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CAPITULO XXIII

CONFLICTO EUA-PANAMA

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

En febrero de 1988 los tribunales de Miami y Tampa acusaron al Gral. Noriega de complicidad con los narcotraficantes colombianos. El presidente panameño Erick Arturo del Valle intentó, sin éxito, desembarazarse de Manuel A. Noriega pero fue destituido por la Asamblea Nacional. Washington siguió reconociendo a del Valle.

El 3 de marzo EUA bloqueó 50 millones de dólares de Panamá depositados en bancos norteaméricanos y el presidente Reagan suspendió el pago de la cuota mensual por las operaciones del Canal.

El 25 de mayo fracasaron las negociaciones para permitir la partida de Manuel A. Noriega y empezó un largo período de "impasse" y escaramuzas donde quedaron dos cosas claras: 1) el "hombre fuerte" era inmune a las presiones, incluso económicas; 2) Washington tenía dificultades para reproducir su poderío en escala, con efectos disolventes para su principio de autoridad regional.

El 7 de mayo de 1989, Manuel A. Noriega manipuló la victoria de su candidato presidencial Carlos Duque desatándose una revuelta popular contra el fraude. Hubo represión.

El presidente George Bush lanzó una exhortación para que los militares y el pueblo de Panamá derrocaran a Manuel A. Noriega, pero cuando el intento de golpe llegó, la reacción de Washington fue de mantenerse al margen.

ELECCIONES PRESIDENCIALES

El 7 de mayo de 1989 se celebraron elecciones presidenciales en Panamá, en las que perdió el oficialismo.

Se dio una situación de incertidumbre en cuanto al desenlace final, que se iba enrareciendo a medida que transcurría el tiempo y no se conocían cifras oficiales del comicio. Circulaban todo tipo de rumores y especulaciones al respecto.

Los observadores internacionales llegados a Panamá con motivo de las elecciones del 7 de mayo, emitieron un comunicado en el que indicaban que los datos obtenidos coincidían con los de la iglesia católica panameña que le otorgaba el triunfo a la ADOC (oposición) con un 70 por ciento de los votos emitidos.

La Junta de la ADOC mantuvo una reunió en la Nunciatura con miembros del cuerpo diplomático, incluido los embajadores del Grupo de los Ocho, en la que ratificaron su denuncia de fraude electoral y solicitaron que los distintos países de la comunidad internacional se preocuparan por la situación.

En tanto las cifras oficiales continuaban dando información parcial en la cual se asignaba a la fórmula oficialista de COLINA 105.522 votos y 51844 votos para la ADOC de oposición. El clima en la ciudad de Panamá se mantuvo tenso, con aprestos militares en las calles y una amenaza de paro de las actividades dispuesta por la oposición.

El tribunal electoral panameño anuló el 11 de mayo las elecciones, fundamentando que se habían producido hechos que habían alterado de manera significativa el resultado final. Asimismo en sus fundamentos el tribunal mencionaba la sustracción de boletas, la compra de votos, la sustracción de actas y otros documentos que, según el tribunal, hacían absolutamente imposible la proclamación de cualquiera de los candidatos. Se produjeron actos de violencia en la ciudad de Panamá, en los cuales resultaron heridos los tres integrantes de la fórmula de la ADOC. Igualmente resultaron heridos miembros de la custodia de dicha agrupación y oficiales de las Fuerzas de Defensa de Panamá.

La ADOC rechazó la anulación de las elecciones del 7 de mayo dispuesta por el tribunal electoral de Panamá. No obstante, el candidato a vicepresidente de la coalición opositora Ricardo Arias Calderón, oficiando de vocero de esa agrupación política reiteró la necesidad de una concertación entre civiles y militares y lanzó la posibilidad de un gobierno provisional que cubriese el resto del período presidencial que vencía el 31 de agosto.

Llegaron a Panamá 2000 efectivos militares adicionales a los 13000 acantonados permanentes en el Comando Sur. También arribó un portaaviones de apoyo.

En los sectores en pugna, oficialismo y oposición se advertían dos corrientes: una intransigente, que se atribuía y reclamaba para sí el triunfo electoral; la otra proclive a la negociación y concertación política.

En gran medida, la solución de la crisis dependía de que en ambos sectores prevaleciera la tesis de la negociación.

Las cifras dadas a conocer por la ADOC con relación a las elecciones del 7 de mayo, luego anuladas, eran: sobre un total de 2889 mesas escrutadas que representaban el 68 por ciento de los votos emitidos y cuando faltaban 1363 mesas por escrutar; ADOC (oposición) 427.007 (67 por ciento); COLINA (gubernista) 161.284 (25 por ciento); Hildebrando Nicosia 2.359 (0,4 por ciento); nulos y en blanco 45.722 (7,2 por ciento). Estas cifras por cada partido político interviniente representaban: ADOC-PDC 235.776 (37,1 por ciento); MOLIRENA 124.904 (19,6 por ciento); liberal auténtico 66.327 (10,4 por ciento); total 427.007 (67,1 por ciento); COLINA-PRD 106.287 (16,7 por ciento); PALA 30376 (4,8 por ciento); otros 24621 (3,9 por ciento); total 161284 (25,3 por ciento).

RESOLUCION DE LA OEA SOBRE PANAMA

La OEA adoptó una Resolución, exhortando al diálogo entre las partes, a fin de arribar a un acuerdo.

Diversas reacciones provocó esta resolución de la OEA sobre Panamá.

El Secretario General del Partido Revolucionario Democrático (PRD) gubernista, sostuvo que la declaración tenía una injerencia norteaméricana, y lamentó lo que consideraba un deterioro de la OEA.

El ex canciller y representante de Panamá ante la directiva del Canal de Panamá, Oyden Ortega Durán, dijo que la resolución permitía que el pueblo, mediante el diálogo pudiera buscar sus propias soluciones.

La fórmula de la ADOC abrigaba esperanzas en que lo consignado por la OEA se cumpliera.

El candidato Guillermo Endara calificó de trascendental la resolución y que constituía un hito en la historia de Panamá que ayudaría a la lucha por la democracia.

El secretario del tribunal de honor del Partido Revolucionario Democrático (PRD) gubernista dijo que rec hazarían la propuesta con que se pretendía que Noriega saliera de Panamá, y que no aceptarían ninguna injerencia extranjera, aunque fuera de la OEA.

El último día de sesiones de la Asamblea Legislativa eligió al legislador Tomás Altamirano Duque como el primer panameño propuesto por el gobierno de ese país ante el gobierno de EUA para Administrador del Canal.

De acuerdo a los Tratados Torrijos-Carter, a partir del 1° de enero de 1990 el Administrados de la Comisión del Canal de Panamá debía ser un ciudadano panameño.

El aumento de la cuota de peaje del Canal, que tropezara con el reclamo de los armadores latinoamericanos nucleados en ALAMAR, fue publicitado en primera plana en el periódico La Estrella de Panamá. El gobierno panameño criticó la medida desde dos puntos de vista: 1) por considerarla unilateral por parte de fracción estadounidense de los miembros de la Comisión del Canal y consecuentemente inconsulta; y 2) por estimar que la variación de costos de peaje restaría tráfico al Canal conspirando contra los armadores de países de menores recursos (postura que se alineaba con los reclamos de ALAMAR).

João Baena Soares -Secretario General de la OEA-, arribó el 31 de agosto 1989 a Panamá, acompañado por el representante permanente de Trinidad y Tobago, Sr. Anguskhan y el Vicecanciller de Guatemala, Ariel Rivera. La misión llegó en medio de controvertidas declaraciones del Ministro encargado de la presidencia Solís Palma el cual, en ocasión de conmemorarse un nuevo aniversario del fallecimiento del General Omar Torrijos, manifestó que si la oposición mantenía el condicionamiento del dialogo las conversaciones irían al fracaso.

Con respecto a la fórmula que se usaría para la transferencia del poder después del 1° de setiembre, Solís Palma continuó con la idea de un gobierno de conciliación o reconstrucción nacional, donde los tres sectores -COLINA, ADOC y el Panameñismo Auténtico- estuvieran representados, siendo responsabilidad de cada una de las partes acceder o bien auto-excluirse del mismo.

De todas formas el oficialismo no negó que, cualquiera fuese la solución (excepto las descartadas elecciones nacionales), el gobierno de Panamá a partir del 1° de setiembre de 1989 sería de facto, dada la inexistencia de fórmulas constitucionales claras para sostener el poder.

El 3 de agosto. el Encargado de Negocios de EUA en Panamá, Sr. John Maisto, invitó a los Jefes de Misión del G8 a una reunión en su residencia en el curso de la cual expuso los siguientes conceptos, entre otras consideraciones: a) que el presidente Bush asignaba dentro de su gestión administrativa mayor importancia a la diplomacia multilateral que su antecesor; b) que en este entendimiento se había inclinado a aceptar el paso dado por la OEA tendiente a encontrar fórmulas de avenimiento interno para la situación de Panamá; c) que no obstante ello los plazos se acortaban rápidamente y EUA -de finalizar la etapa de negociaciones de la OEA sin resultados positivos- pasaría a operar en el plano bilateral. Supuestamente esta última apreciación fue dirigida a cada uno de los Jefes de Misión presentes por lo cual cabría esperar un aumente de presión bilateral sobre el tema Panamá después del 23 de agosto, sino antes, de no observarse síntomas locales de avenimiento que permitieran determinar la salida de Noriega del poder en fecha cierta; d) que el Comando Sur continuaría realizando ejercicios militares y que los mismos estaban jurídicamente inscriptos dentro de los tratados en virtud de la responsabilidad que incumbe a EUA por la defensa del Canal, dándose previo aviso a las FDP.

Según el encargado de negocios estadounidense estos ejercicios tenían por objeto demostrar a los cuadros de las FDP que Manuel A. Noriega no poseía vías de negociación ni de comunicación con el gobierno de EUA, tal como parecería, había querido demostrar a sus oficiales, a fin de calmar cierto estado de agitación que motivó nuevos nombramientos y desplazamientos de funciones dentro de las FDP.

Estos ejercicios militares por parte del Comando Sur, fueron otra forma de presión desarrollada por el Jefe del ejército del Comando Sur, General Marc Cisneros, ya que según el Sr. Maisto, la política del presidente Bush no descartaba -dentro de todas las opciones- la opción militar.

El caso Panamá ha sido importante, como precedente frente al tema de las elecciones en Nicaragua a fin de mantener la credibilidad de la política exterior norteaméricana en América Central.

Continuando con la serie de maniobras denominadas genéricamente "para la defensa del Canal", tropas del Comando Sur, bloquearon una de las principales instalaciones militares de las FDP en la boca sur del Canal y realizaron ejercicios de desembarco en las orillas del mismo.

Los ejercicios militares de EUA se dirigían a reunir información de inteligencia sobre la capacidad de reacción local, destinándose a una futura toma de decisión por parte de Washington, ya que los mismos habían sido sistemáticamente filmados por los mismos soldados norteaméricanos poniendo énfasis, no tanto en los aspectos militares sino en la reacción de la población civil.

El 14 de agosto, concluyó el diálogo tripartito. La oposición mantuvo su propuesta de plebiscito, mientras que COLINA, el ejecutivo y las FDP insistían en la formación de un gobierno de unidad nacional que integrara los tres sectores en pugna, en el cese de la denominada "agresión norteaméricana" y en el descongelamiento de los fondos por parte del gobierno de EUA.

Se renovó el diálogo tripartito con la presencia del Secretario General de la OEA, Baena Soares. Defendiendo su posición ante la opinión pública, ADOC manifestó que su negativa a la firma del documento presentado por COLINA en el que se rechazaban las actitudes de las tropas y el gobierno de EUA, obedeció a que ADOC firmaría el documento que incluía a la crisis como un todo, entre lo cual se encontraban los siguientes puntos: 1) respeto de la voluntad popular; 2) salida del General Manuel A. Noriega; 3) vigencia de los derechos humanos. COLINA y el órgano ejecutivo (que incluía una delegación de las FDP), presentaron una propuesta para la integración de un gobierno denominado "de unidad nacional" con los siguientes puntos: 1) cese de la agresión norteaméricana; 2) descongelamiento de los fondos; 3) retiro del excedente de tropas norteaméricanas en las bases de la Zona del Canal. Se agregaba a la posición de la ADOC la propuesta del plebiscito para el 20 de agosto.

Durante última reunión del diálogo, el oficialismo lanzó la idea de una junta de gobierno con cinco años de duración con llamado a elecciones al fin de dicho período, pero fue rechazado por ADOC.

Luego de las negociaciones, tanto el representante de la oposición como del oficialismo, admitieron haber arribado a sus límites en materia de negociación política, y aunque ambas partes manifestaron que el diálogo continuaba abierto aun sin la presencia de la misión OEA, no se observaron puntos de coincidencia como para una solución rápida.

En el ámbito de la oposición panameña, se planteaba que: 1) que se esperaba una reacción más enérgica por medio de la OEA; 2) que persistía la idea de la salida de Noriega como punto firme y previo a cualquier negociación; 3) que la Reunión de Consulta de la OEA permaneciera abierta; 4) que EUA continuara sus ejercicios.

Los partidos políticos del oficialismo encabezados por el PRD, dedicaron los días que restaron hasta el 1° de setiembre, para analizar la formación de un nuevo gobierno.

Las versiones circulantes indicaban como una de las posibles fórmulas de gobierno la compuesta por Carlos Duque (PRD), Hildebrando Nicosia (Partido Panameñista Auténtico, Arnulfista, oposición independiente) y el Cnl. Marcos Justine(FDP).

Por su parte, el sector más radicalizado del PRD, denominado "tendencia", propugnó el otorgamiento de poderes especiales al General Noriega.

INSTALACION DE UN NUEVO GOBIERNO

En medios oficiales panameños hubo preocupación por la reacción internacional que causó la designación del nuevo gobierno provisional. La estrategia de colocar a un tecnócrata como Francisco Rodríguez Poveda al frente de la presidencia indicaba que el poder real no había sufrido desplazamientos y que se llevaría a cabo una política de corte pragmático, contrariamente a lo propiciado por la vertiente de izquierda del PRD "tendencia", algunos de cuyos miembros eran partidarios de otorgar plenos poderes al General Noriega.

El presidente Bush hizo declaraciones que hicieron presagiar un incremento de la crisis financiera económica, lo que enervó los proyectos que el gobierno necesitaba de manera urgente para superar los fuertes índices de desocupación. Esa fue una de las razones por las que el presidente Rodríguez Poveda, en su discurso, habló de privatizaciones como forma de eludir las sanciones que afectaban al gobierno pero no a los particulares, que operaban especialmente en la Zona Libre de Colón.

EUA estableció medidas con los fondos norteaméricanos para presionar a Noriega en defensa "de la autodeterminación del pueblo panameño y la democracia".

El Comando Sur de EUA en Panamá, se encontraba en alerta.

Nicaragua reconoció al nuevo gobierno (1).

El líder de la Democracia Cristiana el Dr. Ricardo Arias Calderón pronunció el 14 de agosto. un discurso de neto corte político en la sede del club de rotarios de Panamá. En los considerandos se destacan los siguientes puntos: 1) las fuerzas de oposición aplicarían la estrategia de "acumulación de presiones políticas" como una alternativa prioritaria contra el régimen; 2) sin democratización el país no podría reconciliarse ni lograr la nacionalización del Canal; 3) el fracaso del diálogo en la OEA podía imputarse a que ninguno de los representantes del gobierno estuvo dispuesto a definir la permanencia del General Manuel A. Noriega; 4) finalmente señaló que el advenimiento de un nuevo gobierno desde el 1° de setiembre había provocado el efecto de regresar al régimen al punto de partida al cabo de 21 años de vigencia de proyecto torrijista, sin ofrecer nada al país.

El 21 de agosto el Consejo General de Estado presidido por el Presidente Provisional Rodríguez Poveda, con la asistencia del Comandante en Jefe de las FDP, General Manuel A. Noriega, ministros y directores de entidades autónomas, designó los 510 representantes de gobierno de corregimiento y 19 concejales que pasarían a integrar todos los consejos municipales en los distritos de la república.

Con la instauración de los 510 representantes se quiso dar una apariencia constitucional al nuevo gobierno provisional de Panamá.

El cuerpo de "representantes de corregimiento" estaba contemplado en el Título 8°. Capítulo 1°. de la Constitución Nacional, y fue establecido por el "torrijismo" como un verdadero poder popular que en un determinado momento podría asumir facultades constituyentes; sin embargo, la constitución de Panamá contempla la elección popular directa de los representantes de corregimiento y no su designación por medio de un Consejo General de Estado convocado por un gobierno provisional de facto. Esto da idea de las fuertes discrepancias que se observaban entre el orden constitucional efectivo no vigente y la intención del oficialismo de aparentar una cierta semejanza al mismo, manteniendo instituciones cuyos miembros eran designados de una manera vertical pero no desde la voluntad popular sino desde la cúpula del poder de las Fuerzas de Defensa.

INTENTO DE GOLPE MILITAR A NORIEGA

El Gral. Manuel A. Noriega, Jefe de las Fuerzas de Defensa de Panamá, acusó el 3 de octubre, a EUA de propiciar el fallido intento de golpe de Estado que fue sofocado luego de 6 horas de combate (2).

EUA envió 10 mil soldados al Comando Sur y realizó maniobras en Panamá mientras el Secretario de Estado James Baker hacía declaraciones de que EUA se reservaba el derecho de invadir Panamá (3).

El 3 de octubre a las 06:50 hs., unos 200 oficiales jóvenes comandados por el Mayor Giroldi se habían alzado en armas para reclamar la destitución de Manuel A. Noriega. Pero Noriega pudo mantener el control de Panamá y detuvo a 180 efectivos (4).

El mismo 3 de octubre, se produjo una insurrección de una parte de la oficialidad joven de los cuadros medios de las FDP (Fuerzas Democráticas Panameñas). Los oficiales involucrados decidieron pasar a retiro a la cúpula del organismo. Entre otros considerandos la proclama difundida sólo una vez por radio, expresaba el carácter “torrijista” y nacional del movimiento, no desconocía al presente gobierno y dejaba abierta la posibilidad de elecciones futuras.

La cronología de las acciones se desarrolló de manera programada habiéndose aguardado que el presidente provisional se encontrara fuera del país. Asimismo los sublevados esperaban que Manuel A. Noriega y su Estado Mayor se reunieran en el cuartel sublevado en horas de la mañana para presentar sus reclamaciones. La mayoría de los oficiales jóvenes habían sido postergados en sus promociones durante 1989 lo cual habría creado un estado general de resentimiento contra Noriega que se habría generalizado entre la tropa.

La proclama rebelde dejó en claro que se trataba de un movimiento con motivaciones militares profesionales; pero de haber triunfado hubiera tenido repercusiones políticas indudables.

El Secretario de Estado Baker sin descartar la posibilidad de una intervención militar a Panamá, respondió a Senadores del ala derecha del partido republicano y algunos del demócrata, que EUA se reservaba el derecho de hacer uso de la fuerza de acuerdo a su propio calendario e interés frente a la crítica que se le hiciera por no haber adoptado un papel más activo en el intento de golpe de Estado a Manuel A. Noriega.

No obstante, los 12 mil soldados norteaméricanos del Comando Sur se encontraban movilizados en "alerta rojo" aún antes de la rebelión lo que indicaba que el gobierno de EUA conocía del levantamiento (5).

Las fuerzas militares de EUA, no se involucraron en el incidente, pero si observaron desde helicópteros a gran altura, la evolución del combate en los últimos momentos de resistencia del Cuartel Central donde se habían recluido las fuerzas insurrectas.

El hecho de haberse producido el 2 de diciembre de 1989, el cambio de jefatura del Comando Sur, dio pie a la propaganda oficialista para manifestarse sobre una suerte de provocación por parte de EUA a la insurrección.

Las sanciones económicas que EUA aplicó a Panamá para alejar a Manuel A. Noriega, no dieron los resultados previstos. Los más dañados han sido los hombres de negocios de EUA (6).

POSICION DE EUA EN LA OEA EN RELACION A PANAMA

La política norteaméricana, esbozada por el representante de EUA ante la OEA, John Maisto en relación con Panamá planteaba: 1) apoyo para una transición a la democracia; 2) defensa de los derecho humanos; 3) cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter; 4) lucha contra el narcotráfico; 5) acción contra el lavado de dinero proveniente de la venta de drogas. Por otra parte, Estados Unidos no reconocía al régimen de Rodríguez Poveda.

EUA reclamaba que una Resolución de la OEA planteara:

1) La falta de transferencia real de poder al 1° de setiembre;

2) que quedara de manifiesto la posición negativa de Manuel A. Noriega que impidió la realización de conversaciones entre las partes;

3) la denuncia de violaciones a los derechos humanos, y que pusiera el énfasis en rol que le cabe a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos;

4) que se instara a la renuncia inmediata de Manuel A. Noriega;

5) la reafirmación de la validez de los Tratados sobre el Canal;

6) una recomendación a los gobiernos hemisféricos, para que no aceptaran a los representantes del gobierno de Manuel A. Noriega.

Perú considero difícil aceptar la resolución en los términos expuestos. México, por cuestión de principios, no apoyó el contenido del proyecto de EUA. Argentina destacó que se trataba de un asunto eminentemente político y sensitivo, y que resultaba sumamente importante armonizar la posición del Grupo de los Ocho. Venezuela y luego México apoyaron la posición Argentina.

El G8 reunido en Ica, Perú en su Tercera Cumbre condenó al régimen de Manuel A. Noriega. El representante de Venezuela pidió la "expulsión" de Panamá del G8 (ya se encontraba suspendido), pero México se opuso. El gobierno peruano de Alan García acompañó a la posición de Venezuela (7).

EUA BLOQUEA A PANAMA

Tropas norteaméricanas bloquearon el lunes 20 de noviembre, con apoyo de tanquetas artilladas el acceso a instalaciones del Ministerio de Salud y otras dependencias gubernamentales en áreas del Canal de Panamá (8).

Con la puesta en práctica de la restricción a buques de bandera panameña para su entrada a puertos norteaméricanos, se dio cumplimiento a una medida preanunciada desde el comienzo de la crisis, lo que hizo suponer que el incremento de las sanciones sería progresivo a fin de dar tiempo a las empresas de EUA para el retiro de sus intereses en la república de Panamá hacia otras áreas fiscales de alternativa que ofrecieran las mismas ventajas comparativas, particularmente en materia de abanderamiento de buques y aeronaves y formación de corporaciones bajo regímenes liberales en materia de movimiento de fondos.

Después del congelamiento de los fondos del Estado panameño depositados en EUA y de aquellas utilidades provenientes de la renta del canal, esta medida fue una de las más duras que se tomaron desde el comienzo de la crisis bilateral.

LA ASAMBLEA DE LOS 510 DESIGNA A NORIEGA JEFE DE GOBIERNO Y DECRETA EL ESTADO DE GUERRA

El 15 de diciembre, el General Manuel A. Noriega fue designado Jefe de Gobierno por la Asamblea de los 510 reunida en la ciudad de Panamá.

La Asamblea acordó:

1. Decretar el estado de guerra mientras dure la agresión de EUA;

2. para hacer frente a esa agresión, se crea el cargo de Jefe de Gobierno de la República de Panamá, designándoselo al Gral. Manuel A. Noriega para desempañar el mismo;

3. se le otorgan poderes extraordinarios mientras dure la agresión:

    a. coordinar los esfuerzos para afrontar la agresión;

    b. coordinar la labor de la administración pública y Fuerzas de Defensa;

    c. designar autoridades;

    d. nombrar jefe y oficiales en las Fuerzas de Defensa;

    e. desarrollar y firmar acuerdos internacionales;

    f. firmar actas y tomar decisión con voz y voto en los asuntos de Estado.



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre EUA y América Latina: ¿Predomicio "monroista" o Unidad Americana? , (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1994), ISBN: 950-43-5524-2.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com

(1) Ver Diario La Nación, La Casa Blanca No Reconocerá al Nuevo Gobierno Panameño, Buenos Aires, sábado 2/set/89, pág. 3.

(2) Ver Diario Clarín, Panamá: Fracasó Golpe Militar Contra Noriega, Buenos Aires, miércoles 4/oct/89, págs. 22-23.

(3) Ver Diario Sur, De la Guerra Psicológica a la Amenaza Directa (firmado por Stella Calloni), Buenos Aires, jueves 5/oct/89, pág. 13.

(4) Ver Diario Clarín, Noriega Recuperó el Control del País: Habría Muerto el Jefe de los Rebeldes, Buenos Aires, jueves 5/oct/89, pág. 24.

(5) Ver Diario Clarín, Áspero Debate en EUA, Buenos Aires, jueves 5/oct/89 pág. 25.

(6) Ver Diario El Cronista Comercial, EUA Cambiará de Estrategia: Noriega Soporta con Éxito la Sanción Económica, Buenos Aires, jueves 28/oct/89, pág. 18.

(7) Ver Diario Clarín, Condena de "los Ocho" a Panamá, Buenos Aires, viernes 13/oct/89, pág.11.

(8) Ver El Cronista Comercial, Guerra Fantasma: Bloqueo de EUA en Panamá, Buenos Aires, martes 21/nov/89, pág. 18. El Comando Sur posee 6 bases militares y dispone del más completo arsenal concentrado en un país latinoamericano. En sus instalaciones opera el principal centro de interdicción de las comunicaciones del continente. Para el 24 de diciembre las tropas norteaméricanas en Panamá sumaban 26 mil soldados. Por su parte el Gobierno de Perú decidió su retiro del TIAR en señal de protesta. Fundamentó la denuncia del TIAR señalando que el mismo "no cumple ningún papel". Agregando que la "verdadera amenaza externa sobre América Latina en estos momentos es EUA y su nueva política del garrote". El retiro no se concretó.