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EVOLUCION DEL DEBATE TEORICO-EPISTEMOLOGICO
SOBRE LAS RELACIONES INTERNACIONALES

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

Capítulo IX

2) EL CONFLICTO COMO ALGO NATURAL

Si creemos que la causa de los problemas o conflictos que ocurren en la sociedad nacional, o en el contexto mundial son intrínsecos -esenciales- a la naturaleza humana, y la posibilidad de establecer pautas estables y duraderas de paz, no responden a circunstancias anormales, debidas, por ejemplo, a imperfecciones en la conducta humana, o en la estructura y funcionamiento de los Estados, o de las relaciones entre éstos en el contexto internacional, entonces no intentaremos "eliminar" esas causas, sino buscaremos formas razonables de convivencia dentro de una naturaleza conflictiva.

En este caso, todos nuestros esfuerzos, las teorías que desarrollemos, contemplarán, o se basarán en esta perspectiva.

LO QUE NOSOTROS PENSAMOS

Partimos de la base de que tanto el conflicto como la cooperación forman parte de la naturaleza humana.

Creemos como Spinoza que el hombre está compuesto de "razón" y "pasión" 148; pero consideramos como Morgenthau, que la naturaleza humana es esencialmente inmodificable, de manera tal que sólo se le puede poner límites, un marco dentro del cual el hombre adopte conductas razonables y sociales 149.

Vistas las cosas desde esta perspectiva, la "norma" es incapaz de establecer pautas de comportamiento generales, si no existe un poder de policía que exija su cumplimiento o que sancione por incumplimiento por igual a todos.

En el sistema internacional, dado su estado primitivo, esto es imposible en el corto o mediano plazo. Son las grandes potencias las que establecen, no sólo las reglas del juego, sino también las que ejercen el poder de policía y definen la "justicia"; desde ya, de acuerdo con sus intereses de seguridad y sus aspiraciones.

Esta perspectiva desecha la visión de un mundo dividido en "buenos" y "malos". Sea capitalismo vs. comunismo, o la bondad o maldad que fuere.

Las situaciones "anómicas" se dan dentro del marco de una actitud conflictiva "intrínseca" en la naturaleza humana; de la misma manera que existe una actitud intrínseca orientada a la cooperación dentro de ese marco.

La eliminación de lo que se considere la causa del conflicto 150, no elimina la posibilidad de conflicto. El conflicto siempre existirá. Lo importante es encontrar marcos -o parámetros- razonables de convivencia y métodos adecuados para establecer esos marcos 151, que tendrán que salir de las "leyes" propias del sistema social global 152.

Continuaremos trabajando sobre este aspecto en la próxima etapa.

II. PROBLEMATICA DEL PODER

Uno de los más importantes problemas que encontramos, cuando nos enfrentamos al análisis de la problemática de los paises "Sur", es el del "poder". Esto es, el grado de capacidad para lograr objetivos, para influir sobre otros, o para no ser influidos por otros.

La primera pregunta básica que nos hacemos en este caso es: ¿es indispensable ser actor polar para influir sobre las reglas del juego del sistema internacional?

El análisis de las relaciones internacionales en términos de poder, sin tener en cuenta los objetivos en torno a los cuales se articulan las relaciones de cooperación o de conflicto, tiende a vaciar la interpretación de todo significado y a imprimirle un carácter ritual ajeno a las necesidades autonómicas de los paises que carecen de poder 153.

A priori, las relaciones internacionales de los paises "Sur" no pueden basarse en la política de poder, porque carecen del poder suficiente para imponerse a los paises "Norte".

La segunda pregunta es, entonces: ¿los paises "Sur" están, por ello, "condenados" a una eterna situación de dependencia, por lo menos, hasta que no consigan revertir las pautas vigentes, a través de la modificación de la situación interna?

La variable "poder nacional" , desarrollada en la forma en que lo ha hecho tradicionalmente el realismo político de Hans Morgenthau, resulta una categoría demasiado comprehensiva que no puede explicar una variedad de fenómenos, como por ejemplo, la "influencia" ejercida en determinadas circunstancias por naciones menores sobre los paises con mayor poder, dentro de los análisis convencionales 154.

Pero el problema que se plantea desde el punto de vista "normativo" es que, estar hoy "abajo" y mañana ocupar un puesto "arriba" dentro del esquema de estratificación internacional, no es más que mantener las tendencias características del sistema internacional, cambiando sólo el tipo -y el status- de actores predominantes.

El "nuevo" actor que ocupe la estructura del poder, será también intervencionista, favorecerá la autodeterminación en tanto no perjudique su predominio global, y será expansionista o colonialista (acorde con las pautas vigentes en el nuevo status de relaciones) o neocolonialista, en la medida en que sus necesidades políticas, económicas o de seguridad se lo exijan.

Entonces, una tercera pregunta básica sería: ¿los paises "Sur" (individualmente considerados), en la medida en que logren aumentar su poder, adoptarán este tipo de criterios del comportamiento? La respuesta a esta pregunta entra dentro del terreno epistemológico, atendiendo fundamentalmente a una problemática filosófico-política. Entendemos que, en la medida en que consideremos que, el comportamiento característico del sistema internacional (constituido por cualquier tipo de actores: Estados, transnacionales, confederaciones, etc.), se basa en el esquema de la pugna por el poder; cualquier actor que ocupe la primacía, adoptará esta pauta del comportamiento, independientemente de los principios que sostuviera durante su situación anterior de dependencia 155.

Nuestro problema está, entonces, en resolver no sólo un mejoramiento de la situación de los paises "Sur", sino también (desde el punto de vista de una "Teoría Normativa"), lograr que el sistema internacional mantenga ciertas pautas del comportamiento que favorezcan un "orden justo".

Esto sólo sería factible, en principio -de acuerdo con la concepción realista-, a través de un sistema global de "equilibrio de poderes", en el que los actores menores deberían realizar alianzas a fin de poder "equilibrar" su capacidad negociadora respecto de los actores mayores 156.

Gráfico 3

Composición del Poder

Sin embargo, nuestro primer problema a resolver, es el de la situación actual de los paises "Sur" -particularmente los de América Latina-, dentro de un sistema mundial, cuya característica es, actualmente (1993), de cambio dinámico, aunque se orienta aceleradamente -particularmente a través del eje económico- hacia el multipolarismo 157, abandonando la variable ideológica como factor catalizador del sistema de relaciones. No obstante ello, desde el punto de vista del "desarrollo" no han habido grandes cambios, salvo en el orden individual de algunos paises asiáticos 158, y el mundo sigue "bisegmentado".



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Evolución del Debate Teórico-Epistemológico sobre las Relaciones Internacionales, (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1997).


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


148Ver Spinoza, Etica, Partes IV, V y VI.

149Ver Morgenthau, Hans "La Lucha por el Poder y por la Paz, (Buenos Aires, Sudamericana, 1963). Su concepción está particularmente definida en el primer principio del realismo político, donde se declara "hobbesiano".

150Sea esta el "comunismo" o el "marxismo" para el mundo capitalista occidental, o el "Estado capitalista" para los marxistas; o el "proteccionismo" para los liberales; o la monarquía; etc.

151Con esto queremos evitar que ningún "Hitler" se arrogue el "derecho" (?) de establecer cuál es el método y el marco para la mejor convivencia. En este sentido no estamos de acuerdo con los behavioristas o conductualistas que proponen cambios en las pautas culturales de la sociedad y/o en las pautas educativas orientadas para ese fin.

152Entendemos que todo sistema social tiene leyes propias y que éstas son objetivas. Nuestra tarea es encontrar esas leyes. Va de suyo que hacemos referencia a leyes naturales y no positivas. En esto coincidimos totalmente con el primer principio del realismo político de Hans Morgenthau que dice: "la política, como la sociedad se rige por leyes objetivas que tienen sus raíces en la naturaleza humana". Morgenthau, Hans "La Lucha por el Poder y por la Paz, (Buenos Aires, Sudamericana, 1963), pág. 14.

153Ver por ej., Tomassini, Luciano, Los Estudios Internacionales en América Latina: Experiencias y Desafíos, en Orrego Vicuña, Francisco (Comp.), "Los Estudios Internacionales en América Latina", (Sgo. de Chile, Edit. Universitaria, 1981).

154Ver por ej., Lagos, Gustavo, Tendencias y perspectivas..., op. cit.; también nuestro trabajo, Un tema "no debatido" el Interés..., op. cit.. Los ejemplos que pueden avalar esto podrían ser: el boicot realizado por los paises de la OPEP en 1973, que provocó un gran impacto en las potencias industrializadas al punto de generar una revolución tecnológica en el terreno energético. La crisis de los rehenes en Irán en 1979, que costó incluso la reelección del presidente Carter.

155Ver "La Problemática Filosófico-Política" en este trabajo.

156Ver Morgenthau, Hans, Política de Poder entre las Naciones: La Lucha por el Poder y por la Paz, (Bs. As., Sudamericana, 1963), pág. 254 y ss. Asimismo, Waltz, Kenneth, El Hombre, el Estado y la Guerra, (Buenos Aires, Nova, 1970), especialmente págs. 219 y ss.

157En la actualidad el sistema mundial está configurado estructuralmente en una "Tríada" formada por los países de la CE, con especial participación mundial de Alemania; EUA en el contexto del NAFTA y Japón y los Nic's asiáticos.

158Hacemos referencia a los Nic's asiáticos, también conocidos como "mini-japones".