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CAPITULO XXVII

ELECCIONES EN NICARAGUA

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

El Senado norteamericano, aprobó un proyecto con el objetivo de apoyar financieramente al proceso eleccionario en Nicaragua, y para otorgar fondos a la coalición opositora encabezada por la Sra. Violeta Chamorro.

Luego de un arduo debate interno y previa gestión del Secretario de Estado James Baker y del jefe de asesores de la Casa Blanca, Sr. Sununu, el proyecto fue adoptado por 64 votos contra 35.

El monto destinado alcanzó a nueve millones de dólares. Parte se orientó al apoyo de la misión de observadores, como la del ex presidente Carter y otros aspectos del proceso eleccionario en Nicaragua.

La estrategia de la Administración Bush, de mantener la presencia de los "contras" hasta la celebración de las elecciones en Nicaragua, constituyó uno de los principales aspectos de política bipartidista hacia América Central. El delegado del Secretario de la ONU, Sr. Vendrell, llamó a una pronta desmovilización de los "contras".

Se celebró un acuerdo político entre el gobierno y los partidos legalmente inscriptos que contempló los siguientes temas:

El sandinismo efectuó importantes concesiones que indujeron a la principal alianza opositora (UNO) a firmar el acuerdo.

- Llamamiento a los presidentes centroamericanos para aprobar un plan de desmovilización de los "contras", según lo convenido en los Acuerdos de la Costa del Sol.

- Llamamiento a los países a abstenerse de promover actividades y ayuda encubierta, respetando las leyes de Nicaragua.

- Compromiso del gobierno de decretar una amnistía amplia e irrestricta, que entrara en vigor al cumplirse el plan de desmovilización.

- Inmediata excarcelación de los detenidos por delitos contrarrevolucionarios.

- Análisis para determinar la excarcelación de los miembros de los partidos que hubieran sido detenidos por actividades políticas.

- Compromiso de los partidos de participar en todas las etapas e instancias del proceso electoral.

- Suspensión del reclutamiento para el servicio militar ("patriótico") entre septiembre 1989 y febrero 1990.

- Modificaciones técnicas y reformas a diversas disposiciones electorales, para asegurar la participación de la oposición en todos los pasos en el proceso (control de los padrones y transporte de las urnas y acceso a los centros de computación, supervisión de las actas, presencia de fiscales opositores, registro e identificación de ciudadanos).

- Restricciones de las actividades de la policía.

- Acceso gratuito y equitativo en el canal oficial de televisión, entre agosto y diciembre de 1989.

- Adelanto de la entrega del poder al 25 de abril de 1990.

- Prohibición a los militares de votar dentro de las unidades militares.

- Ratificación de la prohibición del uso de bienes y medios del Estado en la campaña electoral.

- Virtual posibilidad de los partidos opositores de hacer proselitismo en los cuarteles.

- Autorización de realización de encuestas electorales, hasta un mes antes de las elecciones, con la única exigencia de dar previo conocimiento de la totalidad de preguntas.

- Observación y cumplimiento de la ley de medios, para que en sus aspectos electorales, fuera supervisada no por el Ministerio del Interior, sino por el Consejo Supremo Electoral.

Por su parte, el gobierno suscribió, asimismo, por separado, con tres partidos de ultra izquierda, un acuerdo que postulaba:

- Exigir al gobierno de Honduras la desmovilización de las fuerzas "contras".

- Exigir al gobierno de EUA, respeto a la soberanía de Nicaragua y rechazo a las actividades de la CIA.

PROPUESTA DEL GOBIERNO SANDINISTA PARA UN ACUERDO DEL CESE DEL FUEGO

Ortega realizó una propuesta para suscribir, conjuntamente con la CIAV (Comisión Internacional de Apoyo y Verificación), el gobierno de Honduras y la delegación de "contras", un acuerdo de cese del fuego.

Los puntos salientes incluyen:

- declaración unilateral de prórroga del cese de las operaciones ofensivas por parte del gobierno de Nicaragua, tras la firma del citado Acuerdo en sede de la ONU.

- compromiso del gobierno de decretar una amnistía general una vez que la CIAV extienda una constancia acerca de la desmovilización del 50 por ciento de los "contras" y la liberación de los secuestrados en poder de las fuerzas rebeldes.

- en concomitancia con la firma del acuerdo, el gobierno de Nicaragua emitiría una declaración unilateral, comprometiéndose a suspender temporalmente la importación de armamentos, hasta el 25 de abril de 1990.

La propuesta contenía, asimismo, precisiones más técnicas acerca de los "corredores" para el reingreso de las fuerzas rebeldes a territorio hondureño, el censo y la encuesta de la CIAV sobre contingentes refugiados, la invitación de la delegación "contra"/CIAV para supervisar en Nicaragua las condiciones de desmovilización y reubicación, así como gestiones de la CIAV con terceros países para la recepción de rebeldes que no quisieran regresar a Nicaragua.

ELECCIONES

El lunes 26 de febrero, se llevaron a cabo las elecciones, arrojando como resultado el siguiente porcentaje de votos para cada candidato:

Sra. Violeta Chamorro (UNO) 54,3 %; Sr. Daniel Ortega (Sandinismo) 41 % (1).

Los medios prensa, inmediatamente de conocidos los resultados, receptaron en todas partes del mundo, las declaraciones del Sr. Ortega aceptando la derrota en las elecciones.

El vocero de la Casa Blanca dio a conocer una declaración del presidente Bush en relación al proceso eleccionario de Nicaragua, en cuyos aspectos más destacables dijo:

1. "Manifestó su satisfacción por la realización de elecciones libres y justas en Nicaragua y por la aceptación de los resultados por ambas partes" (2).

2. EUA" espera trabajar con la Sra. de Chamorro en apoyo de los objetivos de reconciliación y reconstrucción económica y con el presidente Ortega para ayudar a asegurar una transmisión pacífica del poder".

3. "Al felicitar a las misiones de observadores internacionales, en un comunicado expresó la esperanza de que el "cese del fuego sea restablecido inmediatamente y respetado por todas las partes ya que, dado el claro mandato por la paz y la democracia que se deriva de la elección, no existen razones para ulteriores acciones militares".

4. "Esperamos que la comunidad internacional apoye los resultados de la elección y que se sume al esfuerzo de ayudar a los nicaragüenses a reconstruir su economía".

La contra nicaragüense, con bases en Honduras, recibió complacida el triunfo electoral de la UNO, pero anunció que se mantendría en armas hasta que el sandinismo entregara el poder a la oposición(3).

El presidente Ortega, hablando ante la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, instó al gobierno de EUA a colaborar efectivamente en la solución del problema de los "contras", trasladando de inmediato fondos de asistencia temporaria a los rebeldes, a la CIAV, a fin de utilizarlos para su repatriación o reubicación en terceros países.

Pese a la euforia de la UNO, tras la difusión en los medios de información de la iniciativa de Washington de levantar el embargo y proponer al capitolio la asistencia de emergencia de 300 millones de dólares, para la solución del problema, la posición de los "contras" seguía siendo elusiva.

La posición de Violeta Chamorro, planteaba un plan de reorganización basado en cinco principios:

- eliminación del servicio militar "patriótico".

- designación de un civil en la Cartera de Defensa.

- despolitización del ejército, con énfasis en la profesionalización y prohibición de todo indoctrinamiento partidista.

- drástica reducción de efectivos (4).

No obstante ello, decidió, por razones estratégicas internas, mantener como Comandante de las Fuerzas Armadas, al General Humberto Ortega, reservándose la Cartera de Defensa (5).

Por su parte, el gobierno norteaméricano, amen de prometer el levantamiento de las sanciones económicas -incluyendo el fin del embargo comercial- solicitó al Congreso la aprobación de 300 millones de dólares de ayuda de emergencia dentro del año fiscal 1990, a ser extraídos de recortes al presupuesto de defensa.

Dichos fondos fueron requeridos según la siguiente discriminación:

- alrededor de 60 millones para compras de petróleo y elementos necesarios para la cosecha (semillas, equipos, fertilizante).

- 10 millones para financiar la creación de nuevos empleos (6).

- 45 millones para asegurar la repatriación y reasentamiento de los "contras".

- 50 millones como contribución para que Nicaragua pueda hacer frente a la deuda global de 234 millones, contraída con instituciones financieras internacionales.

- 75 millones para equilibrar el balance de pagos y reestructurar la economía.

- 60 millones de asistencia para proyectos de desarrollo (respaldo a instituciones democráticas, reparación y mantenimiento de infraestructura básica, educación y programas de salud (7).

PLAN PARA EL REASENTAMIENTO DE LA CONTRA

El proceso de desmovilización requería de un monto a ser provisto por la Agencia Internacional de Desarrollo (AID) de EUA, de u$s 139 millones, para distribuir en cinco programas de una duración entre 10 meses y dos años.

La discriminación del presupuesto preliminar propiciaba:

- 64 millones de dólares para transportar "contras" y familias de regreso a Nicaragua y alimentarlos durante el primer año.

- 98.6 millones para un programa de desarrollo agrícola de dos años de duración, para restablecer a los "contras" en los campos que fueron abandonados cuando se convirtieron en guerrilla (8).

- 4.7 millones de dólares para servicios básicos de salud a cargo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

- 3.1 millones para un programa de entrenamiento laboral con una duración de dos años.

- 26 millones para un programa de dos años para educación de los "contras" y escolaridad de sus familias (9)



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre EUA y América Latina: ¿Predomicio "monroista" o Unidad Americana? , (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1994), ISBN: 950-43-5524-2.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


(1) De acuerdo con nuestro criterio personal, de observador electoral, así como miembro de la CIAV-OEA en el proceso de "desmovilización" de la "contra" nicaragüense; el resultado de las elecciones fue más un voto castigo por parte del pueblo, que una elección al plan de gobierno de la UNO o a Violeta Chamorro. La gente estaba cansada de guerra y de un gobierno, cuya única alternativa -forzado por EUA o no- era continuar con la guerra.

(2) En realidad estaba dispuesto a declarar que las elecciones habían sido fraudulentas -como lo hizo oportunamente Reagan- a la vez que estaba convencido de que Ortega ganaría las elecciones. El resultado fue más bien una sorpresa, pero que le resolvió una buena cantidad de problemas.

(3) Contrariamente a lo que muchos observadores electorales y/o miembros de la CIAV-OEA creíamos, la "contra" no necesariamente era partidaria de la UNO. Sí era seguro que era enemiga del sandinismo. Pero una vez asumida Violeta Chamorro -como veremos más adelante- comenzó a presionarla para que cumpliera con sus promesas, así como a exigir de EUA para que otorgara los fondos, que ahora -terminado el peligro- era remiso a entregar.

(4) De 80 mil efectivos, se acordó -con el Ejército Popular Sandinista y los miembros del partido- reducirlos a 40 mil, a partir de la puesta en funcionamiento de la "desmovilización de la "contra".

(5) Por carecer del poder suficiente, ya que el ejército, así como la policía seguían siendo "sandinistas".

(6) En un país que estuvo diez años en guerra, prácticamente sin producir nada y con un 60% de desocupados.

(7) Sin embargo, para 1991, los fondos no habían aparecido, tanto en el caso de Nicaragua, como en el de Panamá.

(8) Se proyectó la creación de "polos de desarrollo" a fin de que los "contras" que carecieran de tierras -se trata de un país 2/3 agrícola- pudiera acceder a las mismas, a la vez que contribuir a la "reactivación" de la economía.

(9) El nivel de escolaridad de la "contra", de acuerdo con información CIAV-OEA, es de 96.5% con escolaridad primaria -aunque su escolaridad es incompleta, porque prácticamente el 100% no alcanzó más allá del tercer grado- y 3.5% con nivel secundario no terminado.