Tapa EUA-America Latina

 

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CAPITULO XXXI

¿UNA QUINTA: ETAPA?

O el Posible Retroceso de la Dirigencia Latinoamericana Frente a EUA
© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

América Latina parece -a través de sus dirigentes, ahora civiles- más preocupada por formar parte del "primer mundo" (?) y compartir el privilegio de "establecer pautas del orden mundial" (?), particularmente junto a EUA; sea enviando tropas al Golfo por el conflicto provocado por Irak al invadir Kuwait 
(1), a Bosnia, adoptando la Iniciativa para las Américas de Bush, como una especie de puerta de acceso a las "inversiones norteamericanas" (?), recurriendo a la intermediación de EUA en el contexto de la negociación de la deuda externa (?), o ingresando al NAFTA.

En última instancia, organismos como el Grupo de los Ocho (o Grupo de Río), parecen haber perdido vigencia y fuerza, y la América Latina de los nuevos gobiernos civiles (2), pareciera retornar a las viejas buenas épocas de subordinación a las pautas establecidas por la potencia hegemónica (3).

Todos "capitalizan deuda" y siguen las pautas establecidas por el FMI y el Banco Mundial, en lo que hace a la reforma del Estado, pero sin tener un plan o un proyecto de país.

El conflicto del Golfo o el de la ex-Yugoslavia, parecieran ser más relevantes que los de Centroamérica o el Caribe, para los gobiernos latinoamericanos (4).

EUA parece ser la única alternativa frente a los cambios dinámicos que se dan en el sistema mundial; y, potencias emergentes como Japón o la UE, no son valoradas como posibles "aliadas" alternativas en una inserción que permita "diversificar la dependencia" con perspectivas de alcanzar en el mediano y largo plazo una mayor autonomía.

La comunidad intelectual -o pseudo intelectual; muchos están ocupados y preocupados por justificar el accionar gubernamental- y la prensa, que en este último caso, domina los canales de acceso a la información y al "razonamiento" sobre lo que pasa en la realidad, aún vive en la "post-guerra fría" siendo que esta acabó con la caida del muro de Berlín, ingresándose en un "post-bipolarismo", ya quie el sistema internacional no cambió de "estado" sino que se ha desintegrado -el sistema- y nos encontramos en una etapa en la que no hay viejo sistema, ni nuevo sistema (1996). En otras palabras, no hay un cambio de "estado" del sistema, sino un cambio "de" sistema.

Como agravante, aún se sigue con el "estigma" del viejo orden, por lo que todos los análísis se siguen haciendo privilegiándose al "segmento seguridad" en el marco del eje estratégico-militar, en vez de comenzar a privilegiar los segmentos "financiero-comercial-industrial-científico-tecnológico" en el marco del predominio del eje económico.

Pareciera que para el futuro orden mundial es más importante lo que EUA -haciendo uso de Naciones Unidas- hace en Bosnia-Herzegowina, que los conflictos que hay entre Japón y EUA en materia de comercio, por ejemplo.

Los cambios profundos que se han dado en los '80, particularmente post-Reikjavick (Cumbre entre Reagan y Gorbachov), prometieron mejores perspectivas para los paises de la región, pero su dirigencia no supo aprovecharlas.

No obstante, las posibilidades que tienen los gobiernos, sean de paises desarrollados como subdesarrollados, en un mundo en el que los actores transnacionales ya no son un dato de la realidad, sino los que están comenzando a generar las reglas del juego -por ejemplo la banca privada transnacional en materia de deuda o de flujo de inversión por ejemplo-, son muy escasas.

El sector privado "transnacional" ha logrado un gran predominio de las relaciones mundiales, favorecido por la finalización de la pugna Este-Oeste y la desintegración del sistema bipolar basado en la "guerra fría"; quedando también América Latina sumergida bajo la influencia de estos actores; lo que permite entender por qué resultan bienvenidos los gobiernos civiles que sean "funcionales" a los cambios estructurales en el Estado y que favorezcan "privatizaciones", y no los gobiernos militares.

La falta de un orden estable; la decadencia del sistema bipolar; el predominio de factores económico-comerciales-financieros-tecnológicos, por sobre los estratégico-militares; el desplazamiento y difusión del poder mundial hacia otros Estados como Japón y los Nic's asiáticos y los paises europeos centrados en Alemania unificada, junto a actores transnacionales, como la banca, principalmente y empresas de servicios, que también tienen que ver -con independencia de la dirigencia de los principales Estados- en la re-configuración del orden mundial; y otros factores, contribuyen a que América Latina haya perdido de pronto el impulso dentro de la denominada cuarta etapa y haya ingresado en una quinta etapa poco favorable -particularmente por incapacidad de su dirigencia- para su orientación hacia una mayor autonomía de desempeño.

Con la desintegración del sistema bipolar y la carencia de un orden estable, los Estados, aún los poderosos como EUA, Japón o Alemania pugnan por imponer reglas básicas que los beneficien en los distintos sectores que abarcan las relaciones mundiales, pero con poco éxito. Hay otros actores relevantes, que ya se venían contabilizando como tales desde décadas anteriores, que son los "transnacionales"; no obstante ello, recién ahora se observa su real poder generador de pautas de orden, especialmente en el caso de la banca privada transnacional respecto del flujo financiero, la deuda, las inversiones.

Estas nuevas situaciones, están acompañadas de fenómenos tales como la reestructuración del Estado, el predominio del sector privado en el desarrollo de las principales actividades que anteriormente se consideraban como exclusivas e incluso excluyentes del Estado, llegándose incluso a un proceso de privatizaciones, en gobiernos que en décadas anteriores habían adoptado conductas nacionalizantes.

Los grandes cambios que se gestan en el sistema mundial, acompañados por una alta incidencia de la productividad basada en el desarrollo tecnológico y en el ingreso al capitalismo mundial de la mano de obra barata asiática -400 millones de chinos que cobran un promedio de 370 dólares anuales- provoca una ola de desocupación en todo el mundo, incluyendo el mundo industrializado, que genera importantes conflictos sociales que vienen en reemplazo, junto al narcotráfico y los nacionalismos, de la vieja guerra fría.

Todos estos fenómenos retoman a una América Latina desarticulada e incapaz de adoptar decisiones propias, sea en el nivel individual, como en el nivel regional. Ahora su destino se está tejiendo alrededor de las superestructuras geo-económico-comerciales lideradas en el caso americano por EUA en el marco del NAFTA, que trata de afrontar y enfrentar a otras superestructuras como la UE y Japón junto a los Nic's asiáticos.

En última instancia, la cuarta etapa, que había asomado como la posibilidad de una mejor inserción de la región en el contexto mundial con características más "autonómicas", ha llegando a su fin, en forma inconclusa y sin posibilidades futuras



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre EUA y América Latina: ¿Predomicio "monroista" o Unidad Americana? , (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1994), ISBN: 950-43-5524-2.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


(1) La Argentina mantuvo esta perspectiva.

(2) Que sean civiles y que hayan asumido por medio de elecciones, no garantiza que se trate de gobiernos "democráticos".

(3) Aparte de no existir un proyecto (nacional y regional), por parte de los paises de la región, de inserción internacional -incluso no hay una verdadera percepción de lo que pasa en el mundo, salvo que hay cambios- aún persiste la concepción de que "los costos de una postura dependiente" aún son más bajos que los de una "postura autonómica".

(4) En esto se continúa obedeciendo a las problemáticas de seguridad de EUA y no de la región, o al interés nacional de los paises de la región individualmente.