LA CRISIS DE LA ENERGIA EN LA

ESCENA GEOPOLITICA MUNDIAL 1

Ricardo A. De Dicco * / Gustavo O. Lahoud **

Abril del 2003

Prólogo

por Agustín Real 2

En este nuevo documento de trabajo del IDICSO los autores, Ricardo A. De Dicco y Gustavo O. Lahoud, han decidido enfrentar el delicado desafío de investigar y analizar la actualidad. Es decir la realidad misma, como fuente y objeto del conocimiento.

La crisis de la energía en la escena geopolítica mundial, como conjunto, asume además la Responsabilidad (si con mayúsculas) de alzar la voz, con argumentos sólidos y datos concretos, en el desolador contexto que nos toca vivir en estos días.

La mirada crítica e incisiva sobre las verdaderas motivaciones de la guerra en Irak que nos presentan los tres trabajos incluidos en este documento, permiten al lector no sólo atar cabos sueltos en la intrincada escena internacional, sino que dejan abiertos serios interrogantes acerca del futuro político y económico mundial en los próximos 30 años, cuando se agudice aún más la crisis energética y con ella la ardua puja por el control de las reservas y la explotación de dichos recursos a escala planetaria.

Asimismo, los trabajos que componen este volumen merecen un análisis (al menos sucinto) en forma individual, dado que la variedad de enfoques así como las diferentes temáticas de las que se ocupan así lo requieren.

No dispuesto a seguir la lógica comienzo–fin, creo conveniente primero remarcar algunas cuestiones puntuales que hacen al artículo titulado “El caso Enron”. En él, Gustavo Lahoud realiza una detallada investigación analítica y un igualmente completo seguimiento de la información presentada por los principales medios de comunicación en nuestro país y el mundo. De esta forma nos permite como lectores entender las verdaderas razones del escándalo, los cambios políticos provocados por el mismo y fundamentalmente las consecuencias tanto para la política interna estadounidense como para la política internacional.

El segundo artículo, “La guerra contra Irak: ¿guerra contra el mundo?”, también realizado por mi colega Gustavo Lahoud, presenta una equilibrada relación entre teoría y datos, que muestra una visión sistémica “del todo” que representan las relaciones internacionales. Asimismo, sitiado y situado desde América Latina, realiza un análisis profundo sobre las causas que llevaron a los Estados Unidos de América y sus aliados a invadir Irak, por último y retomando el sendero teórico nos deja como conclusión las consecuencias mediatas e inmediatas que el nuevo paradigma hiper-intervencionista del hegemón deparará al mundo en el siglo XXI.

Por su parte, en “Notas sobre la incertidumbre, sobre los sofistas liberales y sobre la búsqueda empedernida de evidencia empírica”, Ricardo De Dicco, juega de manera muy lúcida con el triple enigma que plantea en el título del trabajo, resolviendo una a una las incógnitas planteadas a través de la “presentación empedernida de evidencia empírica”.

El uso constante de datos de las más variadas fuentes, la adecuada agregación y desagregación en cuadros y el amplio panorama de los recursos energéticos a nivel mundial, hacen de este artículo una indispensable fuente de consulta para los interesados en la temática.

Además, las consideraciones políticas del trabajo poseen argumentaciones y contrargumentaciones lo suficientemente sólidas como para permitir primero un serio debate de sus conclusiones y al fin, servir de base a otros artículos o publicaciones sobre la cuestión energética.

Por último queda mencionar las consideraciones finales elaboradas por ambos autores, tituladas “A modo de reflexión”. Creo necesario destacar varios puntos y aportes de esta conclusión.

En primer lugar, no es común que en los Documentos de Trabajo los autores elaboren en forma conjunta las reflexiones que surgen de sus trabajos. Esta modalidad, queda muy claro en este caso, otorga una cohesión importante a los tres artículos y permite una comprensión más cabal del conjunto.

En segundo lugar, aún en estas reflexiones finales se mantiene la sana costumbre de cotejar las afirmaciones efectuadas con la realidad a las que se aplican. Este hecho tiene vital importancia si tenemos en cuenta que (lamentablemente) en la actualidad el profundo arraigo de ciertos regímenes de verdad, así como la aureola de soberbia que muchas veces nos rodea a los “académicos”, nos hacen caer en la tentación de creer erróneamente que cuando los datos de la realidad no coinciden con el modelo teórico planteado es la realidad la que “se está equivocando”.

Por último, creo importante destacar el carácter propositivo que puede apreciarse en las conclusiones, saliendo del plano del análisis “no participante” típico en las ciencias sociales e introduciéndose de lleno en el plano de la acción política desde una perspectiva profundamente latinoamericana.

Es mi intención cerrar este prólogo con un sincero agradecimiento a los autores por el esfuerzo realizado, esperando que de este documento de trabajo pueda surgir, más temprano que tarde, una publicación mayor que continúe con el tratamiento de la cuestión energética y, sobre todo, con “la búsqueda empedernida de evidencia empírica”.

Buenos Aires, ABR/2003

por Agustín Real


1. Notas sobre la incertidumbre, sobre los sofistas liberales

y sobre la búsqueda empedernida de evidencia empírica

por Ricardo A. De Dicco

Si tuviera que resumir el siglo XX, diría que despertó las mayores esperanzas que haya concebido nunca la humanidad y destruyó todas las ilusiones e ideales”.

Yehudi Menuhin (violinista y activista de los derechos humanos, estadounidense, de origen ruso, 1916-1998), en Historia del siglo XX, de Eric Hobsbawm.

Ningún fin tiene para mí tanto valor que pueda justificar los medios para lograrlo. La violencia puede a veces haber hecho desaparecer estos obstáculos, pero jamás ha demostrado que es creativa”.

Albert Einstein (físico, alemán, 1879-1955), en Sobre el humanismo. Escritos sobre política, sociedad y ciencia.

Y sabemos que Dios no es neutral”.

George W. Bush (Presidente de los EE.UU.), Washington DC, 20/SEP/2001.

Aunque el Presidente Bush expresa su convicción de que Dios no es neutral, lo cierto es que el Papa Juan Pablo II y casi todos los jefes religiosos del mundo están contra esa guerra. ¿Quién interpreta realmente los designios del Señor?”.

Fidel Castro Ruiz (Presidente de Cuba), en V Encuentro sobre globalización y problemas del desarrollo. La Habana, 14/FEB/2003.

El intelectual de la praxis Antonio Gramsci decía que el desorden intelectual conduce al desorden moral, y éste ha sido uno de los componentes de ascenso del fascismo. ¡Qué contemporánea resulta ser esta reflexión a comienzos del siglo XXI! A medida que analizamos la construcción social de la realidad descubrimos fácilmente la existencia de concentración y centralización del conocimiento y de la toma de decisiones, lo que nos dice que la mayor parte del mundo no participa de la misma, en relación con la primer línea del párrafo. Esto nos lleva necesariamente a toparnos con una crisis estructural del modo de producción vigente. En largas conversaciones con la socióloga Nana Bevillaqua,3 concluimos que los cambios estructurales en la actual etapa capitalista, y su máxima expresión en las razones que determinan la invasión de la coalición anglo-estadounidense a Irak, son un claro ejemplo de ello. En esta II Guerra del Golfo Pérsico, o, si se prefiere, de la Invasión del Imperio anglo-estadounidense a Irak, se manifiesta sin dificultad alguna el motivo real que conduce a las cúpulas decisionales del planeta (EE.UU.,4 Unión Europea, más China y Rusia) a querer controlar el sistema energético mundial: la dominación del mundo.

Veamos a continuación lo fácil que resulta comprobar esta hipótesis cuando nos proponemos recavar y analizar rigurosamente los datos, pues, dicen que cuando un científico se siente defraudado con ciertas “verdades”, se niega a creer en ellas, y tal malestar generador de incertidumbre despierta en él la búsqueda empedernida de evidencia empírica (que es para los sofistas liberales como la criptonita para Superman).

1.1. Análisis de los datos

Según el US Department of Energy (DOE, Departamento de Energía de EE.UU.), el consumo mundial de energía primaria por fuentes para 1970 se basaba en un 93,6% en hidrocarburos; para 1990, estos energéticos representaban un 86,5%; para 2000 un 85,5%; y la proyección para los años 2010 y 2020 coloca a estos recursos naturales no renovables ocupando un 87,1% y 88,8%, respectivamente, de la matriz energética mundial.

Cuadro 1. Consumo mundial de energía primaria por fuentes, 1970-2020, en %:

Fuente de energía

1970

1990

1995

2000

2005

2010

2020

Petróleo

47.3

39.2

39.0

38.2

37.8

37.7

37.2

Gas natural

17.4

21.0

21.4

23.0

24.4

25.6

27.2

Carbón mineral

28.9

26.3

25.0

27.7

24.0

23.8

24.4

Nuclear

0.5

5.9

6.4

6.0

5.3

4.8

3.3

Renovable / otras

5.9

7.6

8.2

8.1

8.3

8.1

7.9

TOTAL

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos de DOE-EIA. International Energy Outlook, 1998. DOE/EIA-0484(97). U.S. Department of Energy (DOE), Energy Information Administration (EIA). Washington, DC, 1998. Pág. 135.

Los datos del Departamento de Energía estadounidense fueron triangulados con las siguientes fuentes de información:

British Petroleum. “Primary Energy: Consumption by fuel”, en BP Statistical Review of World Energy. London, 2002. CORDESMAN, Anthony H. “Projected total energy supply for the world economy”, en The changing geopolitics of energy – Part I. Key global trends in supply and demand: 1990-2020. Center for Strategic and International Studies (CSIS). Washington, DC, 1998. Pág. 28. DE DICCO, Ricardo A. (2002), pág. 4. FREDA, José Francisco (2002a), (2002b), (2000), (1999). INTERNATIONAL ENERGY AGENCY (2002). Organization of the Petroleum Exporting Countries (2001). WORLD ENERGY COUNCIL (2001), pág. 131.

Continuando con la lectura del cuadro 1, referido al consumo mundial de energía primaria por fuentes para el período 1970-2020, nótese que las energías renovables (como la hidroenergía, eólica, solar, entre otras) tuvieron un crecimiento no muy significativo en el período 1970-2000, permaneciendo estancadas en las proyecciones para los años 2005 a 2020. Algo disímil ocurre con la energía proporcionada por los reactores de fisión nuclear, un crecimiento considerable en el período 1970-1995, para disminuir paulatinamente en el transcurso de los próximos veinticinco años (1995-2020).

Con respecto a los hidrocarburos, en lo concerniente al consumo de energía basado en la producción de petróleo notamos una caída algo relevante entre 1970 y 1990, y casi no hay variación en las proyecciones de consumo para los años 2000 a 2020: 47,3% en 1970; 39,2% en 1990; 38,2% en 2000; 37,7% en 2010; 37,2% en 2020. Mientras tanto, el gas natural aumenta su participación de manera significativa, y el consumo de carbón mineral disminuye en pequeños porcentajes, pero manteniéndose en valores muy similares a los del hidrocarburo precedente en esta línea: 23,0% gas natural y 27,7% carbón mineral para el año 2000, y 27,2% gas natural y 24,4% carbón mineral en su proyección para el año 2020. Esto significa que, en palabras simples, la rentabilidad del negocio hidrocarburífero es muy alta en comparación con fuentes alternativas de energía primaria, caso contrario las fuentes alternativas ocuparían un porcentaje mucho más relevante en la matriz energética analizada.

Ahora bien, en el cuadro 2 podemos observar la relación de las reservas comprobadas y la producción de petróleo, distribuidas en el mundo.

Cuadro 2. Reservas y Producción mundiales de petróleo por región, 2001:

Región

Reservas (MBO)

Reservas (%)

Producción (kBOD)

Producción (%)

Relación Res/Prod (años)

África

76.7

7.3 %

7814.0

10.5 %

26.9

América Latina

122.9

11.7 %

10561.0

14.2 %

31.9

Canadá

6.6

0.6 %

2763.0

3.7 %

6.5

EE.UU.

30.4

2.9 %

7717.0

10.4 %

10.8

China

24.0

2.3 %

3308.0

4.4 %

19.9

Otros Asia Pacífico

20.0

1.9 %

4635.0

6.2 %

11.8

Europa

18.7

1.8 %

6808.0

9.2 %

7.5

Rusia

48.6

4.6 %

7056.0

9.5 %

18.9

Otras ex-repúblicas soviéticas

16.8

1.6 %

1596.0

2.1 %

28.8

Medio Oriente

685.6

65.3 %

22233.0

29.8 %

84.5

TOTAL

1,050.3

100.0 %

74491.0

100.0 %

38.6


Notas: MBO = Millones de barriles de petróleo. kBOD = Miles de barriles de petróleo al día (la cifra correspondiente a esta unidad de medida debe multiplicarse por 365, claro está).

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos de: BRITISH PETROLEUM. “Oil: Proved reserves at end 2001” y “Oil: Production”, en BP Statistical Review of World Energy. London, 2002.

La fuente de datos BP es, a su vez, triangulada con las siguientes fuentes:

CORDESMAN, Anthony H. “Projected total energy supply for the world economy”, en The changing geopolitics of energy – Part I. Key global trends in supply and demand: 1990-2020. CSIS, Center for Strategic and International Studies. Washington DC, 1998. Pág. 37. DE DICCO, Ricardo Andrés (2002), pág. 13. DOE-EIA (2000), (1998). E&N. (2001). FREDA, José Francisco (2002a), (2002b), (2000), (1999). INTERNATIONAL ENERGY AGENCY (2002). ORGANIZACIÓN LATINOAMERICANA DE ENERGÍA. (2002). Organization of the Petroleum Exporting Countries (2001). PEMEX (2002). Secretaría de Energía y Minería de la Nación [Arg.] (2001).

Si bien el horizonte de reservas comprobadas de petróleo en el globo, según British Petroleum (BP) y demás fuentes citadas, es de 38,6 años (es decir, que en menos de 40 años se agota todo el petróleo del subsuelo planetario), dato al que se llega con la relación reservas/producción a nivel mundial, es interesante identificar, para la comprobación de la hipótesis planteada, la ubicación geográfica de la mayor cantidad de reservorios de este hidrocarburo en el mundo: Medio Oriente.

Medio Oriente posee el 65,3% de las reservas comprobadas de petróleo, pero participa con el 29,8% de la producción mundial, y consume apenas el 5,7%, dado que la mayor parte de la extracción de petróleo, así como también su producción, se destina a la exportación (sus principales clientes son EE.UU., Unión Europea, Japón y Sudeste Asiático).5 Los países de esta región tienen un horizonte algo superior a los 86 años, de acuerdo a la relación reservas/producción de la misma. Veamos algunos países en particular: Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos (E.A.U.) superan holgadamente los 100 años, de acuerdo a la relación reservas/producción propias de cada país, y luego le siguen Arabia Saudita con 85 años, Irán con algo más de 67 años, y Qatar, Yemen, Omán y Siria con 55,5; 24,2; 15,8; y 12,5 años; respectivamente.6

Ahora bien, según BP, PEMEX, DOE-EIA, OPEP y la IEA,7 los primeros seis países en el ranking mundial de reservas comprobadas de petróleo, son: 1) Arabia Saudita: 24,9%; 2) Irak: 10,7%; 3) E.A.U.: 9,3%; 4) Kuwait: 9,2%; 5) Irán: 8,5%; 6) Venezuela: 7,4%.8 Los primeros cinco –oh!, casualidad...– se ubican geográficamente en Medio Oriente; y los seis en su conjunto son miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Luego le siguen: 7) Rusia (4,6%); 8) Libia (2,8%); 9) México (2,6%); y; 10) China y Nigeria (2,3%), para completar las primeras diez posiciones (la última, compartida).

América Latina tiene un horizonte algo superior a los 30 años, a nivel regional, claro está. Participa del 14,2% de la producción mundial y posee casi el 12% de las reservas comprobadas del planeta (las mayores reservas de petróleo en la región se hallan en Venezuela y México); mientras que en el consumo mundial de petróleo, la región representa apenas el 6,7%. Estas notables diferencias entre lo producido y consumido se debe a que los países latinoamericanos con reservas de este hidrocarburo producen muchísimo más de lo que consumen para destinarlo a la exportación, y en algunos casos mera exportación de crudo (es decir, sin valor agregado). En lo que concierne a nuestro país, el horizonte de reservas es inferior a los 10 años, poseemos apenas el 0,3% de las reservas mundiales y participamos del 1,1% de la producción y del 0,5% del consumo mundiales (y pensar que Menem nos había prometido “ingresar” en la OPEP... ridículo es poco, propio de los sofistas liberales). Para mayor información recomiendo acceder al portal de la Secretaría de Energía y Minería de la Nación: http://energia.mecon.gov.ar.

La participación de EE.UU. en el consumo mundial de petróleo equivale a un 25,5%, según BP, DOE-EIA, y otras fuentes citadas. Consideremos que se trata del país desarrollado más poblado del planeta y el tercero sin contemplar el grado de desarrollo (casi 280 millones de hab.); en cuanto a la producción, su participación es del 10,4%, mientras que sus reservas representan apenas el 3%; teniendo un horizonte de reservas inferior a los 11 años. Un dato interesante de la política energética de este país es el no consumo, o en su defecto poco, de sus reservas de Alaska, Golfo de México y Mar del Norte, entre otras, por considerarlas estratégicas. Esto implica que deba importar crudo de países miembros de la OPEP (en primer lugar Arabia Saudita, seguida de Venezuela, Nigeria, Irak y Kuwait, y extra OPEP, como México y Rusia, que en grado de proveedor México ocupa el tercer puesto, para el año 2000).9

La Unión Europea posee menos del 2% de las reservas mundiales, pero participa con algo más del 9% de la producción, con un horizonte de reservas inferior a los 8 años; y le corresponde casi el 22% del consumo mundial, similar al estadounidense. Los países más importantes de Europa operan yacimientos gigantes en Medio Oriente y América Latina, así como de yacimientos submarinos en el Mar del Norte, tanto para su comercialización como para su consumo.

En conversación con el Ing. José Francisco Freda,10 del Instituto de Energía e Infraestructura de la Fundación Arturo Íllia:

En la década del ’60 se descubrieron más de cien grandes yacimientos de petróleo en el planeta; a partir de los años ’70, y hasta la fecha, sólo se encontraron 29 más, pese al abrumador desarrollo tecnológico. Ya se habrían detectado y ubicado el 97% de las reservas mundiales de petróleo, y sólo existiría un 3% a ser descubierto en el futuro. El siglo XX consumió la mitad del petróleo, y los datos empíricos parecen indicar que el resto comenzará a escasear cerca del año 2040, esperándose su agotamiento total, incluidas las reservas estratégicas de los países miembros del G7, más tardar para el año 2060. Las importaciones de EE.UU. y demás países centrales pasarán de una dependencia actual del 60% a más del 80% en el año 2020. La tasa de crecimiento del consumo de energía en el mundo supera ampliamente a la producción. Esto determina que la matriz energética en la que se sustenta el crecimiento de muchos países no sea sostenible a mediano plazo”.

Continuando con el análisis, la Federación de Rusia tiene en su territorio el 4,6% de las reservas mundiales de petróleo, y su participación en la producción mundial no es muy grande, algo más del 9%, mientras que en el consumo apenas participa con el 3,5%. Rusia es uno de los países más poblados del planeta, ubicándose en el quinto puesto (más de 148 millones de hab.), pero la crisis económica que viene experimentando desde hace más de veinticinco años, profundizada tras las experiencias de la Perestroika y la Glasnost (en los años ’80), ha frenado el desarrollo de su esfera productiva, lo que explica una caída considerable en el consumo energético en general, si se lo compara con la era soviética.

La Perestroika se trató, básicamente, de una significativa reforma política que apuntó a la estructura socioeconómica soviética. La Glasnost complementó a la Perestroika en la superestructura cultural e ideológica, política y social, filosófica y religiosa, es decir, en la sociedad civil y en la sociedad política, al estilo ruso, por cierto, con una perspectiva sociopolítica basada en la aceptación del debate crítico constructivo; es decir, que resultó ser una apertura a la praxis discursiva de la construcción social de la realidad soviética, desde la Revolución Bolchevique de 1917 al presente (de la Administración Gorbachov). Este proceso involucró a los ciudadanos de este país a involucrarse, valga la redundancia, personalmente en la reforma. En ello tuvieron una relevante participación los intelectuales y los medios masivos de comunicación social, como uno de los principales aparatos ideológicos del nuevo Estado que comenzaba a emerger. Los resultados son bastante conocidos: el traspaso del capitalismo de Estado/totalitarismo al capitalismo de economías de mercado/fascismo de mercado, y todo lo que ello implica. Para profundizar este tema, véase un artículo de mi autoría: Notas sobre la Madre Rusia (Castelar, 2001). Veamos lo que dicen los cientistas sociales Alfredo E. Calcagno y Eric Calcagno al respecto:

No sería correcto idealizar el Estado del pasado y querer volver a él; ni tampoco pasarle una aplanadora al sector público, que ponga a la sociedad en manos de los grupos privados que liquidaron al Estado en beneficio propio [en referencia al caso argentino]. El caso de Rusia es una severa advertencia, pues la desaparición de la Unión Soviética no dejó lugar a la sociedad civil ni liberó la fuerza productiva empresarial, sino que primó un conjunto de mafias”.11

En conversación con el colega Agustín Real, notamos, además, que durante el proceso de desintegración implosiva de la Unión Soviética se produce un fenómeno de concentración del poder por parte del Buró Político del Partido Comunista Soviético y de la protoburguesía industrial (Sukhoi, Suvinov, Micoyan-Gurevich, Antonov, Ilshuyin, entre otros; a excepción del segundo, las empresas citadas corresponden a la rama de actividad de industria de la defensa), ambos, siendo funcionales al capitalismo de Estado, terminaron dominando y dando forma al nuevo sistema de acumulación intensiva, concentración y centralización del capital que sobrevendría luego de la Glasnost y la Perestroika (en ese orden).

El horizonte de reservas de Rusia alcanza los 18,9 años, de acuerdo a su relación reservas/producción. Esto último no representa amenaza alguna para el suministro de energía de las diversas ramas de actividad, en especial la industrial, ya que alimenta a la misma con la producción de gas natural que posee en sus reservorios gigantes ubicados en Siberia. Por otra parte, resulta importante la participación que tienen la hidroenergía y la energía nuclear en su propia matriz energética. Algo más, las operaciones de empresas rusas en el Medio Oriente comercializan el crudo con el resto del mundo, no en casa.

China posee el 2,3% de las reservas mundiales y participa con el 4,4% de la producción, y con el 6,6% del consumo mundial de energía, ya que su principal consumo energético es proporcionado por la explotación de sus propias reservas de carbón mineral.12 Si bien el horizonte de reservas señala alrededor de 20 años, los permisos de exploración y las concesiones de explotación de petróleo en Medio Oriente, en especial Irak, le ofrece a este país la supuesta “seguridad” de sus intereses vitales (me refiero, en este caso, al ingreso de divisas). Por otra parte, la explotación de carbón mineral y, sobre todo, la construcción de centrales hidroeléctricas (como el polémico Proyecto de las Tres Gargantas) y de fisión nuclear son parte del plan de contingencias chino para redistribuir el riesgo de colapso energético por su alta dependencia con el carbón mineral, considerando que el horizonte de reservas de este hidrocarburo es de 105 años, y con una población cercana a los 1300 millones de hab. (el país más poblado del mundo), que va en aumento.13 Para una mejor comprensión de la evolución particular de este país, recomendamos la lectura del libro China. Perspectivas del presente, desafíos del futuro, de Sergio Cesarin (investigador del IDICSO y del CONICET) y Carlos Moneta, publicado por Editorial de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Buenos Aires, 2002).

Países como Japón y los restantes “Tigres Asiáticos” dependen obligadamente de la importación de crudo, en su mayor parte proveniente del Medio Oriente, por no poseer en sus territorios reservas hidrocarburíferas. En el continente africano, las mayores reservas de petróleo se encuentran en Libia (2,8%), Nigeria (2,3%) y Argelia (0,9%).14 En lo que a producción se refiere, los mayores productores son Nigeria (2,9%), Libia (1,9%), Argelia (1,8%) y Angola y Egipto (ambas con 1,0% cada una).15 En lo que respecta a consumo mundial de petróleo, todo el continente participa apenas con el 3,3%. En la relación reservas/producción, el horizonte africano es de aproximadamente 27 años.

En lo que concierne al gas natural, en el cuadro 3 que expongo en la siguiente página, podemos observar la relación de las reservas comprobadas y la producción de este hidrocarburo, distribuidas en el mundo.

De acuerdo a la relación reservas/producción de gas natural, según BP y demás fuentes bajo el cuadro citadas, para el año 2001, el horizonte de reservas a nivel mundial es de 62,9 años, es decir, que en menos de 63 años nos quedamos sin este energético no renovable, o quizás en menos tiempo, en caso de aumentar significativamente la producción del mismo en pos de reemplazar al petróleo.

Cuadro 3. Reservas y Producción mundiales de gas natural por región, 2001:

Región

Reservas (BCM)

Reservas (%)

Producción (BCM)

Producción (%)

Relación Res/Prod (años)

África

11,180.0

7.2 %

124.0

5.0 %

90.2

América Latina

8,000.0

5.2 %

134.8

5.5 %

59.3

Canadá

1,690.0

1.1 %

172.0

7.0 %

9.8

EE.UU.

5,020.0

3.2 %

555.4

22.5 %

9.0

China

1,370.0

0.9 %

30.3

1.2 %

45.2

Otros Asia Pacífico

10,900.0

7.0 %

249.7

10.1 %

43.7

Europa

4,860.0

3.1 %

292.5

11.9 %

16.6

Rusia

47,570.0

30.7 %

542.4

22.0 %

87.7

Otras ex-repúblicas soviéticas

8,570.0

5.5 %

134.9

5.5 %

63.5

Medio Oriente

55,910.0

36.1 %

228.0

9.3 %

245.2

TOTAL

155,070.0

100.0 %

2,464.0

100.0 %

62.9


Notas: BCM = Miles de millones de metros cúbicos.

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos de BRITISH PETROLEUM. “Natural Gas: Proved reserves at end 2001” y “Natural Gas: Production”, en BP Statistical Review of World Energy. BP, British Petroleum. London, 2002.

La fuente de datos BP es, a su vez, triangulada con las siguientes fuentes:

CORDESMAN, Anthony H. “Geopolitical impact of oil and gas reserves”, en The changing geopolitics of energy – Part II. Global oil and gas production and reserves. CSIS, Center for Strategic and International Studies. Washington DC, 1998. Pág. 31. DE DICCO, Ricardo Andrés (2002), pág. 15. DOE-EIA (2000). E&N (2001). FREDA, José Francisco (2002a), (2002b), (2000), (1999). INTERNATIONAL ENERGY AGENCY (2002). ORGANIZACIÓN LATINOAMERICANA DE LA ENERGÍA (2002). PEMEX (2002). Secretaría de Energía y Minería de la Nación [Arg.] (2001).

Medio Oriente, en su relación reservas/producción, cuenta con el horizonte de mayor vida (245 años). La región en su conjunto ocupa el 9,3% de la producción mundial y el primer lugar a nivel reservas: 36,1%. Los principales reservorios comprobados de gas natural se encuentran en Irán (14,8% de las reservas mundiales), siguiéndole Qatar (9,3%), Arabia Saudita (4,0%), E.A.U. (3,9%) e Irak (2,0%). En cuanto al consumo mundial sólo ocupa el 8,4% de la matriz de gas natural.

Rusia es el país más favorable en su relación reservas/producción en todo el mundo, con un horizonte que supera los 87 años, considerando que posee las mayores reservas comprobadas (30,7%) –como país, claro está, Medio Oriente como región, no confundir– y que es el segundo productor (22,0%) y consumidor mundial de gas natural (15,5%).

En lo concerniente a América Latina, los datos recavados y procesados tomados de BP indican que la región posee un horizonte de reservas de, aproximadamente, 59 años. Sin embargo, la fuente Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) registra un horizonte algo superior a los 45 años, lo que manifiesta que entre ambas existen diferencias, no menores, en cuanto a las reservas y a la producción regional de gas natural se refiere. Algo similar encuentro al revisar país por país, analizando comparativamente las dos fuentes de información. Según BP, en el ranking de países latinoamericanos correspondiente al horizonte de las reservas comprobadas, Bolivia ocupa el primer lugar (166), siguiéndole Venezuela (145) y Ecuador (con “más de 100 años”, no especifica). Por su parte, OLADE registra para Bolivia un horizonte de 175 años, Venezuela de 105 y Ecuador de 75 años. Según BP, el horizonte de reservas comprobadas de gas natural para Argentina es de 20,3 años; considero este dato disímil a los consultados en la Secretaría de Energía y Minería de la Nación [Arg.] (SEyMN): 17,3 y OLADE: 16,2; y mucho más a los proporcionados por el Ing. José Francisco Freda, del Instituto de Energía e Infraestructura de la Fundación Arturo Íllia: 14 años. Cabe señalar que los registros de la SEyMN son proporcionados por una institución privada: Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG), quien, a su vez, recibe la información de las empresas petroleras del sector, en especial de YPF Sociedad Anónima (cuyo 99% del capital social es propiedad de la empresa española Repsol YPF).

Con respecto a los países desarrollados, la evidencia empírica nos muestra que el agotamiento del recurso es inminente. Canadá y EE.UU. cuentan con un horizonte inferior a los 10 años y Europa con uno inferior a los 17 años, dado el alto nivel de producción y consumo de los mismos. Países en vías de desarrollo como China, el horizonte supera los 45 años. Mientras que países notablemente subdesarrollados, como los africanos, alcanzan en su conjunto los 90 años (no es que tengan cuantiosas reservas, sucede que el nivel de producción y/o de consumo, según el caso, es demasiado irrelevante, y en la relación el horizonte se muestra muy bondadoso).

En cuanto al volumen de las reservas, los registros de BP y demás fuentes citadas nos dicen que el país con las mayores reservas comprobadas de gas natural (para el año 2001), como mencionamos anteriormente, es Rusia (1°), ocupando el 30,7% de la matriz mundial de gas natural. Luego le siguen: (2°) Irán (14,8%); (3°) Qatar (9,3%); (4°) Arabia Saudita (4,0%); (5°) E.A.U. (3,9%); (6°) EE.UU. (3,2%); (7°) Argelia (2,9%); (8°) Venezuela (2,7%); (9°) Nigeria (2,3%); (10°) Irak (2,0%); entre los más importantes. Es decir, después de Rusia, las mayores reservas se encuentran en los países miembros de la OPEP (muchos de ellos ubicados geográficamente en Medio Oriente), especialmente en Irán.

Según el American Petroleum Institute, es probable que existan yacimientos gigantes sin descubrir en Irak, el Golfo de México e incluso en Asia Central (en especial en las ex-repúblicas soviéticas, y hasta quizás en Afganistán), pero ello recién será fehaciente una vez que se perfore, extraiga, comprobándose o no la existencia de hidrocarburos.

Toda la región del Medio Oriente posee el 36,1% de las reservas mundiales, los países de la OPEP alrededor del 45% y América Latina el 5,2%. Dentro de esta última región, el primer lugar lo ocupa Venezuela (2,7%), y le siguen México (0,5%) y Argentina (0,5%).

Si analizamos toda la información de la matriz mundial de gas natural en su conjunto, notamos que alrededor del 90% de las reservas de este hidrocarburo están ubicadas en territorio perteneciente a países subdesarrollados. De hecho, casi el 67% de las reservas mundiales están repartidas mitad y mitad entre Rusia y los países del Medio Oriente, y apenas el 9% de la matriz es representado por los países desarrollados (Australia, Canadá, EE.UU. y la Unión Europea).

En lo que respecta a la producción mundial, para el año 2001, según BP y demás fuentes citadas debajo del cuadro 3, el país que más produce gas natural es EE.UU., ocupando el 22,5% de la matriz; siguiéndole Rusia (22,0%), Canadá (7,0%), Reino Unido (4,3%), Argelia (3,2%), Indonesia (2,6%), Holanda (2,5%), Irán (2,5%), Noruega (2,3%), Arabia Saudita (2,2%), Uzbekistán (2,2%), entre los mayores productores. Nótese que entre los mayores productores se encuentran países industrializados que tienen una representación muy pobre en la matriz mundial de reservas. América Latina produce el 5,5% mundial de gas natural, y Argentina apenas produce el 1,6%, pero dentro de la región es el primer productor, siguiéndole México con 1,4% y Venezuela en 1,2%. Es interesante observar que los países desarrollados se encuentran entre los mayores productores, siendo al mismo tiempo los que menor cantidad de este hidrocarburo poseen en sus yacimientos.

No obstante, si bien Rusia es el segundo productor mundial (22,0%) –y el segundo consumidor, como hemos visto antes– y el país que mayor cantidad de metros cúbicos de este hidrocarburo posee en el subsuelo planetario (30,7%), resulta cautivante observar que la región de Medio Oriente, la más rica (recordemos, 36,1%), no supera los dos dígitos porcentuales en la producción mundial de este energético; mientras que EE.UU. participa del 22,5% de la producción mundial, poseyendo apenas el 3,2% de las reservas mundiales. Algo similar podemos ver en Canadá y Europa: producción equivalente al 7,0% y reservas que ocupan el 1,1% de la matriz (Canadá); producción equivalente al 11,9% mundial y reservas por el orden del 3,1% (Europa).

En suma, las regiones del mundo que albergan a países subdesarrollados, a excepción de Rusia, no manifiestan relevante participación en la producción mundial de este recurso hidrocarburífero. Es decir, que los países desarrollados producen alrededor del 42% (Australia, Canadá, U.E. y EE.UU., correspondiéndole a este último más de la mitad) y contando, en su conjunto, con un volumen de reservas inferior al 10%, quedando un 22% de la producción mundial en manos de Rusia y menos de un 36% repartido entre los restantes países subdesarrollados (todos ellos, incluyendo Rusia, poseen cerca del 90% de las reservas), donde América Latina, como ya dijimos antes, participa del 5,5% de la producción mundial.

1.2. La emergencia de evidencia empírica como recurso para eliminar la incertidumbre generada por los sofistas liberales

El análisis de datos precedente nos dice que el carácter estratégico de los hidrocarburos en el mundo seguirá siendo relevante, por lo menos, durante los próximos 50 años, cuando el horizonte de reservas de gas natural sea de 10 años o inferior, y el petróleo se haya agotado mucho antes, para el 2040 o quizás 2035, según si aumenta el consumo y cuánto (la proyección más optimista, como dice el Ing. J. F. Freda, señala su agotamiento definitivo para el 2060, con un valor de cifras astronómicas). También hemos visto que los mayores reservorios de petróleo y, descontando Rusia, de gas natural, se encuentran en Medio Oriente. Lo que convierte a la región en “un lugar en el mundo en donde no vacacionar por el momento”, como dice el locutor del programa de radio Das Fiasko, Andrés Giacchetti.

El agotamiento definitivo, no tan lejano en tiempos históricos, de los recursos hidrocarburíferos (petróleo: 40 años; gas natural: 60 años; y carbón mineral: 216 años; aproximadamente; según BP; y en este orden de prioridad) no parece llevar a los planificadores energéticos del mundo desarrollado a pensar en sustituir a los mismos con fuentes alternativas de energía renovable (eólica, solar, entre otras), como hemos visto en el cuadro 1, en los próximos veinte años; más bien, una constancia del consumo representando en la matriz energética mundial alrededor del 90% para tal proyección.

La hidroenergía sea, quizás, una fuente de energía primaria adecuada para abastecer a la principal rama de actividad de estos países: la industrial; y por supuesto el suministro de energía eléctrica a los sectores comercial y doméstico. Pero no todos los países del mundo cuentan con el recurso natural pertinente (agua); e incluso poseyéndolo a veces no gozan de los recursos económicos necesarios para la construcción de centrales hidroeléctricas, o bien muchas veces se les complica acceder a créditos que otorgan los mecanismos de control y represión del capitalismo financiero internacional: FMI, BM, BID, entre otros, con el “popular” condicionamiento de aplicar políticas de ajuste estructural mediante.

Otras fuentes alternativas de energía primaria renovable, como la eólica, la solar y la biomasa, por su insignificante participación en la matriz energética mundial para el año 2000 (8,1%) y su proyección en 2020 (7,9%), incluyendo en estos porcentajes a otra fuente alternativa como la hidroenergía (ver cuadro 1), no parecen ser las correctas para sustituir el 90% que representan los hidrocarburos, considerando incluso que tecnológicamente en los próximos veinte años podrían desarrollarse sistemas de energía basados en dispositivos capaces de realizar la conversión pertinente (la energía eólica, la proporcionada por el viento en energía eléctrica), es decir, aerogeneradores o generadores eólicos,16 e incluso disponiendo de gigantes acumuladores para almacenar energía en los períodos en que no hay viento, los enormes esfuerzos para modificar las actuales infraestructuras industriales de los países centrales para adecuarlas a estas fuentes alternativas de energía primaria “livianas” no alcanzarían en los tiempos (ver cuadros 1, 2 y 3) con los que se cuentan para transformar la misma (infraestructura industrial), más aun si se considera la rentabilidad del negocio hidrocarburífero. Algo similar ocurre con la conversión fotovoltaica, que consiste en convertir la energía solar en energía eléctrica a través de células solares, y con la biomasa (la “basura” como combustible energético, por así decirlo). Por supuesto que los países subdesarrollados (que suelen tener infraestructuras industriales insignificantes) o algunos desarrollados (como Bélgica, Dinamarca, Holanda, Islandia, etc.) pueden lograr sustituir a las fuentes de energía primaria “duras” (hidrocaburos, en este caso –digo así porque la hidroenergía también es una fuente de energía primaria “dura”–) con las fuentes en cuestión. De hecho, es lo que quieren los más industrializados.

Los biocombustibles (en base a cereales y oleaginosas) y el hidrógeno como combustible (para motores con sistema de inyección electrónica) tranquilamente pueden reemplazar a los derivados del petróleo (nafta, gasoil, etc.) en lo que al sector del transporte aéreo, marítimo y terrestre se refiere. De hecho, en Brasil, EE.UU. y Europa utilizan biocombustibles en porcentajes interesantes de su parque automotor. Y con respecto al hidrógeno, la Unión Europea está realizando notables esfuerzos para que este sumidero de energía pueda reemplazar gran parte de los combustibles líquidos derivados del crudo en los próximos diez años. La generación del mismo, en Europa, está planificada por medio del gas natural (energético no renovable), en vez de utilizar a la energía eólica como manantial exterior para cumplimentar el proceso de electrólisis (básicamente, la separación de las dos moléculas de hidrógeno de la de oxígeno: H2O, es decir, agua).17 Disiento totalmente con el sociólogo Jeremy Rifkin, cuando en su libro La economía del hidrógeno propone como fuente de energía primaria sustituta de los hidrocarburos al hidrógeno, si consideramos que al mismo no debe denominársele fuente de energía,18 y menos aun primaria, por tratarse de un mero transportador de energía (y menos aun utilizar un recurso natural no renovable, como el hidrocarburo gas natural, para su generación).

Los planificadores energéticos del mundo industrializado (EE.UU., U.E., Rusia, Japón e incluso China) están apuntando, silenciosamente por cierto, a una fuente de energía primaria “dura” basada en la fusión nuclear, es decir, en la unión o fusión de dos núcleos de hidrógeno (o también variedades de hidrógeno, tales como el deuterio y el tritio), para dar paso un núcleo correspondiente a un elemento algo más pesado: el helio, sin riesgo de “escapes” radiactivos y evitando la producción de residuos nucleares, como en la fisión nuclear (la separación o fisión de un átomo pesado y radiactivo, como el U-235 –la “U” es de uranio–). Se trata del poder de las estrellas, como la dominante en nuestro sistema estelar: el Sol.

Con toda esta información se puede entender la verdadera razón por la cual a ningún país no perteneciente al “círculo de confianza” se le permite encarar la construcción de centrales de fisión nuclear, que representan el camino para los reactores de fusión nuclear. Mientras se busca que todos aquellos países no miembros de tal “círculo...” (la gran mayoría del mundo) dependan todo lo posible de los hidrocarburos como fuentes de energía primaria, lo que garantiza una excelente rentabilidad del negocio para quienes (la minoría hegemónica-oligárquica del mundo) acumulan (intensivamente), concentran y centralizan el capital; y, como solución al agotamiento de los mismos, las fuentes alternativas de energía primaria “liviana”, como las analizadas arriba, pueden estar en el planeamiento energético de la gran mayoría de los países del planeta.

Es decir, que aquellos países, ya sean desarrollados o no, que intenten desafiar la planificación estratégica orientada a los intereses vitales de los Imperios (en especial el estadounidense), en lo que respecta a hidrocarburos y energía por fisión nuclear (luego por fusión), serán alcanzados por la acción de la fuerza bruta (es decir, la invasión o intervención militar, según el caso, que de igual manera es lo mismo...) de quienes se sientan amenazados por estos posibles adversarios. ¿Se entiende a qué me refiero? Tales son los casos de Irak (segunda reserva mundial de petróleo; petroeuros, en vez de petrodólares; y demás temas que trataré en los próximos párrafos), Corea del Norte, Irán, etc.

Ahora bien, un dato interesante para analizar la hipótesis planteada al comienzo de este capítulo, es conocer quiénes operan los yacimientos de petróleo y gas natural gigantes de Irak:19 China, España, Francia, Italia, Turquía y Rusia.

Veamos primero el caso de la Federación de Rusia, quien, a través de la empresa rusa Lukoil opera los yacimientos de: Kirkuk (al norte de Irak, actualmente bombardeada las 24 hs del día, de población kurda pero bajo el control de Bagdad, o por lo menos hasta que finalice la guerra), Saddam (también en el norte) y West Qurna (al sur del país, cerca de la ahora conocida Basora).20 Hay otro yacimiento más, que opera junto a China, el de Rumalia, ubicado al sur del país y muy cercano a Basora. Además del último yacimiento mencionado, China opera en Irak con su empresa estatal China's National Petroleum Company los siguientes yacimientos: Halfaya (al norte de Basora, limitando con Irán) y Ahdeb (al sudeste de Bagdad). Francia opera con la empresa Total Fina Elf el yacimiento de Nahr Umr (en las cercanías de Basora), el de Majnun (ídem anterior) y el de Bagdad Este. Otros países como Turquía, Italia y España operan tres yacimientos en Irak. Turquía el de Khurmala (al norte de Bagdad), e Italia y España comparten la operación del yacimiento de Nasiriya, con las empresas Repsol YPF y ENI, respectivamente. Ya que citamos a España, el jueves 27/MAR/2003 José María Aznar, presidente del país ibérico, mintió en la Televisión Española al negar que su país tiene intereses económicos en Irak, pues, de lo contrario no se habría jugado su gobierno a ganarse la enemistad de Berlín, Paris, Moscú y Pekín, por un lado, y lo que es peor la de casi todo su pueblo (más del 90%), por otro lado. Se trata de la conocida petrolera Repsol YPF, que, además de operar en Nasiriya, Irak, lo hace también en dos países vecinos de la región: Dubai e Irán.

En Dubai (país ubicado al norte de E.A.U., donde se encuentran el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán), al 31/DIC/2001 Repsol YPF poseía en este país derechos mineros sobre un bloque de explotación con un área total neta de 660 km2. La producción neta del año fue de 15.2 millones de barriles de petróleo (MBO), lo que equivale a 41.521 barriles de petróleo al día (BOD), y las reservas comprobadas netas a fin de ese año se estimaron en 77.2 millones de barriles equivalentes de petróleo (MBOE). La empresa notifica que no se perforaron sondeos exploratorios en dicho país durante el año 2001. En el campo Fateh la petrolera en cuestión está realizando un proyecto de recuperación terciaria. A finales de 1999, Repsol YPF empezó la inyección alternada de agua y gas natural, esperándose los primeros resultados durante el presente año (2003). Con respecto a Irán, Repsol YPF participa en el bloque Mehr con un 33% que le fue transferido por OMV, adjudicatario inicial del bloque. El mismo tiene una superficie neta de 792 km2, y está ubicado en el área de Zagros (Fuente: REPSOL YPF. “Exploración y producción. Operaciones”, en Áreas de Negocio 2001. Madrid, 2002).

Es decir, que las empresas petroleras de China, Francia y Rusia o bien serán desplazadas de la operación sobre los yacimientos hidrocarburíferos de Irak, o bien tendrán que compartir la rentabilidad del negocio con sus pares angloestadounidenses. EE.UU. tiene una gran experiencia en la región desalojando del monopolio petrolero a sus “aliados”. He aquí el ejemplo de la nacionalización del petróleo iraní (o al menos el intento) a comienzos de los años ’50. Veamos un poco de historia.

En 1950, el entonces ministro de Hacienda de Irán (luego primer ministro, 1951-1953), Dr. Mohamed Mossadegh, encabezó una oposición al Shah y a los ingleses (más precisamente a la petrolera británica Anglo-Iranian) para nacionalizar los recursos naturales del país, creando una empresa estatal de petróleo: la National Iranian Oil Co. (NIOC), que, una vez indemnizada la Anglo-Iranian, tomaría el control absoluto del circuito productivo de los hidrocarburos. Pero Mossadegh subestimó en demasía el poder del cartel. Por consiguiente, un estricto boicot se impuso a su país, al mismo tiempo que la Foreign Office (Oficina de Asuntos Exteriores británica) ejecutó las medidas pertinentes para impedir la venta del crudo iraní. De hecho, la Royal Navy (Marina Real británica) estableció un bloqueo naval, anunciando e intimidando que hundiría todo buque que se atreviera en el Golfo Pérsico o en el Golfo de Omán a aprovisionarse del petróleo iraní. No sirvieron de mucho las innumerables apelaciones del Dr. Mossadegh ante el Consejo de Seguridad de la ONU, menos aun las presentadas ante Washington, ya que el bloqueo continuaba, y mientras tanto la economía de este país dependiente de sus exportaciones de petróleo entraba en crisis. En suma, el Shah buscó destituir al Dr. Mossadegh, pero tal intento se volvió en su contra. Sin embargo, un golpe de Estado encabezado por las Fuerzas Armadas (FF.AA.) y orquestado por la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA) puso fin al mandato de Mossadegh en 1953, lo cual permitió el retorno del Shah.

Ahora bien, la Anglo-Iranian pasó a denominarse British Petroleum (BP), quien para recuperar la explotación de los recursos naturales de Irán tuvo que compartir el negocio con un Consorcio internacional por la “fidelidad” proporcionada por el cartel durante la crisis. Dicho Consorcio estaba conformado por: BP (40%); Shell (14%); Exxon, Movie, Gulf, Standard Oil de California y Texaco (7% cada una); Compañía Francesa de Petróleos (6%); grupo Oricon (5%, compuesto por capitales independientes estadounidenses). En conjunto, EE.UU. pasó a controlar con esa operación de la CIA de 1953 en Irán (tras la creación en 1954 del Consorcio para explotar las antiguas concesiones de la Anglo Iranian) el 40% del petróleo iraní, un año antes no participaba siquiera del 1%.21

La verdadera nacionalización del petróleo llegó con la caída del Shah de Irán (entre Noviembre de 1978 y Enero de 1979), trayendo de su exilio de 15 años por su oposición al régimen a un fanático religioso de 78 años de edad, cuyo nombre era Ruhollah Khomeini. En Octubre de 1978, Khomeini había lanzado desde su exilio en Paris un llamamiento a huelga general de la industria petrolera de Irán, coordinado por los izquierdistas. Gracias a su liderazgo carismático, el llamado se reproduce inmediatamente con un paro total de la fuerza de trabajo de la industria petrolera iraní. Si bien inmediatamente se forma un gobierno militar, encabezado por el general Azhari, y a principios de 1979 un gobierno civil, presidido por Shahpour Bakhtiar, la revolución islámica era imposible evitar: la pérdida de legitimidad del antiguo régimen era más que evidente.

Fue una revolución completa, ya que la misma se manifestó a través de un movimiento subversivo y popular (en su gran mayoría de clase obrera, pues la población rural no participó, ni tampoco demostró un sustancial alejamiento del régimen monárquico) para derrocar al antiguo régimen, caracterizado por su pésima distribución de la riqueza, la creciente inflación y la penetración de la cultura occidental en la sociedad iraní. Cabe señalar que en este acontecimiento histórico por vez primera se utiliza el Islam políticamente.

Sin embargo, es necesario mencionar líneas que describen algunos resultados de la revolución islámica sobre la sociedad iraní, como ser: la nacionalización del sector industrial y de la banca (en un intento por controlar la situación económica del país); la dependencia casi total del ingreso de divisas por la exportación de petróleo y una drástica caída de los productos de exportación de las restantes ramas de actividad; la construcción de industrias del acero y de centrales nucleares (propuestas, estas últimas, del régimen del Shah); la desaparición de los sindicatos y del derecho a huelga; la no participación de la mujer en la esfera productiva y la declaración obligatoria del velo (de hecho, el Corán tiene una posición muy firme con respecto a la “superioridad biológica” del hombre por sobre la mujer); entre otros.

Con el Shah partiendo hacia su exilio a mediados de Enero de 1979 y con la victoria de la revolución iraní, Khomeini regresa a Irán y cancela las exportaciones de crudo a los países que habían sostenido al antiguo régimen. Si bien otros países de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), en especial Arabia Saudita, logran suplir las necesidades de los países afectados aumentando su producción de petróleo, en Febrero de ese mismo año Arabia Saudita pone un tope a la misma, lo que conlleva al secretario de Energía estadounidense de entonces a señalar que, debido a la interrupción de los suministros derivada de la revolución iraní, el paro en la exportación de crudo conducía a un déficit de suministros similar en volumen al originado por la guerra de Yom Kippur (1973, primer crisis del petróleo; la revolución iraní de 1979 concluyó en la segunda crisis mundial del petróleo), impactando especialmente a Japón y a Europa, y en menor medida a EE.UU. (dentro de los planes de contingencia estadounidenses, existían opciones que posibilitaban el abastecimiento del crudo extraído del Mar del Norte, Alaska y México), y que para Irán era imposible sostenerse económicamente mientras continuaba paralizando sus exportaciones.

Sin embargo, según afirma Roberto Centeno, más allá que las reducciones de la producción iraní representaban un déficit medio del 4%, gracias a que otros países habían aprovechado la oportunidad para aumentar la oferta, en un intento por estabilizar el mercado petrolero, las grandes corporaciones del cartel petrolero internacional comenzaron a especular con la escasez y enviando sus producciones al mercado “spot”, dando lugar a una drástica subida de los precios internacionales del barril de crudo (de U$S 13.3 / barril a U$S 23 / barril, en Mayo del ’79 a U$S 32 / barril y más tarde las compañías norteamericanas que operaban en el Caribe lo elevaron a U$S 42 / barril al vender productos refinados en el mercado libre), y, por consiguiente, a grandes beneficios en los que TODOS deseaban participar. Este juego especulativo duró sin intervención de la OPEP, ya que cada país movía las fichas como más le convenía, por lo menos hasta Octubre de 1981.22

Por supuesto que dichas fluctuaciones de precios generadas por el juego especulativo originado a raíz de la crisis resultante de la revolución iraní de 1979 habían detenido, como en 1973, el crecimiento económico de los países industrializados, tal como lo manifestó Alemania Federal cuando acusó a EE.UU. de perturbar los mercados favoreciendo gigantescos beneficios a empresas estadounidenses, lo que perjudicaba considerablemente el nivel de competitividad de la industria alemana, al depender ésta fuertemente de las importaciones de petróleo.23 Roberto Centeno es muy claro al respecto:

La media ponderada de los precios oficiales ascendía a 31 $ / barril a principios de junio de 1980, alrededor de 12.5 $ / barril (67 por ciento) por encima de la media para 1979 y más de 18 $ / barril (140 por ciento) por encima del precio que regía a finales de 1978”.24

A toda esta incertidumbre que apaleaba a las economías de mercado del mundo occidental, hay que añadirle la guerra Irán-Irak (1980-1988), que llevó a cancelar las exportaciones de crudo de ambos países, que en ese entonces representaban un 8% del total de las exportaciones mundiales, y de la ocurrencia de Khomeini en cerrar o minar los estrechos de Ormuz, por donde pasaban diariamente, de acuerdo con Centeno,25 16 millones de barriles (con las graves consecuencias que esto acarrearía a los intereses vitales de Occidente), motivando a EE.UU., el Reino Unido, Francia y Australia a enviar una poderosa flota naval para prevenir dicha iniciativa iraní, todo lo cual complicó aun más la situación en Medio Oriente.

En Octubre de 1981, la Conferencia Extraordinaria de la OPEP reunida en Ginebra fijó el precio internacional del barril de crudo en U$S 34, extendiéndolo durante todo 1982 y otorgando facilidades de pago a 30 días, poniendo fin a la segunda crisis del petróleo (cuya subida se había incrementado en un 168%).26 Lo que no implica, como señala Centeno, que dicho acuerdo haya erradicado la depresión del mercado petrolero internacional.

Sin embargo, la propaganda ideológica de khomeini sobre Siria y Palestina, su victoria sobre el ejército invasor iraquí, y una no descabellada hipótesis de extender la “ola de pro-khomeinismo” en la región del Golfo Pérsico, hizo que los países miembros de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) suministraran armamento convencional, bacteriológico, biológico y químico al régimen dictatorial de Saddam Hussein (anteriormente la URSS había sido su principal proveedor de armas); mientras que Irán, al no recibir más material bélico de Occidente, intentó un acercamiento a la URSS, explicando a sus seguidores que “Marx y Lenin fueron los herederos del mensaje de igualdad predicado en el Corán”.27 Por otra parte, Irán fue apoyado con sistemas de armas que le suministraban países árabes como Libia y Siria, incluso Israel le proporcionó armamento en forma indirecta (esto explica, en cierta manera, la razón de Saddam Hussein en lanzar misiles Skud sobre Israel durante la Guerra del Golfo Pérsico, de AGO/1990-FEB/1991). A propósito de Siria, el Gobierno de Assad cerró el oleoducto iraquí que pasaba por su país, llevando por consiguiente a una significativa reducción de la exportación de crudo iraquí.

Uno de los motivos principales que provocó la decisión de Hussein a invadir Irán fue que la temida propaganda religiosa dirigida por Khomeini lograse perder la lealtad de sus súbditos kurdos (en el norte) y shiítas (en el sur).28 Pues, la revolución iraní era una clara amenaza para la estabilidad del régimen de Hussein, en especial tras la infiltración de saboteadores (provenientes de Irán) que apoyaban la sublevación kurda en el norte de Irak. Y, creído que las FF.AA. iraníes se encontraban debilitadas tras la ruptura con Occidente luego de y por la revolución, Hussein se lanzó en una guerra para anexarse la provincia iraní de Juzistán, con lo cual encontramos aquí argumentos más bien económicos, aunque no caben dudas que los miembros del G7 (Grupo de los 7 países más desarrollados) tuvieron sustanciales motivos para convencer a Hussein de invadir Irán, ya que los intereses vitales de estos países se encontraban en peligro.

En consecuencia, no sólo fueron expulsadas las tropas iraquíes mediante una gran ofensiva bélica por parte de Irán, sino que, además, el conflicto se transformó, a partir de 1982, en una guerra de posiciones, es decir, una estrategia de trincheras (como en la Primera Guerra Mundial, pero con armamento moderno y con la pasión de los cruzados medievales, y no del tipo relámpago como en su inicio), en donde las tropas de Hussein optaron por utilizar gases tóxicos proporcionados por los países miembros de la OTAN, en especial de EE.UU. (cabe señalar que también recibió armamento soviético durante el conflicto), que se extendió hasta 1988, cuando una resolución de la ONU impuso la paz (Khomeini muere al año siguiente).29

En resumidas cuentas y retomando el caso de Irak, cuando la coalición anglo-estadounidense logre eliminar los “focos de resistencia” y al dictador iraquí, genocidio sobre la población civil mediante, las empresas de ambos países “triunfantes” (EE.UU. y el Reino Unido) se apropiarán del circuito productivo del petróleo iraquí, lo que equivale a decir: la desnacionalización de los hidrocarburos de Irak.30 Las empresas involucradas son las siguientes: Exxon Mobil, Amoco Texaco (ambas estadounidenses), British Petroleum (británica) y Royal Dutch-Shell (anglo-holandesa); es probable que en el juego ingresen la española Repsol YPF y la italiana ENI. La primer medida podría ser aumentar significativamente la producción de crudo, con el fin de lograr una drástica baja en el precio internacional del petróleo (U$S 12 el barril no estaría mal...), ya que dentro de los objetivos se encuentra la disolución definitiva de la OPEP (algo más, si con Hugo Chávez no pudieron en Abril pasado, con esto lo fulminan...).

Veamos lo que dice el sociólogo alemán e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México DF, Heinz Dieterich:

La invasión de Estados Unidos y sus aliados a territorio iraquí representa la culminación de 80 años de codiciar el petróleo y los recursos hídricos de Medio Oriente y Asia Central.

(...)

En 1941 La Casa Blanca afirma la siguiente posición: el imperio británico va a desaparecer en la Segunda Guerra Mundial y EU está predestinado a tomar su lugar.

Gran parte del premio de la Segunda Guerra Mundial y de la sustitución del imperio británico por el estadunidense, fue Medio Oriente. En esa zona están las tres reservas petroleras más grandes del mundo, Arabia Saudita, Irak y el mar Caspio. La cuarta zona es Venezuela. Entonces, si tú puedes dominar el 75 por ciento del petróleo junto a los recursos hídricos y si tú piensas que tu superioridad tecnológica militar permite conquistarlo, entonces, en la lógica imperial, tú lo haces.

Lo que vemos hoy en día es la culminación de 80 años de codiciar esta zona de Asia que ha llevado a los golpes de Estado en los años 50, el de Irán en los 60 y ahora la guerra de Bush, quien piensa que su objetivo es ya alcanzable. Obviamente esto es una ilusión y EU no se va a quedar con todo eso, imposible”.31

De concretarse esto, y lamentablemente no caben dudas de que ganarán la guerra, al margen que en el futuro inmediato se les complique Irak como le sucedió a Rusia con Chechenia (cabe señalar que son dos casos muy diferentes, por cierto), en la medida que los años transcurran y los hidrocarburos petróleo y gas natural comiencen a escasear (años 2040 y 2060, respectivamente), EE.UU. y el Reino Unido estarían frente al mundo en una posición estratégicamente privilegiada. Esto significa que la OPEP ya no podrá ser un importante formador de los precios internacionales del petróleo, y probablemente la estrategia anglo-estadounidense continúe invadiendo a los principales países miembros de este organismo internacional, con excusas varias, por cierto.

Pero, antes de continuar con las “excusas varias”, encuentro otro tema que no puede escapar a la imaginación sociológica, y es el siguiente: “¿qué pasaría si de repente la OPEP se cambia al euro?”, como lo era el caso de Irak. Hay un artículo muy interesante al respecto escrito por el economista Paul Harris, para Soberanía.info:

Lo que precipitó esto fue lo que hizo Irak el 6 de Noviembre de 2000 al cambiarse al euro como la moneda con la cual hacer sus transacciones petroleras”.

(...) “La pregunta que surge, y la que se hizo George Bush, es: ¿Qué pasaría si la OPEP, de repente, se cambia al euro? En una palabra, se arma la gorda”.

En su artículo, el economista expone argumentos que nos pueden llevar a pensar en que esta guerra, además de tener como objetivo de máxima buscar el control del sistema energético mundial (la hipótesis planteada en este documento de trabajo), está minuciosamente estudiada para detener el crecimiento económico de la Unión Europea, o, más precisamente, de Alemania y Francia, y por supuesto la oportunidad de crecimiento económico para China y Rusia. En conversaciones mantenidas durante el verano con mi colega Gustavo Lahoud, hemos analizado una serie de acontecimientos ocurridos el año anterior, concernientes al realineamiento de fuerzas y la consiguiente formación de una nueva alianza que Bush inició con países de Europa del Este y algunas ex-repúblicas soviéticas, como la ayuda económica y la incorporación a la OTAN. Cabe señalar que no es lo mismo reemplazar a Berlín y Paris con Varsovia y Budapest, menos aun con Madrid, no sólo en lo comercial, también en lo militar. Este tema, como otros más, lo profundizamos en el libro que próximamente estaríamos publicando (ver la primer nota a pie de página, en la pág. 1).

Retomando las “excusas varias”. Arabia Saudita e Irán, entre otros, son candidatos especiales para una invasión militar, ya que ocupan el primer y quinto lugar, respectivamente, en el ranking mundial de reservas petrolíferas (Irak es el segundo; el tercero y el cuarto son E.A.U. y Kuwait, respectivamente, que por el momento son considerados “aliados” de la Coalición invasora). Lo que no significa que sean los primeros países en la región, Arabia Saudita e Irán, en ser invadidos cuando la guerra termine en Irak. Tal información está explícitamente volcada en los informes secretos que escribieron los planificadores del Pentágono.

Al respecto de este tema, Dieterich arguye:

En febrero del 2003, el subsecretario de Estado del gabinete de George W. Bush, John Bolton, informó al gobierno de Ariel Sharon, que después de derrotar a Irak, Estados Unidos "se ocuparía" (deal with) de Irán, Siria y Corea del Norte. Esta lista, por supuesto, puede ampliarse con todo Estado que no actúe como protectorado colonial estadounidense”.32

Resulta interesante descubrir, a propósito del dato esbozado por Dieterich, cuál es el rol que cumple o cumplirá Israel en este conflicto, en caso de regionalizarse, y en la planificación estratégica de Washington y Londres.

En lo concerniente a las “excusas varias” para invadir o intervenir militarmente Medio Oriente, para Arabia Saudita sería la supuesta “vinculación” de su régimen monárquico, tildado de “democrático” por el fascista texano hasta hace unos meses, con la red terrorista Al-Qaeda, pues, dicen “las habladurías del mundo” –no está confirmado fehacientemente–, que el gobierno de Riyädh está siendo “chantajeado” por personajes como Osama Bin Laden (dicen que para no “caer” del poder los saudíes “estarían” financiando a este terrorista). Para el régimen islámico de Irán, sus “vínculos” con el terrorismo internacional, la explotación de sus yacimientos de uranio,33 la incursión de comandos iraníes en la frontera del lado de Irak y el entrenamiento de tropas iraquíes en Irán, son parte de los pretextos. A Siria se le acusa de entregar sistemas de armas al régimen iraquí, más precisamente gafas de visión nocturna, que el secretario de Defensa de EE.UU., Donald Rumsfeld, considera una “amenaza” para las tropas de la Coalición... (tanto Siria como Irak negaron rotundamente dicha acusación); más los supuestos vínculos con el terrorismo internacional; al momento de finalizar la elaboración de este trabajo (31/MAR/2003), no se ha amenazado a Damasco directa y formalmente con una invasión militar, sólo verbalmente... Otros países que pueden ser incluidos en esta odisea serían Jordania, Egipto, Libia y Nigeria (el segundo y el tercero ubicados en África del Norte, el último en África Occidental). El tema no es quién será el primero, sino que todos caerán en algún momento bajo las garras del verdadero “Eje del Mal”, entiéndase EE.UU. y el Reino Unido (ya parezco texano escribiendo).

Ahora bien, la postura negativa de los gobiernos de Alemania, Francia, Rusia y China con respecto a la invasión de Irak por parte de la coalición que dirigen EE.UU. y el Reino Unido, del tipo Blitzkrieg (guerra relámpago),34 es una mera hipocresía, si consideramos que Francia, Rusia y China tienen contratos con el régimen del dictador Hussein cercanos a los U$S 40 mil millones en el circuito productivo del petróleo iraquí (ver fuentes en nota al pie de página),35 y si tenemos en cuenta que ellos también desean participar del control sobre el sistema energético mundial, más hipócritas aun se muestran. Tampoco olvidemos que Vladimir Putin tiene fuertes deseos de convertir a Rusia en una potencia que tenga un lugar privilegiado en los asuntos mundiales, algo que poco a poco está logrando.36

Por un lado, está la alianza de los gobiernos de Alemania, Francia, Rusia y China, con el respaldo de casi todos los gobiernos del mundo, en particular de Bélgica, Suecia, Noruega, Finlandia, Canadá y también de América Latina en general, más precisamente Brasil, Cuba y Venezuela. Por otro lado, la alianza de EE.UU., Reino Unido, España, Italia, Turquía, Japón, Corea del Sur, Qatar, E.A.U., Kuwait, Australia y Polonia (estos tres últimos enviaron tropas a Irak, pero en número insignificante en comparación con EE.UU. y el Reino Unido). A ninguno de ellos, es decir, a ningún gobierno del mundo (con la excepción de Brasilia, Caracas y La Habana) le importa el genocidio que está sufriendo el pueblo iraquí en los casi doce días que han pasado desde el inicio de la invasión,37 y hacen oídos sordos a las manifestaciones populares de millones de personas en el mundo entero, incluidos EE.UU. y el Reino Unido; pues, la particularidad del tipo de Blitzkrieg en estos “tiempos modernos”, donde la tecnología, si se quiere, puede ser muy precisa, demuestra que es más barato y actúa mejor psicológicamente sobre la población civil (única víctima, por cierto) utilizar sistemas de armas Boeing B-52G (bombarderos “estratégicos”, muy “populares” en Vietnam), descargando “bombas racimo” (arma de destrucción masiva) sobre la población civil.

Además, volviendo a los cuatro principales países “opositores”, si deseaban tanto que EE.UU. y el Reino Unido no masacraran al pueblo iraquí, bien podrían no haber retirado a sus diplomáticos y a los inspectores del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, organismo que tendrá que presentar cuentas al respecto, incluidas personas con nombre y apellido: Kofi Annan, Hans Blix, etc. (obviamente los presidentes Bush, Blair, Aznar y Berlusconi, y todos aquellos legisladores y demás funcionarios públicos de estos países que aprobaron el inicio de las hostilidades, deberían ser procesados por crímenes contra la humanidad). La posición del Vaticano al respecto me parece “correcta”, aunque, desde la óptica de quienes escribimos este documento de trabajo, ha sido débilmente expresada, pues, si consideramos la gran influencia que tiene el mismo sobre los ciudadanos de España e Italia, habiendo tenido la oportunidad, el Vaticano, de persuadir a los partidos oficialistas de estos países en retirarles todo tipo de apoyo y complicarles, así, la carrera electoral, ¿se entiende lo que digo? De más está decir que un importante contingente de Cardenales y Obispos de las Iglesias Católicas del mundo entero, por orden de su Santidad Juan Pablo II, bien podrían haber viajado a Bagdad y quedarse allí en un intento por evitar la guerra, es decir, la masacre de miles de niños, mujeres y de combatientes de ambos bandos. Nada de esto se hizo. Por el contrario, se optó por el oficio divino, que les traslada, en el ámbito del rezar, a la contemplación de la eternidad...

No sé si percibieron que en ningún momento hice referencia a la existencia o no de armas de destrucción masiva en poder del régimen tirano de Saddam Hussein. Es de público conocimiento la conclusión a la que arribaron semanas atrás el jefe de inspectores del Consejo de Seguridad de la ONU, Hans Blix, y la Organización Internacional de Energía Atómica: no hay pruebas de su existencia, al momento, y que se precisarían varios meses más para seguir trabajando en ello. Y como la supuesta existencia de ese tipo de armas es la excusa de Bush y Blair, estoy convencido de que las mismas “aparecerán” porque “Dios no es neutral”, parafraseando al fascista texano, de lo contrario estos personajes quedarían muy mal “parados” internacionalmente. Me pareció desafiante y hasta tragicómico el mensaje de Pekín semanas antes a la invasión de Irak, en donde se “invitaba” a los funcionarios del Pentágono a que conozcan el enorme arsenal de armas nucleares existentes en China... Donald Rumsfeld y el secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell, replicaron con desdén. Lo que quiero decir es que a estos delincuentes (los políticos estadounidenses mencionados, con su Presidente a la cabeza) no les creo nada, absolutamente nada. Y menos aun al ejemplo de mecanismo de poder del aparato ideológico “medios masivos de comunicación social” del Imperio estadounidense: CNN, entre muchos otros.

Veamos brevemente, y para ir finalizando, una selección de los problemas que someten a nuestro querido planeta azul, y a sus habitantes, a la barbarie y la hecatombe humana final.

La actual crisis en Nigeria, los enfrentamientos entre la etnia Ijaw y las FF.AA. de este país, justo antes de las elecciones que se preparan para el 19/ABR/2003,38 desestabilizando la región y los precios internacionales del crudo;39 recordemos que Nigeria es miembro de la OPEP y se encuentra entre los diez países con mayores reservas comprobadas de los hidrocarburos petróleo y gas natural (décimo y noveno lugar, respectivamente).

Asia Central, a propósito de la Guerra de Afganistán, “resultante” del atentado del 11/SEP/2001, representa para quien la domine el control de las autopistas de oleoductos y gasoductos hacia Europa y el Océano Índico, al margen de que se descubran allí, o no, importantes reservas hidrocarburíferas. De hecho, Moscú intenta salir triunfante en la negociación con la Unión Europea y Washington como alternativa hidrocarburífera a la región del Golfo Pérsico (en especial en reemplazo de Arabia Saudita), y, en menor medida, a las supuestas reservas gigantes que puedan hallarse en Asia Central y el Mar Caspio. Por ello la necesidad de introducir y mantener, EE.UU., tropas en la región – desde SEP/2001–, incluidas las ex-repúblicas soviéticas que limitan al norte de Afganistán, lo que por consiguiente provocó la movilización de tropas rusas y chinas hacia las fronteras pertinentes, por tratarse claramente de una región estratégica. Con respecto a los atentados del 11/SEP/2001, y a propósito de la Guerra de Afganistán, Gustavo Calleja, ex-Subdirector de Combustibles de la Nación y actual Presidente de la Fundación Arturo Íllia, escribió las siguientes líneas:

Desde el día de los atentados, el petróleo fue el único bien económico cuyas evoluciones de precios y existencias preocuparon a todos los países del mundo. Al mismo tiempo que manifestaba su apoyo al Presidente Bush –incorporándose a lo que Baltasar Garzón denominó ‘danza simiesca de aduladores’– el Presidente Putín dejó prácticamente cerrados multimillonarios contratos de provisión de gas ruso al mundo occidental, a precios más altos que los que podrían obtenerse de eventuales proveedores de la región del Mar Caspio, aceptados bajo el argumento de la muchísima mayor seguridad de provisión ofrecida por Rusia.

Está comprobado que en la región del Mar Caspio y en Asia Central, existen cuantiosas reservas de gas y petróleo, comparables a las del Golfo Pérsico. Desde hace varios años, la elección de una traza segura para la construcción de gasoductos tiene en jaque a empresas y gobiernos de los países más poderosos. Éstas naciones –especialmente los Estados Unidos– no consideran a los hidrocarburos como un simple commodity: como se relaciona son su seguridad, fue y sigue siendo para ellas un bien estratégico; su horizonte de previsión no baja de treinta años. No me caben dudas que los Estados Unidos buscan extender la Doctrina Carter a la zona de conflicto, por consiguiente, no nos debemos extrañar si en algunos de los países de la región aparecen gobiernos dictatoriales similares a los de Arabia Saudita y Kuwait, por ejemplo; es decir, sátrapas y obsecuentes de los Estados Unidos”.40

En lo concerniente a Irán, Colin Powell acusó a Teherán de haber puesto en marcha el desarrollo de armas de destrucción masiva, focalizando la atención mundial en armas nucleares, de entrenar a tropas iraquíes en su territorio y de fomentar el terrorismo internacional.41 Por su parte, el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Hamid Reza Asefi, calificó de infundadas las afirmaciones de Powell, argumentando que la explotación de los yacimientos de uranio (ubicados en el centro del país) expresan la “transparencia de Irán en el uso pacífico de la energía nuclear” y reclamó que “EE.UU. persiste en aplicar políticas erróneas en Oriente Medio”.42 Por su parte, el Presidente de EE.UU., George W. Bush, aseguró que Irán envía soldados “remunerados” a Irak.43 El viernes 28/MAR/2003, Donald Rumsfeld había afirmado que unos centenares de hombres de la brigada Badr están siendo “entrenados, equipados y dirigidos por los Guardianes de la revolución”, llevando a cabo actividades en Irak “que no nos ayudan”. Rumsfeld añadió que estos hombres “serán considerados como combatientes” por las fuerzas de la Coalición.44 Ayer domingo, Teherán advirtió que no piensa reconocer un gobierno de Irak creado por EE.UU. y el Reino Unido.45 Hoy lunes 31/MAR/2003 me encontré con un comunicado de la televisión británica que afirmaba haberse perpetuado un atentado con una camioneta cargada de combustible contra la embajada del Reino Unido en Teherán, Irán.46 A propósito de la energía nuclear, el Presidente iraní, Mohamed Jatami, anunció a comienzos de Febrero pasado el descubrimiento y la explotación de una mina de uranio en la región central del país, así como también la creación de un par de fábricas para la producción de combustible destinado a sus futuras centrales nucleares civiles. Actualmente, Irán posee una central de energía nuclear en el sur del país, en Bouchehr, construida por los rusos, quienes, a su vez, le proporcionan el combustible pertinente para alimentar a los reactores de dicha central. En estos últimos días, el gobierno de Teherán rechazó las inspecciones de la Organización Internacional de Energía Atómica, por suponer que la misma le traería una suerte similar a la que experimenta ahora mismo su vecino Irak.

Con respecto a Siria, uno de los principales clientes del petróleo iraquí, también está acusada por Bush de formar parte del denominado “Eje del Mal”... Ayer domingo 30/MAR/2003, Colin Powell advirtió de que el gobierno sirio deberá “atenerse a las consecuencias” por apoyar al régimen de Saddam Hussein con el suministro de sistemas de armas, y la semana pasada Donald Rumsfeld le había acusado de esconderle a Irak armas de destrucción masiva, y de proporcionar al Ejército Iraquí gafas de visión nocturna (¿tanto le preocupan las gafas?).47 El ministro de Asuntos Exteriores sirio respondió negativamente a dicha acusación, aunque reconoció apoyar al pueblo iraquí y manifestó que “Siria está interesada en que los invasores sean derrotados en Irak”, por tratarse de una “ocupación ilegal” de tropas anglo-estadounidenses.48 Hoy lunes 31/MAR/2003, Powell volvió criticar al gobierno sirio y a pedirle que se decida (pues, resulta que a Powell no le quedó claro...) si apoyará al régimen de Saddam Hussein o si se sumará a los “aliados” de la Coalición en su “lucha contra el terrorismo”.49 Damasco respondió, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, haber escogido apoyar al pueblo iraquí frente a la invasión ilegal de la Coalición anglo-estadounidense: "Siria ha elegido permanecer del lado del hermano pueblo iraquí que hace frente a una invasión ilegal e injusta, la cual incurre en toda clase de crímenes contra la humanidad"; añadiendo que Siria eligió el “consenso internacional, público y oficial”, y que “está contra la guerra en Irak, la destrucción de casas, la carencia de agua y de generadores eléctricos y los crímenes contra la Humanidad”.50 El general Colin Powell instó hoy mismo a este país a que se abstuviese de apoyar al régimen de Saddam Hussein: “Siria puede sostener directamente a grupos terroristas y al agonizante régimen de Sadam Husein, o bien puede escoger otra vía muy diferente” (...) “En cualquier caso, Siria es la única responsable de sus elecciones y sus consecuencias”, declaró Powell.51 Vale decir que no es descabellado pensar en una regionalización del conflicto en caso de que Siria y/o Irán ingresen en la guerra. A propósito de esto, el Cairo advirtió a Washington y a Londres que miles de personas del mundo árabe se movilizarían a Irak para resistir la invasión. De hecho, la cadena árabe Al Jazeera TV, con sede en Duhä, capital de Qatar, comunicó hoy lunes 31/MAR/2003 que alrededor de 4 mil personas, algunas de ellas iraquíes, estarían cruzando las fronteras de Siria y Jordania camino a Bagdad. En un discurso pronunciado a través de Deutsche Welle-TV, el Presidente Rau de Alemania criticó a su par estadounidense, Bush, solicitando que no otorgue una justificación religiosa a la guerra.

El conflicto generado por Bush en la península coreana el año pasado, que de operarse irresponsablemente, puede desembocar en una hecatombe nuclear sin precedentes, ya que ni Pekín ni Moscú se quedarían al margen del conflicto. Además, Corea del Norte ha reconocido poseer armas nucleares y, desde el pasado mes de Febrero, Pyongyang amenaza a Washington con la misma moneda: “ataques preventivos”. Esto es lo que sucedió –a raíz de los atentados del 11/SEP/2001–: Bush comenzó una propaganda ideológica acusando a Corea del Norte, Irak e Irán de ser miembros del “Eje del Mal”. De acuerdo con el colega Gustavo Lahoud, en el momento preciso en que “las dos Coreas” iniciaran las conversaciones relativas a una posible unificación en el futuro, el Führer texano canceló el suministro de petróleo y la ayuda alimenticia a Pyongyang, tras una larga y tediosa praxis discursiva. Considerando este acontecimiento, es fácil descubrir que la decisión de Corea del Norte en ejecutar las opciones de su plan de contingencia no suena absurda: proporcionar de energía eléctrica a su industria poniendo en marcha los reactores de fisión nuclear que había “apagado” a mediados de los años ‘90. Este es el pretexto que utiliza Washington para provocar al régimen dictatorial norcoreano, aludiendo de que sería empleada esta tecnología en el desarrollo de armas nucleares. Por su parte, Corea del Norte no se queda atrás, y mantiene desde hace unos meses una política con EE.UU. al mejor estilo Nikita Kruschev en la era Kennedy. De hecho, Pyongyang aseguró a mediados del pasado mes de Febrero tener la capacidad suficiente para atacar objetivos estadounidenses en todo el mundo si Washington lo provoca, según un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano, remarcando el derecho a la autodefensa de Pyongyang en caso de ser necesario.52 Además, el gobierno norcoreano ha solicitado a las Naciones Unidas que investigue a EE.UU. de igual manera después de que la Organización Internacional de Energía Atómica declarase que Pyongyang viola los acuerdos de no proliferación de armas nucleares.

Rusia no se queda atrás con las réplicas. En medio de duras críticas por parte de Moscú a Washington por la masacre de la población civil en Irak, luego de la acusación de la Casa Blanca al Kremlin sobre la supuesta venta de sistemas de armas y tecnología de avanzada por parte de empresas rusas al régimen tirano de Saddam Hussein, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Igor Ivanov, señaló la semana anterior que éste no es el momento más oportuno”, con motivo de ratificar el Tratado de Moscú a pedido de EE.UU.; es decir, de desarme nuclear, firmado con Washington a mediados de Mayo del año 2002. El mismo correspondió a reducciones estratégicas logradas por consenso entre el presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo estadounidense, George W. Bush, iniciando, de esta forma, una mejor cooperación entre ambas potencias nucleares. También Ivanov declaró en Moscú que “No se trata de democratizar Irak sino de la destrucción total de este país” (...) “Rusia ha pedido explicaciones a EE.UU. respecto al marco legal de la operación, pero no ha recibido respuesta”.53 Por otra parte, resulta conveniente recordar que Putin creó hace exactamente dos años las Fuerzas Espaciales de Rusia, separadas de las ya existentes Fuerzas Nucleares Estratégicas, en algo así como un proyecto similar al de “Guerra de las Galaxias” estadounidense (planificado originalmente en la Administración Reagan). Esto viene a propósito del Plan de Defensa Antimisiles que Bush retomó ni bien asumió la presidencia de EE.UU., el cual, según Moscú y Pekín, hace peligrar “la paz” que siguió al fin de la Guerra Fría.

Otro ejemplo de la adolescencia tecnológica que experimenta la evolución humana es la práctica de persuasión de poder nuclear entre India y Pakistán, que ha vuelto a despertar incertidumbre y malestar en estos días por todo el mundo, tras las pruebas de lanzamiento de misiles balísticos por parte de India sin aviso previo a Pakistán, a lo que éste último respondió con ensayos similares.54 Hace escasos días, la India inició la construcción de un muro de 40 km de largo en su frontera con Pakistán, para prevenir el ingreso de terroristas islámicos.55

Los enfrentamientos entre los terroristas de Colombia, incluyendo en esta categoría (mi opinión personal) tanto a las FARCs como al gobierno fascista de Uribe, las FF.AA. y los paramilitares podría regionalizar peligrosamente el conflicto. Veamos lo que dice James Petras, sociólogo y catedrático de la Universidad de Binghamton (New York), a propósito del “Plan Colombia”:

La situación colombiana va a llevar a más conflictos generalizados y sin fin porque están muriendo civiles colombianos, soldados e insurgentes. Mientras se siga derramando sangre colombiana, Estados Unidos va a continuar involucrándose en el conflicto porque su meta es destruir a los antagonistas de su proyecto en este país y no le importa el costo económico porque ya la guerra ha desplazado millones de productores, ha creado un clima tan conflictivo que ningún inversionista serio se atreve a ir a Colombia, ha limitado todas las posibilidades de dirigir el presupuesto nacional hacia la productividad. Estados Unidos interviene en Colombia para restablecer su hegemonía, aprovechando no solamente sus recursos económicos sino también adoptando un plan de conquista mediante la destrucción, desechando las posibilidades de reconciliación y producción. Este es un proyecto político-militar que camina independientemente del costo económico para Colombia en todo sentido”.56

El tan mencionado, en este apartado, general Colin Powell, secretario de Estado de EE.UU., fue muy claro hace casi un año y medio atrás:

Nuestro objetivo con el ALCA es garantizar a las empresas norteamericanas, el control de un territorio que va del polo ártico hasta la Antártica, libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, para nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio”.

[Con la aplicación del “Acuerdo” y la consiguiente libertad total de circulación del capital, de la tecnología y de los productos norteamericanos] “La economía del hemisferio será dolarizada y todas las operaciones serán realizadas en dólares, popularizando y ganando autonomía de los gobiernos en relación a la moneda y la política cambiaria... [además] la soberanía nacional de los países y pueblos estará comprometida, pues no controlarán más el territorio, se marginará el papel de los ejércitos nacionales y también el del propio Estado nacional”.57

Y la lista continúa... Todo ello nos indica que la evolución humana todavía no ha podido superar, parafraseando a Carl Sagan, la adolescencia que caracteriza al modo de producción vigente, que incluye una adolescencia tecnológica con movimientos impredecibles...

Dice Noam Chomsky, uno de los más prestigiosos intelectuales de EE.UU., activista político y profesor de Lingüística en el Massachusetts Institute of Technology (MIT):

La guerra nuclear terminal ha sido evitada casi de milagro en el pasado. Las amenazas son serias y aumentan. Estas se cuentan entre las grandes preocupaciones que deben, creo, recordarse claramente mientras se mira cómo se desarrollan los acontecimientos en su forma impredecible, mientras la fuerza militar más terrible en la historia humana es desatada contra un enemigo indefenso por un liderazgo político que ha compilado un aterrador récord de destrucción y barbarie desde que tomó las riendas del poder en los últimos 20 años”.58

Estos son los desastres resultantes de los cambios estructurales en la actual etapa capitalista. ¿Alguna duda al respecto?

Para finalizar, quisiera exponer la siguiente reflexión del Profesor Petras:

En el sistema imperialista existen cuatro luchas mundiales simultáneas. La primera es la del imperialismo estadounidense para conquistar el mundo a través de la guerra (Irak, Afganistán), la presencia militar (Colombia), los bloqueos económicos (Venezuela), las amenazas con armas de destrucción masiva (Corea del Norte) y el chantaje diplomático (Europa y Japón). La segunda se encuentra en los movimientos nacionales y sociales de liberación, en su resistencia al imperialismo y en su capacidad de conquistar el espacio político en las calles, en el campo, en las junglas y en los parlamentos de todo el mundo. La tercera enfrenta a las clases dominantes de EE.UU., Europa y Japón, que buscan ampliar inversiones, negociar y conquistar mercados en todo el mundo, y a los trabajadores asalariados y en paro, que sufren las consecuencias del rápido deterioro de sus economías nacionales. La cuarta tiene lugar entre los regímenes imperiales de guerra y conquista y los movimientos antiimperialistas y pacifistas de Europa, Oriente Medio, América Latina, Asia, África del Norte y Norteamérica. Los resultados de su pugna tendrán un profundo impacto sobre el futuro de la humanidad durante la próxima década.

A corto plazo, el estado imperialista estadounidense está preparado para llevar a cabo una serie de guerras de conquista, en principio contra Afganistán, Irak y Corea del Norte y, después, contra Venezuela, Irán y otros países ricos en petróleo. El desenlace reforzará probablemente la posición geopolítica, geopetrolera y militar de EE.UU. en la economía mundial”.59

Buenos Aires y Castelar, FEB-MAR/2003

por Ricardo A. De Dicco


2. La guerra contra Irak: ¿guerra contra el mundo?

por Gustavo O. Lahoud

Seguiremos luchando por la paz”.

George W. Bush (Presidente de los EE.UU.), Washington DC, 20/MAR/2003.

Luchamos para librar al mundo del régimen descarriado (...) Queremos afirmar sociedades democráticas en el mundo (...) La operación ‘Libertad Iraquí’ consiste en reconstruir el país luego de varias décadas de devastación por el régimen de Saddam Hussein (...) La cooperación de Derechos Humanos puede mejorar en los países ‘aliados’, por eso no encuentro contradicciones con la participación de ellos en la operación”.

Colin Powell (Secretario de Estado de los EE.UU.), en VII Informaciones Prácticas de Derechos Humanos. Washington DC, 31/MAR/2003.

 

Las acciones bélicas que los EE.UU. y Gran Bretaña han emprendido en Irak desde el 19 de marzo pasado, abren muchos más interrogantes que certezas respecto a la mismísima evolución del mundo y, también, nos obliga a preguntarnos sobre las características que asumirán, de ahora en más, las relaciones internacionales entre los pueblos del mundo.

Uno de los primeros elementos que es necesario señalar, es la emergencia de un rediseño de la política exterior estadounidense, fuertemente vinculada a la búsqueda de una supremacía a escala global, utilizando, para ello, la formidable y temeraria estructura militar que ha alcanzado, en estos tiempos, una capacidad de destrucción que es francamente estremecedora. Esta acción político-militar emprendida a escala global tiene, en los recursos energéticos hidrocarburíferos de la región del Golfo Pérsico, un punto nodal a ser tenido en cuenta, ya que los EE.UU. necesitan un aprovisionamiento seguro de un recurso energético que todavía hoy es esencial para el funcionamiento de su economía, que consume alrededor de 20 millones de barriles diarios de petróleo, cubriendo con su propia producción no más de 10 millones.60

Pero nos engañaríamos si consideráramos que esta guerra tiene una causa que puede ser leída exclusivamente por la imperiosa necesidad de este recurso, ya que, como parte de esa búsqueda de consolidación de una hegemonía imperial sin contrapesos, los EE.UU. han puesto en marcha un plan de largo aliento con la finalidad de volcar en su favor el juego geopolítico en la región de Medio Oriente y en la zona del Mar Caspio y, por extensión, en toda la región de las ex repúblicas soviéticas del centro de Asia, como se puede apreciar en el apartado precedente. Ciertamente, las implicancias que estas políticas expansivas tienen en los más diversos campos, son muchas y muy complejas, pero quedará, en todo caso, para un próximo análisis. Es por ello, que la retórica fundamental de los funcionarios del Presidente Bush está asociada al así denominado cambio de régimen, afirmando que lo que EE.UU. ha emprendido es una guerra de liberación y no de conquista, con la finalidad de imponer un régimen democrático en Irak y, con ello, constituir un baluarte para toda la región, que sirva de faro y paradigma a imitar.

Obviamente, los medios de comunicación son los encargados de construir lo que el prestigioso profesor de literatura de la Universidad de Columbia, Edward Said, denomina narratemas,61 que son construcciones discursivas que persiguen el objetivo de uniformizar, con consignas simples, el contenido de una acción que siempre es calificada como positiva en su finalidad. Justamente, veamos el papel de las grandes cadenas de información en el desarrollo del conflicto, y estaremos viendo un juego repetido en los últimos 20 años, en los que los grandes medios aparecieron como un jugador de peso en el escenario global de la política de poder. La segunda parte del aporte de Ricardo De Dicco al presente trabajo hace fiel referencia a esto.

Finalmente, un factor decisivo que emerge como consecuencia de esta acción imperial global de los EE.UU., es la erosión y debilitamiento de toda la estructura de la legalidad internacional, cuya cabeza son las Naciones Unidas. En realidad, los EE.UU., durante la administración Bush, han demolido, uno a uno, acuerdos, regímenes, convenciones que los obligaban a nivel internacional en los más variados campos, como la protección del medio ambiente, la no proliferación de armas convencionales y nucleares, la instalación de una Corte Penal Internacional para juzgar crímenes de guerra, genocidio y torturas, la prohibición de producción de armas químicas, etc. Es decir, que los EE.UU. se han embarcado en un peligroso juego de poder, en el que deciden desconocer la legalidad internacional arrojando por la borda los últimos 50 años de construcción jurídica institucional como herencia fundamental luego de la finalización de la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, además de todas estas consideraciones que se pueden hacer en términos analíticos, es importante entender, con la mayor claridad posible, el papel de los EE.UU. en el contexto actual, para lo cual es necesario comprender el complejo juego estratégico que se está desplegando a escala planetaria con una multiplicidad de intereses en pugna, con estructuras de poder, tanto formales como informales, comprometidas en términos de patrones de eficacia y efectividad en la toma de decisiones, tanto a escala global como regional.

En este sentido, la administración Bush ha venido protagonizando un crescendo -tal como lo afirmábamos previamente-, en términos de lo que ha sido su involucramiento en las complejas realidades de conflictos abiertos a escala planetaria en diversas áreas geográficas que tienen un indiscutible peso en el orden geoestratégico y geoeconómico. Entonces, cuando tocamos este punto, estamos hablando de los actores -ya sea estatales, transnacionales, multinacionales-, que desempeñan un rol fundamental a la hora de determinar, con nombre y apellido, quiénes detentan el control real de una multiplicidad de recursos naturales, renovables y no renovables, que son decisivos para la consolidación y reproducción simbólica y material de cualquier proyecto de poder sobre la faz de la Tierra.

Por cierto que, este proyecto, en manos de la actual administración de los EE.UU. asume características particulares, ya que aparece en el escenario político mundial como generador de disrupciones, inestabilidades y, por ende, de mayores desafíos en términos de la posibilidad de consolidar un escenario global con ciertos parámetros de previsivilidad en función de las conductas internacionales de los actores. Esto es tanto o más así, ya que la forma en que la actual administración estadounidense proyecta su poder, es decir, la manera en que lo hace concreto en decisiones tomadas en la arena internacional, asume características claramente unilaterales, escenario en el que la propia pervivencia de factores consensuales como el multilateralismo, la negociación como espacio de acuerdos posibles, la legalidad y la multiplicidad de instrumentos jurídicos disponibles en los ámbitos formales del sistema internacional legalmente constituido, quedan claramente comprometidos como fórmulas viables de entendimiento y cooperación entre la amplia gama de actores involucrados en el juego de poder global.

Por ende, ese programa de poder, que persigue el control y dominio de la escena geopolítica mundial, está forzando, por la fuerza de los hechos, un rediseño de la propia arquitectura del sistema internacional con la finalidad de generar y consolidar un proceso expansionista que es, a un mismo tiempo, económico-financiero y simbólico-cultural, ya que, su propio desarrollo y despliegue lleva ínsito un conjunto de transformaciones que rompen con todos los equilibrios conocidos hasta el presente en el siempre anárquico mundo de las relaciones de poder entre unidades políticas nacionales y actores de la más diversa naturaleza.62

En efecto, entonces, este desafío que los EE.UU. imponen al conjunto de la comunidad internacional, supone, como el otro lado inocultable de la moneda, la “caída por demolición” de todas las estructuras conocidas que el sistema internacional ha podido construir en los últimos 50 años en términos de dotar a las conductas de los actores de mayor previsibilidad, certidumbre y eficacia. El instrumento por excelencia que está siendo utilizado en el escenario global por los EE.UU. es su enorme e inigualable poderío militar, que no tiene parangón en toda la historia de la civilización humana, teniendo en cuenta las capacidades reales de destrucción tanto físico-materiales como ideológico-morales que esta formidable maquinaria tiene a escala global. En este crucial momento histórico, entonces, parecemos estar ante el accionar internacional de un global police state, que entiende al sistema internacional como un campo estratégico concebido como su hinterland real en términos de dominación y búsqueda de hegemonía.63

Entonces, ¿es esta una guerra por el control del mundo? Realmente, todos los indicios y las acciones estadounidenses parecen corroborarlo, pero siempre se debe tener presente que la historia de la humanidad, con sus complejidades a cuestas, resiste los intentos simplificadores. Por ello, la incertidumbre es hoy la marca de los acontecimientos en un mundo cada vez más inseguro por el accionar unilateral e intervencionista de la única superpotencia de la humanidad.

Buenos Aires, MAR/2003

por Gustavo O. Lahoud



3. El caso Enron

por Gustavo O. Lahoud

¿Cómo poder estructurar una descripción y posterior análisis a partir de una crisis empresarial particular- como es el escándalo económico-financiero en torno a la caída de Enron-, que pueda ligarse, a su vez, con el conjunto del devenir socio-político y económico-financiero de la propia economía estadounidense y de la economía mundial?

Es decir, para poder echar luz sobre las causas y consecuencias de una crisis empresarial que está en proceso de desarrollo y poder, a su vez, inferir de allí actitudes, comportamientos y percepciones de los actores políticos y agentes económicos involucrados, es necesario establecer los parámetros fundamentales en torno a los cuales puede observarse mejor el derrotero político del caso Nerón.

Estos parámetros son básicamente de dos tipos: político-sistémicos y económico-financieros. A través del abordaje analítico de estos ejes estructurantes del discurso explicativo, se intenta esclarecer los mecanismos fundamentales que explican el funcionamiento de un sistema político como el de los EE.UU., cuya dinámica estructural de representación política está fuertemente condicionada por sectores corporativos de intereses que se manifiestan dentro de la legalidad y que constituyen, en sí mismos, instrumentos reforzadores de un capitalismo maduro en términos de potencialidad de acumulación económica. Sin embargo, los cambios acaecidos a escala planetaria en los últimos 20 años- de los cuales EE.UU. ha sido agente motorizador-, han provocado cambios estructurales en una diversidad de cuestiones que tienen que ver con el propio gerenciamiento del desarrollo capitalista en sociedades cada vez más complejas, con el propio carácter y sentido del crecimiento capitalista fuertemente financierizado y, por último, con la dinámica de relaciones entre el poder político y el poder económico. De todo este escenario en permanente transformación, en donde lo político y lo económico se confunde en la indiferenciación entre el interés público y privado, el caso Enron se ha transformado en un paradigma digno de ser analizado.

El eje político-sistémico y las vinculaciones políticas-empresariales en los EE.UU.

Los datos iniciales que han surgido asociados al caso Nerón, muestran la fuerte incidencia y los vínculos cuasi-sistémicos que existen entre las grandes empresas agroalimentarias, industriales, tecnológicas y de servicios estadounidenses y el sistema político de representación democrática. En este sentido, la variable político-sistémica se ha visto corporizada y materializada a partir de la generosa financiación de las campañas de los candidatos de los partidos Republicano y Demócrata, en donde se puede apreciar el crecimiento de un fenómeno de fuertes implicancias político-institucionales y hasta socio-culturales, como es la intrincada madeja de relaciones de interés público-privado, que es uno de los pilares sistémicos del engranaje funcional de ambos partidos políticos.

Por ende, el generoso financiamiento privado de los partidos políticos, las prebendas cuasi-institucionalizadas, las candidaturas presidenciales y legislativas enteramente financiadas por los intereses privados de los lobbies corporativos empresariales forman parte de un conjunto de indicadores institucionales que expresan en forma elocuente cómo se vertebran las distintas instancias representacionales de los intereses sectoriales en los EE.UU. A su vez, esto nos permite generar un cuadro diagnóstico inicial en el que vemos que las percepciones, las actitudes y la implicación política real de los conglomerados de intereses privados ejercen una directa influencia sobre el funcionamiento de la propia dinámica del sistema político.

De hecho, la propia actitud corporativa de la empresa- que estaba en un proceso creciente y persistente de expansión transnacional-, la “ obligaba a implicarse en política, es decir, a financiar a los dos principales partidos políticos estadounidenses, puesto que de ellos dependía la apertura de nuevos mercados. Es también por esto que Nerón debía consagrarse a un trabajo permanente de relaciones públicas”.64

De esta manera, lo que se consolidaba era un entramado complejo e intrincado de elaciones de poder público-privado, cuyo eje nodal era la interrelación clientelística fundamentada en “sociedades de mutuo beneficio” entre los empresarios y los políticos.

En este sentido, el prestigioso Profesor de Economía de la Universidad de Princeton, Paul Krugman,- abonando estas presunciones-, se preguntaba en un artículo publicado en The New York Times,65 sobre las causas de las tardías reacciones del gobierno republicano ante la caída de la empresa. Decía: “¿ Por qué, entonces, el gobierno escondió durante tanto tiempo sus contactos con Enron? ¿ Y por qué la prensa actúa como si se pudiera estar gestando un escándalo de proporciones mayúsculas?. Porque la administración teme, y la prensa sospecha, que las últimas revelaciones en el caso Enron dejen al descubierto el capitalismo clientelista al estilo norteamericano. El clientelismo no es una novedad en EE.UU... Pero a la administración Bus no parecen preocuparle ni siquiera los conflictos más evidentes de intereses”.66

En la misma línea argumental, el analista estadounidense Tom Frank ha profundizado sobre ciertas relaciones interpersonales que configuran, en sí mismas, la materialización de ese particular tipo de relación capitalista corporativa. Afirma que “Enron se ocupa también de ayudar a George W. Bus a transformarse en una personalidad política nacional. Cuando el actual Presidente de Estados Unidos era todavía gobernador de Texas, atravesaba el estado en un jet privado provisto por la compañía. Luego, en su campaña por la Casa Blanca, tuvo a Enron como principal contribuyente. No fue todo. Kenneth Lay tenía a la vez una relación de negocios con el actual vicepresidente Richard Cheney...La simbiosis de Enron con los círculos dirigentes permitiría a Lay ser el único jefe de una empresa eléctrica que se reunía a solas con Cheney en el momento en que éste preparaba el plan energético de la administración”.67 Es más, ante la requisitoria formal realizada por la Oficina de Contaduría del Congreso de los EE.UU., en orden a develar el contenido de las conversaciones sobre política energética que el vicepresidente condujo durante el segundo semestre del año 2001, éste se negó rotundamente, derivando el conflicto planteado al terreno estrictamente jurídico.68

Además, mientras estas revelaciones se suceden día a día, las decisiones políticas del gobierno relativas tanto a la cuestión energética como así también a otras áreas de negocios como la industria armamentística, la tecnología informática o la cuestión de la sustentabilidad medioambiental de los proyectos industriales, reproducen un mismo esquema relacional que, desde el punto de vista de las decisiones efectivamente adoptadas, implica que “ un pequeño grupo de líderes empresarios ejerce una enorme presión sobre Bus y su equipo y logra cambiar las reglas en beneficio propio”.69

Paul Krugman consolida este punto de vista, exponiendo otro ejemplo de relaciones de poder atravesadas por la sospecha pública. Es el caso de un informe publicado por la revista Red Herring sobre las actividades del Carlyle Group, “ una compañía de inversión

con una historia que parece una serie televisiva de mala calidad. Carlyle se especializa en comprar empresas de defensa arruinadas y venderlas cuando sus fortunas mejoraron “milagrosamente” gracias a nuevos contratos con el gobierno. Entre los empleados de la compañía está el ex presidente George Bush padre. Entre los inversores del grupo, hasta octubre, figuraba la familia Bin Laden”.70

Asimismo, ofrecer a los legisladores “amigos” un puesto en la empresa ha constituido igualmente un arma muy eficaz. Así, en 1993 el Senador republicano por Texas Phil Gramm se benefició indirectamente de este tipo de “prebendas”, cuando su esposa Webdy Gramm, que era miembro de una comisión de reglamentación encargada de tareas regulatorias, obtuvo exenciones impositivas a favor de Enron. Poco tiempo después, fue designada en el consejo de administración de la compañía.71

Por cierto, Krugman sostiene que “ nada de esto es claramente ilegal. Es por eso que el gobierno intentará acotar el problema al triste final de una sola compañía. Pero hay que recordar que la historia real es mucho más grande”.72

Los principales diarios de EE.UU. subrayaron “la donación de más de 500.000 dólares de la Enron a las campañas electorales de Bush...Cuando la dupla Bus-Dick Cheney asumió, en enero de 2001, Lay y el ex presidente de Enron Jeffrey Skilling donaron cada uno 100.000 dólares más a la nueva administración. ¿ A cambio de qué?. Hay una cosa en claro: Bush respaldó varios temas que interesaban a Enron, como la desregulación del mercado de la electricidad”.73 La cuestión de la política regulatoria en sí misma será tomado más adelante, ya que está en el centro de las conexiones políticas y empresariales que han tenido directa incidencia sobre la gestión de las empresas, del erario público y de la propia sustentabilidad de un desarrollo capitalista sobredimensionado en términos de generación de tasas de beneficio genuinas.

Entonces, a partir del conocimiento de estos episodios, que hablan de un manejo empresarial que recurre permanentemente al ejercicio de la dádiva y la prebenda para obtener favores del poder político, podemos plantearnos ciertos cuestionamientos que tratan de indagar en el fenómeno de raíz estructural que explica la emergencia de esta red de complicidades. Por ende, nos preguntamos ¿ cómo está funcionando el tradicional sistema de checks and balances, que es el punto real de equilibrio funcional del sistema político norteamericano y de su estructura de poder federa, y que de hecho regula equitativamente las relaciones intra-poderes y las atribuciones propias y exclusivas de cada uno de ellos, como así también las siempre vidriosas y poco definibles áreas de cooperación Inter.-poderes propias de un régimen democrático de características presidenciales?

Este interrogante nos lleva a plantearnos una cuestión central de la variable sistémica de análisis, que tiene que ver con un régimen adecuado y eficiente de controles tanto a nivel institucional como económico-financiero. Es decir, ¿se percibe al interior del sistema político norteamericano la necesidad de refundar una comunidad de valores basada en la recuperación de mecanismos de control institucional como una herramienta básica para el rediseño de la calidad, la efectividad y la eficiencia de la acción política estatal de cara al sistema económico-financiero?

Justamente, en este orden de cosas, Krugman ha señalado que “el capitalismo tal como lo conocemos depende de una serie de instituciones- muchas de ellas por cuenta del Estado- que limitan el potencial de abuso interno. Estas instituciones comprenden normas contables modernas, auditores externos, regulación de títulos y el mercado financiero y prohibiciones en contra de las transacciones que se realizan con información privilegiada. El caso Enron muestra que estas instituciones han sido corrompidas. No funcionó ninguno de los frenos y contrapesos que debían impedir los abusos internos; los actores teóricamente independientes estaban comprometidos...La verdad es que han sido corrompidas instituciones clave que apuntalan nuestro sistema económico. La única duda que queda es hasta dónde y hasta qué nivel llega la corrupción”.74

Ahora, ¿ de qué está hablando el economista antes citado?. Básicamente de la ruptura del sistema de controles legales institucionales que el Estado, como garante y última ratio del bien común debe tutelar en un régimen democrático que esté en condiciones de interactuar funcionalmente con un capitalismo maduro que como tal necesita de un poder de contralor sobre la forma en que se reproduce el esquema de complejas transacciones económico-financieras en un mundo dominado por la volatilidad de la especulación financiera globalizada.

Esencialmente, la ausencia de mecanismos equilibradores y estabilizadores de los desajustes que un sistema económico capitalista de laissez-faire puede cristalizar en el largo plazo, inciden aún más significativamente en términos de desestructuración socio-económica real cuando hay un sistema político que está atravesado por las denuncias de tráfico de influencias, inexistencia de controles institucionales- o, lo que es lo mismo, la fachada del control-, y la carencia de políticas regulatorias claras y permanentes que brinden certidumbre y confianza respecto al funcionamiento de los subsistemas económico y político en una sociedad abierta, democrática y capitalista.

En línea con estas argumentaciones, el analista argentino de política internacional Oscar Cardoso afirma que este caso “ muestra una imagen de la clase política- incluyendo al presidente George W. Bush- tan cooptada por el dinero de las contribuciones que Enron solía entregar a izquierda y derecha del arco político que ahora, consumado el desastre, blanquear esa realidad demanda cuatro comisiones investigadoras legislativas; no alcanza con una...Y muestra a un Estado que frente a la caída y al daño sólo sabe encogerse de hombros y decir, como lo dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer :” Es así, en el capitalismo algunas empresas quiebran”. Tal es el impacto- aún no agotado- de esta quiebra y de su posible costado fraudulento que, aunque no existe aún evidencia clara de que el poder público haya sido cómplice directo del colapso, los políticos parecen manotear alrededor intentando hallar a responsables, imaginarios o reales, que alejen de ellos la presión de la opinión pública”.75

Todos estos planteamientos están teniendo eco favorable en la oposición Demócrata, cuyo pronunciamiento institucional más comprometido y contundente, ha tenido lugar inmediatamente después que se conociera el tradicional discurso presidencial sobre el Estado de la Unión, emitido el pasado 28 de enero. Por cierto, ante la estolidez del Presidente Bush- quién no hizo mención alguna al caso Enron y a las vinculaciones y consecuencias políticas del mismo-, el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Richard Gephardt, expresó sus preocupaciones derivadas de las investigaciones en curso por el escándalo Enron. En este sentido, el mencionado Representante hizo hincapié en el financiamiento de los partidos políticos y la falta de transparencia asociada a ello, y la necesidad estratégica de procurar una sólida reforma política que le de certidumbre y transparencia a la acción de gobierno de cara a la sociedad civil democrática.76 Obviamente que esta discusión está apenas comenzando, en un contexto difícil y en extremo tensionante, debido a la casi exclusiva preocupación de la administración Bush en orden a darle continuidad, focalización estratégica y operatividad militar táctica a lo que se ha dado en llamar “ Guerra contra el Terrorismo”.

Pero las preocupaciones que ya se expresan en el seno del Poder Legislativo respecto a las posibles derivaciones del caso Enron, muestran que la propia dinámica de las decisiones políticas en la estructura de poder estatal de los EE.UU. está fuertemente sospechada de ser un velo encubridor y elusivo de relaciones de poder en donde se hace cada vez más difícil separar las esferas de lo público y lo privado, y donde, en consecuencia, se han debilitado uno a uno los mecanismos de control democrático que el sistema debiera poner en marcha para tutelar y proteger el bien común de la comunidad política.

Ciertamente, la apertura de un franco debate respecto a la financiación de los partidos políticos ha tenido eco favorable en la Cámara de Representantes, que recientemente ha aprobado una extensa reforma de las leyes que rigen la financiación de las campañas electorales. Es obvio que este proceso socio-político que se ha desatado, aparece en el escenario político-institucional como un corolario significativo del escándalo financiero que llevó a Enron a declararse en quiebra el 2 de diciembre pasado.

Es que, aquello que el devenir errático de una empresa que ha sido eje estratégico rector de la así llamada “nueva economía” permite descubrir, paradigmáticamente, es la existencia de fortísimas vinculaciones entre poderes económicos sectoriales, muchos de ellos ligados al nuevo escenario económico de complejización y diversificación creciente- tributario de la así denominada Revolución Tecnológica de los últimos 25 años- y el poder político in totum; es decir, que en el origen de estas vinculaciones- fuertemente asociadas al tráfico de influencias y a la búsqueda de prebendas y concesiones para el libre desarrollo de la actividad económica de las empresas donantes de generosas contribuciones a los partidos políticos- está la construcción de una red compleja e integrada que de hecho ha extendido sus ramificaciones en los tres niveles funcionales-territoriales de la administración pública gubernamental en los EE.UU. Esto significa que en el marco de y en paralelo a una estructura gubernamental de carácter federal, en la que existen atribuciones funcionales y niveles de responsabilidad política diferenciados, existe todo un esquema relacional para-institucional pero legitimado de hecho por la práctica política que vincula- desde el espacio funcional-territorial de los gobiernos municipales o locales, pasando por el segundo nivel de complejidad institucional, que son los gobiernos estaduales, hasta llegar a la cúspide estrecha del poder piramidal materializado en la responsabilidad política material de los tres poderes federales constituidos-, al conjunto del espectro político representacional con el poder económico encarnado en grandes corporaciones empresariales. A su vez, las elites que las conducen, han desarrollado una inusitada experiencia política- a modo de know-how of political expertise- en función de obtener ventajas corporativas en un mundo donde el poder faccioso de grupos con poder de lobbying ha, de hecho, desplazado al poder político como recipiendario y tutelador del bien común, lo cual, en sí mismo, ha significado la distorsión de uno de los criterios fundamentales de las democracias occidentales modernas, que es el principio de la soberanía popular, ejercitado e instrumentado a partir del esquema de poder representativo, cuya esencia se ve sistemáticamente vulnerada.

Por ende, desmontar esta maquinaria que es estructuralmente funcional a la cobertura y protección de los intereses corporativos, implica la puesta en marcha de un proceso de debate público de la problemática, de manera tal que la opinión pública y los actores socio-políticos involucrados tengan los instrumentos que les permitan relacionar hechos y políticas que ligan- inextricablemente- el devenir del subsistema político con el subsistema económico-financiero, tal como quedó explícito con las consecuencias que la investigación del caso Enron ha deparado.

Pero la percepción a nivel de los actores políticos respecto a la necesidad de ajustes esenciales en la organización político-partidaria, se ha visto corroborada en las declaraciones de los legisladores y en puntos esenciales del proyecto de reforma política que recibió media sanción en la Cámara de Representantes.

Los principales puntos abordados giran en torno a la financiación de los partidos políticos. De hecho, se estableció que “ quedarán prohibidas las donaciones o aportes de “dinero blando” o “sucio” a los partidos políticos nacionales y serán restringidas las campañas publicitarias electorales”.77

Más específicamente, prohíbe “las donaciones monetarias provenientes de corporaciones, sindicatos e individuos que no tienen restricciones ni límites estatales, y que los partidos utilizan para las actividades proselitistas”.78 Por ende, los candidatos de partidos políticos nacionales estadounidenses no podrán solicitar, recibir o gastar las contribuciones procedentes del “dinero blando”, aunque se estaba discutiendo la posibilidad que existieran contribuciones de hasta 10.000 dólares para partidos locales y de cada estado.

Por último, respecto a la publicidad política, se intenta prohibir campañas que ataquen directamente a los candidatos federales durante el desarrollo de una contienda electoral, por un período de hasta 60 días antes de la elección o 30 días antes de una primaria.

Para tener en cuenta la forma en que el caso Enron ha impactado en estas discusiones, basta ver algunas declaraciones formuladas por legisladores durante el tratamiento del proyecto. Es el caso del representante republicano Zack Wamp, quien reconoció que “las donaciones de “dinero blando o sucio” han proliferado a tal grado que se convirtieron “en una verdadera influencia corruptora”. Se calcula que dichos aportes aumentaron de 86 millones de dólares en 1992, a 500 millones en las elecciones del año 2000”.79

A su vez, el líder demócrata de la Cámara de Representantes, Richard Gephardt, afirmó que “hoy votamos para enderezar un sistema corrupto que come a sus anchas la estructura de la sociedad estadounidense”.80 Esta declaración está en la misma línea de las preocupaciones que el legislador demócrata expusiera en ocasión de la respuesta al discurso del presidente Bush sobre el estado de la Unión, cuando manifestó con toda claridad que se debían hacer reformas importantes en el sistema político estadounidense y en la financiación de las campañas.

Pero en realidad, el proyecto de reforma- que ha sido propuesto por los representantes Shays ( republicano por Connecticut) y Meehan (demócrata por Massachussets)-, no es nuevo, ya que en los años legislativos de 1998 y 1999, se intentó sancionar un conjunto de modificaciones a la financiación de la actividad política de los partidos, pero en aquella ocasión, los proyectos quedaron varados en el Senado. Es que un proyecto de estas características despierta críticas y suspicacias alimentadas por diferentes sectores que encuentran su expresión política concreta y material, a través de una práctica obstruccionista de la función legislativa. En esta ocasión, “algunos opositores al proyecto legislativo han señalado que es inconstitucional y que restringe la libertad de expresión, especialmente la libertad d expresión política”.81 Asimismo, se teme que una iniciativa de estas características cree una estampida para recaudar “dinero blando” antes de la fecha en que entraría en vigor la ley sancionada. Pero, en realidad, estas afirmaciones y percepciones no son más que la consecuencia de lo que el debate en torno a este proyecto está ocasionando, ya que el mismo debe pasar todavía por la Cámara de Senadores. En este sentido, no es ocioso recordar que algo más del 70% de los Senadores en funciones han recibido, en algún momento del devenir político de los últimos 15 años, contribuciones de empresas como Enron, que de esa manera intentaban influir en el tratamiento de proyectos legislativos en materia energética y de servicios públicos. Esto es lo que llevó al representante demócrata Marty Meehan- uno de los impulsores del proyecto-, a afirmar que “ha llegado el momento de la verdad”, en torno a la necesidad de dilucidar los vínculos existentes entre empresas privadas de espectacular crecimiento y expansión económico-financiera y los partidos políticos, que han visto crecer sus contribuciones electorales hasta límites impensados.82

Al mismo tiempo que se está discutiendo la posibilidad de ampliar las reformas políticas en términos del financiamiento de la actividad político-partidaria, se comienzan a producir nuevos sucesos en los que se puede volver a rastrear la existencia de vinculaciones oscuras entre los actuales integrantes del Poder Ejecutivo en los EE.UU. y los directivos de la empresa Enron. De hecho, lo que está asomando en el escenario, es un inusitado enfrentamiento entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo, cuyo eje es la investigación sobre la forma en que fue diseñada y planeada la política energética del gobierno Bush.

Justamente, la Oficina General de Contabilidad del Congreso, a través de su auditor general y responsable, David Walker, presentó una demanda contra el vicepresidente Cheney por haberse negado a revelar los archivos y los nombres de quienes lo asesoraron en la elaboración de la política energética del gobierno. “Tomamos esta decisión a la que nos resistíamos. Pero dada la responsabilidad del GAO hacia el Congreso y el pueblo estadounidense, no tenemos otra elección”, tal lo indicado oficialmente por el organismo luego de presentar la demanda ante un tribunal federal de Washington con el nombre Walker vs. Cheney.83

La GAO ha reclamado con insistencia poder conocer los nombres de quienes estuvieron presentes en todas las reuniones del grupo de trabajo que elaboró la política energética y el listado de personas que sin ser del gobierno colaboraron con la redacción de la propuesta. A su vez, el representante demócrata, Henry Waxman, quien forma parte de la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes- que es uno de los órganos investigadores-, ha exigido que se investiguen profundamente lo temas que se discutieron en los seis encuentros que el grupo de trabajo del gobierno tuvo con representantes de Enron previamente al envío del proyecto al Congreso.84 En línea con estos sucesos, ex ejecutivos de Enron revelaron “ que Edward Gillespie, uno de los principales asesores de campaña de Bush, trabajó luego del triunfo republicano para la empresa de energía como el nexo con la nueva administración. En ese rol, la firma de Gillespie recibió 525.000 dólares durante nueve meses para hacer lobby ante el equipo que redactaba la política energética de Bush, encabezado por Cheney, para que introdujeran estímulos legislativos que pudieran ayudar a Enron...Waxman planteó que encontró agregados en el proyecto que ponían énfasis en políticas para favorecer el desarrollo de energía en India, donde Enron tenía una planta que daba pérdidas”.85

Además, según los legisladores Henry Waxman y John Dingel, “hay 17 directrices de la política energética que fueron promovidas por la firma Enron, o que la beneficiaban. Por su parte, varios grupos defensores del medio ambiente sostienen que el equipo de trabajo de la Casa Blanca sobe energía prácticamente los mantuvo al margen de las discusiones, y que el plan energético elaborado hace casi un año no se ocupó de la manera en que ellos deseaban de varias cuestiones de conservación”.86

Desde la administración Bush se ha rechazado categóricamente este pedido de la GAO y se lo considera como un grave precedente de intromisión del Poder Legislativo en los asuntos que le atañen exclusivamente al Poder Ejecutivo, como es el caso de diseñar y planificar políticas de Estado que, para su correcta concreción necesitan del concurso de las más variadas opiniones con calificación técnica. Esto es lo que se ha alegado en el asunto de la política energética, pero, unido a esta reivindicación de características institucionales, está el hecho nada menor que la administración Bush reclama para sí la posibilidad de llevar adelante acciones políticas relevantes con sus consecuentes decisiones en una atmósfera de secreto y precaución, cuando lo que está en juego en la propia planificación de la política energética, es la juiciosa y equitativa articulación de intereses privados y públicos en una actividad que está íntimamente vinculada a la satisfacción de necesidades comunitarias, ya que se trata de un servicio público por lo cual el gobierno debe velar por el bien común a través de los principios de razonabilidad, equidad, control de calidad y eficiencia.

Por cierto que, el hecho que desde un organismo público de gobierno se haya debido recurrir a la justicia, marca la profundidad y complejidad del escándalo Enron, ya que en este inusual enfrentamiento de poderes no es sólo la intervención de la Justicia federal a instancias de una de las partes el dato novedoso, sino que, en el trasfondo de este conflicto institucional interpoderes, está en juego la rehabilitación de la función político-estratégica de control institucional que un sistema democrático con checks and balances debiera resguardar de toda intervención política o tráfico de influencias.

El eje económico-financiero: la verdadera trama que esconde el caso Enron

El eje económico-financiero de análisis permite echar luz sobre una serie de cuestiones que se pueden conceptualizar en los criterios de management y de gestión empresarial integral, de conducción estratégica económico-financiera, de visión estratégica de negocios a nivel corporativo y con alcance transnacional, y, sobre todo, de maniobras fraudulentas materializadas mediante asientos contables que creaban cuadros de situación financiera virtuales y que no se correspondían ni con la economía real de las empresas ni con los niveles de inversión, los patrones de producción y las ganancias netas reales obtenidas como consecuencia de la actividad económica realizada. Pero estos indicadores revelan la existencia de un proceso estructural subterráneo y que va más allá de los manejos turbios en una determinada empresa.

En efecto, esto tiene que ver con un desarrollo sistémico de un capitalismo financierizado que tiene alcance mundial pero que, en el caso de los EE.UU., asume además, proporciones estructurales en términos de gestión empresarial de las empresas. Es decir, lo que se observa actualmente en materia de funcionamiento en sí mismo del sistema económico y del propio involucramiento de los agentes que forman parte activa de la red de interrelaciones económicas, es una matriz económica-financiera crecientemente basada en metas de corto plazo relacionadas con el objetivo de alcanzar mayores niveles de rentabilidad, beneficios y ganancias aunque no asociados exhaustivamente a la propia actividad productiva genuinamente generadora de dividendos, sino a la especulación convertida en bandera y objetivo de la actividad y gestión empresarial.

Desde este punto de vista, la cuestión es claramente sistémica ya que hay un capitalismo que, en el mundo real de las transacciones e interrelaciones de todo tipo, expande y reproduce un modelo de exhuberancia irracional que acota en sí mismo la propia utilidad de la gestión empresarial dentro de un régimen capitalista de producción. En este sentido, veamos lo que afirman algunos analistas.

Tom Frank, periodista estadounidense,87 haciendo referencia a lo que se conoce como Revolución Enron en materia de gestión empresarial moderna, flexible y compatible con los patrones de la denominada “nueva economía”, afirmó que “...Para los gurúes del gerenciamiento, Enron constituía casi una operación santa. El pequeño fabricante de oleoductos transformado en grande- y ambicioso- compraba, vendía, ofrecía su energía al país entero.¡ Basta de oleoductos, fábricas y activos físicos devenidos arcaicos! Estamos en la era de Internet, de la “nueva economía”... Enron era nada menos que un “creador de mercados”, un misionero del espíritu de empresa y de la acumulación de beneficios que no dudaba, para cumplir su tarea, en zambullirse en lo más profundo de una vieja economía todavía trabada por una ideología de reglamentaciones y de servicios públicos. ¡Tiene dudas! ¡Vea nuestras ganancias!”.88

Es decir que se presentaba permanentemente la propia actividad económica de la empresa, su visión estratégica en la nueva economía y su agresividad en pos de conseguir nuevas franjas de mercado potenciales de explotación en materia eléctrica, gasífera y petrolera tanto a nivel nacional como internacional, como el triunfo de un tipo de diseño organizacional dinámico y flexible que basaba ese dinamismo en la existencia de una “red virtualmente integrada” de intereses corporativos. Su matriz edificante era el espíritu transgresor de un capitalismo de mercado popular, agresivo, abierto a la competencia89 y fuertemente incorporado- como no podía ser de otra manera en los productos de la “nueva economía”- en la realidad permanente de las transacciones económicas, financieras y comerciales a través de una persistente campaña publicitaria, comunicacional y de marketing que alcanzaba proyecciones globales.

Es más, una reconocida autoridad en materia de Publicidad, Marketing y Comunicaciones, Gary Hamel, en una publicación titulada “A la cabeza de la revolución”, estimaba que Enron era, en sí misma, una empresa “Revolucionaria”, cuya conformación organizacional la hacía propicia para el surgimiento de “ideas radicales” que florecían porque eran estimuladas para que se expresaran.90

En esta dirección, tal vez algunas de esas ideas radicales hayan sido la exageración prodigiosa de sus ganancias, los engañosos mecanismos contables utilizados para encubrir pérdidas, el crecimiento artificial de sus negocios a escala internacional sin sustentabilidad técnico-operativa real ni concreta solvencia económico-financiera o mecanismos de elusión, evasión o licuación de activos reales, como puede ser el manejo fraudulento de los fondos de pensión. En este sentido, se ha estimado que el 60% de las sumas destinadas a financiar la jubilación de los empleados de Enron estaban invertidos en acciones de la empresa.91 Específicamente, en este punto se generaba, desde la dirección de la empresa, un mensaje subyacente y subliminal: todos los empleados disfrutaban del hecho de pertenecer con el nombre de “asociados” a la empresa, ya que su fondo de pensión les confería una parte- aunque más no sea infinitesimal- de la compañía. En el caso de esta compañía y su construcción de un imaginario social fundante en términos de “mito convocante a la acción colectiva”, es muy pertinente una reflexión realizada por Dave Arnott, profesor de management de la Dallas Baptist University, quien sostiene que estas empresas tienen criterios que “corresponden a las tres características esenciales de los cultos religiosos: devoción, jefe carismático y separación de la comunidad. En el seno de las empresas preferidas por los empleados calificados, el obsesivo compromiso con el trabajo se justifica tanto por la idea de una gran y hermosa aventura (construir el futuro, cambiar el mundo) como por un clima de guerra santa (contra los competidores, contra el gobierno, contra los arcaísmos) que favoreció la encarnizada competencia de los años 90. La motivación económica estaba sobreentendida según la conocida fórmula: “no se trata de dinero sino de futuro”. Razón de más para empeñarse sin hacer los cálculos tradicionales: el enriquecimiento no procedía del salario fijo, sino el aumento de las stock-options en el marco de una “nueva economía” que parecía desafiar las leyes de la gravedad”.92 Es decir que hablamos de una compañía con una visión estratégica que en realidad se materializa en una misión que cumplir a escala global: la expansión de un capitalismo sin fronteras, bajo el sino de la estólida inevitabilidad de lo que mágicamente se presenta como un proceso natural y, por tanto, inmodificable.

Durante estos últimos años, poderosos medios de la prensa financiera internacional, como The Wall Street Journal, han abonado estas interpretaciones y lo que se podría denominar como el “discurso fundante de la nueva economía”, en donde la cuestión del fomento de la competencia mediante la desregulación completa e integral de los mercados de gas y energía era un eje estructurante y que se mencionaba permanentemente como la gran “innovación radical”, la “impronta revoluconaria” que llevaba en sí misma Enron en su actividad económica en los mercados eléctricos y gasíferos.93 Es que, el hecho de ser presentada como una empresa agresiva que ganaba posiciones incentivando bajas constantes en los precios finales de los servicios en mercados crecientemente desregulados, formaba parte de una gran estrategia comunicacional cuyo objetivo era encumbrar el papel de market maker (generador de mercados) que Enron desempeñaba en el escenario global, lo cual le facilitaba la conclusión de contratos, proyectos, inversiones financieras de todo tipo y, en definitiva, expansión de servicios multifacéticos a escala global.94

Sin embargo, una vez que podía consolidar una estrategia de acaparamiento y de oferta cuasimonopólica en los mercados locales donde actuaba, como ha sido el caso del Estado de California, inmediatamente se producía lo que por lógica conductual ocurre en los mercados distorsionados desde el punto de vista de la competencia: Enron se erigía como un auténtico price maker (formador de precios), lo cual no hacía más que consolidar la regla de oro de esta desregulación pseudocompetitiva y pseudoeficiente. Justamente, esa regla es la que, por un lado provoca un encarecimiento en términos reales del costo del servicio prestado (ya sea electricidad, gas, agua potable o mantenimiento de oleoductos y refinación de combustibles) y, por otro lado, elimina cualquier tipo de parámetros a partir de los que pueda evaluarse el grado de eficacia, eficiencia y calidad efectiva del servicio brindado, ya que la desregulación ha operado de tal manera que el poder arbitral natural que debe entender en conflictos de intereses y velar por la salvaguarda del bien común, que es el Estado (ya sea a nivel federal, estatal o municipal), ha sido privado de las herramientas fundamentales para llevar a cabo la tarea.

Es más, respecto a la cuestión de la desregulación y a diferencia de los medios financieros más influyentes, Tom Frank dice lo siguiente: “ Los apologistas de Enron temen un replanteo de la “herencia” de la desregulación. Tienen razón. Sin presiones políticas y sin financiamiento de campañas de los elegidos, la desregulación no tiene el mismo futuro. Si desde las municipalidades se hacen acuerdos únicamente en función del precio y la calidad de los servicios, es poco probable que privilegien otra cosa que la administración municipal. El ejemplo de la desregulación en California tiene valor pedagógico: la explosión del precio de la electricidad fue general en todo el estado, con excepción de la ciudad de Los Angeles, que posee sus propias centrales. La “nueva economía” de los años 90 ha sacrificado la idea de un servicio público ante el altar de la ideología de mercado”.95

Por cierto, como se verá, esta concepción desreguladora- que más bien nos acerca al escenario de la aregulación-, ha sido la norma permanente en toda la economía norteamericana, pero el mercado de la electricidad en particular y la propia actuación de Enron en el mismo, se han constituido en paradigma crucial de un tipo de capitalismo de tipo predatorio, rentístico, cortoplacista, que lleva en sí mismo el espíritu de la revolución conservadora reaganiana de los 80. En tal sentido, el habitual columnista económico del periódico The New York Times, Paul Krugman, ha hecho referencia crítica en los últimos meses a este tipo de diseño y management económico-financiero- como ha sido el caso de Enron- que, lejos de ser un caso aislado, forma parte de la mecánica propia de acumulación, creación de valor y gerenciamiento de este tipo de capitalismo.96

De hecho, lo que está detrás de este tipo particular de mecánica económico-financiera, es un proceso aceitado que puede denominarse valorización financiera del capital, por el cual todos los activos, ganancias, beneficios, dividendos, cuotapartes como así también el propio estado patrimonial de las empresas, están sujetos a las necesidades de creación de valor virtual, provista por la maquinaria de la especulación financiera estrictamente nominal. Entonces, este proceso reproduce, sin solución de continuidad, un esquema de acumulación eminentemente financiera, que nada tiene que ver con los procesos de creación de valor inherentes a una economía real, que produce bienes y servicios con alto valor agregado, con uso intensivo de capital y con renovación tecnológica creciente, todo lo cual debiera redundar, sin más, en crecimiento-siempre verificable a escala estadística- de los niveles de productividad de la economía, tanto globalmente como por sectores de actividad.

Justamente, haciendo referencia indirecta a este tipo de acumulación financiera y a quienes se benefician de esta mecánica de funcionamiento del sistema capitalista, Krugman afirma lo siguiente: “En la ex Unión Soviética, el término “biznesmen” (que se pronuncia “beeznessmen”) se refiere a la clase de nuevos ricos que emergieron luego de la caída del Comunismo, que se enriquecieron masivamente utilizando sus conexiones para fugar los activos de las empresas públicas. Lo que hemos aprendido de Enron y de otros actores implicados es que EE.UU. tiene sus propios biznesmen y que nosotros necesitamos luchar por establecer políticas que no les facilite a éstos manejar su negocio... El uso de pólizas de seguro de vida con premios fraccionados, para otorgarles a los ejecutivos amplias compensaciones libres de impuestos es un más que beneficioso trato para ejecutivos de compañías que tiene fuertes ganancias... Es seguro que, tal como lo dice el Wall Street Journal, los ex directores ejecutivos de Enron, Kenneth Lay y Jeffrey Skilling obtuvieron amplias pólizas con premios fraccionados. Pero, ¿qué otras políticas pro-biznes han sido promulgadas últimamente? El último año, ambas Cámaras del Congreso aprobaron reformas a las leyes de quiebras...Se reforzó la ley para las familias comunes. Pero las leyes también incluían una reserva que le hubiera facilitado a las compañías la transferencia de activos a “entidades de propósitos especiales”, poniéndolas así fuera del alcance de la regulación crediticia. Pero, ahora que nos hemos enterado sobre Chewco, Jedi y LJM y todas aquellas “entidades2 que los ejecutivos de Enron utilizaban para fugar efectivo, usted querría saber si la legislación realmente facilitaría negocios, o si ésta serviría principalmente a los intereses de los biznes. Esto es lo que, por otra parte, argumentaron 35 profesores de leyes en una carta enviada a líderes del Congreso el 23 de enero pasado. “Si esto continúa así”, declaró Elizabeth Warren de la Escuela de Leyes de Harvard, “habrá un mayor incentivo para que las corporaciones muevan más y más transacciones fuera de los libros”.

La cuestión de business versus biznes no divide nítidamente a las filas partidarias. Tanto Demócratas cuanto Republicanos han recibido dinero de lobbistas y ( como el presidente del Comité Nacional Demócrata, Terry Mc Auliffe) se beneficiaron personalmente de las inversiones en compañías que más tarde colapsaron. Y las nuevas leyes de quiebra tuvieron abundante apoyo en ambos lados del arco político”.97

A causa de todo esto, ambos partidos han puesto en marcha comisiones investigadoras. La Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, conducida por el republicano Ken Johnson, ha decidido incrementar sus tareas investigativas, sobre todo luego de la muerte de uno de los ex vicepresidentes de Enron, John Clifford Baxter, quien- según todas las informaciones oficiales- se suicidó en el condado texano de Harris.

Baxter figuraba en la lista de los 29 ex y actuales ejecutivos de la compañía considerados parte demandada en el juicio federal que se sigue por la quiebra. Estos ejecutivos están investigados por todo tipo de maniobras fraudulentas pero, en el caso de Baxter, se han dado a conocer informaciones que hablaban de su preocupación ante los manejos que Enron tenía con empresas controladas como LJM. A su vez, se ha manifestado que el citado ejecutivo “vendió acciones por 9 millones de dólares entre enero y agosto del año pasado, es decir dos meses antes de que el gigante energético reconociera su calamitoso estado contable y la consecuente caída del valor de las acciones”.98

Por otra parte, la rueda interminable de beneficios que generó la emergencia de los así denominados “líderes de la nueva economía”- una suerte de nueva vanguardia de los valores e intereses del credo neoliberal- trajo consigo, en realidad, una serie de prácticas abusivas y predatorias de los intereses de accionistas, inversores, empleados y trabajadores.

En este sentido, y actuando como verdaderos biznessmen- tal la expresión de Krugman-, “los ejecutivos de Enron seducían a acaudalados individuos e instituciones a invertir en una de sus empresas asociadas- que contribuyeron a la quiebra del gigante energético-, indicándoles que a través de información interna podían duplicar su inversión en cuestión de meses”.99

Una de esas empresas, LJM, que ha sido blanco de las investigaciones, reproducía una operatoria por la que ofrecía a bancos, compañías de seguros e inversores en Wall Street, información interna sobre Enron y sus activos no declarados, lo cual nunca se ofreció a los accionistas.

Esta asociada era dirigida por Andrew S. Fastow, quien al mismo tiempo era el jefe financiero de Enron. Este ejecutivo ha sido llamado por la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes para que explique cual era el criterio que sustentaba su duplicidad de funciones. En realidad, su función era “maximizar los rendimientos para los accionistas de Enron, cuando en realidad ofrecía acuerdos lucrativos a bancos, empresas en Wall Street y hombres de negocios”.100

Además, “documentos enviados a potenciales inversores en 2000 revelaban que Enron controlaba 50% más de los activos que tenía blanqueados. La diferencia- 34 mil millones de dólares contra 51mil millones- era el valor de los activos que no figuraban en los libros de Enron a través de varios acuerdos con sus asociadas”.101

Por ende, lo que a todas luces aparece como indesmentible es la construcción de una organización económica que está sustentada en nexos de complicidades unidos por el tráfico de influencias, utilizado como una herramienta de uso múltiple, tanto que ha servido para encarar proyectos que debilitaran deliberadamente las normas y reglas regulatorias como para encubrir las existencias de verdaderos sistemas contables paralelos, por los que se fugaba dinero incesantemente con dirección a empresas cáscara (shell enterprises) que eran virtuales, artificiales y sólo creadas para viabilizar esta impresionante movilización de recursos económicos.

Nuevamente Krugman, con altura histriónica afirma: “Pero recién ahora la administración Bush está haciendo lo más importante que un gobierno puede hacer para promover biznes: nada. Hace tiempo Harvey Pitt, el presidente de la Comisión de Valores y Seguros, ha fracasado en proponer alguna reforma significativa en las reglas laxas que hicieron posible a Enron. La administración Bush ha rehusado otorgar un incremento presupuestario significativo a la Comisión de Valores y Seguros, aunque ésta remunera bastante menos que el sector privado y, lo que es más sorprendente, menos que otras agencias federales de regulación. La curiosa pasividad de la administración podría ser una simple cuestión de fe en el “genio del capitalismo”, como dijo Paul O’ Neill. Pero como muchos periodistas han notado, varios funcionarios de alto rango de la administración tuvieron carreras de negocios anteriores que, en retrospectiva, aparecen más bien como carreras biznes. Como Molly Ivins explicó con extensión en su libro “Shrub”, la lista incluye al mismísimo George W. Bush. Es aun posible que la administración despierte y advierta que necesitamos reformas serias. Pero la impresión que tengo de la prensa de negocios es una creciente marea de perplejidad, una sensación de que una administración de la que todos esperaban fuera pro-negocios está virando para transformarse en cambio, en una promotora de biznes”.102

En este marco, nos hacemos la siguiente pregunta, ¿ qué hace falta para que el capitalismo funcione?. En realidad, deben existir normas básicas que aseguren a los inversores que las ganancias declaradas son reales, que los ejecutivos no usen sus puestos para enriquecerse a expensas de accionistas y empleados y que “cuando los de adentro abusan de sus cargos, sus acciones serán descubiertas y castigadas”.103

Ahora, ¿qué decir de la regulaciones contables? Krugman afirma que “El estudio contable de Arthur Andersen estaba al tanto de estas cuestiones. Sin embargo, le dio carta blanca y destruyó documentos cuando empezaron a surgir problemas. Los reguladores no aparecieron por ningún lado, en parte porque los políticos que tenían vinculaciones personales con Enron, como el Senador Phil Gramm, se encargaron de mantener a Enron al margen de la regulación...los malhechores aquí eran ejecutivos de Enron, quienes colectivamente se fueron por lo menos con 1.100 millones de dólares... La red bizantina de Enron con 3.000 subsidiarias y sociedades- una por cada siete empleados- se burló tanto de las normas contables como de las normas contra transacciones basadas en información privilegiada. No es casual que la red también permitiera que la compañía evadiera impuestos durante 4 de los últimos 5 años. Los ejecutivos de Enron sabían lo que hacían. Una carta de agosto último de un vicepresidente de Enron al presidente, Kenneth Lay, explicaba que usaban empresas “cáscara” con nombres tipo Cóndor o Raptor para generar ganancias ficticias y mencionaba la frase de un gerente que había dicho textualmente: “Somo una empresa deshonesta”.104

Es más, a principios del año 2001 ya se daban a conocer datos alarmantes sobre la red de complicidades que se tejió pacientemente entre la empresa energética y uno de los estudios de auditorías más grandes del mundo como Andersen.

De hecho, según se informaba en los periódicos Le Monde y The New York Times, “Las prácticas ilegales, que consistían en enmascarar las pérdidas y las deudas en sociedades mantenidas fuera del perímetro contable del grupo, eran conocidas desde hacía meses. Un documento con fecha 6 de febrero de 2001, que le fue entregado a una de las comisiones parlamentarias que investigan la mayor quiebra de la historia estadounidense, muestra que los responsables de Andersen ya para entonces discutían entre ellos sobre los métodos contables de Enron. En particular, en una reunión se trató el tema de las actividades de Enron ajenas a su balance, y de los riesgos de seguir trabajando para esa compañía. Andersen finalmente decidió conservar un cliente que le aportaba decenas de millones de dólares por año”.105

Por otra parte, en el mes de octubre de 2001, Enron declaró que había “recalculado”- en 600 millones de dólares menos-, los beneficios de los cinco años previos. Asimismo, los auditores tomaron conocimiento de la carta sin firma enviada por la entonces vicepresidenta de Enron, Shennon Watkins a Kenneth Lay,presidente de la compañía. Las advertencias hacían referencia a la sustentabilidad de las maniobras contables y a la posibilidad de que éstas impactaran en las tenencias y activos de inversores y empleados. Allí se decía que “La empresa corre el riesgo de implosionar en una sucesión de escándalos contables” y que las ganancias de Enron de los cinco años previos debían ser rebajadas no en 600 sino en 1.300 millones de dólares.106

A su vez, uno de los auditores responsables del control de Enron, David Duncan, fue despedido a mediados de enero del presente año, luego que se descubriera que se habían destruido intencionalmente documentos referidos a Enron. “La destrucción- que abarcó miles de e-mails y documentos de papel-, habría comenzado a fin de octubre, con el aval de los abogados de Andersen, y continuado hasta noviembre, después dela apertura formal de una investigación de la SEC, el organismo supervisor de los mercados”.107

Pero este estudio contable ha sido puesto bajo la lupa por otros casos. Uno de los más resonantes ocurrió en Junio de 2001, cuando Andersen fue protagonista de otra decisión empresarial polémica, por la cual debió pagar una multa récord de 7 millones de dólares por el escándalo de la sociedad de tratamiento de residuos Waste Management, cuyos balances- al parecer no adecuados desde los conceptos contables mínimos-, fueron sin embargo aprobados. Asociada a estas irregularidades, se perfila en el escenario público una discusión sobre la necesidad de regular convenientemente las actividades de las compañías auditoras. Es que, uno de los corolarios fundamentales de toda esta estructura de complicidades y corrupción, está centrado en la mismísima independencia, reputación, confianza y credibilidad de las firmas contables. Esto es así, ya que “Para sus ingresos, los grandes estudios empezaron a depender más de su actividad como consultores que de sus tradicionales auditorías, lo cual suscita la cuestión de si ellos realmente están en condiciones de ponerse firmes ante sus clientes. La consultoría representó más de la mitad de los 52 millones de dólares de honorarios que Andersen percibió de Enron en el 2000...Además, muchas empresas contratan a sus ex auditores, lo cual complica aun más las relaciones. Enron habitualmente contrataba contadores de Andersen- y de otras de las Cinco Grandes-, entre ellos su contador jefe y su jefe de finanzas”.108

Como sucedáneo de estas maniobras contables, se está desarrollando un peligroso proceso de “contagio financiero”, ya que muchas grandes empresas sobre las que hay enormes dudas respecto a la solidez de sus balances, han comenzado a perder accionistas e inversores. El hecho que esta mecánica se reproduzca, en un sistema financiero esencialmente especulativo, implica la prolongación de un estado de crisis permanente asociado al debilitamiento de la economía real y a la desintegración de las capacidades de control estatal en todos los niveles, con sus secuelas sobre la generación de producto y de riqueza y su correlativa apropiación, distribución y reinversión en el proceso productivo diversificado.

Ciertamente, empresas como Tyco, General Electric y Cisco Systems están fuertemente sospechadas porque su contabilidad podría estar encubriendo una merma del crecimiento de las ventas. En este sentido, David Yucius, presidente de Aurora Investment Counsel, en Atlanta, ha afirmado que “ Cisco recurre a una medición pro forma de las ganancias que excluye algunos costos, mientras que General Electric usa excedentes del ingreso de las pensiones y ganancias eventuales de su unidad financiera para levantar sus utilidades”.109

Todo esto ha llevado a muchas empresas a rectificar resultados contables, lo cual ha provocado que, entre 1998 y 2000, los inversores perdieran 73.000 millones de dólares en valor de mercado por las caídas de las acciones que han ocurrido tras las rectificaciones. Por ende, así como ha pasado con la vinculación Enron-Andersen, “las empresas eligen qué enfatizar y excluyen costos tales como bajas de valor de sus existencias o pérdidas resultantes de inversiones”.110

Krugman ha hecho referencia a una maniobra contable utilizada persistentemente por un sistema de gerenciamiento del riesgo capitalista que está lejos de reflejar el funcionamiento de una verdadera trama capitalista de inversión y producción, donde el riesgo es un factor implícito e inherente al proceso económico a desarrollar. Esta maniobra se conoce como “one-time charge” o carga por única vez; trucos como estos son utilizados para ocultar gastos ineficientes o inversiones que hubieran fracasado. Es decir que, “en vez de admitir que se ha hecho un mal trabajo, el management afirma que los malos resultados están causados por eventos extraordinarios re impredecibles...el truco es hacer muchas de estas maniobras, como una forma de evadir responsabilidades (algunas compañías, como Cisco, tienen el hábito de incurrir en estas maniobras permanentemente)”.111

Asimismo, y como consecuencia del caso Enron, las grandes compañías auditoras están encarando procesos de reestructuración integral de sus carteras de negocios, dividiendo claramente las actividades de consultoría de aquellas otras que brindan servicios de auditoría contable. El desprestigio que Andersen se ha granjeado- como consecuencia de las maniobras de encubrimiento y de fraude descriptas-, ha funcionado como disparador de decisiones empresariales de las llamadas Cinco Grandes de la Auditoría destinadas a “evitar futuros conflictos de intereses cuando se venden servicios de auditoría y al mismo tiempo lucrativos servicios de consultoría. En los últimos quince días, cuatro de las “Cinco Grandes” anunciaron su decisión de dejar de operar como auditores internos de una misma empresa al mismo tiempo que realizan auditorías externas para el mismo cliente”.112

A su vez, sigue abierto un proceso iniciado por el Departamento de Justicia contra la firma Andersen por obstrucción de justicia y destrucción de documentos, lo cual está relacionado con el decisivo rol que los auditores encargados de monitorear a la empresa Enron habrían desempeñado a fin de borrar evidencias empíricas que permitieran acreditar la existencia de maniobras fraudulentas de vaciamiento empresarial y de perjuicio económico-financiero en detrimento de inversores y empleados.113

Conclusión parcial

Las investigaciones sobre las maniobras fraudulentas y el vaciamiento financiero de la otrora poderosa firma Enron- erigida como representante estelar del capitalismo financierizado a escala global-, y sobre las actitudes y decisiones empresariales de la auditora Arthur Andersen en relación al caso en estudio, nos marcan la necesidad de reflexionar sobre un factor fundamental que tienen que ver, en definitiva, con una cuestión de PODER PÚBLICO, entendido como la capacidad de imponer decisiones, desde las esferas gubernametales, que resguarden el bien común en una comunidad política, por más compleja que ésta sea.

De hecho, esa cuestión está inextricablemente relacionada con lo dos ejes de análisis sobre los cuales ha pivoteado este ejercicio reflexivo. Por un lado, el poder político- o, para ser más extensivo, los representantes electos como manifestación de poder institucionalizado en una democracia representativa y sus relaciones funcionales en el marco de una forma de gobierno federal como la que rige en los Estados Unidos-, y, por otro lado, el poder económico-financiero, que está formado por un conjunto complejo y heterogéneo de agentes transnacionalizados con notable influencia política en términos de lograr resultados favorables para sus intereses privados en el orden de la esfera pública. Justamente, lo que el caso Enron-Arthur Andersen ha desvelado, es la compleja trama de intereses público-privados que están presentes en la base estructural y no visible de las relaciones de poder, exteriorizadas en términos institucionales bajo las características formas de la autoridad expresada en decisiones soberanas de gobierno. De hecho, muchas de las decisiones que la actual administración estadounidense ha tomado, tanto en la esfera nacional como internacional- y que competen a las más variadas áreas de cuestiones-, han estado fuertemente sospechadas en virtud de que parecen responder a la imperiosa necesidad de establecer pactos de reaseguro con el poder económico que le hagan posible la consolidación de un tipo de administración de los recursos, de los medios y de los instrumentos económico-financieros que es claramente propia de un régimen de exacción, caracterizado por el manejo depredatorio, cortoplacista, reduccionista desde lo financiero, desregulatorio y liquidador de todo tipo de controles públicos sobre la actividad de los grandes conglomerados empresariales. Ciertamente, es la sublimación- a escala global y no ya solamente en los países periféricos- de un tipo de capitalismo de saqueo, totalmente inmune a las externalidades negativas que su propio proceso genera, en términos de una real sustentabilidad humana y ecológica del conjunto del sistema internacional, entendido como la casa común donde todos vivimos y desarrollamos nuestros proyectos.

Obviamente, la otra cara de esta moneda, es la complicidad del poder político, cuyos actores esenciales, los partidos, se han erigido- a partir de la generosa financiación de sus actividades desde el poder económico más concentrado-, en verdaderos representantes de los intereses privados, poniendo en juego, de manera peligrosa, el contrato básico e implícito presente en toda democracia -entendida en términos de pacto-, que es el respeto y obediencia a la autoridad pública de gobierno respaldada en la legalidad y legitimidad que provienen del principio de la soberanía popular como auténtica expresión del pueblo y del estado de derecho. El propio devenir de los acontecimientos, sobre todo a partir del tratamiento de una nueva legislación para poner en caja el financiamiento de los partidos políticos- que de hecho ha sido aprobada-, marca la gravedad de las anomalías registradas en el funcionamiento institucional de los Estados Unidos, pero, además, introduce otro factor inquietante que se puede entender mejor en clave de pregunta: ¿ existe la voluntad política de llevar adelante una auténtica reforma que quiebre definitivamente el entramado de representación de intereses privados operacionalizado mediante los actores públicos que, como en el caso de los circunstanciales y anteriores ocupantes de los roles del Poder Legislativo y Ejecutivo, se han constituido en representantes sin máscara del poder de los lobbies?

En realidad, tal vez sea la hora de hacerse una pregunta de mayor significación: lo que está detrás del caso Enron, de las complicidades público-privadas, del contol cuasi privado del poder público, del vaciamiento de la representación política y de la propia democracia, del anómalo funcionamiento de las estructuras de gobierno en los EE.UU. erigidas en representantes de interese privados, del gerenciamiento rentístico, confiscatorio y depredatorio practicado por las grandes empresas transnacionales y avalado por el neoliberalismo como bloque político-cultural de dominación expresado en las instituciones financieras de crédito internacional, ¿no es, acaso, un nuevo tipo de gobierno mundial, intervencionista, que opera- ya sin máscara alguna-, mediante los largos brazos de la tiranía tecnológica-comunicacional y del poder financiero de los grandes actores multi y transnacionales institucionalmente respaldados desde el poder nacional de un actor estatal supersoberano, los EE.UU.?

Tal vez, lo que hoy vemos sea el comienzo del proceso. Pero lo que debe quedar claro, es que la realidad habla permanentemente y la conscientización necesaria para atenderla y comprenderla, es un desafío de todos los días.

Buenos Aires, MAR/2003

por Gustavo O. Lahoud

 


4. A modo de reflexión

por Ricardo A. De Dicco y Gustavo O. Lahoud

A lo largo de este documento de trabajo creemos haber demostrado los resultados que produce una búsqueda empedernida de evidencia empírica: la eliminación de la incertidumbre (en un amplio margen), de los sofismas liberales y de la miopía social que los sofistas liberales provocaron.

La política exterior que el Imperio anglo-estadounidense está desarrollando, en esta particular coyuntura histórica a escala global, guarda entera relación con la hipótesis central de nuestro trabajo de investigación, aunque es relevante afirmar que el camino que este Imperio está emprendiendo, en términos de lo que considera su núcleo central de intereses vitales innegociables, conduce dramáticamente a un tipo de expansión que es a la vez territorial, económico-financiera y simbólico-cultural. Es decir, estamos ante las puertas de una reconfiguración del sistema internacional, tal como lo conocimos al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

En efecto, estamos haciendo referencia a cambios estructurales, que nosotros creemos, tienen el sello de la irreversibilidad como principal dato que se nos presenta al observar la construcción social de la realidad, en la cual, como hemos visto a lo largo del presente informe, participan sólo aquellos quienes concentran y centralizan el conocimiento y la toma de decisiones, es decir, la minoría hegemónica-oligárquica del mundo. Entonces, estaríamos hablando de una lucha entre los imperios por la dominación del sistema energético mundial, es decir, por la dominación del mundo.

Para ir finalizando, quisiéramos compartir la siguiente reflexión, ya que los “efectos colaterales” por la dominación del mundo estarían arribando por estos lares en algún momento.

Es sabido que América Latina es una región muy rica en recursos naturales, en especial minerales y metales preciosos, hidrocarburos, uranio, tierras fértiles (lo que posibilita convertirla en el granero del mundo) y, sobre todo, agua. En ese sentido, y tomando en cuenta las experiencias anteriores, tanto de la región como del mundo, sería recomendable crear un conjunto de instituciones supranacionales vinculadas a la planificación estratégica latinoamericana. Este organismo debería:

Ello significa que deberían crearse:

  1. una empresa supraestatal de hidrocarburos, como la Latin America Oil, fusionando Petrobras, Petróleos de Venezuela, y demás petroleras estatales de la región (si en nuestro país tuviéramos una empresa estatal propietaria de estos bienes económicos-estratégicos, como lo fue Y.P.F. S.E., deberíamos sumarnos a este posible proyecto);

  2. un instituto latinoamericano de energía nuclear, que proporcione a los Estados de la región de innovación científica y tecnológica para la construcción de centrales de fisión nuclear, y para el desarrollo futuro de centrales de fusión nuclear (está de más clarificar que su utilización debería ser civil y pacífica);

  3. una empresa supraestatal de “fuentes alternativas”, para la fabricación de molinos de viento (energía eólica) y de equipos de energía solar fotovoltaica;

  4. una empresa supraestatal para la generación de hidrógeno por medio de la energía eólica (como manantial exterior de energía eléctrica para el proceso de electrólisis);

  5. cooperativas comunitarias rurales supranacionales para elaborar biocombustibles, en base a cereales y oleaginosas;

  6. cooperativas comunitarias urbanas para conformar la cadena de valor de las empresas y cooperativas mencionadas arriba;

  7. cooperativas comunitarias urbanas para la distribución de la energía eléctrica (el transporte de energía eléctrica, de gas natural y petróleo debería estar bajo la propiedad pública);114

[Todo esto a fin de conformar un sistema energético integrado para todos los países de la región, lo que evitaría colapsos energéticos en cualquier país y brindaría el derecho inalienable a la energía a todos los ciudadanos de la Patria Grande].115

  1. una empresa supraestatal para la fabricación de bienes de capital;

  2. una empresa supraestatal automotriz;

  3. una Agencia Espacial Latinoamericana, pues esto corresponde a una geopolítica de la planificación del uso del espacio exterior;

  4. una Línea Aérea Latinoamericana (el combustible de aviación JP1 –derivado del crudo– para el material aéreo de la misma debería entregarse con precio preferencial, de esta manera se lograrían ventajas competitivas con las grandes líneas aéreas estadounidenses y europeas; esto al corto plazo, a mediano plazo todo el transporte público –tanto aéreo como terrestre y marítimo– debiera estar propulsado por biocombustibles e hidrógeno);

  5. una empresa supraestatal para el desarrollo de tecnologías de la información;

  6. un laboratorio supraestatal para la elaboración de productos farmacéuticos, que se corresponda con la medicina social, es decir, la no comercialización de los mismos, ya que la salud es otro derecho humano inalienable;116

  7. empresas agropecuarias latinoamericanas, que tengan como prioridad la alimentación de los pueblos latinoamericanos; etc.

En lo concerniente a nuestro país, recomendamos la lectura del libro Argentina: Derrumbe neoliberal y proyecto nacional, de Alfredo E. Calcagno y Eric Calcagno, publicado a comienzos de este año por Ediciones Le Monde diplomatique.

Buenos Aires, ABR/2003

por Ricardo A. De Dicco / Gustavo O. Lahoud

 


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Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


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1 Dirigir comentarios a Ricardo De Dicco: radenergie@yahoo.com.ar o idicso@yahoo.com.ar, Gustavo Lahoud: gustavolahoud@yahoo.com.ar , Agustín Real: agustinreal@argentina.com.

* Tesista de Lic. en Sociología, Universidad del Salvador (USAL). Ayudante ad honorem de la cátedra Sociología del Trabajo, Facultad de Ciencias Sociales, USAL. Coordinador del Departamento de Comunicación del IDICSO, USAL. Investigador Adjunto del Área Historia Cultural y Social Contemporánea, IDICSO, USAL. Investigador Principal, Instituto de Energía e Infraestructura, Fundación Arturo Íllia. Investigador del Área Energía y Política, Centro de Pensamiento Político Latinoamericano.

** Lic. en Relaciones Internacionales, Universidad del Salvador (USAL). Docente, Facultad de Ciencias Sociales, USAL.

2 Lic. Agustín Real. Lic. en Relaciones Internacionales, Universidad del Salvador (USAL). Posgrado en Historia del Pensamiento Económico, Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Docente, Facultad de Ciencias Sociales, USAL. Docente, Carreras de Abogacía y Relaciones Internacionales, Universidad Católica de Salta. Docente, C.B.C., UBA. Investigador Principal, Área RR.II. de América Latina, IDICSO, USAL. Investigador Adjunto, Grupo de Investigaciones en Energía (GIE), Instituto de Energía e Infraestructura, Fundación Arturo Íllia para la Democracia y la Paz. Investigador del Área Energía y Política, Centro de Pensamiento Político Latinoamericano (CPPLA).

3 Dra. Nana Bevillaqua. Abogada y socióloga, Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Docente, Facultad de Derecho, UBA. Defensora Adjunta del Pueblo de la Nación. Presidenta del Centro de Pensamiento Político Latinoamericano (CPPLA).

4 En medio de una crisis hegemónica.

5 Organization of the Petroleum Exporting Countries (2001).

6 Todos estos datos se basan en la fuente BRITISH PETROLEUM (2002), triangulados con las fuentes señaladas en el cuadro 2, pero sin discriminación por países en la región, ya que dicha información puede ser consultada en las fuentes originales citadas; lo mismo ocurre con demás datos estadísticos que expongo y no aparecen en los cuadros.

7 BP: British Petroleum; PEMEX: Petróleos Mexicanos S.A.; DOE-EIA: US Department of Energy-Energy Information Administration; OPEP: Organización de Países Exportadores de Petróleo; IEA: International Energy Agency.

8 Venezuela... ¿recuerdan el intento fallido de golpe de Estado organizado por la CIA en Abril/2002? ¿Habrá tenido olor a petróleo?

9 Organization of the Petroleum Exporting Countries (2001).

10 Ing. José Francisco Freda. Ing. en Telecomunicaciones y Electrónica, Universidad Tecnológica Nacional. Ing. en Tecnología de Producción de Campos Petroleros, Universidad de Texas. Posgrado en Fuentes Alternativas de Energía, Desarrollo y Tecnología, Dpto. de Estado de EE.UU. Posgrado en Supervisión y Control Automático de Petróleo y Gas Natural por Computadoras, Mobil Oil Company. Ex-Director de la Secretaría de Energía de la Nación. Fue asesor técnico de la FIEL y del CFI. Actualmente es Asesor de la Comisión Asesora Revisora de Cuentas de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación. Presidente de la Comisión de Hidrocarburos de la Asociación Argentina para el Uso Racional de la Energía (AAPURE). Ingeniero en Petróleo del Instituto de Energía e Infraestructura de la Fundación Arturo Íllia. Asesor técnico del Centro de Estudios de la FeTERA. Docente y Coordinador de la carrera de posgrado Administración y Ahorro Integral de la Energía, UCES. Miembro de la National Geographic Society desde 1982.

11 CALCAGNO, Alfredo E. / CALCAGNO, Eric (2003).

12 De hecho, los mayores consumidores de carbón mineral son: EE.UU. (24,6%) y China (23,1%), siguiéndoles muy por debajo India (7,7%), Rusia (5,1%), Japón (4,6%), Alemania (3,7%) y Sudáfrica (3,6%). Fuentes: BRITISH PETROLEUM (2002). INTERNATIONAL ENERGY AGENCY (2002).

13 Algo similar ocurre en la India (que en el futuro próximo será el país más poblado del mundo), por ello el esfuerzo en construir centrales hidroeléctricas y, en particular, desarrollar tecnología nuclear, al margen de la política de persuasión militar que le concede, más precisamente por su “eterno” conflicto con Pakistán.

14 Los porcentajes corresponden a su representación mundial.

15 Ídem.

16 [con respecto a la energía eólica] Que consiste en un sistema mecánico de rotación, provisto de palas a modo de los antiguos molinos de viento, y de un generador eléctrico con el eje solidario al sistema motriz, permitiendo, de esta manera, que el viento haga girar las palas, haciendo girar al generador eléctrico –un dínamo o un alternador, por ejemplo–.

17 La Patagonia es una región estratégica para la generación de este combustible, ya que la misma cuenta en abundancia con los recursos naturales necesarios: agua y viento, lo que le otorga ventajas comparativas y competitivas con las restantes regiones del planeta.

18 Definición de fuentes de energía: “ENERGIA PRIMARIA. Se entiende por energía primaria a las distintas fuentes de energía tal como se obtienen en la naturaleza, ya sea en forma directa como en el caso de la energía hidráulica, eólica, solar, leña y otros combustibles vegetales, o después de un proceso de extracción, como el petróleo, carbón mineral, etc. Se han considerado la siguientes fuentes de energía primaria: hidroenergía, combustibles nucleares, gas natural (libre y asociado), petróleo, carbón mineral, leña, bagazo y otras fuentes no incluidas en las anteriores (residuos vegetales, eólica, etc.). ENERGIA SECUNDARIA. Son los diferentes productos energéticos que provienen de los distintos centros de transformación cuyo destino son los diversos sectores de consumo y/u otro centro de transformación. Las formas de energía consideradas son las siguientes: electricidad (generada de cualquier recurso), gas distribuido por redes (es el gas natural que resulta después del proceso de separación de condensados), gas de refinería, gas licuado, naftas (son las naftas obtenidas de la refinación del petróleo y/o del tratamiento del gas natural), kerosenes (incluye kerosén propiamente de dicho y turbo combustibles), gas oíl, fuel oil, carbón residual (se refiere al coque de petróleo), no energéticos (productos que no se utilizan con fines energéticos aún cuando poseen contenido energético), gas de coquería (es el gas producido en la coquización del carbón), gas de alto horno (es el gas producido en el proceso de obtención del arrabio), coque de carbón (es el coque obtenido de las coquerías siderúrgicas), carbón de leña (obtenido de la destilación destructiva de la madera en las carboneras)”. Fuente: SECRETARÍA DE ENERGÍA Y MINERÍA DE LA NACIÓN (1999).

19 Organization of the Petroleum Exporting Countries (2001).

20 Ya que menciono a Basora... recuerdo a los pseudocomunicadores sociales de la CNN, CNN en español, BBC World y Televisión Española (los pseudoperiodistas argentinos no se quedan atrás), cuando dicen que las ciudades del sur de Irak, al cabo de casi dos semanas del inicio de la invasión, están “controladas”, y que los enfrentamientos son producto de algunos “focos de resistencia” contra las divisiones Panzer Waffen SS anglo-estadounidenses (esta adjetivación es mía)... y tal denominación absurda de la resistencia del pueblo iraquí me recuerda a los nazis cuando decían que habían tomado Stalingrado y que las tropas de la Werhmacht (Ejército Alemán) intentaban eliminar esos “focos de resistencia”...

21 Toda la información expuesta en este párrafo y en el anterior fue consultada en CENTENO, Roberto. “Capítulo II. El nacimiento del mayor negocio del mundo”, págs. 58, 63-65; “Capítulo IV. Los precios del petróleo y su régimen de formación”, pág. 111; en El petróleo y la crisis mundial. Génesis, evolución y consecuencias del nuevo orden petrolero internacional. Alianza Editorial. Madrid, 1982.

Con respecto al dato circundante a la participación de la CIA en la organización del golpe de Estado de 1953 en Irán para aplastar la movilización popular y derrocar a Mossadegh, podemos corroborarlo en HOBSBAWM, Eric. “Capítulo XV. El Tercer Mundo y la Revolución”, pág. 452, en Historia del siglo XX. Crítica, primera edición, segunda reimpresión. Buenos Aires, 1998 (título original: The short twentieth century 1914-1991. Publicado por Michael Joseph Ltd., London, 1994).

22 Toda la información concerniente a la nacionalización del petróleo iraní de 1979 fue consultada en CENTENO, Roberto. “Capítulo VIII. La crisis del ‘79”, págs. 222-228, op. cit.; y en HOBSBAWM, Eric. “Capítulo XV. El Tercer Mundo y la Revolución”, págs. 451-453, op. cit.

23 Ibídem, pág. 228.

24 Ibídem, pág. 235.

25 Ibídem, pág. 237.

26 Ibídem, pág. 241.

27 Ibídem, pág. 244.

28 Dicha propaganda afirmaba que el régimen laico de Hussein había prostituido las bases de la religión islámica.

29 Toda la información relacionada a la Guerra Irán-Irak fue consultada en CENTENO, Roberto. “Capítulo VIII. La crisis del ‘79”, págs. 234-238, 242, op. cit.; y en HOBSBAWM, Eric. “Capítulo I. La época de la guerra total”, pág. 36, “Capítulo XII. El Tercer Mundo”, pág. 361, op. cit.

30 Quien mire cotidianamente CNN, War in Irak sabrá de lo que hablo: ya se están licitando los yacimientos, puertos y todo tipo de "negocio" que sea rentable para estas empresas. Para triangular la información, sugiero ver la cadena francesa TV5, Édition Spéciale: Irak, la alemana Deutsche Welle-TV, Journal Zpecial (o Journal Special, transmitida en inglés, o el programa Prisma, en castellano), la mexicana Noticieros Televisa, la Televisión Nacional de Chile y la cadena árabe Al Jazeera (este último no aparece en CableVisión, pero sí en Supercanal).

31 Véase MARTÍNEZ, Ricardo (27/MAR/2003).

32 DIETERICH, Heinz (22/MAR/2003).

33 Con respecto a la explotación de uranio, el gobierno iraní notificó que es sólo es para alimentar a los reactores de fisión nuclear, mientras Bush y Blair califican tal explotación como “amenaza nuclear”. Es interesante ver cómo estos gobiernos del Norte desean subyugar al mundo profanando la soberanía energética de cada país. Todo Estado tiene el derecho de planificar estratégicamente su política energética. Si un país, como Argentina, decidiera invertir gran parte de los ingresos percibidos por la comercialización del petróleo de su propio subsuelo en la construcción de centrales nucleares (para seguir con el ejemplo), debido al agotamiento acelerado de sus reservas, significa que la planificación energética por parte del Estado tiene carácter estratégico, pues, los recursos energéticos son estratégicos aquí, en EE.UU. y en China. Volviendo al caso de Irán, ningún gobierno del mundo puede decirle que “no desarrolle tal tecnología porque no la necesita, por contar con gigantes reservorios hidrocarburíferos”, pues, como hemos visto antes, la planificación energética de carácter estratégico para este caso valida la opción de contingencia nuclear, porque para cuando sus yacimientos hidrocarburíferos se agoten no tendrán posibilidad alguna de proporcionar energía eléctrica a su estructura socioeconómica, ni tampoco tendrán los ingresos pertinentes por petróleo, y los países centrales que posean en su poder las últimas reservas de este recurso natural no renovable cotizarán al mismo con cifras astronómicas, y tener que "migrar" de un sistema energético a otro con tecnología muy diferente a último momento, implicaría costos inaccesibles, que no permitirían emprender una innovación en ese campo por falta de las divisas que hoy en día ingresan en grandes cantidades. Es un tema muy complejo para ser explicado en dos líneas, es por ello que decidí expandirme en el mismo, para una mejor comprensión e interpretación de la cuestión. Esta es mi opinión personal.

34 La “guerra relámpago” (Blitzkrieg, es la terminología nazi) es una estrategia militar que consiste en movilizar, simultáneamente y a alta velocidad, a todas las fuerzas armadas en su conjunto sobre el país enemigo, es decir, el empleo simultáneo y arrasador de las divisiones blindadas (Panzer Waffen SS anglo-estadounidenses) y de artillería liviana y pesada, los navíos militares de superficie y submarinos, y el material aéreo bélico. La estrategia militar Blitzkrieg fue utilizada por los nazis en su invasión a Polonia (1939); Dinamarca, Noruega, Holanda, Bélgica y Francia (1940); URSS (1941-1942); y luego empleada por las fuerzas Aliadas (dirigidas por EE.UU. y el Reino Unido) y por la URSS, contra Alemania e Italia (1944-1945).

35 Fuentes: SANZ, Juan Antonio. “El petróleo, un factor clave en el giro de Rusia sobre Irak”, en La Nación, pág. 4, 16/NOV/2002. DELGADO, Juan T. “Control del crudo”, en El Mundo.es, 11/FEB/2003.

36 Véase WALLERSTEIN, Immanuel (2002). Págs. 31-36.

37 Mucho menos les había preocupado durante los años que siguieron a la I Guerra del Golfo Pérsico (AGO/1990-FEB/1991) la escasez de alimentos y medicinas, tras el bloqueo de la OTAN, que en consecuencia provocó la muerte de miles de seres humanos. El programa “petróleo por alimentos” resultó ser uno de los tantos fiascos de la ONU, cuyos únicos beneficiarios fueron empresas petroleras de Europa (España, Francia, Italia y Turquía), de Rusia y China, como hemos visto más arriba.

38 DEUTSCHE WELLE-TV (DW-TV). Berlín, 24/MAR/2003.

39 Para hoy lunes 31/MAR/2003, el valor internacional del barril de petróleo cotizó en Londres a U$S 27,25 y en New York trepó a U$S 30,75. Fuente: TN Internacional, Buenos Aires, 31/MAR/2003.

40 CALLEJA, Gustavo (OCT/2001).

41 DW-TV. Berlín, 30/MAR/2003.

42 NOTICIEROS TELEVISA. México DF, 31/MAR/2003.

43 CNN. Atlanta, 31/MAR/2003.

44 CNN en español. Atlanta, 31/MAR/2003.

45 DW-TV. Berlín, 30/MAR/2003.

46 BBC-World. London, 31/MAR/2003.

47 NOTICIEROS TELEVISA. México DF, 30/MAR/2003. Según el Jefe del Departamento de Inteligencia Militar israelí, el general Yossi Kuperwasser, es posible que Irak haya transferido armas de destrucción masiva a su vecino Siria. Aunque, según la cadena AL JAZEERA TV (Duhä, 31/MAR/2003) las fuerzas de la Coalición anglo-estadounidenses no han encontrado nada que pruebe tal suposición en puntos “estratégicamente” sospechosos al oeste de Irak.

48 DW-TV. Berlín, 30/MAR/2003.

49 CNN. Atlanta, 31/MAR/2003.

50 DW-TV. Berlín, 31/MAR/2003.

51 CNN. Atlanta, 31/MAR/2003.

52 DW-TV. Berlín, 13/FEB/2003.

53 DW-TV. Berlín, 26/MAR/2003.

54 DW-TV. Berlín, 26/MAR/2003.

55 DW-TV. Berlín, 31/MAR/2003.

56 Véase ORTIZ ARELLANO, Fernando (5/DIC/2002).

57 General Colin Powell (Secretario de Estado del país del Norte), en CNN en español. Washington DC, 2001.

58 CHOMSKY, Noam (26/MAR/2003).

59 PETRAS, James (7/ENE/2003).

60 Extractado de “El petróleo, objetivo clave aunque no la única razón”, de Claudio Mario Aliscioni, política internacional, Clarín, pág. 21; 23 Marzo 2003. Se revisaron, también, fuentes como la OLADE, Organización Latinoamericana de Energía, Sistema de Información Energética Económica (Quito, 2002) y la BP (British Petroleum) BP Statistical Review of World Energy (London, 2002).

61 Ver SAID, Edward. “Otra manera de ver a Estados Unidos”, en Le Monde diplomatique, edición de Marzo de 2003, págs. 20 a 22.

62 Cuando hablamos de anarquía en el sistema internacional, estamos haciendo referencia a lo que, un reputadísimo autor de la escuela realista de las relaciones internacionales como Kenneth Waltz llamó como el auténtico “principio ordenador” de la dinámica de la política internacional, por cuanto, desde la concepción realista se entiende que no hay poder global sobre la tierra que tenga capacidades coercitivas y punitivas que impliquen una obligación formal y material en el plano internacional para los estados nacionales. En este sentido, la ONU no es más que un organismo que forma parte de los poderes formales del sistema internacional, de acuerdo a la concepción de Hedley Bull, autor inglés de sólida formación político-filosófica e integrante, también, de la escuela realista de pensamiento en relaciones internacionales. Por ende, a fin de profundizar, se puede consultar en WALTZ, Kenneth (1988). Teoría de la Política internacional, Ed. GEL, Buenos Aires. Además, BULL, Hedley (1977). La sociedad anárquica.

63 Podríamos hacer referencia aquí también, a lo que fue conocido históricamente como el corolario Roosevelt de la doctrina Monroe, propalado en 1904 por el Presidente antes mencionado, según el cual, los EE.UU. se arrogaban la posibilidad cierta de actuar, a escala global, como fuerza policíaca internacional en defensa de sus intereses y valores. Por ende, todo el campo geográfico mundial, se convierte en terreno pasible de ser controlado, dominado e intervenido por los EE.UU. en virtud de su definición teórico-práctica de lo que considera son intereses y valores vitales a defender, sean estos valorados como estrechos, amplios, vagos o hasta indefinidos desde cualquier otra concepción.

64 Frank, Tom; “ Las mil y una estafas de Enron: el gobierno de Bush Jr. implicado”; le Monde Diplomatique, pags. 16 y 17, febrero de 2002.

65 KRUGMAN,Paul; “Una crisis que desnuda al ‘capitalismo clientelista’”, Clarín, política internacional, 16 de enero de 2002.

66 Idem 64.

67 Idem 63.

68 Idem 64.

69 Idem 64, aunque, originalmente fue tomado por el autor del sitio de Internet CBS MARKET WATCH.com

70 Idem 64.

71 Idem 63.

72 Idem 64.

73 THE NEW YORK TIMES Y THE WASHINGTON POST; “Enron donó más de medio millón de dólares a Bush”, Clarín, política internacional, pags. 32 , 13 de enero de 2002.

74 KRUGMAN, Paul; “La quiebra de Enron desnuda un vasto sistema de corrupción”, Clarín, política internacional,pag. 26, 19 de enero de 2002.

75 CARDOSO, Oscar Raúl; “Enron: cuando el Estado se retira”; opinión política internacional, Clarín, pa. 23, 19 de enero de 2002.

76 Idem 74.

77 CLARÍN; “Reforma política en los EE.UU.2, política internacional. Ver también edición LA NACIÓN, viernes 15 de febrero de 2002.

78 Idem 76.

79 Idem 76.

80 Idem 76.

81 DIAMENT, Mario; “ Enron y los capitalistas de la Quinta Enmienda”, Opinión, sábado 16 de enero de 2002.

82 Idem 80.

83 Idem 80.

84 Idem 80.

85 Idem 80.

86 Idem 80.

87 Idem 63 y EICHENWALD, Kurt; “Los laberintos secretos del caso Enron. Las señales de advertencia sobre el desplome del coloso energético fueron desatendidas”, THE NEW YORK TIMES, ENFOQUES LA NACIÓN, domingo 17 de febrero de 2002.

88 Idem 86.

89 Idem 86.

90 Idem 86.

91 Idem 86.

92 Idem 86.

93 Idem 86.

94 Idem 86.

95 Idem 86.

96 Idem 86.

97 KRUGMAN, Paul; “Business versus Biznes”, THE NEW YORK TIMES, 12 de febrero de 2002.

98 Idem 96.

99 Idem 96.

100 Idem 96.

101 Idem 96.

102 Idem 96.

103 Idem 96.

104 OPPEL Jr. Richard; “ Enron to provide tax returns to congressional committee, viernes 15 de febrero de 2002. Buscar en: nytimes.com/2002/02/15business/14 CND- ENRON.html?ex=1014816755yei=1ye

105 Idem 103.

106 Idem 103.

107 Idem 103.

108 Idem 103.

109 LA NACION; “Enron: el gobierno se niega a dar documentos”, Exterior, lunes 28 de enero de 2002.

110 Idem 108.

111 Idem 108.

112 Idem 108.

113 Idem 108 y KRUGMAN, Paul ; « La vuelta de tuerca del capitalismo », opinión, Clarín, viernes 1 de febrero de 2002.

114 Es decir, todos los eslabones del circuito productivo de los hidrocarburos deben ser propiedad de la empresa supraestatal de hidrocarburos, incluyendo el transporte de energía y de estos recursos, que en un principio debieran estar en manos de los Estados nacionales, mientras que la distribución de energía eléctrica bajo la propiedad de cooperativas comunitarias, sin participación del Estado y cuya rentabilidad sea social, estando reguladas por un Ente Regulador Energético Latinoamericano.

115 “La energía es un derecho humano, y, como tal, es una exigencia moral que necesariamente debe ser satisfecha. Por ello, debe ser indiscutible: el acceso a la energía para todos los seres humanos”. Véase DE DICCO, Ricardo Andrés. “Situación de la Política Energética Nacional”, en DE DICCO, Ricardo A. / LAHOUD, Gustavo O. (2002).

116 El médico canadiense Norman Bethune llevó a la práctica el concepto de medicina social durante los años 1936 y 1937, en la Guerra Civil Española, y luego en las filas de Mao en la China invadida por los japoneses, desde 1937 hasta su muerte en 1939.