EL CONSENSO DE WASHINGTON DE 1989
 
Elaboración en base al Documento del Banco Mundial
©  Luis DALLANEGRA PEDRAZA (*)


Uno de los elementos de régimen, donde se encuentran las pautas establecidas por EUA y los organismos económicos internacionales cooptados por este país es el Consenso (?) de Washington de 1989, donde se plantean 10 instrumentos de política para llevar adelante el objetivo de un sistema capitalista mundial basado en la libertad del mercado para operar, donde predominan los más "aptos", en una especie de "darwinismo social", donde la vida social se concibe gobernada por las leyes de la competencia y del conflicto, llevando a una selección natural de la supervivencia del más apto y a la eliminación del más débil.

El denominado "consenso" en realidad, fue un documento adoptado a partir de una reunión realizada en Washington en 1989, entre académicos y economistas norteamericanos, funcionarios de gobierno de ese país y funcionarios del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. No fue un consenso de la "comunidad internacional" en un debate amplio sobre las necesidades y las opciones del mundo hacia el Siglo XXI.

Los Diez Puntos del Consenso:

1) establecer una disciplina fiscal;

2) priorizar el gasto público en educación y salud;

3) llevar a cabo una reforma tributaria;

4) establecer tasas de interés positivas determinadas por el mercado;

5) lograr tipos de cambio competitivos;

6) desarrollar políticas comerciales liberales;

7) una mayor apertura a la inversión extranjera;

8) privatizar las empresas públicas;

9) llevar a cabo una profunda desregulación; y

10) garantizar la protección de la propiedad privada (1).

Se confiaba que con el Consenso y como consecuencia de la globalización, iban a aumentar las tasas de crecimiento económico y que iba a disminuir significativamente le pobreza y la inseguridad. Que el flujo de capital y el crecimiento de las exportaciones promovería el desarrollo de sectores con un uso intensivo de la mano de obra.

Eso no ocurrió. La disminución del índice de pobreza, en realidad fue reflejo de la disminución de la tasa de inflación acompañada por un breve crecimiento del PBI y no como consecuencia redistributiva de la riqueza financiera y comercial.

En muchos países aumentó el desempleo formal o el empleo informal, o ambos, como por ejemplo, en Argentina o en Nicaragua.

El crecimiento de las exportaciones estuvo centrado en sectores de uso intensivo de los recursos naturales y la brecha salarial entre mano de obra calificada y no calificada, creció (2).

La inseguridad económica para los pobres y la clase media, vinculada a la inseguridad laboral y a la volatilidad de los ingresos, tendió a crecer.

En un documento titulado "La Larga Marcha" resultante de una reunión en Montevideo en 1997, sobre el desarrollo en América Latina y el Caribe, se concluyó que era necesario emprender reformas adicionales. Invertir en recursos humanos, promover o crear mercados financieros eficientes y sólidos, mejorar el entorno legal y normativo (en especial del mercado laboral y mejoramiento de las regulaciones que afectan la inversión privada en infraestructura y servicios sociales), mejoramiento de la calidad del sector público (incluyendo el sector judicial) y consolidación de la estabilidad macroeconómica a través del fortalecimiento fiscal. Esto implicaría importantes reformas institucionales.

Se propuso impulsar el diálogo entre personas responsables de la formulación de políticas, la sociedad civil y la comunidad académica en América Latina y el Caribe, acerca de la mejor manera de diseñar y reformar las instituciones para satisfacer las nuevas demandas de la sociedad.

No obstante, esto no ha ocurrido.

Por un lado hay sectores académicos pseudointelectuales, justificadores de las políticas gubernamentales o de la ideología ambiental, pero no preocupados por trabajar en pos de un mejoramiento institucional en beneficio social. Por otra parte, los sectores políticos están más preocupados por el poder y el ejercicio constante de un "electoralismo", por lo que evitan todo debate.

En el Consenso de Washington se definió el concepto de instituciones, a los efectos de comprender el significado de cambio institucional. Se entendió como "las normas que configuran el comportamiento de organismos e individuos dentro de una sociedad" (3). Sean de carácter formal como constituciones, leyes, reglamentos, contratos o informales, como los valores.

En el marco de las reformas institucionales planteadas por el Consenso, se consideró que ha aumentado la demanda por parte del sector privado, que ahora compite en un mercado globalizado y que ha advertido que sus utilidades o competitividad se ven afectadas por la calidad y eficiencia de la prestación de servicios financieros y públicos, la calidad de la educación y la eficacia del sistema judicial.
 
 

1) La idea es la reforma en estos sectores para mejorar la competitividad en el sector privado, lo que a su vez, el Consenso presume que redundaría en un crecimiento a largo plazo.

Uno se pregunta ¿cómo controlar la calidad educativa con la eficiencia económica en países donde la educación siempre ha sido una carga o un gasto y no una inversión?

2) El rápido crecimiento de flujos inestables de capital requiere de reformas institucionales (de por sí esta forma de operar el capital constituye una reforma al Estado, más allá de las que se realicen administrativamente) que pueden contribuir a mitigar los riesgos que conlleva esta tendencia.

Hay una creciente conciencia de la necesidad de contar con instituciones financieras nuevas o más eficientes (nacionales e internacionales) para disminuir la vulnerabilidad (4).

Durante la década de los ´90 el volumen de intercambio comercial creció 3 veces más que la producción mundial y la inversión extranjera directa 2 veces más que la producción interna de estos países (5).

También crece la expansión de subsidiarias de empresas que ubican sus plantas de montaje y oficinas y venden sus productos en todo el mundo.

El poder se concentra en países que producen y detentan el monopolio de la información, de los servicios, de la estética y de las ideas, de la investigación científica y tecnológica, de las patentes, de las comunicaciones de masas. Luego vienen los países cuya producción es industrial. Al final están los países que están condenados a consumir sin producir.

Las fábricas, que en la era industrial indicaban progreso, hoy indican una situación intermedia entre el mundo industrializado y la periferia (6).

De la misma manera crece la apropiación de activos públicos por parte del sector privado nacional y transnacional, generando más desempleo como consecuencia; la fusión de bancos, la fusión de empresas.

En materia de privatizaciones en América Latina, las empresas privadas transnacionales impusieron el "régimen" y no los gobiernos, sino no podían vender las empresas públicas. De monopolios empresarios estatales se pasó a monopolios privados.

Toda esta situación abrió nuevas oportunidades, pero generó nuevos riesgos a la vez que nuevos desafíos que no se están llevando a cabo, particularmente la resolución del problema del desempleo y la pobreza, sobre los que se plantean paliativos, pero no verdaderas soluciones.

La mayoría de los países periféricos decidieron abrir sus economías al comercio, las inversiones y los flujos financieros, para aprovechar las oportunidades de una creciente globalización; sin embargo lo han hecho, en la generalidad de los casos, sin contar con un marco institucional adecuado (7), que además de ser ineficiente, decidieron exponerlo en "crudo", en aras de cumplir con los requisitos de la liberalización demandados por la ideología ambiental.

ESTABILIDAD DE LA ECONOMIA GLOBAL

Las economías asiáticas, que hasta 1997 y durante décadas se habían desempeñado bien, siguiendo políticas macroeconómicas sólidas, a diferencia de México que derivó en el efecto tequila en 1994, cayeron en una crisis financiera y monetaria, sufriendo graves recesiones, desempleo e inestabilidad social, debido a que las inadecuadas instituciones de gobierno, corporativo y financiero, crearon incentivos perversos que llevaron al sector privado de esos países a abusar de su acceso a enormes flujos de capital de corto plazo, incurriendo en masivos riesgos financieros y monetarios que hicieron que sus economías y ellos mismos se volvieran altamente vulnerables a los cambios en las percepciones de los inversionistas (8).

La estabilidad institucional y financiera, no asegura bienestar social.

En realidad, la preocupación central es evitar los riesgos de pérdidas y quebrantos. Se considera que resuelto esos problemas, se "derramará" bienestar sobre la población en general.

Esta crisis muestra fehacientemente que las instituciones nacionales e internacionales no son capaces de manejar el nuevo mercado financiero mundial (9).

DEMANDAS GENERADAS POR LA DEMOCRATIZACION

Si se le puede llamar "democratización" al "electoralismo" existente (10).

La finalización del bipolarismo renovó la atención mundial en temas tales como: acceso a la justicia para los pobres, protección de los derechos humanos básicos y la creación o consolidación de instituciones democráticas en general. Esto genera una demanda de profundas reformas al interior de las instituciones estatales y desde ya de las internacionales, como la ONU, que es controlada por el CS pero nada tiene que hacer el órgano democrático por excelencia que es la Asamblea General.

Las llamadas democracias muestran que la atención por los derechos humanos es aún conflictiva. Muchos gobiernos "pactaron" con las fuerzas armadas, salidas de compromiso de no revisión de lo actuado ni juzgamiento de actos de gobierno en aras de la "pacificación". Chile con Pinochet. Otros generaron mecanismos de "indulto" como Menem en Argentina.

DESAFIOS TECNICOS Y POLITICOS AL CAMBIO INSTITUCIONAL

FACTORES QUE AFECTAN SU IMPLEMENTACION

Los principales cambios que se han hecho tienen que ver con la protección de los derechos de la propiedad, riesgos de la expropiación privada y los contratos (11); en lo demás, salvo algunos programas que no han funcionado sobre reconversión laboral, no hay cambios, salvo para desregular.

EJEMPLOS DE DESAFIOS TECNICO-POLITICOS
QUE SE PRESENTAN A LOS CAMBIOS

La creciente deficiencia y baja calidad en los sistemas de educación pública, queda transparentado en el bajo desempeño de los estudiantes en las pruebas de evaluación en el nivel secundario, o en los exámenes de ingreso a la universidad, así como por los crecientes coeficientes de repetición y de deserción.

En general hay diferentes factores que intervienen en esto. Por un lado las élites de la región envían a sus hijos a instituciones privadas e incluso a estudiar al exterior (EUA o Europa), por lo que no muestran interés en la reforma, la actualización y el mejoramiento de las condiciones de la educación pública que termina políticamente siendo considerada una carga, más que una inversión (12). Por otra parte, los jóvenes hoy, programan una videocasetera o manejan una computadora desde los 4 años, pero se pretende educarlos con los viejos criterios pedagógicos y didácticos.

Hay que agregar el descuido que existe por los sectores relegados en los interiores de los países, que requieren de grandes esfuerzos de maestros, alumnos y padres, pero que no son redituables para los sectores políticos locales o nacionales.

Las reformas educativas que se plantean se hacen a espaldas de todo debate y concepto de proyecto de país, aunque su retraso en la puesta en marcha se lo atribuye a las asociaciones de profesores que tienden a frenar estas reformas. No hay procesos participativos ni incentivos a los sectores docentes para llevar a cabo las reformas, ya que son los Ministerios de Economía los que toman las decisiones y no los de Educación. Por otra parte, la educación no da rédito político de corto plazo por lo que no hay interés en los sectores de gobierno.

El sector judicial tiene problemas similares en cuanto a la reforma. Es muy difícil desvincularlos de los gobiernos de turno. Han sido controlados por gobiernos militares o por dictaduras civiles y la costumbre continúa con las democracias electoralistas.

Las reformas judiciales son aún muy escasas y de poco alcance. La cantidad de casos acumulados, la incapacidad para intervenir en hechos de corrupción por falta de medios o de investigadores, los bozales puestos por "pactos" entre civiles y militares en aras de presuntas pacificaciones, entorpecen toda reforma.

En general, las instituciones de la administración pública están muy ligadas a las instituciones políticas, lo que hace difícil su independencia. Es prácticamente imposible establecer un sistema eficiente basado en la meritocracia, cuando todos los gobiernos de turno tienen acceso y control sobre los funcionarios.

Hay países que según el BM son modelo de eficiencia y transformación en la administración pública, como Chile. Sin embargo, un país en el que no se puede juzgar a Pinochet, que a su vez logró modificar la constitución para obtener un cargo de Senador vitalicio; un país en el que las fuerzas armadas tienen el control de un porcentaje de los ingresos por exportación de cobre para compra de armamento, independientemente del presupuesto nacional para fuerzas armadas; donde el poder judicial es controlado por las fuerzas armadas ya que los temas de derechos humanos no pueden ser revisados; no puede ser considerado un país modelo porque alivió a la administración pública de un gasto y una regulación en los aspectos que interesan a empresas y banca.

DEL CONSENSO DE WASHINGTON A LA CUMBRE DE SANTIAGO

La denominada Segunda Cumbre de las Américas de 18 de abril de 1998, que corresponde a la Cuarta Reunión de Presidentes Americanos (tercera en la que se exige el requisito de democracia para asistir) adoptó lo que se llamó el Consenso de Santiago, estableciendo metas ambiciosas sobre educación, reformas al sector financiero, judicial y público (13).

Sobre lo social, salvo desde el punto de vista del mercado, nada se ha hecho.


Foto AutorEsta página fue hecha por Luis DALLANEGRA PEDRAZA

* Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


© DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, El Consenso de Washington de 1989, http://luisdallanegra.bravehost.com/Amlat/conswash.htm
e-Mail: luisdallanegra@gmail.com 
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(1) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso de Washington: La Hora de la Reforma Institucional", (Washington D.C., Banco Mundial, 1998), pág. 8.
(2) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso..., op. cit., págs. 1-2.
(3) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso..., op. cit., pág. 2.
(4) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso..., op. cit., pág. 3.
(5) Banco Mundial, Global Economic Projects and the Developing Countries, Washington D.C. 1997.
(6) Planteado por el profesor y escritor italiano Doménico De Masi, citado por Adriano de Aquino, Secretario Estadual de Cultura del Gobierno de Río de Janeiro, en un artículo titulado "Industria Cultural no Río de Janeiro", Diario Journal do Brasil, 17 de marzo de 1999.
(7) Banco Mundial, Private Capital Flows to Developing Countries: The Road to Financial Integration, Washington D.C., 1997.
(8) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso..., op. cit., pág. 4.
(9) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso..., op. cit., pág. 4.
(10) Ver sobre el tema a Drucker, Peter, La Sociedad Postcapitalista, (Bs. As., Sudamericana, 1993), pág. 114 y ss.
(11) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso..., op. cit., pág. 5.
(12) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso..., op. cit., pág. 6.
(13) Burki, Shahid Javed y Perry, Guillermo E., coordinadores, "Más Allá del Consenso..., op. cit., pág. 8.