CAPITULO IX

ACUERDOS DE CAMP DAVID

Casi con toda seguridad, hoy podemos apreciar desde la atalaya que proporciona el tiempo que los Acuerdos de Camp David sentaron los cimientos de un futuro, que no sin muchas dificultades, empieza a vislumbrar la paz. Los Acuerdos de Camp David no sólo significaron la paz para Egipto e Israel, sino el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ellos y sentaron las bases para el establecimiento de la Declaración de Principios entre Israel y el pueblo palestino y el reciente Tratado de Paz jordano-israelí. Y deberá servir para futuros tratados con el Líbano y Siria.

También es importante resaltar que es la primera vez que en Derecho Internacional se utiliza el término "paquete", en el sentido de incluirse en los acuerdos un número concatenado de acciones posteriores para la consecución de objetivos previos.
Los Acuerdos de Camp David tienen su precedente en la conclusión a la que llegó el presidente egipcio Sadat sobre la solución del conflicto egipcio-israelí y por ende el conflicto árabe-israelí del Oriente Medio que pasaba, únicamente, por acuerdos negociados y no por el uso de la fuerza. Terminada la guerra del Yom Kippur, Egipto renueva las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, quien a partir de ese momento comienza una ofensiva diplomática para aprovechar ese momentum. El secretario de estado Kissinger llevó a cabo la llamada "diplomacia del autobús", llamada así por los continuos viajes a Egipto e Israel.

Las nuevas relaciones entre Egipto y los Estados Unidos quebraron la precaria unidad de los estados árabes en lo relativo a la resolución del conflicto. Para un grupo de estados, el llamado Frente de Rechazo formado por Libia, Iraq y Argelia y contrarios a cualquier relación con los Estados Unidos, rechazaban toda solución del conflicto que viniera de la Resolución 242. Siria tomó una posición ambigua entre el Frente de Rechazo y Egipto.

Las relaciones que, pasito a pasito, se iban consolidando entre Egipto e Israel no llevaron a un acuerdo general que incluyera soluciones inmediatas para Jordania y el pueblo palestino, pero sí sentaron las bases para los acuerdos de la Conferencia de Madrid de 1991 y los posteriores acuerdos bilaterales de 1993 y 1995 (Declaración de Principios entre israelíes y palestinos y el Tratado de Paz jordano-israelí, respectivamente).

Los esfuerzos del presidente Sadat para la adopción de un acuerdo de carácter multilateral se vió frustrado en la Conferencia de Paz para el Oriente Medio de 1974, por lo que Sadat orientó sus esfuerzos a un enfoque bilateral del conflicto, pero siempre sin perder de vista la opción palestina.

En 1977 Sadat se dirigió al parlamento israelí (Knesset), con un discurso en el que afirmaba que el núcleo del problema del Oriente Medio era la Cuestión Palestina, por lo que sólo un acuerdo de carácter general pudría traer paz a la zona. Tras esta intervención, muchos estados árabes se opusieron a las pretensiones de Sadat sospechando que lo que buscaba era un acuerdo de tipo bilateral con Israel. Desgraciadamente fue así por la oposición árabe, pero como dice Gainsborough, Sadat consiguió romper la barrera psicológica de la sospecha existente durante treinta años entre egipcios e israelíes. La mediación del presidente de los Estados Unidos, Carter, llevó a la cumbre tripartita de Camp David que concluyó en dos acuerdos:

a) Acuerdo Marco para la conclusión de un tratado de paz entre Egipto e Israel.

b) Acuerdo Marco para la paz en el Oriente Medio, que se refería a las legítimas aspiraciones del pueblo palestino, estableciendo su participación en las decisiones que afectasen a su futuro.

El acuerdo marco para la conclusión de un tratado de paz tuvo su fruto en el Tratado de Washington de 26 de marzo de 1979, mientras que el acuerdo marco para el establecimiento de la paz en el Oriente Medio tuvo que esperar, para ponerse en camino, hasta octubre de 1991 en la Conferencia de Madrid.

TRATADO DE WASHINGTON

En el Tratado de Washington se hizo especial referencia a las Resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad como base de una paz justa y duradera en el Oriente Medio. El tratado se aplicó consiguiendo:

a) La retirada de Israel de los territorios egipcios ocupados durante la guerra de los Seis Días hasta la frontera internacional reconocida entre Egipto y el Mandato de Palestina.

b) Finalización del "estado de guerra" por las dos partes.

c) Abstención de las partes a usar la fuerza directa o indirectamente.

d) Reconocimiento entre las partes a vivir en paz dentro de fronteras reconocidas y seguras.

e) Respeto entre las partes de su soberanía, integridad territorial e independencia política.

d) Libertad de paso y navegación en el canal de Suez y estrecho de Tirán para los buques con pabellón israelí y con destino a o salida de puertos israelíes.

La sumisión de Egipto a las provisones establecidas por las Resoluciones 242 y 338 choca con los términos de los tratados anteriores firmados por Egipto con Siria y Jordania. Egipto evitó el problema imponiendo una redacción ambigua al artículo IV del Tratado de Washington.

ACUERDO MARCO PARA LA PAZ EN EL ORIENTE MEDIO

" Egipto, Israel, Jordania y los representantes del pueblo palestino deben participar en negociaciones para la resolución del problema palestino en todos sus aspectos". Para poder cumplir con este punto del Acuerdo Marco, Egipto e Israel acordaron establecer un proceso de tres etapas: 1. Se invita a Jordania para participar en negociaciones que lleven a un acuerdo donde se plasmen los detalles de la situación del Margen Occidental y Gaza. Se acuerda la retirada de las administraciones civiles y militares israelíes cuando hayan sido elegidos, libremente, los representantes palestinos de los habitantes de los territorios.
  "...debe darse una especial consideración tanto al principio de autogobierno de los habitantes de los territorios como al principio de una legítima seguridad de las partes".
2. Los procedimientos de autogobierno a los que se llegue, así como el alcance de los poderes deben ser aprobados por Egipto, Israel y Jordania. Previó acuerdo habrá una retirada de las fuerzas israelíes, estas fuerzas quedarán estacionadas en lugares específicos de seguridad.

3. Se llevarán a cabo negociaciones entre Egipto, Israel, Jordania y los representantes palestinos del Margen Occidental y Gaza para determinar su status final y concluir un tratado de paz entre Israel y Jordania en un periodo de cinco años. Así mismo, una comisión conjunta deberá estudiar el problema de los refugiados y su asentamiento en los territorios.

LAGUNAS DE LOS ACUERDOS DE CAMP DAVID

Los acuerdos no recogieron la totalidad de los problemas del conflicto árabe-israelí, faltando el tratamiento de los siguientes aspectos:

a) Asentamientos judíos en los territorios.

b) Confiscación de tierras árabes por el gobierno de Israel.

c) Status de la ciudad de Jerusalén.

d) Futuro de los Altos del Golán.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

 

©  Muñoz Mosquera, Andrés, B., El Derecho Internacional y el Conflicto Arabe-Israelí, (Madrid, España, Edición del Autor, 1999)

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com
 o al Especialista en Medio Oriente: boazmosquera@hotmail.com

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