El Orden Mundial del Siglo XXI

 

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Capítulo IX

GENERACION DEL ORDEN A TRAVES DE LOS EJES
DE RELACIONAMIENTO MUNDIAL

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Todo orden mundial responde a ciertos parámetros de nacimiento, desarrollo y mantenimiento y declive para ser reemplazado por otro orden diferente del anterior.

La creencia generalizada es que este proceso está sometido a abatares impredecibles, carentes de toda lógica. Además, que a todo orden, una vez que desaparece por algún motivo, guerra, desaparición de uno de los actores principales, etc., le sucede "automáticamente" un orden nuevo.

Intentaré demostrar que no hay orden automático, a la vez que el proceso de generación del mismo sigue una "lógica" propia, que podemos seguir atendiendo a ciertos "elementos esenciales" que son los que permanecen y muestran un continuum histórico, y "elementos accidentales", que son los que muestran los cambios en las diferentes eras de la historia humana.

En uno de los dos ejes de relacionamiento mundial 333 con poder material propio, es donde se produce el “proceso de polarización” -o de “repolarización” durante la “transición inter-sistémica”- generador de sistemas mundiales.

El “eje” político, se “vinculará” con uno de los dos ejes con poder material propio, con el fin de poder llevar a cabo su “plan” de orden de manera efectiva, pero de acuerdo con las características de “hecho” planteadas en el eje vinculante durante el proceso de polarización.

Independientemente del “vínculo” o “casamiento” entre el eje político y alguno de los otros dos, el eje que resta -el no vinculado- también opera, pero “auxiliarmente”, subordinado a las características “impuestas” por el sistema de vínculos vigente (Ver Gráfico N° 18 sobre “Características que Adquiere el Orden Mundial Dependiendo del “Eje” con el que se Vincula el Eje Político”).

Esto significa que, si el orden es la resultante del vínculo entre el eje político con el eje estratégico-militar, el funcionamiento del eje económico girará alrededor de la “lógica” del vínculo antes descripto. Contrariamente, si el orden es la resultante del vínculo entre el eje político con el eje económico, el funcionamiento del eje estratégico-militar girará alrededor de la “lógica” de este último vínculo.

En el siglo XIX y principios del XX (1815-1914, imperio del sistema multipolar, con “casamiento” del eje político con el eje económico) los conflictos y la seguridad -el eje estratégico-militar era el no vinculado- tuvieron que ver, fundamentalmente, con situaciones de carácter económico; v. gr.: desarrollo colonial, apropiación de territorios, mano de obra esclava o servil, dominio sobre recursos naturales, dominio de los mares, patrón oro, etc.; todo bajo un modelo de orden -con ideología- “liberal” -sin contra-ideología en pugna, como ocurrió en la etapa bipolar entre capitalismo y comunismo-. La “seguridad” era un problema “individual”, no colectivo. Los “sistema políticos” debían ser funcionales al “orden vigente”, so pena de ser “intervenidos” -ver más atrás el Gráfico sobre los “Tipos de Orden Mundial”-.

                                                                                 Gráfico 19

Ejes de Relacionamiento Mundial

Hoy, con tendencias mundiales girando alrededor del eje económico y con una configuración orientada hacia la estructura “multipolar” -por el momento es una “tríada”-, se observa que las características -en lo esencial- del funcionamiento del sistema, se disponen según las pautas antedichas.

Durante el período del sistema bipolar (1945/47-1985/89/91 334, con “casamiento” del eje político con el eje estratégico-militar) la economía -el eje económico era el no vinculado- giró, principalmente, alrededor de procesos que tuvieron que ver con la “seguridad”, v.gr.: industria armamentista (o complejo militar-industrial), desarrollo científico y tecnológico espacial, desarrollo armamentista atómico y nuclear, etc. Esto no implica que el desarrollo económico para el bienestar no haya tenido vigencia ni importancia. Pero estaba detrás de la seguridad. El desarrollo y el bienestar eran “variable dependiente” de la seguridad.

En un sistema “bipolar”, el orden es la resultante, generalmente, del vínculo entre el eje político y el eje estratégico-militar. La variable ideológica es el “factor catalisador” del sistema de relaciones -relación “amigo-enemigo”-. Los conflictos tienen una honda raíz ideológica-militar-de seguridad.

La actitud de las potencias rectoras, en relación con los Estados menores, es “hegemónica”, dado que, por la preponderancia de una pugna ideológica entre los “actores polares”, deben conformar “bloques cerrados” 335.

Cuanto mayor es la pugna entre los actores polares 336, mayor es la “rigidez” -o menor la flexibilidad- entre el actor polar y los miembros de su ámbito hegemónico.

Esto significa que el grado de “permisividad” por parte del actor polar, a las conductas autonómicas de un miembro de su ámbito hegemónico, será muy estrecho; permisividad que tendrá como límites a su vez, al grado de “capacidad” del miembro del ámbito hegemónico para resistirse o actuar de manera relativamente independiente.

De esta manera, el grado de permisividad queda condicionado por la capacidad de poder del miembro no polar que realiza conductas independientes, y en la medida en que puede desarrollar esa capacidad. Esta última se mide en términos del potencial propio más el de los aliados que logre, no sólo para llevar a cabo su conducta independiente, sino también para contener las presiones de la potencia hegemónica, orientadas a modificar ese comportamiento -ver más arriba el título “Límites a las conductas autonómicas”-.

La resultante de la relación entre el “grado de permisividad” de la potencia hegemónica y el “grado de capacidad” del miembro del ámbito hegemónico, se denomina, en términos de Morton Kaplan “normas de transformación” de un sistema. Son las que establecen los “valores parámetro” (dentro de los que el cambio resulta aceptable) o las “leyes de cambio” del sistema dinámico 337, dadas unas “normas esenciales” del funcionamiento del sistema.

Estas “normas de transformación” relacionan las normas esenciales del funcionamiento del sistema -aquellas que tienen que ver con las características de ese sistema en particular- con los valores parámetro 338. En última instancia, establecen el “marco” o los “límites” dentro de los que el sistema (quiénes lo controlan y conducen) acepta cambios en su dinámica.

Siguiendo a Juan Carlos Puig 339, defino a esta “relación” como “línea de control intra-hegemónico” 340 (Ver Gráfico sobre Líneas de Control Intra-Hegemónico). Esta línea de borde 341 o línea fronteriza -no geográfica-, para mí, línea de “control”, se sitúa en un punto imaginario ubicado entre el grado de permisividad por parte de la potencia hegemónica a las conductas independientes de los miembros de su ámbito hegemónico y el grado de capacidad de los miembros del ámbito hegemónico para resistir. Toda conducta que vaya más allá de este límite -punto de “crucialidad”-, será sancionada por el sistema, entiéndase, por quien controla el sistema (la potencia hegemónica).

Como se observa, los “sistemas políticos” -que son una “variable” dependiente del sistema mundial y el orden resultante- deben ser “funcionales”, -en este último caso, en términos de sistema bipolar-, a las problemáticas de “seguridad” planteadas por la pugna ideológica entre los actores polares, so pena de ser “intervenidos” 342, o a las problemáticas de “rentabilidad” planteadas por la “competencia” en el marco del “eje económico” entre los actores polares, so pena de verse perjudicados en el terreno financiero, comercial, o industrial, con medidas punitivas de diferente orden, que van desde entrar en “listas de no elegibles” -para las inversiones por ejemplo-, hasta el bloqueo económico.

                                                                Gráfico 20

Línea de Control Intrahegemónico

La pugna entre EUA y la URSS durante todo el período del sistema bipolar, pero particularmente durante la guerra fría, fue una pugna por el control o el dominio para establecer e imponer al resto de los actores, las normas esenciales de la “organización mundial” 343.

El instrumento de paz mundial ha sido la “seguridad colectiva”, no el desarrollo de los pueblos.

Estados Unidos ha sido el gran “productor” de seguridad en el bloque Occidental y la URSS en el Oriental.

En un sistema “multipolar”, el orden es la resultante, generalmente, del vínculo entre el “eje” político y el “eje” económico. La variable ideológica no es preponderante 344 -predominan los “factores políticos” en el marco de la relación “amigo-adversario”-. Los conflictos están vinculados a problemáticas de carácter económico 345.

La actitud de las potencias rectoras, en relación con los Estados menores, es “colonial”, ya que predomina el interés por el control “espacial”, de los recursos naturales, así como de los mercados.

La conducta de las potencias europeas en relación a Africa y Asia a fines del siglo XIX y gran parte del siglo XX; la de Inglaterra en relación a Sudamérica en forma neocolonial o la de EUA en relación a Centroamérica y el Caribe español (siglos XIX y XX); o en 1990-91 -post-bipolarismo- en relación al conflicto en el Golfo Pérsico, provocado por la “percepción” del gobierno norteamericano de la invasión de Irak a Kuwait; en la que se buscó asegurar su “control” sobre el área petrolera más importante del mundo; son ejemplo de lo dicho.

EUA adoptó, en relación a países como Vietnam, u otros en el Caribe o Centroamérica -como Grenada o Nicaragua, por ejemplo- conductas “hegemónicas”, ya que se trataba de la potencia rectora del bloque occidental, en forma indiscutida, en el marco del sistema bipolar.

La conducta de EUA en el Golfo Pérsico, nada tiene que ver con la de un actor hegemón -no hubo problema de seguridad o conflicto ideológico a dirimir o solucionar-, sino con la de una potencia colonial que procura ejercer una ventaja comparativa desde el punto de vista militar -función de “policía mundial” y establecimiento de bases norteamericanas en distintos países del Medio Oriente-, a la vez que monopolizar el control sobre el petróleo en relación al resto de las potencias económicas con las que tiene que competir. Este puede ser un buen instrumento para ir a la “mesa de negociaciones” del orden mundial y esgrimirlo como elemento de “canje” frente a ventajas que otros tienen, particularmente, en el eje económico, y que EUA no tiene, al menos en paridad de condiciones.

En un sistema multipolar, el orden se basa en el equilibrio o balance de poder. Las alianzas son temporarias 346. Si las alianzas fueran “permanentes”, se anularía la “regla del balance para el mantenimiento -o restablecimiento- del equilibrio” y la existencia del sistema peligraría. La seguridad es individual. Depende de cada uno de los miembros polares del sistema; dado que no se pueden conformar “bloques de seguridad colectivos” -como en el sistema bipolar- en aras de poder mantener el equilibrio y contrabalancearlo permanentemente 347.

La “línea de control intra-hegemónico” en un sistema multipolar sigue criterios diferentes que en un sistema bipolar; particularmente porque la “variable ideológica” no funciona como “factor catalisador” del sistema de relaciones; existe ideología pero entra en una prioridad secundaria, al no estar en “pugna” con otra que le disputa la supremacía.

No quiero decir que no existe ideología, sino que no cumple una función central en la competencia entre los actores polares; ni el grado de “permisividad” a las conductas independientes (líneas de control intra-hegemónicas) o contestatarias de los miembros del ámbito hegemónico, se basa en la problemática de “seguridad” de la potencia rectora, como en el caso del bipolarismo, en el que el eje central, es la pugna entre los “hegemones” por alcanzar la “supremacía” -de su ideología-, según una “cosmovisión” mundial.

Predomina la relación “amigo-adversario” en el nivel de relacionamiento Polo-Polo; por lo que el relacionamiento “polo-miembros del ámbito hegemónico” no establece pautas “excluyentes” como en el caso del bipolarismo donde rige el criterio “o estás conmigo o estás contra mí” 348. El grado de “permisividad” establece referentes tales como, apertura del mercado, garantía a las inversiones, establecimientos de pautas económicas acorde con los intereses del hegemón o los actores privados -multinacionales o transnacionales- que actúan -o no- en “alianza” con el hegemón; etc. El incumplimiento de estas pautas, hace pasible, a ese país o grupo de países, de sanciones tales como, no recibir inversiones, préstamos o créditos; cierre del mercado a los productos que exporte; que no se instalen empresas o se retiren las existentes; etc.

No obstante lo dicho, los miembros que pertenecen a una “esfera de influencia”, pueden “diversificar” sus vínculos de dependencia con otros actores polares, sin que ocurran graves problemas -aunque se presume que recibirán presiones-, de manera tal de sacar ventaja de esa situación, con vistas a obtener el máximo beneficio y, a la vez, encaminarse a una futura mayor autonomía de desempeño 349.

Ejemplo de las características dichas, fue el sistema multipolar imperante entre 1815 (Congreso de Viena en el que se pactó el equilibrio político imperante durante la existencia de ese sistema) y 1914, 1ra G.M.

Estas mismas características se vienen “asomando” desde los '80, en que los sistemas de seguridad colectivos comenzaron a perder vigencia 350 y, se presume que imperarán en el futuro sistema mundial una vez que se consolide, si es que continúa este esquema basado en el vínculo del “eje político” con el “eje económico” y el “eje estratégico-militar” como “eje servicio” del vínculo antes mencionado.

En un sistema bipolar, no se puede alcanzar un “orden global” -Ver Gráfico sobre Características del Mundo y su Orden según los Períodos Históricos- sino dentro de cada uno de los bloques, hegemonizados por cada uno de los actores polares en pugna 351. Las alianzas son permanentes y la seguridad es colectiva.

                                                                                 Gráfico 21

Características del Mundo y su Orden

JUSTICIA INTERNACIONAL

No existe un “poder legislativo” -un Parlamento- a nivel internacional; independientemente de que se haga referencia al sistema bipolar o multipolar. Los que deciden en nombre de los actores 352 actúan como “colegisladores” pero, estos actores son individualmente responsables de la aplicación y cumplimiento de las normas acordadas 353.

El derecho “no produce orden”, sino que “institucionaliza” al sistema una vez que se consolida el vínculo de “hecho” 354, y opera acorde con los valores e intereses de quiénes “controlan” el sistema 355.

No hay una verdadera “justicia institucional”. Con esto, quiero hacer referencia a la justicia que pudiera impartir un organismo internacional, como es el caso de Naciones Unidas (ONU) en los últimos 50 años o la Sociedad de Naciones (S de N) entre 1919 y 1939. Estos organismos, son actores, creados por otros actores: los Estados; pero carecen de “medios” propios. Por lo tanto, los medios se los otorgan los miembros. Pero al interior de los organismos, se produce el proceso de “polarización” propio del sistema internacional, por lo que estos son controlados por aquellos actores que más poder tienen, estratificándolos. La justicia, por lo tanto, es entendida y repartida por los actores polares y hacia el resto, pero no les es repartida a estos. No hay un “poder de policía” supremo que esté por sobre la totalidad de los Estados, incluso los más poderosos. En este sentido, el sistema internacional se encuentra muy por detrás del sistema estatal. El derecho internacional está aún en un estado embrionario 356, en lo que hace a la posibilidad de aplicación, o sanción por incumplimiento.

La justicia “institucional” opera hacia “abajo”, no hacia “arriba”. Los laudos -sentencias- de la Corte Internacional de Justicia (CJI), en realidad, no son cumplidos generalmente por los actores polares, así como las sanciones establecidas por organismos como Sociedad de Naciones (caso invasión de Japón a China; Italia a Etiopía o Rusia a Finlandia); Naciones Unidas; o el caso del TIAR, en el que Argentina, durante la guerra de las Malvinas, logró alcanzar el voto casi unánime para condenar a EUA por su apoyo a Gran Bretaña, pero no se dispusieron sanciones de ninguna especie, ya que ningún Estado latinoamericano, ni la región en su conjunto hubiera podido -carencia de poder- aplicárselas a EUA, aunque éste sí utilizó el TIAR cuantas veces lo consideró conveniente para intervenir en un Estado, entre 1947 y los '80. El mismo ejemplo se puede dar en el caso de la URSS haciendo uso del Pacto de Varsovia para intervenir en algún Estado del bloque, como lo hizo en los casos de Hungría (1956-58) y en Checoeslovaquia (1968).



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Buenos Aires, Ediciones de la Universidad, 1998) ISBN: 950-99572-9-1


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


333 A que hacíamos referencia en el Capítulo I, Gráfico N° 1 y en este capítulo el Gráfico relacionado con las “Caracteristicas Que Adquiere El Orden Mundial: Dependiendo Del “Eje” Con El Que Se Vincula El Eje Politico”.

334 Uso como hitos históricos del inicio y finalización del sistema bipolar a: 1945 fin de la 2da G.M.; 1947 inicio de la Guerra Fría a través de la política de “contención” al comunismo o Doctrina Truman; 1985 Cumbre de Reikjavick entre Reagan y Gorbachov sobre desarme nuclear y pacificación de los principales conflictos en los que estaban implicados como hegemones, con inicio de la postguerra fría; 1989 caída del Muro de Berlín; 1991 desintegración de la URSS y finalización de la postguerra fría e inicio del postbipolarismo.

335 Esto es típico de la conducta de EUA o la URSS en relación a sus bloques respectivos desde fines de la 2da G.M. hasta fines de los '80 en que se inician transformaciones estructurales en el sistema mundial. También lo fue típico en el Imperio Romano y en el Macedónico; ver Liska, George, Imperial America, (Baltimore, The Johns Hopkins Press, 1967).

336 Por ejemplo, la guerra fría.

337 Hablo de “sistemas dinámicos” porque permanentemente están recibiendo “impactos” provocados por las políticas exteriores de los miembros que los componen, y a la vez el sistema -esto significa, quienes lo conducen- “reacciona” para mantener el equilibrio -proceso homeostático- y no ser destruido.

338 Los valores parámetro, son los que constituyen el “marco” dentro del que se puede operar. Ver Kaplan, Morton, System and Process in International Politics, (New York, John Wiley and Sons, 1957), págs. XI-XVIII y 3-20.

339 Quien define a esta relación como "línea de borde intrahegemónica". Ver su, Doctrinas Internacionales y Autonomía Latinoamericana, (Caracas, Univ. Simón Bolívar, 1980), pág. 148.

340 Ver mi La Problemática del Orden, en (et al) "Geopolítica y Relaciones Internacionales", (Buenos Aires, Pleamar, 1981), pág. 15. Ver en otros capítulos de este trabajo, esta temática bajo conceptos como “líneas de borde intra-hegemónicas”, o “límites a las conductas autonómicas”.

341 Puig ha “castellanizado” el término inglés “border line”, que significa “frontera”.

342 Ejemplos de lo dicho, abundan: Intervención de EUA en forma indirecta, en Guatemala (1954), ya que el gobierno norteaméricano consideraba que el gobierno reformista de Arbenz era una "cabeza de puente" para el avance del comunismo en América. Intervención de EUA en República Dominicana (1965), con la excusa por parte del gobierno de Johnson de defender a ciudadanos norteaméricanos (Corolario Theodoro Roosevelt a la Doctrina Monroe), para luego reconocer que la situación interna en ese país, podía degenerar en una "nueva Cuba". Lo mismo puede decirse en el marco del bloque oriental, para las intervenciones soviéticas a través del Pacto de Varsovia en Hungría (1956-58) y en Checoeslovaquia (1968).

343 Cuando hablo de "organización mundial", no estoy hablando de Naciones Unidas, sino del tipo de orden que debe imperar, según la ideología que ostenta cada actor polar.

344 Pero no "desaparece". No hay "fin de las ideologías". Si llegara a emerger en el futuro mediato, un sistema basado en la pugna por la supremacía -entre ideologías incompatibles-, la ideología (cualquiera sean los valores que la sostienen) volverá a jugar un rol preponderante.

345 Control de espacios territoriales, continentales y/o insulares; de materia prima; de mano de obra esclava o barata; de mercados; de procesos científico-tecnológicos; etc.; para el caso del sistema multipolar vigente entre 1815-1914.

346 Son ad-hoc (al efecto). Se celebran sólo en el caso de que sea necesario el "restablecimiento" del equilibrio "roto" por algunos de los miembros polares del sistema.

347 El interés manifestado por el gobierno norteamericano porque la OTAN cumpla con la función de "policía mundial" liderada, desde ya, por el propio EUA, va en contra de esta regla. No obstante, por más que mantenga el nombre de OTAN, no puede continuar con la estructura hecha para el época de la guerra fría. Deberá adaptarse y ser tan flexible como el nuevo sistema lo exija, especialmente porque se basa en el vínculo del eje político con el económico, y el eje estratégico-militar cumple con la función de "servicio" de ese vínculo vigente.

348 El caso de Cuba a partir de la declaración urbi et orbi de Fidel Castro en 1961 de su vocación “marxista-leninista” es un ejemplo.

349 Esta es la diferencia que hay entre un sistema bipolar, en el que casos como el de la Cuba de Castro generan “crisis” mundiales; y el sistema multipolar, que permite, en el marco de la “competencia” entre los polos, la posibilidad de que los países subordinados, “diversifiquen” los vínculos dependientes, sin que esto derive en una situación de crisis del sistema.

350 La OTASE (Organización del Tratado del Sudeste Asiático), perdió vigencia a partir de la "paz" de Vietnam en 1975. CENTO (Organización del Tratado de los Países del Centro; antiguo Pacto de Bagdad) perdió vigencia a partir de la guerra entre Irán e Irak. ANZUS (Australia, Nueva Zelandia y EUA), perdió vigencia a partir de la denuncia hecha por Nueva Zelanda de este tratado. El TIAR perdió vigencia a partir de la guerra de las Malvinas en 1982. La OTAN fue objeto de desentendimientos en diversas oportunidades, entre los "aliados" europeos y EUA. Por su parte, el Pacto de Varsovia perdió vigencia luego de la Cumbre de Reikjavick y el proceso de creciente nacionalismo en el bloque oriental, especialmente a partir de 1990/91. Pero no sólo hay que anotar estos elementos. Con el conflicto del "Cuerno de Africa" por ejemplo, EUA pidió a Kenia, autorización para establecer "bases temporarias" a fin de poder actuar en la zona. Esta es una característica propia de un sistema multipolar, no de uno bipolar.

351 Si hubiera "entendimiento" en vez de pugna entre los actores polares, se trataría de una "diarquía", ya que habría “co-gobierno”.

352 Los que "gobiernan" los Estados; organismos internacionales; empresas multinacionales; actores transnacionales.

353 Se da un “desdoblamiento funcional”; ya que a nivel interno, los gobiernos legislan según las pautas constitucionales y a nivel internacional se transforman en colegisladores en tanto firman acuerdos internacionales. George Scelle es el mentor de este criterio.

354 Esto es, una vez que se establece el "orden de hecho".

355 Los actores polares del sistema jerárquico, multipolar o bipolar en vigencia.

356 Ver Puig, Juan Carlos, Derecho de la Comunidad Internacional, (Bs. As., Depalma, 1974).