EL IMPERIO DE EUA SE INICIA EN MEDIO ORIENTE

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

 

El gobierno de George W. Bush ha elegido el Medio Oriente para consolidar su Imperio, en principio por tres razones:

1) es la región con mayor riqueza petrolera del planeta y a la vez, la más convulsionada y por lo tanto, menos manejable;

2) el fortalecimiento de Estados aliados, como el de Israel y la imposición y consolidación de gobiernos afines, como en el caso de Afganistán y actualmente de Irak;

3) mostrar al planeta que es el único Estado que tiene capacidad de establecer orden.

Se podría agregar una más:

4) evitar que aparezcan o se fortalezcan otras alternativas a sus aspiraciones imperiales, llámese Unión Europea, a la que ha logrado fragmentar a partir de su intervención en Irak, gracias a la actitud cipaya de España e Italia, o el “eje” Rusia-Alemania-Francia.

Si bien el mundo, a partir de la caída del Muro de Berlín (1989) y la desintegración de la URSS (1991) había comenzado a girar alrededor de temas de agenda económica, con posibilidades de establecer un orden multipolar basado en el “equilibrio de poderes”, a EUA, especialmente a los republicanos, no le convenía, ya que tenía que competir con otros actores relevantes en Europa y Asia; por lo que los sucesos del 11 de septiembre del 2001 le vinieron bien a Bush, ya que le permitieron reorientar las tendencias del orden mundial hacia el eje estratégico-militar, donde tiene ventajas comparativas y competitivas exclusivas y excluyentes y “unipolarizar” las relaciones mundiales.

Poco a poco, según su propio criterio, va imponiendo su “orden” en el Medio Oriente y, hasta el momento, nadie ha podido frenar o modificar sus iniciativas. Bush, utiliza una mezcla de estrategia militar, con “diplomacia impuesta” en diversos frentes. La estrategia militar la utiliza en áreas donde el gobierno norteamericano ha decidido que “no negocia”; los casos Afganistán e Irak son demostrativos. La “diplomacia impuesta”, en el caso del Medio Oriente, se concentra en la resolución del conflicto palestino-israelí, donde necesita estabilidad y disminución de la presión del mundo árabe, y en aquellos países, como Siria y Líbano que cobijan grupos, calificados por EUA como terroristas, como es el caso de Hamas y Hezbollah, para que se encarguen de neutralizarlos o eliminarlos.

El caso de Irak le resultó a Bush más difícil de lo que creía. Más allá de triunfar militarmente, le resulta muy complejo imponer un gobierno títere. Los iraquíes no quieren a Saddam Hussein, pero tampoco a EUA, con el agravante de que los chiítas, son mayoría en este país, de la misma manera que en Irán donde, además, son gobierno. Ante la imposibilidad de controlar la situación, el proyecto de EUA es poner en marcha un operativo de desestabilización del gobierno islámico de Irán, para que caiga, acusándolo de proteger a los miembros de Al-Qaeda que cometieron, presuntamente, los atentados en Arabia Saudita y de desarrollar un programa nuclear secreto con fines militares. Está a la vista que el verdadero motivo tiene que ver con su gobierno islámico mayoritariamente chiíta, que genera gran influencia en Irak. El Pentágono plantea que se lleven a cabo acciones que, según ellos, podrían desembocar en el derrocamiento del gobierno teocrático a través de una rebelión popular.

Lo cierto, es que los "duros" en EUA han subestimado la resistencia que encontrarían y las dificultades para la reconstrucción de posguerra en Irak.

Todo esto, coloca a EUA en una compleja situación para alcanzar el total control en el Medio Oriente.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


e-Mail: luisdallanegra@gmail.com 

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