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EVOLUCION DEL DEBATE TEORICO-EPISTEMOLOGICO
SOBRE LAS RELACIONES INTERNACIONALES

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

CONSIDERACIONES PREVIAS

Uno de los instrumentos más importantes en el proceso de dominación estructural, es la política de penetración cultural (considerando a la cultura en el más amplio y abarcador sentido del término), que junto a las estrategias de vinculación económica y a las políticas de fragmentación constituyen los elementos básicos de la relación dominación dependencia, generando un falso concepto de interdependencia.

Con esta política de penetración, las potencias centrales han desarrollado la forma más sutil de dominación -descontando el hecho, e independientemente de instalar gobiernos funcionales a sus intereses- en las regiones periféricas -países del Tercer Mundo, en vías de desarrollo, subdesarrollados, "Sur", etc.- y particularmente en América Latina, generando una conciencia favorable a sus intereses y a sus propias concepciones y cosmovisiones; provocando, paralelamente, un proceso de desnacionalización en estos países.

De esta manera, las potencias centrales han logrado, en una gran medida, que ciertas élites (o contraélites), en los países "Sur", miraran el mundo -o lo que han considerado como los intereses nacionales de estos países- a través de la óptica elaborada por ellas mediante sus teorías y doctrinas.

Hasta el presente se ha estudiado mucho el proceso de dependencia y subdesarrollo de la periferia, desde la variable económica principalmente -aunque hay que admitir que los analistas económicos siguen los criterios de las teorías y doctrinas económicas desarrolladas en el "Norte"-, pero se ha descuidado el análisis de variables de mucho más largo plazo dentro del proceso de vinculación y dominación, como es la penetración cultural, a través de sus diferentes manifestaciones; una de ellas, que me interesa desarrollar, es la problemática que implica la generación de concepciones sobre la estructura y funcionamiento del sistema internacional, en los medios de formación (información) académica (sean Universidades, instituciones de formación superior, así como centros de investigación) de los países periféricos que, mayoritariamente, tienen un contenido que atiende, fundamentalmente, a los puntos de vista de las "teorías generales" o "parciales" desarrolladas en EUA, Europa Occidental o la ex URSS, más que a las aspiraciones, necesidades y posibilidades de los países del "Sur" 1.

De esta manera, los estudiantes y estudiosos de la ciencia política, particularmente en el ámbito de las relaciones internacionales, se forman o informan a la luz de las teorías elaboradas en los países "Norte", sin generar, en la mayoría de los casos un proceso creativo que favorezca el desarrollo de concepciones propias que apunten a la conformación de un cuerpo de teoría que atienda a los principios y estrategias más idóneos para que los países del "Sur" -los de América Latina en particular- logren una mayor autonomía de desempeño, sin que esto caiga en el tradicional campo de la dependencia preferida -o alianza preferencial-, y puedan participar activamente en el sistema de relaciones global 2.

A esto, debería agregarse, que la "oferta" ideológica proveniente del "Norte", así como las diferentes variantes de aquellas, desarrolladas en el "Sur", parecieran carecer de "imaginación" para proponer proyectos de "factibilidad histórica" frente a la crisis estructural del sistema 3, así como a la crisis de "oferta" de ideas.

No obstante, reconozco que, en el caso latinoamericano, se ha venido generando un proceso creativo en la región, en forma aun muy tímida, desde hace aproximadamente unos treinta años, entre los que descolló en la década de los '60 la renombrada "Teoría de la Dependencia" (no reconocida por algunos como tal y considerada como una "Doctrina"), que ha perdido fuerza y vigencia desde los '70 y hoy pareciera, incluso para los propios desarrolladores latinoamericanos que está totalmente en desuso esa forma de pensamiento, frente a la tendencia arrolladora del liberalismo "post-bipolar".

Independientemente de sus éxitos y fracasos, ha cumplido con la misión principal de movilizar la conciencia general de la región -especialmente en las estructuras académicas- tendiente a estudiar las problemáticas propias desde un punto de vista regional.

Con posterioridad y especialmente durante los '80, se inició un proceso, tendiente a generar una corriente que se podría denominar "de la autonomía", en el contexto latinoamericano.

No obstante ello, especialmente en aquellos países latinoamericanos que han sufrido el típico proceso pendular de gobiernos militares-gobiernos civiles, el desarrollo creativo de los estudios internacionales ha sido prácticamente nulo y fundamentalmente ha sido monopolizado por los centros de formación superior de las fuerzas armadas o por algunos pocos institutos de estudio que han hecho de la geopolítica el eje central de las relaciones internacionales, entendiendo a la geopolítica no como la disciplina que se ocupa del aprovechamiento óptimo del espacio, sino como aquella que se dedica al análisis de lo que ellos llaman "hipótesis de conflicto", o "problemática fronteriza", ya que son los conflictos territoriales en las fronteras los que aún continúan dominando las relaciones en la región, más allá del "discurso" integracionista de sus gobiernos.

De esta manera, siempre los países vecinos resultan potenciales enemigos, así como el comunismo se transformó en el objeto central de sus hipótesis de conflicto en el ámbito interno, para favorecer una estructura de represión, a cambio de una de defensa de los intereses nacionales 4.

Las carreras de ciencia política se fueron degenerando en carreras con un tono de administración pública y las de relaciones internacionales, en estudios de geopolítica y estrategia con un gran contenido de lo militar. La investigación científica en estos campos se tornó casi nula, salvo para analizar todas aquellas situaciones vinculadas a potenciales conflictos. No obstante lo dicho, destaco la labor que algunas instituciones, especialmente en Chile -pese a su gobierno militar- en Brasil y en México, así como en Venezuela, han desarrollado sobre el tema de las relaciones internacionales, desde una perspectiva latinoamericana y con una concepción autonómica 5.

Las escasas teorías de las relaciones internacionales que se estudian en las pocas carreras de relaciones internacionales que hay en nuestros países (Argentina es un buen ejemplo), son, en la gran mayoría de los casos -salvo no muchas excepciones- simple lectura de las teorías desarrolladas especialmente en EUA y algunas europeas, acorde con las corrientes teóricas en vigencia, pero sin espíritu crítico o de adaptación a nuestras propias posibilidades o necesidades. De esta manera se enseña la política de poder en países que carecen de poder, generando conceptos claudicantes, en los que prácticamente los países subdesarrollados se encuentran condenados a su situación de dependencia -cuando no están ausentes de todo análisis por no formar parte "activa" del juego de las relaciones mundial- o utilizando este concepto del poder -dentro del esquema de las hipótesis de conflicto- para medir las posibilidades de superar o enfrentar a otros países de la misma región.

El término autonomía resulta ausente -reitero, salvo escasas excepciones- sea en la enseñanza académica como en gran cantidad de estudios sobre las relaciones internacionales. El objeto central es la pugna Este-Oeste, el conflicto Norte-Sur o la "globalización", pero -en la mayoría de los casos- fundamentalmente desde una óptica elaborada por los propios países "Norte".

Durante largo tiempo, los estudios sobre los problemas internacionales en América Latina fueron monopolizados por la historia diplomática, los estudios jurídicos o los análisis geopolíticos, descuidando las propias realidades y, por sobre todo, ajenos a las posibilidades o intereses autonómicos de la región.

Como los principales intereses de los grupos dirigentes dominantes en los países de la región -salvo escasas excepciones- han estado orientados a encontrar fórmulas satisfactorias de vinculación al sistema internacional vigente, no se han incentivado ni desarrollado los estudios autónomos sobre las relaciones internacionales, salvo aquellos dedicados a analizar el pensamiento de los académicos del "Norte". Los propios dirigentes políticos o funcionarios de gobierno viajan a EUA o Europa para hacer cursos de postgrado.

Estudiar los procesos autonomizantes, o analizar aquellos países que adoptaron vías autonómicas, ha sido, generalmente, considerado como una orientación hacia la izquierda o favorecer el comunismo.

Haciendo una síntesis sobre las principales problemáticas abarcadas en los análisis teóricos de las relaciones internacionales -y abstrayéndonos de los estudios sobre la política exterior y la relación entre ésta y la política interna- se puede decir que los enfoques se han orientado hacia dos grandes campos:

    1) enfoques agrupados bajo la temática "sistema internacional". En éstos se estudian las reglas del funcionamiento, permanencia y cambio que configuran la forma y organización del orden mundial. El mundo es, por lo tanto, la categoría epistemológica a partir de la cual se operacionalizan los estudios de este tipo.

    2) Los estudios que se centran en el análisis de los subsistemas regionales, sus características propias y discontinuidades en relación con las normas de funcionamiento del sistema internacional considerado como un todo.

Teniendo en consideración estos análisis, mi propósito es concentrarme en el estudio de los elementos que favorezcan una mayor autonomía de desempeño de los países menores -más débiles o menos poderosos- en una estructura regional, dentro del contexto internacional global.

Esto, desde ya, no como una forma de "reciclar" a los actores internacionales dentro de una misma estructura internacional de política de poder, sino buscando -desde un punto de vista normativo, pero no normológico- la "democratización" del orden internacional. Caso contrario, sólo lograríamos que los Estados que hoy están "abajo", mañana se encuentren "arriba", pero manteniéndose las mismas pautas básicas de orden.

INTRODUCCION

El desarrollo teórico de las relaciones internacionales es reciente, y su evolución como disciplina concreta está dentro del marco del presente siglo.

Históricamente, las relaciones internacionales, en realidad fueron el "derecho internacional", ya que ha predominado la perspectiva "idealista" -mito de las cavernas de Platón- por sobre la perspectiva "realista" -la realidad es algo externo a la idea que el sujeto tiene de ella, y tiene vida y lógica propia-. Bajo esta perspectiva, "idealismo" y "realismo" no son "teorías" -como erróneamente se ha venido y se continúa sosteniendo-, sino "cosmovisiones" desde las que se han desarrollado teorías.

Siempre se operó independientemente de las características de la realidad, y se la pretendió "encapsular" en una estructura normativa -idealismo juridicista- atendiendo al "deber ser". El criterio dominante fue -y en muchos casos aún sigue siendo- que el conflicto, las guerras, el subdesarrollo, etc., son provocados por "malformaciones" o defectos de la configuración del Estado o del sistema internacional, por lo que hay que modificar o perfeccionar la estructura normativa a los efectos de que la realidad cambie -¿reforma de los organismos internacionales?-.

El fin de la primera guerra mundial y el fracaso de la Sociedad de Naciones para el mantenimiento de la paz definitivamente -nunca más la guerra- fortaleció la posición de los realistas que criticaron al idealismo por permanecer de "espaldas" a la realidad -perspectiva del deber ser- y promovieron el reconocimiento y comprensión de las características propias de esa realidad, a los efectos de explicársela y saber cómo operar. Recién comenzó a observarse a las relaciones internacionales como "política internacional" más que como derecho internacional.

Bajo esta perspectiva, el conflicto no es algo bueno o malo -visión jurídico-idealista- sino una característica intrínseca de la realidad; por lo que no puede eliminárselo, sino establecer "pautas razonables de convivencia en un mundo esencialmente conflictivo y también cooperativo".



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Evolución del Debate Teórico-Epistemológico sobre las Relaciones Internacionales, (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1997).


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


1 Ver por ejemplo, Lagos, Gustavo, Tendencias y Perspectivas del Estudio de las Relaciones Internacionales: Tareas para América Latina, en Orrego Vicuña, Francisco (Comp.), "Los Estudios Internacionales en América Latina: Realizaciones y Desafíos", (Sgo. de Chile, Edit. Universitaria, 1981).

2 Ver Lagos, Gustavo, Tendencias y Perspectivas..., op. cit., que efectivamente habla de la necesidad de desarrollar un esfuerzo creativo de tipo teórico.

3 Sobre este último particular, ver mi trabajo La Problemática del Orden, en Dallanegra Pedraza, Luis (et al), "Geopolítica y Relaciones Internacionales", (Buenos Aires, Pleamar, 1981), especialmente la parte relacionada con los "cambios en el sistema" y los cambios "de sistema".

4 Sobre este tema, ver mi trabajo Un tema "no debatido": el Interés Nacional de los Países Subdesarrollados, en "Revista Argentina de Relaciones Internacionales", Vol. II, No 6, set-dic 1976, págs. 23-28

5 Ver por ejemplo en van Klaveren, Alberto, El Análisis de la Política Exterior Latinoamericana: Perspectivas Teóricas, publicado en Heraldo Muñoz y Joseph Tulchin (Comp.), "Entre la Autonomía y la Subordinación: Política Exterior de los Países Latinoamericanos", (Buenos Aires, GEL, 1984).