|
|
|
|
GENESIS
DEL REGIMEN MUNDIAL I ©
Luis DALLANEGRA PEDRAZA
A partir de la estructura es que comienza a generarse el régimen. Las relaciones entre las unidades componentes del sistema, están dadas por una interacción basada, fundamentalmente en la “pugna” -en el “tope” del sistema- por establecer las reglas del juego en cada uno de los “segmentos” en los que existen relaciones, a fin de imponer el régimen que deberá imperar -menos la resistencia de los hegemonizables/hegemonizados-. La estructura, determina la naturaleza de los régimenes y las condiciones de acción para promover o desalentar un orden determinado. Del mismo modo que el régimen se encuentra limitado por la estructura; esta es condicionada por el tipo de vínculo existente -como resultado del proceso de polarización- entre el eje político con el eje estratégico-militar o de aquél con el eje económico. REGIMEN En el marco mundial -de la misma manera que en el marco interno de un Estado-, entendemos como régimen a: 1) El conjunto de reglas o pautas que rigen el relacionamiento de las unidades componentes en un segmento o área de relacionamiento 488 determinado, y que son acordadas o impuestas entre los actores preponderantes, con la resistencia -o aceptación- de los que se encuentran en su esfera de influencia; 2) La forma en que los actores preponderantes, que se encuentran conduciendo al sistema, por consenso o por imposición, resuelven los problemas que surgen en cada uno de esos segmentos; y 3) La manera en que se solucionan los conflictos entre los distintos actores o unidades, en relación a una problemática vinculada a cada segmento 489. La “generación” del régimen, surge de la resultante de la “polarización” 490 por parte de los principales actores del sistema a partir del “eje” 491 predominante 492. Este proceso de polarización, generará, en primera instancia, los distintos regímenes en cada “segmento” en el interior de cada uno de los “ejes”; y en conjunto, siguiendo los lineamientos planteados por el “eje predominante”, constituirán el régimen global. El “eje predominante” es aquél donde se ha iniciado la lucha o pugna por sacar ventajas -proceso de polarización- en la conformación del nuevo sistema. En estos momentos, es en el eje económico, ya que la “agenda internacional” contempla como temas prioritarios, las finanzas (deuda, inversiones), el control de mercados, de procesos industriales, etc. Durante la etapa de la guerra fría el eje predominante fue el estratégico-militar, ya que la problemática del orden global giraba alrededor de la pugna por imponer el orden de acuerdo con la ideología de cada uno de los dos grandes actores polares; lo que implicaba la alternativa de la “destrucción” del otro. El proceso de polarización en el “tope” de la estructura 493, con las resistencias -o, por el contrario, aceptación de situaciones de dependencia, en el entendimiento de que esto produce un beneficio- en los ámbitos hegemonizados o hegemonizables, se da en cada uno de los segmentos centrales que comprenden cada uno de los tres ejes de relacionamiento mundial 494. En el “tope” de la estructura se encuentran los actores que en última instancia van a “comandar” el sistema. No obstante, la “conducción” no se da sin que haya resistencia, en mayor o menor medida, por parte de aquellos que se encuentran subordinados, dentro de los parámetros establecidos por la “líneas de control intra-hegemónico”. Pero también hay que aclarar, que las conductas no son impuestas necesariamente, en forma exclusiva y excluyente, por los conductores del sistema. El caso del “impacto” de los países de la OPEP es un buen ejemplo en el que ellos establecieron conductas “impositivas” y la resistencia fue asumida por el mundo industrializado. Tipos de Regímenes Puede haber “régimen de hecho”, así como “régimen institucionalizado” 495. 1) Ejemplo del primero es la división internacional del trabajo; o el régimen intrabloque en el sistema bipolar. 2) Ejemplos del segundo lo constituyen: a) en el marco global, la Santa Alianza (1815-1825); el Concierto Europeo (1815-1914); la Sociedad de Naciones; Naciones Unidas; b) en un “segmento” o área temática determinada, el GATT -actualmente la OMC-, como regulador del comercio; el FMI como regulador del sistema monetario; etc. La Sociedad de Naciones, es el mejor ejemplo del “voluntarismo” normativo; ya que se creó -después de la 2a G.M.- para “apuntalar” un sistema -el multipolar- que se encontraba en decadencia, que “no quería continuar en pie”. No obstante ello, continuó, aún yendo en contra de la “naturaleza del sistema mundial”. Gráfico 27 496 Fue incapaz de establecer pautas de orden, o de mantenerlo. No pudo impedir las invasiones de Japón a China, en las dos oportunidades que lo hizo en la década de los ‘30, ni sancionar a aquél país; así como tampoco pudo hacer lo propio con la URSS luego de su invasión a Finlandia en 1939; o solucionar conflictos como el de la Guerra del Chaco. El resultado fue que la “lógica de la realidad” demostró el error de la mala percepción y del voluntarismo jurídico carente de realismo. La crisis de 1929/30 y la segunda guerra mundial “sinceraron” el sistema. Las opciones políticas mundiales, se encuentran limitadas por el régimen, dado que las políticas ocurren dentro del “marco” (o parámetros) establecido por el régimen -sea éste normativo, como el caso del GATT o el FMI; o de hecho, como la escasa “permisividad” (rigidez) a las conductas “autonómicas” de los miembros hegemonizados de cada bloque, por parte de los actores polares (EUA o la URSS), en el bipolarismo-. Gráfico 28 497
El régimen se encuentra limitado por la estructura; la que, a su vez, es condicionada por el tipo de “vínculo” existente -como resultado del proceso de polarización- entre el eje político con el eje estratégico-militar o con el eje económico, dependiendo de cuál de estos dos últimos es el “eje predominante”. ELABORACION DE VARIABLES E INDICADORESPARA EL ANALISIS DE LAS RELACIONES MUNDIALES El análisis de las tendencias del orden mundial, y la construcción de escenarios posibles y deseables, requiere trabajar sobre los “segmentos” más importantes que hacen a las relaciones mundiales y que configuran los “ejes” sobre las que se asientan estas relaciones: el económico, el estratégico-militar y el político (ver Gráfico No 1 en Cap. I). SEGMENTOS Los segmentos considerados son aquellos que tienen que ver con la actividad principal en cada “eje” de relacionamiento mundial. Las relaciones mundiales no son unívocas, sino complejas, y permanentemente, se dan en todos y cada uno de los “segmentos” de relacionamiento -al igual que en los procesos de integración- según la capacidad, la inserción y los intereses de los actores. Dentro del eje económico, los segmentos de relacionamiento principales son el financiero, que mueve y administra fondos, el comercial que comercializa productos y genera fondos, el industrial, que genera productos y el científico y tecnológico, que crea ideas y las proyecta, que alimenta al segmento industrial; genera nuevas pautas financieras a través de los sistemas informatizados, a la vez que, en este nuevo orden que se perfila, constituirá el segmento “paradigma” del sistema global de relacionamiento mundial, del mismo modo que durante el bipolarismo lo constituyó el segmento seguridad ya que las relaciones globales giraron alrededor de la pugna por la primacía entre los actores polares, bajo el concepto de destrucción mútua, y la seguridad intra-bloques. En el eje estratégico militar considero, fundamentalmente, a los segmentos conflicto y sistemas de seguridad, aunque se deberían contemplar también los nuevos sistemas de alianzas de seguridad y nuevas estrategias. En cuanto al eje político, lo que interesa analizar, ya que a mi criterio, constituye variable dependiente de los cambios de orden mundial, son los sistemas políticos. VARIABLES DE CORTEEn un mundo en el que los cambios 498 no ocurren dentro de los parámetros establecidos por el propio sistema, sino que se dan fuera de patrones racionales, resulta importante considerar lo que se denominan “situaciones básicas” constituidas por todos los hechos que ocurren dentro de cada segmento. Estas situaciones básicas, son la “bolsa de datos” de la cual extraemos la información que efectivamente, observamos que resulta una posible tendencia -desechamos la coyuntura-, y se va armando el cuadro de tendencias en cada segmento, atendiendo a una serie de variables de corte que consideran: 1) ¿Cuáles son los principales actores que polarizan en el segmento en estudio? 2) Ventajas comparativas y competitivas de cada uno. 3) Principales intereses que detentan. 4) Principales conflictos de intereses sobre los cuales seguramente se polarizará. 5) Liderazgos que se observan dentro de cada segmento. El liderazgo está vinculado a aquellos actores que “direccionen” las relaciones, debido a un predominio -no sólo- en cuanto a su capacidad, frente a los que son dirigidos y, a la vez, frente a otros con capacidad similar que direccionarán competitivamente o conflictivamente respecto de los primeros, a otro grupo de dirigidos -o a los mismos y en conflicto con el resto-. Los liderazgos en los últimos 50 años, estuvieron vinculados fundamentalmente al conflicto ideológico -direccionamiento opuesto- entre las dos potencias polares. En el futuro, seguramente estarán vinculados a la competencia económico-comercial-financiera-científica & tecnológica. Dentro de los nuevos liderazgos, es importante considerar el posible rol que tengan los actores transnacionales -no sólo empresas o banca, también las ONG’s- y las áreas en las que ejercerán ese liderazgo. 6) Estructura resultante; o dicho en otros términos, la configuración de poder vigente entre los principales actores que polarizan en el segmento, menos la resistencia de los hegemonizados/hegemonizables. 7) Nuevos paradigmas emergentes; en el entendimiento de que los paradigmas alrededor de los que funcionaron las relaciones en estos segmentos durante el último sistema/orden, pierden vigencia. Al igual que en todo proceso integrativo 499, hay puntos en los que hay acuerdo tácito, otros en los que se negocia, y otros en los que la polarización es el único medio para llegar a establecer el régimen.
|
|||||
| |
© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Orden Mundial del Siglo XXI, (Buenos Aires, Ediciones de la Universidad, 1998) ISBN: 950-99572-9-1
|
|||||
bravenet.com