Tapa EUA-America Latina

 

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CAPITULO XXX

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

Tendencias del Sistema Internacional en los '90

En los '90, los cambios en el sistema mundial se aceleraron. En el eje estratégico-militar, el conflicto Este-Oeste dejó de ser relevante, planteándose problemas vinculados a las tensiones provocadas por paises del Tercer Mundo que ponen en tela de juicio la capacidad de establecer reglas del juego por parte de las potencias hegemónicas.

La situación provocada por Irak -no sólo en el marco del Medio Oriente, sino global- al invadir Kuwait en agosto de 1990, deja de manifiesto elementos que se arrastran del "viejo orden" y ciertas características que asoman del "nuevo".

Dentro del marco del viejo orden, existen ciertos elementos que pretenden coexistir con la "Guerra Fría". Dentro del marco del nuevo orden que se gesta, existen elementos vinculados fundamentalmente al "eje económico", que será el que "monopolice" los conflictos en más.

Los sistemas de seguridad de la "Guerra Fría" han quedado totalmente inoperantes. Entre ellos la OTAN y el Pacto de Varsovia. De ahora en más, organismos como la OTAN deberán, o desaparecer, o prepararse para hipótesis en las que no entra el conflicto "interbloques".

De la misma manera en que, en el marco del eje estratégico-militar, el Pacto de Varsovia desapareció; en el marco del eje político, los paises del bloque oriental comienzan -nacionalismos de por medio (1)- un proceso de "atomización" que no puede ser contenido por las autoridades soviéticas, a pesar de las intenciones de Gorbachov de establecer una "Federación" soviética.

En Polonia ganó la oposición, bajo el apoyo y la presión de la iglesia católica; en Hungría ganó el comunismo opositor; en Yugoslavia se da un proceso de desintegración del país; las "dos Alemanias" -cuya unificación a principios de los '90 parecía una utopía- se han unificado en setiembre de 1990 y, pese a los graves problemas económicos que implica ese proceso, se convierte en una de las grandes potencias económicas, no sólo de Europa, sino del mundo.

El eje político es el que está acusando recibo de todos los grandes cambios, ya que se trata del "eje planificador". Pero, aún no ha tenido la capacidad de establecer las nuevas reglas del juego del nuevo sistema mundial, aunque, es seguro que girará en una relación eje político-eje económico. El eje estratégico-militar, tendrá conflictos, pero no ideológicos, sino por problemáticas fundamentalmente vinculadas al eje económico.

Donde se están generando los grandes acontecimientos -cambios y gestación de nuevas pautas- es en el eje económico.

Para comenzar, resulta ya evidente que EUA dejó de tener el monopolio del manejo mundial, sea militar, político y fundamentalmente económico. Competidores como la Unión Europea (UE), en la que Alemania unificada juega un papel muy importante; Japón y varios otros paises del sudeste asiático; resultan demasiado poderosos para que EUA continúe monopolizando las reglas del sistema.

Esta es la causa principal, por la que ha abandonado el tradicional "aislacionismo hegemónico" y ahora tiende a la conformación de conglomerados regionales (2), con Canadá primero, luego proponiéndole a México su ingreso (3), para completar el juego con la "Iniciativa para las Américas".

En última instancia, queda en claro que, a EUA le cabe nuevamente el papel de "potencia hemisférica", ya que perdió el puesto de potencia mundial global. Ese es el motivo principal -a mi criterio- por el que Bush lanza su iniciativa y hace una gira personalmente a fines de 1990 -cien años después de la Primera Conferencia Panamericana en la que EUA propuso la creación de una Unión Aduanera-, para explicarla y promoverla.

La Iniciativa para las Américas se basa en dos problemáticas: a) una externa, que tiene que ver con la pérdida de los "socios europeos" que se "cerraron" en su propio proceso integracionista compitiendo con EUA, al igual que Japón y los Nic's asiáticos; por lo tanto se volcó hacia el marco hemisférico tratando de ganar y controlar un mercado importante, pero estableciendo sus propias reglas (Iniciativa).

b) La otra, interna, que sigue en cierta medida el criterio avalado por economistas como Peter Drucker, que plantean que para solucionar los problemas económicos de déficit comercial, no lo puede hacer con Japón y los Nic's Asiáticos ni con la UE, sino tratando de vender a América Latina, particularmente bienes de capital.

Además, procura solucionar los problemas de seguridad; esta vez, no como los que se planteaba según los criterios de la Guerra Fría, sino vinculados a problemáticas como el narcotráfico, el medio ambiente, la subversión al estilo Sendero Luminoso en Perú, el terrorismo y las crisis sociales provocadas por crisis económicas hiper-inflacionarias, al estilo "caracaso".

Con el comunismo como hipótesis de conflicto, las agencias gubernamentales norteamericanas se asociaban con las corporaciones militares latinoamericanas para erradicarlo. Pero cuando el narcotráfico ocupa el centro de las preocupaciones de EUA, las fuerzas armadas latinoamericanas -en modo especial los ejércitos- experimentan una "devaluación política" ya que el combate del narcotráfico puede realizarse con grupos policiales especializados. Además, experiencias como las de Malvinas (1982) y del Gral. Manuel A. Noriega(1989), confirmaron en el "establishment" de EUA la percepción de que los militares latinoamericanos no son confiables.

Así como bajo la hipótesis del "peligro comunista", la alianza con las corporaciones militares era prioritaria para EUA, bajo la hipótesis de amenaza del narcotráfico (y de la deuda externa; por ejemplo, extensión de los "caracasos") la alianza prioritaria es con las corporaciones económicas privadas para recrear un escenario de libertad de mercados a través de la inversión privada (no de la ayuda de Estado a Estado), de reducción de deuda (?) y de la creación de una ZLC (o Area de Libre Comercio Americano - ALCA) desde ya, controlada por EUA. 



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre EUA y América Latina: ¿Predomicio "monroista" o Unidad Americana? , (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1994), ISBN: 950-43-5524-2.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


(1) Los nacionalismos emergentes en los paises del bloque oriental, tienen características propias, vinculadas, fundamentalmente, a factores étnicos y de liberación del control verticalista y militarista de la URSS.

(2) Resulta importante considerar que cuando se habla de "nuevas tendencias mundiales a la conformación de conglomerados regionales", en realidad se está hablando de una nueva orientación del sistema internacional -dentro de ciclos sistémicos- pero no de una novedad en cuanto a las "tendencias". Los conglomerados regionales existieron también en el siglo pasado luego del reparto de Africa por las potencias europeas en el Conferencia de Berlín de 1885; claro que esos "conglomerados regionales" estaban conformados por espacios coloniales y mano de obra esclava. Lo mismo se puede decir de las relaciones "neocoloniales" de Gran Bretaña con los paises de América del Sur o de EUA con Centroamérica y el Caribe español. Las grandes potencias se mantuvieron aisladas o independientes, porque así les convenía, mientras que manejaban dentro de su esfera de influencia a los paises hegemonizados -conglomerados hegemónicos-. Ahora, conforman "espacios regionales ampliados" -v. gr. EUA-Canadá-México- porque les conviene, no porque es la "nueva tendencia mundial"; del mismo modo que el "nacionalismo" que parecía perimido ahora aflora nuevamente y lo hará dentro de cien años o cuatrocientos, si es necesario, del mismo modo que el sistema internacional "tenderá" a conformar espacios regionales ampliados o se manejará en forma "atomizada" según la conveniencia o "interés ¿nacional?" de los actores. Todo esto ocurre, porque actores como EUA o Japón, o los europeos, se manejan por su interés nacional acorde con un proyecto y con una clara visión de lo que ocurre en el sistema internacional y cómo incidir en él o mejor protegerse de las situaciones que pueden perjudicarlos. Por lo tanto siguen la estrategia "atomizadora" o "integracionista" según les convenga.

(3) A México no le queda otra alternativa, ya que, de hecho, está "integrado" en un 60% de su comercio y economía en general a EUA.