El Orden Mundial del Siglo XXI

 

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MUERTO EL ORDEN, VIVA EL ORDEN

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA

En el mundo se habla, especialmente desde la finalización de la Guerra del Golfo Pérsico (enero de 1991) , del “nuevo orden mundial” -repitiéndose la afirmación hecha por George Bush al finalizar la guerra, más como una manifestación de deseos que como una realidad, reiterada por Bill Clinton- , aunque nadie describe con certeza sus características -que parecieran ser la resultante de situaciones mágicas, como la guerra mencionada- , y lo que es más grave, luego de haber hecho tal afirmación, comienzan a desdecirse y a comentar que, en realidad, el nuevo orden está en formación, poniéndole más intención -acerca de las características que tendrá- que realismo al comentario.

Se habla mucho sobre el “nuevo” orden, pero poco se define con claridad; poco se dice acerca de qué es el orden, cuáles son sus componentes. Cómo nace y se desarrolla; cómo fue en otras épocas . Si hay una continuidad a través de la historia o si cada orden nuevo que surge tiene -o no- algo de parecido con otros anteriores. Qué requisitos debe reunir el mundo para tener orden y cómo influye en los Estados y el resto de los actores que intervienen en el ámbito mundial 1. Si se aplica a todos los Estados por igual ; etc. Estas y muchas otras preguntas podrían hacerse, y sería importante responderlas, con el fin de tener en claro en qué mundo vivimos y bajo qué condiciones . Quién o quiénes imponen las condiciones y cuáles son las alternativas o posibilidades para regiones como América Latina o Africa, o para países como Argentina, por ejemplo.

Lo cierto es que no hay orden automático. Desaparecido un orden, no emerge uno nuevo en forma inmediata y automática. Se da un complejo proceso, que requiere de bastante tiempo, para que nazca un nuevo orden y se consolide. Por ejemplo: luego de desaparecido el orden que imperó durante 100 años entre 1815 y 1914 -sistema multipolar- , como consecuencia -aunque no única- de la 1 ra G.M. , hasta que emergió un nuevo orden -el que rigió en los últimos 50 años, después de la segunda guerra mundial- , pasaron más de 25 años, tiempo que requirió para configurarse y consolidarse de hecho , “institucionalizándose” -de derecho- luego a través de los Acuerdos de Bretton Woods (1944), la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la Conferencia de San Francisco (1945), y otros organismos internacionales.

Durante todo el tiempo que transcurre -transición intersistémica- entre la decadencia de un orden y la emergencia de uno nuevo , deben resolverse una gran cantidad de temas -no hablo en términos institucionales (derecho), sino en los hechos- que están vinculados a las relaciones entre los Estados, entre estos y otros actores internacionales, como los organismos internacionales, las empresas multinacionales, los actores transnacionales, las organizaciones no gubernamentales (ONG's); entre estos últimos entre sí; etc.

Capítulo I

¿COMO SON LAS RELACIONES MUNDIALES?

Es importante tener en claro cómo es el “escenario” de las relaciones mundiales 2. Cómo se dan las relaciones entre los actores y en qué áreas fundamentales . Si existe o no alguna continuidad , a lo largo del tiempo, en lo que hace a relaciones, aunque el orden cambie . Qué factores intervienen para que haya estabilidad y para que haya cambio ; etc.

Para comenzar, la comunidad mundial tiene características de ordenamiento y de “gobierno” distintas a las del Estado , ya que lo que prevalece en este último caso es la “centralización” y la capacidad “suprema” 3 de establecer reglas. En cambio a nivel mundial, la regla es la defensa soberana. Los Estados no admiten -o tienden a no admitir - la imposición de reglas por órganos supraestatales. Sólo tienden a acordar entre ellos o a pugnar por imponer y/o por no ser impuestos; todo desde una concepción y posición de defensa soberana; aún en los casos en que la soberanía es más un espejismo o una ilusión que una realidad.

De esta manera, la tendencia es a la anarquía -cada cual defiende su postura soberana- más que a la organización; y al no haber órganos supraestatales que tengan el monopolio legítimo de la coerción -como los gobiernos al interior de los Estados- , los Estados más poderosos son los que, en última instancia, logran la “legitimidad” de gobernar al sistema 4.

LOS “PILARES” DE LAS RELACIONES MUNDIALES

Las relaciones mundiales , como toda relación social, se basan en factores esenciales , que perduran más allá de la evolución histórica y factores accidentales que varían con las características culturales, civilizatorias y de desarrollo tecnológico. Todo relacionamiento societal requiere de elementos materiales para la supervivencia y el desarrollo -factores económicos -; necesitan seguridad en su marco y frente a otros - factores estratégico-militares -; y necesitan un orden - organización - y un gobierno que mantenga ese orden -factores políticos -.

En las comunidades primitivas los factores materiales tenían que ver con las necesidades básicas de alimento, vivienda, vestido, etc.; los factores de seguridad , con la defensa y protección frente a los ataques de otras agrupaciones comunitarias o de los animales; los factores de organización estaban relacionados con la manera en que se configuraba la tribu u otro tipo de agrupación comunitaria, y cómo se organizaban entre sí, toda vez que decidieran agruparse.

En la actualidad, la evolución de la cultura, de las civilizaciones y el desarrollo tecnológico ha hecho que se viera todo esto de manera un poco más compleja, pero responde esencialmente al mismo esquema.

Por ello, considero que las relaciones mundiales se llevan a cabo -históricamente y en la actualidad, no importa si hablamos de sociedades prehistóricas o modernas- sobre tres grandes áreas o "ejes" centrales:

1) El eje económico 5 -es el que provee a las necesidades materiales que tiene una sociedad-, que tiene “poder material propio”, otorgado por las “finanzas”, el “comercio”, la “industria” y la capacidad “científica y tecnológica”, además de las estrategias que se desarrollen y las alianzas -de tipo económico, al estilo de los sistemas de integración que se conocen desde hace ya un tiempo- que realicen para fortalecer la capacidad de desempeño.

2) El eje estratégico-militar 6 -es el que provee la defensa y seguridad necesarias- que también tiene poder material propio, dado por las “armas”, los “ejércitos”, las “estrategias” que se desarrollen y las “alianzas” 7 -de tipo militar- que realicen para fortalecer la capacidad de desempeño.

El conocimiento y el desarrollo “científico y tecnológico” , es el que genera los cambios en los ejes anteriores, produciendo la evolución y el desarrollo.

3) Por último, el eje político 8 -es el "cerebro" del sistema. El que permite establecer reglas para que las necesidades materiales y la seguridad se satisfagan de una manera determinada-, que tiene el poder de la “influencia” -influencia psicológica- , pero no tiene poder material propio 9. Para obtener poder material y llevar a cabo sus objetivos, debe “vincularse” con alguno de los otros dos ejes.

Gráfico 1

Ejes Relacionamiento Mundial

No obstante ello, la particularidad del eje político , es que se trata del “eje planificador” -es la “inteligencia” el “cerebro” del sistema- . Es el que establece las reglas (orden) , las pautas bajo las que se manejarán los miembros del sistema mundial 10.

También el que establece los valores y creencias , las pautas de justicia , y de equilibrio en el sistema 11. El sistema de alianzas, tiene que ver con los valores, las ideologías o los intereses 12.

Estos tres grandes ejes o pilares de las relaciones mundiales, se encuentran interrelacionados permanentemente, pero atendiendo a formas de vinculación distintas , las que determinarán el tipo de orden que imperará y el tipo de funcionalidad del sistema 13.

Estas formas de vinculación dependen del “eje” en el que predomine el proceso de configuración de poder básico -el económico o el estratégico-militar- que culminará en la conformación del sistema y del orden.

El poder es la “variable crítica” . La conformación del régimen y del orden dependen de la configuración del poder (estructura del sistema) .

Veremos cómo ocurre esto, primero comprendiendo la “naturaleza del poder” , en la parte primera, y luego, a través de la simulación del proceso de génesis y evolución del orden mundial, en la parte segunda.




© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Buenos Aires, Ediciones de la Universidad, 1998) ISBN: 950-99572-9-1


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


1 Empresas multinacionales, actores transnacionales de todo orden, tales como la banca privada, fondos de capital, empresas, organismos internacionales no gubernamentales (ONG's), etc.

2 Prefiero hablar en términos de "relaciones mundiales" y no de "relaciones internacionales", ya que las relaciones actualmente y desde hace un buen tiempo, ya no son sólo entre (inter ) "Naciones", sino también que se incluyen Organismos No Gubernamentales (ONG's), empresas multinacionales, actores transnacionales, Organismos Internacionales Gubernamentales, etc.

3 Los que de manera consensual o coercitiva tienen la capacidad de establecer las reglas. Ver sobre esta particular a Max Weber, Economy and Society: An Outline of Interpretative Sociology, (Berkeley, University of California Press, 1978). Los “supremos repartidores de potencia -lo que se puede- e impotencia” -lo que no se puede- para decirlo en términos políticos y no jurídicos (derechos y obligaciones). Ver Goldschmidt, Werner, Introducción al Derecho: La Teoría Trialista del Mundo Jurídico y sus Horizontes, (Bs. As., Depalma, 1968); también Puig, Juan Carlos, Derecho de la Comunidad Internacional, (Bs. As., Depalma, 1974), Vol. I, Parte General.

4 Actualmente, y desde hace un tiempo, este proceso se ha vuelto complejo, toda vez que se ha “transnacionalizado”. Resulta muy difícil seguir la regla de la “defensa soberana” desde el momento en que los actores transnacionales operan desde el interior del Estado, generándole reglas, aún a los más poderosos.

5 Es el que provee a las necesidades materiales que tiene una sociedad.

6 Es el que provee la defensa y seguridad necesarias.

7 Por ejemplo, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) para el caso del Sistema Interamericano a partir de 1947; la OTAN en el marco del bloque Occidental, y su contrapartida el Pacto de Varsovia en el bloque Oriental; así como otros sistemas de seguridad colectiva regionales como OTASE o SEATO; Pacto de Bagdad, luego conocido como CENTO; ANZUS; etc. Hoy carecen de vigencia, dada la reestructuración del sistema y del orden mundial.

8 Es el "cerebro" del sistema. El que permite establecer reglas para que las necesidades materiales y la seguridad se satisfagan de una manera determinada.

9 La definición de poder establece que se trata de la “influencia” de un actor sobre otro. Si se habla de poder político, la influencia es psicológica; mientras que si se habla de poder económico o militar, ya no se trata de una mera influencia sino de un ejercicio material. Ver por ejemplo, Hans Morgenthau, Política de Poder entre las Naciones: La Lucha por el Poder y por la Paz, (Buenos Aires, Sudamericana, 1961).

10 El sistema mundial es el conjunto de actores (Estados, actores transnacionales, empresas multinacionales, organismos internacionales, ONG's, etc., que se interrelacionan entre sí y se intercondicionan, con el fin de establecer alianzas o lograr sus intereses por sobre el resto, haciendo uso del poder del que disponen. El sistema mundial, dependiendo de la cantidad de "conductores" o actores polares, puede ser "bipolar" como el que hemos vivido entre 1945/47 y 1985/89/91 liderado o conducido por EUA en el Bloque Occidental y la URSS en el Bloque Oriental; "multipolar" como el que hubo entre 1815 y 1914, liderado por Inglaterra, Francia, el Imperio Austro-Húngaro, Prusia y Rusia; o "unipolar" cuyo orden resultante es "imperial", como muchos de los imperios que hemos conocido en la historia de las relaciones mundiales.

11 Sea éste un equilibrio "mecánico" o "político"; desde ya, entre los actores polares. No obstante, el equilibrio del sistema, más allá del equilibrio entre los polos -en este tipo de quilibrio no intervienen exclusivamente los actores polares, sino la totalidad de los miembros del sistema; por lo que se trata de un equilibrio, en un mundo estratificado y con miembros heterogéneos- depende, generalmente, de un "desequilibrio" entre los actores polares y los miembros de su ámbito hegemónico. Esto ocurre, porque los "verdaderos actores", en realidad son los que "actúan" -los que tienen una política (exterior) de acción y no de reacción -, los que tienen capacidad de establecer las reglas del juego o, por lo menos, modificarlas en su propio beneficio. El resto son "unidades adscriptas" al sistema, según un patrón funcional (no funcionalista) de relaciones del sistema. Por ello, cuando a veces, los actores polares intervienen en una unidad adscripta a su esfera de influencia, con el objetivo de "restablecer" (o mantener) el equilibrio del sistema; se está haciendo referencia al equilibrio que fue (o pudo ser) quebrado (temporaria o definitivamente) por otro actor polar en su beneficio, quitándole ventaja a éste. La unidad intervenida, es un simple peón en ese ajedrez y, en la medida en que no alcance una capacidad para modificar su status, quedará subordinada a las decisiones e intereses del actor hegemón. Ejemplos de lo dicho, abundan: Intervención de EUA en forma indirecta, en Guatemala (1954), ya que el gobierno norteaméricano consideraba que el gobierno reformista de Arbenz era una "cabeza de puente" para el avance del comunismo en América. Intervención de EUA en República Dominicana (1965), con la excusa por parte del gobierno de Johnson de defender a ciudadanos norteaméricanos (Corolario Theodoro Roosevelt a la Doctrina Monroe), para luego reconocer que la situación interna en ese país, podía degenerar en una "nueva Cuba". Lo mismo puede decirse en el marco del bloque oriental, para las intervenciones soviéticas a través del Pacto de Varsovia en Hungría (1956-58) y en Checoeslovaquia (1968); y habría muchos más ejemplos tanto del lado de EUA como de la URSS.

12 Dependiendo de que el vínculo del eje político sea con el estratégico-militar (formación de bloques de seguridad) o con el económico (bloques económicos o sistemas de integración). Además, debe quedar en claro, primero, que no existen alianzas entre "desiguales" . Segundo, que las alianzas se deben a "afinidades" existentes entre los actores que se reúnen. Problemas comunes, objetivos comunes, por ejemplo. Pueden haber actores reunidos en una llamada alianza, por ejemplo TIAR, en la que los miembros son desiguales en cuanto a la capacidad militar, por ejemplo EUA en relación a los países latinoamericanos. El objeto de esa "alianza" es proteger al sistema frente a posibles ataques de actores enemigos. No obstante, queda en claro que el sistema que se defiende no es "igualitario" sino que es dominado y conducido por el actor más poderoso, EUA.

13 Al hablar de funcionalidad del sistema se hace referencia a la forma en que se relacionarán -en el nivel “horizontal”- los actores polares: pugna por la primacía -modelo guerra fría- o competencia entre adversarios, modelo multipolarismo del siglo XIX o la actual tendencia en la “Tríada”; a la vez que -en el nivel “vertical”- se considera, “por arriba”, el grado de “permisividad” de los actores polares respecto de las actitudes “independientes” de los miembros de sus ámbitos hegemónicos y, por “abajo” el marco dentro del que podrán “resistirse” los hegemonizados. Si se habla de un sistema bipolar en el que hay mucha tensión Polo-Polo, el grado de “permisividad” a nivel vertical será muy bajo y el marco dentro del que se podrá resistir, será muy estrecho. En un sistema multipolar, donde el factor ideológico no tiene un papel central en las relaciones Polo-Polo, las posibilidades de desempeño y/o de maniobra “independiente” de los miembros hegemonizados o hegemonizables es mucho mayor. En un sistema bipolar, resulta inaceptable que un miembro hegemonizado se vincule libremente con los dos actores polares en pugna ideológica (caso Cuba); esto si es posible en un sistema multipolar, los actores polares no están en pugna ideológica.