INVASION DE EUA A IRAK

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

EL CASO IRAK (2003)

SADDAM HUSSEIN NO SIEMPRE FUE UN “DEMONIO” PARA EUA

¿Tirano diabólico o aliado táctico? Saddam Hussein ha sido ambos para EUA en los últimos 20 años, de acuerdo con dónde se ubicaran los intereses estratégicos del gobierno de EUA.

Ted Carpenter, opositor a la guerra contra Irak y Vicepresidente de Defensa y Estudio de Políticas Exteriores del Instituto Cato en Washington, alegó que la política exterior de EUA necesitaba demonizar a los aliados de otro tiempo cuando devienen en adversarios.

El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, se reunió con Saddam Hussein en Bagdad en diciembre de 1983, durante la guerra entre Irán e Irak, mientras ocupaba un cargo diplomático en el gobierno de Ronald Reagan a los efectos de establecer bases de lucha contra el Ayatolah Khomeini [1].

EUA BUSCA DERROCAR A SADDAN HUSSEIN

Después de la invasión a Afganistán, donde EUA provocó una gran destrucción, pero no encontró a Osama Bin Laden, George W. Bush planteó la necesidad de derrocar a Saddam Hussein, ubicando a Irak entre los países que pertenecían al “eje del mal”. Lo relevante fue que su objetivo no contemplaba hacerlo dentro del marco de la ONU o de común acuerdo con la comunidad internacional, sino esperando que “ésta” se subordinara a sus intereses de construcción imperial.

En una rueda de prensa acompañado de su aliado el Primer Ministro británico Tony Blair, en abril del 2002, el presidente George W. Bush planteó, que EUA estaba dispuesto a utilizar todos los medios posibles para echar a Saddam Hussein del poder en Irak: “Nuestra política es derrocar a Saddam Hussein, y todas las opciones están sobre la mesa. (...) ¿La región, el mundo y el pueblo iraquí estarían mejor sin Saddam Hussein? La respuesta es sí. ¿Cómo afrontamos eso? Ese es un tema de debate”.

Bush planteó que “el Primer Ministro y yo estamos de acuerdo en que Saddam Hussein demuestre que no está desarrollando armas de destrucción masiva”. Para Blair “Saddam Hussein sigue violando las resoluciones de las Naciones Unidas, se niega a permitirnos verificar, como exige la comunidad internacional, si está desarrollando armas” [2].

En su interés por controlar Irak, George W. Bush, otorgó poderes a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para derrocar a Saddam Hussein, a través de operaciones encubiertas que incluían la licencia para capturarlo o asesinarlo. Pese a contar con una firme oposición de los aliados de EUA, el plan del presidente norteamericano recibió el apoyo de congresistas republicanos y demócratas. Tanto el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Richard Gephardt, como su par en el Senado, también demócrata, Tom Daschle, apoyaron la idea de derrocar a Saddam Hussein. Para George W. Bush, “Irak es un enemigo hasta que se demuestre lo contrario” [3].

Desde el 11 de septiembre George W. Bush declaró abiertamente su deseo de remover, incluso por la fuerza militar, a Saddam Hussein, a quien acusó de respaldar el terrorismo contra EUA y desarrollar armas de destrucción masiva.

Las bases del plan anti-Saddam Hussein de Bush comprendían tres elementos principales:

- Apoyo a grupos de oposición iraquíes y fuerzas dentro y fuera de Irak, incluyendo dinero, armas, equipos, entrenamiento e información de inteligencia.

- Uso de equipos de fuerzas especiales de la CIA y de EUA. Estas fuerzas estaban autorizadas a matar al presidente iraquí.

- Recabar información dentro del gobierno, ejército, servicios de seguridad y población iraquí en general, donde se detecten focos de sentimiento anti-Saddam Hussein [4].

Seis opositores iraquíes fueron invitados a Washington para mantener reuniones sobre el futuro de Irak el 9 de agosto del 2002, con el objeto de discutir sobre la coordinación con la oposición iraquí [5].

En julio del 2002, tanto EUA como Gran Bretaña, ya tenían prácticamente listo un ambicioso plan de invasión a Irak. Durante este mismo mes, se iniciaron maniobras en el desierto de Nevada, en bases de California y en distintos puntos del territorio norteamericano, con unos 13.500 efectivos de las tres fuerzas, para adiestrarlos en los nuevos tipos de guerra que lanzaría EUA contra regímenes enemigos como el iraquí.

Entretanto, en varios países árabes y europeos opuestos a una acción militar en la región, plantearon que invadir Irak podría poner fin a las esperanzas de paz entre israelíes y palestinos. Para el Secretario de la Liga Arabe, Amr Mussa, un ataque contra Irak “amenazaría la estabilidad” en todo Medio Oriente, y pidió que “los inspectores de las Naciones Unidas regresen a Irak y verifiquen las situación”.

El Canciller alemán Gerhard Schröder y el Presidente francés, Jacques Chirac, plantearon durante una cumbre franco-alemana en Schwerin, que una acción contra el régimen iraquí no debería realizarse sin un mandato del CS de la ONU. Schroeder rechazó reiteradamente la posibilidad de participar en un ataque contra Irak y dijo que Alemania no intervendría en “aventuras bélicas”. El Partido oficialista Socialdemócrata (SPD), descartó toda contribución del ejército alemán a una ofensiva, incluso en el caso de que la intervención se hiciera bajo mandato de la ONU.

El presidente del Parlamento de Irak, Saadoun Hammadi, invitó el 5 de agosto del 2002 al Congreso de EUA a enviar a Irak una misión de legisladores “con cualquier número de congresistas que consideren conveniente, acompañados por expertos en los campos que consideren relevantes para el propósito de la visita, como químicos, biológicos y nucleares” para investigar las denuncias de que ese país fabricaba armas de destrucción masiva. Saadoun Hammadi entregó la carta al embajador de Polonia en Bagdad, que estaba a cargo de los intereses de EUA [6]. La prensa estatal iraquí publicó: “Todos los miembros de la ONU deben cumplir con sus responsabilidades y acabar con esta tendencia destructiva y agresiva de EUA y dar la bienvenida a la iniciativa iraquí (...) para eliminar todas las dudas y revelar las mentiras que han creado los americanos y británicos” [7].

De todos modos, el Secretario de Defensa de EUA, Donald Rumsfeld insistió que EUA buscaría “un cambio de régimen” en Irak, marcando una distinción con otros regímenes, como Corea del Norte e Irán, también incluidos en el “eje del mal”, pero donde EUA no tenía un interés inmediato [8]. Evidentemente, por ser Irak la segunda reserva mundial de petróleo.

Donald Rumsfeld, dijo que una estrategia de contención prolongada con Irak, a través de sanciones económicas y zonas de exclusión aérea, no había funcionado, ya que el país aún tenía armas de destrucción masiva: “No hay forma de que una persona en su sano juicio observe lo que se ha hecho y diga que está funcionando. No ha funcionado. Y no está funcionando”.

En un principio, el gobierno británico se manifestó reticente a un ataque a Irak, por considerar que una nueva guerra con ese país podría agudizar los conflictos en Afganistán, Medio Oriente y Cachemira, además de que el gobierno del Primer Ministro Tony Blair parecía tener reservas sobre el verdadero objetivo del presidente estadounidense, George W. Bush, cuando hablaba de lograr un “cambio de régimen” en Irak, toda vez que no se conocía ninguna alternativa capaz de reemplazar a Saddam Hussein. Gran Bretaña, en este caso, podría verse forzada a asumir el mando de una fuerza de seguridad en un “Irak anárquico de posguerra”. Esto llevó a Richard Perle, uno de los consejeros de seguridad de George W. Bush, a declarar que, de ser necesario, el presidente de EUA estaría dispuesto a actuar de forma unilateral contra Irak [9].

Israel, que no ha cumplido con 24 resoluciones de la ONU en el conflicto con los palestinos, y tiene armamento de destrucción masiva le pidió al gobierno norteamericano no postergar un ataque a Irak [10].

La Consejera de Seguridad Nacional de George W. Bush, Condoleezza Rice, en una entrevista con la cadena BBC en vísperas del primer aniversario de los atentados terroristas del 11 de setiembre declaró que “no podemos permitirnos el lujo de no hacer nada con respecto a Irak (...) derrocar a Saddam Hussein está justificado”. En coincidencia con el discurso de Bush, Condoleeza Rice dijo que Saddam Hussein era “un hombre diabólico que, dejado a su voluntad, provocará estragos entre todos nosotros. (...) Sacar a Saddam del poder es una cuestión moral. (...) Esto justifica, desde un punto de vista moral, un cambio de régimen. (...) El mundo está plagado de casos en los que la decisión de no hacer nada trajo consecuencias muy graves para el mundo” [11].

El presidente de EUA habló ante la 57 AG de la ONU, conmemorando a su vez el aniversario del 11 de setiembre; a la que presionó para actuar contra el régimen de Saddam Hussein, caso contrario, estaba dispuesto a actuar unilateralmente. Demandó el inmediato e incondicional desarme de Irak bajo la amenaza de emprender acciones militares. Planteó que “mi país trabajará con el Consejo de Seguridad de la ONU para lograr una nueva resolución que enfrente nuestro reto común. Si el régimen iraquí nos desafía de nuevo, el mundo debe actuar de manera decisiva (...) los propósitos de EUA no deben ser puestos en duda. Las resoluciones del Consejo de Naciones Unidas deben ser reforzadas, la demanda de paz y seguridad debe cumplirse o la acción será inevitable y un régimen que ha perdido su legitimidad perderá también su poder. (...) El mundo entero se enfrenta ahora a un test, y la ONU, a un momento difícil y definitivo”. Gran Bretaña e Israel dieron su apoyo de inmediato a la iniciativa de EUA.

Pese a no existir ninguna prueba contundente de que Saddam Hussein tenía relaciones directas con Al Qaeda, Bush enmarcó a Irak, en el contexto de la guerra antiterrorista: “Debemos elegir entre un mundo de miedo o uno de progreso. No podemos quedarnos quietos y no hacer nada mientras los peligros acechan. Debemos actuar por nuestra propia seguridad y por los derechos y esperanzas permanentes de la humanidad (...) por herencia y por elección, EUA actuará (...) y ustedes, delegados de Naciones Unidas, tienen el poder de actuar también”. Paralelamente, la Casa Blanca dio a conocer un informe de 22 páginas titulado “Una Década de Engaño y Desafío: Saddam Hussein Desafió a las Naciones Unidas”, en el que decía que Irak violó sistemáticamente 16 resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU en la ultima década [12]. “Estamos abiertos a todas las idea, pero Saddam ya usó demasiado el asunto de los inspectores” [13].

Frente a las presiones y la posibilidad de intervención militar unilateral, Saddam Hussein decidió consentir el ingreso incondicional de los inspectores de armas de la ONU. Aceptó el 13 de noviembre del 2002 una nueva resolución de la ONU que lo obligaba a desarmarse y a permitir el acceso irrestricto de inspectores que verificaran la eliminación de presuntos arsenales de armas de destrucción masiva. El Embajador de Irak ante la ONU, Mohammad Aldouri, entregó la respuesta afirmativa al Secretario General de la organización, Kofi Annan. En declaraciones a la prensa, Aldouri dijo que su gobierno estaba “ansioso” por ver que los inspectores “realicen sus tareas en concordancia con el derecho internacional (...) estamos preparados para recibir a los inspectores dentro del calendario asignado (...) tratamos de explicar nuestra posición, diciendo que Irak no tendrá ningún arma de destrucción masiva, por lo que no estamos preocupados sobre el regreso de los inspectores al país: Irak está limpio” [14].

De todas formas el presidente George W. Bush decidió ignorar la decisión y dijo que había llegado el tiempo de actuar: “En nombre de la libertad y la justicia de todos, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe actuar, es hora de actuar contra Saddam Hussein para garantizar la paz (...) EUA permanece firme en su convicción de que no debemos y no permitiremos que el peor líder del mundo amenace o chantajee a EUA, y a sus amigos y aliados con las peores armas del mundo. (...) No hay negociaciones con el señor Saddam Hussein. Esos días han quedado en el pasado distante, lo mismo que los días de engaño y negación”.

Ante la decisión de Irak de aceptar el ingreso de los inspectores de armas de la ONU, Rusia cuestionó la necesidad de votar una nueva resolución, mientras que Francia aprovechó la ocasión para insistir que la resolución sólo mencionara la necesidad de Saddam Hussein de cumplir con el desarme, pero sin anunciar que si no lo hacía sería derrocado.

De todos modos, Bush siguió adelante con su plan inicial e inició el despliegue de fuerzas militares. Aviones norteamericanos e ingleses encargados de patrullar el espacio aéreo iraquí, fundamentalmente en la zona de exclusión comenzaron a bombardear las defensas aéreas de Irak. El Pentágono también obtuvo permiso de Gran Bretaña para desplegar en la isla Diego García sus bombarderos [15].

La Cámara de Representantes por 296 a 133 votos y el Senado de EUA por 77 votos contra 23, aprobaron inmediatamente una resolución autorizando al presidente George W. Bush a usar la fuerza en Irak. Inmediatamente Bush decidió mandar un mensaje a Irak y a la ONU: “La Cámara de Representantes ha hablado con claridad al mundo y al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La creciente amenaza de Irak debe ser enfrentada total y finalmente. (...) La votación envía un mensaje claro al régimen iraquí: debe desarmarse y cumplir con todas las resoluciones existentes de la ONU, o será obligado a cumplir”.

El Viceprimer Ministro Abdul Tawab al Mulah Huwaish calificó las acusaciones del gobierno norteamericano de “mentiras” y ofreció permitirle a EUA la inspección de plantas en las que dcía que se elaboran armas de destrucción masiva: “Si el gobierno estadounidense está interesado en inspeccionar estos sitios, son bienvenidos y pueden echar un vistazo ellos mismos” [16]. El embajador iraquí en la ONU, Mohammed Aldouri, acusó a Bush de buscar “un cheque en blanco” para ocupar su país y apoderarse de sus reservas petroleras [17].

El presidente de EUA, George W. Bush, firmó el 16 de octubre del 2002 una resolución del Congreso que lo autorizaba a emplear la fuerza para desarmar a Irak. “No he ordenado el uso de la fuerza. Espero que el uso de ella no sea necesario. Sin embargo, para enfrentar la amenaza que representa Irak es necesario tomar todos los recaudos que se puedan”, dijo Bush en una ceremonia en la Casa Blanca [18].

REUNION DEL CS DE LA ONU

Con esos elementos, el gobierno de EUA presentó el 23 de octubre del 2002 un borrador de resolución sobre Irak ante el plenario del CS de la ONU, a pesar de las objeciones de Francia y Rusia y en medio de indicaciones de que la Casa Blanca perdía su paciencia. Durante la presentación ante el CS, el embajador ruso ante la ONU, Serguei Lavrov, declaró que la propuesta de EUA aún no se ajustaba a los criterios de Rusia: “Mi ministro dijo ayer en Moscú que el último borrador de EUA no atiende nuestras dos preocupaciones básicas: una es la automaticidad en el uso de la fuerza, que sigue allí y no estamos de acuerdo, y la segunda es cargar a los inspectores, a pesar de sus deseos, de mandatos imposibles de cumplir”.

El punto polémico en la propuesta de resolución norteamericana, para el resto de los miembros del CS era el lenguaje, interpretado como el detonante de acciones militares si Irak no cumplía con las inspecciones de armas [19].

Para el Ministro de Cultura de Irak, Hamed Yussef Hammadi el proyecto estadounidense de resolución sobre el desarme de Irak, discutido en la ONU, constituía una declaración de guerra: “Ese proyecto de resolución constituye una agresión y una declaración de guerra a Irak” [20].

El 8 de noviembre del 2002, el CS de la ONU aprobó una resolución por unanimidad, incluido el voto afirmativo de Siria, único país árabe en el Consejo y vecino de Irak. La Resolución llevaba el número 1441. En ella se advertía a Irak de “las graves consecuencias” que sufriría si no daba “acceso irrestricto, incondicional, libre de trabas e inmediato” a los inspectores de armas. El documento indicaba que Irak “ha estado y se mantiene en flagrante violación de sus obligaciones en las resoluciones relevantes, incluida la 687”. La principal de esas obligaciones, violada por Irak, era la cooperación con los inspectores de la Comisión de la ONU para la Inspección, Vigilancia y Verificación del Desarme de Irak (UNMOVIC, por sus siglas en inglés) y del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). La resolución imponía un severo régimen de inspecciones que obligaba a Irak a abrir cualquier instalación, edificio u oficina que estimaran conveniente los inspectores de UNMOVIC y de la OIEA. Los inspectores podrían llevar a cabo entrevistas con científicos fuera de Irak, decretar zonas de espacio aéreo cerrado y de exclusión al tráfico. La resolución establecía varios pasos y fechas que Irak debía cumplir. Se señalaba el 21 de febrero del 2003 como fecha límite para que los inspectores de armas de la ONU presentaran su informe sobre el desarme iraquí. Hecho eso, el CS estudiaría el informe para determinar si había habido incumplimiento iraquí o si debían tomarse otras medidas para lograrlo. EUA pretendía que se le diera una autorización de uso de la fuerza para poder intervenir militarmente de forma automática en Irak si el régimen de Bagdad incumplía la resolución. Francia, Rusia, China, México y Siria se opusieron a tal autorización automática de la fuerza. El Embajador norteamericano ante la ONU, John Negroponte resaltó, no obstante, que Bush se reservaba el derecho de atacar a Irak si consideraba que representaba una amenaza contra su defensa o contra la paz internacional: “Si el Consejo de Seguridad fracasa en actuar de forma decisiva en el caso de nuevas violaciones iraquíes, esta resolución no limita a ningún Estado miembro a actuar para autodefenderse de la amenaza que representa Irak o para hacer cumplir resoluciones relevantes de las Naciones Unidas o para proteger la paz mundial”.

En las negociaciones sobre el lenguaje de la resolución, EUA acordó regresar al CS antes de lanzar cualquier ataque militar contra Irak. También consintió dejar de lado las referencias lingüísticas a la “automaticidad”, un vocabulario que habría dado a EUA el derecho explícito a emplear la fuerza militar contra Irak [21].

RESOLUCION CS DE LA ONU 1441

Naciones Unidas S/RES/1441 (2002). 8 de noviembre del 2002.

Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 4644a sesión celebrada el 8 de noviembre del 2002.

El Consejo de Seguridad,

Recordando todas sus resoluciones anteriores en la materia, en particular sus resoluciones 661 (1990), de 6 de agosto de 1990, 678 (1990), de 29 de noviembre de 1990, 686 (1991), de 2 de marzo de 1991, 687 (1991), de 3 de abril de 1991, 688 (1991), de 5 de abril de 1991, 707 (1991), de 15 de agosto de 1991, 715 (1991), de 11 de octubre de 1991, 986 (1995), de 14 de abril de 1995, y 1284 (1999), de 17 de diciembre de 1999, así como todas las declaraciones de su Presidencia sobre la cuestión,

Recordando también su resolución 1382 (2001), de 29 de noviembre del 2001, y su intención de aplicarla plenamente, Reconociendo la amenaza que el incumplimiento por el Irak de las resoluciones del Consejo y la proliferación de armas de destrucción en masa y misiles de gran alcance plantean para la paz y la seguridad internacionales,

Recordando que en su resolución 678 (1990) autorizó a los Estados Miembros a que utilizaran todos los medios necesarios para hacer valer y llevar a la práctica la resolución 660 (1990), de 2 de agosto de 1990, y todas las resoluciones pertinentes aprobadas ulteriormente y para restablecer la paz y la seguridad internacionales en la región,

Recordando además que en la resolución 687 (1991) se imponían obligaciones al Irak como paso necesario para cumplir su objetivo declarado de restablecer la paz y la seguridad internacionales en la región,

Deplorando que el Irak no haya hecho una declaración exacta, cabal, definitiva y completa, como se exigía en la resolución 687 (1991), de todos los aspectos de sus programas de desarrollo de armas de destrucción en masa y misiles balísticos con un alcance de más de ciento cincuenta kilómetros ni de las armas de esa índole que tuviera en su poder, sus componentes e instalaciones y lugares de producción, así como de todos los demás programas nucleares, incluidos aquellos que, según afirme, obedecen a fines no relacionados con material utilizable para armas nucleares,

Deplorando además que el Irak haya obstruido reiteradamente el acceso inmediato, incondicional e irrestricto a sitios designados por la Comisión Especial de las Naciones Unidas (UNSCOM) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), no haya cooperado plena e incondicionalmente con los inspectores de la UNSCOM y el OIEA, como se exigía en la resolución 687 (1991), y finalmente haya puesto término en 1998 a todo tipo de cooperación con la UNSCOM y el OIEA,

Deplorando que, desde diciembre de 1998, no haya habido en el Irak ninguna forma de vigilancia, inspección y verificación, como requerían las resoluciones pertinentes, de las armas de destrucción en masa y misiles balísticos, a pesar de las repetidas exigencias del Consejo al efecto de que el Irak proporcionara acceso inmediato, incondicional e irrestricto a la Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección (UNMOVIC), establecida en la resolución 1284 (1999) como organización sucesora de la UNSCOM, ni al OIEA, y deplorando la consiguiente prolongación de la crisis en la región y los sufrimientos del pueblo iraquí,

Deplorando también que el Gobierno del Irak no haya cumplido los compromisos que contrajo en virtud de la resolución 687 (1991) con respecto al terrorismo, en virtud de la resolución 688 (1991) de poner fin a la represión de su población civil y dar acceso a las organizaciones humanitarias internacionales a todos los que necesitaran asistencia en el Irak, y, en virtud de las resoluciones 686 (1991), 687 (1991) y 1284 (1999) de devolver a los nacionales de Kuwait y de terceros países que tenía detenidos ilícitamente o devolver bienes de propiedad de Kuwait de los que se había incautado ilícitamente o de cooperar para determinar su paradero,

Recordando que en su resolución 687 (1991) había declarado que una cesación del fuego estaría subordinada a que el Irak aceptara las disposiciones de esa resolución, incluidas las obligaciones de su cargo que en ella figuraban,

Decidido a lograr que el Irak cumpla plena e inmediatamente y sin condiciones ni restricciones las obligaciones que le imponen la resolución 687 (1991) y otras resoluciones en la materia y recordando que las resoluciones del Consejo constituyen la norma para determinar el cumplimiento por parte del Irak,

Recordando que el funcionamiento efectivo de la UNMOVIC, en su calidad de organización sucesora de la Comisión Especial, y del OIEA es esencial para la aplicación de la resolución 687 (1991) y otras resoluciones en la materia,

Tomando nota de que la carta que, con fecha 16 de septiembre del 2002, dirigió al Secretario General el Ministro de Relaciones Exteriores del Irak constituye un primer paso necesario para rectificar el persistente incumplimiento por el Irak de las resoluciones del Consejo en la materia,

Tomando nota además de la carta que, con fecha 8 de octubre del 2002, dirigió al Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC y al Director General del OIEA el General Al-Saadi del Gobierno del Irak, en que se enunciaban los arreglos prácticos formulados a raíz de su reunión en Viena, que constituyen requisitos previos para que la UNMOVIC y el OIEA reanuden las inspecciones en el Irak, y expresando su más profunda preocupación por el hecho de que el Gobierno del Irak siga sin confirmar los arreglos indicados en esa carta,

Reafirmando el compromiso de todos los Estados Miembros con la soberanía y la integridad territorial del Irak, Kuwait y los Estados vecinos,

Encomiando al Secretario General y a los miembros de la Liga de los Estados Árabes y su Secretario General por sus gestiones a este respecto,

Decidido a lograr que se cumplan plenamente sus decisiones,

Actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas,

1. Decide que el Irak ha incurrido y sigue incurriendo en violación grave de sus obligaciones con arreglo a las resoluciones en la materia, entre ellas la resolución 687 (1991), en particular al no cooperar con los inspectores de las Naciones Unidas y con el OIEA y no llevar a cabo las medidas previstas en los párrafos 8 a 13 de la resolución 687 (1991);

2. Decide, al tiempo que reconoce lo indicado en el párrafo 1 supra, conceder al Irak, en virtud de la presente resolución, una última oportunidad de cumplir sus obligaciones en materia de desarme con arreglo a las resoluciones pertinentes del Consejo; y decide en consecuencia instaurar un régimen de inspección reforzado con el objetivo de llevar a una conclusión cabal y verificada el proceso de desarme establecido por la resolución 687 (1991) y las resoluciones ulteriores del Consejo;

3. Decide que, a fin de comenzar a cumplir sus obligaciones en materia de desarme, además de presentar las declaraciones semestrales requeridas, el Gobierno del Irak deberá proporcionar a la UNMOVIC, el OIEA y el Consejo, dentro de los treinta días siguientes a la fecha de la presente resolución, una declaración que a esa fecha sea exacta, cabal y completa de todos los aspectos de sus programas para el desarrollo de armas químicas, biológicas y nucleares, misiles balísticos y otros sistemas vectores como vehículos aéreos no tripulados y sistemas de dispersión diseñados para ser utilizados en aeronaves, incluidas todas las existencias y ubicaciones precisas de este tipo de armas, componentes, subcomponentes, reservas de agentes, y del material y equipo conexo, de las ubicaciones y la labor de sus instalaciones de investigación, desarrollo y producción, así como de todos los demás programas químicos, biológicos y nucleares, incluidos aquellos que, según afirme, obedecen a fines no relacionados con material para armamentos o la producción de armamentos;

4. Decide que las falsedades u omisiones en las declaraciones presentadas por el Irak en cumplimiento de la presente resolución y el hecho de que el Irak deje en cualquier momento de cumplir la presente resolución y de cooperar plenamente en su aplicación constituirán una nueva violación grave de las obligaciones del Irak y se comunicarán al Consejo para su evaluación de conformidad con los párrafos 11 y 12 infra;

5. Decide que el Irak deberá proporcionar a la UNMOVIC y al OIEA acceso inmediato, sin trabas, incondicional e irrestricto a todas y cada una de las zonas, incluidas las subterráneas, instalaciones, edificios, equipo, registros y medios de transporte que deseen inspeccionar, así como acceso inmediato, sin trabas, irrestricto y privado a todos los funcionarios y otras personas a quienes la UNMOVIC o el OIEA deseen entrevistar en la forma o el lugar que decidan la UNMOVIC o el OIEA en relación con cualquier aspecto de sus mandatos; decide además que la UNMOVIC y el OIEA, ejerciendo su discreción, podrán realizar entrevistas dentro o fuera del Irak y podrán facilitar el traslado de las personas entrevistadas y de sus familiares fuera del Irak y que queda librado exclusivamente a la discreción de la UNMOVIC y el OIEA hacer que esas entrevistas tengan lugar sin que estén presentes observadores del Gobierno del Irak; y encomienda a la UNMOVIC y pide al OIEA que reanuden las inspecciones dentro de los cuarenta y cinco días siguientes a la aprobación de la presente resolución y que le pongan al corriente dentro de los sesenta días siguientes a esa fecha;

6. Hace suya la carta de fecha 8 de octubre del 2002 dirigida al General Al-Saadi del Gobierno del Irak por el Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC y el Director General del OIEA, que se adjunta como anexo a la presente resolución, y decide que lo indicado en la carta tendrá carácter obligatorio para el Irak;

7. Decide además, habida cuenta de la prolongada interrupción por el Irak de la presencia de la UNMOVIC y del OIEA y de manera que éstos puedan cumplir las tareas estipuladas en la presente resolución y todas las resoluciones anteriores en la materia, y no obstante los entendimientos anteriores, establecer por la presente las siguientes disposiciones revisadas o adicionales, que serán obligatorias para el Irak, para facilitar su labor en el Irak:

- La UNMOVIC y el OIEA determinarán la composición de sus equipos de inspección y se asegurarán de que estén integrados por los expertos más calificados y experimentados de que se disponga;

- Todo el personal de la UNMOVIC y el OIEA gozará de las prerrogativas e inmunidades correspondientes a las de los expertos en misión contempladas en la Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de las Naciones Unidas y el Acuerdo sobre los privilegios e inmunidades del OIEA;

- La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho irrestricto de entrada y salida del Irak y derecho de circulación sin trabas, irrestricta e inmediata de ida y vuelta a los sitios de inspección, y derecho a inspeccionar cualquier sitio y edificio, incluido el acceso inmediato, sin trabas, incondicional e irrestricto a los sitios presidenciales en condiciones iguales a las de otros sitios, no obstante lo dispuesto en la resolución 1154 (1998) de 2 de marzo de 1998;

- La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho a obtener del Irak los nombres de todo el personal que esté o haya estado relacionado con los programas químicos, biológicos, nucleares y de misiles balísticos del Irak y las instalaciones de investigación, desarrollo y producción conexas;

- La protección de las instalaciones de la UNMOVIC y el OIEA estará a cargo de un número suficiente de guardias de seguridad de las Naciones Unidas;

- La UNMOVIC y el OIEA, a los efectos de impedir los movimientos en los sitios que deban ser inspeccionados, tendrán derecho a declarar zonas de exclusión, que pueden comprender las zonas circundantes y corredores de tránsito, en las que el Irak suspenderá el tránsito terrestre y aéreo de forma que en un sitio que se esté inspeccionando no se cambie ni se saque nada;

- La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho libre e irrestricto a utilizar y hacer aterrizar aviones y helicópteros, incluidos vehículos de reconocimiento tripulados y no tripulados;

- La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho, librado a su exclusiva discreción, a retirar, destruir o inutilizar de manera verificable todas las armas, subsistemas, componentes, registros, materiales y otros artículos conexos prohibidos, y derecho a requisar o clausurar cualesquiera instalaciones o equipo para su producción; y

- La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho a importar y utilizar libremente equipo o materiales para las inspecciones y a requisar y exportar cualquier equipo, materiales o documentos obtenidos durante las inspecciones, sin que pueda registrarse al personal de la UNMOVIC y el OIEA o su equipaje oficial y personal;

8. Decide asimismo que el Irak no realizará ni amenazará con realizar actos hostiles contra ningún representante o miembro del personal de las Naciones Unidas o del OIEA o de cualquier Estado Miembro que adopte medidas para hacer cumplir cualquiera de sus resoluciones;

9. Pide al Secretario General que notifique inmediatamente al Irak la presente resolución, que tiene fuerza obligatoria para el Irak; exige que el Irak confirme en un plazo de siete días a partir de dicha notificación su intención de cumplir plenamente la presente resolución; y exige además que el Irak coopere inmediata, incondicional y activamente con la UNMOVIC y el OIEA;

10. Pide a todos los Estados Miembros que presten pleno apoyo a la UNMOVIC y al OIEA en el cumplimiento de sus mandatos, incluso facilitando cualquier información relacionada con programas prohibidos u otros aspectos de sus mandatos, incluidos los intentos hechos por el Irak desde 1998 para adquirir artículos prohibidos y recomendando sitios que puedan inspeccionarse, personas que puedan entrevistarse, las condiciones de esas entrevistas y los datos que sea necesario reunir, y que la UNMOVIC y el OIEA le comuniquen los resultados de todo ello;

11. Encomienda al Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC y al Director General del OIEA que le informen inmediatamente de toda injerencia del Irak en las actividades de inspección, así como de todo incumplimiento por el Irak de sus obligaciones en materia de desarme, incluidas sus obligaciones relativas a las inspecciones en virtud de la presente resolución;

12. Decide reunirse inmediatamente una vez recibido un informe presentado de conformidad con los párrafos 4 u 11 supra a fin de examinar la situación y la necesidad de que se cumplan plenamente todas sus resoluciones en la materia con objeto de asegurar la paz y la seguridad internacionales;

13. Recuerda, en este contexto, que ha advertido reiteradamente al Irak que, de seguir infringiendo sus obligaciones, se expondrá a graves consecuencias; 14. Decide seguir ocupándose de la cuestión.

Anexo Texto de la carta Blix/El Baradei Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia,

Verificación e Inspección

El Presidente Ejecutivo Organismo Internacional de Energía Atómica

El Director General

8 de octubre del 2002

Estimado General Al-Saadi: En el curso de nuestra reunión celebrada en Viena debatimos arreglos prácticos que constituían requisitos previos para que la UNMOVIC y el OIEA reanudaran las inspecciones en el Irak. Como recordará usted, al concluir la reunión de Viena acordamos una declaración que enumeraba algunos de los principales resultados logrados, en particular la aceptación por el Irak de todos los derechos de inspección contemplados en todas las resoluciones del Consejo de Seguridad en la materia. Se indicó que esa aceptación se producía sin condiciones.

En la sesión de 3 de octubre del 2002 en que informamos al Consejo de Seguridad, los miembros del Consejo sugirieron que preparáramos un documento sobre todas las conclusiones que habíamos alcanzado en Viena. En la presente carta se enumeran esas conclusiones y se recaba su confirmación de ellas. Informaremos en consecuencia al Consejo de Seguridad.

En la declaración hecha al término de la reunión se aclaró que se otorgará a la UNMOVIC y al OIEA acceso inmediato, incondicional e irrestricto a los sitios, incluidos aquellos que anteriormente habían sido calificados de “sitios sensibles”. No obstante, como se observó, ocho sitios presidenciales han sido objeto de procedimientos especiales en virtud de un memorando de entendimiento de 1998. Si hubiera que otorgar acceso inmediato, incondicional e irrestricto a esos sitios, como a todos los demás sitios, la UNMOVIC y el OIEA llevarían a cabo sus inspecciones en ellos con la misma profesionalidad.

Confirmamos nuestro entendimiento de que la UNMOVIC y el OIEA tienen derecho a determinar el número de inspectores que se precisará para acceder a cada sitio de inspección. Esa decisión se tomará sobre la base del tamaño y la complejidad del sitio. Confirmamos también que se informará al Irak en caso de que se designen sitios adicionales, es decir, sitios que no hayan sido declarados por el Irak o que no hayan sido inspeccionados anteriormente por la Comisión Especial de las Naciones Unidas (UNSCOM) o el OIEA, mediante una Notificación de Inspección que se presentará en el momento de la llegada de los inspectores a esos sitios.

Excelentísimo Señor General Amir H. Al-Saadi

Asesor Oficina Presidencial Bagdad Irak

El Irak ha de asegurar que no se destruirá ningún material o equipo prohibidos, registros ni otros artículos pertinentes salvo en presencia de los inspectores de la UNMOVIC o del OIEA, según proceda, y a petición de éstos.

La UNMOVIC y el OIEA podrán entrevistar a cualquier persona en el Irak que consideren que podría tener información pertinente a su mandato. El Irak deberá facilitar esas entrevistas y la UNMOVIC y el OIEA elegirán el modo y el lugar en que éstas se llevarán a cabo.

La Dirección Nacional de Vigilancia será, como anteriormente, el interlocutor iraquí de los inspectores. El Centro de Vigilancia y Verificación Permanentes de Bagdad (BOMVIC) se mantendrá en el mismo lugar y en las mismas condiciones que el antiguo Centro de Vigilancia y Verificación de Bagdad. La Dirección Nacional de Vigilancia prestará servicios gratuitos, como anteriormente, para el acondicionamiento de los locales.

La Dirección Nacional de Vigilancia proporcionará de forma gratuita: a) acompañantes para facilitar el acceso a los sitios de inspección y la comunicación con el personal que vaya a ser entrevistado; b) una línea de comunicación directa para el BOMVIC que será atendida las 24 horas del día y los siete días de la semana por una persona que hable inglés; c) el apoyo que se solicite en cuanto a personal y transporte terrestre dentro del país; y d) asistencia en el transporte de material y equipo, a petición de los inspectores (equipo de construcción, excavación, etc.). La Dirección Nacional de Vigilancia también pondrá acompañantes a disposición de los inspectores en caso de que se realicen inspecciones fuera del horario normal de trabajo, incluso de noche y en días feriados.

Podrán establecerse oficinas regionales de la UNMOVIC y el OIEA, por ejemplo en Basra y Mosul, para uso de sus respectivos inspectores. Para este fin, el Irak proporcionará de forma gratuita los edificios de oficinas necesarios, alojamiento para el personal y los acompañantes que se necesiten.

La UNMOVIC y el OIEA podrán usar cualquier sistema de transmisión de voz o datos, incluso redes internas o por satélite, con o sin capacidad de cifrado. La UNMOVIC y el OIEA también podrán instalar equipos sobre el terreno con capacidad de transmisión directa de datos al BOMVIC, Nueva York y Viena (por ejemplo, sensores y cámaras de vigilancia). El Irak facilitará esta actividad y no interferirá con las comunicaciones de la UNMOVIC ni del OIEA.

El Irak proporcionará de forma gratuita protección física para todo el equipo de vigilancia y construirá antenas de transmisión remota de datos, a petición de la UNMOVIC y del OIEA. A petición de la UNMOVIC, por conducto de la Dirección Nacional de Vigilancia, el Irak asignará frecuencias para el equipo de comunicaciones.

El Irak prestará servicios de seguridad a todo el personal de la UNMOVIC y el OIEA. Designará lugares de alojamiento seguros y adecuados, a unas tarifas normales, para ese personal. Por su parte, la UNMOVIC y el OIEA exigirán a su personal que se aloje única y exclusivamente en los lugares concertados con el Irak.

En cuanto al uso de aviones para el transporte de personal y equipos y para fines de inspección, se aclaró que los aviones utilizados por el personal de la UNMOVIC y el OIEA podrán aterrizar en el aeropuerto internacional Saddam a su llegada a Bagdad. Los puntos de partida de los aviones los decidirá la UNMOVIC. La base aérea Rasheed seguirá utilizándose para las operaciones con helicóptero de la UNMOVIC y el OIEA. La UNMOVIC y el Irak establecerán oficinas de enlace aéreo en su base aérea. Tanto en el aeropuerto internacional Saddam como en la base aérea Rasheed, el Irak proporcionará los recintos e instalaciones de apoyo necesarios. El Irak proporcionará combustible gratis para los aviones, como lo ha hecho anteriormente.

Con respecto al tema más amplio de las operaciones aéreas en el Irak, tanto con aviones como con helicópteros, el Irak garantizará la seguridad de éstas en su espacio aéreo fuera de las zonas de prohibición de vuelos. En cuanto a las operaciones aéreas en las zonas de prohibición de vuelos, el Irak tomará todas las medidas que pueda para garantizar la seguridad de esas operaciones.

Se podrán utilizar helicópteros, según sea necesario, durante las inspecciones y para realizar actividades técnicas, como la detección de rayos gamma, en todo el Irak, sin limitaciones y sin exceptuar ninguna zona. También se podrán usar helicópteros para evacuaciones por motivos médicos.

En cuanto a la cuestión de las imágenes aéreas, la UNMOVIC tal vez decida reanudar las operaciones de sobrevuelo con aviones U-2 o Mirage. Las disposiciones prácticas que se adoptarían llegado el caso serían similares a las que se han aplicado en el pasado.

Los visados para todo el personal que vaya a entrar en el país se expedirán, al igual que antes, en el puerto de entrada mediante un laissez-passer o un certificado de las Naciones Unidas; no se exigirá ningún otro requisito para entrar o salir del país. La lista de pasajeros de cada avión se proporcionará una hora antes del aterrizaje en Bagdad. No se registrará al personal de la UNMOVIC y el OIEA, ni el equipaje oficial ni personal de éste. La UNMOVIC y el OIEA se asegurarán de que su personal respeta las leyes del Irak que restringen la exportación de determinados artículos, por ejemplo aquellos que forman parte del patrimonio cultural nacional. La UNMOVIC y el OIEA podrán llevar y traer del Irak todos los artículos y materiales que precisen, incluidos teléfonos por satélite y otro equipo. Con respecto a las muestras, la UNMOVIC y el OIEA las repartirán, en la medida en que sea viable, de forma que el Irak pueda recibir una porción mientras que otra se guarda como referencia.

Según proceda, las organizaciones enviarán muestras a más de un laboratorio para su análisis.

Agradeceríamos que nos confirmara si lo expuesto supra refleja correctamente nuestras conversaciones de Viena.

Naturalmente, es posible que necesitemos acordar otras disposiciones prácticas una vez procedamos a realizar las inspecciones, en cuyo caso, al igual que en lo que respecta a lo mencionado más arriba, esperamos poder contar con la absoluta cooperación del Irak.

Aprovechamos la oportunidad para saludarle muy atentamente,

(Firmado) (Firmado) Hans Blix Mohamed El Baradei Presidente Ejecutivo Director General Comisión de las Naciones Unidas de Organismo Internacional de Vigilancia, Verificación e Inspección Energía Atómica

PESE A LA RESOLUCION DE LA ONU EUA ESBOZA PLAN DE GUERRA

Expresando escepticismo sobre las intenciones de Saddam Hussein, el gobierno norteamericano advirtió el 10 de noviembre del 2002, que no necesitaba autorización de la ONU para lanzar una ofensiva militar sobre Irak. De esta manera reforzó sus bases en la región del Golfo Pérsico para emprender una guerra involucrando a efectivos norteamericanos y británicos. Fueron trasladados hacia la región aviones cazas, barcos, bombarderos, misiles cruceros, bombas de precisión y vehículos blindados. En diciembre se les sumaron seis portaaviones. El comando central se ubicó para supervisar la acción militar en la base aérea de Al Udeid, en Qatar.

Andrew Card, Jefe de Gabinete de George W. Bush dijo que “EUA no necesita permiso de la ONU para atacar a Irak. Las Naciones Unidas pueden reunirse y discutir, pero nosotros no necesitamos su autorización”.

Mientras tanto, el gobierno de EUA justificó un ataque contra seis supuestos terroristas en Yemen, al argumentar que el presidente dio a los responsables de seguridad “una amplia autoridad” para defender al país. La consejera de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Condoleezza Rice, dijo que el ataque con misiles lanzado por la CIA “no provoca preguntas constitucionales”. Rice señaló que su país estaba librando “un nuevo tipo de guerra y luchando en distintos frentes” [22].

El Secretario de Estado de EUA, Colin Powell declaró en una entrevista a CNN el 11 de noviembre del 2002, que Saddam Hussein debía “colaborar inmediatamente y no esperar hasta febrero”, fecha límite establecida por la resolución, de lo contrario, se buscaría el apoyo para utilizar todos los medios necesarios contra él. “Si la ONU no quiere hacer eso, EUA con la naciones que piensen lo mismo, atacará y lo desarmará por la fuerza”. Después de haber sido derrotado por los halcones, como el vicepresidente Richard Cheney y el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, en temas que van desde Medio Ambiente hasta Medio Oriente, Colin Powell logró imponerse en el tema de Irak. Convenció a George W. Bush de la importancia del apoyo de la ONU. Bush siempre consideró a la ONU como una organización decadente, no a tono con los avatares del siglo XXI, pero Powell lo convenció de cuáles serían todos los efectos negativos si no pasaban por el CS [23].

La actitud de Saddam Hussein de plantear la defensa de la soberanía de Irak, con respecto a las inspecciones de armas, generó un enfrentamiento abierto entre el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, y el presidente George W. Bush. También acentuó las divisiones entre los aliados de Washington. Kofi Annan, como el Canciller alemán Gerhard Schroeder, consideraban que Saddam Hussein estaba cooperando con los inspectores de armas; mientras que Bush decía que el líder iraquí “no parece interesado en cumplir con sus obligaciones”. Según Bush, los indicios provenientes de Bagdad no eran alentadores. Puso como ejemplo que Irak disparó contra aviones estadounidenses y británicos sobre la zona de exclusión de vuelos impuesta después de 1991. También planteó que Saddam Hussein había enviado cartas a la ONU protestando contra las inspecciones. “Una de mis preocupaciones es que Saddam disparó contra nuestros aviones. (...) Nadie que dispare contra aviones de EUA o Gran Bretaña nos parece interesado en cumplir con obligaciones de desarme”. Las declaraciones de Bush fueron cuestionadas incluso por su propio Secretario de Estado, Colin Powell. El Vicepresidente de Irak, Taha Yassin Ramadan, acusó a los inspectores de armas de la ONU de ser “espías por cuenta de la CIA y el Mossad”.

Durante el año 2002 fueron arrojadas más de 14 toneladas de bombas en territorio iraquí.

En la medida en que las inspecciones de armas avanzaban por un lado y el despliegue de armas y de fuerzas norteamericanas en la región aumentaban por el otro, crecían también las divisiones entre quienes creían que el problema iraquí podía ser solucionado diplomáticamente y los que pensaban que no había otra alternativa que la guerra [24].

El 19 de diciembre del 2002, el Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, dijo que la declaración iraquí sobre sus programas de armas era una violación seria de la Resolución 1441 al sostener que el documento era “cualquier cosa menos total, veraz y completo”. Según la Resolución 1441 del CS de la ONU, si Irak proveía información falsa u omitía información pertinente sobre sus programas de armas, ello suponía una “violación grave”, y el CS podía considerar el empleo de la fuerza militar para desarmar a Irak; aunque esto no consta en la Resolución 1441, sino que debía adoptarse una nueva resolución decidiendo la invasión militar. La declaración de Colin Powell ocurrió luego que el Jefe de Inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, y el Jefe de la OIEA, Mohamed El-Baradei, ofrecieron sus evaluaciones al CS de la ONU.

El Jefe de Inspectores de la ONU, Hans Blix dijo que había omisiones en el informe de 12.000 páginas presentado por Irak sobre sus programas nucleares pasados y actuales: “Hay información bastante buena sobre actividades no relacionadas con las armas. (...) No hay mucha información sobre armas. (...) Estamos hablando principalmente de la ausencia de pruebas”. Por su parte, El-Baradei dijo que la declaración iraquí no aportaba nada nuevo al informe anterior de 1998, por lo que lo más importante era verificar, mediante inspecciones y análisis de inteligencia, las aseveraciones de que Irak no tenía un programa de armas nucleares: “La declaración actual de Irak sobre su programa nuclear antes de 1991 no contiene cambios sustanciales frente a la declaración entregada a la OIEA en 1998. (...) La declaración sí contiene numerosas aclaraciones, pero no incluye ninguna documentación adicional relacionada con áreas que fueron identificadas en anteriores informes de la OIEA como necesarias de una mayor clarificación, particularmente en diseño de armas o desarrollo de centrífugas” [25].

El 26 de enero del 2003, en el Foro de Davos, el Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, volvió a reiterar que EUA estaba decidido a iniciar una operación militar en Irak incluso sin el apoyo del CS de la ONU. En su discurso dijo que “No hay ningún país en el mundo que confíe en Hussein”. La resolución de la ONU obliga a Irak a brindar información completa sobre sus armas de destrucción masiva. “No se trata de descubrir que no se desarmó. Se trata de que demuestre que se desarmó”. El incumplimiento de la resolución 1441 de la ONU por parte de Irak representaba el peligro de desafiar la credibilidad de la comunidad internacional.

Reconoció en su discurso la oposición a la guerra del eje franco-germano, admitiendo que el clima a ambos lados del Atlántico era turbulento, pero explicó que no era nada nuevo: “Estadounidenses y europeos construyeron juntos la mayor alianza político-militar de la historia. La OTAN fue el núcleo de nuestros esfuerzos para mantener la paz en Europa por más de cuatro décadas. (...) Yo señalaría rápidamente que las divergencias de opinión entre europeos y estadounidenses no es nada nuevo”. Recordó que décadas antes el ex Secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger había escrito sobre la Alianza Atlántica bajo el título: “La asociación problemática”. También destacó los roles que Rusia y China habían asumido en temas internacionales, especialmente en cuanto a Irak y Corea del Norte, señalando que los días de la Guerra Fría ya habían pasado a la historia: “Imagínense cuán diferente y qué difícil serían las cosas si siguiera la Guerra Fría y nuestras relaciones con Moscú y Pekín estuvieran marcadas por una intensa rivalidad” [26].

Mientras tanto, Bush comenzó a delinear el nuevo mapa de sus alianzas en Europa. Gran Bretaña y Polonia encabezaban el “ranking” de socios, junto con la colonia Australia, con un gobernador conservador. La crisis con Francia y Alemania lo llevaron a un rediseño de las relaciones. España e Italia fueron los países que se inclinaron por la invasión a Irak. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, al ver la actitud franco-alemana, calificó a estos países de la “vieja Europa”, indicando que ya no importaban para la Casa Blanca [27].

Como efecto de demostración a Irak y al resto del mundo, de quién era el que daba las órdenes, EUA probó el 11 de marzo del 2003, el arma más poderosa de su arsenal: una nueva superbomba de 10 toneladas fabricada por las fuerzas armadas norteamericanas y que fue utilizada en la guerra contra Irak. La prueba la hizo en la base militar Eglin Air Force, en Pensacola, norte de Florida. La nueva bomba superaba en 3.000 kilogramos a la Blu-82, que se utilizó en Afganistán en el 2001, durante el bombardeo a la región de Tora Bora. La explosión de la bomba fue guiada por satélite.

La nueva arma norteamericana se lanza desde aviones de transporte o carga y explota a un metro de tierra, arrasando lo que encuentra en un radio de medio kilómetro. Fue concebida para ser utilizada contra largas formaciones de tropas y equipos o para destruir bunkers bajo tierra. Su poder es aún más grande que el de su antecesora, que fue utilizada en Vietnam para crear claros en la selva y facilitar el aterrizaje de helicópteros. También fue usada en la guerra del Golfo de 1991, para destruir campos minados, y en Afganistán, para devastar las grutas donde se escondían los talibán [28].

Muchos militares del Pentágono, manifestaron recelo respecto de las intenciones del gobierno norteamericano de invadir Irak. Norman Schwarzkopf, Anthony Zinni, Wesley Clark y otros generales retirados expresaron su preocupación por la carrera hacia la guerra. Consideraron que la alternativa de la “contención” era mejor. La visión de estos militares mostró otra perspectiva: “El presidente Bush dice que Saddam intenta jugar con nosotros. Es verdad. Pero en los años 90, los inspectores demostraron que no eran, ni son, estúpidos: avanzaron y destruyeron muchas más armas que EUA durante la Guerra del Golfo. (...) Aun cuando Saddam Hussein lograse ocultar las armas existentes, no podría perfeccionarlas. Tampoco podría desarrollar armas nucleares. Los programas nucleares se detectan con relativa facilidad, en parte porque requieren grandes plantas con vastas redes eléctricas. Las inspecciones tienen, por cierto, sus desventajas, pero pueden impedir que Saddam Hussein adquiera armas nucleares. (...) También está la cuestión de los recursos para invadir Irak. Dejando a un lado la pérdida de vidas, la guerra y la reconstrucción costarán de 100.000 a 200.000 millones de dólares. O sea, una factura de entre 750 y 1500 dólares para cada contribuyente norteamericano, y ese dinero puede gastarse en cosas verdaderamente mejores. Podríamos hacer más por nuestra seguridad nacional gastándolo en educación o en una gran campaña para promover los autos híbridos y los vehículos con motor a hidrógeno, y dando otros pasos hacia la independencia energética” [29].

NUEVA SESION DEL CS DE LA ONU (5-2-2003)

El 5 de febrero del 2003 se celebró una reunión del CS de la ONU, en la que el Secretario de Estado de EUA planteó la presentación de pruebas indicando que Irak tenía armas de destrucción masiva y químicas. En el inicio de su exposición, Powell dijo que la resolución 1441 era un último intento de la ONU para lograr una solución pacífica de la crisis iraquí, y dijo que la carga de la prueba recaía sobre el régimen de Saddam Hussein para demostrar que no tenía armas de exterminio.

La reunión estuvo presidida por el Ministro alemán, Joschka Fischer, ya que su país tenía ese mes la presidencia rotatoria del CS de la ONU. Participaron del encuentro doce Ministros de Relaciones Exteriores, además del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, y los jefes de los inspectores de desarme de la ONU en Irak, Hans Blix y Mohamed El-Baradei.

En esta sesión, Colin Powell mostró al CS “interpretaciones” y no “evidencias” de que Irak tenía armas prohibidas de destrucción masiva. Habló de que la información se basaba en fuentes creíbles y fidedignas por lo tanto debía ser considerada como un aporte, aunque no reveló cuáles eran esa fuentes. Dijo que Irak estaba realizando permanentemente actividades de interceptación de comunicaciones, siendo que EUA ha empleado esa actividad en Irak y otros países del mundo. A su vez acusó al gobierno iraquí de no permitir que pasaran aviones U2 lo que estaba contra el párrafo 7 de la Resolución 1441 según su opinión.

El párrafo 7 de la Resolución 1441 dice, entre otras cosas, que no hacen al tema aludido por Colin Powell:

7. Decide además, habida cuenta de la prolongada interrupción por el Irak de la presencia de la UNMOVIC y del OIEA y de manera que éstos puedan cumplir las tareas estipuladas en la presente resolución y todas las resoluciones anteriores en la materia, y no obstante los entendimientos anteriores, establecer por la presente las siguientes disposiciones revisadas o adicionales, que serán obligatorias para el Irak, para facilitar su labor en el Irak:

- La UNMOVIC y el OIEA, a los efectos de impedir los movimientos en los sitios que deban ser inspeccionados, tendrán derecho a declarar zonas de exclusión, que pueden comprender las zonas circundantes y corredores de tránsito, en las que el Irak suspenderá el tránsito terrestre y aéreo de forma que en un sitio que se esté inspeccionando no se cambie ni se saque nada;

- La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho libre e irrestricto a utilizar y hacer aterrizar aviones y helicópteros, incluidos vehículos de reconocimiento tripulados y no tripulados;

Esto significa que no hace referencia a vuelos de espionaje de EUA, sino a actividades de inspección de la ONU. En esto, el gobierno norteamericano de George W. Bush ha establecido como forma normal de acción, el no respeto de la soberanía de ningún Estado.

En su alocución a la sesión del CS de la ONU, agregó que Saddam Hussein había amenazado con la muerte a los irakíes que dieran información a los inspectores. También dentro de este marco entra el hecho de que el gobierno de EUA se negó a que el gobierno francés interrogara a Kissinger por temas vinculados a derechos humanos, debido a que Kissinger tenía información clasificada al haber sido Secretario de Estado de EUA.

EUA ha utilizado fotos satelitales para hacer interpretaciones de que Irak construía misiles ofensivos y no defensivos, según lo que expresó Colin Powell en su informe, aunque las fotos mencionadas eran totalmente incomprensibles, salvo que las leyeran expertos y él mismo terminó aceptando esto.

Hizo mención al Párrafo 4 de la Resolución 1441, diciendo que establecía que si Irak no cooperaba o no cumplía era una violación substancial de sus obligaciones.

4. Decide que las falsedades u omisiones en las declaraciones presentadas por el Irak en cumplimiento de la presente resolución y el hecho de que el Irak deje en cualquier momento de cumplir la presente resolución y de cooperar plenamente en su aplicación constituirán una nueva violación grave de las obligaciones del Irak y se comunicarán al Consejo para su evaluación de conformidad con los párrafos 11 y 12 infra;

11. Encomienda al Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC y al Director General del OIEA que le informen inmediatamente de toda injerencia del Irak en las actividades de inspección, así como de todo incumplimiento por el Irak de sus obligaciones en materia de desarme, incluidas sus obligaciones relativas a las inspecciones en virtud de la presente resolución;

12. Decide reunirse inmediatamente una vez recibido un informe presentado de conformidad con los párrafos 4 u 11 supra a fin de examinar la situación y la necesidad de que se cumplan plenamente todas sus resoluciones en la materia con objeto de asegurar la paz y la seguridad internacionales;

Desde ya, el párrafo 4 y conexos, sólo hablan de que el CS de la ONU debería decidir qué hacer en ese caso.

Mostró camiones que decía que se trataba de instalaciones de misiles móviles en los que el gobierno iraquí se esforzaba “activa y sistemáticamente” por ocultar armas de destrucción masiva y frustrar los intentos de los inspectores de armas de la ONU por encontrarlos; siempre basándose en interpretaciones no en evidencias.

Colin Powell dijo al CS que gran parte de la información sobre armas químicas fue dada por desertores irakíes. Planteó que Irak tenía al menos siete laboratorios móviles de investigación y desarrollo de armas biológicas y contaba con los medios para producir viruela. Acusó al gobierno iraquí de no rendir cuenta de un arsenal de armas químicas que incluía cuatro toneladas del gas nervioso VX: “Tenemos pruebas de que estas armas existieron lo que no tenemos es pruebas de Irak de que hayan sido destruidas o dónde están”.

Según Powell, los servicios de inteligencia estadounidenses estimaban que Irak tenía un arsenal de entre 100 y 500 toneladas de armas químicas y 16.000 misiles balísticos, cuyo uso Saddam Hussein autorizó a sus tropas. Agregó que Irak continuaba con sus intentos por fabricar armas nucleares y misiles con un alcance de hasta 1.200 kilómetros, pero que carecía del material fisible para una detonación nuclear. Agregó que fugitivos de la red Al-Qaeda que huyeron de Afganistán encontraron refugio en el norte de Irak y que había militantes de esa organización operando en la capital iraquí.

Consideró a su informe como irrefutable e innegable [30].

REACCIONES AL DISCURSO DE POWELL

La mayoría de los países representados en el CS manifestó que querían que continuaran las inspecciones.

El Canciller chino Tang Jiaxuan dijo: “Si continúa la falta de cooperación (iraquí), este Consejo debe asumir sus responsabilidades. (...) Se le debe dejar claro a Saddam Hussein cuales con las consecuencias con las que se enfrenta”.

El Canciller del Reino Unido Jack Straw expresó: “Esta información debe ser pasada inmediatamente al Organismo Internacional de Energía Atómica para su procesamiento, a través de verificaciones efectuadas en el lugar, durante las inspecciones en Irak. (...) Los expertos de nuestros países deben ponerse a analizar inmediatamente el material y sacar las conclusiones apropiadas”.

El Canciller ruso Igor Ivanov: “El uso de la fuerza, sólo debe ser el último recurso. (...) Por ahora debemos reforzar el régimen de inspecciones. El uso de la fuerza debe ser sólo el último recurso”.

El Canciller francés Dominique de Villepin: “Estas son mentiras y engaños que no tienen pruebas concretas. Están orientadas a crear un pretexto para la agresión militar contra Irak”.

El Jefe de la Comisión de Relaciones Arabes y Exteriores, Salem al-Kubaisi: “La comunidad internacional no puede permitir que Irak continúe fabricando armas de destrucción masiva.”

La Canciller española, Ana Palacio: “El presidente Saddam Hussein demostró en el pasado que está preparado para utilizar este tipo de armas”.

La Canciller chilena, Soledad Alvear Valenzuela: “Chile está a favor de continuar con las inspecciones, pero Irak debe ser puesto bajo presión para cooperar con los inspectores”.

Los Inspectores de Armas de la ONU: “Los peligros de una acción militar y sus consecuencias son evidentes. (...) Debemos continuar buscando una solución pacífica a la crisis. Debemos aumentar los instrumentos de inspección y control. (...) Debemos brindar apoyo al esfuerzo que realizan las naciones en la región que actualmente están involucradas en los tentativas diplomáticas” [31].

Quedaba en claro que la decisión de atacar militarmente a un país soberano era un recurso extremo que, desde la última guerra mundial, solamente podía ser empleado existiendo un mandato expreso del CS. Es así como se regula la paz y la seguridad internacional en el mundo de las relaciones interestatales. Más recientemente, el derecho internacional avanzó en el sentido de incorporar la protección de los pueblos como una obligación que trasciende el principio de no intervención en caso de regímenes violadores de los derechos humanos [32]. Ello habilitó y otorgó legalidad y legitimidad a intervenciones humanitarias así como a la persecución de ex dictadores acusados de graves crímenes, más allá del juicio y las controversias que merecieran cada una de esas acciones. Lo que no existe como derecho reconocido en la comunidad internacional es la facultad, autoarrogada por un Estado o potencia, de actuar en función de sus propias determinaciones estratégicas aun si las mismas estuvieran justificadas por la salvaguarda internacional frente a un peligro o amenaza grave en otro Estado. Esto es lo que coloca a la intervención estadounidense en seria colisión con la legalidad internacional.

PLAN FRANCO-ALEMAN PARA DESARMAR IRAK

Alemania y Francia tratando de jugar su última carta para evitar una guerra en el Golfo Pérsico, y a espaldas de EUA, desarrollaron su propio plan para terminar con las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein. El proyecto contemplaba el envío a Irak de una fuerza multinacional de la ONU para tomar el control del país y monitorear el desarme durante el tiempo que fuera necesario, incluso años, si así se requería.

Soldados de la ONU ocuparían el país para garantizar el trabajo de los inspectores de armas, y Alemania participaría de la “invasión”.

El plan llamado Mirage, fue conversado con Rusia, China y la presidencia griega de la UE.

El Secretario de Defensa de EUA, Donald Rumsfeld, que se encontraba en Alemania, en ocasión de la 39° Conferencia Internacional sobre Seguridad, que cada año se reúne en Munich y agrupa a los protagonistas de Defensa del mundo; pidió en su discurso mano dura contra Saddam Hussein. Se enteró del plan franco-alemán y expresó malestar al no haber sido consultado el gobierno norteamericano, por el hecho de ser un “aliado”. La Ministra de Defensa francesa, Michelle Alliot-Marie, usó su discurso, para arremeter contra el unilateralismo de Bush en sus planes en el golfo Pérsico: “Ser aliado implica el diálogo y el respeto de los socios. Eso quiere decir evitar las acusaciones infundadas. Es saber consultarse para encontrar consenso. (...) Ser aliados no es decir que mi idea es la correcta y que todos los que no están de acuerdo conmigo deben ser apartados o excluidos”.

El Primer Ministro francés Jean Pierre Raffarin, frente al ultimátum que el presidente Bush le dio Irak y a la ONU, expresando que “el juego se terminó”, dijo: “No es un juego. Y no está terminado”.

El jefe de la diplomacia alemana, Joschka Fisher, intervino después de Rumsfeld en la Conferencia de Seguridad de Munich, y enumeró una serie de interrogantes que, en su opinión, justificaban la oposición alemana a la guerra: “La principal pregunta es: ¿Es tan grande el riesgo para justificar una guerra? (...) Hay que usar todos los medios, la fuerza y las alternativas políticas, ya que aún no han sido explotadas todas”.

El plan franco-germano privaba a EUA del control de las reservas petroleras iraquíes, al cual sí tenía acceso al invadir por su cuenta. Francia, Alemania y Rusia no podían darse el lujo de que EUA se apoderara de una de las mayores fuentes de petróleo del mundo. Irak es dueño de la segunda reserva más grande del mundo de crudo con unos 112 mil millones de barriles comprobados, y otros 100 mil millones, previstos. Saddam Hussein ofreció lucrativos contratos petroleros a compañías de Francia, China, India, Indonesia y Rusia. Los únicos a los que no ofreció contratos fueron EUA y Gran Bretaña [33].

El Ministro de Defensa ruso, Serguei Ivanov, informó que el presidente Vladimir Putin estaba de acuerdo con la propuesta de Francia y Alemania y evitar la guerra en Irak, y ofreció un equipo de expertos en armas químicas, biológicas y nucleares para reforzar las inspecciones. Tanto el Ministro ruso como el alemán, expresaron que la ONU debía jugar un papel fuerte en los conflictos mundiales.

El Ministro belga de Asuntos Exteriores, Louis Michel, dijo que también Bélgica se opondría a la demanda de EUA: “Vamos a bloquear la acción de la OTAN para proteger a Turquía en caso de un ataque militar contra Irak y utilizaremos nuestro derecho al veto”. [34].

En Sesión del CS de la ONU, en abierto enfrentamiento a EUA, la mayoría de los miembros apoyó continuar con las inspecciones de armas en Irak, en apoyo a la postura de Francia.

El Canciller francés, Dominique de Villepin que lideró la presentación del nuevo plan dijo: “Las inspecciones dan resultados y los inspectores deberían seguir contando con el tiempo que les haga falta”, destacando los avances logrados en las semanas anteriores. Destacó el hecho de que los jefes de inspección resaltaron que se había dado una mayor cooperación de los iraquíes en cuestiones clave, como otorgar permiso a los vuelos de reconocimiento, a las entrevistas con los científicos iraquíes, la entrega de nueva documentación y la firma de un decreto por parte de Saddam Hussein declarando prohibidas las armas de destrucción masiva. Planteó que “El uso de la fuerza militar no está hoy justificado”. Subrayó que el asunto en cuestión era el desarme del régimen iraquí, no su aniquilamiento. Advirtió también que un ataque “agravaría las fracturas entre las sociedades, entre las culturas y entre los pueblos, fracturas de las cuales se nutre el terrorismo”. Exigió por otra parte una cooperación aún mayor del gobierno de Irak en demostrar que no posee armas de destrucción masiva y propuso dejar trabajar a los inspectores un mes más, aumentar las inspecciones si era necesario y que el CS se volviera a reunir el 14 de marzo del 2003. Retrucó las declaraciones del Secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, quien había tildado a Francia y Alemania de ser “la vieja Europa”. Su respuesta fue: “Es un país viejo, Francia, de un viejo continente como el mío, Europa, que hoy se los dice, que ha conocido las guerras, la ocupación y la barbarie”.

Francia obtuvo respaldo de Rusia, China (miembros con poder de veto) y Alemania, además de otros once miembros no permanentes. Sólo Gran Bretaña (con poder de veto), España y Bulgaria, no permanentes, se expresaron en la misma línea dura de EUA.

En su discurso, Colin Powell, reconoció que el suyo era un país muy joven, pero “la democracia más vieja del mundo. (...) En el futuro cercano tendremos que analizar si es hora o no de considerar consecuencias serias como las dispuestas por la resolución 1441”.

El Jefe de Inspectores de la ONU Hans Blix contestó a la anterior presentación de Colin Powell en el CS, durante la que mostró fotos satelitales que indicaban sospechosos movimientos de armamento poco antes de que la UNMOVIC llegara a un sitio a inspeccionar, asegurando que no había pruebas de que los iraquíes supieran de antemano el lugar de la inspección y dijo que todo parecía indicar que se trataba de un movimiento rutinario de armas y municiones convencionales. Por su parte, Al-Baradei declaró que “hasta ahora no se ha encontrado evidencia de que se estén realizando actividades nucleares prohibidas” [35].

CUMBRE DEL MONOAL

El 24 de febrero del 2003 se celebró en Kuala Lumpur la XIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (MONOAL), que había perdido presencia tras la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la URSS.

En la Cumbre, hubo un amplio rechazo a la guerra planteada por el gobierno de EUA contra Irak, en las decenas de intervenciones de Jefes de Estado y Gobierno. La tónica acerca del plan de EUA y Gran Bretaña, dentro de una estrategia geopolítica considerada unipolar la brindó el presidente pro tempore del MONOAL, Mahathir Mohamad, que proclamó que la guerra debía ser proscripta y que desde ese momento sería la principal lucha del Movimiento. Al mismo tiempo que se condenó a EUA y Gran Bretaña, se pidió al gobierno de Irak que facilitara las labores de los inspectores de la ONU, y se solicitó también al CS de la ONU para que garantizara la integridad territorial y se eliminara el embargo económico aplicado desde 1992.

Mahathir Mohamad centró su alocución en esbozar los fenómenos que engendran el terror y la guerra en esa coyuntura internacional: “Los países alegadamente acusados de ser santuarios de terroristas, y sus inocentes pueblos están temerosos también del conflicto bélico, así como de ser aplastados y asesinados por los bombardeos, y misiles disparados desde miles de millas”.

Los representantes ante el MONOAL, expresaron la esperanza de encontrar una solución pacífica al conflicto y reiteraron la necesidad de revitalizar el papel de la ONU, como mecanismo idóneo para preservar la paz y la seguridad [36].

En su Declaración final, el MONOAL se pronunció contra la guerra y en defensa de la paz, la democratización de la ONU, el multilateralismo, la autodeterminación, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y por un nuevo orden económico internacional.

La Cumbre aprobó la Declaración Política de Kuala Lumpur y dos resoluciones, una contra la amenaza de agresión de EUA y Gran Bretaña contra Irak, y la otra de condena a la masacre de Israel contra Palestina. La Declaración sobre Palestina condenó la agresión israelí en la Franja de Gaza y Cisjordania, exigiendo la retirada de Israel hasta la línea instalada antes del 28 de septiembre del 2000, y aplicar las resoluciones de la ONU para la independencia, soberanía e instalación del Estado Palestino. En cuanto a Irak, el MONOAL pidió al gobierno de ese país a facilitar las labores de los inspectores de la ONU, y solicitó al CS de la ONU que garantizara la integridad territorial, eliminando el embargo económico aplicado desde 1992.

EUROPA DIVIDIDA FRENTE A POSIBLE ATAQUE DE EUA A IRAK

El gobierno norteamericano comenzó a ejercer presiones sobre la comunidad internacional, particularmente sobre sus aliados europeos, para lograr apoyo suficiente para el inicio de una invasión militar a Irak.

El embajador estadounidense ante la ONU, John Negroponte, prestó declaración el 30 de enero del 2003, ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y dijo que: “Creemos que Irak no se está desarmando. (...) Irak no pasó la prueba presentada por la Resolución 1441 y está a punto de desperdiciar su última oportunidad”.

Entretanto, el Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, compareció ante el Consejo de Seguridad de la ONU el 5 de febrero para explicar la necesidad de una acción militar contra Irak.

Saddam Hussein, por su parte, también habló en términos duros, diciendo que su país estaba preparado para la “fuerza brutal” de EUA.

Bush recibió apoyo a su disposición de iniciar una nueva guerra en el Golfo Pérsico con una declaración de solidaridad efectuada por ocho líderes europeos. En un comunicado publicado el 30 de enero del 2003, en diarios de toda Europa, los gobernantes dijeron que los atentados del 11 de septiembre contra EUA “mostraron lo lejos que los terroristas están dispuestos a ir”. En la declaración expresaron: “El vínculo que une a EUA y a Europa son los valores que compartimos (...) hoy, más que en ningún otro momento, es vital que preservemos esa unidad y cohesión (...) si las resoluciones de la ONU no se respetan, el Consejo de Seguridad perderá su credibilidad”. La declaración conjunta fue firmada por el Primer Ministro de Gran Bretaña, Tony Blair; el Primer Ministro de Italia, Silvio Berlusconi; el Presidente del Gobierno de España, José María Aznar; el Primer Ministro de Portugal, Jose Manuel Durao Barroso; el Primer Ministro de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen; el Presidente de la República Checa, Vaclav Havel; el Primer Ministro de Hungría, Peter Medgyessy; y el Primer Ministro de Polonia, Leszek Millar; en oposición a la postura antibélica de Alemania y Francia. Bush comentó que la declaración firmada por los ocho líderes europeos “clarifica la situación de la comunidad internacional respecto a Irak”.

Esto comenzó a mostrar el inicio de la fragmentación y debilitamiento de la UE [37].

El gobierno alemán, totalmente en contra de una intervención armada y cuyo Primer Ministro, el Canciller Gerhard Schroeder, no firmó la declaración, reaccionó diciendo que “la fuerza de la Unión Europea radica en una posición común. (...) El gobierno alemán está de acuerdo con la presidencia griega de la UE en que lo importante ahora es poner en marcha la posición común europea para una resolución pacífica de la crisis”.

Los Quince países europeos habían adoptado el 27 de enero del 2003 una posición común de mínima en la que se limitaban a respaldar la continuación de las inspecciones de la ONU en Irak, divididos entre la posición alemana contra la guerra y el apoyo de la mayoría de una solución decidida en el CS, que para algunos llevaría a un ataque si el presidente iraquí, no daba pruebas de desarme.

Francia, que defendía esta posición, no dio importancia a la declaración, comentando que hay “muchas cosas que Francia hubiera podido firmar pero en el estado actual del asunto nada justificaría una acción militar en Irak”.

La Comisión Europea también trató de quitar importancia a la declaración al expresar que no había contradicción entre ésta y la posición de los Quince en la que además de apoyar a los inspectores, respaldaba la Resolución 1441, que “envía un claro mensaje al gobierno iraquí de que tiene una última oportunidad para resolver la crisis de manera pacífica. (...) La guerra no es inevitable y se debe hacer todo lo posible para evitar un conflicto armado”.

Esta división también se reflejó en la OTAN, donde los miembros no se pusieron de acuerdo en apoyar la ayuda pedida por EUA a la organización en caso de guerra, porque Francia y Alemania, entre otros, lo consideraban perjudicial mientras se estuvieran realizando esfuerzos diplomáticos.

La declaración se publicó el mismo día en que el Parlamento Europeo se opuso en una resolución a una intervención unilateral de EUA sin tener en cuenta al CS de la ONU, mientras que la opinión pública europea mostró su rechazo en más de un 80% a una guerra en Irak, según una encuesta hecha por Gallup.

El Presidente francés Jacques Chirac se pronunció en contra de una ofensiva y exigió que sólo se podría llevar adelante con un mandato del CS de la ONU: “No quiero imaginar un ataque contra Irak. (...) Este ataque no podría ser justificado salvo si fuera decidido por el Consejo de Seguridad de la ONU”.

Francia encabezó las críticas extranjeras a las intenciones de Bush; en una posición que contrastó con la postura del aliado europeo de EUA, Gran Bretaña.

Francia es el más pro-árabe de los países europeos y ha sido el proveedor de alta tecnología y armamento de guerra para Irak hasta que llegaron las sanciones norteamericanas. También ha hecho un lobby internacional para que se suspendieran las sanciones.

El Canciller alemán Gerhard Schroeder, acompañando la posición de Francia dijo que “las tropas alemanas necesitan un acuerdo del Bundestag. (...) No se puede diseñar ninguna mayoría sin la legitimidad otorgada por las Naciones Unidas” [38].

Chirac quería que la ONU lanzara un ultimátum a Irak para verificar si tenía armas atómicas: “Nada es imposible si lo decide la comunidad internacional, basada en pruebas indiscutibles. (...) A partir del momento en que una nación se arroga el derecho de actuar preventivamente, eso quiere decir que otras naciones la siguen. (...) Una acción preventiva puede ser llevada adelante si fuera necesario, pero ella debe ser llevada adelante por la comunidad internacional, que hoy está representada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.

Para el presidente francés, “lo que está en cuestionamiento hoy no es el cambio del régimen iraquí. El problema hoy es saber si tienen armas de destrucción masiva. Para saberlo, ellos deben verlo. Para verlo, deben ir los inspectores libremente, sin ninguna contracción de qué o quién puede visitar. Bien, ése es el primer objetivo. Si el objetivo se cumple, esto se terminó. Jamás el Consejo de Seguridad, o la comunidad internacional, ha tenido la voluntad de cambiar el régimen de Irak. (...) Sobre el problema particular de la reacción con respecto a Irak, yo debo decir que se habla siempre de las pruebas pero yo, a esas pruebas, aún no las he visto. Yo no digo que no existen. Simplemente digo que no las he visto”.

Ante la posibilidad de acción militar contra Irak, Chirac planteó “la necesidad de una coalición contra el terrorismo. (...) Se debe hacer todo para que esta coalición no sea usada para una causa que no sería aprobada por la comunidad internacional y que se arriesgaría de meter en entredicho la solidez de esta coalición, notablemente de parte de los países árabes y musulmanes. Se debe ser prudente” [39].

En una declaración conjunta con motivo del 40° aniversario de la firma del Tratado del Eliseo, del 22 de enero de 1963 que selló la reconciliación franco-alemana por el entonces Canciller alemán Konrad Adenauer y el Presidente francés Charles de Gaulle, el Presidente Jacques Chirac, y el Canciller Gerhard Schroeder, dijeron que: “Francia y Alemania están vinculados por un destino común. Nuestro futuro es inseparable del de una Unión Europea profundizada y ampliada. Queremos proponer a nuestros socios una visión común de la Europa del mañana y estamos determinados a hacer todo lo necesario para promover el reforzamiento de esta unión” [40].

En Nueva York, el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, dijo el 30 de enero del 2003 que la mayoría de los miembros del CS quería más tiempo para las inspecciones de armamentos en Irak, mientras que el presidente estadounidense George W. Bush comenzó una serie de consultas con dirigentes europeos favorables a la posición norteamericana para formar una “coalición de voluntarios” para ir a la guerra [41].

De esta forma el presidente norteamericano comenzó a desarticular a la UE y a la vez a la OTAN en su camino de construcción del imperio.

CHINA Y RUSIA FRENTE A INVASION DE EUA A IRAK

El viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Alexander Saltanov, expresó que su país se oponía a la mención del uso automático de la fuerza contra Irak contemplado en un proyecto de resolución de la ONU que era defendido por EUA y Gran Bretaña: “Los intentos de obligar al Consejo de Seguridad de la ONU a suscribir el uso automático de la fuerza contra Irak son inaceptables para nosotros”. Por su parte, China defendió una solución política a la crisis sobre Irak después de que el presidente de EUA, George W. Bush, obtuviera el apoyo del Congreso de su país a una propuesta que incluye la acción militar: “La prioridad máxima en este momento es dejar que los inspectores de armas de la ONU regresen a Irak lo antes posible y comiencen a trabajar. (...) Las acciones relevantes del Consejo de Seguridad deberían adoptar esta finalidad y conducirse para lograr una resolución política en el asunto de Irak” [42].

De todas formas, tanto China como Rusia, dos miembros permanentes del CS de la ONU, adoptaron un perfil bajo respecto del tema. Rusia tuvo una posición ambigua de apoyo a la UE y también al gobierno de EUA. Es que ciertas propuestas del gobierno norteamericano le resultaron convenientes para sus problemas con Chechenia, entre otros temas. En cuanto a China es altamente dependiente de la importación de petróleo.

BUSQUEDA DE APOYO DE EUA

MEDIO ORIENTE

El consenso mundial para llevar la campaña contra el terrorismo a suelo iraquí no ha sido tan grande como el unánime apoyo que le dio la comunidad internacional a EUA para intervenir en Afganistán.

El mundo árabe, a través del Presidente egipcio Hosni Mubarak, expresó el 27 de agosto del 2002 una advertencia a EUA acerca de una eventual guerra contra Irak. El Presidente alertó que un ataque militar norteamericano contra Saddam Hussein hundiría a todo Medio Oriente en el caos, y dijo que ningún Estado árabe, ni siquiera Arabia Saudita y Kuwait, principales aliados de EUA en la región, colaborarían en una ofensiva contra Irak.

A pesar de las críticas internacionales, el Vicepresidente norteamericano Richard Cheney, presentó las razones por las cuales se debía atacar a Irak, al advertir que muy pronto podía tener armas nucleares. Manifestó que un Saddam Hussein con armas nucleares “buscará la dominación de todo Medio Oriente, tomar control de una gran parte de las reservas de petróleo del mundo, amenazar directamente a EUA y a sus amigos, y someter a EUA u otro país al chantaje nuclear”. Contemporáneamente, EUA estaba siendo sometido por Corea del Norte al chantaje nuclear, sin embargo, el gobierno norteamericano no reaccionó de manera tan contundente como con Irak. No cabe duda que, uno de los principales motivos ha sido que Irak es una de las más importantes reservas de petróleo del mundo y Corea del Norte no.

El mundo árabe pretendía que EUA desistiera de una guerra, y exigió que el problema iraquí se resolviera en el seno de la ONU, con el regreso de los inspectores de armas a suelo iraquí, planteó el asesor de política exterior del príncipe saudita Abudllah, Adel El-Jubier: “Existe un proceso en la ONU para que los inspectores regresen. (...) Creemos que será exitoso, y si lo es, el objetivo de buscar armas de destrucción masiva será alcanzado sin disparar una sola bala y sin perder una vida”. El asesor coincidió con Mubarak en que “no existe un solo país que apoye el uso de la fuerza en Irak, en este momento. Los aliados en Europa no lo apoyan. Y sus aliados en Medio Oriente tampoco”. Las declaraciones del presidente egipcio fueron respaldadas también por su colega sirio, Bachar Al-Asad, quien planteó su oposición a cualquier acción bélica de EUA contra el régimen de Irak.

Mubarak agregó: “Le dije al gobierno norteamericano que si ataca al pueblo iraquí debido a uno o dos individuos y dejan el problema palestino sin resolver, ni un solo gobernante árabe será capaz de controlar el creciente sentimiento popular. (...) Podrían haber repercusiones y tememos que prevalezca en la región un estado de desorden y caos”.

Los países árabes además, manifestaron su disconformismo con el desarrollo del conflicto árabe-israelí. Para Mubarak “el uso de la fuerza militar por parte de Israel contra los palestinos es completamente inútil y la matanza y destrucción podrían continuar por otros 50 años” [43].

El ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, el príncipe Saud al Faisal, dijo en una entrevista con la BBC de Londres, emitida el 28 de agosto del 2002 que sería “poco sensato” que la comunidad internacional intentara destituir a Saddam Hussein, que solo concernía a los iraquíes quién los gobierna: “Si Saddam Hussein permanece en el poder o es desplazado concierne al pueblo iraquí. Nunca ha sido demostrado en la historia (...) que cualquier persona destituida desde el exterior y reemplazada ha llevado estabilidad a la región”. Cuando se le preguntó si Arabia Saudita permitiría que EUA usara sus bases militares para lanzar una operación militar, el príncipe Saud no contestó, en cambio dijo que “hay una oportunidad para que funcione la diplomacia”. Dijo que su país estaba preocupado por la unidad y la integridad territorial de Irak, que tenía una población chiíta grande en el sur y una minoría kurda en el norte. “Hacer eso a un lado y considerarlo irrelevante y decir que la cosa más importante acerca de Irak es la salida de Saddam Hussein, creemos que es insensato”. Las presiones de EUA sobre Saddam Hussein podrían fortalecer la determinación del pueblo iraquí: “Si no tienen la opción de elegir a su propio líder, presionándolos y atacándolos los obligará a apoyar a su gobierno, antes que lo contrario. (...) ¿Qué nos hace tan crédulos como para pensar que sabemos qué es lo mejor para el pueblo iraquí en vez del propio pueblo iraquí?” [44].

El presidente de EUA, George W. Bush, le aclaró al Embajador de Arabia Saudita, el príncipe Bandar Bin Sultan, que no había adoptado ninguna decisión sobre un ataque a Irak y que consultaría con el gobierno saudita y otras naciones árabes acerca de futuras decisiones con respecto el Medio Oriente. De todas formas aclaró que “Saddam Hussein es una amenaza para la paz mundial, una amenaza para la paz regional y que el mundo y la región estarán seguros y mejor sin Saddam Hussein” [45].

El Primer Ministro turco, en reunión con el Presidente sirio Bashar Al-Asad dijo que Turquía y Siria habían acordado colaborar para tratar de evitar que tuviera lugar una guerra contra Irak. Abdalá Gul llevó a cabo lo que describió como una gira por la paz, visitando además Egipto, Jordania e Irán, a los efectos de saber cómo reaccionarían frente a la posibilidad de una invasión por parte de EUA.

Turquía en un principio se encontró con una división interna, entre los que estaban dispuestos a permitir a EUA, su aliado como miembro de la OTAN, a utilizar sus instalaciones militares en caso de desatarse una campaña bélica contra Irak y los que se oponían. La preocupación del gobierno turco era ser visto como una “pantalla musulmana” para EUA [46].

Frente a la posible inminencia de un ataque a Irak por parte de EUA, los países árabes plantearon que después de Irak se desarmara a Israel. La Liga Arabe encargó la propuesta a un grupo de expertos políticos y especialistas en derecho, quienes prepararon un borrador de propuesta que presentaron en la ONU. De esta manera, buscaban compensar su posible respaldo a un ataque a Irak avalado por la ONU, con una propuesta para librar de armas de destrucción masiva a todo Medio Oriente, incluido Israel, medida que consideran imprescindible para restablecer un balance de fuerzas en la zona: “el objetivo es crear un clima para ejercer presión sobre Israel a fin de que se adhiera al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y ponga sus instalaciones nucleares bajo supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica”.

Desde el inicio de la crisis iraquí, varios líderes árabes, incluidos los aliados de EUA y los que tienen firmados acuerdos de paz con Israel, como es el caso de Egipto, advirtieron sobre la capacidad nuclear de Israel. La advertencia fue acompañada de denuncias sobre la actitud parcial por parte EUA en el conflicto de Medio Oriente a favor de Israel. El proyecto comenzó a gestarse cuando el Director de la OIEA, el egipcio Mohamed El Baradei, expresó su esperanza de que el desarme de Irak fuera el primer paso para librar a todo Medio Oriente de armas de destrucción masiva [47].

IMPACTO DE LA GUERRA EN EL MUNDO ARABE

El despliegue de varios centenares de miles de soldados estadounidenses y británicos, en una operación militar de ocupación, sumado a la anunciada intención del gobierno norteamericano de instalarse allí por un tiempo considerable e imponer un rediseño político en todo Medio Oriente, no podía sino generar una gran preocupación.

Los riesgos desestabilizadores de la guerra en el mundo árabe pueden plantearse en términos de:

1) Multiplicación e intensificación del resentimiento antioccidental; lo que sería el caldo de cultivo para una violencia fundamentalista y la aparición de nuevos “Osama Bin Laden”, como expresó el Presidente egipcio, Hosni Mubarak.

2) El desafío a Irán y Siria, las dos principales potencias regionales, conduciría a un “efecto dominó” reactivando la escalada de tensiones provocada por el desequilibrio de poder y la amenaza externa.

3) En lugar de propender a un apaciguamiento de las facciones extremistas y una democratización de los regímenes dominantes, fortalecería el factor militar y engendraría una radicalización de las fuerzas sociales, empujadas a escenarios de conflicto interno y externo.

4) La desorganización estatal-nacional sería otra de las secuelas del fuerte sacudimiento del tablero geopolítico, con duras tensiones internas entre etnias y comunidades, sectores gobernantes y grupos sociales opositores, un polvorín que se multiplicaría en Jordania, Siria y Egipto, reproduciendo la situación sufrida en Israel y la población palestina y activando el negado por el gobierno de George W. Bush, “choque entre civilizaciones”.

REACCION DE IRAK FRENTE A INTENCION DE ATAQUE DE EUA Y OPOSICION DE LA COMUNIDAD MUNDIAL

Alentado por la creciente oposición internacional a una operación militar norteamericana, Irak lanzó una contraofensiva diplomática contra la Casa Blanca que incluía la venta preferencial de petróleo a países como China o Rusia miembros permanentes del CS de la ONU, a cambio de apoyo contra una posible acción de EUA. Además, inició una campaña para persuadir a los líderes árabes de que una intervención militar sobre Irak representaría un ataque sobre sus propios países.

El ofrecimiento también comprendía la adquisición por el régimen iraquí de alimentos y medicinas y se produjo tras el anuncio, en agosto del 2002, de la firma entre Irak y Rusia de un megacontrato comercial por valor de 40.000 millones de dólares. Irak sólo podía vender petróleo crudo para comprar alimentos, bajo el régimen de sanciones impuestas por la ONU tras la Guerra del Golfo en 1991.

El gobierno iraquí acompañó el lanzamiento de su contraofensiva diplomática contra EUA, con un nuevo anuncio sobre su disposición a autorizar el retorno de los inspectores de la ONU, que abandonaron el país en 1998 [48].

¿GUERRA O NEGOCIACION EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES?

La historia de la humanidad, está vinculada a la construcción de procesos de paz y de negociación pacífica, en la misma medida en que está plagada de situaciones de conflicto y de imposición por la fuerza.

¿Qué ha hecho que haya períodos en los que predomine un proceso u otro?

El Pacto Brian-Kellogg del 26 de Agosto de 1928, establecía la no utilización de la guerra como instrumento de política nacional y acordaba no buscar la resolución de las disputas, cualquiera fuera su origen, por otros medios que no fueran los pacíficos. No obstante, gran parte de los conflictos no se han resuelto por estos medios.

Se podría ver en términos de construcción de consenso o de coerción. Los imperios no construyen consenso, simplemente se imponen, porque en la medida en que consensuan se debilitan [49].

En el caso del Medio Oriente, encontrar un mecanismo conjunto, en el que estuvieran, incluso, los países islámicos, para luchar contra el terrorismo, hubiera fortalecido el multilateralismo y generado mayores lazos de lealtad y afinidad; sin embargo, el gobierno de George W. Bush eligió el camino del unilateralismo y la coerción. EUA “no negocia”, ha sido el lema constante del gobierno norteamericano, tanto en el caso de su planteo de invasión a Afganistán, como a Irak.

De acuerdo con Machiavello, la expansión del Imperio está enraizada en la trayectoria interna de los conflictos que se supone que debe resolver. El Imperio no se forma sobre la base de la fuerza propiamente, sino sobre la base de la capacidad para presentar a la fuerza colocada al servicio del derecho y la paz [50].

El ex presidente de EUA James Carter criticó el 10 de diciembre del 2002 el concepto de “guerra preventiva” que planteó el gobierno de George W. Bush, como solución para el conflicto con Irak, durante un discurso con el que recibió el Premio Nobel de la Paz, en Oslo. También llamó a todos los países para que coordinaran sus esfuerzos por la paz a través de la ONU, y calificó al conflicto de Medio Oriente como la mayor amenaza para la paz mundial: “Hay por lo menos ocho potencias nucleares, tres de las cuales amenazan a sus vecinos (...) y que países poderosos adopten el principio de guerra preventiva crea un precedente que puede tener consecuencias catastróficas”.

En una observación sobre la evolución del sistema mundial, en el que el transnacionalismo se ha convertido en un factor central de las relaciones globales, comentó que “los recientes actos de terrorismo nos han recordado que no hay naciones invulnerables”.

En relación con el conflicto de Medio Oriente, con el que se siente especialmente vinculado por su participación en los acuerdos de paz de Camp David entre Israel y Egipto de 1978, abogó por retomar el espíritu de aquellos acuerdos y de Oslo y por que ambas partes respeten la Resolución 242 de la ONU (que condena la toma de territorios por la fuerza), ya que es “la única receta razonable para la paz”.

Carter defendió también algunos de los proyectos multilaterales a los que no se quiso sumar el gobierno de Bush, como la abolición de las minas antipersonales, la prohibición de la pena de muerte y el Tribunal Penal Internacional. El ex presidente, cuya distinción ha sido interpretada también como una crítica indirecta a las tendencias al unilateralismo y el belicismo del gobierno de George W. Bush, advirtió que en el pasado EUA utilizó su poderío “con moderación... y sin dar por hecho que ser el más fuerte signifique ser el más sabio”. Además hizo un alegato especial para exhortar a las naciones desarrolladas a que luchen contra las desigualdades y la pobreza [51].

Para James Carter, la forma de disipar el peligro de Irak, era instalando equipos permanentes de inspección, que deberían mantenerse hasta que EUA y los demás miembros del CS de la ONU estimaren que su tarea ya no era necesaria [52]. El coste de los equipos de inspección en el propio lugar de la investigación sería ínfimo comparado con la guerra; a Saddam Hussein no le quedaría otra alternativa que cumplir con lo que se le exigiera. Los resultados serían indudables y ciertos, se evitarían víctimas militares y civiles, se registraría un apoyo internacional casi unánime y EUA podría recobrar su liderazgo combatiendo la verdadera amenaza del terrorismo internacional [53]. “Como cristiano y como un presidente que tuvo que lidiar con severas crisis internacionales, me familiaricé mucho con los principios para una guerra justa y es claro que un ataque sustancialmente unilateral contra Irak no cumple con esos lineamientos. (...) La guerra sólo puede ser librada como último recurso, tras agotarse todas las opciones no violentas (...) en el caso de Irak, es obvio que existen claras alternativas. (...) El prestigio estadounidense decaerá más con seguridad si iniciamos una guerra en claro desafío a las Naciones Unidas'' [54].

TERRORISMO DE ESTADO

Rigoberta Menchú, Guatemalteca, Premio Nobel de la Paz, declaró por la CNN que lo que estaba haciendo EUA en Irak era “terrorismo de Estado” [55].

El caso Nicaragua es indiscutible. Lo zanjaron la Corte Internacional de La Haya y las Naciones Unidas. Preguntémonos cuántas veces los comentaristas dominantes evocaron este precedente indiscutible de una acción terrorista a la que un Estado de derecho quiso responder mediante recursos legales. Sin embargo se trataba de un precedente todavía más extremo que los atentados del 11 de septiembre: la guerra de la administración de Ronald Reagan contra Nicaragua provocó 57.000 víctimas, entre ellas 29.000 muertos, y la ruina tal vez irreversible de un país.

En esa oportunidad Nicaragua reaccionó. No haciendo estallar bombas en Washington, sino recurriendo a la Corte de Justicia Internacional, que falló el 27 de junio de 1986 a favor de las autoridades de Managua, condenando “el empleo ilegal de la fuerza” por parte de EUA (que había minado los puertos de Nicaragua), y ordenando a su gobierno a que pusiera fin a los crímenes, sin olvidar el pago de indemnizaciones e intereses considerables. EUA contestó que no se plegaría al juicio y que no reconocería más la jurisdicción de la Corte.

Nicaragua pidió entonces al CS de la ONU que adoptara una resolución exigiendo a todos los Estados el respeto del derecho internacional. No mencionó a ninguno en particular, pero todos comprendieron. EUA vetó la resolución. Hasta el presente, es el único Estado que al mismo tiempo haya sido condenado por la Corte de Justicia Internacional y se haya opuesto a una resolución que exige el respeto del derecho internacional. Nicaragua se dirigió entonces a la AG de la ONU. La resolución que propuso se topó con tres oposiciones: las de EUA, Israel y El Salvador. Al año siguiente, Nicaragua reclamó el voto de la misma resolución. Esta vez Israel fue el único en apoyar la causa de la administración Reagan. Para entonces Nicaragua ya no disponía de ningún recurso legal. Todos habían fracasado en un mundo regido por la fuerza. Este precedente no deja dudas [56].

CONSECUENCIAS PARA EL ORDEN MUNDIAL

1) Será revelador saber cómo la UE procesará el conflicto. Las lógicas en cada extremo del Atlántico Norte se mostraron cada vez más diferentes. Quizás el aspecto más perturbador del Golfo existente entre Europa y EUA ha sido la noción de que sus valores básicos y sus intereses han divergido. Además, el gobierno de Bush, se encargó de fracturar la unidad de la UE.

2) George W. Bush ha insistido en agitar el fantasma de un terrorismo internacional acechando desde las sombras del planeta y en asegurar que Irak representaba un enorme peligro para el mundo por sus armas de destrucción masiva -nucleares, químicas y bacteriológicas- sobre cuya existencia no creyó necesario presentar siquiera un indicio, no ya una prueba.

3) George W. Bush desafió los tres presupuestos básicos que legitiman la guerra:

a) El derecho internacional con el artículo 51 de la Carta de la ONU que define la legítima defensa, condición que tuvo la breve confrontación de 1991 en el Golfo Pérsico después de la invasión de Kuwait.

b) La necesidad imperiosa de un Estado amenazado por extinción o gravísimo daño.

c) La demanda a la moral internacional que puede plantear el genocidio. George W. Bush propuso, en cambio, la decisión unilateral de quien puede tomarla como fundamento de una guerra, que es lo mismo que desplazar la idea misma del derecho en favor de la fuerza. ¿Qué clase de mundo, de orden nuevo, quedará después?

JURIDICIDAD DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL DERECHO INTERNACIONAL

¿Cómo debe ser interpretado el derecho internacional? Los críticos de la guerra proponen una concepción del derecho internacional que, en alguna medida pareciera seguir defendiendo los intereses de los Estados soberanos por sobre los derechos de las personas.

Desde hace varios años, se ha incorporado la perspectiva del derecho internacional a la luz de los valores humanos, no de valores estatales. El derecho debe proteger a las personas, no a los gobernantes; fundamentalmente cuando éstos, escudados en la “razón de Estado” atentan contra las libertades y los derechos humanos.

¿Hay o no un derecho a la intervención humanitaria? ¿El caso Irak entra dentro de este concepto?

Desde el punto de vista del derecho internacional clásico, la soberanía de Irak y la necesidad de preservar el gobierno de Irak era más importante que otros valores: los derechos humanos de los iraquíes. Lo mismo puede decirse de una prohibición amplia del uso de la fuerza.

La interpretación del derecho internacional a la luz de valores humanos tiene otras implicaciones. Un corolario es que las dictaduras, no tienen derecho a la existencia. Esto significa que cualquier consideración que les debamos, incluyendo la decisión de tolerarlas, sería dictada por la conveniencia, no por el derecho. La remoción de tales regímenes, por lo tanto, está permitida en algunos casos de acuerdo con una interpretación del derecho internacional guiada por valores humanos.

A la luz del derecho internacional humanitario, cabe hacerse ciertas preguntas respecto de la guerra contra Irak. ¿Corresponde a la “coalición” promover una democratización de Irak, apoyar una solución del conflicto de Medio Oriente que incluya un Estado palestino genuinamente democrático, y promover, en general la democracia y los derechos humanos en la región, más allá de que asegure que sus acciones no tienen propósitos de control sobre el territorio o la economía en Irak o en la región, ni cualquier otra ambición de dominar, o éste es un papel de la ONU? ¿Es una cuestión de conveniencia que intervenga la ONU o la coalición? ¿En qué medida -más allá del poder que pueden ejercer algunos muy escasos Estados privilegiados- esto debe ser aceptado?

Mientras la comunidad internacional no pueda construir mecanismos multilaterales de resolución de estos temas a partir de un “poder de policía supremo”, serán los poderosos los que manejen el régimen y el orden.

¿DEMOCRACIA EN EL MEDIO ORIENTE CAUSA DE INVASION A IRAK?

La escritora Susan Sontag en un seminario en Río de Janeiro celebrado en septiembre del 2002, junto al italiano Carlo Guinzburg, polemizó sobre el “uso” que el gobierno de George W. Bush ha hecho de los atentados del 11 de setiembre del 2001 “como un pretexto para la extensión de la política externa norteamericana”. En una actitud totalmente crítica hacia Bush y su grupo, puso al “petróleo y la industria armamentista” como el motivo real de un ataque a Irak. Sontag describió a la sociedad norteamericana como mayoritariamente irracional: “Nunca dije sobre EUA algo que me impresiona y es la cantidad de gente loca que vive allá: maníacos religiosos”. Planteó que el discurso oficial norteamericano, teñido de “guerra”, frustra toda posibilidad de discusión y disenso: “Estamos en guerra, entonces no podemos debatir; tenemos que unirnos contra el enemigo. Eso es lo que piensa el pueblo”.

Sontag planteó que el objeto central de la invasión a Irak era el petróleo y también la industria armamentista y agregó la importancia que tenía el lobby de Israel. No obstante, dudó en calificar a Saddam Hussein como “un monstruo”, pero aclaró que existían muchos iguales [57].

Una pregunta frecuente es: ¿Por qué ha ido el gobierno de Bush detrás de Saddam Hussein y trató a Corea del Norte con guantes de seda, cuando allí ya tenían armas nucleares, misiles para lanzarlas, 100.000 soldados norteamericanos al alcance de sus misiles y un líder aún más cruel con su propio pueblo que Saddam Hussein? Una de las razones es, por supuesto, el petróleo.

Michael Mandelbaum, experto en política exterior de la Universidad de Johns Hopkins se planteaba: “Hasta ahora Saddam no ha utilizado el petróleo para beneficiar a su pueblo, sino para hacer la guerra contra sus vecinos, construir lujosos palacios y adquirir armas de destrucción masiva”. Entonces, Bush hubiera tenido un mayor respaldo para lanzar una guerra, si hubiera dejado en claro que actuaba en beneficio del planeta y no para alimentar los excesos norteamericanos. Una guerra por el petróleo si es acompañada con un verdadero programa de conservación de energía sería, en principio, entendible, pero cuando el gobierno norteamericano expresa que no le interesa en lo más mínimo el cambio climático, que se siente autorizado a consumir todo el petróleo que quiera, el mensaje es que la guerra por el petróleo no es una guerra para proteger el derecho mundial a la supervivencia económica, sino el derecho a la seguridad energética de EUA. Y eso resulta inmoral.

Ni el equipo de Bush o las empresas norteamericanas han demostrado voluntad para generar cambios en Irak y pagar en dinero y mano de obra el precio necesario para ayudar a los iraquíes a establecer un Estado árabe progresista y democrático. Ese sí sería un paso importante para la construcción de un Medio Oriente mejor [58].

A lo largo del siglo XX, el petróleo se antepuso a la autodeterminación, la democracia y la reforma económica entre los pueblos árabes. Cuando los ingleses sedujeron a sus caudillos para que combatieran por el Imperio Británico en la primera guerra mundial, a su término no los recompensaron concediéndoles la soberanía, sino imponiéndoles su mandato y el de Francia.

Cada vez que una democracia genuina amenazó el control norteamericano sobre las reservas de petróleo de Medio Oriente, EUA atentó contra ella. Un buen ejemplo fue el golpe, respaldado por la CIA, contra Mossadegh, el Primer Ministro iraní. En 1951, Mossadegh nacionalizó la industria petrolera iraní, provocando el boicot británico al año siguiente y, en 1953, la intervención, apoyada por EUA, que lo derrocó y lo envió a prisión.

Otro caso es el apoyo occidental a la represión militar en Argelia, cuando las elecciones democráticas de comienzos de 1992 amenazaron con llevar al poder al Frente Islámico de Salvación. Este parecía alcanzar el triunfo, pero el Ejército argelino se interpuso e interrumpió la votación. Los gobiernos occidentales, liderados por Francia pero respaldados por EUA, prestaron apoyo moral y financiero al golpe militar.

La democracia nada tiene que ver con la política norteamericana en Asia Central, donde las compañías petroleras y los diplomáticos norteamericanos promueven negocios en Kazakhstán, Turkmenistán y Uzbekistán, tres países con regímenes despóticos.

Algunos documentos clave, escritos por y para el gobierno de Bush antes del 11 de septiembre del 2001, cuando el análisis del Medio Oriente estaba mucho menos enviciado por los temores actuales, abren una buena ventana hacia la política norteamericana de posguerra en Irak. El más interesante es, quizás, un estudio titulado “Desafíos del Siglo XXI a la Política Estratégica en Materia de Energía”, elaborado en forma conjunta por el Instituto James Baker III de Política Pública, de la Universidad Rice, en Texas, y el Consejo de Relaciones Exteriores.

El estudio deja en claro dos puntos. Primero: Irak es vital para el flujo de petróleo desde el Medio Oriente, porque se asienta sobre la segunda reserva del mundo en volumen. Los autores del estudio se preocupan porque, de hecho, EUA necesita el petróleo iraquí por razones de seguridad económica, pero no puede permitir que Saddam Hussein lo explote por razones de seguridad militar. Por lo tanto, EUA necesita un cambio de régimen en Irak por motivos de seguridad energética. En todo el estudio, no figura ni una sola vez la palabra “democracia”.

Este documento también ofrece un vistazo interesante de las preocupaciones de funcionarios, como el vicepresidente, Richard Cheney, y el Secretario de Defensa, Donald Rumsfield. Ambos ingresaron en el gobierno nacional en 1974, durante la presidencia de Gerald Ford. Entonces, el embargo del petróleo árabe había desencadenado un impacto económico que condenó a Ford al fracaso. El informe de referencia le atribuye una gran importancia a las amenazas actuales de una fractura similar. El embargo de los años ‘70 fue un momento definitorio en el pensamiento estratégico de Cheney y Rumsfeld [59].

¿COMO SE CONSTRUYE UNA GUERRA?

Desde el atentado del 11 de septiembre del 2001, los pasos que llevó a cabo el presidente George W. Bush han derivado en un conflicto que sirve a los intereses petroleros y bélicos que su gabinete en pleno defiende.

El mundo post-bipolar venía desarrollándose en el eje económico, donde EUA debía competir en paridad de condiciones, y en algunos casos en inferioridad de condiciones frente a Europa y el mundo asiático; por lo que debía buscar la forma de manejar las cosas de forma tal de volcar la dirección en el sentido del eje estratégico-militar donde tiene ventajas comparativas y competitivas exclusivas y excluyentes. Los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001 constituyeron el factor que permitió dar ese vuelco.

Comparativamente, en 1939, poco antes de invadir Polonia, Adolf Hitler pidió al Alto Comando de la Wehrmacht: “Daré una razón propagandística para comenzar la guerra, no importa si es plausible o no. Al vencedor no se le pregunta después si dijo o no la verdad”. Hitler sabía que una propaganda para ser efectiva necesitaba de hechos. Y para probar que Polonia no aceptaba sus propuestas de paz, ordenó la Operación Himmler: alemanes de las SS y Gestapo, uniformados como soldados polacos, atacaron una estación de radio en Gleiwitz, frontera de Alemania. Ahí estaba la “razón propagandística”. El proyecto de Hitler era extender el dominio de Alemania, imponiendo a todos los países el modelo político del III Reich, y construir el Gran Imperio Germánico, para durar por lo menos un milenio.

El 17 de setiembre del 2001, seis días después del atentado terrorista contra las Torres Gemelas y el Pentágono, que la CIA y el FBI, pese a tener informaciones, nada hicieron para impedir, el presidente George W. Bush firmó un documento, clasificado como secreto, en el que trazó la campaña en Afganistán como parte de la guerra global contra el terrorismo y ordenó al Pentágono que iniciase el planeamiento de opciones militares para la invasión de Irak. Después, requirió al Congreso poderes para hacer la guerra contra el terrorismo, que empezó con el bombardeo y ocupación de Afganistán, y ordenó al Pentágono la elaboración de planes para el uso de armas nucleares contra lo que denominó como “eje del mal”.

En abril del 2002, proclamó el propósito de derrocar a Saddam Hussein y cambiar el régimen político en Irak. El 1° de junio del 2002, anunció en un discurso a los cadetes de West Point el cambio en la estrategia de seguridad nacional de EUA, reemplazando la doctrina del “containment and deterrence” (contención y disuasión) por la de “preemptive attacks” (ataques preventivos), contra grupos terroristas o países percibidos como amenaza: “La guerra contra el terrorismo no será vencida en la defensiva”, declaró George W. Bush y aclaró que el proyecto era remodelar los países, con el establecimiento de “sociedades libres y abiertas en todos los continentes”. Para no dejar la menor duda, agregó: “Los requisitos de libertad se aplican plenamente a Africa y a América latina y al mundo islámico íntegro”.

La Ministra de Justicia del gobierno alemán, Herta Däuber-Gmelin, comparó los métodos del presidente George W. Bush, cuando en septiembre del 2002 intensificó los preparativos para atacar Irak, con los de Hitler, a fines de los años ‘30, antes de comenzar la segunda guerra mundial. El contexto, evidentemente, era otro; la retórica, diferente, pero la esencia ha sido la misma. El atentado terrorista del 11 de setiembre del 2001 sirvió a George W. Bush como “razón propagandística” para declarar la guerra permanente contra el terrorismo y, después de ocupar Afganistán, trató de promover la demonización de Saddam Hussein, sin presentar pruebas consistentes de que poseía armas de destrucción masiva, para justificar el ataque a Irak, intención que tenía desde la inauguración de su gobierno en el 2001.

El ataque a Irak constituye el primer paso en la implementación de la estrategia de la seguridad nacional, según la doctrina del “preemptive attacks” (ataques preventivos), que el gobierno del presidente Bush oficializó en un documento de 33 páginas -The National Security Strategy of the United States of América- divulgado en setiembre del 2002, como si se tratara de una respuesta al atentado terrorista contra las Torres Gemelas y el Pentágono.

Esa doctrina, sin embargo, fue formulada, en el inicio de los años ‘90, por un pequeño círculo de teóricos conservadores, entre los cuales se encuentran Paul Wolfowitz y I. Lewis “Scooter” Lybby, que desde hacía tiempo presionaban en el sentido de ampliar la función de las armas nucleares, de modo de asegurar la superioridad militar, política y estratégica de EUA.

En 1992, Richard Cheney, como Secretario de Defensa, emitió un documento -elaborado en parte por Paul. D. Wolfowitz, que era su subsecretario- en el que definía que la primera misión política y militar de EUA en la postguerra fría consistía en impedir la emergencia de algún poder rival, en Europa, Asia y en la ex URSS. En aquel entonces, el presidente George Bush, padre de George W., no aceptó la idea. Pero, el 3 de junio de 1997, un grupo compuesto por Jeb Bush, hermano de George W., Richard Cheney, Francis Fukuyama, I. Lewis Libby, Paul Wolfowitz, Donald Rumsfeld y otros, lo resucitó, lanzando el Project for the New American Century (Proyecto para el Nuevo Siglo Americano), que proponía aumentar los gastos en defensa, fortalecer los vínculos democráticos y desafiar los “regímenes hostiles a los intereses y valores” americanos, promover la “libertad política” en todo el mundo y asumir para EUA el papel exclusivo en la tarea de “preservar y extender un orden internacional amigable para nuestra seguridad, nuestra prosperidad y nuestros principios”. En cierta medida, repetía lo que el ex Presidente Woodrow Wilson había planteado en la post primera guerra mundial.

Ese ha sido el objetivo de George W. Bush, cuya administración ha servido fundamentalmente a los intereses de las empresas petroleras, volcadas sobre el Mar Caspio y el Golfo Pérsico, y también a las industrias bélicas, que necesitan experimentar los nuevos armamentos y tecnologías en guerra real, gastar los stocks que poseen y recibir nuevas remesas.

Casi todos sus colaboradores: Richard Cheney, Colin Powel, Donald H. Rumsfeld, Paul Wolfowitz, Condolezza Rice, Robert Zoellick, Otto J. Reich, e incluso él mismo, tienen vínculos con las grandes corporaciones, entre las cuales se encuentran: Hulliburton, General Dynamics, Nun-Wolfowitz, Hugh Eletronics, Enron, Chevron y otras. Lo que el grupo ha pretendido, con la guerra a Irak, ha sido redefinir el cuadro estratégico del Medio Oriente, lo que implicaba el control de las reservas de petróleo y evitar que la OPEP, en las transacciones internacionales, abandonara el patrón dólar y adoptara el patrón euro, cambio que habían efectuado Saddam Hussein, además de China y Rusia en operaciones con la UE.

Al intervenir militarmente en Irak y procurar controlar los regímenes del Medio Oriente, procuró, bajo el pretexto de combatir al terrorismo, consolidar el predominio de EUA en la región y dar mayor seguridad a Israel.

Paul Wolfowitz, uno de los teóricos del proyecto The New American Century, evidenció tal propósito luego del atentado del 11 de setiembre, al defender la tesis de que no bastaba capturar y prender a los talibanes, sino que había que remover los sistemas de apoyo, “acabando con los Estados que patrocinan el terrorismo”. Apuntó entonces a Irak como primer blanco de la campaña, con el argumento de que ésta sería más sencilla y rápida que en Afganistán [60].

Dentro de los objetivos, estuvo debilitar a los competidores, particularmente Europa, evitar que Rusia se recupere y darle posibilidades a China.

Lo cierto es que la guerra a Irak, se inició vacía de justificación como ninguna otra en el pasado. No fue provocada, en la medida en que nadie probó que Saddam Hussein tenía algo que ver con los hechos del 11 de setiembre del 2001; no fue posible incluirla en un mandato de la comunidad internacional porque no se puede plantear el derecho a la legítima defensa, como lo establece el artículo 51, capítulo VII de la Carta de la ONU; y los principios invocados: la eliminación de armas de destrucción masiva y químicas y la “liberación” de los iraquíes, carecieron de fundamentos reales.

POSICION DE AMERICA LATINA

El Canciller argentino Carlos Ruckauf comentó antes de reunirse con Colin Powell en el marco de la 57 AG de la ONU, que “Al igual que el resto de los países de América latina, reunidos en el Grupo de Río, apoyaremos la apertura de Irak para que ingresen los inspectores de armas de las Naciones Unidas. No vamos a apoyar más allá” [61].

No obstante, más adelante, el gobierno argentino ofreció a EUA y a la ONU el aporte de las tres fuerzas armadas.

La Argentina respondió con una lista de compromisos que estaba dispuesta a asumir y que puso en manos del gobierno de EUA y de la ONU:

Ejército: La fuerza aportaría la participación de profesionales expertos en armas nucleares, químicas y contaminantes, capaces de provocar daños nocivos a fuerzas militares y a la población.

Fuerza Aérea: Colaboración con hospitales desplegables.

Armada: Ofreció la participación en el Caribe de fuerzas capaces de cubrir con unidades de otros países el vacío que la armada norteamericana eventualmente dejaría.

El gobierno de Bush hizo un requerimiento concreto de participación a un grupo de 25 países -entre ellos la Argentina- a los que recurrió en busca de solidaridad activa respecto de Irak. Ese pedido se formalizó en una visita que hizo al Canciller Carlos Ruckauf el Consejero Político de la Embajada norteamericana en Buenos Aires, Michael Matera. El Canciller Carlos Ruckauf manifestó que la Argentina no participaría en un ataque de EUA a Irak sin que existiera previamente un voto explícito del CS de la ONU [62].

Por otra parte, en un documento del Departamento de Estado de EUA, la Argentina aparece entre los neutrales, apenas acompañada por Bolivia.

Apoyando a EUA en la intervención militar aparece Colombia, que tiene tropas norteamericanas que la asesoran en el combate contra la guerrilla y el narcotráfico. La Canciller colombiana Carolina Barco señaló que: “Nadie desea la guerra, pero hemos estado esperando por 12 años que el gobierno iraquí cumpla con las resoluciones de la ONU”. Junto a Colombia se encuentran El Salvador, Honduras, Panamá y Nicaragua, países que se pronunciaron conjuntamente para condenar al régimen iraquí.

Entre los que se opusieron a la intervención militar de EUA a Irak, figuran Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, México, Perú y Venezuela. La situación de México y Chile fue particularmente difícil, porque les tocó estar como miembros no permanentes en el CS de la ONU, pero, a la vez México es miembro del TLCAN/NAFTA y Chile ha firmado un Tratado de Libre Comercio con EUA pendiente de implementación en el 2004.

El Presidente de México Vicente Fox dijo que: “En esta ocasión estamos en desacuerdo con los tiempos y la manera de proceder. México reitera el camino multilateral para la resolución de conflictos y lamenta el camino de la guerra. (...) Nuestra relación con EUA, nuestro socio más cercano, nuestro vecino y amigo, no debería cambiar, coincidimos en la lucha contra el terrorismo”.

Su colega chileno, Ricardo Lagos, había sostenido: “Lamentamos profundamente el desarrollo de los hechos, porque creo que, más que ponernos a nosotros mismos como jueces, todos tenemos un grado de responsabilidad.”

Cuba, hizo una condena clara: “La actitud de EUA amenaza al sistema de relaciones internacionales e instituciones multilaterales creado luego del fin de la segunda guerra mundial”.

Brasil, en comentarios de su Presidente Luiz Inacio “Lula” da Silva protestó por la transformación de un problema americano en un conflicto internacional: “George W. Bush no tiene el derecho, actuando sólo, de decidir qué es bueno y qué es malo para el mundo” [63].

CUMBRE BUSH-BLAIR-AZNAR EN LAS AZORES

El 16 de marzo del 2003, George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar se reunieron en una base de la fuerza aérea estadounidense en las Islas Azores, territorio portugués en el Atlántico, para decidir la intervención militar a Irak fuera del marco de la ONU, conformar una “coalición internacional” que legitimara las acciones y plantear el gobierno iraquí de la postguerra.

George W. Bush, en declaraciones que hizo luego de la Cumbre, advirtió que el día siguiente en que el CS de la ONU debía reunirse para deliberar, “será el momento de la verdad para el mundo en sus intentos de desarmar a Saddam Hussein, ya que decidiremos si puede funcionar la diplomacia, a la vez que instó al líder iraquí a salir de su país, “si es que verdaderamente quiere la paz. (...) El régimen iraquí se desarmará por sí mismo, o será desarmado por la fuerza, y el régimen no se ha desarmado por sí mismo”. Bush comentó que la ONU era “un organismo muy importante”, pero que había fracasado al manejar los conflictos de Ruanda y Kosovo. En realidad, en el caso Kosovo la ONU no fue convocada, sino que la OTAN operó sin mandato del CS.

Tony Blair, declaró que “los recursos naturales iraquíes serán utilizados en beneficio del pueblo iraquí”.

Para Bush y Blair las resoluciones anteriores de la ONU ya les conferían autoridad para lanzar un ataque militar contra Irak sin necesidad de una nueva decisión del CS [64].

Tanto Bush, Aznar como Blair coincidieron en que el tiempo de la diplomacia se había agotado y que sólo quedaba el ultimátum.

Francia, Rusia y Alemania convocaron a sesión del CS de la ONU. El Canciller francés Dominique de Villepin había manifestado que su gobierno vetaría toda intervención militar a Irak ante el CS. La posición de Francia estaba respaldada por, Rusia, China (miembros permanentes de CS), Alemania y Siria (miembros no permanentes del CS).

De todos modos, tanto Blair como el presidente del gobierno español, José María Aznar, instaron a realizar un último esfuerzo diplomático. Por su parte, funcionarios de la Casa Blanca indicaron que una vez que la diplomacia se agotaba, EUA estaba dispuesto a avanzar hacia el uso de la fuerza. EUA, ya tenía 225.000 efectivos en el Golfo y Gran Bretaña desplazó otros 45.000, llegando así al número estipulado por los estrategas militares para iniciar las operaciones. A estos se sumaban decenas de portaaviones y otras embarcaciones, más cerca de 600 aviones de combate.

El Canciller iraquí, manifestó que su país se había preparado por meses para ir a una guerra en cuestión de una hora y tenía miles de “mártires” dispuestos a combatir. En tanto, el gobierno de EUA ordenó el desalojo de su personal diplomático “no esencial” así como sus familiares de Israel, Siria y Kuwait. Irak mientras tanto, procedió el 15 de marzo a dividir el país en cuatro zonas militares para la distribución de unos 350.000 efectivos, a los que se sumaban unos 15.000 miembros de la fuerza de seguridad especial que constituía la guardia pretoriana de Hussein [65].

Tras la cumbre realizada en la isla portuguesa de las Azores, el presidente estadounidense exhortó a las demás naciones a apoyar el desarme “inmediato e incondicional” de Saddam Hussein. Bush recordó que EUA ya había dicho que “los países del CS debían enseñar sus cartas”, en relación con la posición que adoptaran respecto a Irak.

EUA, el Reino Unido y España habían establecido en el proyecto de resolución que presentaron el 24 de febrero del 2003, que el 17 de marzo del 2003 era el plazo límite para que el régimen de Saddam Hussein demostrara que se había desarmado plenamente. Esa resolución nunca se llegó a votar en el CS. Junto a los jefes de Gobierno del Reino Unido, Tony Blair, España, José María Aznar, y Portugal, José Manuel Durao Barroso, Bush insistió en que Irak había incumplido la resolución 1441 aprobada por la ONU y que por lo tanto afrontaba “serias consecuencias”. Por su parte, el Primer Ministro británico, Tony Blair, afirmó que “sin un ultimátum claro, más debate significa más retraso”. También advirtió de que es responsabilidad de todos respaldar la resolución 1441 y prometió un último llamamiento para “unir a la comunidad internacional” [66].

El Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, había reiterado que EUA creía que ya contaba con la autoridad legal como para ir a la guerra, sin necesitar una segunda resolución en la ONU: “Por supuesto que me hubiera gustado que otros llegaran a nuestra conclusión de que hay una completa falta de cumplimiento por parte de Saddam Hussein, algo que todos vemos en estos juegos. (...) Claro que me hubiera gustado ver una segunda resolución, porque hubiera ayudado a nuestros amigos con algunas de sus dificultades políticas. Pero, ¿necesitamos una segunda resolución? [67]

Ante el seguro veto francés, EUA, Gran Bretaña y España retiraron la segunda propuesta de resolución. Con esta decisión se cerraron las puertas para la diplomacia. Para los franceses, se trató de una victoria con sabor a nada en la ONU. Poco después de conocida la decisión del bloque estadounidense-anglo-español, el Embajador francés Jean-Marc de La Sabliere dijo que en las consultas privadas “la mayoría del Consejo confirmó que no desea el uso de la fuerza”.

El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer comentó que “El Consejo de Seguridad se mostró incapaz de actuar para hacer aplicar sus propias resoluciones (...) y hacer desarmar a Saddam Hussein. Llegó el momento de la verdad”. En un discurso que dio Bush al pueblo norteamericano dijo que “Para evitar un conflicto militar, Saddam Hussein no tiene otra opción que abandonar el país. La ventana diplomática está cerrada ahora” [68].

INSPECTORES DEJAN IRAK CON FRUSTRACION

Los inspectores de la ONU que estuvieron en Irak para verificar el desarme, abandonaron Bagdad el 18 de marzo del 2003 con un sentimiento de frustración, y algunos con rabia por haber sido utilizados y luego desechados, sin considerar la importancia de su trabajo para evitar la guerra. Un científico explicó a la prensa internacional que: “nunca antes en mi carrera tuve una frustración tan grande. Nosotros somos profesionales. Vinimos a hacer un trabajo que si bien sabemos que depende del poder político emanado del Consejo de Seguridad de la ONU, creíamos que iba a ser profesional, que iban a respetar nuestra opinión como expertos (...) lo que ocurrió (...) es que se lanzan a la guerra (...) los que vinimos a buscar vestigios de un plan de energía atómica no encontramos absolutamente nada. Eso lo dejó muy en claro nuestro jefe, el señor Al-Baradei, pero EUA no quiso escuchar (...) acá no se encontró nada fuera de lo común. No vimos ningún elemento químico que pueda ser considerado un arma de destrucción masiva. Y cuando encontramos los misiles, que tampoco estaban preparados para transportar cabezas con químicos, los iraquíes ofrecieron empezar a destruirlos. Y no es que los misiles Al-Samud 2 fueran de tan largo alcance. Lo que pasa es que estaban preparados para alcanzar entre 140 y 240 kilómetros si se les ponía un ‘booster’, un segundo motor (...) si encuentran algo los marines estadounidenses que lleguen aquí, todos vamos a sospechar que lo pusieron para justificar la invasión. Debieron dejarnos terminar. Necesitábamos dos o tres meses más, nada más” [69].

EUA INVADE Y BOMBARDEA IRAK

EUA comenzó a invadir desde Kuwait y a bombardear Irak el 20 de marzo del 2003 y prometió un ataque masivo sin precedentes para derribar al gobierno del Presidente Saddam Hussein [70].

El objetivo de la intervención, tenía que ver, según el gobierno norteamericano, con “democratizar” al Medio Oriente, usando como modelo a Irak [71]. ¿Por qué querría el gobierno norteamericano pretender democratizar al Medio Oriente? ¿Razones humanitarias, o gobiernos funcionales a sus intereses? Dada la cultura en Medio Oriente, ¿sería factible democratizarlo, al menos de esta manera tan traumática? ¿El pueblo estaría preparado para esa democratización, existen líderes demócratas o EUA impondría a su gente, como lo hizo en el caso Afganistán?

Lo cierto es que los fundamentos del mantenimiento de la paz fueron pisoteados. La prohibición del recurso a la fuerza y a las conquistas territoriales resultantes, el respeto a la integridad territorial y a la independencia política de los otros pueblos, fueron ignorados.

¿LA INVASION A IRAK ESTUVO LEGALMENTE JUSTIFICADA?

El presidente de EUA, George W. Bush, en un mensaje radial dirigido al pueblo norteamericano el 5 de abril del 2003, justificó la guerra contra Irak señalando que las fuerzas de la coalición “sirven a una causa grande y justa, porque las naciones libres no van a sentarse a esperar a que sus enemigos planeen otro 11 de setiembre, esta vez quizá con terror químico, biológico o nuclear (...) al defender nuestra propia seguridad, estamos liberando al pueblo iraquí de uno de los regímenes más crueles de la tierra” [72].

El marco legal utilizado por el gobierno norteamericano como argumento de la invasión fue la Resolución 687 del CS de la ONU, que establece los requisitos para Irak luego de la Guerra del Golfo de 1991.

Resolución 687 (1991) de 3 de abril de 1991

El Consejo de Seguridad,

Recordando sus resoluciones 660 (1990), de 2 de agosto de 1990, 661 (1990), de 6 de agosto de 1990, 662 (1990), de 9 de agosto de 1990, 664 (1990), de 18 de agosto de 1990, 665 (1990), de 25 de agosto de 1990, 666 (1990), de 13 de septiembre de 1990, 667 (1990), de 16 de septiembre de 1990, 669 (1990), de 24 de septiembre de 1990, 670 (1990), de 25 de septiembre de 1990, 674 (1990), de 29 de octubre de 1990, 677 (1990), de 28 de noviembre de 1990, 678 (1990), de 29 de noviembre de 1990, y 686 (1991), de 2 de marzo de 1991,

Acogiendo con beneplácito el restablecimiento de la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Kuwait y el regreso a ese país de su legítimo Gobierno,

Afirmando el compromiso asumido por todos los Estados Miembros en relación con la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de Kuwait y el Irak, y tomando nota del propósito manifestado por los Estados Miembros que cooperan con Kuwait de conformidad con el párrafo 2 de la resolución 678 (1990) de poner fin a su presencia militar en el Irak a la brevedad posible en consonancia con el párrafo 8 de la resolución 686 (1991),

Reafirmando la necesidad de tener seguridades de que las intenciones del Irak son pacíficas, habida cuenta de que ese país invadió y ocupó ilegalmente Kuwait,

Tomando nota de la carta, de fecha 27 de febrero de 1991, dirigida al Presidente del Consejo de Seguridad por el Primer Ministro Adjunto y Ministro de Relaciones Exteriores del Irag40, y de sus cartas de la misma fecha dirigidas al Presidente del Consejo de Seguridad y al Secretario General`, así como las que él les envió el 3S6 y el 5 de marzo” de conformidad con la resolución 686 (1991),

Observando que el Irak y Kuwait, en su calidad de Estados soberanos independientes, firmaron en Bagdad, el 4 de octubre de 1963, las “Minutas convenidas entre el Estado de Kuwait y la República del Irak sobre el restablecimiento de las relaciones de amistad, el reconocimiento y asuntos conexos” 58, por las que se reconocían oficialmente la frontera entre el Irak y Kuwait y la asignación de islas, instrumento que fue registrado en las

Naciones Unidas de conformidad con el Artículo 102 de la

Carta de las Naciones Unidas y en el que el Irak reconocía la independencia y la soberanía absoluta del Estado de Kuwait dentro de sus fronteras, tal como se había precisado y aceptado en la carta del Primer Ministro del Irak de fecha 21 de julio de 1932, y tal como había aceptado el gobernante de Kuwait en carta de fecha 10 de agosto de 1932,

Consciente de la necesidad de demarcar esa frontera,

Consciente también de que el Irak ha amenazado con utilizar armas en violación de las obligaciones que le incumben en virtud del Protocolo relativo a la prohibición del empleo en la guerra de gases asfixiantes, tóxicos o similares y de medios bacteriológicos, firmado en Ginebra el 17 de junio de 1925», y de que ese país ha utilizado anteriormente armas químicas, y afirmando que si el Irak volviese a utilizar esas armas se producirían graves consecuencias,

Recordando que el Irak ha firmado la Declaración final aprobada por todos los Estados participantes en la Conferencia de los Estados Partes en el Protocolo de Ginebra de 1925 y otros Estados interesados, celebrada en París del 7 al 11 de enero de 198960, por la que se estableció el objetivo de la eliminación universal de las armas químicas y biológicas,

Recordando también que el Irak ha firmado la Convención sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y toxínicas y sobre su destrucción, de 10 de abril de 197261,

Observando la importancia de que el Irak ratifique esa Convención,

Observando también la importancia de que todos los Estados se adhieran a esa Convención y dando su respaldo a la próxima celebración de la conferencia de examen encaminada a reforzar la autoridad, la eficacia y el alcance universal de la Convención,

Destacando la importancia de que la Conferencia de Desarme finalice pronto su labor relativa a una convención sobre la prohibición universal de las armas químicas y la adhesión universal a esa convención,

Consciente de que el Irak ha utilizado misiles balísticos en ataques no provocados y, por ello de la necesidad de adoptar medidas concretas respecto de los misiles balísticos emplazados en el Irak,

Preocupado por la información que obra en poder de Estados Miembros de que el Irak ha intentado adquirir materiales para utilizarlos en un programa de armas nucleares en contravención de las obligaciones que le impone el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, de lo de julio de 1968 62,

Recordando el objetivo de establecer una zona libre de armas nucleares en la región del Medio Oriente,

Consciente de que todas las armas de destrucción en masa constituyen una amenaza para la paz y la seguridad de la región y de la necesidad de propiciar el establecimiento de una zona libre de esas armas en el Medio Oriente,

Consciente también del objetivo de lograr un control equilibrado y general de los armamentos en la región,

Consciente además de la importancia de lograrlos objetivos mencionados anteriormente por todos los medios disponibles, incluido el diálogo entre los Estados de la región,

Observando que en la resolución 686 (1991) se levantaron las medidas impuestas por la resolución 661 (1990) en relación con Kuwait,

Observando también que, pese a los avances hacia el cumplimiento de las obligaciones establecidas en la resolución 686 (1991), aún se desconoce el paradero de muchos kuwatíes y nacionales de terceros Estados y no se han restituido algunos bienes,

Recordando que en la Convención internacional contra la toma de rehenes, que se abrió a la firma en Nueva York el 18 de diciembre de 1979, se tipifican todos los actos de toma de rehenes como manifestaciones de terrorismo internacional,

Deplorando las amenazas formuladas por el Irak, durante el reciente conflicto, de recurrir al terrorismo contra objetivos fuera del Irak y la toma de rehenes por el Irak,

Tornando nota con gran preocupación de los informes transmitidos por el Secretario General el 20 de marzo” y el 28 de marzo de 1991 y consciente de la necesidad de atender con urgencia a las necesidades humanitarias de Kuwait y el Irak,

Teniendo presente su objetivo de restablecer la paz y la seguridad internacionales en la región de conformidad con sus resoluciones recientes,

Consciente de la necesidad de adoptar las medidas siguientes de conformidad con el Capítulo VII de la Carta,

1. Afirma las trece resoluciones señaladas anteriormente, con la excepción de los cambios expresos que se indican a continuación para alcanzar los objetivos de la presente resolución, incluida una cesación oficial del fuego;

A

2. Exige que el Irak y Kuwait respeten la inviolabilidad de la frontera internacional y la asignación de islas establecidas en las “Minutas convenidas entre el Estado de Kuwait y la República del Irak sobre el restablecimiento de las relaciones de amistad, el reconocimiento y asuntos conexos” 58, firmadas por esos países en el ejercicio de su soberanía en Bagdad, el 4 de octubre de 196 registradas en las Naciones Unidas;

3. Pide al Secretario General que preste su asistencia para hacer arreglos con el Irak y Kuwait a fin de demarcar la frontera entre el Irak y Kuwait. utilizando para ello material apropiado, incluido los mapas transmitidos con la carta, de fecha 28 de marzo de 1991, que le dirigió el Representante Permanente del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte ante las Naciones Unidas, y que informe al respecto al Consejo de Seguridad en el plazo de un mes;

4. Decide garantizar la inviolabilidad de la frontera internacional mencionada y tomar, según corresponda, las medidas necesarias para ese fin de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas;

B

5. Pide al Secretario General que, tras consultar al Irak y a Kuwait, presente dentro del plazo de tres días al Consejo, para su aprobación, un plan para el despliegue inmediato de una unidad de observación de las Naciones Unidas que se encargue de vigilar la zona de Khor Abdullah y una zona desmilitarizada que se establece por la presente resolución y que tendrá diez kilómetros de ancho en el Irak y cinco kilómetros de ancho en Kuwait a contar desde la frontera mencionada en las “Minutas convenidas entre el Estado de Kuwait y la República del Irak sobre el restablecimiento de las relaciones de amistad, el reconocimiento y asuntos conexos”; de impedir las violaciones de la frontera con su presencia y con la supervisión de la zona desmilitarizada, y de observar todo acto hostil, o que pudiera ser hostil, emprendido desde el territorio de un Estado contra el otro; y pide también al Secretario General que informe al Consejo de Seguridad sobre el funcionamiento de esa unidad en forma periódica, e inmediatamente si se producen violaciones graves de la zona o posibles amenazas a la paz;

6. Señala que, tan pronto como el Secretario General notifique al Consejo que ha concluido el despliegue de la unidad de observación de las Naciones Unidas, se establecerán las condiciones para que las fuerzas de los Estados Miembros que cooperan con Kuwait de conformidad con la resolución 678 (1990) pongan fin a su presencia militar en el Irak en consonancia con la resolución 686 (1991);

C

7, Invita al Irak a reafirmar incondicionalmente las obligaciones que le impone el Protocolo relativo a la prohibición del empleo en la guerra de gases asfixiantes, tóxicos o similares y de medios bacteriológicos, firmado en Ginebra el 17 de junio de 192599, y a ratificar la Convención sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y toxínicas y sobre su destrucción, de 10 de abril de 197261;

8. Decide que el Irak deberá aceptar incondicionalmente la destrucción, remoción o neutralización, bajo supervisión internacional, de:

a) Todas las armas químicas y biológicas, todas las existencias de agentes y de todos los subsistemas y componentes conexos y todas las instalaciones de investigación, desarrollo, apoyo y fabricación;

b) Todos los misiles balísticos con un alcance de más de ciento cincuenta kilómetros y las principales partes conexas, así como las instalaciones de reparación y producción;

9. Decide también, para la aplicación del párrafo 8, lo siguiente:

a) Que el Irak deberá presentar al Secretario General, dentro del plazo de quince días a contar de la aprobación de la presente resolución, una declaración sobre el lugar de emplazamiento, la cantidad y el tipo de todos los elementos especificados en el párrafo 8, y deberá acceder a que se realice una inspección urgente sobre el terreno como se especifica a continuación;

b) Que el Secretario General, en consulta con los gobiernos pertinentes y, cuando corresponda, con el Director General de la Organización Mundial de la Salud, elabore y presente al Consejo para su aprobación, dentro del plazo de cuarenta y cinco días a contar de la aprobación de la presente resolución, un plan para la finalización de las siguientes actividades dentro del plazo de cuarenta y cinco días a contar de la aprobación del plan:

i) El establecimiento de una Comisión Especial que realizará una inspección inmediata sobre el terreno del potencial del Irak en materia de armas biológicas y químicas y misiles, sobre la base de las declaraciones del Irak y de la designación de otros lugares por la propia Comisión Especial;

ii) La entrega por el Irak a la Comisión Especial, para su destrucción, remoción o neutralización, teniendo en cuenta las necesidades de la seguridad pública, de todos los elementos que se indican en el inciso a) del párrafo 8, incluidos los elementos que se encuentren en los otros lugares designados por la Comisión Especial con arreglo al apartado i) del inciso b) del párrafo 9 y la destrucción por el Irak, bajo la supervisión de la Comisión Especial, de todo su potencial de misiles, incluidos los lanzamisiles, según se especifica en el inciso b) del párrafo 8;

iii) La prestación por la Comisión Especial al Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica de la asistencia y la cooperación requeridas en los párrafos 12 y 13;

10. Decide además que el Irak deberá comprometerse incondicionalmente a no utilizar, desarrollar, construir ni adquirir los elementos especificados en los párrafos 8 y 9 y pide al Secretario General que, en consulta con la Comisión Especial, elabore un plan para la vigilancia y verificación permanentes en el futuro del cumplimiento por el Irak de las disposiciones del presente párrafo, plan que se presentará al Consejo para su aprobación dentro del plazo de ciento veinte días a contar de la aprobación de la presente resolución;

11. Invita al Irak a reafirmar incondicionalmente las obligaciones que le impone el Tratado sobre la no proliferación de armas nucleares, de lo de julio de 196862;

12. Decide que el Irak deberá acceder incondicionalmente a no adquirir ni desarrollar armas nucleares ni material que pueda utilizarse para armas nucleares, ni subsistemas, componentes o instalaciones de investigación, desarrollo, apoyo o fabricación relacionados con esos elementos; a presentar al Secretario General y al Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica, dentro del plazo de quince días a contar de la aprobación de la presente resolución, una declaración sobre el lugar de emplazamiento, la cantidad y el tipo de todos los elementos especificados anteriormente; a colocar todo su material utilizable para anuas nucleares bajo el control exclusivo del Organismo, que se ocupará de su custodia y remoción con la asistencia y cooperación de la Comisión Especial según lo dispuesto en el plan del Secretario General mencionado en el inciso b) del párrafo 9; a aceptar, de conformidad con los arreglos estipulados en el párrafo 13, la inspección urgente in situ y la destrucción, remoción o neutralización de todos los elementos especificados anteriormente; y a aceptar el plan examinado en el párrafo 13 para la vigilancia y verificación permanentes en el futuro del cumplimiento de esos compromisos;

13. Pide al Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica que, por conducto del Secretario General y con la asistencia y cooperación de la Comisión Especial, según lo estipulado en el plan del Secretario General mencionado en el inciso b) del párrafo 9, realice una inspección inmediata sobre el terreno del potencial nuclear del Irak sobre la base de las declaraciones del Irak y de la designación de otros lugares por la Comisión Especial; que elabore un plan, para su presentación al Consejo dentro del plazo de cuarenta y cinco días, para la destrucción, remoción o neutralización, según proceda, de todos los elementos indicados en el párrafo 12; que ejecute ese plan dentro del plazo de cuarenta y cinco días a contar de la aprobación de éste por el Consejo de Seguridad, y que elabore un plan, habida cuenta de los derechos y obligaciones del Irak con arreglo al Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, para la vigilancia y verificación permanentes en el futuro del cumplimiento por el Irak de lo dispuesto en el párrafo 12, incluido un inventario de todo el material nuclear existente en el Irak sujeto a la verificación y las inspecciones del Organismo a fin de confirmar que las salvaguardias del Organismo abarquen todas las actividades nucleares pertinentes del Irak, plan que se presentará al Consejo de Seguridad para su aprobación dentro del plazo de ciento veinte días a contar de la aprobación de la presente resolución;

14. Observa que las medidas que deberá adoptar el Irak de conformidad con los párrafos 8 a 13 constituyen un paso hacia la meta de establecer en el Medio Oriente una zona libre de armas de destrucción en masa y de todos los misiles vectores de esas armas, y hacia el objetivo de una prohibición total de las armas químicas;

D

15. Pide al Secretario General que informe al Consejo sobre las medidas que se adopten para facilitar la restitución de todos los bienes kuwaitíes de que se ha apoderado el Irak, incluida una lista de los bienes que Kuwait sostiene que no se han restituido o que no se han restituido intactos;

E

16. Reafirma que el Irak, independientemente de sus deudas y obligaciones anteriores al 2 de agosto de 1990, que se considerarán por los conductos normales, es responsable ante los gobiernos, los nacionales y las empresas extranjeros, con arreglo al derecho internacional, por toda pérdida directa y daño directo, incluidos los daños al medio ambiente y la destrucción de recursos naturales, y por todo perjuicio directo resultante de la invasión y ocupación ilícitas de Kuwait;

17. Decide que las declaraciones formuladas por el Irak desde el 2 de agosto de 1990 en que repudia su deuda externa son nulas y carentes de validez y exige que el Irak adhiera escrupulosamente a todas sus obligaciones relativas al servicio y la amortización de su deuda externa;

18. Decide también crear un fondo para pagar indemnizaciones en respuesta a las reclamaciones que se presenten con arreglo al párrafo 16 y establecer una Comisión que administrará el fondo;

19. Asigna al Secretario General la tarea de elaborar y presentar al Consejo para su decisión, a más tardar dentro del plazo de treinta días a contar de la aprobación de la presente resolución, recomendaciones respecto del Fondo que se ha de crear de conformidad con el párrafo 18 y respecto de un programa para la aplicación de las decisiones contenidas en los párrafos 16 a 18, incluido lo siguiente: la administración del Fondo; los mecanismos para determinar el nivel apropiado de la contribución del Irak al Fondo sobre la base de un porcentaje del valor de sus exportaciones de petróleo y de productos de petróleo, hasta un máximo que el Secretario General sugerirá al Consejo teniendo en cuenta las necesidades del pueblo del

Irak, la capacidad de pago del Irak, evaluada conjuntamente con instituciones financieras internacionales y habida cuenta del servicio de la deuda externa, y las necesidades de la economía iraquí; los arreglos para garantizar que se hagan pagos al Fondo; el proceso por el cual se asignarán los fondos y se harán pagos en respuesta a las reclamaciones; los procedimientos adecuados para evaluar las pérdidas, establecer listas de reclamaciones y verificar su validez y resolver las disputas respecto de reclamaciones en relación con la responsabilidad del Irak especificada en el párrafo 16; y la composición de la Comisión mencionada anteriormente;

F

20. Decide, con efecto inmediato, que la prohibición de la venta o suministro al Irak de artículos o productos que no sean medicamentos o suministros médicos y la prohibición de transacciones financieras conexas de conformidad con la resolución 661 (1990) no se aplicarán a los alimentos sobre los que se notifique al Comité del Consejo de Seguridad establecido en virtud de la resolución 661 (1990) relativa a la situación entre el Irak y Kuwait ni, con sujeción a la aprobación de dicho Comité mediante el procedimiento simplificado y acelerado de “no objeción”, a los materiales y suministros destinados a subvenir a necesidades esenciales de la población civil, conforme se especifica en el informe del Secretario General de fecha 20 de marzo de 1991x', ni a otros casos respecto de los cuales el Comité determine la existencia de una necesidad de carácter humanitario;

21. Decide examinar cada sesenta días las disposiciones del párrafo 20 a la luz de las políticas y prácticas seguidas por el Gobierno del Irak, incluso en lo concerniente a la aplicación de todas las resoluciones pertinentes del Consejo, con el objeto de determinar si se procederá a reducir o levantar las prohibiciones allí mencionadas.

22. Decide también que, una vez que el Consejo haya aprobado el programa solicitado en el párrafo 19 y que esté de acuerdo en que el Irak ha adoptado todas las medidas previstas en los párrafos 8 a 13, quedarán sin fuerza ni efecto la prohibición de importar artículos y productos originarios del Irak y la prohibición de realizar transacciones financieras conexas, que figuran en la resolución 661 (1990);

23. Decide además que, hasta tanto el Consejo adopte las medidas a que se refiere el párrafo 22, se facultará al Comité del Consejo de Seguridad establecido en virtud de la resolución 661 (1990) relativa a la situación entre el Irak y Kuwait a aprobar excepciones a la prohibición de importar artículos y productos originarios del Irak, cuando ello sea necesario a fin de garantizar que el Irak disponga de recursos financieros suficientes para realizar las actividades previstas en el párrafo 20;

24. Decide que, de conformidad con la resolución 661 (1990) y resoluciones posteriores conexas y hasta que el Consejo adopte una nueva decisión al respecto, todos los Estados continuarán impidiendo la venta o suministro al Irak, o la promoción o facilitación de tal venta o suministro, por sus nacionales, o desde sus territorios, o utilizando buques o aeronaves de su pabellón de:

a) Armas y material conexo de todo tipo, con inclusión expresa de la venta o la transferencia por otros medios de todo tipo de equipo militar convencional, incluido el destinado a fuerzas paramilitares, así como de componentes y repuestos para dicho equipo y los medios de producirlos;

b) Los elementos especificados y definidos en los párrafos 8 y 12 que no estén de otro modo incluidos en el inciso anterior,

c) Tecnología sujeta a acuerdos de concesión de licencia u otros acuerdos de transferencia relativos a la producción, la utilización o la acumulación de los artículos especificados en los incisos a) y b);

d) Personal o materiales para fines de capacitación o servicios técnicos de apoyo relacionados con el diseño, el desarrollo, la manufactura, el uso, el mantenimiento o los elementos de apoyo a los artículos especificados en los incisos a) y b);

25. Exhorta a todos los Estados y organizaciones internacionales a obrar estrictamente de conformidad con el párrafo 24, aunque existan contratos, acuerdos, licencias o arreglos de cualquier otro tipo;

26. Pide al Secretario General que, en consulta con los gobiernos correspondientes, formule en un plazo de sesenta días, para su aprobación por el Consejo, directrices para facilitar el pleno cumplimiento en el plano internacional de los párrafos 24, 25 y 27, y que las facilite a todos los Estados y establezca un procedimiento para la actualización periódica de dichas directrices;

27. Exhorta a todos los Estados a establecer en cada país controles y procedimientos y adoptar otras medidas en consonancia con las directrices que formule el Consejo con arreglo al párrafo 26 y que puedan ser necesarios para garantizar el cumplimiento de los términos del párrafo 24, y exhorta a las organizaciones internacionales a adoptar todas las medidas apropiadas para ayudar a garantizar ese pleno cumplimiento;

28. Conviene en examinar regularmente, y en cualquier caso a los ciento veinte días de la aprobación de la presente resolución, las decisiones consignadas en los párrafos 22 a 25, con excepción de los elementos que se precisan y definen en los párrafos 8 y 12, tomando en cuenta el cumplimiento por el Irak de la presente resolución y los progresos realizados en general en lo que respecta al control de los armamentos en la región;

29. Decide que todos los Estados, incluido el Irak, deberán adoptar las medidas necesarias para garantizar que no se atienda ninguna reclamación formulada en nombre del Gobierno del Irak o de cualquier persona u órgano del Irak, o de cualquier persona que presente la reclamación por intermedio o en beneficio de cualquiera de esas personas u órganos, en relación con cualquier contrato o transacción de otro tipo cuya ejecución fuera afectada por las medidas adoptadas por el Consejo en la resolución 661 (1990) y resoluciones conexas;

G

30. Decide que, para dar cumplimiento al compromiso que ha asumido de facilitar la repatriación de todos los nacionales de Kuwait o de terceros Estados, el Irak deberá prestar toda la cooperación necesaria al Comité Internacional de la Cruz Roja suministrando listas de dichas personas, facilitando el acceso del Comité Internacional a dichas personas, sea cual fuere el lugar en que se encuentren o en que estén detenidas, y facilitando la búsqueda por el Comité Internacional de los nacionales de Kuwait y de terceros Estados cuyo paradero aún no se haya establecido;

31. Invita al Comité Internacional de la Cruz Roja a mantener informado al Secretario General, según proceda, de todas las actividades emprendidas para facilitar la repatriación o el regreso de todos los nacionales de Kuwait y de terceros Estados que se encontraran en el Irak a partir del 2 de agosto de 1990, o la repatriación o la devolución de sus restos;

H

32. Exige que el Irak informe al Consejo que no cometerá ni apoyará ningún acto de terrorismo internacional ni permitirá que funcione en su territorio ninguna organización orientada hacia la realización de tales actos, y que condene inequívocamente y renuncie a todos los actos, métodos y prácticas propios del terrorismo;

33. Declara que una vez que el Irak haya notificado oficialmente al Secretario General y al Consejo de Seguridad su aceptación de las disposiciones anteriores entrará en vigor una cesación oficial del fuego entre el Irak y Kuwait y los Estados Miembros que cooperan con Kuwait de conformidad con la resolución 678 (1990);

34. Decide seguir considerando esta cuestión y adoptar las medidas ulteriores que sean necesarias para la aplicación de la presente resolución y para garantizar la paz y la seguridad en la región.

Aprobada en la 2981 sesión por 12 votos contra 1 (Cuba) y 2 abstenciones (Ecuador, Yemen).

El apartado 32 de la Resolución 687 ha sido relacionado con el punto 2) de la Resolución 1373, a los efectos de justificar la invasión.

De todas formas, la Resolución 687 remite al CS de la ONU y no a EUA el resolver sobre el caso Irak.

Resolución 1373

Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 4385ª sesión, celebrada el 28 de septiembre de 2001

El Consejo de Seguridad,

Reafirmando sus resoluciones 1269 (1999) de 19 de octubre de 1999 y 1368 (2001) de 12 de septiembre de 2001, Reafirmando también su condena inequívoca de los ataques terroristas ocurridos en Nueva York, Washington, D.C., y Pennsylvania el 11 de septiembre de 2001, y expresando su determinación de prevenir todos los actos de esa índole, Reafirmando asimismo que esos actos, al igual que todo acto de terrorismo internacional, constituyen una amenaza a la paz y la seguridad internacionales, Reafirmando el derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva reconocido en la Carta de las Naciones Unidas y confirmado en la resolución 1368 (2001),

Reafirmando la necesidad de luchar con todos los medios, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, contra las amenazas a la paz y la seguridad internacionales representadas por los actos de terrorismo,

Profundamente preocupado por el aumento, en varias regiones del mundo, de actos de terrorismo motivados por la intolerancia o el extremismo,

Insta a los Estados a trabajar de consuno urgentemente para prevenir y reprimir los actos de terrorismo, en particular acrecentando su cooperación y cumpliendo plenamente los convenios internacionales contra el terrorismo que sean pertinentes,

Reconociendo la necesidad de que los Estados complementen la cooperación internacional adoptando otras medidas para prevenir y reprimir en sus territorios, por todos los medios legales, la financiación y preparación de esos actos de terrorismo,

Reafirmando el principio establecido por la Asamblea General en su declaración de octubre de 1970 (2625) (XXV)) y confirmado por el Consejo de Seguridad en su resolución 1189 (1998), de 13 de agosto de 1998, a saber, que todos los Estados tienen el deber de abstenerse de organizar, instigar y apoyar actos terroristas perpetrados en otro Estado o de participar en ellos, y de permitir actividades organizadas en su territorio encaminadas a la comisión de dichos actos,

Actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas,

1. Decide que todos los Estados:

a) Prevengan y repriman la financiación de los actos de terrorismo;

b) Tipifiquen como delito la provisión o recaudación intencionales, por cualesquiera medios, directa o indirectamente, de fondos por sus nacionales o en sus territorios con intención de que dichos fondos se utilicen, o con conocimiento de que dichos fondos se utilizarán, para perpetrar actos de terrorismo;

c) Congelen sin dilación los fondos y demás activos financieros o recursos económicos de las personas que cometan, o intenten cometer, actos de terrorismo o participen en ellos o faciliten su comisión; de las entidades de propiedad o bajo el control, directos o indirectos, de esas personas, y de las personas y entidades que actúen en nombre de esas personas y entidades o bajo sus órdenes, inclusive los fondos obtenidos o derivados de los bienes de propiedad o bajo el control, directos o indirectos, de esas personas y de las personas y entidades asociadas con ellos;

d) Prohíban a sus nacionales o a todas las personas y entidades en sus territorios que pongan cualesquiera fondos, recursos financieros o económicos o servicios financieros o servicios conexos de otra índole, directa o indirectamente, a disposición de las personas que cometan o intenten cometer actos de terrorismo o faciliten su comisión o participen en ella, de las entidades de propiedad o bajo el control, directos o indirectos, de esas personas y de las personas y entidades que actúen en nombre de esas personas o bajo sus órdenes;

2. Decide también que todos los Estados:

a) Se abstengan de proporcionar todo tipo de apoyo, activo o pasivo, a las entidades o personas que participen en la comisión de actos de terrorismo, inclusive reprimiendo el reclutamiento de miembros de grupos terroristas y eliminando el abastecimiento de armas a los terroristas;

b) Adopten las medidas necesarias para prevenir la comisión de actos de terrorismo, inclusive mediante la provisión de alerta temprana a otros Estados mediante el intercambio de información;

c) Denieguen refugio a quienes financian, planifican o cometen actos de terrorismo, o prestan apoyo a esos actos, o proporcionan refugios;

d) Impidan que quienes financian, planifican, facilitan o cometen actos de terrorismo utilicen sus territorios respectivos para esos fines, en contra de otros Estados o de sus ciudadanos;

e) Aseguren el enjuiciamiento de toda persona que participe en la financiación, planificación, preparación o comisión de actos de terrorismo o preste apoyo a esos actos, y aseguren que, además de cualesquiera otras medidas de represión de esos actos que se adopten, dichos actos de terrorismo queden tipificados como delitos graves en las leyes y otros instrumentos legislativos internos y que el castigo que se imponga corresponda a la gravedad de esos actos de terrorismo;

f) Se proporcionen recíprocamente el máximo nivel de asistencia en lo que se refiere a las investigaciones o los procedimientos penales relacionados con la financiación de los actos de terrorismo o el apoyo prestado a éstos, inclusive por lo que respecta a la asistencia para la obtención de las pruebas que posean y que sean necesarias en esos procedimientos;

g) Impidan la circulación de terroristas o de grupos terroristas mediante controles eficaces en frontera y controles de la emisión de documentos de identidad y de viaje, y mediante la adopción de medidas para evitar la falsificación, la alteración ilegal y la utilización fraudulenta de documentos de identidad y de viaje;

3. Exhorta a todos los Estados a:

a) Encontrar medios para intensificar y agilizar el intercambio de información operacional, especialmente en relación con las actividades o movimientos de terroristas individuales o de redes de terroristas; los documentos de viaje alterados ilegalmente o falsificados; el tráfico de armas, explosivos o materiales peligrosos; la utilización de tecnologías de las comunicaciones por grupos terroristas y la amenaza representada por la posesión de armas de destrucción en masa por parte de grupos terroristas;

b) Intercambiar información de conformidad con el derecho internacional y la legislación interna y cooperar en las esferas administrativas y judiciales para impedir la comisión de actos de terrorismo;

c) Cooperar, en particular mediante acuerdos y convenios bilaterales y multilaterales, para impedir y reprimir los ataques terroristas, y adoptar medidas contra quienes cometan esos actos;

d) Adherirse tan pronto como sea posible a los convenios y protocolos internacionales pertinentes relativos al terrorismo, inclusive el Convenio Internacional para la represión de la financiación del terrorismo, de 9 de diciembre de 1999;

e) Fomentar la cooperación y aplicar plenamente los convenios y protocolos internacionales pertinentes relativos al terrorismo, así como las resoluciones del Consejo de Seguridad 1269 (1999) y 1368 (2001);

f) Adoptar las medidas apropiadas de conformidad con las disposiciones pertinentes de la legislación nacional y el derecho internacional, inclusive las normas internacionales en materia de derechos humanos, antes de conceder el estatuto de refugiado, con el propósito de asegurarse de que el solicitante de asilo no haya planificado o facilitado actos de terrorismo ni participado en su comisión;

g) Asegurar, de conformidad con el derecho internacional, que el estatuto de refugiado no sea utilizado de modo ilegítimo por los autores, organizadores o patrocinadores de los actos de terrorismo, y que no se reconozca la reivindicación de motivaciones políticas como causa de denegación de las solicitudes de extradición de presuntos terroristas;

4. Observa con preocupación la conexión estrecha que existe entre el terrorismo internacional y la delincuencia transnacional organizada, las drogas ilícitas, el blanqueo de dinero, el tráfico ilícito de armas y la circulación ilícita de materiales nucleares, químicos, biológicos y otros materiales potencialmente letales, y a ese respecto pone de relieve la necesidad de promover la coordinación de las iniciativas en los planos nacional, subregional, regional e internacional, para reforzar la respuesta internacional a este reto y amenaza graves a la seguridad internacional;

5. Declara que los actos, métodos y prácticas terroristas son contrarios a los propósitos y principios de las Naciones Unidas y que financiar intencionalmente actos de terrorismo, planificarlos e incitar a su comisión también es contrario a dichos propósitos y principios de las Naciones Unidas;

6. Decide establecer, de conformidad con el artículo 28 de su reglamento provisional, un Comité del Consejo de Seguridad integrado por todos los miembros del Consejo, para verificar la aplicación de la presente resolución, con la asistencia de los expertos que se consideren apropiados, y exhorta a todos los Estados a que informen al Comité, a más tardar 90 días después de la fecha de aprobación de la resolución y con posterioridad conforme a un calendario que será propuesto por el Comité, de las medidas que hayan adoptado para aplicar la presente resolución;

7. Pide al Comité que establezca sus tareas, presente un programa de trabajo en el plazo de 30 días después de la aprobación de la presente resolución y determine el apoyo que necesita, en consulta con el Secretario General;

8. Expresa su determinación de adoptar todas las medidas necesarias para asegurar la aplicación plena de la presente resolución de conformidad con las funciones que se le asignan en la Carta;

9. Decide seguir ocupándose de la cuestión.

Cabe destacar que, EUA violó la prohibición que hace la Carta de la ONU y el Pacto Brian-Kellog de 1928, del uso de la fuerza. Su acción no estuvo comprendida en el Artículo 51 de la Carta de la ONU, ya que no había lugar para invocar la legítima defensa. En todo caso, el CS de la ONU debió intervenir inmediatamente de iniciado el conflicto, de acuerdo como lo establece la Carta de la ONU.

Un tema destacable, es que el CS de la ONU, desde el punto de vista de la representatividad por religiones, no comprende al islamismo. Tiene representados al catolicismo, el protestantismo, la iglesia anglicana, la iglesia ortodoxa y el budismo.

Lo significativo, más allá de los aspectos legales y de la falta de una decisión multilateral, es el temor al “unilateralismo” de EUA basado en la fuerza y la posibilidad de que construya un imperio.

ROL DEL CS DE LA ONU CUANDO UN MIEMBRO ATACA

El Pacto Brian-Kellogg del 26 de Agosto de 1928, establecía la no utilización de la guerra como instrumento de política nacional y acordaba no buscar la resolución de las disputas, cualquiera fuera su origen, por otros medios que no fueran los pacíficos. El Tratado sirvió solamente una vez como base para una solución pacífica: en el año 1929, en el conflicto entre China y la URSS, sobre la línea de ferrocarril en Manchuria. Dicha solución quedó sin efecto en 1930-1931, cuando Japón, sin declaración de guerra, inició la ocupación de Manchuria; su aplicación fue igualmente imposible en 1935, con ocasión de la agresión italiana a Etiopía y en las siguientes agresiones fascistas y nazistas en Europa [73].

En el caso Irak (2003) el gobierno de George W. Bush rompió, entre otras cosas, con este Pacto. Pero, lo más grave, fue que Irak, al ser atacado por EUA sin la autorización del CS de la ONU, debía esgrimir el uso de la legítima defensa; es más, el CS de la ONU debió intervenir inmediatamente, de acuerdo con los establecido por la Carta de la ONU, para frenar el conflicto y buscar una solución pacífica, que, en definitiva era la que se venía buscando a través de los inspectores de armas de la ONU.

Ninguna de estas circunstancias se dio, procediendo el “derecho” del más fuerte, sin que la “comunidad internacional” tuviera poder suficiente como para hacer que el derecho internacional y los pactos se cumplieran.

El Papa Juan Pablo II condenó el 25 de Marzo del 2003, el uso de la guerra como instrumento para resolver conflictos entre los Estados, a excepción de la “lícita defensa contra el agresor”, y revindicó a los movimientos pacifistas que demuestran que la opción bélica es repudiada por gran parte de la humanidad [74]. De esta manera, planteó la posibilidad de que Irak se defendiera legítimamente frente al agresor EUA, que decidió atacar por motivos que estuvieron más cerca de lo político que de la defensa nacional que George W. Bush esgrimió.

Es más, cuando el CS se encuentra bloqueado por un veto, la AG puede sustituirlo. Lo hizo en el pasado, por iniciativa del Secretario de Estado de EUA, Dean Acheson, en el caso de Corea (1950), creando y haciendo adoptar por la AG de la ONU el 3 de noviembre de 1950 la Resolución 377 A (V) “Unidos Para la Paz” [75], a pesar de que la AG tiene explícitamente prohibido hacer recomendaciones sobre temas que se encuentran en la agenda del CS. Esta rehabilitación del rol de la AG sería muy fecunda para el futuro de la ONU, amenazada por el naufragio a causa de su impotencia.

En la década de los ‘90, los Estados africanos occidentales, incluyendo a Nigeria y Ghana, intervinieron en las guerras civiles de Liberia y Sierra Leona. El CS no aprobó este procedimiento. La campaña de la OTAN contra Belgrado para prevenir la “limpieza étnica” en Kosovo (1999) también careció de una resolución del CS.

Con el inicio de los acontecimientos bélicos, se planteó la necesidad de una reunión de emergencia del CS de la ONU, por pedido de los países integrantes de la Liga Arabe y el Movimiento de Países No Alineados. El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, propuso al CS una resolución de ayuda humanitaria que estuviera basada en el programa “petróleo por alimentos”, dado que poseía la infraestructura necesaria para hacer llegar la ayuda a la población, que con la guerra se veía privada de toda ayuda, al haberse suspendido el programa.

Poco antes del pedido de sesión del CS por la Liga Arabe, el Vicepresidente de Irak, Taha Yassin Ramadan, había criticado a las naciones árabes por no haber tomado una posición más decidida sobre el ataque estadounidense. Ramadan dejó en claro que con palabras de condena no bastaba y llamó, sin éxito, a los miembros de la Liga Árabe a cortar el suministro de petróleo a EUA y Gran Bretaña [76].

El Canciller ruso, Igor Ivanov, señaló por su parte que la guerra en Irak era contraproducente, y llamó al fin de las hostilidades lo antes posible.

El Primer Ministro de Francia, Jean-Pierre Raffarin señaló el 3 de abril del 2003, en la víspera de la reunión de Cancilleres en París, que EUA cometió un error “moral, político y estratégico” al entrar en una guerra con Irak y lamentó “la violencia extrema”. Aclaró que Francia no era anti EUA pero señaló que la relación amistosa permitía la franqueza y que “se tendría que haber dicho que había una alternativa a la guerra”. Agregó que Francia estaba del lado de la paz y la ley y “creemos que con esta guerra se ha infringido la ley” [77].

De todas formas, la reunión de emergencia del CS no se llevó a cabo, más allá de todo comentario, mostrando, también, el grado de debilidad, por parte del resto de las potencias miembro del CS.

¿QUE OCURRIRA EN LA POSTGUERRA?

Después de la batalla diplomática en la ONU, durante los acontecimientos bélicos, se inició una etapa de reconciliación pragmática, pero sin mayores concesiones por parte de EUA a la UE. El Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, viajó a Bruselas el 3 de abril del 2003 y mantuvo más de veinte entrevistas individuales con los Cancilleres europeos y en la OTAN, para tratar de limar las asperezas dejadas por la confrontación con Europa. Pero se mostró renuente a considerar un rol para la ONU después de la guerra, a pesar de los planteos de los Cancilleres de que diera un rol de liderazgo a la ONU en la posguerra. Para Powell la ONU tendría un rol, pero su naturaleza exacta faltaba por definir, a la vez que se manifestó reacio a aceptar que EUA compartiera el poder con el organismo internacional [78].

Powell consideró que “la coalición tiene que desempeñar el papel principal”.

Se observaron los importantes cambios en la estructura internacional generados por la actitud unilateral de EUA en el caso Irak. Por causa de ello, se abrió una profunda grieta en el seno de la OTAN, y los esfuerzos de reconstrucción de Irak parecieran no facilitar una resolución sencilla al tema.

Según Europa, la ONU debía tener cabida en cuatro tareas básicas:

1) La validación legal del nuevo gobierno que sustituyera al de Saddam Hussein a través de una resolución del CS. Sin ese requisito, cabrían impredecibles consecuencias jurídicas contra la nueva administración y los negocios que ella adjudique o administre.

2) El manejo de la asistencia humanitaria.

3) El control del petróleo; y

4) El control de la reconstrucción.

Tanto Francia, Rusia como Alemania vieron con aprensión la actitud del gobierno de Bush cuando, casi al inicio de la guerra, adjudicó contratos a empresas que estuvieron ligadas a funcionarios de la Casa Blanca [79].

El Canciller francés Dominique de Villepin dijo que “Creemos que las Naciones Unidas deben desempeñar un papel central, sea político o económico. (...) La ONU es la única organización internacional que puede legitimar la reconstrucción de Irak”. De todas formas, el gobierno norteamericano se manifestó renuente a dejar en manos de otros, que no tuvieron que ver con la guerra, el manejo del país petrolero, argumentando que había arriesgado las vidas de sus soldados y gastado miles de millones de dólares para prepararlo para lo que llamó un gobierno representativo. Invitó a sus aliados a contribuir con los gastos de la ayuda humanitaria. El plan de EUA era que un administrador norteamericano, el teniente general retirado Jay Gardner, manejara Irak en conjunción con fuerzas de EUA y Gran Bretaña hasta que EUA pudiera establecer una “autoridad iraquí interina” con poderes limitados. Gran Bretaña, el mayor aliado de EUA en la guerra contra Irak, enfatizó la necesidad de dejar el poder en manos del pueblo iraquí cuanto antes. El Secretario de Relaciones Exteriores británico, Jack Straw, aclaró que su país quería que la ONU desempeñara un papel similar al que tuvo en Afganistán, donde supervisó la conferencia que nombró al nuevo gobierno de Kabul y su asunción en el 2001. El gobierno británico buscaba un protagonismo mayor de la ONU porque le ayudaría a tender puentes con sus socios europeos, heridos por su pro-americanismo. Powell, en tanto, señaló que la OTAN podría proveer fuerzas de paz para el período de posguerra en Irak [80].

El gobierno norteamericano expresó que quería pagar la reconstrucción con el crudo de Irak. La administración estadounidense manifestó que quería de hecho instalar en Irak a un alto ejecutivo petrolero norteamericano para que supervisara la producción y exploración iraquí. Los expertos iraquíes que se encontraban fuera del país serían contratados para manejar las futuras ventas de crudo. Pero Francia, Gran Bretaña y Rusia se opusieron y buscaron que se respetaran sus contratos petroleros firmados con el gobierno de Saddam Hussein antes de la guerra.

El presidente de turno del CS de la ONU, el mexicano Adolfo Aguilar Zinser, dijo que ese órgano había expresado su compromiso para con el principio de que “el petróleo iraquí les pertenece a los iraquíes”. La perspectiva de que EUA ejerciera el control sobre la industria petrolera iraquí aumentó la oposición extranjera a los planes de posguerra de EUA y reforzó las sospechas, alimentadas sobre todo en los días de debate en la ONU previos al inicio de la guerra, de que la Casa Blanca lanzaba su ofensiva militar básicamente para apoderarse del crudo de Irak, que tiene las segundas reservas del mundo.

Tanto Rusia como Francia, Gran Bretaña y otros miembros del CS buscaron preservar el manejo de la ONU de la industria petrolera iraquí y evitar que fuera manejada por EUA [81].

En una aparente diferencia pública con el gobierno estadounidense, el Primer Ministro británico, Tony Blair, anunció en una carta abierta a los iraquíes que su país iba a ser dirigido por ellos mismos y no por EUA, Gran Bretaña o la ONU: “Después que el régimen de Saddam Hussein caiga, el trabajo de construir un nuevo, libre y unido Irak va a comenzar. (...) Un pacífico y próspero Irak que será gobernado por la gente de Irak. (...) Nuestras tropas se irán lo más rápido posible. No van a estar más allá de lo necesario. (...) El dinero del petróleo iraquí será para los iraquíes. Va a ser usado para construir prosperidad para ustedes y sus familias”. Con su carta abierta, el Primer Ministro británico contradecía los planes de EUA de imponer una administración estadounidense basada especialmente en el ejército en Irak. Pero también cerraba la puerta a que la ONU gerenciara Irak políticamente, como lo pidieron los gobiernos europeos: “Nuestro deseo es avanzar lo más rápido posible a un gobierno interino dirigido por los iraquíes” [82].

En la “Cumbre Sobre la Guerra” celebrada en Belfast, a principios de abril del 2003, pareciera que la posición internacionalista de Tony Blair y las “palomas” del Departamento de Estado norteamericano tuvieron éxito en lograr que George W. Bush aceptara darle a la ONU un papel relevante en la organización gubernamental de Irak. Durante una conferencia de prensa en el castillo de Hillsborough, Bush lo definió en términos de “provisión de alimentos, ayuda humanitaria, contribuciones y la sugerencia de nombres para la formación del gobierno interino que servirá hasta que aparezca el verdadero gobierno. (...) Cuando decimos un papel vital para las Naciones Unidas queremos decir un papel vital en todos los aspectos de la misión. (...) Es evidente que hay cierto escepticismo en Europa de que realmente hablo en serio cuando digo esto. Saddam Hussein sabe ahora que yo hablo en serio.”

La etapa de postguerra se había acordado manejarla en tres fases:

1) En el primer período, las fuerzas armadas norteamericanas y británicas retendrían el control de la seguridad, mientras la administración de los servicios públicos, la infraestructura y la asistencia sanitaria quedaba en manos de la Oficina Norteamericana para la Reconstrucción y Ayuda Humanitaria (ORHA).

2) La formación de la Administración Interina iraquí, que no tendría poderes ejecutivos, sólo trabajaría en coordinación con la ORHA. De ella participarían tanto exiliados iraquíes como aquellos oficiales menores del Partido Baath (de Saddam) que demostraran no haber participado de pleno en el gobierno.

3) La última fase sería el paso hacia un gobierno representativo en el que intervendrían todas las facciones y tribus iraquíes, como ocurrió en Afganistán, para luego llamar a elecciones abiertas.

Bush también reconoció que Tony Blair tenía razón cuando le advertía que la reconstrucción de Irak no sería barata y que necesitaría, por lo tanto, de los recursos de la comunidad internacional. Por otra parte, la preocupación de Blair también se concentró en que Jacques Chirac y Gerhard Shröder no insistieran en su posición de no “legitimar” la agresión contra Irak mediante una resolución de la ONU [83].

LA ONU QUEDO REDUCIDA A LA AYUDA HUMANITARIA

La ONU recibió un mandato genérico para brindar ayuda humanitaria, que emana de los estatutos fundacionales de los fondos, programas y agencias especializadas que conforman el sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo. En ejercicio de dicho mandato, el Sistema de las Naciones Unidas ha hecho un importante esfuerzo destinado a formular de manera anticipada y coordinada un plan de contingencia, para evaluar los efectos de la guerra sobre la población civil, en términos de desplazamientos y necesidades básicas humanas. La organización como tal no llevaría adelante programas de ayuda humanitaria mientras las condiciones de seguridad no fueran las adecuadas. Al darse las condiciones de seguridad, la ONU establecería su despliegue humanitario completo. UNICEF inició la operación humanitaria desde el comienzo de la guerra, distribuyendo en el sur de Irak, cerca de 175.000 litros de agua y decenas de miles de paquetes de salud. La de Irak, ha sido una de las mayores operaciones humanitarias de la historia, con un costo de unos 1300 millones de dólares.

Otro tema central ha sido el de los refugiados y desplazados. El Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) fue el que llevó a cabo el tratamiento de este tema. Conjuntamente con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se construyeron campos para albergar a los desplazados internos en Dohuk, Erbil y Sulaimaniyah, al norte de Irak.

Más de un 60 por ciento de la población de Irak dependía para su supervivencia de las raciones alimentarias que provenían del Programa Petróleo por Alimentos, establecido en 1995. En virtud de ese programa, la población de Irak ha recibido desde entonces el valor de casi 27.000 millones de dólares en suministros y equipo humanitario. La aplicación del programa ha sido vigilada por el Comité de Sanciones del CS de la ONU, encargado de autorizar el suministro de alimentos, medicinas y otros artículos de índole humanitaria.

La obligación de proteger a la población civil y dar socorro a las víctimas fue una obligación vinculante para toda fuerza beligerante. El Cuarto Convenio de Ginebra señala que los que tienen control efectivo de cualquier territorio son responsables de satisfacer las necesidades humanitarias de su población y se les requiere que mantengan el diálogo y la cooperación con las organizaciones internacionales que trabajan en el socorro humanitario [84].

AMERICA LATINA

El Secretario de Estado Collin Powell hizo una distinción poco sutil entre los países de América latina que apoyaron la guerra y los que la rechazaron, durante la conferencia anual del Consejo de las Américas, en mayo del 2003.

Lo correcto, lo necesario y lo justo, según Powell, era apoyar a la coalición desplegada en Irak. Como Colombia, Costa Rica, la República Dominicana, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Panamá, más allá de que sus posiciones hayan estado más ligadas a cuestiones domésticas que al derrumbe del régimen, y de las estatuas, de Saddam Hussein. La guerra contra el narcoterrorismo, en un caso; los acuerdos de libre comercio, en los otros. La Argentina, no entró en los agradecimientos “por su valiente postura en pro de lo que es correcto, lo que es necesario y lo que es justo”.

Dejó entrever, que Irak no está tan lejos militarmente de Colombia. Puso en un plano de igualdad a Irak con Cuba, reparando en Chile, demorado su acuerdo de libre comercio, y en México, demorado su acuerdo migratorio. Gobiernos que habían sido puntales, en el CS de la ONU.

Lejos de las represalias, al menos en público, Powell admitió que EUA no puede solo. No pudieron en Irak, por el rechazo popular, y tampoco pueden en América Latina. Sobre todo, con los ánimos caldeados contra ellos [85].

La estrategia de EUA, entre otros temas, continuará orientada a propiciar el cambio de régimen en aquellos países que considere problemáticos o peligrosos y lo hará, fundamentalmente por medio de la coerción diplomática y militar.

Después de los atentados del 11 de setiembre de 2001 EUA identificó dos zonas de diferente significación para sus intereses en América Latina:

1) La amplia Cuenca del Caribe, que cubre el Caribe insular, Panamá, Centroamérica y México, que forma parte del perímetro externo de defensa estadounidense y, por lo tanto, la extensión de su seguridad interna. Los niveles de autonomía de esta subregión tenderán a reducirse y las tensiones entre EUA y Cuba seguramente se incrementarán.

2) En Colombia y en la frontera colombo-venezolana, EUA localizó una zona de alto riego terrorista y en la triple frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil, ubicó una zona de riesgo potencial en términos del terrorismo.

Intentará achicar la diferencia entre gobiernos latinoamericanos funcionales a los intereses económicos y de seguridad de EUA y las sociedades y gobiernos latinoamericanos críticos respecto de sus políticas y se aprovechará de la falta de convergencias, coordinación de políticas y consensos básicos que hay entre los gobiernos de la región, tanto históricamente como en la actualidad.

PULSEADA ENTRE EUA Y LOS OPOSITORES A LA GUERRA

¿HACIA LA CONSTRUCCION DE UN NUEVO EQUILIBRIO?

Los Ministros de Finanzas de EUA, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Canadá, Francia e Italia, el Grupo de los Siete (G-7) países más industrializados del mundo, en una reunión semestral de dos días, celebrada en Washington, conjuntamente con la Asamblea de primavera del FMI y el Banco Mundial, llamaron el 12 de abril del 2003, a un esfuerzo multilateral para ayudar en la reconstrucción de Irak y pidieron una resolución de la ONU al respecto: “Reconocemos la necesidad de un esfuerzo multilateral para ayudar a Irak destruido económicamente por mala gestión. Apoyamos una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en ese sentido”. En la declaración señalaron que el FMI y el Banco Mundial: “deben desempeñar sus papeles tradicionales en la reconstrucción y desarrollo de Irak”. Expresaron que los líderes mundiales debían reconocer la necesidad de que el pueblo iraquí decida su futuro. Le pidieron a los países acreedores, que se involucraran en la reconstrucción de Irak: “Es importante tratar el tema de la deuda y por esto estamos hablando con el Club de París”. Con los organismos financieros multilaterales, Irak no tenía créditos desde 1973 [86].

El BM manifestó que su capacidad de acción estaba limitada por las sanciones de la ONU y los principales países a los que Irak debía dinero: Francia y Rusia [87]. Surgió una polémica generada por declaraciones del presidente del BM, James Wolfensohn, que indicó que la Resolución 661 de la ONU prohibía a las instituciones internacionales desarrollar cualquier tipo de actividad económica en Irak.

Rusia, Francia y Alemania, en una Cumbre celebrada en San Petersburgo, tras inaugurar un seminario sobre seguridad y derecho internacional, presionaron el 12 de abril del 2003, para que la ONU tuviera la autoridad suprema en la reconstrucción de Irak. Jackes Chirac dijo que: “Una vez que se restaure la seguridad necesaria, las Naciones Unidas deben desempeñar un papel central para asegurar que Irak recupere su soberanía y que el pueblo iraquí recupere su dignidad y su libertad. (...) No puede haber un orden internacional duradero basado en la lógica del poder (...) la participación directiva de la ONU en Irak ayudará a aliviar el sentimiento popular de frustración en la región. (...) La cuestión nunca fue condenar o no la dictadura de Saddam Hussein. Francia y todas las demás democracias se alegran por la caída del régimen. Lo que cuestionamos es la manera de regir las relaciones internacionales y sus crisis, particularmente la crisis de la proliferación de armas. (...) Podemos reconstruir nuestra unidad alrededor de los valores que toda gran democracia comparte. Este espíritu de solidaridad y responsabilidad colectiva deberá surgir fortalecido por esta crisis. (...) Estoy convencido de que la comunidad internacional, una vez más, estará de acuerdo con sus valores fundamentales”. Para Schroeder, la ONU debía desempeñar un papel crucial para darle “legitimidad a los esfuerzos de la reconstrucción iraquí. (...) Debemos aprovechar la experiencia de Naciones Unidas en este país. (...) La legitimidad de la restauración del Estado y de las estructuras económicas sólo se puede garantizar mediante el derecho internacional”. Para Putin, “la crisis subrayó la necesidad de modernización de las Naciones Unidas y todo el sistema del derecho internacional. (...) En tiempos recientes han surgido muchas fallas del sistema de derecho internacional existente y graves contradicciones crean un alto potencial para el conflicto” [88].

Con la finalización de la invasión militar a Irak, algunos neoconservadores norteamericanos, como Richard Perle, uno de los miembros del Consejo para la Política de Defensa del gobierno de Bush, consideraron que la guerra permitió alcanzar un doble objetivo: deshacerse de Saddam Hussein y desarticular a la ONU. Los miembros del gobierno norteamericano propensos a restar importancia a la función de la ONU hablaban de crear una nueva organización de democracias [89].

Hay ciertos temas no previstos, como el enjuiciamiento de criminales de guerra iraquíes. Desde el momento en que tanto EUA como Irak son no firmantes del Tribunal Penal Internacional, ¿de qué manera se substanciarán los juicios? ¿Puede el gobierno norteamericano juzgarlos en tribunales de EUA? ¿Tiene autoridad moral para reclamar la creación de un Tribunal Penal (Especial) para Irak, al estilo del creado para la ex Yugoslavia o para Ruanda, toda vez que no subordina a sus soldados a ningún tribunal internacional?

Entretanto, EUA buscó culpar a Francia y Rusia de haberse visto obligado a ir a la guerra contra Irak fuera del marco de legalidad del CS de la ONU. El Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, dijo el 22 de abril del 2003, que Francia sufriría consecuencias por su oposición a la guerra contra Irak. Indicó que la frontal oposición de Francia a EUA en el CS de la ONU antes del conflicto, no podría dejar de tener efecto: “Debemos mirar todos los aspectos de nuestra relación con Francia a la luz de ello”. Dijo que fue la amenaza de un veto de Francia lo que impidió a muchos países apoyar a mediados de marzo del 2003 en el CS de la ONU un proyecto de resolución de EUA que daba luz verde a una intervención militar en Irak: “No pudimos reunir los votos y pienso que fue por la amenaza cierta de un veto de Francia y, probablemente, de Rusia, por eso EUA retiró su propuesta”.

Paralelamente a estas declaraciones, el 22 de abril del 2003 los conservadores norteamericanos lanzaron un amplio ataque contra el Secretario de Estado Colin Powell, acusándolo de minar la política exterior del presidente George W. Bush, cuando desde la Casa Blanca se comenzó a bajar el nivel de presión sobre Siria [90].

BUSH PROVOCA UN CAOS EN ARAS DE CREAR SU IMPERIO

Mientras el gobierno norteamericano de George W. Bush hablaba del peligro que representaban ciertos gobiernos de la periferia, con la actitud unilateral que adoptó de invadir, extra-ONU a Irak mostró que la verdadera amenaza estaba encarnada en el nuevo concepto de guerra preventiva que podría transformarse en un peligroso antecedente en las relaciones internacionales. Bush ha instalado el “macartismo” en su país ya que hay una persecución de la gente, un el afán de silenciar las voces disidentes como no se veía en EUA desde los tiempos de McCarthy y lo expande por el mundo.

Si el presidente de EUA hubiese sido Al Gore, ¿EUA después del 11 de septiembre del 2001, se habría concentrado en la lucha contra el terrorismo y no se habría desviado hacia la invasión unilateral e ilegal, o hubiera hecho lo mismo que Bush? Cabe esta pregunta, a los efectos de si existe una vocación imperial por parte de la Nación estadounidense, o si este es el delirio de un grupo ambicioso. En la etapa de la presidencia de Bill Clinton, cuando hubo crisis internacionales, las manejó con arreglo al derecho y consultando a sus aliados y respetando la opinión.

En general, las manifestaciones que se vieron frente a las embajadas de EUA, en diferentes países de América Latina y del mundo, quemando banderas de ese país, convocando a boicots contra los productos estadounidenses, no ha tenido tanto que ver con un sentimiento contra EUA, sino contra el gobierno de George W. Bush. Esos manifestantes, no apoyaban a Saddam Hussein, pero estaban contra la actitud unilateral y fuera de la ley del gobierno norteamericano. El propio presidente Bush ha olvidado que la Carta de la ONU no habla de los “Estados”, sino de los “Pueblos” [91], particularmente cuando declaró que entendía que los pueblos se manifestaran, pero que no entendían el verdadero significado de lo que estaba haciendo. El mismo olvido han tenido Tony Blair y José María Aznar en cuyo último caso, el 90 % de la población se manifestó en contra de su decisión de acompañar a EUA en la guerra. José María Aznar fue el primer jefe de gobierno de un país occidental que visitó en 1997 a Saddam Hussein para reiterarle la amistad de España. El Secretario de Defensa de EUA, Donald Rumsfeld en 1981 fue a Bagdad para entregarle las armas de destrucción masiva a Saddam Husein.

Se llevó a cabo una guerra buscada y planificada desde mucho tiempo antes, a pesar de todas las advertencias de la ONU, un aparato militar abrumador atacó preventivamente, violando el derecho internacional. Se ignoraron todas las objeciones. Se menospreció al CS y se lo consideró irrelevante. Prevaleció la ley del poder.

En estos términos, no es la justicia en términos equitativos y distributivos, sino la justicia de los poderosos, la que impera. Los que tienen el poder, lo usan para comprar y recompensar a quienes decidan estar de acuerdo, y desprecian y hasta castigan a los que no. De acuerdo con George W. Bush: “Los que no están con nosotros están contra nosotros”. A esto, habría que agregar el hecho de que es el propio gobierno de EUA junto con sus “aliados” en la “coalición”, los que han decidido darle la espalda a la sociedad civil mundial, que mayoritariamente, y no en defensa de un dictador, sino de la racionalidad, se ha manifestado contra el intervensionismo ilegítimo e ilegal.

El gobierno reemplazante de Saddam Hussein, independientemente de que se le llame “democracia”, será en última instancia un gobierno sujeto al dominio colonial de EUA.

¿Qué va a pasar si el concepto de guerra preventiva es el concepto que en adelante rija las relaciones internacionales? Esto significaría que cualquier país que se imagine que puede ser atacado por un vecino puede atacarlo antes: la India puede atacar a Pakistán o Pakistán a la India; Corea del Sur a Corea del Norte y así se pueden multiplicar los ejemplos [92].

¿ARMAS DE DESTRUCCION MASIVA Y QUIMICAS?

De la misma manera en que EUA destruyó prácticamente Afganistán, pero no encontró a Osama Bin Laden, en Irak, la “coalición” no encontró armas de destrucción masiva ni químicas, como lo venían diciendo los informes de los inspectores de la ONU. Este ha sido el principal argumento de la invasión. Además, pese a las acusaciones de que las armas estaban escondidas, en ningún momento fueron utilizadas por el gobierno iraquí.

Durante el conflicto, permanentemente llamaron la atención sobre posibles lugares donde se podrían encontrar armas químicas. En una escuela femenina de Aziriya, al sudeste de Bagdad, después de obtenerse el testimonio de un hombre, supuesto ex miembro de fuerzas especiales iraquíes, no encontraron nada. También se generó alarma tras el hallazgo de cajas conteniendo frascos con polvo y sustancias no identificadas, pero luego de los análisis se encontraron con que eran explosivos convencionales y antídotos, no utilizables para la fabricación de armas químicas.

Irak tiene la más extensa industria petroquímica del Medio Oriente y fábricas de vacunas, laboratorios de investigación de proteínas unicelulares, centros de manufacturas médicas y veterinarias y plantas de tratamiento del agua. Casi todas esas instalaciones pueden utilizarse para fines militares o civiles, pero la mayoría fue destinada a actividades legítimas, aun al nivel de los programas de armamento iraquíes [93].

El jefe de inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, sostuvo que EUA y Gran Bretaña usaron documentos falsos para demostrar que el régimen de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva y desacreditaron a los inspectores de armas de la ONU en su intento por obtener el respaldo del CS para invadir a Irak. EUA y Gran Bretaña habrían usado datos de inteligencia “dudosos”, entre ellos documentos falsos. Asimismo, que funcionarios estadounidenses intentaron socavar la tarea del equipo de inspectores al decir a los medios de prensa que los inspectores no habían querido dar al CS información sobre un avión iraquí manejado por control remoto [94]. El funcionario mencionó “la habilidad de los servicios de inteligencia anglo-estadounidenses para mostrar evidencia falsificada, como la acusación de que Irak importaba uranio. (...) Fue sorprendente el hecho de que el material de inteligencia en que ambas capitales se basaran para lanzar la guerra haya sido tan pobre”.

Hans Blix fue criticado por los gobiernos de EUA y Gran Bretaña por no haber encontrado evidencia de armas de destrucción masiva en Irak, a pesar de que las tropas de ocupación en Irak no hallaron ninguna de las armas denunciadas. El vocero de la Casa Blanca por su parte, aclaró el 22 de abril del 2003 que la forma “más eficiente” de encontrar armas de destrucción masiva en Irak era con expertos norteamericanos y no con los inspectores de la ONU: “No se equivoquen, EUA y la coalición han asumido la responsabilidad de desmantelar las armas de destrucción masiva de Irak”. El director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed El-Baradei aclaró que su organismo es el único que puede verificar legalmente la situación de Irak respecto a armas nucleares: “En tanto que sola autoridad legal encargada de verificar las actividades nucleares de Irak, la AIEA permanece lista, bajo la dirección del Consejo de Seguridad, a retomar sus actividades de verificación desde que las condiciones lo permitan. (...) Al 17 de marzo, la AIEA no había encontrado ninguna prueba o indicación veraz del reinicio de un programa de armas nucleares en Irak” [95].

El 27 de mayo del 2003, el Secretario de Defensa de EUA, Donald Rumsfeld, dijo que Irak pudo haber eliminado sus armas de destrucción masiva antes de que EUA iniciara la ofensiva contra el régimen de Saddam Hussein.

El ex régimen iraquí insistía en que había destruido el armamento prohibido en cumplimiento de las resoluciones de la ONU. Las declaraciones del funcionario estadounidense podrían tomarse como lo más cercano a un reconocimiento por parte de la administración de Bush de que quizás nunca se hallarán armas de destrucción masiva en Irak y que la invasión, nada tenía que ver con ellas [96].

“PROYECTO PARA EL NUEVO SIGLO AMERICANO”

LA IDEOLOGIA DE LA GUERRA

Documentos de un think tank integrado por Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa de George W. Bush, Richard Cheney, su Vicepresidente y Jeb Bush, su hermano y gobernador de Florida, confirman que la decisión de derrocar a Saddam Hussein se tomó mucho antes del 11 de septiembre del 2001. En 1998, en el “Project for the New American Century”, (PNAC), ya hablaban de operar fuera del marco de la ONU, de la “vieja Europa”, del “eje del mal”, y de la necesidad de imponer la supremacía de EUA por la fuerza. Muchos de los conceptos que se han escuchado en boca del presidente y de sus miembros del gabinete, como el de la “vieja Europa”, “la guerra preventiva” y el “eje del mal”, emergieron en 1998.

En el documento ya se abogaba por un drástico aumento en el presupuesto militar, “ya que las fuerzas armadas son simplemente demasiado chicas para las misiones que deben emprender”.

En una carta, fechada el 26 de enero de 1998, y firmada por Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz, SubSecretario de Defensa, Richard Perle, ex jefe de asesores de Rumsfeld, y John Bolton, SubSecretario de Estado para Control de Armamentos y Seguridad Internacional, elevada al entonces presidente Bill Clinton, lo instaban a acabar con el régimen de Saddam Hussein, que representaba una amenaza para “la seguridad y los intereses norteamericanos” a la vez que mencionaban el peligro que “una significante porción de las fuentes mundiales de petróleo” se mantuviera en manos enemigas; para ello apoyaban una intervención armada en Irak argumentando el unilateralismo: “En ningún caso, la política norteamericana puede continuar siendo lesionada por una insistencia equivocada sobre la unanimidad en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.

Simultáneamente, aprovechaban la oportunidad para criticar “la falta de liderazgo” de la administración Clinton en temas de política exterior y el debilitamiento del poder militar estadounidense, producto de la merma en los gastos de defensa. En un documento, comparaban los gastos durante el gobierno de John F. Kennedy cuando el 9% del PBI norteamericano se destinaba a la defensa y el 6% durante la era de Ronald Reagan. En la etapa Clinton, EUA destinada el 3,4% y el Pentágono pretendía un incremento de entre el 3,8 y el 4% para el 2007.

En la visión del think tank, financiado por tres fundaciones con importantes intereses en la industria armamentística y el negocio petrolero en Medio Oriente, EUA estaba llamado a jugar un papel mucho más preponderante del que venía ejerciendo; un liderazgo global indiscutido en un escenario claramente unipolar, sustentado en su supremacía militar.

En sintonía con esta idea, según una declaración de principios firmada en 1997 por Richard Cheney, Jeb Bush, Donald Rumsfeld y Paul Wolfowitz, se debía “desafiar a los regímenes hostiles a nuestros intereses y valores y aceptar la responsabilidad del liderazgo único de EUA para preservar y extender un orden internacional favorable a nuestra seguridad, prosperidad e intereses”.

Con conceptos que remiten al origen fundacional de la guerra preventiva, decían “que la historia del siglo XX debería habernos enseñado lo importante que es moldear las circunstancias antes de que las crisis emerjan, y frenar amenazas antes de que lleguen a ser extremas”.

Los cimientos sobre los cuales EUA podría ejercer un dominio global indiscutido aparecen desarrollados en otro documento aparecido en septiembre del 2000 titulado “Reconstruyendo las Defensas de EUA. Estrategia, Fuerzas y Recursos para un Nuevo Siglo”. Postula, entre otras cosas, la necesidad de elevar el gasto en defensa para, llegado el caso, librar eficazmente batallas simultáneas en diferentes frentes. Las acciones bélicas constituyen la única herramienta disuasiva por medio de la cual se puede alcanzar la paz global. El documento exhorta a impedir el auge de un gran poder rival, ya que las misiones pacificadoras “exigen del liderazgo estadounidense y no el de la ONU”. El concepto apuntaba primero a la UE, donde se vislumbraba una vieja mentalidad europea, que ha renunciado a ejercer su poder y que no compartía la visión del mundo de EUA.

Por otra parte, la intención de estimular en China un cambio de régimen, se haría posible a partir de la presencia de fuerzas estadounidenses en el sudeste asiático. Este poder disuasivo junto al de sus aliados forjaría un proceso de democratización. A su vez, se insta a incrementar el número de tropas en las bases de Okinawa en Japón y en Corea del Sur. A Corea del Norte, Irán, Libia y Siria los señala como “países peligrosos” y dice que su existencia justifica la implementación de un “sistema de control y mando en todo el mundo”.

Como Irán podría representar una amenaza mucho mayor a los intereses norteamericanos en la región que la del régimen iraquí, las bases estadounidenses en Kuwait y Arabia Saudita deberían mantenerse operativas por tiempo indeterminado, a pesar de la negativa del reino saudita. Lo ideal, sería reforzar aún más el poder militar en el Golfo Pérsico, incluso si en el futuro las relaciones bilaterales con Irán llegaran a mejorar.

Con postulados de dominación similares, aunque en otras áreas, se refiere también al control absoluto del ciberespacio, ya que los enemigos de EUA tendrían en la red una herramienta de descrédito de los valores y principios americanos, y también la materia prima para ataques electrónicos.

En otro capítulo se alienta a que EUA desarrolle armas biológicas no letales, aunque fuesen prohibidas, “ya que las guerras del futuro se librarán en escenarios y con herramientas no convencionales”.

EUA dio un paso mayor en el desarrollo de una nueva generación de armas nucleares, mientras se encarga de invadir países a los que acusa de tener armamento de destrucción masiva. Una comisión del Senado aprobó el 9 de mayo del 2003, un proyecto que pone fin a 10 años de prohibición de la investigación sobre bombas atómicas pequeñas para uso en el campo de batalla, y para una nueva versión nuclear de las poderosas “rompe bunker”. La ley de defensa anual incrementará el financiamiento destinado a un sitio de armas nucleares ubicado en Nevada, lo que permitiría al Pentágono reiniciar los ensayos atómicos.

La administración de Bush, en un cambio mayor en la doctrina de armas nucleares de EUA, se ha estado moviendo para desarrollar más opciones en el campo del arsenal nuclear para manejar con mayor facilidad a las amenazas emergentes, como los profundos bunker donde adversarios potenciales pueden esconder misiles.

Desde el fin de la Guerra Fría, EUA no desarrolló nuevas armas nucleares debido a que venía trabajando con Rusia en la reducción de sus arsenales atómicos.

El nuevo rumbo de la administración Bush generó alarma entre los defensores del control de armas. La preocupación radica en que la expansión del arsenal nuclear norteamericano podría alentar a otros países a una escalada armamentista en detrimento de los frágiles esfuerzos internacionales de no proliferación [97].

Todos estos principios reasegurarían el rol y la responsabilidad pacificadora de EUA, por cuanto no existe otro Estado fuerte que pueda cumplir con esa importante tarea.

El PNAC entiende que las decisiones importantes de la política exterior norteamericana no pueden estar sujetas al consenso mayoritario de la ONU. Gary Schmitt, director ejecutivo del PNAC, esgrime que la arquitectura de la ONU funciona no sobre la base de la voz desinteresada de la comunidad internacional, sino del interés particular de cada uno de los miembros del CS. Ilustra este concepto con las resoluciones en los casos de Irak, Ruanda y Kosovo [98]. De una manera más indirecta, eleva el papel de la OTAN por sobre el de la ONU en los procesos de paz y le adjudica a la primera una mayor efectividad dentro de la operatividad de los organismos internacionales.

Una semana antes de que Colin Powell dijera en la reunión de Bruselas, que los miembros de la OTAN podrían cumplir tareas en el proceso de paz en la posguerra iraquí y que la ONU podría administrar la ayuda humanitaria, una declaración del PNAC ya se había expedido sobre el asunto: “Dada la capacidad y experiencia de la OTAN esta alianza debería involucrarse lo antes posible en los esfuerzos de la posguerra. En particular, la OTAN debería apoyar activamente los esfuerzos para brindar seguridad y destruir todo el stock de armas de destrucción masiva y los lugares donde se las producen”.

¿Significa esto el paso a la historia de los inspectores de armas de la ONU y el debut de la OTAN en esas funciones? [99]

EUROPA LEJOS DE SER UN CONTRAPESO

Según Robert Kagan [100], uno de los mayores ideólogos de la administración Bush, europeos y norteamericanos no comparten en lo más mínimo su visión del mundo. La razón fundamental es que Europa ha renunciado a ejercer el poder, privilegiando un orden de leyes y de reglas: “Es hora de dejar de fingir que los europeos y los norteamericanos comparten una visión común del mundo o, incluso, que ocupan el mismo mundo. En la importante cuestión del poder, la eficacia del poder, la moral del poder y el deseo de poder, las perspectivas de los norteamericanos y de los europeos son divergentes. (...) Europa le está dando la espalda al poder o, para ponerlo de manera diferente, se está moviendo más allá del poder para entrar en un mundo de leyes y reglas y negociaciones y cooperación transnacionales que los autocontienen. Está entrando en un paraíso de paz y relativa prosperidad; la realización de la Paz Perpetua, de Kant. (...) EUA, mientras tanto, continúa empantanado en la historia, ejerciendo el poder en el mundo anárquico de Hobbes, donde las leyes y reglas internacionales son poco fiables y donde la verdadera seguridad y la defensa y promoción del orden liberal todavía dependen de la posesión y uso del poderío militar.”

Kagan, está en desacuerdo con la idea de que la UE, tal cual la sueña Jacques Chirac, pueda funcionar a futuro como un contrapeso al poder estadounidense. Afirma que la segunda guerra mundial destruyó a los países europeos como potencias globales. Y que su inhabilidad en la posguerra para mantener los imperios coloniales en Asia, Africa y Medio Oriente, obligó a los europeos a renunciar a más de cinco siglos de dominio imperial. Cuando en los ‘90, tras el Tratado de Maastricht, surgió la promesa de una Europa fuerte como una unidad política y económica, muchos creyeron que era posible recapturar aquella grandeza, estrenando una nueva forma política. Pero expandir su rol estratégico fuera del continente, constituía de por sí un objetivo poco razonable.

No solo los europeos no deseaban pagar para construir una fuerza de magnitud que pudiera operar fuera del continente, sino que tampoco estaban dispuestos a volcar recursos en fuerzas armadas listas para encarar cualquier acción militar en su propio suelo sin la ayuda de EUA. En vez de observar el colapso de la URSS como una ventaja para ejercitar “los músculos globales”, los europeos vieron la oportunidad de “cobrar los cuantiosos dividendos que dejaba la paz”. Así, sus capacidades militares quedaron visiblemente rezagadas durante los ‘90 en comparación a las de EUA. En el mismo período, durante la administración de Bush padre, las fuerzas estadounidenses participaron de la invasión a Panamá, en 1989, de la Guerra del Golfo, en 1991, y de la intervención en Somalia, en 1992. En la etapa Clinton, hubo también intervenciones en Haití, Bosnia y Kosovo.

Para Kagan es claramente la historia y la abismal brecha entre una y otra fuerza la razón primordial por la cual se han creado percepciones diferentes respecto de cuáles deberían ser, por ejemplo, las estrategias a seguir con Irak. Por esta misma razón, ya en junio del 2002, Kagan aseguraba que los norteamericanos tendían al unilateralismo y a operar por fuera de las estructuras internacionales cuando lo consideran útil y necesario [101].

La pregunta es: ¿cuánto tiempo puede mantener este ritmo de gasto militar e intervensionismo unilateral EUA, manteniendo aislada e inactiva al resto de la comunidad internacional?

¿POSIBILIDAD DE FORTALECIMIENTO EUROPEO?

El “Frente de la paz” europeo desafió militarmente al “Frente de la guerra” encabezado por EUA en una mini cumbre que Francia, Alemania, Bélgica y Luxemburgo celebraron el 29 de abril  del 2003 en Bruselas, sin invitar a Gran Bretaña y España. Se anunciaron siete medidas para reforzar la seguridad europea y se implementó la “creación de una capacidad europea de reacción rápida” basada en la brigada franco-alemana, integrada por comandos belgas y elementos de reconocimiento de Luxemburgo, sin esperar las decisiones de sus pares europeos.

Un día después de que el primer ministro Tony Blair acusara a Francia de querer crear una rivalidad europea con EUA y rechazara la Europa de Chirac, la mini cumbre de Bruselas de presidentes y primeros ministros de la Vieja Europa avanzó en su proyecto de crear una fuerza militar europea, que los atlantistas podrían ver como una rival de la OTAN.

El presidente francés, Jacques Chirac, el canciller alemán Gerhard Schroeder, el premier belga, Guy Verhofstadt, y el luxemburgués Jean Claude Juncker, anunciaron el desarrollo de una capacidad europea de reacción rápida, el establecimiento de un comando europeo de transporte aéreo estratégico y la creación de centros europeos de formación.

Con los ojos puestos en Irak, después de la batalla diplomática en la ONU y sin participación evidente en la reconstrucción de la posguerra, los líderes autoconvocados durante el cenit del conflicto consideraron que “la defensa europea es una condición indispensable para tener una política exterior común y coherente en la Unión Europea”. En una declaración, expresaron que “la Unión Europea debe disponer de una política de seguridad y de defensa creíble. La acción diplomática no es creíble ni eficaz si no se puede apoyar en capacidades civiles y militares reales”.

Buscan poner en marcha su propia fuerza militar europea, sin esperar la reacción de sus pares de la UE. Una medida con la que trataron de evitar las humillaciones sufridas frente a EUA en las negociaciones diplomáticas en la ONU en la preguerra contra Irak y en Kosovo ante la falta de un poder militar europeo. De todas formas, proyectan negociar las próximas y unilaterales ofensivas militares de la administración Bush.

El Primer Ministro Blair, aliado por excelencia de EUA, manifestó su desacuerdo: “yo no quiero que Europa se erija en rival de América. Eso seria desestabilizante y peligroso”.   El canciller alemán Gerhard Schroeder expresó respecto de la Alianza Atlántica: “Hay muy poca Europa en la OTAN. El reforzamiento del pilar europeo consolidara la Alianza”. Una de las ideas, sería la creación de un “núcleo” europeo de países voluntarios para constituir “una fuerza militar capaz de poner en marcha operaciones, sin recurrir a los medios y capacidades de la OTAN” [102].

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea acordaron el 3 de mayo del 2003 la elaboración de un borrador sobre la primera estrategia común de defensa, buscando evitar así futuros enfrentamientos diplomáticos como los surgidos por la crisis de Irak.

Una fuente de la UE dijo que los ministros de los 25 Estados miembros presentes y futuros de la UE, que se reunieron en Grecia, habían alcanzado un acuerdo tras un debate sobre defensa y relaciones transatlánticas: “Los ministros acordaron encargarle al responsable de política exterior de la UE Javier Solana un borrador sobre estrategia de seguridad europea” que debía estar listo a tiempo para la cumbre de la UE a mediados de junio del 2003.

Las autoridades de la UE dijeron que el objetivo era tener una medida común ante amenazas en temas tales como armas de exterminio, terrorismo, estados fallidos, conflictos regionales y flujos de refugiados para anticiparse mejor a futuras crisis y tener una doctrina común sobre cuándo era apropiado usar la fuerza.

Con la guerra de Irak y las divisiones que ésta trajo en Europa, el Ministro griego de Asuntos Exteriores, George Papandreou, se preguntó si Europa había hecho lo suficiente para proteger a los ciudadanos de amenazas externas en un mundo de peligros nuevos: “Es una amenaza muy real en un mundo de Estados con globalización irresponsable, profundas desigualdades globales, fanatismo, terrorismo y proliferación de armas de destrucción masiva. (...) La seguridad social de Europa ha sido forzada a través del pago a terceros (Estados Unidos) para nuestra seguridad militar”.

Responsables oficiales de la UE creen que EUA los está enfrentando deliberadamente entre sí y promoviendo rupturas en el bloque. La división que hizo el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, entre la “vieja” y la “nueva” Europa durante la crisis de Irak sería el ejemplo más notorio [103].

A mediados de mayo del 2003, Jacques Chirac trataba de construir el núcleo duro de un acuerdo militar europeo con Alemania, Bélgica y Luxemburgo, en tanto que Tony Blair estaba en Moscú buscando seducir a Vladimir Putin y hacerlo salir del eje euroasiático que incluye a Francia y Alemania.

A cada paso, el “neogaullismo” de Chirac y el “neoatlantismo” de Blair chocan. Francia y Gran Bretaña son los polos de una Europa cada vez más dividida. La discordancia entre Francia y Gran Bretaña hace que la fractura más grande entre el EUA de Bush y Europa sea un desacuerdo que alcanza incluso al tribunal de Europa, lo cual, a su vez, alienta a la administración Bush a dividir para reinar.

Donald Rumsfeld describió la fractura de la siguiente manera: “la vieja Europa” (que incluye a Francia, Alemania, Bélgica, Luxemburgo) opuesta a “la nueva Europa” (formada por Gran Bretaña, España, Italia, Polonia y los otros Estados de Europa central y oriental). Francia quiere construir Europa como un polo alternativo frente a Estados Unidos; Gran Bretaña quiere la misma estructura para impedir que esto se produzca.

Existe una profunda diferencia de punto de vista estratégico que Tony Blair y Jacques Chirac han expresado ya con toda claridad. Chirac quiere que Europa sea un polo alternativo frente a Estados Unidos. A eso se refiere cuando habla de un “mundo multipolar”.

Blair piensa que Europa debe aferrarse a una asociación lo más estrecha posible con EUA. Incluso en las negociaciones diplomáticas que precedieron a la guerra en Irak, esto se vio como una división nítida de tareas: “el policía duro, el policía bueno”. Pero no fue así, puesto que los dos policías no coordinaron sus acciones.

Gran Bretaña reconoce que hay que construir una Europa fuerte como socia de EUA; Francia sabe que no es mucho lo que se puede hacer hoy contra EUA [104].

VIGENCIA DE LA OTAN Y SUS ESTRATEGIAS

La OTAN, formada en 1949 para contrarrestar la creciente amenaza militar soviética, perdió su hipótesis de conflicto en 1991, con la desintegración de la URSS y el fin del sistema bipolar. Sus miembros en vez de eliminarla, buscaron una nueva hipótesis de conflicto. La pregunta es, si las organizaciones obsoletas pueden reacomodarse a nuevas circunstancias.

Una táctica, común entre las organizaciones obsoletas, es insistir en que la antigua misión mantiene su validez, pese al cambio de circunstancias. Robert Hunter, ex embajador norteamericano en la OTAN, señaló que nadie puede estar seguro de que, dentro de veinte años, Rusia no resurja y amenace otra vez a Europa. Los nuevos miembros de la OTAN, los países de Europa Oriental y el Báltico próximos a las fronteras rusas, todavía recelan de su vecino. Tal vez el objeto de la OTAN sea ese o, consolidar el imperio norteamericano.

¿Qué debería hacer, entonces, la OTAN? Sus partidarios proponen muchas sugerencias. Zbigniew Brzezinski, ex asesor de la Casa Blanca en seguridad nacional en la etapa de James Carter, sostiene que debería ser principalmente “la alianza político-militar más importante, que una a EUA con una Europa ya no dividida”. Pero los europeos se están apartando de la alianza que por décadas los protegió de los soviéticos. En vez de apuntalar a la OTAN, aspiran a construir su propia fuerza militar de reacción rápida. Bajo la superficie, las relaciones se han vuelto tan susceptibles que algunos teóricos de las conspiraciones sostienen que EUA quiere incorporar a Rusia como miembro titular de la OTAN para hacer menos probable una futura alianza ruso-europea.

Para George W. Bush, simplemente debe transformarse en “una organización militar estructurada para hacer frente a las amenazas de terroristas globales”. Eso sería posible, si los miembros europeos admitieran ciertos cambios. El primero, es un aumento sustancial de sus presupuestos de defensa. EUA gasta el doble que los demás miembros combinados. Todos los bombarderos intercontinentales convocables en una emergencia, el 90% de la capacidad de vigilancia aire-tierra y el 80% de los aviones de reabastecimiento en vuelo son norteamericanos. EUA tiene 250 aviones de transporte de largo alcance; los europeos, 11. Muchas armas y sistemas de comunicaciones europeos son incompatibles con las tecnologías norteamericanas de última generación. Cuanto más tarde Europa en compatibilizar los sistemas necesarios, tanto más se ensanchará la brecha.

En estrategia y organización, la OTAN y las fuerzas armadas soviéticas fueron productos burocráticos de sociedades de producción masiva, propias de la era industrial, diseñados para la guerra de masas. Los terroristas se organizan en células pequeñas, a menudo autónomas, conectadas por redes flexibles y horizontales; la OTAN y las fuerzas que la conforman son burocracias verticales centralizadas. El terrorismo depende mucho de los vínculos personales; la OTAN tiene unos 340 “comités” formales. Los terroristas operan con agilidad, mientras que la OTAN es un gran aparato muy pesado. Los terroristas usan los medios más simples y baratos, considerados por muchos obsoletos, pero acceden a tecnologías de última generación. Pueden tomar decisiones con rapidez, mientras la OTAN sigue viendo si modificará, y cómo, su régimen consensual. EUA no sólo pide que la OTAN amplíe su agenda o cambie su producto básico, sino que se transforme en algo que nunca fue. Rediseñarla ya sería bastante arduo ante las interminables batallas presupuestarias y jurisdiccionales, pero muchos dirigentes europeos interpretan el pedido de Bush como un intento de impedirles crear su propia fuerza de respuesta rápida bajo la égida de la UE.

Es improbable que cualquier alianza futura dure cincuenta años. El cambio acelerado y la dinámica del sistema mundial, acortan la expectativa de vida de las organizaciones y, en particular, la de las coaliciones. Hacia el futuro, las que tendrán posibilidades, no serán organizaciones tipo OTAN sino “alianzas ad hoc”, aunque este último concepto es típico de sistemas multipolares y no de la “bipolarización” de las relaciones internacionales -”nosotros vs el terrorismo”- como lo ha hecho el Presidente norteamericano George W. Bush. El Secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, ha dicho que habría que constituir “alianzas de voluntarios que se amolden a la misión”, y no a la inversa. En una etapa tan vertiginosa, las amenazas cambian rápido. Suponer que una coalición única, como la OTAN, puede variar constantemente, a la par de las amenazas, es desafiar la realidad. Al ir cambiando las amenazas, afectarán de manera diferente a los distintos miembros de la OTAN, que tal vez decidan participar en una operación y abstenerse en otra. Tal vez Donald Rumsfeld esté en lo cierto al sugerir que las coaliciones futuras sean ad hoc. Además, si el enemigo es el terrorismo, los militares tendrán que buscar aliados no militares con acceso a determinados individuos y datos.

Las alianzas exclusivamente militares son cada vez más obsoletas debido a la rápida erosión del límite entre la acción militar y las fuerzas políticas, sociales y aun culturales. Lo mismo ocurre con los límites entre gobiernos, empresas, organizaciones no gubernamentales, religiones y otras fuentes de poder. El límite que separa al terrorismo financiado por un Estado, del terrorismo que no cuenta con ese sostén, suele ser muy tenue.

Las coaliciones efectivas del futuro no estarán constituidas únicamente por países. Se necesitará una burocracia horizontal que dirija pequeñas redes interactivas, apoyadas por fuerzas ad hoc que se reúnan y también se deshagan rápidamente [105].

EUA no está interesado en esto, toda vez que, en vez de comprometer al mundo musulmán en la lucha contra el terrorismo, lo acusó de estar del lado de los que ayudan al terrorismo. El objetivo claro de EUA es transformarse en un imperio indiscutido.

Entre las estrategias del gobierno de George W. Bush, algunos sectores plantean que EUA castigue a Francia, sea indiferente con Alemania y se amigue con Rusia para dividir a la “troika” de países europeos que se opusieron a que la ONU legitimara la guerra contra Saddam Hussein. Otros sectores consideran que Bush, no divida a los europeos descarriados, sino que acepte que vuelvan al redil si así lo piden, de esta manera no se dividiría ni debilitaría la “Alianza Atlántica”, sino que EUA podría asegurarse su control sobre ella. En la estrategia de estos últimos estuvo la idea de darle a la OTAN y no a la ONU un papel central en la reconstrucción de Irak, más allá de la intervención de la ONU en ésta.

Para Henry Kissinger [106], la reconstrucción de la Alianza Atlántica, es un desafío más importante para la elite gobernante norteamericana que la reconstrucción de Irak y la solución de todos los problemas del Medio Oriente juntos. La Alianza del Atlántico es el medio de afianzar la seguridad y la prosperidad internacionales, basados en la cooperación entre las grandes potencias. Si la fisura que el conflicto de Irak ha producido en la Alianza no se repara “el mundo caerá en la política de los grandes poderes, que caracterizó el siglo XIX”. Esto significa que la seguridad y la prosperidad serán garantizadas mediante coaliciones cambiantes y competitivas cuyo principio de legitimidad fundamental sería el equilibrio de poderes; tema con el que el Presidente George W. Bush no está de acuerdo. El planteo de Kissinger destaca tres realidades:

1) La preeminencia militar norteamericana será un hecho de la vida internacional por un tiempo indeterminado que ninguna política de sus aliados puede alterar.

2) El funcionamiento de las instituciones globales -lo que equivale a la cooperación internacional en las distintas dimensiones de la vida- exige la revitalización de la relación atlántica.

3) La revitalización de esa relación exige dos concesiones:

a) Europa debe contribuir a legitimar el proceso que EUA inició en Irak;

b) Se debe iniciar una largamente demorada “discusión sobre principios que reconozcan la necesidad ocasional de la guerra preventiva sin dejar que cada nación defina esa acción como quiera”. En otras palabras, que se establezcan nuevos principios que sirvan para legitimar el uso del poder militar internacional. Este es el gran debate de fondo que quieren los países “disidentes” europeos y que hasta ahora rehuye EUA [107].

Entretanto, la expansión de la OTAN hacia el Este continúa. El Senado estadounidense aprobó el 8 de mayo del 2003, por unanimidad, la incorporación de siete naciones de Europa oriental a la OTAN, celebrando el cambio de los antiguos Estados comunistas a democracias de libre mercado aliadas con EUA y Europa occidental.

Bush instó a los 19 integrantes de la alianza a dar la bienvenida “tan pronto como sea posible” a los nuevos miembros, que “harán a la OTAN más fuerte” para hacer frente a desafíos como la lucha contra el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva: “La OTAN debe desarrollar nuevos medios militares para enfrentar los crecientes peligros de la nueva era” [108].

Irak probó que el poder militar norteamericano no precisa significativamente de socios para cumplir su cometido y que, por lo tanto, haría bien en admitir que la Alianza Atlántica perdió su razón de ser al desaparecer el enemigo por el cual había sido creada, la URSS. De todas formas, la OTAN sigue cumpliendo dos propósitos esenciales para EUA:

1) Su existencia presupone el foro común en el cual el gobierno estadounidense se inclina sobre la voluntad europea para llevarla hacia el lado en que desea que vaya. El hecho de que la OTAN emprendiera en 1998, la única operación militar en su historia después de la desintegración de la URSS, contra Serbia, por Kosovo, prueba hasta qué punto fue necesario reinventarle una misión.

2) En tanto la OTAN exista, el impulso de Europa por desarrollar una política de defensa autónoma y, sobre todo, una capacidad militar propia se verá siempre limitado. La preocupación central de todo imperio es el de evitar que surja otro poder que lo limite.

CONTENSION O INTERVENCIONISMO UNILATERAL

Lo peligroso para la comunidad mundial, es la consagración por el gobierno de George W. Bush del principio del ataque preventivo. La Guerra Fría no se volvió caliente gracias a que imperaron la disuasión y la contención. Suplantados estos principios por la discrecionalidad en el uso de la fuerza, toda nación antagónica a otra puede sentirse autorizada para asestar el primer golpe.

Que se lleve a cabo un ataque preventivo, con el consenso de la comunidad internacional, siguiendo los criterios establecidos en el derecho internacional, requiere de la vigencia de “contrapesos” para el poder unilateral de EUA. De otra forma, sería ingenuo esperar que se subordine al derecho, pudiendo generar libremente sus propias reglas.

LA RAZON ES LA FUERZA

El gobierno de George W. Bush ha hecho desaparecer los principios que regulan las relaciones internacionales desde hace cuatro siglos. Una guerra ilegal es un acto contrario al derecho internacional, aunque traiga aparejadas consecuencias deseables.

Lo que distingue a los neoconservadores de la escuela “realista” es la visión de una política mundial estadounidense al margen de los senderos reformistas de la política “onusiana” de los derechos humanos. La ONU nunca estuvo en condiciones de presionar a los Estados que se apartan de las normas y hacer que garanticen a sus ciudadanos un orden democrático. Además, la política seguida en materia de derechos humanos continúa siendo aún muy selectiva.

La ONU debería -aunque no tuvo poder de policía para ello- llegar a imponer la prohibición de toda guerra ofensiva, y por lo tanto, hacer respetar la abolición del “jus ad bellum” obtenida luego de la Segunda Guerra Mundial, que constituye una limitación a la soberanía de los Estados, pero que no obstante significó, para el derecho internacional clásico, dar un paso decisivo en la dirección de un Estado de derecho cosmopolita.

Con la guerra de Irak, EUA, que pasaba por ser un país que marcaba el rumbo en esa dirección, no sólo destruyó esa reputación, sino que renunció además al papel de potencia capaz de garantizar la aplicación del derecho internacional.

En Irak, no se cumplió ninguna de las condiciones previas a una intervención armada conforme al derecho: no hubo ni situación de defensa propia en relación a un ataque efectivo o inminente ni autorización emitida por decisión del Consejo de Seguridad en conformidad con el capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas.

Ni siquiera puede presentarse en descargo la comparación con la intervención en Kosovo. También en ese caso faltó la autorización del CS. Pero la esperanza de poder adquirir una legitimación a posteriori, que fue lo que sucedió, podía apoyarse en dos factores: el hecho de que se frenaría una purificación étnica que en ese momento existía el conocimiento de que tenía lugar; y el llamado dirigido a todos de socorrer a todo un pueblo afligido.

Se ha dado una diferencia notable en las estrategias de justificación. En tanto de un lado se intentaba aprender la lección de la tragedia de Srbrenica reduciendo, mediante la intervención armada, la distancia entre eficacia y legitimidad, del otro se fijaba como objetivo normativo satisfactorio el hecho de ampliar, incluso fuera de las propias fronteras y, llegado el caso por la fuerza, el orden liberal occidental.

Los neoconservadores pueden, efectivamente, verse a sí mismos como “vencedores” y tomar como modelo para un nuevo orden mundial los éxitos indiscutibles obtenidos por EUA desde el final de la segunda guerra mundial.

Interpretada desde la óptica del liberalismo, esta post-historia al estilo Fukuyama ofrece la ventaja de ahorrar una discusión sobre los objetivos normativos: ¿qué otra cosa mejor podría sucederle a la gente que el crecimiento, a nivel mundial, del mercado libre y el número de Estados liberales? El camino para llegar a eso es igualmente claro: hoy, recurrir a la fuerza militar es tanto más ventajoso cuanto que, en guerras asimétricas, el vencedor es indudable de antemano.

Contra enemigos que operan a escala global a través de redes invisibles -terrorismo-, el único auxilio radica en una prevención llevada a cabo en otros planos operativos. En este terreno, las bombas, los misiles, los aviones y los tanques no son de ninguna ayuda; ésta sólo puede provenir de la creación de una red paralela de los servicios de información y las administraciones penales, del control de los flujos financieros y, en líneas generales, de la vigilancia de las relaciones logísticas.

EUA juega, pues, a asumir el papel en el cual fracasó la ONU [109].

BUSH QUIERE QUE EL MUNDO APRENDA LA LECCION

El gobierno norteamericano ha utilizado la intervención a Irak, como modelo de su nueva estrategia de seguridad nacional, que explícitamente insta a intervenir antes de que cualquier enemigo potencial pueda atacar, a la vez que como efecto de demostración, frente a posibles futuros casos de desafíos. Mientras que, por una parte, el gobierno insiste en que no tiene intenciones de que la de Irak sea la primera de una serie de guerras preventivas, por la otra ha hecho una lista de los enemigos.

Bush quiere que el mundo aprenda la lección cuando dijo que derrocar a Saddam Hussein era parte de su plan para “no sentarse a esperar, dejando enemigos sueltos para que tramen otro 11 de septiembre, y ahora, quizá, sembrando el terror con armas químicas, biológicas, o nucleares”.

Algunos halcones del gobierno están convencidos de que Irak servirá de ejemplo admonitorio de lo que les puede ocurrir a otros Estados que se nieguen a abandonar sus programas de armas de destrucción masiva.

¿La verdadera intención es intervenir en aquellos Estados que son considerados como peligrosos, o distanciarse del resto de los poderes mundiales, en aras de una construcción imperial? [110]

Lo cierto es que la guerra en Irak dejó como secuela una forma de ver el mundo que combina primitivismo en el campo de los valores con sofisticación tecnológica.

Las consecuencias de la guerra contra Irak han excedido ampliamente el quiebre de la legalidad y la institucionalidad internacional. Ha supuesto un ataque directo a los valores que subyacen como forma de vida; aunque, paradójicamente, quienes han lanzado o apoyado la guerra lo han hecho proclamando que lo hacían en defensa de la democracia y la libertad.

La guerra de agresión, basada en el criterio de intervención preventiva, no puede ser el medio adecuado para promover valores democráticos o de libertad, ya que, al intentar imponer una determinada opción por la fuerza, y en contra de la legalidad, conduce de hecho a una negación de tales valores.

La guerra librada en Irak constituye la prueba de que está empezando a ocurrir en EUA un fenómeno similar al de la Alemania de la primera mitad del siglo XX. Un grupo fundamentalista, se decide a lograr sus objetivos a cualquier costo, apoderándose del aparato de un Estado que es potencia económica, cultural y militar de primer orden mundial.

La racionalidad, fue sustituida por mitos primitivos como el de la división maniquea entre “el bien y el mal”, y correlativamente, entre pueblos y culturas buenas y malas. Existe una combinación de primitivismo conceptual en el campo de los valores y una sofisticación tecnológica: la construcción de una maquinaria militar, económica y de propaganda puesta al servicio de la realización de esos mitos.

Un poder que recurre a la fuerza pura, no fundada en argumentos o pruebas objetivamente defendibles; un poder divorciado de la razón, termina destruyendo el orden.

REACCION DEL MUNDO ARABE EN LA POSTGUERRA

Las reacciones en el mundo árabe al derrocamiento de Saddam Hussein fueron, algunas de satisfacción, otras de total repudio. En Kuwait, el Ministro de Información, Ahmad al-Sabah, dijo que le complacía que ahora Irak iba a ser gobernada por los iraquíes; agregando que EUA y sus aliados estaban allí para ayudar a los iraquíes a manejar sus propios asuntos. El gobierno de Jordania también manifestó que los iraquíes debían tener la opción de elegir a sus propios líderes. La corresponsal de la BBC en El Cairo, Heba Saleh, dijo que para muchos en el mundo árabe “éste es visto como un día negro”. Si bien es cierto que nadie estuvo de luto por el colapso del gobierno de Saddan Hussein, los estadounidenses eran vistos como una fuerza de ocupación extranjera [111].

Por su parte, el Secretario de Defensa de EUA, Donald Rumsfeld, anunció el 28 de abril del 2003, el repliegue de todas sus fuerzas de las bases en Arabia Saudita, con la excepción de algunos técnicos de capacitación. Señaló que la decisión se había tomado de forma conjunta con las autoridades sauditas y no dio detalles acerca de los plazos para el retiro de fuerzas. El centro de operaciones se trasladaba a Qatar, donde también se ubicó el mando de las tropas de intervención en Irak, luego de que Arabia Saudita se rehusara a apoyar la guerra contra Saddam Hussein.

El Centro Conjunto de Operaciones Aéreas en Arabia Saudita había sido establecido luego de la Guerra del Golfo de 1991, y fue utilizado para controlar los operativos aéreos contra Irak en el conflicto de este año.

EUA utiliza también bases militares en Qatar, Bahrein, Omán y Kuwait, además de instalaciones en Emiratos Árabes Unidos [112].

ESTABLECIMIENTO DE LAS BASES DE UN NUEVO GOBIERNO EN IRAK

En la antigua ciudad de Ur, lugar de nacimiento de la civilización, se llevó a cabo una reunión inicial, entre los grupos de la oposición iraquí y los líderes de la coalición anglo-estadounidense acerca del futuro de Irak. Se llegó a un acuerdo básico entre las distintas facciones, para construir un gobierno democrático y abolir los vestigios del Partido Baas de Saddam Hussein. En el encuentro, participaron líderes sunnitas, chiítas y kurdos, así como exiliados iraquíes.

Los delegados acordaron trabajar en pro de un sistema federal democrático “no basado en la identidad comunal (...) construirá sobre el respeto a la diversidad, incluido el respeto por el papel de la mujer. (...) El Partido Baas debe disolverse y sus efectos en la sociedad deben eliminarse”.

El texto sugirió que debería resolverse la cuestión de si habrá separación entre mezquita y Estado. El jeque Ayad Jamal Al Din, líder religioso chiíta de Nasiriya, pidió la separación de la mezquita y el Estado: “Rechazamos el concepto de una democracia confesional que impediría al pueblo iraquí practicar la religión (...) debe haber un sistema de gobierno que separe las creencias de la política”.

El Consejo Supremo para la Revolución Islámica en Irak, un grupo chiíta con sede en Irán, no asistió. Consideraron que los chiítas constituían la mayoría de la población iraquí, y muchos temían que no se les diera el poder adecuado en el nuevo gobierno. Algunos manifestantes dijeron que no aceptarían ningún gobierno controlado por EUA. Ciertos líderes de la oposición querían que EUA se fuera del país inmediatamente [113].

El 21 de abril del 2003, llegó el General retirado estadounidense Jay Garner a Bagdad y se puso al frente de la administración del país, designado por el presidente norteamericano George W. Bush, para comenzar la tarea de reconstrucción de Irak. Debió soportar una multitudinaria manifestación en la que miles de musulmanes chiítas reclamaron la liberación de un líder religioso, presuntamente detenido por las tropas norteamericanas, y la retirada de las tropas estadounidenses de Irak. Por otra parte, aumentaba la presión de países vecinos y de Europa para que EUA permitiera que la ONU participara en la reconstrucción de Irak.

El presidente George W. Bush, el 5 de mayo del 2003, nombró a un ex funcionario del departamento de Estado, Paul Bremer, su enviado a Irak, un cargo que, en la práctica, lo colocará a cargo de la administración civil de Irak. La función de Bremer ha sido dirigir el equipo encargado de la reconstrucción de Irak teniendo autoridad sobre el General retirado Jay Garner, enviado del Pentágono. Con el nombramiento de Bremer, Bush intentó limar las diferencias sobre el futuro de Irak entre el departamento de Estado y el Pentágono [114].

El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, instó el 24 de abril del 2003 a las fuerzas lideradas por EUA a cumplir con sus responsabilidades bajo la Convención de Ginebra y las Disposiciones sobre Normas de Guerra de La Haya, con los civiles y el orden público. Dirigiéndose a la sesión anual de la Comisión de la ONU sobre Derechos Humanos en Ginebra, Annan dijo que ahora que la guerra ha terminado esperaba que “comience una nueva era para los derechos humanos en Irak”. Esto provocó una airada respuesta del gobierno norteamericano. El Embajador norteamericano para la ONU en Ginebra, Kevin E. Moley, discrepó de las declaraciones, y afirmó que EUA hizo un gran esfuerzo “desde el primer día” para cumplir con todas sus obligaciones. “Con toda franqueza, encontramos extraño, en el mejor de los casos, que el Secretario General sintiera que tenía que llamarnos la atención sobre esto”. Por su lado, las organizaciones humanitarias pidieron a las tropas estadounidenses que restablecieran el orden para que la ayuda pudiera llegar a los necesitados ciudadanos [115].

En una reunión celebrada en Moscú el 28 de abril del 2003, entre el Primer Ministro británico, Tony Blair, y el Presidente ruso, Vladimir Putin, quedó al descubierto las diferencias de ambos gobiernos sobre el papel que debería desempeñar la ONU en la reconstrucción de Irak. El Primer Ministro británico dijo que el control de Irak no podía simplemente pasar a la ONU mientras las fuerzas de la coalición siguieran sobre el terreno buscando estabilizar la situación.

Para Putin, si la comunidad internacional estaba dividida, no se podría resolver con eficacia los problemas de las armas de exterminio y el terrorismo. Asimismo comentó que el levantamiento de sanciones contra Irak debía llevarse a cabo, cuando los inspectores de la ONU confirmaran que no había armamento prohibido en territorio iraquí.

Tanto EUA como el Reino Unido presionaron para que se levantaran las sanciones lo antes posible [116].

EUA dividió a Irak en tres sectores militares que quedaron bajo el control de fuerzas estadounidenses, británicas y polacas. Las tres zonas estarán a cargo de una fuerza multinacional de mantenimiento de paz, en la que participarán al menos 10 países [117]. El control general quedó a cargo del General Tommy Franks, comandante de las fuerzas de EUA en Irak. La información fue dada a conocer luego de que el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, declarara que Irak no era “un lugar completamente seguro, completamente pacificado”. Desde la salida del poder de Saddam Hussein, en Irak han ocurrido protestas casi a diario en contra de la presencia de las tropas estadounidenses. En los planes no estuvo contemplada la participación de Francia, Alemania y Rusia, países que se opusieron a la guerra. Ningún país árabe ofreció mandar tropas [118].

El proyecto está vinculado a la idea de reducir drásticamente el número de efectivos estadounidenses en el país, que podría pasar de 132.000 hombres a 30.000 antes del otoño boreal. El Ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, describió las etapas de ese plan en el curso de una reunión el 30 de abril en Londres entre representantes de 16 Estados: EUA, Gran Bretaña, otros diez miembros de la OTAN y cuatro que no lo son. Francia, Alemania y Rusia no fueron invitados a la reunión. EUA tampoco previó incluir en ese proyecto a la ONU, que se limitaría a jugar un rol en la distribución de la ayuda humanitaria y en la reconstrucción: “La idea es que esta fuerza sea una coalición de países voluntarios organizada sobre una base bilateral alrededor de Estados Unidos”, declaró a la prensa el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld.

Durante la reunión España, Italia, Ucrania, Dinamarca, Bulgaria y Holanda ofrecieron participar en las operaciones de estabilización [119].

PROBLEMAS DE GOBERNABILIDAD

Los chiítas no quieren ni a Saddam Hussein ni a Bush en el gobierno de Irak. Han manifestado su oposición a Ahmad Chalabi, líder en el exilio iraquí que EUA ha procurado imponer como presidente.

EUA parece enfrentarse a un auténtico choque entre civilizaciones. Seguramente no admitiría un régimen en el país con la segunda napa petrolera del mundo, que no le sea inobjetablemente subordinado. La alternativa de una democratización de Irak propuesta por la Casa Blanca ha sido apenas discursiva. Si se admitiera la opinión masiva, ganarían los islamistas. El gobierno de EUA ha visto con sorpresa y disgusto un desafío para el que no estaba preparado. El problema no es en Irak, por lo tanto, sino en Irán y es por ello que Washington comenzó a presionar a Teherán por su supuesto arsenal de armas nucleares, preparando el terreno para un choque que parece inevitable. Los chiítas son mayoría en tres países, Irak, Irán y el Líbano [120].

El 10 de mayo del 2003, Baqir al-Hakim líder chiíta, cruzó la frontera iraquí desde Irán. Lo esperaban miles de chiítas con banderas verdes y retratos suyos. Vivaban su nombre y pedían la imposición de la ley islámica en el secular Irak. Hizo recordar el regreso del ayatollah Ruhollah Khomeini a Teherán en 1979, tras la caída del Sha Reza Pavlevi, para imponer un régimen islámico. Fue la primera manifestación concreta de un líder dispuesto a ejercer el poder: “No vamos a aceptar ningún gobierno impuesto por los extranjeros, pero añadió que no buscará un gobierno fundamentalista sino uno que incluya a todos los grupos iraquíes. (...) Soy un soldado del islam que viene a servir al pueblo creyente iraquí pero no queremos un islam extremista sino un islam de independencia, justicia y libertad. (...) Tengo una gran fe en que Dios todopoderoso liberará al pueblo iraquí y volverá a colocar a Irak en su antigua posición en la región y en el mundo” [121].

No se trata sólo de una lucha por el poder entre los estadounidenses y los chiítas, también hay conflictos entre éstos por ver quién ejerce el liderazgo, aunque están unidos en su prédica por la implantación de la sharía, la ley islámica [122].

Por otra parte, la diplomática norteamericana que se desempeñaba como administradora de Bagdad fue desplazada el 11 de mayo del 2003, por Bush, después de menos de tres semanas en Irak. Funcionarios norteamericanos consideraron que la medida formaba parte de una reorganización más amplia del operativo del Pentágono para reconstruir el país, y que también incluía el pronto alejamiento del máximo responsable de la transición, el General Jay Garner.

Barbara Bodine, ex embajadora en Yemen, la mujer de más alto rango en la administración interina en Irak liderada por EUA, tenía a su cargo restablecer los servicios públicos vitales y formar un gobierno local democrático para los 5 millones de habitantes de la capital.

El presidente George W. Bush nombró el 6 de mayo del 2003 a L. Paul Bremer III, diplomático retirado y experto en antiterrorismo, como civil principal a cargo de reconstruir el gobierno y la infraestructura del país. El nombramiento de Bremer y el alejamiento de Bodine han sido consecuencia de la creciente preocupación, tanto en Washington como en las capitales extranjeras, por la lentitud del programa de reconstrucción estadounidense en Irak.

La falta de progreso generó preocupación en el Departamento de Estado, donde los funcionarios afirmaron que un civil con conocimientos diplomáticos y experiencia en política exterior debería coordinar las actividades de reconstrucción, pero la idea irritó al Departamento de Defensa, que insistió en que el programa debía estar bajo control militar.

La falta de progresos no se ha limitado a la administración interina. Más allá de haber hallado un presunto laboratorio móvil para la fabricación de agentes biológicos, los equipos de expertos estadounidenses no han encontrado indicios sobre la presencia de armas de destrucción masiva en Irak, el argumento empleado por Washington para ir a la guerra. Los especialistas en armas químicas y biológicas enviados por la Casa Blanca a Irak quedaron frustrados ante la falta de hallazgos. [123].

FUTURO DEL MEDIO ORIENTE

La intención estadounidense de rehacer el mapa de Medio Oriente está expuesta a enormes peligros que pueden dejar en el olvido las promesas de democracia.

La victoria militar estadounidense en Irak no fue un fin en sí mismo, sino el comienzo de un largo proceso por el cual pretende remodelar Medio Oriente, la primera de las regiones que es sometida a las normas del universo unipolar posterior a la caída soviética, para instaurar, en principio, la democracia liberal. Frente a una hegemonía norteamericana, que pocos consideran desinteresada, se perfilaron resistencias en la región que, si bien no adoptaron la forma del enfrentamiento del pasado entre los dos bloques, tienen igualmente potenciales efectos devastadores.

La mayoría chiíta reivindica el poder en un Estado liberado de Saddam Hussein. Las únicas operaciones significativas de resistencia militar tuvieron lugar en el sur chiíta, lo cual dejó de manifiesto la capacidad ofensiva de la comunidad, hasta que sus dirigentes religiosos, ordenándole mantenerse al margen de los combates, hicieron una demostración de su influencia. La expresión de poder llegó al máximo con la concentración de varios millones de personas el 22 y 23 de abril del 2003. Las celebraciones religiosas de duelo, que expresaban la aflicción chiíta cuando la comunidad estaba en situación de debilidad, se convirtieron después de Khomeini en exhortación a reanudar el combate de los oprimidos contra el opresor. Los fieles identificaron a este último con el Sha de Irán en su momento y podría pasar a la figura de George W. Bush, salvo que EUA dé garantías al mundo chiíta, aunque ha sido remiso a ello.

Desde la revolución iraní en 1979, bajo las consignas de “abajo Estados Unidos”, este país consideraba al chiísmo político como su peor enemigo en la región. Los incentivos dados a los grupos conservadores sunnitas, a los que se veía entonces como un contrafuego, han sido vistos en la actualidad, retrospectivamente, como el punto de partida del terrorismo sunnita.

¿EUA puede cambiar sus alianzas y hacer valer la carta chiíta en el juego regional para contrarrestar a los Estados sunnitas que perdieron su confianza? Los chiítas, mayoritarios, aparte de Irak, en Irán igual que en Bahrein, constituyen un cuarto de la población kuwaití y alrededor del 10% en Arabia Saudita, donde pueblan la región petrolífera.

Existe en el universo chiíta una clase media sólida educada y abierta al mundo que puede servir de aliada a EUA frente a elites políticas sunnitas desacreditadas.

La clave se encuentra en Irán, país donde la sociedad está embarcada en una evolución “postislámica”, pero donde el poder sigue en manos de la jerarquía religiosa. Está, rodeado de vecinos controlados por Estados Unidos, dio muestras de serenidad durante la guerra de Irak. No obstante, resulta difícil imaginar a los republicanos de EUA dialogando con un régimen que está a la cabeza en la lista del “eje del mal” después de la caída de Saddam Hussein. Una alternativa manejada por ciertos sectores en EUA ha sido la de precipitar la transición postislámica, creando así en Irak e Irán, dos Estados chiítas, grandes exportadores de petróleo, volcados a favor de EUA un contrapeso a las monarquías petroleras sunnitas sospechosas de haber favorecido al terrorismo [124].

LA RECONSTRUCCION

Halliburton, el gigante petrolero que fue dirigido por el vicepresidente estadounidense, Richard Cheney, recibió un papel mayor de lo previsto en la reconstrucción de Irak, de acuerdo con cartas cruzadas entre militares estadounidenses y el Congreso. Cheney fue presidente ejecutivo durante cinco años de la compañía, con sede en Houston. Halliburton es la segunda compañía mundial de servicios petroleros.

En una carta enviada el 7 de mayo del 2003 al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EUA, el representante por California Henry Waxman, del partido Demócrata, cuestionó los contratos otorgados sin concurso a Kellogg Brown and Root, filial de Halliburton, por parte del gobierno. Dijo que, originalmente, el contrato se limitaba a pagar los servicios de la empresa para extinguir incendios en pozos iraquíes y para realizar reparaciones, pero pareciera que Halliburton recibió un papel más directo y lucrativo en la reconstrucción de la industria petrolera de Irak: “Parece, sin embargo, que el contrato con Halliburton una compañía con estrechos vínculos con el gobierno ahora puede incluir la 'operación' de los campos petroleros iraquíes y la 'distribución' del crudo iraquí en el contrato”. La Casa Blanca siempre había dicho que la industria petrolera de Irak pertenecía a los iraquíes. El portavoz presidencial Ari Fleischer dijo: “No es un tema de la Casa Blanca (...), la Casa Blanca no se involucra en las cuestiones sobre quién consigue los contratos”.

El valor total del contrato de Halliburton, que no ha sido publicado, se presume en 7.000 millones de dólares [125].

JUSTICIA DE LOS VENCEDORES

El funcionario estadounidense, Clint Williamson, asesor del sistema judicial iraquí, dijo a principios de mayo del 2003, que se establecería un tribunal iraquí especial, para juzgar a las principales figuras del régimen de Saddam Hussein.

El gobierno estadounidense ya ha dicho que aquellos iraquíes acusados de crímenes de guerra contra tropas estadounidenses deben ser juzgados en los Estados Unidos.

Fuera de EUA muchos opinan que los principales funcionarios del gobierno de Saddam Hussein debían ser juzgados por un tribunal internacional neutral, que siguiera los lineamientos de los tribunales especiales de la ONU, creados para tratar los crímenes contra la humanidad en la ex Yugoslavia y Rwanda. La administración Bush considera que los tribunales internacionales y neutrales tardan mucho, cuestan mucho dinero y están muy alejados de la gente. Además no pueden imponer pena de muerte, algo en lo que Washington cree. Esto aumentó la posibilidad de que se considerara a algunos como “combatientes ilegales” y fueran llevados a Guantánamo y luego juzgados por tribunales militares [126].

El abogado belga Jan Fermon interpuso el 14 de mayo del 2003, una demanda contra el general Tommy Franks, comandante de las fuerzas armadas de EUA en Iraq, y contra un coronel de la armada estadounidense en una corte de Bruselas en nombre de 19 iraquíes que él describió como víctimas de bombas de racimo y de supuestos ataques de las fuerzas de Estados Unidos contra ambulancias y civiles, apoyado en una ley belga que permite a las cortes de este país juzgar a extranjeros acusados de crímenes de guerra. El caso aumentó la tensión en las relaciones con EUA, que pasaban por mal momento desde que Bélgica se opuso a la guerra contra Iraq y obstruyó los esfuerzos de la OTAN para reforzar las defensas de Turquía antes de la guerra: “Hay materiales que demuestran que las fuerzas de Estados Unidos entraron a Bagdad y que durante los primeros dos días estuvieron disparando contra todo lo que se movía: ya fueran niños, mujeres o ancianos. (...) La intención era limpiar las calles, que es una conducta criminal en un caso como éste”. Otro demandado es el coronel Bryan McCoy, quien permitió a los soldados disparar contra ambulancias en las que se sospechaba que iban “fuerzas enemigas”.

El general Richard Myers, el militar estadounidense de más alto rango, dijo que la demanda podría convertir a Bélgica, sede del cuartel general de la OTAN, en un lugar al que no volverían a acudir para reunirse los países miembros del bloque [127].

DOS NUEVOS FRENTES DE CONFLICTO DIPLOMATICO

EUA abrió el 23 de abril del 2003, dos nuevos frentes de conflicto diplomático, al advertir a Francia que sufriría las consecuencias de haberse opuesto a una guerra contra Irak y señalarle a Irán que no permitiría que interfiriera en la formación del futuro gobierno de Irak, tratando de imponer un régimen islámico como el suyo. Irán es uno de los países que según George W. Bush integra el “eje del mal”. El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer dijo: “Hemos dejado en claro a Irán que rechazaremos cualquier interferencia externa en el camino hacia la democracia en Irak”.

Por su parte, respecto de las diferencias con Francia, el Secretario de Estado norteamericano dijo que se revisarían todos los aspectos de las relaciones con el gobierno francés: “Fue un período muy difícil cuando fuimos a buscar los votos para la segunda resolución. No creo que Francia estuviera jugando un papel muy útil. No hay secretos acerca de esto. Y mientras mi colega Dominique de Villepin estaba en Africa visitando tres países para tratar de conseguir sus votos, yo estaba en el teléfono con cada uno de esos países antes de que él aterrizara”. Entre las medidas que se contemplarían, se marginaría a Francia de algunas decisiones en la OTAN y en otros foros transatlánticos. La alternativa sería que las medidas centrales de defensa que adopte la OTAN no quedaran en manos del Consejo del Atlántico Norte, sino del Comité de Planeamiento de Defensa, del que Francia se fue a mediados de la década de los ‘60. Otra posible medida punitoria sería no invitar a representantes de Francia a encuentros de discusión de política transatlántica que fueran organizados o apoyados por EUA.

La asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, en su visita a Moscú en abril del 2003 dijo sobre el particular: “Castigar a Francia, ignorar a Alemania, perdonar a Rusia”. Para Condoleezza Rice, Francia iva camino a ser sancionada porque desde hacía más de 40 años intentaba armar una Europa en función antinorteamericana.

El gobierno francés reaccionó, rechazando las advertencias diciendo que “Francia y Estados Unidos son aliados. No se sanciona la amistad, no se sancionan los principios y la legalidad internacionales, principios y legalidad que Francia ha defendido a lo largo de esta crisis”. Las palabras del Secretario de Estado Colin Powell sorprendieron al gobierno francés porque se conocieron horas después que Francia auspiciara la “suspensión” de las sanciones a Irak en la ONU, sujeto a nuevas visitas definitorias de los inspectores de armas. El gobierno de EUA expresó que esa propuesta era “un paso en la dirección correcta”, aunque la Casa Blanca pedía no que se posterguen las sanciones, sino que se “levanten”, ya que ellos eran quienes querían establecer si existían o no armas de destrucción masiva o químicas en Irak y no la ONU [128].

LEVANTAMIENTO DE SANCIONES A IRAK

EUA puso a circular en el CS de la ONU el borrador de una resolución proponiendo terminar con las sanciones de la ONU contra Irak. Negroponte, Embajador de EUA ante la ONU al presentarla dijo: “Nuestra posición es que es deseable que esta resolución pase lo más pronto posible. El 3 de junio, fecha en que expira el programa 'Petróleo por Alimentos' está por fuera del límite máximo”. El proyecto de resolución plantea permitir a Irak la venta de petróleo y que los ingresos se depositen en un “Fondo de Asistencia iraquí” con fines humanitarios y de reconstrucción. La nueva institución tendría un consejo asesor que incluiría a representantes de la ONU, del FMI y del BM, pero las decisiones sobre dónde gastar el dinero serían tomadas por EUA y Gran Bretaña en consulta con una autoridad interina iraquí. El proyecto establece que el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, designe un coordinador especial para supervisar la asistencia humanitaria y “las actividades de reconstrucción en Irak”. Ese coordinador trabajaría al lado de Estados Unidos y Gran Bretaña, que como fuerzas de ocupación tendrían autoridad en Irak por 12 meses. El representante de la ONU también tendría un papel nominal en el establecimiento de instituciones de gobierno, promoviendo los derechos humanos y reformas legales y judiciales, y ayudando a establecer una fuerza policial iraquí [129].

La resolución haría de la violación al derecho internacional, en que incurrió EUA asistido por Gran Bretaña y respaldado por Italia, España y Polonia, con su invasión a Irak, una cuestión del pasado.

En la redacción del proyecto, EUA procuró evitar que se incluyera la definición de “potencias ocupantes” porque ésta le impondría restricciones en el tratamiento arbitrario de sus prisioneros en Irak. La categoría está contemplada en la Convención de Ginebra de 1949 que establece las garantías para los combatientes y también para los no combatientes.

Se generaron divisiones en el CS sobre el papel que deberían jugar la ONU en Irak, y no está claro cómo reaccionarán a la propuesta otros miembros permanentes del organismo, como Francia y Rusia. Las inspecciones de armas de la ONU tampoco fueron mencionadas en el proyecto, ya que EUA no desea el regreso de los inspectores a Irak a corto plazo. Rusia y Francia ya habían dicho anteriormente que querían que los inspectores retomasen sus investigaciones a fin de declarar formalmente a Irak como país libre de armas de destrucción masiva antes de que se suspendieran las sanciones [130].

Aunque el borrador destaca que Irak aún es una amenaza para la paz, el proyecto no hace mención alguna a la verificación de que en el país no existan armas de destrucción masiva, requisito que había sido establecido en las anteriores resoluciones del Consejo para levantar las sanciones contra Irak. La supuesta existencia de un arsenal prohibido fue el argumento principal de la Casa Blanca para atacar Irak: “En este momento nosotros hemos asumido la responsabilidad de las inspecciones”, dijo el Embajador John Negroponte [131].

Rusia expresó su oposición al borrador de resolución. El Viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Yuri Fedotov, dijo que el borrador tenía algunos aspectos positivos, “pero también hay partes que no están lo suficientemente claras y por lo tanto requieren más trabajo, para que queden bien explicadas”. Uno de los temas es que la ONU debería tener un papel importante en el Irak de la posguerra.

El presidente ruso, Vladimir Putin, frenó el 29 de abril del 2003 las intenciones del Primer Ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, de que las sanciones económicas de la ONU a Irak fueran levantadas, ya que el tema de las supuestas armas de exterminio de Irak debía quedar primero perfectamente aclarado [132].

EUA consideró la posibilidad de otorgar varios miles de millones de dólares para lograr el respaldo de Rusia en el CS de la ONU, para que se levanten las sanciones contra Irak.

La idea de la Casa Blanca, es la de reembolsar a las empresas internacionales a las que les fueron aprobados y financiados contratos multimillonarios en el marco del programa de la ONU Petróleo por Alimentos. Al proponer honrar los contratos firmados por el gobierno de Saddam Hussein en el marco del programa significaría lograr el apoyo de Rusia, que ha sido un interlocutor privilegiado para el gobierno de Irak. Desde diciembre de 1996, cuando entró en vigencia el sistema, Rusia obtuvo contratos con Irak por 7310 millones de dólares, precediendo a Egipto, con 4300 millones, y a Francia, con 3700 millones. El programa totaliza unos 12.000 millones de dólares.

Durante una reunión de los miembros del CS con el Secretario General, Kofi Annan, el Embajador John Negroponte jugó la carta del respeto de los contratos, dando a entender que EUA exigía a cambio la cancelación total de las sanciones impuestas a Irak desde 1990, cuando invadió a Kuwait, a excepción de aquellas vinculadas con las armas. EUA y Gran Bretaña también propusieron llegar a un acuerdo para ofrecer a la ONU un papel humanitario, pero sin participar en el mantenimiento de paz [133].

Texto del Proyecto de Resolución presentado por EUA [134]

El Consejo de Seguridad,

Reafirmando el compromiso de todos los Estados miembros con la soberanía y la integridad territorial de Irak;

Ratificando la importancia de la eliminación de armas de destrucción masiva y misiles balísticos en Irak, de acuerdo con resoluciones previas;

Recalcando el derecho del pueblo iraquí de determinar libremente su propio futuro político, acogiendo el interés de las partes interesadas en apoyar la creación de un ambiente en el que podrán hacerlo tan pronto como sea posible y expresando la determinación de que pronto venga el día en el que los iraquíes gobiernen por sí mismos;

Alentando los esfuerzos de la población de Irak a dar el primer paso hacia la formación de un gobierno representativo, basado en el imperio de la ley que garantice la igualdad de derechos y justicia entre todos los ciudadanos iraquíes, sin distinción de etnias, religión o género;

Aceptando el comunicado del 15 de abril de Nasariya y el del 28 de abril de Bagdad;

Acordando que la ONU debería tener un papel vital en proveer ayuda humanitaria para apoyar la reconstrucción de Irak y contribuyendo a la formación de una autoridad iraquí interina;

Considerando el comunicado del grupo de las siete naciones más industrializadas (G7) en el que los miembros reconocen la necesidad de un esfuerzo multilateral para ayudar a la reconstrucción y al desarrollo de Irak y de la asistencia del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial en esos esfuerzos;

Acogiendo la reanudación de la ayuda humanitaria y de los esfuerzos continuos del secretario general y de las agencias especializadas para proveer ayuda y medicamentos a la población iraquí;

Recibiendo de buen grado el nombramiento por parte del secretario general de su asesor especial para Irak;

Reafirmando la necesidad de determinar las responsabilidades por crímenes y atrocidades cometidas durante el ex régimen iraquí;

Subrayando la necesidad de respetar la herencia arqueológica, histórica, cultural y religiosa de Irak para la protección continua de los sitios arqueológicos, históricos y religiosos, museos, bibliotecas y monumentos;

Considerando la carta [la fecha debe ser anotada] del representante permanente de Estados Unidos y del Reino Unido al presidente del Consejo de Seguridad y reconociendo las autoridades específicas, las responsabilidades y las obligaciones bajo la ley internacional de esos Estados y otros que trabajan actualmente o trabajarán con ellos en el futuro bajo el comando unificado del poder de ocupación (la “autoridad”);

Preocupados ante el hecho de que aún se desconoce el paradero de muchos kuwaitíes y ciudadanos de terceros países desde el 2 de agosto de 1990;

Determinando que, si bien ha mejorado, la situación en Irak continúa planteando una amenaza para la paz y la seguridad internacional;

Actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas,

1. Apela a los Estados miembros y organizaciones interesadas para que asistan a la población de Irak en sus esfuerzos por reformar y reconstruir su sociedad y por regresar a la comunidad internacional como un miembro de bien;

2. Insta a los Estados miembros a responder inmediatamente a los llamados humanitarios de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en favor de Irak y a contribuir a suplir las necesidades humanitarias de los iraquíes, proveyendo alimentos, suministros médicos y los recursos necesarios para la reconstrucción y la rehabilitación de la infraestructura económica del país;

3. Urge a los Estados miembros a no dar refugio a los miembros del ex régimen iraquí responsables de crímenes y atrocidades;

4. Alienta los esfuerzos para localizar, identificar y repatriar a todos los kuwaitíes y ciudadanos de terceros países y sus restos presentes en Irak desde el 1º de agosto de 1990, algo que el anterior régimen iraquí no cumplió;

5. Decide que todos los Estados miembros deben dar los pasos apropiados para facilitar el retorno seguro a las instituciones de Irak de la propiedad cultural iraquí y las piezas arqueológicas, históricas, culturales, científicas y de importancia religiosa, que fueron ilegalmente retiradas del Museo Nacional de Irak, la Biblioteca Nacional y otros lugares desde la adopción de la resolución 661 (1990), incluyendo [el establecimiento] de una prohibición del comercio y la transferencia de esas piezas y de las que se sospecha que fueron removidas ilegalmente;

6. Insta a la autoridad [interina] a trabajar por el bienestar del pueblo iraquí por medio de la efectiva administración del territorio, dedicándose en particular al restablecimiento de la seguridad y estabilidad y a la creación de condiciones en la que el pueblo iraquí determine libremente su propio futuro político;

7. Llama a todos los involucrados a cumplir con las obligaciones de la ley internacional, incluyendo la Convención de Ginebra de 1949 y las Regulaciones de La Haya de 1907;

8. Pide al secretario general que designe a un coordinador especial para Irak, cuyas responsabilidades incluyan la organización de las actividades de la ONU en los procesos de posguerra en Irak, la coordinación de las agencias de las Naciones Unidas e internacionales comprometidas con la asistencia humanitaria y la reconstrucción de Irak, colaborando con la autoridad y asistiendo a los iraquíes por medio de:

a) apoyo y organización de la reconstrucción y la asistencia humanitaria a través de las agencias de la ONU y organizaciones no gubernamentales;

b) respaldo para el regreso ordenado y voluntario de refugiados y personas desplazadas;

c) trabajar con la autoridad y la población de Irak en la restauración y el restablecimiento de las instituciones nacionales y locales para un gobierno representativo;

d) facilitar la reconstrucción de la infraestructura clave, en cooperación con otras organizaciones internacionales;

e) promover la reconstrucción económica y las condiciones para un desarrollo sostenido, incluyendo la coordinación con organizaciones nacionales y regionales, la sociedad civil, los donantes y las instituciones financieras internacionales;

f) impulsar los esfuerzos internacionales para facilitar las funciones básicas de la administración civil;

g) promover los derechos humanos;

h) fomentar los esfuerzos internacionales para restablecer la capacidad de la fuerza policial civil de Irak;

i) apoyar los esfuerzos internacionales para promover la reforma legal y judicial;

9. Llama a los Estados miembros y a las organizaciones regionales e internacionales a contribuir a la instrumentación de su resolución;

10. Respalda la formación por parte del pueblo de Irak, con la ayuda de la autoridad y trabajando con el coordinador especial, de una autoridad iraquí interina a cargo de los iraquíes que actúe como administración transitoria hasta que se establezca un gobierno permanente del pueblo de Irak;

11. Determina que, con las excepciones relacionadas con la venta y el suministro a Irak de armas y material relacionado que no sean aquellas armas y materiales destinados a servir a los propósitos de ésta y otras resoluciones vinculadas, dejen de aplicarse todas las prohibiciones acerca del comercio con Irak y la provisión de recursos financieros y económicos a Irak, establecidos por la resolución 661 (1990) y las subsecuentes, incluida la 778;

12. Decide el establecimiento de un Fondo de Asistencia Iraquí, con un cuerpo de asesores internacionales que incluya a representantes calificados del secretario general, del Fondo Monetario Internacional, de instituciones regionales y del Banco Mundial, que tendrá sitio en el Banco Central de Irak y que será auditado por contadores independientes, designados por el cuerpo internacional de asesores;

13. Determina que los recursos del Fondo de Asistencia Iraquí deben ser desembolsados por orden de la autoridad, en consulta con la autoridad interina de Irak, con los propósitos delineados en el párrafo 14;

14. Subraya que el Fondo de Asistencia Iraquí debe ser utilizado para responder a las necesidades humanitarias del pueblo iraquí, para la reconstrucción económica y la reparación de la infraestructura del país, para continuar con el desarme de Irak, para suplir los costos de la administración civil autóctona y para lograr otros beneficios en favor de los iraquíes;

15. Decide que el Fondo de Asistencia Iraquí debe gozar de los privilegios y las inmunidades de las Naciones Unidas;

16. Recibe de buen grado la disposición de las instituciones financieras internacionales para ayudar a los iraquíes en la reconstrucción y el desarrollo de su economía y para facilitar la asistencia de una más amplia comunidad de donantes;

17. Pide al secretario general, en consulta con la autoridad, continuar con el ejercicio de sus responsabilidades bajo las resoluciones del Consejo de Seguridad 1472 y 1476 por un periodo de cuatro meses tras la adopción de esta resolución, como es necesario para garantizar el envío de mercancías civiles prioritarias bajo los contratos aprobados por el Comité encargado instrumentar los párrafos 8 (a) y (b) de la resolución 986 (1995), en aquellos aspectos no modificados o que caducaron o como sea necesario para cumplir con los compromisos de aquellas resoluciones;

18. Decide que los fondos que quedan en la cuenta de garantía establecida para poner en práctica la resolución 986 (1995) y que no han sido colocados a la fecha de adopción de esta resolución para financiar las exportaciones de bienes a Irak bajo los párrafos 8 (a) y (b) de esa resolución, y que no han sido comprometidos por el secretario general en virtud de la resolución del Consejo de Seguridad 1472, deben ser transferidos inmediatamente al Fondo de Asistencia Iraquí con el fin de suplir las necesidades inmediatas de la población iraquí;

19. Determina que las ventas por exportaciones de petróleo, productos y gas natural desde Irak desde la fecha de adopción de esta resolución deben ser armonizadas con las prácticas prevalecientes en el mercado internacional y ser auditadas por contadores públicos independientes que reporten al cuerpo de asesores mencionado en el párrafo 12, y decide que, a excepción de lo dispuesto en el párrafo 20, todas las ganancias provenientes de esas exportaciones deben ser depositadas en el Fondo de Asistencia Iraquí hasta que el nuevo gobierno de Irak esté constituido y se haga cargo de sus responsabilidades;

20. Decide que un porcentaje [por ser determinado] de los beneficios referidos en el párrafo 19 debe ser depositado en el Fondo de Compensación establecido de acuerdo con la resolución 687 (1991) y las subsecuentes;

21. Determina que el petróleo, los productos petroleros y el gas natural originados en Irak, y las ganancias de las ventas, deben ser inmunes de cualquier procedimiento judicial, administrativo, arbitraje o de otra naturaleza (incluyendo cualquier embargo antes o después de juicio, accesorios, ejecución u otras acciones para satisfacer un proceso) relacionados con reclamos de cualquier tipo o derivación contra Irak o cualquiera de sus instrumentos o agentes (o la autoridad, sus Estados participantes, sus instrumentos o agentes), y que todos los Estados miembros deben dar todos los pasos necesarios, según sus sistemas legales domésticos, para dar efecto este párrafo;

22. Decide que todos los Estados miembros en los que hay:

(1) fondos u otros activos o recursos económicos del gobierno de Irak y sus cuerpos estatales, corporaciones o agencias situados fuera de Irak, o

(2) fondos u otros activos o recursos económicos que han sido removidos de Irak o adquiridos por Saddam Hussein u otros altos funcionarios del ex régimen iraquí y sus familiares inmediatos, incluyendo entidades de propiedad o controladas directa o indirectamente por ellos o por personas actuando en su representación o según su disposición,

Deben congelar sin demora esos fondos u otros activos o recursos económicos e inmediatamente transferirlos al Fondo de Asistencia Iraquí, y decide que todos esos fondos u otros activos o recursos económicos deben gozar de la misma inmunidad y protección mencionada en el párrafo 21;

23. Aprueba el ejercicio de las responsabilidades señaladas en esta resolución por parte de la autoridad por un periodo inicial de 12 meses desde la fecha de adopción de este documento, para continuar luego si es necesario, a no ser que el Consejo de Seguridad decida lo contrario;

24. Requiere al coordinador especial de la ONU reportar al Consejo su trabajo en la instrumentación de esta resolución a intervalos regulares; el primer informe debe ser presentado a los [debe decidirse] días de la adopción de esta resolución;

25. Decide seguir ocupándose de la cuestión.

El CS de la ONU aprobó el 22 de mayo del 2003, una resolución, que con contradicciones en su texto, no sólo legitimó la ocupación militar de Irak, sino que le dio vía libre a EUA y Gran Bretaña para controlar su petróleo y gas; incorporando al derecho internacional la realidad del poder norteamericano en aquél país. Unicamente Siria se animó a boicotear esta votación, de 14 a 0, dejando simbólicamente su asiento vacío. Entre otras cosas, la medida puso fin a 13 años de sanciones, que no sólo arruinaron económicamente al país sino que degradaron su tejido social.

Esta fue una gran victoria para el gobierno de George W. Bush, que marchó a la guerra sin el visto bueno del CS de la ONU, aunque a través de una mezcla de factores posibilitaron que se revirtiera la situación, desde la perspectiva diplomática. La aprobación de Francia, Rusia y Alemania, los principales opositores a la invasión, tuvo que ver con la necesidad de restaurar las relaciones transatlánticas y de buscar para la ONU un papel más relevante en Irak, a la vez que la demostración de la debilidad que aún tienen. EUA, por su parte, no podía salir a vender legalmente el petróleo iraquí si no se levantaban las sanciones, y por eso debió volver a la ONU más allá de su resentimiento por la fuerte oposición de muchos de sus miembros, a la invasión unilateral. En los hechos EUA obtuvo lo que quiso, y le permitió gobernar Irak con el reconocimiento del mundo entero y disponer de sus recursos naturales.

La resolución establece que, en más, EUA y Gran Bretaña serían conocidos en Irak legalmente como “la Autoridad”. Esta entidad tendrá el control de una cuenta especial, llamada “Fondo para el Desarrollo de Irak”, en la que será depositado el dinero que resulte de la exportación del petróleo y del gas; más allá de utilizar el eufemismo al comienzo de la resolución de invocar la reafirmación de “la soberanía y la integridad territorial de Irak”.

La transparencia del funcionamiento del Fondo, será monitoreada por varios organismos internacionales, entre los que se encuentran la ONU y el BM. Estos, sin embargo, no tienen capacidad de decidir en qué se gastan. Los contratos para la “reconstrucción” se han manejado en secreto en Washington.

Debido a las sanciones, establecidas después de la invasión a Kuwait de 1990, Irak sólo podía exportar una parte del petróleo. La ONU controlaba los fondos resultantes, que superaron en el 2003, los 10 mil millones de dólares, a través de un programa llamado “alimentos por petróleo”. Este programa desaparece a los seis meses de adoptada la nueva resolución. Esto le permitió a Rusia conservar algunos contratos que tenía con la ONU antes de la guerra; pero obtuvo algo aún más importante: la reestructuración de la deuda externa iraquí a través del Club de París.

EUA hizo una concesión para obtener la firma de la resolución: la designación de un representante independiente de la ONU, por parte del Secretario General, Kofi Annan. En la primera versión del proyecto, éste tenía funciones muy vagas, en cambio en la definitiva, se establece que coordinará la asistencia humanitaria, la repatriación de refugiados, y también, que trabajará “intensamente” con “la Autoridad” para conseguir un nuevo gobierno civil en Irak. El cargo de representante especial fue ofrecido al brasileño Sergio Viera de Mello.

La “Autoridad” regirá hasta que existan las condiciones para que asuman las nuevas autoridades iraquíes; pero la medida no establece un plazo específico para la creación de un gobierno manejado por iraquíes. En cambio, dice que el CS debía revisar en doce meses los términos de la resolución, que muchos de sus miembros calificaron de “imperfecta”. Esa fue la mayor crítica que se hizo. Sólo el representante de México se atrevió a pedir “la pronta terminación de la ocupación militar”.

La resolución dejó totalmente en el aire el papel de los inspectores de armas. En los hechos esta resolución reintrodujo al mundo en una era colonial. Los términos de la resolución relevan a EUA, incluso, de las restricciones en el tratamiento de sus cautivos, a los que debiera imponerle la Convención de Ginebra como “potencia ocupante” que es.

Resolución 1483, aprobada por el CS de la ONU el 22 de mayo del 2003

Naciones Unidas S/RES/1483 (2003)

Resolución 1483 (2003)

Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 4761ª sesión, celebrada el 22 de mayo de 2003

El Consejo de Seguridad,

Recordando todas sus resoluciones anteriores sobre la cuestión,

Reafirmando la soberanía e integridad territorial del Irak,

Reafirmando también la importancia de eliminar las armas de destrucción en masa Iraquíes y, en su momento confirmar el desarme del Irak,

Destacando el derecho del pueblo Iraquí a determinar libremente su propio futuro político y a controlar sus propios recursos naturales, observando con satisfacción el compromiso de todas las partes interesadas de apoyar la creación de un entorno en que pueda hacerlo lo antes posible y manifestando su determinación de que llegue pronto el día en que los Iraquíes se gobiernen a sí mismos,

Alentando al pueblo Iraquí a formar un gobierno representativo basado en el Estado de derecho que ofrezca igualdad de derechos y justicia para todos los Iraquíes sin distinción de raza, religión o género y, a este respecto, recordando su resolución 1325 (2000), de 31 de octubre de 2000,

Acogiendo con satisfacción los primeros pasos del pueblo Iraquí en ese sentido y observando a este respecto la declaración de Nasiriyah de 15 de abril de 2003 y la declaración de Bagdad de 28 de abril de 2003,

Decidido a que las Naciones Unidas desempeñen un papel fundamental en la prestación de asistencia humanitaria, la reconstrucción del Irak y el restablecimiento y la creación de instituciones nacionales y locales para un gobierno representativo,

Tomando conocimiento de la declaración de 12 de abril de 2003 de los Ministros de Finanzas y Gobernadores de los Bancos Centrales del Grupo de los Siete países industrializados, en que sus miembros reconocían la necesidad de una acción multilateral para ayudar a la reconstrucción y el desarrollo del Irak y de la asistencia del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para esa tarea,

Observando con satisfacción la reanudación de la asistencia humanitaria y la continua labor del Secretario General y los organismos especializados para suministrar alimentos y medicinas al pueblo del Irak,

Observando con satisfacción que el Secretario General ha nombrado su Asesor Especial para el Irak,

Afirmando la necesidad de que se rindan cuentas por los crímenes y las atrocidades cometidos por el anterior régimen Iraquí,

Subrayando la necesidad de que se respete el patrimonio arqueológico, histórico, cultural y religioso del Irak y se protejan en todo momento los lugares arqueológicos, históricos, culturales y religiosos, los museos, las bibliotecas y los monumentos,

Tomando conocimiento de la carta de 8 de mayo de 2003 dirigida a su Presidente por los Representantes Permanentes de los Estados Unidos de América y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (S/2003/538) y reconociendo la autoridad, la responsabilidad y las obligaciones específicas que, en virtud del derecho internacional aplicable, corresponden a esos Estados en su calidad de potencias ocupantes bajo un mando unificado (la “Autoridad”),

Señalando además que otros Estados que no son potencias ocupantes están realizando tareas, o quizás lo hagan en el futuro, en el marco de la Autoridad,

Observando complacido además que hay Estados Miembros dispuestos a contribuir a la estabilidad y seguridad en el Irak mediante la aportación de personal, equipo y otros recursos en el marco de la Autoridad,

Observando con preocupación que sigue sin conocerse, desde el 2 de agosto de 1990 el paradero de numerosos kuwaitíes y nacionales de terceros Estados,

Determinando que la situación en el Irak, aunque haya mejorado, sigue constituyendo una amenaza para la paz y la seguridad internacionales,

Actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas,

1. Hace un llamamiento a los Estados Miembros y las organizaciones interesadas para que ayuden al pueblo del Irak en la labor de reformar sus instituciones y reconstruir su país y contribuyan a que existan en el Irak condiciones de estabilidad y seguridad de conformidad con la presente resolución;

2. Insta a todos los Estados Miembros que estén en condiciones de hacerlo a que respondan inmediatamente a los llamamientos humanitarios de las Naciones Unidas y de otras organizaciones internacionales en favor del Irak y para ayudar a satisfacer las necesidades humanitarias y de otra índole del pueblo Iraquí proporcionándole alimentos, suministros médicos y los recursos necesarios para la reconstrucción y rehabilitación de la infraestructura económica del país;

3. Insta a los Estados Miembros a que no den refugio a los miembros del anterior régimen Iraquí presuntamente responsables de crímenes y atrocidades y a que respalden las medidas encaminadas a hacerlos comparecer ante la justicia;

4. Insta a la Autoridad a que, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y otras normas pertinentes del derecho internacional, promueva el bienestar del pueblo Iraquí mediante la administración efectiva del territorio, en particular tratando de restablecer condiciones de seguridad y estabilidad y de crear condiciones en que el pueblo Iraquí pueda decidir libremente su propio futuro político;

5. Insta a quienes concierna a cumplir cabalmente las obligaciones que les incumben en virtud del derecho internacional, en particular los Convenios de Ginebra de 1949 y el Reglamento de La Haya de 1907;

6. Insta a la Autoridad y a las organizaciones y los particulares que corresponda a seguir tratando de localizar, identificar y repatriar a todos los kuwaitíes y nacionales de terceros Estados o los restos mortales de los presentes en el Irak a partir del 2 de agosto de 1990, así como los archivos kuwaitíes, tarea que el régimen Iraquí anterior no realizó y, a este respecto, encomienda al Coordinador de Alto Nivel que, en consulta con el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Comisión Tripartita y con el apoyo adecuado del pueblo del Irak y en coordinación con la Autoridad, adopte medidas para cumplir su mandato en lo que respecta al destino que han corrido los desaparecidos kuwaitíes y nacionales de terceros Estados y sus bienes;

7. Decide que todos los Estados Miembros adopten las medidas que corresponda para facilitar el retorno seguro a las instituciones Iraquíes de los bienes culturales y otros artículos de valor científico especial o importancia arqueológica, histórica, cultural, o religiosa que fueron sustraídos ilícitamente del Museo Nacional, la Biblioteca Nacional y otros lugares del Irak desde la aprobación de la resolución 661 (1990) de 6 de agosto de 1990, incluso prohibiendo el comercio o la transferencia de esos bienes o de aquellos respecto de los cuales haya sospechas razonables de que han sido sustraídos de manera ilícita e insta a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la Interpol y otras organizaciones internacionales, según proceda, a que presten asistencia en la aplicación del presente párrafo;

8. Pide al Secretario General que nombre un Representante Especial para el Irak, cuyas funciones independientes consistirán en informar periódicamente al Consejo de las actividades que realice en virtud de la presente resolución, coordinar las actividades de las Naciones Unidas en los procesos posteriores al conflicto en el Irak, encargarse de la coordinación entre los organismos de las Naciones Unidas e internacionales dedicados a actividades de asistencia humanitaria y reconstrucción en el Irak y, en coordinación con la Autoridad, prestar asistencia al pueblo del Irak:

a) Coordinando la asistencia humanitaria y para la reconstrucción de organismos de las Naciones Unidas y entre organismos de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales;

b) Promoviendo el retorno, ordenado, voluntario y en condiciones de seguridad de los refugiados y desplazados;

c) Trabajando intensamente con la Autoridad, el pueblo del Irak y otros interesados a fin de avanzar en la tarea de restablecer y formar instituciones nacionales y locales para un gobierno representativo y colaborando para facilitar un proceso que culmine en un gobierno del Irak internacionalmente reconocido y representativo;

d) Facilitando, en colaboración con otras organizaciones internacionales, la reconstrucción de infraestructuras fundamentales;

e) Promoviendo la reconstrucción de la economía y condiciones para un desarrollo sostenible, incluso mediante la coordinación con organizaciones nacionales y regionales, según proceda, la sociedad civil, los donantes y las instituciones financieras internacionales;

f) Alentando la labor internacional para contribuir a las funciones de administración civil básicas;

g) Promoviendo la protección de los derechos humanos;

h) Alentando la labor internacional de reconstrucción de la capacidad de la fuerza de policía civil Iraquí;

i) Alentando la labor internacional de promoción de la reforma legal y judicial;

9. Apoya la formación por el pueblo del Irak, con la ayuda de la Autoridad y en colaboración con el Representante Especial, de una administración provisional del Irak que actúe como autoridad de transición dirigida por Iraquíes hasta que el pueblo del Irak establezca un gobierno reconocido internacionalmente y representativo que asuma las funciones de la Autoridad;

10. Decide que, a excepción de las prohibiciones relacionadas con la venta o el suministro al Irak de armas y material conexo, salvo el que requiera la Autoridad para cumplir los fines de la presente resolución y de otras resoluciones conexas, dejen de ser aplicables todas las prohibiciones relativas al comercio con el Irak y a la prestación de recursos financieros o económicos al Irak impuestas en virtud de la resolución 661 (1990) y resoluciones ulteriores en la materia, incluida la resolución 778 (1992), de 2 de octubre de 1992;

11. Reafirma que el Irak debe cumplir las obligaciones de desarme que le incumben, alienta a los Estados Unidos de América y al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a que lo mantengan informado de sus actividades al respecto y destaca su intención de volver a examinar los mandatos de la Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección y del Organismo Internacional de Energía Atómica, establecidos en las resoluciones 687 (1991) de 3 de abril de 1991, 1284 (1999) de 17 de diciembre de 1999 y 1441 (2002) de 8 de noviembre de 2002;

12. Observa que se ha establecido un Fondo de Desarrollo para el Irak, que estará a cargo del Banco Central del Irak y de cuya auditoría se encargarán contadores públicos independientes aprobados por la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión del Fondo de Desarrollo para el Irak y espera con interés la pronta reunión de dicha Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión, entre cuyos miembros se incluirán representantes debidamente cualificados del Secretario General, el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, el Director General del Fondo Árabe para el Desarrollo Social y Económico y el Presidente del Banco Mundial;

13. Observa además que los recursos del Fondo de Desarrollo para el Irak serán desembolsados según disponga la Autoridad, en consulta con la autoridad provisional Iraquí, a los fines enunciados en el párrafo 14 infra;

14. Subraya que el Fondo de Desarrollo para el Irak se deberá utilizar de manera transparente para satisfacer las necesidades humanitarias del pueblo Iraquí, llevar a cabo las tareas de reconstrucción económica y reparación de la infraestructura del Irak, continuar con el desarme del Irak, y hacer frente a los gastos de la administración civil Iraquí, así como para otros fines que vayan en beneficio de la población del Irak;

15. Insta a las instituciones financieras internacionales a que presten asistencia al pueblo del Irak en la reconstrucción y el desarrollo de su economía y a que faciliten la asistencia de la comunidad de donantes más amplia y observa complacido que los acreedores, en particular los del Club de París, están dispuestos a buscar una solución a los problemas de la deuda soberana del Irak;

16. Pide también que el Secretario General, en coordinación con la Autoridad, siga ejerciendo las funciones que le competen en virtud de sus resoluciones 1472 (2003), de 28 de marzo de 2003, y 1476 (2003), de 24 de abril de 2003, durante un período de seis meses tras la aprobación de la presente resolución, y ponga término en ese plazo, con la mejor relación costo-eficacia posible, al funcionamiento del programa “petróleo por alimentos” (el “Programa”), tanto a nivel de la sede como sobre el terreno, transfiriendo la responsabilidad por la administración de toda actividad restante en virtud del Programa a la Autoridad y, en particular, adoptando las medidas necesarias que se indican a continuación:

a) Facilitar lo antes posible el envío y la entrega autenticada de bienes civiles prioritarios, según determinen el Secretario General y los representantes que éste designe, en coordinación con la Autoridad y la administración provisional del Irak, en virtud de contratos aprobados y financiados concertados previamente por el anterior Gobierno del Irak para el socorro humanitario de la población del Irak, en particular, según proceda, negociar ajustes en los plazos o condiciones de dichos contratos y cartas de crédito respectivas según se establece en el párrafo 4 d) de la resolución 1472 (2003);

b) Examinar, a la luz del cambio en las circunstancias, en coordinación con la Autoridad y la administración provisional del Irak, la utilidad relativa de cada uno de los contratos aprobados y financiados, con miras a determinar si incluyen artículos necesarios para satisfacer las necesidades de la población del Irak, tanto en la actualidad como durante la reconstrucción, y posponer una decisión sobre los contratos cuya utilidad se considere cuestionable y sobre las cartas de crédito respectivas hasta que un gobierno reconocido internacionalmente y representativo del Irak esté en condiciones de determinar por sí mismo si habrán de ser cumplidos;

c) Presentar al Consejo, para su examen y consideración y dentro de los 21 días posteriores a la aprobación de esta resolución, un proyecto de presupuesto operativo sobre la base de los fondos ya separados en la cuenta establecida en virtud del párrafo 8 d) de la resolución 986 (1995), de 14 de abril de 1995, en que se indiquen:

i) Todos los gastos conocidos y previstos que entrañe para las Naciones Unidas la realización continua de las actividades relacionadas con la aplicación de la presente resolución, en particular los gastos de funcionamiento y administrativos correspondientes a los organismos y programas competentes de las Naciones Unidas encargados de la aplicación del Programa, tanto en la sede como sobre el terreno;

ii) Todos los gastos conocidos y previstos relacionados con la terminación del Programa;

iii) Todos los gastos conocidos y previstos que entrañe el restablecimiento de los fondos del Gobierno del Irak proporcionados al Secretario General por Estados Miembros según se pedía en el párrafo 1 de la resolución 778 (1992); y

iv) Todos los gastos conocidos y previstos correspondientes al Representante Especial y al representante cualificado del Secretario General que haya de prestar servicios en la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión durante el plazo de seis meses antes definido, tras el cual estos gastos serán sufragados por las Naciones Unidas;

d) Consolidar en un fondo único las cuentas establecidas en virtud de lo dispuesto en los apartados a) y b) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995);

e) Cumplir todas las obligaciones restantes relacionadas con la terminación del Programa, en particular la negociación, con la mejor relación costo-eficacia posible, de todos los pagos necesarios, que se harán con cargo a las cuentas de garantía bloqueada a que se hace referencia en los apartados a) y b) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995), con las partes que previamente hayan concertado obligaciones contractuales con el Secretario General en virtud del Programa y determinar, en coordinación con la Autoridad y la administración provisional del Irak, la situación futura de los contratos celebrados por las Naciones Unidas y organismos conexos de las Naciones Unidas en relación con las cuentas establecidas en virtud de los apartados b) y d) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995);

f) Presentarle, 30 días antes de la terminación del Programa, una completa estrategia preparada en estrecha coordinación con la Autoridad y la administración provisional del Irak que culmine en la entrega de toda la documentación pertinente y el traspaso a la Autoridad de toda la responsabilidad operativa por el Programa;

17. Pide además al Secretario General que transfiera lo antes posible al Fondo de Desarrollo para el Irak la suma de 1.000 millones de dólares de los Estados Unidos, con cargo a fondos no comprometidos en las cuentas establecidas en virtud de los apartados a) y b) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995) y restablezca los fondos del Gobierno del Irak que le proporcionaron Estados Miembros conforme al párrafo 1 de la resolución 778 (1992) y decide que, una vez deducidos todos los gastos pertinentes de las Naciones Unidas relacionados con la ejecución de los contratos autorizados y los gastos del Programa señalados en el párrafo 16 c) supra, en particular todas las obligaciones residuales, todos los fondos que quedan en las cuentas de garantía bloqueada establecidas en virtud de los apartados a), b), d) y f) del párrafo 8 de la resolución 986 (1995) sean transferidos lo antes posible al Fondo de Desarrollo para el Irak;

18. Decide poner término, a partir de la aprobación de la presente resolución, a las funciones relacionadas con las actividades de observación y supervisión a cargo del Secretario General en virtud del Programa, en particular la supervisión de la exportación de petróleo y de productos derivados del petróleo del Irak;

19. Decide poner término al Comité establecido en virtud del párrafo 6 de la resolución 661 (1990) cuando concluya el plazo de seis meses indicado en el párrafo 16 supra y decide además que el Comité identifique a las personas y entidades a que se hace referencia en el párrafo 23 infra;

20. Decide que todas las ventas de exportación de petróleo, productos derivados del petróleo y gas natural del Irak que se lleven a cabo a partir de la fecha de aprobación de la presente resolución se hagan de acuerdo con las mejores prácticas del mercado internacional y, a efectos de transparencia, sus cuentas sean verificadas por contadores públicos independientes que presenten informes a la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión a que se hace referencia en el párrafo 12 supra y decide además que, con la excepción de lo dispuesto en el párrafo 21 infra, la totalidad del producto de dichas ventas se deposite en el Fondo de Desarrollo para el Irak hasta que se haya constituido debidamente un gobierno del Irak reconocido internacionalmente y representativo;

21. Decide además que el 5% del producto de las ventas a que se hace referencia en el párrafo precedente se deposite en el Fondo de Indemnización establecido de conformidad con la resolución 687 (1991) y las resoluciones posteriores en la materia y que, a menos que un gobierno del Irak reconocido internacionalmente y representativo y el Consejo de Administración de la Comisión de Indemnización de las Naciones Unidas, en ejercicio de su autoridad sobre los métodos para hacer los pagos al Fondo de Indemnización, decidan otra cosa, este requisito sea obligatorio para un gobierno del Irak debidamente constituido, internacionalmente reconocido y representativo y para cualquiera de sus sucesores;

22. Decide además, observando la importancia de establecer un gobierno del Irak reconocido internacionalmente y representativo y la conveniencia de que finalice rápidamente la reestructuración de la deuda del Irak a que se hace referencia en el párrafo 15 supra, que, hasta el 31 de diciembre de 2007 y a menos que el Consejo decida otra cosa, el petróleo, los productos derivados del petróleo y el gas natural originarios del Irak tendrán inmunidad judicial hasta que el título pase al comprador inicial y no podrán ser objeto de ninguna forma de embargo, retención o ejecución y que todos los Estados deberán adoptar las medidas que sean necesarias con arreglo a sus respectivos ordenamientos jurídicos para asegurar dicha protección, y que el producto de esas ventas y las obligaciones dimanadas de ellas, así como el Fondo de Desarrollo para el Irak, tendrán prerrogativas e inmunidades equivalentes a las de las Naciones Unidas si bien dichas prerrogativas e inmunidades no se aplicarán en relación con cualquier procedimiento judicial en que sea necesario recurrir a esos productos u obligaciones para satisfacer una indemnización por daños y perjuicios en relación con un accidente ecológico, incluso un derrame de petróleo, que ocurra después de la fecha de aprobación de la presente resolución;

23. Decide que todos los Estados Miembros en que haya:

a) Fondos u otros activos financieros o recursos económicos del Gobierno del Irak, o de órganos, sociedades u organismos de éste ubicados fuera del Irak a la fecha de la presente resolución; o

b) Fondos u otros activos financieros o recursos económicos que hayan sido sustraídos del Irak o adquiridos por Saddam Hussein o algún otro alto funcionario del anterior régimen Iraquí o por algún miembro de su familia inmediata, incluidas las entidades de su propiedad o bajo su control directo o indirecto o de personas que actúen en su nombre o a instancias suyas; congelen sin demora esos fondos u otros activos financieros o recursos económicos y, a menos que estos fondos u otros activos financieros o recursos económicos estén a su vez sujetos a una sentencia o un embargo judicial, administrativo o arbitral previo, los transfieran inmediatamente al Fondo de Desarrollo para el Irak, en el entendimiento de que, de no ser resueltas de otra manera, las reclamaciones hechas por particulares o entidades no gubernamentales en relación con esos fondos u otros activos financieros transferidos se podrán presentar al Gobierno del Irak reconocido internacionalmente y representativo y decide asimismo que serán aplicables a todos esos fondos, activos financieros o recursos económicos las mismas prerrogativas e inmunidades que se establecen en el párrafo 22;

24. Pide al Secretario General que le informe, a intervalos periódicos de la labor del Representante Especial con respecto a la aplicación de la presente resolución y de la labor de la Junta Internacional de Asesoramiento y Supervisión y alienta a los Estados Unidos de América y al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a que le informen a intervalos periódicos de las actividades que realicen en virtud de la presente resolución;

25. Decide pasar revista a la aplicación de la presente resolución dentro de los doce meses siguientes a su aprobación y considerar las nuevas medidas que puedan resultar necesarias;

26. Insta a los Estados Miembros y a las organizaciones internacionales y regionales a que contribuyan a la aplicación de la presente resolución;

27. Decide seguir ocupándose de la cuestión.

EL PROBLEMA IRAN

¿CHOQUE ENTRE CIVILIZACIONES?

La Casa Blanca entendía que Teherán había enviado agentes a tres ciudades iraquíes para promover un Estado islámico. Se mostró preocupada por la posibilidad de que el gobierno iraní hubiera enviado agentes para impulsar su modelo de gobierno islámico y comenzar a ocupar el vacío de poder dejado por el depuesto régimen de Saddam Hussein. El gobierno norteamericano afirmó que se opondría a cualquier medida iraní “contra la democracia”. La organización de los chiítas en Irak, sorprendió a los funcionarios del gobierno de Bush. El vocero de la Casa Blanca Ari Fleisher dijo: “Le hemos dejado en claro a Irán que nos opondremos a cualquier interferencia externa en el camino de Irak hacia la democracia. La infiltración de agentes para desestabilizar a la población chiíta claramente entra en esa categoría”. EUA no tiene relaciones con Irán, ya que las rompió en 1979 cuando cayó el régimen del Sha Reza Pahlevi, impuesto por el gobierno norteamericano.

El gobierno estadounidense se manifestó sorprendido por la fortaleza y capacidad organizativa de los chiítas en Irak, y algunos funcionarios expresaron el temor por el posible surgimiento del fundamentalismo islámico en ese país. El Vocero de la Casa Blanca, Ari Fleisher comentó que el surgimiento chiíta, “demostrado por los cientos de miles de peregrinos en Kerbala, ha obligado a Estados Unidos a buscar aliados que llenen el vacío de poder dejado por la caída de Saddam Hussein. (....) Cuando el gobierno de Bush planificó el derrocamiento del régimen de Hussein, no apreció plenamente la fuerza de las aspiraciones chiítas”.

La situación en Irak era una ecuación compleja y el gobierno de EUA no estaba bien equipado para discernir cómo afrontaría esto.

Para el gobierno de George W. Bush, la situación era aún más complicada, porque EUA no mantenía relaciones diplomáticas con Irán, país donde la mayoría de la población es chiíta, lo mismo que en Irak. Esto dejó a los funcionarios estadounidenses en desconocimiento acerca de las metas e intenciones del gobierno iraní, patrocinador principal del Consejo Supremo para la Revolución Islámica. Esta agrupación chiíta integró el Comité, impulsado por Estados Unidos, que reunió a los principales representantes iraquíes, entre los que se encontraban además los dirigentes kurdos y sunnitas [135].

El 24 de abril del 2003, el gobierno de Irán rechazó las acusaciones de EUA de estar “interfiriendo” para que Irak se convirtiera en una república islámica chiíta y respondió a las advertencias del gobierno norteamericano exigiendo que las tropas estadounidenses respetaran su frontera: “Es interesante que los norteamericanos, que han ocupado Irak, acusen ahora a los países vecinos de injerencia en ese país” [136].

EUA AUMENTA LAS PRESIONES

El 8 de mayo del 2003, EUA denunció que Irán desarrollaba un programa nuclear secreto con fines militares y comenzó a presionar a la comunidad internacional para que la ONU condenara al régimen de ese país por violar el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

Irán es uno de los tres países que según el gobierno de Bush integran el “eje del mal”, desarrollan programas de armas de destrucción masiva y colaboran con las organizaciones terroristas.

La Casa Blanca acusó al régimen de Irán de haber avanzado en un programa secreto para obtener uranio enriquecido en una planta subterránea ubicada en Natanz, en la zona central del país.

La administración republicana planteó que la AIEA realizara una rigurosa inspección en las plantas nucleares iraníes y luego declarara que el régimen de Irán no cumplió con el TNP, del que es signatario desde 1970.

El gobierno iraní rechazó las acusaciones norteamericanas y dijo que esperaba que la AIEA avalara la utilización pacífica del programa nuclear de su país. El vocero del gobierno de Irán, Abdollah Ramazanzadeh, dijo que el programa era para generar energía eléctrica.

En la localidad de Bushehr, hay otra planta, construida con tecnología y asistencia de Rusia, le ha dado a Irán el conocimiento y la tecnología como para planificar otra planta para desarrollar armas de destrucción masiva, entienden los funcionarios norteamericanos. Al Baradei e inspectores del organismo de control internacional estuvieron en febrero del 2003 en la planta iraní.

Los halcones de la administración republicana, que se concentran en el Pentágono y en el Departamento de Estado, utilizan la enorme presencia militar en Irak en el juego de presiones sobre el régimen iraní.

El SubSecretario de Estado para No Proliferación Nuclear, John Wolf, planteó que el caso iraní representa el desafío más importante que jamás haya tenido el Tratado de No Proliferación. El funcionario, que trabaja junto al Secretario de Estado, Colin Powell, acusó a Irán de desarrollar un programa “clandestino” para alcanzar capacidad nuclear, que sólo tiene sentido si es parte de un plan de armas nucleares [137].

EUA había iniciado conversaciones con Irán, pero decidió interrumpirlas indefinidamente, tras atentados que se llevaron a cabo en Arabia Saudita, aduciendo información de inteligencia que indicaba que albergaba a los miembros de Al Qaeda que presuntamente los provocaron. Bush notificó a Irán, a través de enviados de Suiza, Gran Bretaña y la ONU, que sólo reanudaría las conversaciones sobre cuestiones regionales y de seguridad cuando se tomaran medidas contra Al Qaeda. Las conversaciones debían llevarse a cabo en Ginebra el 21 de mayo del 2003, pero fueron canceladas por la Casa Blanca.

Los supuestos vínculos entre la red Al Qaeda e Irán son controvertidos. Cuando esa organización se encontraba en Afganistán, Irán estuvo varias veces a punto de atacar militarmente ese país e incluso cerró las fronteras cuando EUA atacó a Kabul.

De todas formas debe tenerse en cuenta que Irán, tiene el mayor yacimiento de gas del mundo [138].

EUA puso en marcha una agresiva acción política y de inteligencia para desestabilizar y tumbar al gobierno de Irán acusándolo de protección de miembros de Al-Qaeda que, presuntamente, cometieron atentados en Arabia Saudita, y también, de desarrollar un programa nuclear secreto con fines militares.

El plan fue generado por el Pentágono, cuyo titular, el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, fue el principal impulsor de la expansiva política exterior para Medio Oriente de la administración del presidente George W. Bush.

Rumsfeld y la titular del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, Condoleezza Rice, acusaron al gobierno de Irán de proteger en su territorio a los terroristas de Al-Qaeda que, según las sospechas del gobierno de Bush, fueron los responsables del atentado del 12 de mayo del 2003 en Riad, en el que murieron 34 personas.

El embajador de Irán en la ONU, Javad Zarif, dijo que su país estaba comprometido en la guerra contra el terrorismo y rechazó las acusaciones de EUA: “Hemos tenido a varios miembros de Al-Qaeda en custodia y los mantenemos todavía detenidos; los interrogatorios continúan y una vez que procesemos la información la pasaremos a los gobiernos amigos. (...) Si Estados Unidos está interesado en reducir tensiones, Irán está preparado para hacer lo mismo, pero si Estados Unidos sólo quiere hablar el lenguaje de la presión, entonces Irán irá a resistir”.

El proyecto del Pentágono contemplaba ejercer una fuerte presión contra el régimen islámico de Irán, lo que desencadenaría una revuelta popular de la oposición que terminaría con el derrocamiento del gobierno [139].

EL CASO SIRIA

George W. Bush en la finalización de la etapa de invasión a Irak, comentó que “Siria tenía armas químicas, pero cada situación requeriría de una respuesta diferente”. Por un lado, el gobierno de EUA presionó a Siria para que desistiera de ayudar al decapitado régimen iraquí y, por otro, dejó la puerta abierta a posibles conversaciones multilaterales con Corea del Norte: “la gente tiene que saber que nos tomamos en serio el frenar la propagación de armas de destrucción masiva y que cada situación requiere una respuesta diferente. (...) Estamos haciendo buenos progresos con Corea del Norte. Hemos dejado claro que creemos que la mejor forma de afrontar su proliferación nuclear es a través de un foro multinacional. Parece que eso podría llegar a concretarse” [140].

El primer ministro británico, Tony Blair, dijo el 14 de abril del 2003, ante la Cámara de los Comunes que “no hay planes para invadir Siria”, tras la caída del régimen iraquí de Saddam Hussein. Blair manifestó que había hablado con el presidente de Siria, Bachar al Asad, quien le prometió que las autoridades de su país abortarían cualquier intento de cruzar la frontera por parte de colaboradores de Saddam Hussein que quisieran escapar de Irak. El Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, aumentó la presión sobre Siria al decir, tras una reunión con el canciller kuwaití, el jeque Mohammad al-Salem al-Sabah, que EUA estaba considerando la imposición de “medidas económicas, diplomáticas o de otra naturaleza”.

El Ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, indicó en Bahrein que Siria no era el próximo objetivo militar después Irak, y que no existía una lista de “próximos países” para ser atacados: “No perseguimos a ningún país”, pero de todas formas, “Siria tiene que contestar varias preguntas importantes y empezar una agenda de discusiones”.

A comienzos de abril del 2003, el Secretario de Defensa de EUA, Donald Rumsfeld, había acusado a las autoridades sirias de facilitar equipos militares al gobierno de Irak, circunstancia que EUA tendría presente. La posición dura del gobierno norteamericano, contrastó con la postura más moderada del Reino Unido, su aliado, que era partidario del diálogo con Siria para salvaguardar la frágil estabilidad del Medio Oriente [141].

El Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Abdalá Gul, dijo el 14 de abril del 2003 en conferencia de prensa conjunta con el Ministro israelí de Relaciones Exteriores Silvan Shalom, que la guerra encabezada por EUA debía ser confinada a Irak e insistió que Siria no debía ser el nuevo blanco de la coalición. Sin embargo, Shalom puso en entredicho el papel de Siria en la guerra de Irak y señaló que ese país “debe explicar por qué permitió la huida a su territorio de funcionarios iraquíes”. Acusó además a Siria de albergar organizaciones terroristas [142].

Antes de iniciar la invasión contra Irak, ciertos miembros del gobierno de George W. Bush, por ejemplo, Richard Perle y comentaristas de medios conservadores plantearon la posibilidad de invadir también a Siria.

El régimen sirio expresó claramente su oposición a la guerra en Irak, estigmatizada por el presidente Bashir Assad y otros altos funcionarios como una “guerra de agresión”. Assad declaró que la “resistencia del pueblo árabe” a la invasión norteamericana se había extendido por toda la región, Assad se refirió al número creciente de “voluntarios” que partieron de Siria y otros países árabes a luchar junto a los soldados de Saddam Hussein. Los árabes, resistirían los intentos norteamericanos de “reordenar la región como mejor les parezca” con el fin de controlar su riqueza petrolera y complacer a Israel. Y pidió que se aplicara el Pacto Arabe de Defensa Mutua.

Sin embargo, un aspecto poco difundido de las relaciones sirio-norteamericanas; desde los ataques terroristas del 11 de septiembre, en Nueva York y Washington, pareciera haberse intensificado la cooperación entre ambos países en materia de seguridad. Los servicios de inteligencia sirios proveyeron mucha información valiosa sobre las actividades de Muhammed Atta y otros presuntos partícipes en esos ataques, y acerca de otras operaciones de Al-Qaeda. Compartieron incluso con sus colegas norteamericanos alguna información respecto del aprestamiento militar iraquí en las semanas previas a dichos ataques. Los gobernantes sirios de los últimos treinta años han demostrado su habilidad para apostar a dos puntas.

Siria mantiene buenas relaciones políticas y económicas con Rusia, China y varios miembros clave de la UE, en especial Francia, con una actitud paternalista hacia su antigua colonia y su presidente [143].

Rusia demandó al gobierno de EUA mostrar moderación en sus discusiones con Siria. El encargado de la diplomacia de la UE, Javier Solana, hizo un pedido similar: “La región atraviesa un proceso muy difícil y creo que sería mejor hacer declaraciones constructivas para ver si podemos calmar la situación” [144].

El gobierno de Siria instó al CS de la ONU el 15 de abril del 2003, a que aprobara una resolución que convirtiera al Medio Oriente en “zona libre de armas de destrucción masiva”. De acuerdo con la propuesta, también se exigiría a los gobiernos de la región que ratificaran varios acuerdos de control de armamentos, entre ellos la Convención de Armas Químicas de 1993. El proyecto recuerda que Irán, Egipto y la propia Siria propusieron en el pasado, establecer en la región una zona libre de armas nucleares. Analistas políticos indicaron que el proyecto de resolución no sería bien recibido por Israel. De acuerdo con el gobierno de Siria, Israel posee un arsenal nuclear. Mientras tanto EUA acusó a Siria de “desarrollar armas de destrucción masiva y de albergar a terroristas” [145].

Fuerzas de la coalición anglo-estadounidense pasaron a los hechos, al cortar el 15 de abril del 2003 un oleoducto que transporta petróleo desde Irak hacia el territorio sirio. El anuncio lo formuló en Washington el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. Desde el Pentágono se argumentó que el petróleo que por allí se enviaba constituía una violación a las sanciones impuestas por la ONU a los iraquíes tras la invasión de Kuwait, en 1990, que les impedía exportar crudo a menos que el organismo lo autorizara expresamente y sólo a cambio de alimentos. Siria recibía unos 200.000 barriles diarios de petróleo, por los que pagaba 14 dólares por unidad; un valor equivalente a la mitad del precio mundial.

El Secretario de Estado Colin Powell dijo que “Esperamos que Siria entienda que existe un nuevo ambiente en la región con el final del régimen de Saddam Hussein y deberá reconsiderar sus políticas de los pasados años y entender que hay mejores opciones que las que tomó”. Se habló de la posibilidad de una invasión, aunque fue desmentida por Colin Powell. No obstante, medios de prensa británicos citando fuentes de los servicios de Inteligencia estadounidense, publicaron que fue la Casa Blanca la que frenó los planes militares que estaba desarrollando el Pentágono. Sin embargo, la Consejera para Seguridad Nacional del presidente George W. Bush, Condoleezza Rice, comentó en Egipto que “todas las opciones están abiertas”.

El gobierno sirio, calificó de “fabricados” los cargos que el gobierno de EUA presentó ante el CS de la ONU. En un comunicado oficial, notificó: “condenamos las amenazas infundadas de los norteamericanos”. El gobierno también insistió en que se pusiera fin a la “ocupación de Irak por EUA y Gran Bretaña” y reclamó que se permita al pueblo iraquí “decidir sobre el futuro de su país, su régimen político y su nuevo gobierno. (...) Estas amenazas y acusaciones fabricadas tienen como objetivo presionar a Siria para que cambie su política nacional, coinciden con las provocaciones israelíes y sirven a los intereses de Israel”. Por su parte, el Primer Ministro israelí, Ariel Sharon, pidió el 15 de abril del 2003 a la Casa Blanca que ejerciera una mayor presión sobre Siria tras la caída de Saddam Hussein: “Esto no significa que EUA vaya a la guerra, sino una intensa presión diplomática y económica” [146].

El embajador norteamericano ante la ONU, John Negroponte, al presentar al CS la acusación de que Siria desarrollaba armas químicas y de destrucción masiva, informó: “Hemos expresado también nuestra preocupación por otras cuestiones que afectan nuestra relación bilateral con Siria, como el apoyo del terrorismo, en concreto del grupo Hezbollah, lo que representa un obstáculo para el proceso de paz”.

El Embajador sirio ante la ONU dijo que su país había firmado el Tratado de No Proliferación de armas nucleares y el Protocolo de Garantías, y que el único país que no ha firmado estos acuerdos era Israel, “que todo el mundo sabe que tiene armas de destrucción masiva. (...) Además, periódicamente envían inspectores de la ONU a mi país, que someten a informes, y está claro que no hay armas de destrucción masiva. (...) En el caso de Hezbollah, es un grupo de resistencia libanesa creado en 1981 como reacción a la ocupación israelí del Líbano” [147].

El Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell procedente de Albania, donde aseguró su ayuda para un pronto ingreso de ese país a la OTAN, viajó el 3 de mayo del 2003 a la capital de Siria, Damasco,.para dialogar con el presidente del país, Bashar Al Assad, y el Ministro de Relaciones Exteriores, Faruk el Shara, sobre el proceso de paz en Medio Oriente y las tensas relaciones que mantuvieron ambos Estados.

Durante la guerra en Irak, EUA había advertido a Siria que no debía permitir el ingreso al país de simpatizantes y funcionarios del derrocado presidente iraquí. Acusó a su gobierno de desarrollar armas químicas, en una actitud similar a la que tuvo con el régimen de Irak antes del comienzo del conflicto.

El objeto de la visita fue también el tratamiento del apoyo que Siria otorgaba a diversas organizaciones palestinas, entre ellos Hamas y la Jihad Islámica. Estas organizaciones son calificadas por EUA como terroristas, al igual que Hezbollah en el Líbano. El gobierno Sirio argumentó que Hezbollah no constituia un grupo terrorista, a la vez que las nueve organizaciones radicales o militantes palestinas que se encuentran en la mira de EUA sólo tienen en Damasco oficinas de información y no planificaban ningún ataque desde Siria.

En cuanto a los cargos de EUA sobre las armas de destrucción masiva, el gobierno sirio manifestó que no permitiría inspecciones unilaterales, pero que propondría que Medio Oriente, inclusive Israel, fuera liberado de todo el armamento de ese tipo.

El otro cargo estadounidense, acerca de que los sirios protegían a funcionarios del ex régimen iraquí también fue negado [148].

El viaje de Powell a Siria puso fin a semanas de tensión entre el gobierno estadounidense y el sirio. Powell describió su diálogo con Assad como “franco, y destacó que, aunque no hayan sido incluidas en el plan de paz para Medio Oriente, las preocupaciones de Siria y Líbano serán abordadas en un documento separado”.

En su periplo, Collin Powell continuó viaje hacia Líbano. En una conferencia de prensa en Beirut junto al Ministro de Relaciones Exteriores libanés, Jean Obeid, advirtió que los ataques promovidos por el grupo islámico Hezbollah contra objetivos en el norte de Irak tenían que cesar: “Hacemos hincapié en los riesgos de la continuidad de las actividades terroristas de Hezbollah en la región y en todo el mundo. (...) De la misma forma, enfatizamos la importancia de mantener la calma a lo largo de la frontera sur del Líbano”, haciendo referencia a la frontera con Israel. “Creemos que llegó la hora de que el ejército libanés se desplace a la frontera y ponga fin a la presencia armada de la milicia de Hezbollah”.

El objetivo central del viaje de Powell al Líbano fue para lograr apoyo para la iniciativa elaborada por EUA, la UE, Rusia y la ONU encaminada a poner fin al conflicto palestino-israelí y a la creación de un Estado palestino en el plazo de dos años [149].

La iniciativa fija tres fases para llevar a cabo un plan que incluye la declaración del nuevo Estado palestino e intenta alcanzar una solución para la traza de las fronteras entre ambas naciones y el retorno de los refugiados palestinos.

El ministro de Asuntos Exteriores libanés, Jean Obeid, insistió en que el Líbano “busca la paz y que se respeten los derechos de los palestinos. (...) Líbano está contra el terrorismo. (...) Israel no podrá vivir en paz, si no se alcanza una solución global al conflicto árabe-israelí”, haciendo alusión a las exigencias de Siria y Líbano de que el Estado judío se retirara de la meseta siria del Golán y de las granjas de Chebaa [150].

EL CASO COREA DEL NORTE (2003)

La crisis entre Corea del Norte y EUA estalló en octubre del 2002, cuando el gobierno norteamericano afirmó que el gobierno norcoreano había admitido la violación de un acuerdo firmado con el gobierno de Bill Clinton en 1994, en el que se había comprometido a suspender su programa atómico a cambio de petróleo norteamericano. Tras la acusación, EUA interrumpió el suministro de crudo. Corea del Norte negó haber hecho tales declaraciones, pero afirmó su derecho soberano a desarrollar un programa nuclear. Echó a los observadores que supervisaban sus actividades atómicas y abandonó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

En la primera reunión para negociar, fuentes del gobierno estadounidense fueron citadas afirmando que Corea del Norte confirmó poseer armas nucleares durante las conversaciones realizadas a partir del 23 de abril del 2003 en Pekín. Corea del Norte quería que EUA cambiara su “actitud hostil”. Por eso, las conversaciones entre ese país, China y Estados Unidos sobre el programa nuclear norcoreano finalizaron repentinamente, un día antes de lo previsto. Lo anunció el Secretario de Estado de EUA, Colin Powell, que además denunció las amenazas del gobierno norcoreano: “Corea del Norte no debería abandonar la reunión de Pekín con la impresión de que Estados Unidos será intimidado por declaraciones belicosas o amenazas. (...) Lo que está claro, es que Washington no responderá a las amenazas. (...) Las discusiones que tuvieron lugar en Pekín no deberían dejar la menor impresión de que Estados Unidos, sus socios y las naciones de la región se sentirán intimidados por declaraciones belicosas, amenazas o acciones que piensan que les acarrearán mayor atención o que nos obligarán a hacer concesiones que de otra forma no haríamos. (...) Tendrían que estar muy mal asesorados para adoptar ese camino”.

Mientras estadounidenses y norcoreanos celebraban su segundo día de negociaciones en Pekín, programadas del 23 al 25 de abril del 2003, el gobierno de Corea del Norte había advertido, en un comunicado emitido por la agencia de noticias estatal norcoreana KCNA, que una guerra con EUA podía estallar “en cualquier momento” debido a la política “hostil” de ese país: “La guerra de Irak, lanzada por Estados Unidos pese a la oposición unánime de la comunidad internacional, demuestra a todos los Estados soberanos que sólo una fuerte intimidación física puede proteger la soberanía de un país” [151].

George W. Bush acusó a Corea del Norte de utilizar el chantaje en el tema nuclear: “a Estados Unidos no se le debe amenazar” [152].

Pese a la victoria militar de EUA en Irak, y la ratificación por parte de George W. Bush del poder de las armas para doblegar a los miembros “del eje del mal”, el gobierno de Corea del Norte, uno de los miembros de ese eje, amenazó a EUA con su capacidad nuclear. La estrategia de este país ha sido enarbolar la antigua doctrina de la Guerra Fría sobre la mutua destrucción asegurada para obligar a EUA a reanudar los suspendidos programas alimenticios y de energía que son vitales para su supervivencia.

Su capacidad misilística le permite alcanzar la costa occidental de EUA. Cualquiera de esos misiles podría arrasar las bases norteamericanas en el sur de la península de Corea, o en Tokio.

La política norcoreana adoptó la forma de un laberinto, no sólo por las características del régimen norcoreano, sino por el peligro y la existencia de China, entre otras alianzas de Corea del Norte, que podrían generar un balance imprevisible si el conflicto continúa creciendo. Esta crisis está obligando a una reconfiguración estratégica de toda esa región asiática.

El padre de la bomba nuclear paquistaní, Ayub Qaader Khan, ha visitado Corea del Norte 13 veces. A cambio de esa ayuda esencial, Pakistán obtuvo tecnología clave para el desarrollo de su estructura misilística apuntada a la India [153].

Corea del Norte presentó el 28 de abril del 2003, un plan de reducción de su capacidad nuclear, a cambio de obtener ventajas económicas y políticas de EUA. Entre las demandas, estaban la normalización total de los vínculos con EUA, garantías de seguridad, asistencia económica, provisión de petróleo y otras ventajas para la obtención de energía sin el uso de la industria nuclear.

El vocero del Departamento de Estado de EUA, Richard Boucher comentó el 28 de abril del 2003, que su gobierno no consideraría los pasos demandados por Corea del Norte “hasta que haya una verificable e irreversible finalización de los programas nucleares”.

El gobierno estadounidense busca implicar a otros países para llegar a una solución multilateral en caso de arribar a un acuerdo negociado con Corea del Norte sobre la crisis nuclear. Entre otros a Corea del Sur, Japón, China, Rusia y Australia.

El Primer Ministro japonés, Junichiro Koizumi, estimó que la crisis norcoreana debía ser tratada de forma “muy prudente y pacíficamente. (...) Frente a Corea del Norte debemos actuar de forma diferente de las medidas adoptadas contra Irak” [154].

El 12 de mayo del 2003, declaró nulo el un acuerdo suscripto con Corea del Sur en 1992 para mantener la península coreana libre de armas nucleares y citó como motivo una “siniestra” agenda de EUA: “El acuerdo conjunto para mantener la península coreana libre de armas nucleares ha sido anulado debido a la política siniestra y hostil de Estados Unidos hacia Corea del Norte”. El acuerdo era el último instrumento legal que le impedía a Corea del Norte desarrollar armas nucleares. En enero del 2003, había denunciado el TNP.

Corea del Norte acusó a EUA de querer invadirla, utilizando como pretexto la disputa nuclear: “Hemos comprendido que mientras Estados Unidos no abandone su política hostil hacia el Norte, los esfuerzos por mantener libre la península coreana no son sino una ilusión” [155].


Cita Bibliográfica: © DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Invasión de EUA a Irak, Publicado en:  "La Construcción de un Orden Mundial Imperial", (Buenos Aires, Edición del Autor, 2003), ISBN 987-43-6267-7, Capítulos XXVIII, XXIX, XXX, XXXI, XXXII, XXXIII, XXXIV y XXXV.


Foto AutorEsta página fue hecha por  Luis DALLANEGRA PEDRAZA

*  Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


e-Mail: luisdallanegra@gmail.com

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[1] Saddam Hussein no Siempre fue un “Demonio” para EUA, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 5 de Abril del 2003.

[2] Bush Dijo que Usará Todos los Medios Contra Saddam, en Diario Clarín, Buenos Aires, 7 de Abril del 2002.

[3] Bush Aseguró a los Periodistas que Piensa sus Decisiones Antes de Tomarlas, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 11 de Agosto del 2002.

[4] La lucha contra el terrorismo: revelan un plan secreto de la Casa Blanca, en Diario La Nación, Buenos Aires, 17 de Junio del 2002. También, Bush Ordenó a la CIA Terminar con Saddam Hussein, en Diario Clarín, Buenos Aires, 17 de Junio del 2002.

[5] Una Región Convulsionada: Ataque a Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 29 de Julio del 2002.

[6] Irak Invita al Congreso de EUA a Enviar una Misión a Bagdad,

[7] Irak Pide Presión de la ONU Para Socavar Planes de Washington, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 5 de Agosto del 2002.

[8] Maniobras de EUA con la Mira en Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 31 de Julio del 2002.

[9] Londres le Pide a EUA que no Ataque a Saddam, en Diario Clarín, Buenos Aires, 10 de Agosto del 2002.

[10] Israel le Pide a EUA no Postergar un Ataque a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 16 de Agosto del 2002.

[11] Derrocar a Saddam “es un Deber Moral” para EUA, en Diario Clarín, Buenos Aires, 16 de Agosto del 2002.

[12] Israel violó 24 Resoluciones.

[13] Bush Intimó a Saddam ante la ONU: Desarme o Guerra, en Diario Clarín, Buenos Aires, 13 de Septiembre del 2002.

[14] Irak Acepta la Resolución de Naciones Unidas, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 13 de Noviembre del 2002. También Irak Aceptó la Resolución de la ONU, en Diario Clarín, Buenos Aires, 13 de Noviembre del 2002.

[15] Bush Ignora la Oferta de Irak: “Es Hora de Actuar”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 18 de Septiembre del 2002.

[16] El Congreso de EUA Aprueba Resolución para el Uso de la Fuerza en Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 11 de Octubre del 2002. También, El Senado de EUA También Autorizó a Bush a Atacar a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 11 de Octubre del 2002.

[17] Bush Firma la Resolución que Autoriza una Guerra Contra Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 16 de Octubre del 2002.

[18] Bush Firma la Resolución que Autoriza una Guerra Contra Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 16 de Octubre del 2002.

[19] EUA Presenta su Resolución Sobre Irak Ante Consejo de Seguridad, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 23 de Octubre del 2002.

[20] Para Irak, el Proyecto de Resolución de EUA “es una Declaración de Guerra”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 23 de Octubre del 2003.

[21] El Consejo de Seguridad de la ONU Aprueba Nueva Resolución Sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 8 de Noviembre del 2002. También, La ONU Aprobó un Ultimátum Contra Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 8 de Noviembre del 2002. Igualmente, La ONU Aprobó la Resolución que Obliga el Desarme de Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 8 de Noviembre del 2002.

[22] Se Cierra el Cerco Sobre Saddam: el Plan de Guerra ya Está Delineado, en Diario La Nación, Buenos Aires, 11 de Noviembre del 2002.

[23] EUA Asegura que no Necesita Ningún Permiso para Invadir a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 11 de Noviembre del 2002.

[24] Bush y Annan se Enfrentan por las Inspecciones de la ONU en Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 5 de Diciembre del 2002.

[25] Powell Considera que Irak ha Incurrido en “Violación Grave”, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 19 de Diciembre del 2002.

[26] Powell Dice que EUA va a Atacar Irak Aun sin Aliados, en Diario Clarín, Buenos Aires, 27 de Enero del 2003.

[27] Bush Empieza a Delinear el Nuevo Mapa de sus Alianzas en Europa, en Diario La Nación, Buenos Aires, 27 de Enero del 2003.

[28] EUA Probó la “Superbomba” Más Poderosa de su Arsenal, en Diario Clarín, Buenos Aires, 12 de Marzo del 2003.

[29] Militares Norteamericanos Contra Bush, en Diario La Nación, Buenos Aires, 8 de Febrero del 2003. Traducción de Zoraida J. Valcárcel.

[30] Ver, Powell dice que no presentará “pruebas comprometedoras” sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 4 de febrero del 2003. También, Powell Presenta a la ONU Presuntas Pruebas Sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 5 de febrero del 2003. Igualmente, Saddam Está Decidido a Obtener la Bomba Atómica, en Diario Clarín, Buenos Aires, 5 de febrero del 2003. De la misma manera, Powell Insiste en que Irak Produce Armas de Destrucción Masiva, en Diario La Nación, Buenos Aires, 5 de febrero del 2003.

[31] Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, en BBC Mundo en español, 5 de Febrero del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2730000/2730745.stm.

[32] El Caso Nicaragua y la XVII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores fue el primero en tratar este tema. DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre EUA y América Latina: ¿Predominio “monroista” o Unidad Americana?, (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1994), Cap. XVI.

[33] Viceconte, Araceli y Avignolo, María, (corresponsales en Francia y Alemania), Plan Secreto Franco-Alemán para Desarmar a Irak y Evitar la Guerra, en Diario Clarín, Buenos Aires, 9 de Febrero del 2003.

[34] Rusia Apoyaría el Plan Franco-Alemán para Desarmar a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 9 de Febrero del 2003. También, Irak: Propuesta Franco-Alemana, en BBC Mundo en español, 9 de Febrero del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2741000/2741957.stm.

[35] La ONU Volvió a Rechazar un Ataque Contra Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 15 de Febrero del 2003.

[36] XIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, 20 al 25 de Febrero del 2003, Malasia. http://www.ain.cubaweb.cu/noalmalasia/.

[37] EUA Dice que Irak es Cuestión de “Semanas, no de Meses”, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 30 de Enero del 2003.

[38] Advertencia de Chirac: “No Quiero Imaginar un Ataque Contra Irak”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 1 de Agosto del 2002.

[39] Francia Pone Condiciones para Apoyar un Ataque Contra Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 10 de Septiembre del 2002.

[40] Chirac: Francia y Alemania Están Unidas en su Rechazo a una Guerra en Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 22 de Enero del 2003.

[41] Europa Dividida Ante un Ataque de EUA a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 30 de Enero del 2003.

[42] Rusia Rechaza “el Uso Automático de la Fuerza” Contra Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 3 de Octubre del 2002.

[43] El Mundo Arabe se Alza Contra una Guerra en Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 28 de Agosto del 2002.

[44] El Canciller Arabe Saudita Dice que un Ataque a Irak Sería “Poco Sensato”, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 28 de Agosto del 2002.

[45] Bush le Dice a Príncipe Saudita que Sigue Sin Decisiones Sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 28 de Agosto del 2002.

[46] Ver, Turquía y Siria Quieren Paz en Irak, en BBC Mundo en español, 5 de Enero del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2628000/2628399.stm.

[47] Los Países Arabes Quieren que Después de Irak se Desarme Israel, en Diario La Nación, Buenos Aires, 27 de Enero del 2003.

[48] La Guerra Contra el Terrorismo: la Contraofensiva de Saddam, en Diario La Nación, Buenos Aires, 26 de Agosto del 2002.

[49] Los métodos de resolución pacífica de los conflictos los he abordado en DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, “Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional” (Buenos Aires, Edición del Autor, 2001), Cap. XVI.

[50] Michael Hardt y Antonio Negri, Imperio, (Cambridge, Massachussets, Harvard University Press, 2000), pág. 15.

[51] Dura Condena de Carter a la “Guerra Preventiva”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 11 de Diciembre del 2002.

[52] Carter Cuestiona los Motivos de Bush Para Ir a la Guerra, en Diario Clarín, Buenos Aires, 3 de Febrero del 2003.

[53] Una Alternativa a la Guerra, en Diario Clarín, Buenos Aires, 14 de Febrero del 2003.

[54] Jimmy Carter Dice que una Guerra Contra Irak no Sería Justa, en Diario Clarín, Buenos Aires, 9 de Marzo del 2003.

[55] http://www.cnnenespanol.com. Marzo del 2003.

[56] Chomsky, Noam, (Profesor en el Massachussetts Institute of Technology (MIT) Boston, EUA. Texto Extraído de una Conferencia Pronunciada en el MIT el 18 de Octubre del 2001), ¿Terrorismo Contra Terroristas?, en Le Monde Diplomatique, El Dipló, Buenos Aires, Vol. III, N° 30, Diciembre del 2001.

[57] El Petróleo es el Elemento Central de la Guerra a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 9 de Septiembre del 2002. Ver, De Dicco, Ricardo A. y Lahoud, Gustavo O., La Crisis de la Energía en la Escena Geopolítica Mundial, Serie de Documentos de Trabajo IDICSO, Documento de Trabajo N° 3, Abril del 2003, donde tratan con amplitud y profundidad, el tema del petróleo y el gas en el mundo.

[58] Friedman, Thomas L., ¿Una Guerra Sólo Para Controlar el Petróleo?, en Diario La Nación, Buenos Aires, 7 de Enero del 2003, reproducido del The New York Times.

[59] Sachs, Jeffrey D., EUA Va a la Guerra por el Petróleo, en Diario La Nación, Buenos Aires, 3 de Febrero del 2003.

[60] Bandeira Moniz, (Politólogo, profesor emérito de política exterior de Brasil, Universidad de Brasilia) “Cómo se Construye una Guerra”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 27 de Febrero del 2003.

[61] La Guerra Contra el Terrorismo, en Diario La Nación, Buenos Aires, 16 de Septiembre del 2002.

[62] La Ayuda que Comprometió la Argentina en Caso de Conflicto, en Diario La Nación, Buenos Aires, 8 de Febrero del 2003.

[63] El Implacable Registro de la Diplomacia Americana, en Diario Clarín, Buenos Aires, 26 de Marzo del 2003. También El Efecto Lula en América Latina, en Diario La Nación, Buenos Aires, 3 de Noviembre del 2002.

[64] Bush Dice que Llegó “el Momento de la Verdad” Sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 16 de Marzo del 2003.

[65] Bush: “Llega la Hora de la Verdad”, en BBC Mundo en español, 16 de Marzo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2855000/2855773.stm.

[66] Bush: “Mañana Será el Momento de la Verdad Para el Mundo”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 16 de Marzo del 2003.

[67] Día Decisivo Para la Guerra: Definen el Ultimátum a Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 16 de Marzo del 2003.

[68] No Esperarán una Resolución de la ONU Para Atacar, en Diario Clarín, Buenos Aires, 17 de Marzo del 2003.

[69] Frustración y Rabia Entre los Inspectores que Dejan Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 19 de Marzo del 2003.

[70] EUA Bombardea Irak, Mientras Inicia la Invasión por Tierra, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 20 de Marzo del 2003.

[71] Bernstein, Richard, “La Nueva Estrategia de EUA: Actuar Solo y Reconstruir el Mundo”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 24 de Marzo del 2003. Reproducido del The New York Times. Traducción: Luis Hugo Pressenda.

[72] Bush Justificó su Ataque a Bagdad, en Diario Clarín, Buenos Aires, 6 de Abril del 2003.

[73] Fenwick, Charles G., Derecho Internacional, (Buenos Aires, Editorial Omeba, 1963), págs. 787-788.

[74] “Es Lícita la Defensa Contra el Agresor”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 26 de Marzo del 2003.

[75] Verdross, Alfred, Derecho Internacional Público, (Madrid, Aguilar, 1963), págs. 444, 562. Puig, Juan Carlos, Derecho de la Comunidad Internacional, (Bs. As., Depalma, 1974), Vol. I, pág. 79 y ss.

[76] La ONU Vuelve a Hablar de Irak, en BBC Mundo en español, 25 de Marzo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2886000/2886727.stm.

[77] Opositores a Guerra Piden Rol Para ONU, en BBC Mundo en español, 4 de Abril del 2003.

[78] EUA Busca Limar Asperezas con Europa Para la Posguerra, en Diario Clarín, Buenos Aires, 4 de Abril del 2003.

[79] Una Nueva Pelea Entre Europa y EUA, en Diario Clarín, Buenos Aires, 6 de Abril del 2003.

[80] Controversia Por el Papel de la ONU en el Irak de Posguerra, Diario La Nación, Buenos Aires, 4 de Abril del 2003. También ONU Tendrá un Papel Vital en Irak, en BBC Mundo en español, 8 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2928000/2928279.stm

[81] Surgen Disputas en Occidente por el Manejo del Petróleo iraquí, en Diario Clarín, Buenos Aires, 4 de Abril del 2003. También, Opositores a Guerra Piden Rol Para ONU, en BBC Mundo en español, 4 de Abril del 2003.

[82] El Irak Post-Saddam Distancia a EUA y Gran Bretaña, en Diario Clarín, Buenos Aires, 5 de Abril del 2003. También Blair: “Irak Para los iraquíes”, en BBC Mundo en español, 8 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2917000/2917203.stm.

[83] Iglesias, Graciela, Bush Aceptó Dar a la ONU “un Papel Vital”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 9 de Abril del 2003.

[84] Hunt, Angélica (Directora del Centro de Información de las Naciones Unidas para la Argentina y Uruguay), La ONU, Lista Para Brindar Ayuda Humanitaria, en Diario La Nación, Buenos Aires, 9 de Abril del 2003.

[85] Elías, Jorge, El Tiempo ya no Está a Favor de los Pequeños, en Diario La Nación, 4 de Mayo del 2003.

[86] El G-7 Pide Una Resolución de la ONU Para la Reconstrucción de Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 13 de Abril del 2003. También, El Grupo de los Países Ricos Pide que Intervenga el FMI en Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 13 de Abril del 2003.

[87] G-7 Discute Futuro de Irak, en BBC Mundo en español, 13 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_2943000/2943165.stm.

[88] Rusia, Francia y Alemania Quieren que la ONU Dirija Reconstrucción de Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 13 de Abril del 2003.

[89] Nye, Joseph S., (Ex SubSecretario de Defensa de Bill Clinton. Autor de “La paradoja del poder americano”; Coautor con Keohane, Robert, de Poder e Interdependencia: La Política Mundial en Transición), “Subestimar a la ONU es un Grave Error”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 15 de Abril del 2003.

[90] Powell Volvió a Amenazar a Francia, en Diario Clarín, Buenos Aires, 23 de Abril del 2003.

[91] En su inicio, la Carta de la ONU dice “Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas Resueltos a...”.

[92] “Bush ha Creado un Caos”, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 4 de Abril del 2003.

[93] Londres Teme un Debate si no hay Armas Químicas, en Diario La Nación, Buenos Aires, 6 de Abril del 2003.

[94] Blix Acusó a EUA de Intentar Desacreditar a los Inspectores de la ONU, en Diario La Nación, Buenos Aires, 22 de Abril del 2003.

[95] Blix Dice que EUA Falseó Datos de Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 23 de Abril del 2003. Reproducido de la BBC de Londres.

[96] Irak “puede haber destruido las armas”, en BBC Mundo en español, 28 de Mayo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2943000/2943888.stm.

[97] Bush Quiere Nuevas Bombas Nucleares, en Diario Clarín, Buenos Aires, 11 de Mayo del 2003. También, EUA relanzará su programa nuclear, en Diario La Nación, Buenos Aires, 11 de Mayo del 2003.

[98] Artículo publicado el 23 de marzo del 2003, en Los Angeles Times.

[99] Gaffoglio, Loreley, El “Proyecto Para el Nuevo Siglo Americano”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 6 de Abril del 2003.

[100] Cofundador junto a William Kristol del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano.

[101] Europa, Lejos de Ser un Contrapeso, en Diario La Nación, Buenos Aires, 6 de Abril del 2003.

[102] Avignolo, María Laura, Francia y Alemania Quieren Formar un Ejército Europeo, Diario La Nación, Buenos Aires, 30 de Abril del 2003.

[103] La UE Acuerda Buscar una Estrategia Común de Seguridad, en CNN en español, 3 de Mayo del 2003. http://www.cnnenespanol.com. También, Para Evitar Divisiones, la UE Tendrá su Propia Doctrina de Seguridad, en Diario La Nación, Buenos  Aires,  4 de Mayo del 2003.

[104] Garton Ash, Timothy. (Historiador, Saint Anthony's College, Universidad de Oxford), La zanja que divide a Europa, en Diario Clarín, Buenos Aires, 20 de Mayo del 2003. Traducción de Cristina Sardoy.

[105] Toffler, Alvin y Heidi, Las coaliciones del futuro, Diario La Nación de Buenos Aires, 9-12-2002, pág. 17, Sección Opinión, Traducción de Zoraida J. Valcárcel.

[106] The Washington Post , 14 de Abril del 2003.

[107] del Carril, Mario, (Doctor en Filosofía), Los “Bribones” y el Futuro de la Alianza Atlántica, Diario La Nación, Buenos Aires, 29 de Abril del 2003.

[108] Por una OTAN Mayor, en Diario La Nación, Buenos Aires, 9 de Mayo del 2003.

[109] Habermas, Jürgen (Filósofo), La Revolución, Según Washington, en Diario Clarín, Buenos Aires, 12 de Mayo del 2003.

[110] Sanger, David E., Bush Quiere que el Mundo Aprenda la Lección, en Diario La Nación, Buenos Aires, , 7 de Abril del 2003. Reproducido del The New York Times.

[111] Irak: la Reacción Arabe, en BBC Mundo en español, 9 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2934000/2934037.stm.

[112] EUA se Retira de Arabia Saudita, en BBC Mundo en español, 29 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2984000/2984479.stm.

[113] Comienza a Tomar Forma el Programa Para el Futuro Gobierno de Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 16 de Abril del 2003.

[114] Irak: Bush nombra “administrador civil” en, BBC Mundo en Español, 6 de Mayo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_3005000/3005845.stm.

[115] Un Reclamo de Annan Irritó a Washington, en Diario La Nación, Buenos Aires, 25 de Abril del 2003.

[116] Putin/Blair: Sigue la Tensión por Irak, en BBC Mundo en español, 29 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2987000/2987019.stm.

[117] EUA, Reino Unido, Polonia, Italia, España, Ucrania, Dinamarca, Holanda, Bulgaria y Albania.

[118] Irak: “Fuerza Multinacional”, en BBC Mundo en español, 3 de Mayo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2997000/2997949.stm.

[119] Irak Será Dividida en Tres Partes, en Diario Clarín, Buenos Aires, 4 de Mayo del 2003. También, Irak: Preparan una Fuerza Internacional, en Diario La Nación, Buenos Aires, 4 de Mayo del 2003.

[120] Un Choque de Civilizaciones tras el Derrumbe de Saddam, en Diario Clarín, Buenos Aires, 11 de Mayo del 2003.

[121] Los Chiítas Instan a Crear un Estado Islámico, en Diario La Nación, Buenos Aires, 11 de Mayo del 2003.

[122] La Otra Guerra que Viene por el Verdadero Dominio de Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 11 de Mayo del 2003.

[123] Preocupado, Bush Replantea la Administración de Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 12 de Mayo del 2003. También La Posguerra: Amplia Reestructuración en el Equipo de Transición, en Diario La Nación, Buenos  Aires, 12 de Mayo del 2003. Igualmente, Masiva Marcha Contra EUA en Irak, en BBC Mundo en español, http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_3040000/3040645.stm, 19 de Mayo del 2003.

[124] Debajo de Irak, un Tembladeral, en Diario Clarín, Buenos Aires, 6 de Mayo del 2003.

[125] Cuestionan en el Congreso Estadounidense el Contrato de Halliburton en Irak, en CNN en español, 7 de Mayo del 2003, http://www.cnnenespanol.com.

[126] “Un Tribunal para los Hombres de Hussein” en, BBC Mundo en español, 8 de mayo de 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_3010000/3010269.stm. También, Estudian crear un tribunal para juzgar crímenes contra el pueblo iraquí, en CNN en español, 8 de Mayo del 2003, http://www.cnnenespanol.com.

[127] Abogado Belga Presenta Demanda por Crímenes Guerra Contra el General Franks, en CNN en español, 14 de Mayo del 2003, http://www.cnnenespanol.com. También, Franks Acusado de Crímenes de Guerra, en BBC Mundo en español, 14 de Mayo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_3027000/3027295.stm.

[128] La Posguerra: Dos Nuevos Frentes de Conflicto Diplomático, en Diario La Nación, Buenos Aires, 24 de Abril del 2003. También, Dura amenaza de EUA a Francia por oponerse a la guerra en Diario Clarín, Buenos Aires, 24 de Abril del 2003.

[129] EUA Presenta en la ONU Resolución para Levantar Sanciones Contra Irak, en CNN en español, 8 de mayo, 2003, http://www.cnnenespanol.com.

[130] El Consejo de Seguridad de la ONU Debate el Fin de las Sanciones a Irak, en CNN en español, 9 de Mayo del 2003, http://www.cnnenespanol.com.

[131] El Plan de EUA Suma Apoyos en la ONU, en Diario La Nación, Buenos Aires, 10 de Mayo del 2003.

[132] Rusia Dice que la Resolución de EUA Sobre Irak Necesita más Claridad, en CNN en español, 11 de Mayo del 2003, http://www.cnnenespanol.com.

[133] Millonaria Propuesta de EUA a Rusia, en Diario La Nación, Buenos Aires, 4 de Mayo del 2003.

[134] ONU: Texto del Proyecto de Resolución, en BBC Mundo en español, 15 de Mayo del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_3021000/3021741.stm.

[135] La Posguerra: Crece el Protagonismo de la Mayoría Musulmana en Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 24 de Abril del 2003.

[136] Enérgica Respuesta de Irán a EUA, en Diario La Nación, Buenos Aires, 25 de Abril del 2003.

[137] Rosales, Jorge, EUA: Irán Tiene un Plan Nuclear Secreto, en Diario La Nación, Buenos Aires, 9 de Mayo del 2003.

[138] Wright, Robin, EUA se Endurece con Irán y Rompió Todo Diálogo, en diario Clarín, Buenos Aires, 22 de Mayo del 2003.

[139] Rosales, Jorge, La Posguerra: Teherán, en la Mira, en Diario La Nación, Buenos  Aires,  26 de Mayo del 2003. También, Irán: Washington Alienta una Rebelión, en Diario Clarín, Buenos Aires, 26 de Mayo del 2003.

[140] Bush: “Siria Tiene Armas Químicas”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 14 de Abril del 2003.

[141] Blair: “No Hay Planes Para Invadir Siria”, en Diario La Nación, Buenos Aires, 14 de Abril del 2003.

[142] Turquía Reclama que el Conflicto no se Extienda a Siria, en Diario La Nación, Buenos Aires, 14 de Abril del 2003.

[143] Abdulhamid, Ammar, Después de Irak, Siria, en Diario La Nación, Buenos Aires, 14 Abril del 2003.

[144] Heredia, Lourdes, Powell Amenaza a Siria con Sanciones, en BBC Mundo en español, 14 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2947000/2947857.stm.

[145] Siria Pide a la ONU Prohibición de Armas, en BBC Mundo en español, 16 de Abril del 2003.

[146] EUA se Endurece con Siria y le Cierra un Oleoducto, en Diario Clarín, Buenos Aires, 16 de Abril del 2003. También, Powell Advirtió a Siria que Puede Sufrir Consecuencias, en Diario Clarín, Buenos Aires, 5 de Mayo del 2003. Igualmente, La Posguerra: las Gestiones de Estados Unidos en la Región, en Diario La Nación, Buenos  Aires,  5 de Mayo del 2003.

[147] EUA Denunció que Siria Desarrolla Armas de Destrucción Masiva, en Diario La Nación, Buenos Aires, 16 de Abril del 2003.

[148] En Siria, Powell Busca Bajar la Tensión, en Diario Clarín, Buenos Aires, 3 de Mayo del 2003. También, Powell Arribó a Siria Para Exigir un Cambio Radical de su Política, en Diario La Nación, Buenos Aires, 3 de Mayo del 2003.

[149] Powell dice que Siria e Líbano Deben Hacer Más por la Paz en Medio Oriente, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com, 4 de Mayo del 2003.

[150] EUA pidió el apoyo de Siria a su plan, en Diario La Nación, Buenos Aires, 4 de Mayo del 2003.

[151] Corea del Norte: se Estanca el Diálogo, en BBC Mundo en español, 24 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2974000/2974059.stm. También, Abrupto Final de las Negociaciones en China Entre EUA y Norcorea, en Diario Clarín, Buenos Aires, 24 de Abril del 2003.

[152] Corea del Norte y EUA Discrepan, en BBC Mundo en español, 25 de Abril del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2974000/2974779.stm.

[153] Otra Provocación del Socio Más Temido del “Eje del Mal”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 25 de Abril del 2003.

[154] Norcorea Propone a EUA Reducir su Arsenal Nuclear, en Diario Clarín, Buenos Aires, 29 de Abril del 2003.

[155] Corea del Norte declara nulo un acuerdo sobre armas nucleares con el Sur, en CNN en español, 12 de Mayo del 2003, http://www.cnnenespanol.com.