Tapa EUA-America Latina

 

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CAPITULO XIX

EL CASO GRENADA (1983)

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

El gobierno de Reagan manifestó su apoyo público al proceso de Contadora; pero, en el mes de octubre, utilizando fuerzas de desplazamiento rápido, invadió Grenada, legitimando su acción a través de la convocatoria hecha por la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO), organización que existe dentro del marco del CARICOM, en cuyo artículo 8° se contempla la problemática de la seguridad de las islas (1). El motivo que adujo originalmente, fue la protección de ciudadanos norteamericanos residentes en esa isla (Corolario Theodoro Roosevelt a la Doctrina Monroe). Posteriormente se habló de la "Fortaleza Grenada", y el peligro que constituía una base de despegue de aviones de guerra para la seguridad norteaméricana. Este aspecto resultó poco creíble, no sólo bajo la perspectiva de que la pista de aterrizaje se estaba realizando con apoyo de capitales privados norteamericanos, con el propósito de favorecer el turismo internacional (especialmente el europeo), sino por el amplio radio que deberían tener los aviones para llegar a su objetivo de ataque, lo que hacía impracticable esta hipótesis (2).

La hipótesis más creíble ha sido la de una política de demostración por parte de EUA, respecto del futuro que podría correr Nicaragua en el ámbito regional, a la vez que como demostración a la URSS de que todavía estaba en condiciones de mantener el orden en su área de influencia inmediata.

Esta acción del gobierno conservador norteamericano, lo único que dejó como saldo en la región, fue que no estaba dispuesto a dar participación a América Latina (léase CONTADORA) en una solución negociada sobre la crisis, sino resolverla unilateralmente, o con el apoyo de algunos gobiernos "funcionales a sus intereses", al tradicional estilo de la "política de las cañoneras".

Los paises de la región, así como la Asamblea de la ONU, expresaron su repudio por la intervención norteaméricana en Grenada, aunque este hecho nada resolvió.

Por su parte, la Junta nicaragüense decidió el retiro de un grupo importante de "consejeros cubanos", a fin de lograr espacio político y ganar credibilidad internacional; pero la respuesta de EUA fue la de iniciar maniobras conjuntas con las fuerzas armadas hondureñas en la frontera con aquél país.

EUA Y CENTROAMÉRICA

En 1984, se estableció una Comisión Bipartita norteaméricana (3), liderada por Kissinger (conocida como Comisión Kissinger, que luego fue rebautizada Comisión Jackson) que, a pedido del presidente Reagan visitó Centroamérica, a fin de hacer una evaluación de la situación. Las conclusiones de esta Comisión -que hizo un análisis pormenorizado, incluyendo información histórica desde la independencia de los paises de la región, y en la que se admite, incluso, el permanente intervencionismo histórico norteamericano en varios paises de la misma- no salen del esquema planteado en el Documento de Santa Fe de 1980, en el que el eje de toda la problemática se encuentra en la penetración soviética a través de Cuba. Pese a que el informe fue firmado con reservas por algunos miembros del partido demócrata, la posición central se mantuvo.

Se aumentó el número de consejeros militares norteamericanos en Honduras, con el propósito de entrenar grupos especiales, tanto de El Salvador, a fin de actuar contra los grupos de liberación -lo que creó resquemores en las fuerzas armadas hondureñas, ya que estos grupos especiales salvadoreños pueden atacar algún día Honduras en caso de renovarse el tradicional conflicto entre ambos paises- como para prestar ayuda a los Contras, en su lucha contra el gobierno sandinista.

En el mes de mayo, luego de unas elecciones reñidas en El Salvador, resultó electo Duarte (candidato demócrata cristiano), pese a las quejas de los sectores ultraderechistas del partido Arena, liderado por D'Abuisson.

Por su parte, la Corte Internacional de Justicia (CJI), convocada por pedido del gobierno de Nicaragua, condenó el apoyo de EUA a la guerrilla nicaragüense(los Contras); lo que jurídicamente resulta importante, pero de hecho esta condena carece de peso suficiente como para que se llegue a una solución satisfactoria (4).

En el mes de julio de 1984, el Grupo de Contadora presentó a los paises centroamericanos y a EUA, un proyecto de Acta, a fin de encontrar una vía pacífica y negociada a la situación en América Central. Reagan manifestó su apoyo al Grupo. Al mes siguiente, el texto presentado, con algunas modificaciones, fue suscripto por Nicaragua. Los Ministros de Relaciones exteriores de la CEE, de los paises del Grupo de Contadora, de España y Portugal, se pronunciaron a favor del Acta. Sin embargo, EUA, acusando a Nicaragua y a la URSS del desembarco de MIG soviéticos en aquel país (lo que no pudo ser comprobado), decidió manifestar su desacuerdo con el Acta. Posteriormente, los demás paises centroamericanos, bajo diferentes excusas, decidieron no firmarla. Con esto, nuevamente se volvió al comienzo en el proceso de negociación y, el Grupo de Contadora comenzó a desgastarse políticamente frente a las permanentes trabas impuestas por EUA, con el apoyo de los paises de la región centroamericana, favorables a sus políticas, o a través de promesas de créditos por parte de EUA.

Hacia fines de año, por fin, se cumplió en Nicaragua el último requisito establecido en la Resolución de la XVII Reunión de Consulta de 1979: elecciones democráticas. Daniel Ortega, miembro de la Junta, obtuvo el 63% de los votos, en una elección que fue presenciada por observadores políticos tanto europeos como latinoamericanos. No obstante ello, el gobierno de Reagan denunció a las elecciones como una "farsa".

NUEVA ETAPA EN EL PROCESO CENTROAMERICANO: EL SURGIMIENTO DEL GRUPO DE APOYO A CONTADORA

1985 dejó en claro que el interés de EUA, se centró fundamentalmente en encontrar mecanismos no negociados para restablecer el orden, acorde con sus propias pautas de seguridad, desde una perspectiva, en que la pugna Este-Oeste ha sido el eje de análisis prevalente.

La suspensión, a principios de año, de las conversaciones bilaterales entre EUA y Nicaragua en Manzanillo (México), que se habían inaugurado en junio de 1984 y que habían realizado ya ocho encuentros, son un indicador de esto.

En febrero, expresamente aclaró el presidente Reagan, que su objetivo principal, era desalojar a los sandinistas del gobierno.

La visita realizada a Moscú por Daniel Ortega, para hablar con el recién instalado Mikjail Gorbachov, resultó un excelente justificativo para que el presidente Reagan y la línea dura norteaméricana, lograran convencer al Congreso norteamericano -que hasta el momento se había manifestado remiso- que votara favorablemente una ayuda a los Contras, de 27 millones de dólares. Paralelamente, Reagan declaró el embargo comercial a Nicaragua y, pese a las críticas del Consejo de Seguridad de la ONU, lo mantuvo.

El Grupo de Contadora por su parte, fue reforzado por un "Grupo de Apoyo a Contadora", conformado por Argentina, Brasil, Perú y Uruguay (5) que, en definitiva, resultó una forma tímida de respaldar la vía negociada, ya que este grupo surgió a partir del temor de estos paises de formar parte como miembros plenos del Grupo de Contadora (6). La causa fundamental ha sido el temor de tomar posiciones que pusieran en peligro las negociaciones con la banca acreedora y EUA, respecto de la deuda externa.

Incluso, en este último tema, la actitud original surgida del denominado "Consenso de Cartagena" (7), de adoptar estrategias conjuntas en materia de deuda, fue abandonada y, la gran mayoría de los Estados de la región, adoptó negociaciones individuales, arreglando de alguna manera bilateralmente su situación, salvo el caso Perú con el presidente Alan García, que mantuvo una posición dura al plantear el interés de pagar la deuda pero sólo en un diez (10%) porciento de los ingresos por exportación, a fin de destinar el resto para el desarrollo del país; pero fue aislado por el resto de los paises y también por el FMI, a tal punto que debió modificar su actitud posteriormente.

La propuesta por parte del gobierno norteamericano del Plan Baker, en el que se contemplaba el tratamiento político de la deuda -aunque en forma bilateral y con montos de ayuda insuficientes- y se aceptaba la corresponsabilidad entre acreedores y deudores, era un indicador de la grave situación internacional, pero también de que América Latina había perdido la delantera en el tratamiento del problema y la "contraestrategia" planteada por EUA frente a la tímida -e inoperante- iniciativa propuesta en el Consenso de Cartagena -y Reuniones posteriores- coartaba la posibilidad de presiones por parte de los latinoamericanos y los mantenía fragmentados.

En setiembre de 1985, debió renunciar Ardito Barletta en Panamá, y el General Noriega impuso a Erick Arturo del Valle que oficiaba como vicepresidente hasta ese momento.

NUEVAS PROPUESTAS DE PAZ

En noviembre de 1985, se reunieron los representantes de Contadora y Apoyo en Caravalleda (Venezuela) y adoptaron un documento, cuyos puntos principales eran: 1) cese del apoyo externo; 2) solución negociada de los conflictos internos; 3) creación de un Parlamento Centroamericano; 4) autodeterminación democrática, integridad territorial y no injerencia. En esta Reunión surge el paradigma de relacionamiento hemisférico concebido por los latinoamericanos Paz y Democracia como pilares de la Seguridad.

América Latina comenzaba a crecer en su iniciativa "bolivarista", pero aún carecía de un proyecto concreto, coherente y uniforme de inserción y acción internacional. No obstante ello se comenzaban a suceder aceleradamente nuevas situaciones, entre ellas, la iniciación de procesos democráticos, o por lo menos, la finalización de procesos autoritarios.

Dentro de este marco, en febrero de 1986 cae en Haití una dictadura que había gobernado por décadas: la de Baby Doc Duvallier. Asume el gobierno una Junta Militar.

A principios de este año, el gobierno norteamericano plantea el nuevo paradigma de relacionamiento hemisférico concebido por EUA democracia y seguridad. La democracia (controlada, evidentemente) contribuye más a la estabilidad del hemisferio, desde la nueva percepción norteaméricana, que los gobiernos militares, especialmente si éstos adoptan posturas nacionalistas, como Noriega, por ejemplo en el caso de Panamá.

Durante todo el año, Contadora y su Grupo de Apoyo presentaron diversos proyectos de paz, de la misma manera que fueron presentados algunos proyectos por paises centroamericanos en forma individual; entre ellos, el mismo gobierno sandinista.

En el mes de marzo de ese año, los Grupos de Contadora y Apoyo, basándose en el documento de Caravalleda, hicieron una propuesta de paz; sin embargo, el eco que recibieron por parte del gobierno norteamericano fue el pedido de aprobación al Senado de 100 millones de dólares de ayuda para la "contra". EUA gastó entre 1981 y 1986, 627 millones de dólares en la construcción de bases y envío de equipo militar a Honduras.

En el mes de mayo, el gobierno de Guatemala convocó a la primera reunión en Esquípulas -Esquípulas I- en la que, entre otras propuestas de paz, se sugiere la creación de una Parlamento Centroamericano. Nicaragua, por su parte, propuso: a) la disminución del armamento a niveles necesarios para la defensa; b) la no realización de nuevas maniobras militares en la zona; y c) la suspensión por parte de EUA del apoyo a la "contra".

En el mes de julio el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) conjuntamente con el Frente Democrático Revolucionario (FDR) propusieron al gobierno de El Salvador un plan de paz: 1) cese del fuego; 2) participar en las elecciones luego de la formación de un gobierno de transición; 3) participación de todos los sectores en la actividad política; 4) reforma constitucional.

En el mes de noviembre, Contadora hace una nueva propuesta para la pacificación en Centroamérica: 1) el derecho de los pueblos de elegir su sistema político, económico y social; 2) la solución global, integral y negociada del problema centroamericano; 3) la abstención por todas las partes de ejercer presiones militares.

Sin embargo, las propuestas, en la medida en que fueron presentadas, perdieron posibilidad de implementación, fundamentalmente por la actitud intransigente del gobierno conservador norteamericano. 



© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre EUA y América Latina: ¿Predomicio "monroista" o Unidad Americana? , (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1994), ISBN: 950-43-5524-2.


Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).

e-Mail: luisdallanegra@gmail.com


(1) Ver International Legal Materials: Documents Highlights, Vol. XX, No 5, September 1981. En esta edición se encuentra integramente transcripto del Acuerdo de la OECO.

(2) Ver Grenada, en "Caribbean Monthly Bulletin", Institute of Caribbean Studies, Puerto Rico, Vol. 17 No 11-12, November-December 1983, págs. 9-32.

(3) Informe de la Comisión Nacional Bipartita sobre Centroamérica, (Buenos Aires, Atlántida, 1984), Segunda Edición.

(4) Ver MATTAROLLO, Rodolfo, La Plainte du Nicaragua contre Washington devant la Cour de la Haye, en "Le Monde Diplomatique", juillet 1985.

(5) En la Argentina hacía recién dos años que se estaba viviendo un proceso democrático. La actitud de la dictadura militar sobre el tema centroamericano había sido la de entrenar a la "contra" nicaragüense, enviar asesores militares y entregar armamento al gobierno de Honduras y de El Salvador. Uruguay estaba estrenando el proceso democrático al igual que Brasil; y los tres gobernantes se encontraron en Lima, con motivo de la asunción del nuevo presidente Alan García Pérez, acordando la creación del denominado Grupo de Lima o de Apoyo a Contadora.

(6) A esto también se opusieron los paises miembros del Grupo de Contadora, que opinaban que por no pertenecer a la región contigua a Centroamérica, debían mantenerse fuera.

(7) En 1984 se habían reunido en Quito, y adoptaron un documento mediante el que se declaraba la "corresponsabilidad" entre deudores y acreedores en el tema de la deuda, y que ésta constituia un problema político, más que financiero.