© Congreso Nacional Africano
Inglés/English

Negociaciones

Una Perspectiva Estratégica *

(Como fue Aprobado por el Comité Nacional de Trabajo el 18 noviembre de 1992)

1. Balance de Fuerzas

Al final de los ‘80s, el balance de fuerzas estratégico fue caracterizado como:

1.1

El movimiento de liberación disfrutó muchas ventajas sobre el régimen, ambos interiormente e internacionalmente.
Todos los pilares de la lucha habían crecido en fuerzas:

1.2

Al mismo tiempo, el movimiento de liberación enfrentó ciertos defectos objetivos:

1.3

La crisis en Europa Oriental, y el cambio resultante en las relaciones entre las potencias mundiales trajeron el tema de la resolución negociada de conflictos regionales a la primera plana -en este contexto, Sudáfrica no sería tratada como una excepción-. Importante, estos cambios también ejercieron nuevas presiones sobre el régimen para someterse a la emergente "cultura" internacional de democracia multipartidista.

1.4

El bloque de poder del apartheid perdió capacidad para manejarse en la vieja manera. Sus políticas de represión y reforma habían fallado de manera estrepitosa; virando hacia una aguda crisis socio-económica. Al mismo tiempo el movimiento de liberación no tenía la capacidad inmediata de derrocar el régimen.

1.5

Todos estos factores fijaron el escenario para una resolución negociada del conflicto sudafricano. El régimen fue forzado a levantar la prohibición del ANC y las otras organizaciones, liberar a Nelson Mandela y otros prisioneros políticos, reconocer la derrota de la ideología del apartheid, y pedir las negociaciones con el movimiento de liberación. Esto constituía una retirada estratégica muy importante para el régimen y una victoria para las fuerzas democráticas.

2. Cambios en el Balance de Fuerzas:

2.1

El balance de fuerzas no es completamente estático. En esta fase de las negociaciones:

2.2

En el período reciente:

Sin embargo:

2.3

También en el período reciente:

Sin embargo:

2.4

Como consecuencia de la protesta masiva y las negociaciones, se ha alcanzado un poco de progreso en el período reciente. Algunos ejemplos de ésto son: la Declaración de Intenciones de CODESA (que establece el consenso nacional sobre una amplia dirección en la que debe desarrollarse el procedimiento político); el Registro de Entendimientos; y el Amplio Consenso sobre la necesidad de un Gobierno Interino y una Asamblea Constituyente. Aunque el régimen ha conseguido retrasar la transición, existe una marejada de apoyo dentro de la sociedad como un todo para una rápida resolución de los problemas políticos y socio-económicos.

2.5

En este contexto, el movimiento de liberación es confrontado con varias opciones:

  1. Reanudación de la lucha armada y la perspectiva de una revolucionaria toma del poder. (Teniendo en cuenta la situación objetiva arriba descripta, y la posibilidad de una resolución negociada, el ANC ha decidido que esta opción no es ni preferible, ni viable en este momento);

  2. Uno proceso de negociaciones prolongado, combinado con la protesta masiva y la presión internacional, hasta que cambie el balance de poderes de forma tal de aseguramos una rendición negociada del régimen;

  3. Un rápido proceso de negociaciones combinado con la protesta masiva y la presión internacional que tenga en cuenta la necesidad de la unión nacional contra las fuerzas contra-revolucionarias y, al mismo tiempo, el uso de fases en la transición para cambiar el balance de poderes cualitativamente con el objetivo de asegurar una transformación democrática a fondo.

2.6

Tener en cuenta:

La tercera opción, (C), es la más viable y preferible.

2.7

El movimiento de liberación, sin embargo, debe guardarse de ser cautivo de un enfoque en particular. Una combinación de factores, incluyendo la conducción del régimen puede determinar una necesidad de reconsiderar nuestro enfoque.

3. Las Negociaciones: la Opción Preferente del Movimiento de Liberación.

3.1

Un tranquilo arreglo político siempre ha sido la primera opción del movimiento de liberación. Fue solamente cuando el panorama de cualquier arreglo tranquilo se esfumó que asumimos la perspectiva de una incautación revolucionaria armada del poder. Por otro lado, para el régimen, una falla de las armas fue lo que impuso la obligación de reconocer la necesidad para un arreglo político.

3.2

Por lo tanto, la negociación representa una victoria para el movimiento democrático y una derrota para la fuerza del apartheid.

3.3

Por consiguiente, debe permanecer una de nuestras tareas estratégicas de continuar atraer al régimen al terreno de la libre actividad política, acción democrática pacífica y negociaciones genuinas.

3.4

Las demora en el proceso pacífico de transformación no está en los intereses de las masas, que piden la liberación ahora, y no aumentar nuestras posibilidades de provocar la transformación a una genuina democracia tan eficazmente y tan velozmente como nosotros debiéramos.

4. Fases de la Revolución Democrática:

4.1

Nuestra perspectiva estratégica debe tener en cuenta que la Revolución Democrática procederá en varias fases. Nuestras posibilidades relevantes para cada fase no deben ser perseguidas en una manera que cause la derrota después debido al error de no reconocer la interconexión dialéctica entre varias fases.

4.2

Esta perspectiva estratégica debe reconocer las siguientes fases, cada una tiene sus regularidades y demandas objetivas y subjetivas:

Fase 1:

El período anterior al establecimiento del Consejo Ejecutivo de Transición. (En esta fase debemos aspirar a: asegurar un convenio sobre la elección libre y justa, el Gobierno Interino y la Asamblea de Constituyente; parar la reestructuración unilateral; ampliar el espacio para la actividad política libre; y, abordar el tema de la violencia).

Fase 2:

El período del establecimiento del Consejo Ejecutivo de Transición que lleva a la elección de la Asamblea Constituyente y al establecimiento de un Gobierno Interino de unión nacional. (En esta fase debemos aspirar a: consolidar la paz a través del control conjunto sobre todas las fuerzas armadas; asegurar elecciones libres y justas; y movilizarnos para una victoria decisiva en las elecciones).

Fase 3:

El período de redactar el borrador y la aprobación de la nueva Constitución por la Asamblea de Constituyente. (En esta fase debemos aspirar a: fundar un gobierno interino en el que el ANC sería un jugador muy importante; asumir una nueva Constitución democrática; y, empezar a abordar los problemas socio-económicos mirando hacia el país).

Fase 4:

El período de ajuste progresivo de la nueva constitución, que incluirá la reestructuración de la maquinaria estatal y el desmantelamiento general del sistema del apartheid.

Fase 5:

El período de consolidación del proceso de transformación democrática y reconstrucción.

4.3

En todas las etapas, debemos considerar el balance de poder, cómo cambiar el balance, cuidadosamente y, por lo tanto, ponernos a nosotros mismos en una posición en la que podamos decidir la ruta correcta a seguir para promover el proceso de cambio democrático. En este contexto, las amplias masas deben tener un papel decisivo. El proceso debe ser impulsado por las masas.

4.4

El balance de fuerzas, nuestros objetivos específicos y nuestros objetivos de largo plazo, determinarían en cada etapa la necesidad a: entrar en alianzas específicas, y quizás cambiantes; y, hacer ciertos acuerdos con el objeto de proteger y promover este proceso.

5. Objetivos de la Lucha de Liberación Nacional y Nuestros Objetivos Inmediatos.

5.1

Los objetivos fundamentales de la lucha de liberación nacional no deben ser confundidos con los objetivos inmediatos que pusimos para nosotros mismos en cada fase de la transición. Al mismo tiempo debemos asegurar que los objetivos inmediatos que ejercemos no tienen el efecto de bloquear nuestros objetivos de largo plazo.

5.2

Los objetivos que nos fijamos, y podamos conseguir en cada fase, dependerán del balance de fuerzas.

5.3

Debemos asegurar de entrar en una nueva fase (por ejemplo: el establecimiento de un gobierno interino) el balance de fuerzas está transformado cualitativamente a favor del Movimiento Democrático. Las negociaciones pueden por lo tanto resultar en la posibilidad de provocar una base política transformada de manera radical (i.e.: cambiar la coyuntura) en la que la lucha para el logro de las perspectivas estratégicas de la Revolución Democrática Nacional será promovida en las condiciones más oportunas.

5.4

En el establecimiento de los objetivos para la actual vuelta de negociaciones, debemos tener en mente que, en lo principal uno no conseguiría en la mesa eso que uno no puede conseguir en el terreno. Dependiendo del balance de fuerzas, no podríamos ganar todo que salimos a conseguir. Sin embargo, las posiciones que adoptamos deben ser influenciados por nuestros objetivos a largo plazo. Nuestra correcta evaluación del balance de fuerzas, el apoyo de las masas y las buenas tácticas de negociación deben asegurar que nuestras ganancias constituyen un salto decisivo hacia adelante.

5.5

En el establecimiento de objetivos hoy, nuestra estrategia no debe concentrarse solamente en el establecimiento inicial de la Democracia, sino también (y quizás más importante), sobre cómo cuidar, desarrollar y consolidar esa democracia. Nuestra estrategia debe también concentrarse al mismo tiempo, en asegurar que la nueva democracia no es socavada.

5.6

Nuestros amplios objetivos para las primeras dos fases (tan distinta de los objetivos a mayor plazo) deben ser, por lo tanto:

5.6.1

El establecimiento de un proceso democrático de elaboración de la constitución -.

5.6.2

Terminar con el monopolio del poder político del Partido Nacional.

5.6.3

Asegurar un vínculo continuado entre la democracia y el fortalecimiento socio-económico.

5.6.4

Minimizar la amenaza para la estabilidad y el proceso democrático.

6. La Necesidad de un Gobierno de Unión Nacional:

6.1

La realidad objetiva impone un papel principal para el ANC y el Partido Nacional (NP por las siglas en inglés) en la transición. El ANC es el custodio del proceso de paz -mientras, el NP es el partido en el poder. Usando varias formas de la lucha debemos asegurar que el régimen acepte el movimiento hacia adelante en el proceso.

6.2

Esto significa que el balance de fuerzas ha forzado dentro la situación política sudafricana una relación entre el ANC y el NP caracterizada por:

6.3

Cómo manejar esta contradicción es uno de nuestros desafíos del liderazgo.

6.4

Ya hemos ganado la demanda por un Gobierno Interino de Unión Nacional.

6.5

Sin embargo, también tenemos que aceptar el hecho de que incluso después de la aprobación de una nueva constitución, el balance de fuerzas, y los intereses del país como un todo, pueden todavía requerir de nosotros considerar el establecimiento de un Gobierno de Unión Nacional -siempre que los partidos que han perdido las elecciones no estén en condiciones de paralizar el funcionamiento del gobierno.

7. Establecer las Bases para Minimizar la Amenaza a la Estabilidad y la Democracia.

7.1

El nuevo gobierno democrático necesitaría asumir un rango amplio de medidas para minimizar la amenaza potencial a la nueva democracia. Sin embargo, algunas de estas medidas pueden tener que ser parte integrante de un arreglo negociado.

7.2

La fuerza estratégica que tenemos que considerar ahora mismo es el SADF, el SAP, todas las otras formaciones armadas y la administración pública en general. Si la transición a la democracia afecta los intereses de las personas individuales en estas instituciones totalmente y negativamente, entonces desempeñarían tierra fértil en la cuál se reclutaría los desestabilizadores.

7.3

No sólo estas fuerzas tienen un potencial inmenso para desestabilizar una democracia nueva en el futuro, sino también, tienen el potencial de retrasar la transición por un período de tiempo largo o hacer serios intentos de subvertir la transición.

7.4

Un gobierno democrático necesitará reestructurar la administración pública y las fuerzas de seguridades para asegurar que:

En este proceso podría ser necesario abordar la cuestión de la seguridad en el empleo, los paquetes de racionalización y una amnistía general en cierto nivel como parte de un arreglo negociado. Estas medidas necesitarán ser aplicables a todas las formaciones armadas y secciones de la administración pública. Con respecto a esto, tienen que ser tenidas en cuenta la disponibilidad de recursos y las experiencias de otros países.

8. Llegar al Acuerdo Negociado:

8.1

Algunos elementos del acuerdo negociado final tomarían el formato de acuerdos multilaterales (tipo CODESA). Otro elemento del paquete de acuerdos tomaría el formato del acuerdo bilateral entre el ANC y el NP -tales acuerdos obligarían a los dos partidos.

8.2

La cuestión espinosa de los poderes, las funciones y límites de las regiones en una nueva Sudáfrica podría ser un asunto sobre el que entraríamos en discusión bilateral con el NP y los otros partidos y tratamos de llegar a un acuerdo que los partidos perseguirán en la Asamblea Constituyente.

8.3

La cuestión de un Gobierno de Unión Nacional después de la adopción de una nueva Constitución, y el futuro de los miembros de las fuerzas de seguridad y la administración pública podría ser arreglado a través del compromiso directo con estas fuerzas, como parte de un acuerdo bilateral o en acuerdos multilaterales.



Foto AutorEsta página fue hecha por: Luis DALLANEGRA PEDRAZA

Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador en Cursos de Grado, Postgrado y Doctorado en el país y en el exterior.  Director del Centro de Estudios Internacionales Argentinos (CEINAR) y de la Revista Argentina de Relaciones Internacionales, 1977-1981. Miembro Observador Internacional del Comité Internacional de Apoyo y Verificación CIAV-OEA en la "desmovilización" de la guerrilla "contra" en Nicaragua, 1990. Director de Doctorado en Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina, 2002-2005. Investigador Científico del "Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas" (CONICET).


Si querés opinar o consultarme, escribime a: luisdallanegra@gmail.com

Arriba Arriba  Indice General Left  Africa Africa
Home  Negociación Internacional   



* Traducción de Luis DALLANEGRA PEDRAZA. Dr. en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). Profesor y Evaluador de grado, postgrado y doctorado en el país y en el exterior en el área de las Relaciones Internacionales. Investigador Científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina.