CAPITULO III

EL MANDATO DE LA SOCIEDAD DE NACIONES
SOBRE PALESTINA Y SU LEGALIDAD
EN EL DERECHO INTERNACIONAL

Ni el Consejo de la Sociedad de Naciones (SdN) ni las Comisiones Permanentes sobre los Mandatos se dejaron convencer por los argumentos árabes sobre la presunta ilegalidad del Mandato de Palestina. Asímismo, el Tribunal Permanente de Justicia Internacional (TPJI) no consideró necesario el análisis de la legalidad del Mandato, dando por sentada la misma.

Para algunos juristas el Mandato de Palestina era inválido porque contenía la Declaración Balfour, y según ellos, de esta forma se contravenía el artículo 22 del Pacto de la Sociedad de Naciones. Afirmaban que la Declaración Balfour, por el hecho de estar contenida en el articulado del Mandato de Palestina, daba prioridad a las aspiraciones nacionales judías en detrimento de aquellas de la población árabe indígena.

Sin embargo, como afirma el juez Moore, el hecho de que el Mandato de Palestina tuviera un carácter muy sui generis no significa necesariamente que sea ilegal. Así, vemos que a pesar de la incorporación de la Declaración Balfour, el Mandato ha sido tratado como una norma legislativa del Consejo de la SdN.

El análisis de Feinberg se orienta sobre la clasificación del Mandato de Palestina como un mandato del tipo a). No está claro que el Mandato de Palestina esté comprendido en los términos del artículo 22(4) del Pacto de la SdN. La parte del artículo que dice:

"... tal que su existencia como naciones independientes puede ser reconocida provisionalmente,..."
No es obligatoria y sino permisiva. A esto deberíamos añadir que el Mandato de Palestina no contiene en su texto ninguna referencia al citado artículo 22(4).

Debe tenerse en cuenta que el tribunal internacional en su dictamen de 1950 sobre el Mandato del Suroeste de Africa, llegó a la conclusión de que uno de los fines del sistema de mandatos era el de servir a los intereses de la humanidad en general. Así, la Sociedad de Naciones (SdN) consideró de interés general de la humanidad el encontrar una solución a la situación del pueblo judío sin detrimento de la población árabe indígena de Palestina.

De acuerdo con el artículo 22(8) del Pacto de la Sociedad de Naciones, el Consejo de la Sociedad de Naciones tenía capacidad para decidir el texto final de los mandatos. Hymas, en el informe sobre los mandatos remitido al Consejo, destacaba que las provisiones de los mandatos deberían estar, inevitablemente, de acuerdo con la naturaleza del territorio o del pueblo sujeto al mandato. Las especiales características del Mandato de Palestina se justifican al considerar, en su texto, la conexión histórica del pueblo judío con los territorios de Palestina.

Algunos autores han sostenido que la inclusión de los términos de la Declaración Balfour en el Mandato de Palestina por la SdN constituyó una violación del principio de la libre determinación de los habitantes de Palestina.

El principio de la libre determinación de los pueblos de Wilson fue únicamente político, siendo aplicado a los nuevos estados emergentes de los imperios autro-húngaro y otomano. Como veremos mas adelante el derecho a la libre determinación de los pueblos no era vinculante en 1922, Mandato de Palestina, ni en 1948, independencia de Israel.

El Comité ad hoc de juristas de 1920 para la emisión de un dictamen en el caso de las Islas Aaland, admitió la importancia del principio de la libre determinación de los pueblos, pero encontró que éste no era un norma internacional positiva, aunque era uno de los principios más importantes que influía en la creación de los estados, teniendo en cuenta que cuestiones geográficas, económicas y de otra índole podrían obstaculizar esta creación.

Aunque más abajo analizaremos el problema de la soberanía de los territorios de Palestina cabe ahora señalar que para algunos juristas ésta se encontraba en manos de la Sociedad de Naciones, para otros en la Sociedad de Naciones conjuntamente con el estado encargado de aplicar el mandato (estado administrador) y para otros en los habitantes de los territorios. En el caso sobre el status internacional del Suroeste de Africa decidido por el Tribunal Internacional de Justicia en 1950, McNair sostuvo que la apreciación de la existencia de soberanía estaba de mas cuando los habitantes de un territorio obtienen el reconocimiento como estado independiente, como ya ocurriera en otros mandatos.

Para Cattan la detentación de la soberanía en un mandato no tiene sólo un interés académico, para él la soberanía de un mandato recae sobre los habitantes de los territorios, basando su conclusión en que una vez terminado el mandato la restricciones de soberanía total para el pueblo Palestino (árabes indígenas) terminaron, pudiendo de esta manera ejercitar sus derechos de soberanía. Si interpretamos que la soberanía estuvo suspendida durante el periodo del mandato deberíamos tener un enfoque diferente al de Cattan sobre el problema de la terminación del mandato y hablar, como lo hace Lauterpacht, de que la soberanía recae sobe los habitantes de Palestina (árabes y judíos), aunque el problema no deja de ser difícil de resolver, como afirma Gainsborough.
 


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

 

©  Muñoz Mosquera, Andrés, B., El Derecho Internacional y el Conflicto Arabe-Israelí, (Madrid, España, Edición del Autor, 1999)

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com
 o al Especialista en Medio Oriente: boazmosquera@hotmail.com

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