¿PAX O PAZ EN AMERICA LATINA?

CONFLICTO EN COLOMBIA

© Luis DALLANEGRA PEDRAZA *

INTRODUCCION

Si un régimen asegura el orden, el resultado es la pacificación -Pax-; si además de asegurar el orden, realiza la justicia, el corolario es la Paz 1.

Eso es a lo que toda sociedad aspira: a la paz; a que no sólo haya orden, sino que éste vaya acompañado de justicia, en términos equitativos y distributivos.

En toda sociedad, por lógica, se tiende al mantenimiento del orden, ya que es esencial a los efectos de afirmar la gobernabilidad. El orden, es la resultante presunta -en términos aristotélicos- de un pacto social instalado en la constitución vigente en esa sociedad. Pero también en toda sociedad hay demandas por situaciones insatisfechas que, en muchos casos promueven desorden, lo que genera un proceso interactivo que se realimenta permanentemente, entre demandas -internas y externas- y el mantenimiento del orden o la gobernabilidad 2.

Este proceso, en algunos casos, puede llegar a situaciones extremas y, en éstas, hay que revisar al sistema y, por sobre todo, al pacto social, que ha perdido la vigencia original.

Una sociedad no puede vivir en la anarquía, de la misma manera que tampoco puede vivir en un estado de orden cerrado, sin justicia para las demandas. Si no se encuentra un equilibrio entre orden -en términos de gobernabilidad- y justicia -en términos de satisfacción de demandas-, el sistema se mantiene en una condición de inestabilidad destructiva. La única manera de resolverlo, es yendo a las causas profundas más que reprimir al proceso.

EL PAIS DONDE LA VIOLENCIA HA SIDO LA FORMA DE RESOLVER CONFLICTOS Y ODIOS

La violencia en Colombia ya estaba instalada en el siglo XIX por confictos de diferente orden, comenzando por la guerra entre federalistas y centralistas, ajena a los ideales de autonomía regional, ya que se trataba de imponer el sistema federal, para que las oligarquías regionales pudieran conservar los privilegios adquiridos durante la época colonial sobre las formas de tenencia y aprobación de la tierra. Entre 1830 y 1902 se dieron nueve guerras civiles formales: En 1830, tras la disolución de la Gran Colombia se puso fin al intento de dictadura del General venezolano Rafael Urdaneta. En 1839 se dio la llamada guerra de los Supremos, que podría identificarse como la guerra de los “nuevos señores feudales” para conservar sus liderazgos regionales. En 1854 la guerra contra la dictadura del General José María Melo, quien había tomado el poder el 17 de abril de 1854. En 1860 la guerra liderada por el General Cipriano Mosquera, antiguo conservador contra el General Mariano Ospina, antiguo liberal venido a conservador. En 1876-77 guerra de conservadores contra liberales. En 1885 la guerra que puso fin al sistema federal. En 1895 guerra de los liberales contra el gobierno de Rafael Núñez, anterior liberal transformado en conservador. Finalmente de 1899-1902 o “guerra de los mil días” entre liberales y conservadores, contribuyendo a la separación de Panamá.

Durante la vigencia del federalismo, se dieron al interior de los estados o entre éstos o desde el gobierno central hacia ellos, una serie de enfrentamientos. Entre 1863 y 1884 hubieron 54 mini-guerras civiles entre conservadores y liberales o entre liberales.

Entre los conatos de insurgencia, el más significativo de ellos se dio en 1916, con la irrupción sobre la población de Inza, de un grupo de indígenas caucanos, liderados por Quintín Lame, reivindicando la posesión de sus tierras, arrebatadas según ellos por terratenientes del Departamento, a despecho de las ordenanzas españolas que desde la época colonial les reconocían derechos sobre éstas. Por causas similares o por motivaciones de injusticia social se dieron movimientos similares en Arauca, Huila, Magdalena y Cundinamarca.

Otra forma de violencia ha sido la surgida del sectarismo político estimulado por las dirigencias locales no exentas del apoyo de las directivas centrales de los partidos tradicionales, organismos integrados en su mayoría por personas que alimentaban viejos rencores, secuelas de los odios que generaron las guerras civiles en el siglo XIX. A partir del cambio de régimen en 1930, hecho que se repetiría en 1946, los dirigentes políticos de los dos partidos, condujeron a sus seguidores a unas cuantas guerras civiles limitadas 3.

Para controlar las situaciones de violencia, se recurrió a la policía de entonces, una institución de carácter descentralizado y extremadamente politizada, conforme a los intereses de los gobernantes, desde el nivel local al nacional, cuya aparición en escena generó una violencia similar o mayor que la que querían apagar.

La irracional violencia política, se profundizó en 1948, derivando en el asesinato el 9 de abril, del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán Ayala, acontecimiento que se conoció mundialmente como el “bogotazo”, en ocasión en que llegaban a Bogotá los representantes de los países de América para la celebración de la 9na Conferencia Panamericana, que daría lugar a la creación de la OEA. Un año antes de su asesinato, Gaitán había presentado una lista de 53 poblaciones de 11 Departamentos, en las cuales los conservadores habían asesinado liberales. Antes que Gaitán,  Laureano Gómez había publicado en 1930 se propia lista de conservadores muertos a manos de liberales.

La violencia” en la que conservadores y liberales dirimieron sus diferencias recurriendo a las armas sembró las semillas de una cultura de la violencia de cuyos frutos todavía se vive 4.

La situación extendida de violencia hizo que se reemplazara a la policía politizada, por el Ejército, como “apaga incendios” de la intolerancia política. Para autores como Rosales Ariza, la dirigencia política estaba ausente de la realidad social y económica de Colombia 5.

Para considerar las etapas de violencia en Colombia, circunscribiéndolas a las que afectaron a las cuatro últimas generaciones, habría que remontarse al cambio de régimen en 1930. Como consecuencia de un hecho que puso fin a la hegemonía conservadora de casi medio siglo, se inició una lucha sectaria que continuó hasta 1953, año en que asumió al poder el Teniente General Gustavo Rojas Pinilla al derrocar al Presidente constitucional Laureano Gómez Castro. Los 23 años transcurridos entre 1930-53, fueron de aguda violencia partidaria que ninguno de los partidos en el poder en los diferentes turnos, conservadores o liberales, pudo controlar.

El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán 9-4-1948 originó la presencia y acción de las guerrillas liberales, que sólo cesaron su acción en 1953 con el golpe de Estado de Rojas Pinilla. La paz declamada por Rojas Pinilla, solo duró un año. Los liberales decepcionados con Rojas Pinilla por considerarlo la prolongación del régimen conservador, reanudaron la violencia, iniciándose una nueva etapa desde 1954 hasta 1958 que culminó con la caída del régimen de facto de Rojas Pinilla y la instalación un año después del Frente Nacional 6.

Las zonas del Cauca, el Valle, el Huila y el Quindío, ricos en cultivo de café, plátano y madera y asiento de una población mayoritariamente de colonos e indígenas, trabajadores que habían sido víctimas de la violencia ejercida, sea por la represión oficial o por los terratenientes ávidos de riquezas, dieron lugar a la insurgencia.

Para Rosales Ariza, la guerra fría jugó un papel importante en la conflictividad insurgente, especialmente por la incidencia ideológica del comunismo soviético, compitiendo en la región con Estados Unidos.

Luego de la violencia bipartidista de la década de los ‘50 un grupo de rebeldes, entre ellos Pedro Antonio Marín, conocido como Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”, se refugió en la región de Marquetalia. Ahí encontraron asilo las familias de campesinos que huían de la violencia. Durante la década de los ‘60 la región fue declarada “República independiente” por sectores del Estado y de la clase dirigente colombiana, luego de que los habitantes de la zona lanzaran un llamado al gobierno exigiendo mayor presencia con programas sociales, escuelas y salud. El gobierno tenía información de la organización de los campesinos y sabía que estaban armados, bajo este pretexto lanzó una operación militar que sólo buscaba aplastar uno de los focos dormidos de la insurgencia campesina de la década anterior. El resultado fue una intervención militar con miles de soldados y desembarcos aéreos en una operación de cerco y aniquilamiento apoyada por aviones de la fuerza aérea y el bombardeo con Napalm y otro tipo de armas a ranchos y parcelas, y la resistencia de menos de media centena de guerrilleros y campesinos mal armados que defendían a las familias de la zona. Tras la operación, denominada Marquetalia, que no logro desmantelar la organización de los campesinos armados, los guerrilleros atravesaron huyendo, la cordillera en varios meses de marchas junto a familias que huían de la ofensiva y se reagruparon en las tierras bajas de la orinoquia colombiana y el pie de monte de la Cordillera oriental -al Sur del Meta y Caquetá- encontrándose con multitud de campesinos que huían de la violencia estatal en otras regiones y colonizaban las selvas del sur del país. La presencia de los guerrilleros en esta nueva zona les dio un amplio margen de movilidad en medio de una población que los recibió como protectores, siendo este el inicio de las FARC, o Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Aunque las FARC solo se crean bajo este rotulo a fines de los 60', la resistencia de los campesinos armados de Marquetalia, con Manuel Marulanda al mando, es considerada como el inicio y germen de la organización guerrillera.

Disidentes de las FARC formarían posteriormente el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Con ulterioridad aparecieron otros grupos como el M-19 y el Ejército Popular de Liberación (EPL) entre otros 7.

LOS ACTORES EN EL CONFLICTO

El conflicto de Colombia resulta sumamente difícil de resolver de una manera pacífica y negociada, dada la cantidad y heterogeneidad de actores que interviene, el poder y los intereses encontrados que presenta cada uno y, fundamentalmente, el no reconocimiento que se hace de la existencia de un conflicto. Se está jugando a los buenos y los malos, mientras los problemas subyacen sin resolución alguna. La idea central es doblegar al otro, más allá de resolver las causas profundas que llevaron a este conflicto.

Actores como EUA, cuyos intereses económicos y de seguridad 8 no pueden ser puestos en tela de juicio en ningún lugar del planeta, no está dispuesto a ningún tipo de negociación ni de reconocimiento de que haya fuerzas disidentes luchando por objetivos diferentes. En el 2000, el gobierno de EUA diseñó, junto con el Presidente colombiano Andrés Pastrana Arango el Plan Colombia, de lucha contra el narcotráfico, que tiene un componente de lucha contra la guerrilla y además una muy pequeña parte destinada a financiación de la problemática social. Con el gobierno de George W. Bush, a partir del 11 de septiembre del 2001, EUA puso a todos los movimientos insurgentes, en la lista de terroristas poniendo, de esta manera, una valla a la posibilidad de negociación.

Para el economista Héctor Mondragón, la parte social del Plan Colombia puede causar más daños aún que la parte militar. Hizo un paralelo entre la situación de violencia de los años 1948-58 que desplazó a más de 2 millones de campesinos e indígenas, para constituir los ingenios azucareros y las haciendas algodoneras, y la violencia actual, que despoja a las comunidades de sus tierras, para realizar especulaciones y ofrecerlas a inversionistas nacionales o internacionales para la realización de megaproyectos 9.

Por su lado, los miembros del sector financiero en EUA, que operan en la Bolsa de Comercio de Nueva York decidieron intervenir, con el objeto de encontrar vías de que el conflicto se resuelva para evitar que las pérdidas económicas y financieras de diferentes empresas y banca se profundicen. Para ello se reunieron con representantes de las FARC en 1999, buscando mostrarles que si el conflicto concluía, de las inversiones extranjeras podría surgir desarrollo suficiente para resolver los problemas de la sociedad colombiana 10.

El gobierno colombiano, en sus sucesivos períodos, se ha basado en el concepto weberiano de que el Estado es el único que tiene el monopolio de la coerción, por lo tanto los grupos disidentes deben subordinarse primero a la constitución y dejar que sea el propio gobierno -o el mercado, dependiendo de la ideología dominante- el que se encargue de resolver los problemas sociales. Durante los diferentes gobiernos hubo reuniones y acuerdos, que pueden resultar importantes para establecer las bases de una futura negociación de paz.

Los paramilitares estuvieron desde un comienzo, conformando distintos grupos en todo el país. Estos grupos no tienen una estructura única. Han entorpecido toda posibilidad de paz, toda vez que mientras algunos gobiernos negociaban o intentaban establecer bases de negociación con la guerrilla, los paramilitares continuaban con sus avanzadas militares. De acuerdo con declaraciones de uno de los líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Carlos Castaño, en la guerra contra la guerrilla no entran los derechos humanos. Alvaro Uribe negoció con las AUC una desmovilización bajo un marco legal que habilita el perdón de muchos crímenes cometidos por ellos, en su momento autores de 80% de las violaciones a derechos humanos, según la ONU. Existe un conflicto importante entre el gobierno de Uribe, grupos de derechos humanos y la Corte Suprema de Justicia, por la Ley de Justicia y Paz (Ley 975/2005), ya que el Presidente había negociado con las AUC una desmovilización bajo un marco legal que habilita el perdón de muchos crímenes cometidos por ellos. Amnistía Internacional manifestó al gobierno de Colombia su oposición a la ley dado que podría concederles impunidad a los violadores de derechos humanos.

Las fuerzas insurgentes: las FARC-EP y el ELN, junto a las que no considero a los paramilitares, están dispuestas a continuar con su vía militar, en tanto el gobierno no se decida a negociar cambios profundos y radicales, que implican prácticamente la re-celebración del pacto social a partir de reformas constitucionales que contemplen el desarrollo y la justicia social con independencia de toda fuerza externa. El ELN ha estado llevando a cabo -aunque de manera irregular-, conversaciones con el gobierno colombiano en La Habana, y ha manifestado tener aspiraciones de llegar a algún tipo de acuerdo con las FARC para hacer negociaciones conjuntas.

Hay diferentes sectores en Colombia, que han manifestado su interés en que se busquen salidas al conflicto expresando, a su vez, que los perjuicios que reciben por causa del conflicto son importantes. La Federación de Ganaderos, el Gremio que reúne a los empresarios colombianos, la Organización Indígena de Colombia (ONIC) -hay registrados 87 pueblos indígenas-, cerca de un centenar de Grupos de ONG’s y OSC colombianas, entre otros sectores.

Los países de América Latina, en general, han mostrado una subordinación a las directivas de EUA en materia de seguridad en problemas de guerrilla y de narcotráfico, sin tener plan propio ni regional. Existe una fragmentación regional histórica. Hay posiciones contradictorias dependiendo de los gobiernos. El conflicto con la guerrilla es un problema interno colombiano. Lo claro es que EUA tiene políticas para las diferentes situaciones que se dan en América Latina atendiendo, desde ya, a sus intereses económicos y de seguridad; pero América Latina no tiene políticas para resolver sus propias problemáticas o alcanzar su propio desarrollo económico-social; deja en manos de EUA esto, con resultados que son más favorables a los intereses norteamericanos que a los latinoamericanos. El único caso en el que América Latina muestra una actitud activa es el del gobierno de Venezuela de Hugo Chávez, que ha intentado mediar, con el conocimiento y la autorización del gobierno colombiano, el apoyo del gobierno de Francia y la aceptación del de EUA; pero esta mediación ha tenido corta vida, debido a desentendimientos entre Chávez y Uribe por diferentes causas; aunque la dominante es que el Presidente venezolano no interpretó el significado del rol del mediador en toda la dimensión, al menos, como la planteaba Uribe. Los gobiernos de Brasil y Ecuador manifestaron su voluntad de apoyar al gobierno venezolano en el proceso. También acompaña el gobierno nicaragüense de Daniel Ortega. Se han agregado Bolivia y Argentina creciendo, lentamente, la posibilidad de que la región recupere las riendas de su destino, con metodologías propias. No obstante, los vaivenes y desentendimientos regionales, especialmente los que se dan entre el gobierno de Colombia y diversos países de la región, por diferentes motivos, hace compleja la posibilidad de que América Latina sea el motor de la resolución de sus propias problemáticas.

La posición de Kofi Annan en oportunidad de ser Secretario General de la ONU, sentó un precedente importante y necesario para poner en su lugar a los sectores que apuestan por una salida armada al conflicto, como recordara la FIDH en su comunicado sobre la crisis: Resulta claro que un triunfo militar favorable a alguna de las partes beligerantes es técnica y diplomáticamente imposible y el modelo de negociación que se quiere implantar sólo sería posible a costa de una gran pérdida de vidas humanas, que serían aportadas por la población civil, tal y como sucedió en el modelo de negociación de paz en El Salvador (más de 90.000 muertos) y en Guatemala (más de 120.000 muertos). Los candidatos como Alvaro Uribe Vélez deben entender que la guerra civil de Colombia no es un conflicto interno y que está, necesariamente, internacionalizada. El mundo está pendiente de que no se estimule la utilización de organizaciones paramilitares y de que se termine con el problema de la financiación ilegal de la guerra por parte del Estado. Esta internacionalización tendría que tener efectos inmediatos sobre la forma y el fondo de las negociaciones. Los beligerantes deben ser reconocidos como tales de una vez por todas y pasar a la agenda real de la paz utilizando los recursos que el Derecho Internacional contempla para los conflictos internacionales, aplicando al mismo tiempo el Derecho Internacional de los Derechos Humanos; la modulación de la agenda en torno al cumplimiento de ambos tipos de Derecho Internacional no es otra cosa que una herramienta para conseguir un camino hacia la paz. Nadie puede reemplazar a los propios colombianos en la solución de sus problemas, pero no debe favorecerse que terceros países apuesten por favorecer modelos de negociación que no sólo han mostrado su ineficacia a corto y largo plazo, sino que tienen como variable de ajuste el exterminio de población civil en forma sistemática, como viene ocurriendo hasta la fecha. Nos referimos a las fórmulas implementadas por los países amigos en el proceso de El Salvador: Colombia, Venezuela, México y España. Es inútil que el Estado colombiano pretenda convencer a la comunidad internacional a través de costosas campañas de imagen llevadas adelante por multinacionales expertas en la materia; los gobiernos y las instituciones especializadas conocen bien los mecanismos que se utilizaron en Centroamérica en la década de los ‘80 y, sin cinismos utilitaristas, es imposible aceptar este camino como construcción de una sociedad vertebrada y donde la igualdad ante la ley y la tolerancia sean posibles 11.

Los países de la Unión Europea (UE), decidieron en el 2000 hacer aportes de ayuda socio-económica para el Plan Colombia. La posición de la UE respecto de los grupos armados, incluyendo los paramilitares, está relacionada con el grado de respeto de los mismos a los derechos humanos, el derecho humanitario internacional y la inmunidad diplomática. Por otra parte, en la lucha contra el narcotráfico plantea que se haga dentro del respeto de la diversidad biológica y del medio ambiente. Y para mitigar las desigualdades socioeconómicas en Colombia, la UE considera indispensable que se elabore un programa de reformas socioeconómicas decisivas y se ponga en práctica de modo urgente y con independencia de los acontecimientos del proceso de paz. Convoca a los partidos políticos en Colombia a que conviertan la búsqueda de una paz negociada en una política de Estado. En el 2002 incorporaron a las FARC-EP en la lista de grupos terroristas. Algunos países de la UE no actúan en común sino que lo hacen subordinados a los intereses de seguridad de EUA, como en el caso de España que, al menos en el período del gobierno de José María Aznar, dio ayuda militar a Colombia. Para la UE, la negociación y la solución de la problemática en Colombia, debe derivar en una subordinación de los grupos insurgentes al gobierno vigente.

Tratar de conjugar y conciliar los parámetros planteados por cada parte, resulta sumamente difícil. No obstante, este es un ejercicio por intentar develar cuales son las posiciones de cada uno y de qué manera se puede construir una agenda de negociación pacífica.

En este contexto, hay un tema central a considerar; si las FARC o el ELN en este caso -pero cualquier grupo disidente en cualquier otro-, busca reconocimiento como grupo beligerante, deben cumplir con las normas establecidas en el Derecho Internacional, y el secuestro de personas, más aún de civiles, queda fuera de toda consideración. Este tipo de conductas y procedimientos, son calificados delitos graves conforme al Derecho Internacional, y hace que los objetivos reales de la conducta insurgente pierdan la substancia y se desdibujen totalmente. Se trata de aquellas conductas punibles definidas por la legislación nacional que han sido prohibidas en tratados del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, del Derecho Internacional Humanitario y del Derecho Penal Internacional. De esta manera, la insurgencia pasa a ser considerada como delincuencia y se debilita su posición originaria que, aunque pueda ser inicialmente legítima, no puede ser ensuciada con este tipo de actos. Por otra parte, al Estado nacional, le corresponde también la obligación de reconocer y garantizar sus derechos a las víctimas de graves violaciones de los derechos humanos y de graves infracciones del Derecho Internacional Humanitario perpetradas sea por grupos ilegales, como por servidores públicos.

Los principios y normas del Derecho Internacional en materia de verdad, justicia y reparación han sido adoptados por la comunidad internacional con el significativo propósito de que los pueblos puedan construir la paz y lograr la reconciliación sobre cimientos justos, firmes y duraderos. Esos dos bienes eminentes no son fundables en el olvido de los crímenes, ni en la indulgencia hacia los criminales, ni en el menosprecio por las víctimas.

Las FARC ya habían firmado con el gobierno colombiano de Belisario Betancur, el 28 de marzo de 1984, el “Acuerdo de la Uribe” en el que, entre otros temas, acordaron que:

Condenarán y desautorizarán ... el secuestro, la extorsión y el terrorismo en todas sus formas y contribuirán a que termine su práctica, como atentados que son contra la libertad y la dignidad humanas.

1913 es el año en que el Presidente Juan Manuel Santos abrió la alternativa a la negociación del conflicto en La Habana, "reservándose la llave de la paz" y sin que haya un "alto el fuego", a la vez que decidió que las negociaciones se lleven a cabo fuera del país. Las posiciones de las partes tienen tonos y orientaciones muy diferentes, como para poder abrigar la posibilidad de una "paz" real (orden con justicia), toda vez que se observa que de parte del gobierno la idea es de "Pax", pacificación (restablecimiento del orden).


INDICE

POSICIONES DE LAS DIFERENTES PARTES EN EL CONFLICTO
Posición/Año

Gobierno de EUA

Sector Financiero de EUA

Gobierno de Colombia

Parami-
litares

FARC

Otras fuerzas en Colombia (ELN)

Otros actores en Colombia

Fuerzas Armadas Colombia

Sec. Gral. ONU, otras organiz. y personali-
dades

Gobiernos Latinoame-
ricanos

Unión Europea

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

Temas a considerar para una Agenda de Paz en Colombia

Cuadro Puntos para Agenda de Paz (Por Areas Temáticas y por Actores)

Cuadro Grupo Memoria Histórica ¡Basta Ya!

FARC: Diez Propuestas Mínimas para el Fin del Conflicto

Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera: Gobierno-FARC (24-08-2016)

(Bajar pdf del Acuerdo Completo)

Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto "Acuerdo de la Esperanza": Gobierno-FARC (12-11-2016)

(Bajar pdf del Acuerdo Completo Modificado: 12-11-2016)

Características de las Reformas hechas al Acuerdo Final

Acuerdo Final Gobierno-FARC: Fe de Erratas

Décima Conferencia de las FARC-EP: Tesis para la Discusión

Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición en el Acuerdo Final

ACUERDOS FIRMADOS Y DOCUMENTOS PRESENTADOS CON PROPUESTAS DE PAZ


Acuerdos de la Uribe 1984

Extensión del Acuerdo de la Uribe 1986

Acuerdo entre el Gobierno Nacional, los Partidos Políticos, el M-19 y la Iglesia Católica 1990

Acuerdo de Santo Domingo Gobierno Nacional y M-19 - 1990

Declaración de Caracas: Gobierno Nacional y la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar 1991

Acuerdo de Puerta del Cielo entre Gobierno y ELN 1998

Acuerdo del Nudo de Paramillo o de Córdoba (Gobierno, Sociedad Civil, AUC) 1998

Reunión Informal Vocero de las FARC y Funcionario del Departamento de Estado de EUA 1999

Establecimiento de Pautas y Reglas de Negociación 1999

Agenda Común Negociaciones FARC-Gobierno por el Cambio Hacia una Nueva Colombia 1999

Bases para la Creación de “un nuevo modelo de desarrollo económico" 2000

Comunicado Nº 9 de la Mesa de Diálogo y Negociación 2000

Acuerdo de Los Pozos 2001

Acuerdo entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP: Derecho Internacional Humanitario 2001

Acuerdo de San Francisco de La Sombra 2001

Acuerdo Firmado por el ELN y el Gobierno de Colombia: Acuerdo por Colombia 2001

Acuerdo de Santa Fe de Ralito: Gobierno-AUC (Paramilitares) 2003

Acuerdo de Santa Fe de Ralito: Gobierno-AUC (Paramilitares) 2004

Acuerdo (Parcial) Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral Mayo 2013

Acuerdo (Parcial) Político de La Habana Noviembre 2013

Acuerdo (Parcial) Solución al Problema de las Drogas Ilícitas Mayo 2014

FARC: Por una Convergencia y Acuerdo Nacional 2007

Derechos Humanos en Colombia

Planes Militares de Diferentes Gobiernos de Colombia Contra la Guerrilla

Análisis, Planteos e Interpretaciones

Observaciones

Cuadro Acuerdos de Paz Firmados por Diferentes Gobiernos con los Grupos Insurgentes

Ley 001 FARC-EP de Reforma Agraria Revolucionaria

Ley 002 FARC-EP Sobre la Tributación

Ley 1424 del 29-12-2010 Dicta Disposiciones de Justicia Transicional

Ley 160 de 1994 Reforma Agraria

Decreto 2601 del 19-07-2011 Reglamentario de la Ley 1424

Cien Propuestas de Desarrollo Agrario Integral con Enfoque Territorial - FARC-EP

Claves de la Política Exterior de Colombia

Marco Legal para la Paz en Colombia: Justicia Transicional

Acuerdo Gobierno-FARC: Agenda para la Terminación del Conflicto

Acuerdo Gobierno-FARC sobre Víctimas del Conflicto



Foto AutorEsta página fue hecha por  Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


e-Mail: luisdallanegra@gmail.com

© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, "¿Pax o Paz en América Latina?: Conflicto en Colombia",  Abril del 2015.
La reproducción total o parcial de este trabajo, en cualquier forma que sea, idéntica o modificada, escrita a máquina, por sistema “multigraph”, mimeógrafo, impreso, por fotocopia, fotoduplicación, en internet, etc., no autorizada por el autor o editor, viola derechos reservados. Cualquier utilización debe ser previamente solicitada, Ley 11.723.
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1 Goldschmidt, Werner, Introducción al Derecho. La Teoría Trialista del Mundo Jurídico y sus Horizontes, (Buenos Aires, Depalma, 1968), pág. 353.

2 Este proceso interactivo sistémico, ha sido muy bien estudiado por Easton, David, A Framework for Political Analysis, (Englewood Cliffs, 1965).

3 Rosales Ariza, Gustavo E., Para no Olvidar… Forjadores de Violencia, (Bogotá, Universidad Militar Nueva Granada, 2007), ISBN: 978-958-97859-3-5, págs. 24-25.

4 Tortosa, José María, Panorama global de los conflictos armados actuales: causas y tipología, Gepyd, Universidad de Alicante, http://www.iudesp.ua.es/documentos/panorama.pdf.

5 Rosales Ariza, Gustavo E., Para no Olvidar… Forjadores de Violencia, (Bogotá, Universidad Militar Nueva Granada, 2007), ISBN: 978-958-97859-3-5, pág. 26.

6 Rosales Ariza, Gustavo E., Para no Olvidar… Forjadores de Violencia, (Bogotá, Universidad Militar Nueva Granada, 2007), ISBN: 978-958-97859-3-5, págs. 27-28.

7 Aplicación del Derecho Internacional Humanitario en el Conflicto Colombiano, http://www.cajpe.org.pe/conflic.htm.

8 Este es el Corolario Theodore Roosevelt a la Doctrina Monroe que aun tiene vigencia y aplicación.

9 Mondragón, Héctor, Conferencia Para una Paz Duradera en Colombia, 13-12-2000, Parlamento Europeo, Estrasburgo, con la participación de diputados europeos. Publicado por Equipo Nizkor, http://www.derechos.org/nizkor/, Human Rights, Serpaj Europa, 19-12-2000.

10 Visita Histórica: Cumbre en la Selva del Sur del País, Diario Clarín, Buenos Aires, Domingo 27-6-1999. También, La Situación en Colombia: Consecuencias del Encuentro del Titular de la Bolsa de Nueva York con Lideres de la Guerrilla, Diario Clarín, Buenos Aires, 28/6/1999.

11 Equipo Nizkor, http://www.derechos.org/nizkor/, Derechos Human Rights - Serpaj Europa - Información - 15-1-2001.