs. 188-189.

473 El caso de la OPEP, o el de la crisis de los rehenes de Irán, que tuvo en vilo al gobierno norteamericano de Carter, costándole su reelección, e incluso la continuidad en el poder al Partido Demócrata, son ejemplos claros de lo dicho.

474 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 206.

475 Ibidem, pág. 207.

476 Cooper, Richard, The Economics of Interdependence: Economic Policy in the Atlantic Community, (New York, McGraw Hill, 1968), pág. 152.

477 Waltz Kenneth, Teoría de la.., op. cit., pág. 235.

478 Ibidem, pág. 215.

479 Ver Hoffmann, Stanley, Primacy or World Order, (New York, McGraw Hill, 1978), pág. 111 y pág. 146 Nota 9.

480 Ver "líneas de control intra-hegemónico".

481 En el sentido de imperio, gobierno, autoridad, tal como significa en español, como en inglés.

482 Este componente de "dominación" por un lado y de "reacción y resistencia" por el otro, en el marco de la “configuración de poder”, no es más que el concepto de "normas transformantes" planteadas por Morton Kaplan en sus "sistemas de acción", ver su System and Process in International Politics, (New York, John Wiley and Sons, 1957), págs. XI-XVIII y 3-20; o las "líneas de borde intra-hegemónicas" planteadas por Juan Carlos Puig, ver su Doctrinas Internacionales y Autonomía Latinoamericana, (Caracas, Univ. Simón Bolívar, 1980), págs. 147-148; yo las llamo “líneas de control intra-hegemónico”; o la "viabilidad nacional" de Helio Jaguaribe en términos de "capacidad de desempeñarse en forma relativamente autónoma"; ver su Crisis y Alternativas de América Latina: Reforma o Revolución, (Buenos Aires, Paidós, 1972), pág. 19.

483 Liska, George, War and Order: Reflections on Vietnam and History, (Baltimore, The Johns Hopkins Press, 1968), particularmente Cap. III.

484 Para Hans Morgenthau, el orden internacional es función del equilibrio de fuerzas, es decir de una distribución del poder entre la mayoría de las naciones o combinación de naciones. “The Danger of Détente”, en The New Leader, October 1, 1973. De esta manera, Morgenthau está aludiendo al concepto de “estructura”.

485 Ver, por ejemplo Liska, George, War and .., op. cit., págs. 24-25. También, Morgenthau, Hans, La Lucha por el Poder y por la Paz, (Buenos Aires, Sudamericana, 1963), pág. 227 y ss. Asimismo, Hoffmann, Stanley, Primacy or World Order, (New York, McGraw Hill, 1978), pág. 168 y ss.

486 Ver más arriba, “Concentración y Difusión del Poder”; más adelante el gráfico sobre la “Posibilidad del orden Justo”. Ver “Teorema del Orden Justo” y el “Teorema del Poder y el Orden”.

487 Ver Liska, George, War and .., op. cit., pág. 22.