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EVOLUCION DEL DEBATE TEORICO-EPISTEMOLOGICO
SOBRE LAS RELACIONES INTERNACIONALES

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

Capítulo XVII

PERSPECTIVA DE LA AUTONOMIA

Debe hacerse una distinción entre poder sobre los demás y poder sobre "sí" mismo.

Por ello, trataremos de analizar las dos alternativas que, desde nuestro punto de vista, podrían ser factibles: 1) buscar estrategias que permitan maximizar el poder negociador a fin de "equilibrar" las capacidades respecto de los actores mayores (esto no necesariamente implica alcanzar el mismo poder ya que, entendemos que, todo proceso de negociación funciona alrededor del quid-pro-quo. 2) La "perspectiva de la autonomía" o lo que Johan Galtung llama el desarrollo de un "poder sobre sí mismo" 408. Cuando se habla de poder, siempre se piensa en términos del poder de un actor sobre otro. La idea es que cuando más poder tiene ""X" sobre "Y", menos tiene "Y" sobre "X" y la "suma" se mantiene constante. El "equilibrio" se obtendría cuando la suma se divide en partes iguales 409. Sin embargo, esta no es la única alternativa de contrapesar el poder. Se puede considerar a la "autonomía", o en otros términos, el desarrollo de poder sobre sí mismo. Esto es, la capacidad para establecer metas propias -no las metas que nos fijen otros mediante el adoctrinamiento intensivo- y para tratar de alcanzarlas. Para ello, es indispensable, previamente, tomar conciencia de la situación de dependencia.

La política es el resultado de la coordinación del poder ideológico (o de las ideas o cultura), del poder remunerativo (el que ofrece bienes en un quid-pro-quo) y el poder punitivo (el poder que ofrece males o castigos a través de la fuerza militar o la sanción coercitiva) 410.

El equilibrio de poder se logra ejerciendo un contrapoder en la dirección opuesta 411 al ideológico, remunerativo y punitivo (presión ideológica, equilibrio de la dependencia económica y equilibrio militar).

Sin embargo, otra alternativa sería, no resistir mediante el ejercicio de un contrapoder, sino desarrollar más poder sobre sí mismo, o dicho en otros términos, tratar de "inmunizarse" frente al poder opresivo. Esto es, rehusarse a ser receptor de poder.

La categoría autonomía deberá ser uno de los problemas epistemológicos a resolver, sea en contraposición a la categoría equilibrio de poder o como alternativa a ésta.

Para que se dé poder ideológico, es necesario la sumisión ante quien esgrime el poder, o la desnacionalización cultural. Las mejor manera de contrarrestarlo es mediante el desarrollo de la propia identidad de un proyecto autónomo.

El poder remunerativo presupone un elemento de dependencia, sólo si un país necesita los bienes ofrecidos 412, concediendo el quid a cambio del quo de la otra parte. Sustituir esta relación de dependencia por la capacidad para arreglarse con los propios recursos 413 -o la autosuficiencia- y el poder remunerativo no logrará su objetivo.

El poder punitivo presupone el temor a perder lo que el país tiene e incluso lo que el país es. Sin el miedo a las amenazas de fuerza o a la fuerza misma, el poder punitivo no producirá efecto. Reemplazar el temor por la intrepidez 414 hará posible resistir el poder punitivo.

Si combinamos las tres capacidades, podremos comprender la naturaleza de la autonomía o el poder sobre sí mismo.

Una pregunta que nos surge con este proceso es: ¿esto no podría llevar al aislamiento de los paises Sur? Cuando deban adoptar relaciones con potencias centrales, de todas formas, ¿no deberían buscar estrategias equilibradoras 415 que les permita negociar desde una mejor posición?

Analizando las cosas bajo la perspectiva del poder sobre otros, la fuente del poder deriva de:

1) algo que uno es: poder de recursos 416;

2) algo que uno tiene: poder de las diferencias 417;

3) de la posición en una estructura: poder estructural o poder de relación 418.

Lo que a nosotros nos interesa analizar, desde el punto de vista de la relación dominación-dependencia, es el poder estructural.

En este tipo de poder se distinguen tres aspectos:

1) la explotación;

2) la fragmentación;

3) la penetración.

La combinación de estos tres elementos da como resultado la dominación. En realidad, la explotación es el resultado de los efectos combinados de la penetración y la fragmentación.

1) Explotación

En términos generales, hay explotación si un país obtiene mucho más del intercambio 419 que el otro. La explotación se produce cuando la suma total de los costos y beneficios difiere para los diversos grupos y algunos grupos obtienen mucho más que otros.

La lucha contra la explotación es una lucha por el cambio de la estructura total y particularmente, de los factores que favorecen la explotación. Esta lucha puede revestir la forma de producir una reestructuración del estado de cosas de modo tal que los costos y beneficios se distribuyan más equitativamente 420.

Los factores y procesos económicos han operado en el mundo de tal manera que las tareas estimulantes 421 las realizan los "paises del centro", mientras que los "paises de la periferia" deben encargarse de los aspectos rutinarios 422. Esto significa que el "centro" tiene poder para determinar la cultura destinada a la "periferia" 423.

Pero además, que la "periferia", que se encuentra "integrada" al centro no realiza actividades orientadas al desarrollo científico-tecnológico, en parte por escasez de fondos y en parte por desinterés, comodidad, ignorancia de los grupos dirigentes, e incluso porque este tipo de actividades no tiene un rédito político en el corto plazo.

2) Fragmentación

Divide et Impera - Métodos

a) Evitar que los paises dominados tengan demasiado contacto horizontal y directo entre ellos; especialmente una interacción económica y comercial. De acuerdo con este principio, el contacto con el mundo exterior debe ser vertical, hacia el "centro", antes que horizontal, entre los paises de la "periferia". Es preciso desconocer cualquier clase de agrupación o concertación organizada 424.

b) Evitar el contacto multilateral entre la parte dominante y más de una de las partes dominadas.

c) El menor contacto posible entre los demás dominados y el mundo exterior. El contacto con el mundo exterior -sea con otros poderes dominantes o dominados- también debe pasar por el "centro" 425.

En la teoría de las esferas de influencia, existe un acuerdo tácito: si el otro polo se mantiene lejos de mis satélites, me mantendré lejos de los suyos. Pero los paises dominantes se reservan el derecho de tratarse multilateralmente, derecho que niegan a sus subordinados. Esto impide que se organicen.

La única alternativa frente a este tipo de política, es buscar la coordinación externa en temas que no caigan dentro de la esfera de la "crucialidad"; esto es, que implicarían una desconfianza de la potencia dominante y la orientarían, por ende, a una nueva forma de fragmentación o incluso de sanción a los promotores de la coordinación.

No obstante ello, existen algunos casos que, independientemente de su situación actual, han sido suficientemente exitosos como para romper la estructura de la fragmentación. Un ejemplo que creemos es ilustrativo en este sentido, es el caso OPEP.

Pero además, los paises "Sur" desde principios de los '60 han desarrollado una buena cantidad de estrategias, tanto en el orden económico, como en el político, que les ha permitido aumentar la cooperación entre ellos, a la vez que coordinar sus posiciones respecto de los paises "Norte".

El surgimiento del Movimiento de Paises No Alineados a principios de los '60, o la conformación de los sistemas de integración económica, tanto en América Latina como en Africa y Asia para la misma época; los esquemas de concertación, tales como CECLA a partir de 1964 y SELA, su reemplazante desde 1975 en el nivel latinoamericano, o el Grupo de los 77 en el orden global del Tercer Mundo; un sistema mucho más flexible de cooperación política, orientado fundamentalmente hacia la solución de conflictos internacionales de alcance global como el Grupo de Contadora, reforzado a partir de 1985 por el Grupo de Apoyo y extendido su ámbito de acción a otros terrenos de la cooperación con la conformación del Grupo de los 8; etc..

Sin embargo, como anticipamos, esta es la variable crítica en una teoría "Sur" de las relaciones internacionales. En la medida en que los paises "Sur" no logren superar el problema de la fragmentación, tanto en sus causas externas, como internas (autofragmentación), la operatividad de los principios sostenidos en los foros internacionales desde hace ya varias décadas, seguirá postergándose.

3) Penetración

Penetración del país dominante dentro de los países que serán dominados.

El poder estructural se vuelve realmente operacional cuando una nación se introduce "bajo la piel" de otra a fin de formar las estructuras mismas de esa nación. Esto reviste diversas formas y debemos distinguir la subversión, que es la penetración desde la "periferia", de la superversión que es la penetración desde el "centro".

1) Se da una relación entre las élites de los paises dominante y dominado. Aquí entran en escena las organizaciones internacionales para desempeñar su rol de grandes "igualizadoras", no de paises (como parecen pensar quienes confunden gobiernos con naciones), sino de delegaciones gubernamentales, de élites. La igualdad altamente formal que se establece a este nivel es la que exigen comúnmente las élites de la Periferia y éste, suele ser también el límite en que se detienen y no piden más.

2) Tanto en el país dominante como en el dominado, existe una desigualdad básica frente a la estructura y esta desigualdad está distribuida en sí misma de "manera desigual". La desigualdad en la "periferia" es mucho mayor que en el "centro". Si no fuese así, no habría mano de obra barata para explotar a los paises pobres.

Estos dos aspectos aunados son la vía de penetración de la élite del país dominante en la élite de los paises dominados; pero como la desigualdad es menor en el "centro" -entre la élite y los que se encuentran en estratos inferiores-, asume a menudo la forma del país entero, total, en el nivel más alto en el sistema internacional, que penetra en el país en el nivel más bajo en el sistema internacional, en su mismo centro y en el nivel de su élite superior 426.

La penetración se convierte también en una estrategia de fragmentación: mantiene separadas a las dos periferias 427, ligando a una de ellas mucho más estrechamente con las clases superiores unidas del mundo que con la otra. En términos cotidianos y en un lenguaje políticamente más significativo: ¿a quién debe fidelidad la clase trabajadora europea, a las clases superiores europeas o al proletariado mundial? 428.

Pero la pregunta clave es: ¿a quién deben fidelidad las élites dirigentes de los paises "Sur"? Especialmente aquellas élites funcionales a una situación de dependencia o, por el otro lado, disfuncionales a las aspiraciones autonomizantes de los paises "Sur".

En el primer caso, las élites no son leales con sus propias naciones, y el problema a resolver, es el reemplazo de la élite. En el segundo caso, las élites son leales declamativamente respecto de sus propias naciones, o al menos de su electorado, pero terminan, por una causa u otra, siendo ineficientes y por ende disfuncionales con los propósitos autonomizantes. En este caso, el problema pasa por convencer a las élites de que los costos de su ineficiencia son mayores que los que deberían afrontar con una postura autonomizante. A su vez, en la hipótesis de que esto se resuelva, convencer a todas las élites del "Sur", de la necesidad de volcar toda su voluntad política, en un esfuerzo conjunto para lograr estrategias verdaderamente efectivas a fin de hacer operativas todas las aspiraciones que hasta el presente tan sólo han sido declamativas o pura fórmula electoral, o de discurso en los foros internacionales, con el objeto de ver qué se puede obtener mediante la política de "crear culpas morales" a las potencias centrales.

Desde el punto de vista de los factores externos que condicionan las aspiraciones de los paises "Sur", la combinación de la explotación más la fragmentación más la penetración, es igual al poder estructural.

Uno de los términos que definen a esta combinación, además de "imperialismo", es dominación. ¿De qué modo una estructura de dominación sirve como un instrumento de poder? Se trata, evidentemente, de algún tipo de poder estructural, pero ¿de qué modo sirve como un medio para los tres canales de poder? ¿Cómo crea la identificación, la dependencia y el temor, en contraposición al respeto de sí mismo, la autosuficiencia y la intrepidez?

Parecería que una estructura de dominación es, precisamente, más que cualquier otra cosa, el medio para que otros paises se vuelvan susceptibles al poder del país dominante. El punto fundamental es no dejar a los paises dominados ninguna alternativa, dejarlos como solitarios satélites suspendidos del extremo de las cuerdas extendidas desde el centro del "centro" hasta el centro de la "periferia", y tratar de que estas cuerdas hagan las veces de cordón umbilical.

La clave básica para la estructura de dominación y su funcionamiento es la dependencia. en este contexto, significa que el "centro" proporciona algo que la "periferia":

1) considera indispensable;

2) piensa que no podrá obtener en otra parte.

Y esto, se relaciona mucho con la identificación: la "periferia" (esto es, sus decisores), piensa que estos elementos son indispensables porque le enseñaron a pensar así 429, porque ha adoptado y se ha adaptado a la cultura del "centro". El poder estructural o la dominación sirve, en otras palabras, para corroer la autonomía.

CONDICIONANTES A LA AUTONOMIA DE LOS PAISES "SUR"

No obstante ello, hemos visto -especialmente en este último método de la dominación estructural- que uno de los factores básicos a tener en cuenta para salir del estado de dependencia u orientarse hacia la autonomía, es tener la conciencia de que se es dependiente, o tener una percepción clara de cuál es la verdadera causa de la situación que están viviendo los paises "Sur".

En el caso de América Latina, la mayoría de los gobiernos militares han tenido tradicionalmente una percepción de las cosas en las que predominó el problema del avance del comunismo, como una de las causas profundas de nuestras problemáticas. En definitiva, como sólo las potencias centrales (en este caso EUA) tienen el poder suficiente para protegernos globalmente del avance del enemigo (URSS), el quid de ser dependientes ha sido lo que hemos otorgado a cambio del quo de ser protegidos de una "dominación peor", como la del comunismo.

Lo mismo se puede decir acerca de la percepción de la dirigencia sobre la posibilidad de mejorar la inserción internacional de nuestros paises, si nos acercamos a los paises industrializados o a las potencias centrales y realizamos determinadas tareas que son bien vistas por su dirigencia. Existe la creencia de que este tipo de actitudes acarrearán un "premio" o algún tipo de favores que favorecerán y acelerarán nuestro camino hacia mejores posiciones internacionales.

Entendemos que, independientemente de la pugna entre las potencias polares, uno de los obstáculos que deben vencer los paises "Sur" para iniciar su camino hacia la autonomía, es efectivamente, la toma de conciencia de que el problema de la dependencia, no pasa por la pugna ideológica entre las superpotencias, sino por el proceso "natural" de dominación de las potencias centrales, cualquiera sea su signo ideológico.

Por los mismos motivos, el que la élite dirigente de los paises "Sur" decida realiza ciertas tareas ventajosas para las potencias centrales en aras de una "alianza preferencial", constituye un error de apreciación si esta conducta no forma parte de un plan concreto para ir escalando hacia posiciones de mayor autonomía aprovechándose de las últimas posiciones alcanzadas 430.

Una pregunta crucial es: ¿qué tipo de estrategia desean seguir los Estados "Sur" para lograr una mayor autonomía de desempeño? A esta debemos agregarle: ¿están conformes o aceptan las estrategias de liberación 431 o autonomización que se están siguiendo en otros paises del mundo?

¿Podrán compatibilizarse las estrategias moderadas autonómicas, con las seguidas por los movimientos de liberación? ¿Estarán dispuestas ambas partes (moderados y radicalizados), a aceptar los puntos de vista y las estrategias de la otra? ¿Persiguen ambas partes el mismo objetivos? ¿El tiempo que significaría compatibilizar los objetivos, no sería una nueva estrategia de demora y de fragmentación utilizada o aprovechada por las potencias hegemónicas?

Por último, ¿hasta qué punto es factible que los Estados que adopten el no compromiso, o políticas de coordinación ajenas a las políticas de bloque, logren el establecimiento de estrategias en común que le permitan resultados medianamente satisfactorios? ¿Qué factores, tanto exógenos como endógenos, impedirían la coordinación de sus posiciones?

Sería necesario localizar los "factores" de mayor fuerza integradora y los de mayor debilidad en el seno de las agrupaciones de Estados, y establecer por qué estos factores son fuente de fuerza o de debilidad.

HIPOTESIS DE CAMBIO DE LOS ESTADOS MENORES

Toda política implementada en el ámbito interno de los Estados "menores" 432, tendientes a producir transformaciones que los lleven a modificar su status internacional implicará, por lo menos, tres alternativas básicas:

1ra Hipótesis: El desequilibrio sobrevendría como consecuencia del triunfo de fuerzas sociales internas que pugnan por el establecimiento de un modelo político que satisfaga en un plazo relativamente corto, las aspiraciones y necesidades esenciales de las nuevas fuerzas sociales internas. Modelo que sustituye al practicado tradicionalmente por la élite dirigente que ha perdido posibilidades de continuación.

Por el contrario, la perpetuación en el poder de la élite doméstica tradicional, está asegurada por el interés de las fuerzas de la élite internacional, directamente beneficiarias del equilibrio interno y externo existente dentro del actor en cuestión, garantizando de esta manera el mantenimiento del status quo.

Es previsible que, en buena medida, la nueva élite del actor menor, recientemente sacudido por el fenómeno revolucionario, encontrara difícil conciliar sus mejores propósitos e intereses 433, con el orden externo imperante, correspondiente y correlativo al orden interno ya superado. En estas condiciones, es muy probable que los nuevos dirigentes tiendan a buscar dentro del proceso externo, actores capaces de apoyar las posiciones domésticas en curso de implantación. De esta manera impugnan el status quo 434.

2da Hipótesis: Contrariamente a lo anterior, se supone el triunfo de las fuerzas políticas tradicionalistas en el escenario de los actores menores, trayendo como consecuencia la neutralización de las fuerzas sociales progresistas y el consecuente mantenimiento, no sólo del status quo, sino del correspondiente equilibrio interno y externo 435.

3ra Hipótesis: La manos probable, que la élite imperante en los Estados "menores", lleve a cabo iniciativas que conduzcan o desemboquen en una vía de contínuo progreso evolutivo que, al cabo de varias décadas produzca ciertas transformaciones que mejorarían el status interno e internacional del actor 436.

Tradicionalmente, las élites de las potencias dominantes, han buscado imperativamente restablecer el equilibrio interno, parcial o gradualmente alterado por la acción disidente de algunos actores situados en su área de influencia, dando apoyo y satisfacción a los poderosos grupos internos que le son adictos en los demás Estados "menores" de dicha área y obligándolos a prestar su apoyo o consecuente neutralidad en el momento en que avancen las impugnaciones del status quo 437.

Los dominantes cuentan con estrategias tendientes a impedir los riesgos de autonomización de sus dependientes y de su absorción por otros dominantes. La estrategia básica es la satelización ("divide et impera"), o fragmentación de acuerdo con Galtung 438.

Esto es típico en América Latina, Asia y Africa, en que el dominante monopoliza las relaciones -militares, económicas, culturales, etc..- con cada dependiente, en tanto éstos quedan aislados hasta de sus propios codependientes 439.

De esta manera, el dominante genera subsistemas políticos respaldados por tratados internacionales, mediante los que delimita su zona de influencia en la que otros dominantes no pueden introducirse 440 y, a su vez, está dispuesto al recursos de la violencia física para sancionar y encausar al "descarriado" 441 o a los condicionantes económicos 442.

Por ende, en la medida en que los dependientes superen el aislamiento en que los ha colocado su dominante (alianza contra el dominante 443), pueden "pensar" en común sus recursos de poder y, con ello, introducir un cambio fundamental en su situación. Esto se podrá lograr sólo a partir del reconocimiento por parte de los dependientes, de su condición de tales.

Los dependientes, por su parte, ya tienen suficientes principios aprobados en el seno de los foros internacionales. Del mismo modo que ya han intentado y conocen -al menos teóricamente- la mecánica de las estrategias autonomizantes. Para salir de la situación de dependencia -si es que la élite dirigente, realmente está interesada en hacerlo-, necesitan salir del terreno de la declamación y, fundamentalmente, de la "autofragmentación".

CONTRAESTRATEGIAS

Es evidente que frente a todas las estrategias que se intenten llevar a cabo, surgirán contraestrategias por parte de las potencias dominantes. Creer que los problemas de los paises "Sur" se solucionarán despertando la buena voluntad de los dominantes, es caer en el terreno de la ingenuidad, a la vez que no comprender la naturaleza de las relaciones internacionales.

Las contraestrategias generalmente están orientadas en tres sentidos:

1) Tratar de mantener el sistema de aislamiento satelizado.

2) La aplicación de severas sanciones (incluso por vía militar) contra aquellos sectores o naciones que jueguen un papel protagónico en la promoción de la alianza de dependientes.

3) Una estrategia menos obvia es la del establecimiento de un Estado "proconsular" o aliado preferencial. La nación proconsular adquiere una posición particularmente dependiente respecto del dominante, pero a la vez, y en función de ello, comienza a ejercer una dominación relativa sobre sus ""codependientes" 444 que es funcional respecto de la potencia hegemónica.

En este último caso, el Estado que se encuentra bajo dominación logra, con un alto índice de probabilidades la autonomía 445. Sin embargo, todo se da dentro de un proceso de relaciones internacionales en el que las características básicas continúan predominando. Es sólo una modificación del status de los actores, pero bajo la misma estructura.

Hasta ahora, sólo existe un conjunto de principios de política que, per se, no constituyen una política internacional de los paises "Sur", debido fundamentalmente a la falta de coordinación de sus políticas, lo que impide que esos principios sean operativos.

Por el otro lado, las estrategias autonomizantes aplicadas históricamente, han tenido el defecto de verse debilitadas, fundamentalmente, por la falta de voluntad política de los decisores de los paises "Sur" de sostener posiciones conjuntas o de afrontar, en cierta medida los costos de aplicación de estas estrategias frente a los costos de la dependencia misma 446. Parece haber una pérdida o una inexistencia de confianza en el esfuerzo propio conjunto de los paises "Sur", frente al poder del "Norte".

La orientación de las políticas de los Estados "Sur" -al menos en el terreno individual- pone más el acento en las diferencias metodológicas que en las diferencias de orden sustantivo respecto de las potencias dominantes; de esta manera, en realidad se está jugando a sacar la mayor ventaja de la situación dependiente que a buscar una vía autonómica, aunque se hable en términos de largo plazo.

Sin embargo, cabe la reflexión de que en los últimos años, cada vez con mayor asiduidad, se está utilizando en las distintas regiones subdesarrolladas, o incluso desarrolladas -como en el caso de Europa Occidental, con sus proyectos Ariane, Eureka y otros, orientados a lograr una mayor capacidad negociadora en el mercado mundial de productos o de tecnología- estrategias autonomizantes. Esto, debemos admitirlo, está aún en sus comienzos, si lo miramos desde la perspectiva de la historia. Por ello, quizás, si esta tendencia se profundiza, es muy probable que en el futuro se genere un nuevo sistema de relaciones internacionales bajo pautas más equilibradas y justas.

No obstante ello, es importante tener en consideración el factor tiempo, desde la perspectiva en que, la misma dinámica de las relaciones internacionales puede arrasar con cualquier posibilidad no aprovechada.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Evolución del Debate Teórico-Epistemológico sobre las Relaciones Internacionales, (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1997).


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


408Ver Galtung, Johan, La Comunidad Europea: Una Superpotencia en Marcha, (Buenos Aires, Nueva Visión, 1973), Cap. III).

409Por ejemplo el "balance multipolar" o los "sistemas" de alianzas de Bismarck.

410Ver Galtung, Johan, La Comunidad..., op. cit.

411Esta es la base del proceso "homeostático" o "restaurador automático" del equilibrio, toda vez que algún "impacto" (puede ser una política exterior) provoca modificaciones al sistema.

412Podría buscarlos en otro lado aunque no fueran de la misma calidad, o encontrar paliativos a esos bienes, como lo han hecho los paises industrializados a través del desarrollo científico-técnico y generaron, por ejemplo fibras ópticas que reemplazan el cobre.

413Caso contrario, Japón hubiera estado condenado al subdesarrollo produciendo arroz y seda, dentro de la división internacional de las tareas basada en la teoría de los costes comparativos.

414En este esquema puede estar inscripto el caso de la crisis de los rehenes por Irán. También el de la nacionalización de la IPC por el gobierno de Velazco Alvarado en Perú frente a las posiciones norteamericanas de amenaza de aplicación de las Enmiendas Hickenlooper y González. Igualmente el caso de Japón con un esquema de defensa militar prácticamente inexistente.

415Por ejemplo agrupaciones regionales, como sistemas de integración, o coordinación de políticas externas ante determinados temas clave.

416Personalidad dominante o ser rico en recursos naturales, o tener una capacidad tecnológica.

417Poder adquisitivo, o tener muchos armamentos.

418Por ej., manejar la información; ocupar una posición importante en la estructura comercial mundial, en la estructura financiera o en la científico-tecnológica.

419Hablamos del intercambio relacional global, no necesariamente de productos.

420Por ejemplo el planteo dominante a partir de los '70 acerca de un NOEI más justo.

421Desarrollo de tecnologías o manufacturas.

422Producción de materias primas.

423Ver Galtung, Johan La Comunidad..., op. cit., págs. 61-66.

424No estamos haciendo referencia a un reconocimiento o desconocimiento diplomático, sino de hecho. Caso de los sistemas de integración económica, o los temas vinculados a la seguridad entre América Latina y EUA.

425Tradicionalmente en los temas vinculados a la seguridad hemisférica, EUA se reservó el derecho exclusivo de manejarla, no dejando intervenir a ningún otro Estado, aunque fuera un aliado europeo. Esto se ha modificado, particularmente a partir del tratamiento que los paises de Europa Occidental le dieron al caso Nicaragua post 1979. Con anterioridad, tampoco un Estado latinoamericano podía adoptar relaciones diplomáticas con un Estado del bloque oriental o de signo ideológico antipático al sistema capitalista. Este es el caso, por ej., de la adopción de relaciones diplomáticas con China comunista por la mayoría de los paises latinoamericanos después de la "Carta China" jugada por Nixon-Kissinger.

426Por ej., el apoyo de los trabajadores norteamericanos a la guerra de Vietnam, del mismo modo que los trabajadores franceses y el apoyo a su país en la guerra de Argelia.

427La del "centro" y la de la "periferia".

428Este fue el razonamiento del "socialismo revisionista" de Alemania, Italia y Francia en la primera guerra mundial, que se decidió por el "nacionalismo" alemán, italiano o francés, antes que por el "internacionalismo" marxista. Eduard Bernstein en Alemania, Claudio Mazzini en Italia, Jean Jaurés en Francia, Karl Kautsky en Rusia, fueron exponentes de este pensamiento frente al de Marx y Engels.

429Por ejemplo, la formación de los oficiales de las fuerzas armadas latinoamericanas en academias norteamericanas, no sólo en temas militares o de contrainsurgencia, sino también en economía, política, etc.

430El modelo desarrollado por Japón luego de la segunda guerra mundial hasta llegar a lo que es en nuestros días. Lo mismo con Corea del Sur. No obstante ello, ello implica no sólo proyectos concretos, sino también una disciplina muy dura que, resulta muy dudoso que los pueblos de los paises latinoamericanos estén dispuestos a aceptar, mucho menos si requiere de gobiernos represivos como el coreano por ejemplo.

431Esto incluye a movimientos de liberación. Tal vez esto ahora resulte una perspectiva fuera de época, pero se ha seguido este criterio y en el caso de que en el futuro surja otro sistema internacional cuya variable catalizadora del sistema de relaciones sea la ideología, como cuando imperó la "guerra fría" es probable que se vuelvan a repetir planteos de este tipo. En este caso las preguntas que podrían caber serían: ¿resulta conveniente seguir estrategias de autonomización a través de movimientos de liberación? ¿No resultan los costos mayores que los beneficios? ¿No pueden estos movimientos ser cooptados por otro bloque ideológico? ¿No sería, en definitiva, una continuación de la política de poder, a la que no están preparados los Estados "Sur"?

432Con Estados "menores" queremos significar a aquellos que no tienen capacidad de decisión internacional, sea porque no pueden ser generadores de reglas del juego o modificadores de éstas en beneficio de una mejor inserción. Esto, en todos los ejes de las relaciones internacionales: el económico-financiero-tecnológico, el estratégico-militar y el político.

433En el caso en que se presenten fracturas entre los nuevos dirigentes: caso Nicaragua al inicio de la revolución sandinista.

434En el caso cubano, la carencia de oportunidades de encontrar un apoyo dentro del bloque occidental a su postura autonomizante, obligó a Castro a volcarse hacia el bloque oriental, ingresando en la esfera de influencia soviética, bajo la condición impuesta de tener que adoptar la doctrina marxista. En el caso nicaragüense, potencias intermedias como las europeas, Canadá y los Estados que componen el Grupo de los 8, prestaron apoyo al proceso bajo ciertas condiciones que garantizaron el no ingreso de este país en el bloque oriental, más allá de las relaciones que su gobierno mantuvo con el bloque oriental.

435Este es el caso de la caída de Arbenz en Guatemala (1954), por un golpe de Estado provocado por Castillo Armas con intervención de Honduras, Nicaragua y EUA. También el caso de la "disolución" de la revolución peruana en 1968, con la asunción de Morales Bermúdez luego de un golpe de Estado palaciego. Entran también dentro de este esquema, la mayoría de los golpes de Estado hechos por las fuerzas armadas latinoamericanas, con el "visto bueno" o el apoyo de EUA, a los gobiernos civiles.

436No obstante, esto se dio en el denominado "milagro japonés". Excluimos de esta alternativa a casos como el de Corea del Sur, ya que el desarrollo se llevó a cabo a costa de un alto grado de represión.

437Este es el caso de las presiones norteamericanas a Honduras, El Salvador, Costa Rica y otros Estados del área centroamericana, en relación con el conflicto de Nicaragua. Sobre un análisis profundo respecto de estas hipótesis presentadas, ver González Aguayo, Leopoldo, Equilibrios y Desequilibrios en el Orden Internacional, en "Relaciones Internacionales", Enero-Julio 1979, Vol. VII, No 24/25, págs. 39-45.

438Ver O'Donnell, Guillermo y Link, Delfina, Dependencia y Autonomía, (Buenos Aires, Amorrortu, 1973), pág. 49.

439Esta situación de aislamiento, en un sistema multipolar, donde la variable ideológica es secundaria, se hace a través de la monopolización de los vínculos económicos y la generación de lazos que hagan que el dependiente se vea imposibilitado de tener relaciones con otros actores; en un sistema bipolar, donde la ideología es el "factor catalizador del sistema de relaciones" el aislamiento se efectiviza generando un sistema de sanciones a los que transgredan la variable ideológica. Estos son los casos de Guatemala (1954), República Dominicana (1965), Grenada en (1983), Hungría (1956-1958), Checoeslovaquia (1968), etc.

440Doctrina Monroe por ejemplo; Sistema Interamericano, etc.

441Sistema de Reuniones de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores en el Sistema Interamericano.

442Bloqueo a Nicaragua o al Panamá de Noriega por EUA, bloqueo a Argentina por la CEE durante la guerra de las Malvinas o a Irack por la comunidad internacional por la invasión a Kuwait, etc.

443Esto no significa, necesariamente, una política de oposición conflictiva, sino la realización de alianzas que permita a los dependientes maximizar la capacidad de desempeño en relación con el dominante.

444El Japón actual en sus primeras épocas; Brasil durante el período Nixon-Kissinger; México con el Caribe, particularmente en la década de los '70; etc.

445El caso Japón es un ejemplo paradigmático de lo dicho.

446Las discusiones sobre el pago, no pago o pago bajo determinadas condiciones de la deuda externa a través de la conformación de un "club de deudores" o la adopción de estrategias de negociación conjunta, sin que esto implique la formación de un club de deudores, ha dejado bien en claro esta situación.