CAPITULO XX

TRATADO DE PAZ ENTRE
ISRAEL Y JORDANIA

El Proceso de Paz no tendría razón de ser si no hubiera habido un acuerdo entre Jordania e Israel. Este Tratado fue el fruto de una intensa actividad diplomática que tiene uno de sus momentos más importantes en el encuentro del rey Hussein y el primer ministro Rabin el 25 de julio de 1994 siendo testigo el presidente norteamericano Clinton. El fruto de este encuentro es la Declaración de Washington que estableció una serie de acuerdos y pasos previos para la consecución del Tratado de Paz del 26 de octubre.

En el preámbulo del Tratado se hace referencia a la citada Declaración de Washington y a las Resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad, así como a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

El artículo 1 establece la paz entre los dos estados poniendo fin a casi cuarenta y ocho años de estado de beligerancia.

El articulado del Tratado va desgranando poco a poco los puntos del reconocimiento de los dos estados, desde su soberanía e integridad territorial hasta sus fronteras. No se olvida de los derechos humanos.

En cuanto a sus fronteras se hace referencia a las establecidas durante el Mandato Británico y se refleja en el anexo I al Tratado, definiéndolas como permanentes, seguras y reconocidas internacionalmente sin perjudicar el status de los territorios del Margen Occidental. Igualmente, en el artículo 3. Frontera Internacional, se establece que se delimitará la frontera marítima del golfo de Aqaba dentro de los nueve meses después de la firma del Tratado que analizamos.

En el artículo relativo a la seguridad cabe resaltar que se hace especial mención al principio de legítima defensa referido en la Carta de las Naciones Unidos para que sea respetado y no perjudicado.

Asuntos tan importantes como el agua y las relaciones económicas son objeto de extensos artículos, con el objetivo de crear riqueza en la región y reforzar, de esta manera, el Proceso de Paz de una forma global.

La libertad de navegación y acceso a los puertos queda claramente especificado en el artículo 14 haciendo referencia a las normas del Derecho Internacional, como éstas debemos entender la costumbre internacional y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982. Así mismo, este artículo 14 recoge que las partes consideran el estrecho de Tirán y el golfo de Aqaba como rutas marítimas internacionales y deben ser consideradas como tales. Igualmente, se reconoce el derecho de las partes a sobrevolar estas zonas, haciéndose referencia al Convenio Internacional de Aviación Civil (Convenio de Chicago) de 1944.

Es interesante observar en el artículo 27 como al hablar de la ratificación del Tratado se menciona explícitamente que ésta deberá hacerse de acuerdo con los respectivos procedimientos de los estados firmantes. El motivo es el de evitar las ratificaciones imperfectas, recogidas en el artículo 46 del Convenio de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969 que establece:

"El hecho de que el consentimiento de un Estado en obligarse por un Tratado se manifieste violando disposiciones de su Derecho interno sobre competencia para celebrar tratados, no podrá ser alegado por dicho Estado como vicio de su consentimiento a menos que esa violación sea manifiesta y afecte a una norma de importancia fundamental de su Derecho interno y una violación es manifiesta si resulta objetivamente evidente para cualquier Estado que proceda en la materia conforme a la práctica usual y de Buena fe". El artículo 30 sobre registro establece la remisión del Tratado al Secretario General de las Naciones Unidas de acuerdo con los términos del artículo 102 de la CNU.

El Tratado de Paz entre Israel y Palestina supuso un nuevo empuje de estabilidad al Proceso de Paz, ello queda patente al analizar el articulado que ha tenido en cuenta los factores fundamentales de estabilidad de las relaciones internacionales entre estados vecinos.
 


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


©  Muñoz Mosquera, Andrés, B., El Derecho Internacional y el Conflicto Arabe-Israelí, (Madrid, España, Edición del Autor, 1999)

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com
 o al Especialista en Medio Oriente: boazmosquera@hotmail.com

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